Orígenes de la novela, Tomo III
Part 104
_Fel._--Todos hariamos esso mesmo por tal joya, aunque al cabo, como sea vna, vno la ha de lleuar, y los otros quedarán descontentos y no pagos de hauer penado por ella.
_Ful._--Qué cosa, pues, mugeres, que les bastará vno? aunque no lo digo por ti, Marcelia.
_Mar._--Por sólo que voy presente te agradezco la cortesia, aunque despues de enlodada. Pero pues hablas lo que tu pensamiento malicioso te dize y siente. Y ansi no te pido sino porque pena (a tu parescer) sin por qué vn hombre, que por de buen entendimiento supo escoger una muger que cierto no es digna lengua tan maldeziente como la tuya aun de loarla, quanto más poner la en tacha; que muy fuera va de su sangre, y nobleza, y bondad, y honestidad, y honra. Y guardate de juzgar a nadie si no quieres condenar a ti mesmo.
_Fel._--Y aun muchas vezes, ansi como por los meneos de gesto saca un buen entendimiento por conjectura lo que otro tenga en el pensamiento, como agora la señora Marcelia entendio que tachauas a Floriano y Belisea, ansi tambien muchas vezes atreuidamente se sueltