Orígenes de la novela, Tomo III

Part 105

Chapter 1053,886 wordsPublic domain

_Just._--O, cómo deuo de hauer dormido poco, pues con ser ya todas las mugeres acostadas anoche muy antes que yo, agora ninguna anda en pie. Quiero salir fuera a los corredores; veamos si hallo algun paje con quien tornar a embiar por Marcelia, porque Belisea en pensar en estas sus cosas me paresce que ha passado la noche, pues agora la oy estar sospirando, y a mi ver ella començo tarde a caminar, y veo que ha corrido tanto, que Dios quiera que no desmaye antes del fin de la jornada: porque en todas las cosas el medio es de tener siempre. Pero qué moço es aquel que ansi va corriendo en verme? creo que de verme tan mal atondada (_sic_) me cobró temor con verme sola.

_Mar._--Ay, Jesus, aparta te allá, señor, que sube no sé quien.

_Desp._--Pues perdona en lo passado, y voy a ver quién sube.

_Mar._--Alla yrás diablo, y qué pegadizo es, aunque bien se le cae la moneda, que con este real de a quatro bien haré yo la costa de dos dias; pero ya torna.

_Desp._--Señora, diz que en este punto queda Justina en el corredor.

_Mar._--Pues perdona, que no puedo tardar punto, y tú yrás a hora competente a mi casa, y podras lleuar al que me nombraste para ver qué quiere.

_Desp._--Ansi se hará. Cata qué faldear lleua el diablo: que la más insaciable de apetitos es que la tierra en el recebir agua. Pero quiero mandar lo que tengo de mandar allá antes que aya testigos, y avisaré al paje Grisindo que se vaya con mi moço quando lleuare la vianda para que dé vna tentatiua a la muchacha, mientras la madre anda por acá en estaciones. Y aun a esto aurá de ser presto, porque no le preuenga otro, y halle ya la posada occupada; porque aunque pienso que la muchacha aun nunca se sangró, pero tales leciones le lee la madre, que pienso que ya deue de andar buscando hallar desoccupacion para entrar al officio de la madre; pues bien aya quien a los suyos sale. Y porque Grisindo y ella pienso que se auendran bien, voy a auisarle, antes que pierda punto por mi tardança, pues es obra de charidad auisar a los proximos lo que les cumple.

_Just._--Quiero me acoger adentro antes que el ama me vea y tengamos que gruñir. Pero cata, cata y qué reboçada viene la dama; ya, ya el lobo anda en el rebaño; que Marcelia es! quiero hacer que no la he visto, porque no se leuante a mayores con pensar que la estaua yo ya aguardando.

_Mar._--No huyas, que vista eres, mi Justina hermana.

_Just._--Ay, Jesus, y qué saltear es este tan de mañana? que vengo tan desnuda, que he verguença aun de verme yo a mí mesma; que mi mal dormir de esta noche me ha hecho anteuenir tanto la mañana.

_Mar._--Anda ya, que si yo fuera quien te quitó el sueño esta noche, aun más desnuda te quisiera, porque al fin el oro bien paresce sin esmaltes, y aun a las vezes mejor.

_Just._--Porque no te entiendo, me sigue a mi cámara, para que te me declares donde no nos vea sino Dios.

_Mar._--Y a mí qué me va que me vean todos? cata que no entraria en esta casa si pensasse que no holgauan conmigo, porque en mi casa me verás algun dia, donde toda soy mia, y de Dios, y del rey, y de los buenos, y donde no estoy tan encogida como tú, aunque en menor casa, pues viuo con más libertad para hazer honra a quien la deuo, sin essos sobresaltos ni escondrijos. Pero qué tal está Belisea?

_Just._--Quiça tú lo sabras mejor; pero no me taches por encogida en no yr a tu casa. Y en lo demas que dizes, alcança tú licencia, y verás allá si soy encogida; porque en cada parte se han de guardar los estilos de la tierra.

_Mar._--Pues por vida tuya y del tu galan Polytes, que yo busque occasion con que te vayas conmigo.

_Just._--Ay, cata que me corro en llamar a nadie mi galan; pero dime, quién es esse que me nombraste?

_Mar._--Ya, ya, que tan bouilla te me tornas? Pues porque sepas que sé quién a ti ni a Belisea no dexó dormir esta noche, toma esse papel tan cerrado como él me le dio que te le diesse, y si te puedo lleuar conmigo, allá le verás, y verás que no hablo de coro. Y porque tengo mucho que hazer, me mira si duerme tu señora, porque quiero ver qué me quiere, y saber cómo le fue en Prado con el toro. Que contigo que te me corres y eres vna simplezilla, no quiero nada, pues tú más lo querras con Polytes, y tienes razon, porque a la verdad él es joya para tal engaste. Y ve presto, porque te quede tiempo para leer tu carta, que si yo supiera leer, quiça te hurtara la bendicion en ver la, y en responder a ella el sí que tú aurás de dar, pues al fin ello se aurá de hazer, tarde o ayna; ya me entiendes.

_Just._--No oso altercar contigo, que estás muy puntosa; espera, que luego torno. Y valgala el diablo si no pienso que es adeuina, que ansi sabe ya lo que tan poco ha que passó.

_Bel._--Entra, Justina, que no duermo; qué hora es?

_Just._--De mañana es; yo tampoco he dormido en tu seruicio, que aqui está ya Marcelia esperando.

_Bel._--Y han la visto las mugeres?

_Just._--Ninguna.

_Bel._--Pues luego te entra acá con ella.

_Just._--Y aun esso es lo que busco? sino verme con el gozo de leer mi carta, que me parescen coplas, que es cosa muy a mi gusto si son buenas, y tambien aure menester dar la respuesta a Marcelia.

_Bel._--Anda, meneate presto; qué dizes de Marcelia?

_Just._--Que te quiere muy en secreto.

_Bel._--Pues entre sola; y tú abre vn quartel de aquessa ventana, y mira que no entre acá nadie en tanto.

_Just._--Ansi lo haré, voy; y aun que si mi carta no me impide, tengo de oyr lo que entramas passaren, por auisar.

_Mar._--Ya vienes?

_Just._--Poca detenencia auia en mi mensaje, segun con la priesa que te llama Belisea. Y no te oluides de mi yda, y entra hasta su cama.

_Mar._--En todo tendre cuydado; a buen entendedor poca plática.

_Bel._--Quién entra?

_Mar._--Es tu sierua Marcelia, desseosa de tu bien. Pero sacame, señora, de la alteracion qué me pone en te ver en la cama con dezirme que tal estás, y sea dezirme que estás buena.

_Bel._--Buena venida sea la tuya; y cómo, di, no me visitas más a menudo? pues sabes que no verás cosa en toda esta casa que te quite la occasion de la venida.

_Mar._--Ay, mi angelito, y quánta gracia puso Dios en ti, para poner en admiracion a los mayores, y atraer los iguales, y con graciosa grauedad despertar a todos los inferiores a tu seruicio. Pero dime, cómo te va agora?

_Bel._--Por cierto tú me preguntas aquello que menos sé de mí; porque ni estoy tan mala que guarde la cama, pues aun es gran mañana, ni tan poco estoy tan buena que en la cama esté por dormir ni descansar, ni menos leuantada me aliuio, ni sentada reposo, ni andando no me desmayo, porque me paresce que mis miembros gouierna ageno imperio. Y con todo esso he sentido esta noche vnas basquas en el coraçon, que me hazen anteuenir el dia con el dormir.

_Mar._--A la fe, mi angel, aunque yo bien duermo sin perro, como tú le tienes, pero con el ladrar grande de mis necessidades no es para mí tan de mañana agora, que no vengo de oyr la missa del alua de nuestra señora de los Remedios. Pero como tú (Dios te me guarde) no lo has de ganar ya para el comer, duermes con más sosiego. Pero dexando mis necessidades, que todos me las hará dexar la falta de salud que tú tienes, me di algo de tu mal, ya que estoy acá; porque si no es vno que ya tú sabes, podra ser otro que yo sospecho.

_Bel._--De entramos essos no te entiendo; pero dimelos tú, para que yo entendiendo me, me puedas tú entender, e yo a ti.

_Mar._--El primero, señora, será el acostumbrado; porque aun que yo te acuerdo bien niña, y no me tengo yo por vieja, asuadas que sepas ya qué es, pues suele traer semejantes descontentos, aunque por ser nos tan ordinario, no lo tenemos por enfermedad; en especial que nos es euacuacion de muchas postemas de malos humores.

_Just._--Mi fe, escusado me es por agora leer mi carta, para gustar la como es razon, pues estoy en sobresalto de los que passan, y tanbien me cumple oyr lo que hablan las dos, para andar sobre auiso.

_Mar._--Y no te me encojas tanto; no vistes de que ha empacho? sí que mal es que, con ser costumbre en mugeres y no perdonar ninguna que viua sana y ser euacuacion natural, más es defecto de natura que vicio de particular culpa; por donde con él ninguna en particular se ha de sentir agrauiada más que otra. Pues en quanto al ser mugeres, todas somos yguales.

_Bel._--Anda ya, que ni tengo esse mal, ni menos querria ser subjecta a él. Pero di el que sospechas, que soy más inclinada a saber lo que no estotro.

_Mar._--Siempre nos paresce más lo que no tenemos, y menos lo que sabemos. Y de aqui dizen que naturalmente dessea el hombre saber. Pero buelto a lo que me pides, antes que te diga qué mal es en ti el que dize mi sospecha, te suplico que me digas qué sientes, y a qué parte del cuerpo carga más el dolor; porque ni yo precipitando sentencia diga lo que no alcanço, ni tú con pensar que yo acierto te quieras curar del baço, teniendo enfermo el coraçon.

_Bel._--Ay, que ay está la raiz de mi mal.

_Mar._--Pues de qué piensas que se te ha recrescido?

_Just._--Mejor la quemen a la hechizera que no sabe ella el mal que es! pues ella se lo acarreó, y otro se lo da.

_Mar._--A, mi señora; por qué no me respondes? quiero te cubrir de ropa, porque quiçá el friezito de la mañana te dara alteracion de madre.

_Bel._--Ay, que no es frio, sino fuego que me abrasa, y no es madre, sino hija, que solia ser mi regalada, que yo llamaua honesta pudicicia, y ésta la auia engendrado en mi voluntad vn amoroso y pujante amor de la virtud. Pero agora, hermana y amiga mia, este tal amor se va desuiando de mí, y sin saber cómo, ni de dónde, ni para qué, se van entrexeriendo estrañas occupaciones de las que mi casta temperancia y mi fuerte limpieza solian traer a mi memoria, para delectacion de la voluntad y contentamiento del entendimiento muy dado a la virtud. Ansi que te he dicho de mí más de lo que sé, sin te hauer dicho mi mal; porque es esta dolencia en mí tan moderna, y tan al punto me tiene toda mudada en nueuo ser, que con no saber lo que es, aun lo que sé no oso publicar por mi corrimiento, por ver que me oyan querellar de mal tan delicado, y tan sin señales de calentura, a la estimacion de los otros, y a mi sentir ser vn fuego que pienso que me tiene ya abrasado el coraçon, segun las basquas que en él he sentido hasta este punto. Y si agora calla, o pienso que es por ser ya consumido, o que descansa para más penar.

_Mar._--Dentro estays, pues, doña leonaza!

_Bel._--Qué dices? y di, para qué me pides relacion de mi mal, pues que sabiendo que todo está en el coraçon, no me curas si puedes?

_Mar._--Pues porque veas cómo Dios lo encamina todo, cata aqui la tu sortija, que me diste para aquel tan herido y tu buen cauallero Floriano. Ay, Jesus, Jesus; señora, señora!

_Bel._--Calla, calla, no des vozes, que yo tornaré.

_Mar._--Pues toma; ponte la en el dedo del coraçon, que en ella te embia el suyo sano por ti el tu enfermo Floriano, y ten más suffrimiento, si quieres que vaya adelante la cura.

_Bel._--Ay, que ni essa sortija puede curarme, ni es mi mal de remedio, si no sabes más en él; porque ya te dixe que las rayzes nascen de la voluntad, y en ésta no puede causar mouimiento terrestre compuesto. Ya te dixe tambien que se me yua enflaquesciendo en mí el amor casto, y en el amor ya sabes que no cabe violencia, pues es virtud que haze asiento en la voluntad, por donde fuerça exterior de un compuesto corporal elementado no podra disponer en lo puro espiritual, y ansi no te confies que essa sortija sane el mal de la voluntad.

_Mar._--Agora que algo más te me aclaraste, quiero que sepas lo que sé de tu mal y la cura que tenga.

_Bel._--Pues sea luego.

_Mar._--Sepas que essa tu hija que llamaste honesta pudicicia, de pocos tan amada, como oy en dia de muy pocos conoscida, engéndrase en la voluntad y limpieza de la voluntad, o la ay en pocos, o tura tan poco, que no basta a engendrar nada. Y esta tal hija en ti engendróse con vn amor, y agora essa tu voluntad, que siempre la engendraua en ti, hizo punto, y en haziendo punto, paró a la rectitud, y en parando a la rectitud, faltó la virtud, y en faltando la virtud, nascio el desorden, y en nasciendo el desorden, en lugar de la hija vna virtuosa primera han se engendrado en la desordenada tu voluntad dos hijos, y estos llamanse amores lasciuos. Y como éstos agora nascan en ti de nueuo, quiere tu voluntad conoscerlos para amarlos. Y como sean más de vno en apellido, aunque no en ser, y muchos en effecto, aunque ninguno en ser substancial, ama los la voluntad. Lo vno, porque todas las cosas nueuas aplazen, y lo otro, porque éstos, con ser en el nombre más de uno, y hijos, y la primera vna e hija y cansada y quasi oluidada en ti ya, y tambien con que tienen la sensualidad éstos de su valia contra la honesta prudencia, y la carne no los rehuye, y la voluntad no los despide, de aqui es que la hija que dizes, teme, y los hijos nueuos que digo, preualescen.

_Just._--O, hi de Dios, y qué altamente han hablado debaxo de sus figuras entramas; pero quiero ver en qué paran.

_Bel._--Tantas contrariedades de mi salud me has propuesto, que más desconfio de sanar, y aun que agora pienso que sé menos de mi mal. Pero dime, cómo son differentes en effectos? pues diziendo que son dos, dizes que nascen de vn principio, y dizes que no tienen actual ser?

_Mar._--Señora, estos dos que ansi engendra la voluntad desordenada por la concupiscible, en quanto nascen de la voluntad llaman se amor, y en quanto es desregulada, por no ser ya la voluntad vna, llamanse amores. Y en quanto al primer nombre, su effecto es amar, y en quanto al segundo, como falta la regla y niuel de la razon, ansi son más de vno por sus effectos. Por manera que donde hay esta cosa intellectual, que ansi llamamos amor, o amores, ni ay concierto en el querer, ni en el aborrescer, ni en el viuir; porque vnas vezes el tal paciente ama lo que ya aborrescio; en tanto que en sí paresce que desama la virtud que algun tiempo mucho le deleytaua. Y el que deste mal está herido, dessea la muerte, por acabar la pena, y busca la vida, por prolongar su tormento, y siente se mucho el tal tormento, y es tan dulce, que entonces se llama dichoso el penado quando más y con mayor razon pena; de manera que este mal, con siempre matar, nunca acaba de quitar la vida. Tiene en las potencias del ánima otros effectos; porque paresce que os muda la voluntad, queriendo lo que más os mata; quita la memoria, por manera que ni os querays acordar de vos, ni podéys acordaros de Dios, ni oseys acordaros del mundo, ni sepays acordaros de la vida, ni os desmandeys a la memoria de la muerte, ni os entremetays en la memoria de la honra, ni de los amigos, ni de los padres, ni os vaque lugar para os acordar del descanso del proprio contentamiento. Pues en el entendimiento obra tanto, que os haze auiuar en cosas jamás pensadas, y haze que no sepays otras vezes aun entender de vos mesmo qué tal estays, ni apenas quién seays.

_Just._--O, y cómo que aquella habla maestralmente con experiencia de lo que es ansi! pero veamos qué dirá Belisea.

_Bel._--Ay, mi Marcelia, y cómo que eres sabia, pues me has descubierto el venero de mi mal. Pero dime, de qué se engendra essa tal ponçoña.

_Mar._--Mi señora, como esta virtud que es amar siempre presuponga, allende del subjecto donde está, otra cosa por objecto, ansi se comiença en vno y haze parada y fiel y assistencia en otro; y despues torna a parar en el mesmo de donde salio. Y ansi dizen: que el coraçon amante más está donde ama que donde habita, porque quando amamos vna cosa, aquel amor que hay de nueuo en nuestra voluntad fué causado por estraña y agena virtud, que lleuó y atraxo para sí nuestra voluntad. Y ansi nos mouemos a amar la tal cosa, porque nos paresce digna de nuestro amor, y ansi despues no la querriamos partir de la memoria, por el gozo que en ella halla nuestra voluntad. Pero estas cosas amadas son differentes: porque el auariento ama las riquezas, y en ellas pone su fin, y el soberuio la soberuia, y el goloso el comer, y el hombre amante a la muger que ama, y la muger amante al hombre que ama. Y el que ansi ama, siempre querria que le nombrassen la cosa que ama. Y la muger que ama, como de menor virtud, ansi hazen más impression estos effectos en ella; porque con amar tanto al amigo, siempre le querria presente; y visto, se turba; y oyendole nombrar, se demuda; y esto es, o por tristeza de la absencia del que ama, o por el temor reuerencial que en ella pone el amor del tan amado. E de aqui verás tú, mi señora, quánto poder tenga en el amante aquella cosa que es amada, que trayda a la memoria, altera el supuesto del paciente, como haria, pongo exemplo, que si tú estuuiesses enamorada de aquel tan galan y próspero cauallero Floriano, en oyendole nombrar absente te alterarias y en viendole delante ti te turbarias. Pero qué hazes? qué sientes, angel mio? por qué ansi lloras? ay, por amor de Dios, que te me esfuerces; que, por tu vida, mi perla preciosa, que no querria sino ser agora vn Floriano para aqui te retoçar, por quitarte essa tristeza.

_Bel._--Ay, buena amiga, que agora veo que auia en mí mucha razon para tener tantas bascas, pues hallo en mí que la absencia de esse cauallero me tiene triste, y el nombrar me le causa nueuas turbaciones. Porque aun essa tan grande rauia de amor que tú llamas, aun no ha consumido las fuerças de mi honestidad, para que no me altere con las nueuas pláticas. Pero pues ya conozco mi mal y no te le puedo encubrir, y pues tú le juzgas tan peligroso, e yo le hallo tan poderoso, buscame el remedio con que sane este coraçon tan triste y poco experimentado a suffrir tales afanes, o si no, lleua se le a esse que me le tiene y se está ceuando en él, para que, pues yo no puedo ya no le amar, a lo menos muriendo de presto pudiesse no dar tal quiebra en la honra de la casa de mi padre. Y torna le la sortija que para él sanar yo te dando enfermé; pues ni yo sanaré con ella, ni él dexará de enfermar sin ella. Y si con su salud ha de hauer remedio en mi mal, remedie se primero la suya, como principal causa, y despues la mía, como accessoria y causada y dependiente.

_Mar._--Anda, señora, pontele en el dedo del coraçon, en memoria que Floriano le traxo, y verás la mejoria que sientes. Y suplico te que juntamente te pongas este rico joyel desta esmeralda, que ansi con su cinta verde la traya el tu Floriano, y toma essa carta, y mira qué me respondes, pues quieres tractar de tu salud.

_Bel._--Ay, Marcelia, qué grande es la virtud deste mal mio (que tu llamas) de amor, que todo esto amo, y todo lo quiero, y todo lo tomo, y no puedo no le tomar, y veo que hago mal en tomarlo. Y porque ya andan las mugeres por la casa, quiero que te vayas luego, que la respuesta yo te la daré quando pudiere.

_Mar._--Cata, angel mio, que, como no experta en este mal, no caes en la cuenta del daño que te hará essa dilaccion.

_Bel._--Pues cata que no puedo tan de presto ahogar mi honestidad, para que del todo gouierne la sensualidad; pero qué te paresce a ti?

_Mar._--Que le hables, para que entramos deys el orden que os pluguiere en vuestros males.

_Bel._--Las carnes me tiemblan en pensar lo, aunque la sensualidad me dice que lo haga.

_Mar._--Pues mira que en los males furiosos es peligroso pasar vn punto; por esso manda le venir esta noche, y habla le lo que te parezca.

_Bel._--Paresce te?

_Mar._--Digo lo que te cumple.

_Bel._--Llama me a Justina.

_Just._--Quiero entrar antes que me llamen.

_Bel._--Di, Justina, qué te paresce que haga en lo que me aconseja Marcelia?

_Just._--Señora, aunque no sé lo que es, pero presuppuesto que no te dira cosa que no sea de tu bien, me paresce que el consejo siempre es bueno, y mayormente del amigo.

_Bel._--Pues allá os concertad las dos, que yo quiero guiarme por lo que entramas vieredes mejor. Y di le que venga esta noche a la hora que a las dos os parezca, y adonde y como más vieredes cumplir a mi honra.

_Mar._--Pues has me de otorgar vna merced.

_Bel._--Di qué es.

_Mar._--Que me dexes lleuar conmigo a Justina, porque agora aure empacho de yr sola disfraçada, y fiala de mí, que yo la tornaré a traer.

_Bel._--Ella es para fiar por sí, porque en más la tengo yo que tanto; pero agora no puedo escusar la: otro dia aurá para todo. Pero tú, Justina, en pago del tiempo que has occupado a Marcelia de su lauor, le da la pieça de Holanda que sobró de mis camisas: y da le vno de mis sayuelos de terciopelo, el que quisieres, para su hija, y vno de mis volantes de los mejores, y dale para chapines dos pieças de oro; y tú perdona, que vna donzella no tiene que dar, pero algun dia tendre.

_Mar._--La merced es grande, y por todo te beso las manos, que bien sabes dónde hazes que no lo sabra oluidar, aunque no lo pueda seruir.

_Bel._--Anda, Justina, da le cobro luego, y ven me a dar de vestir.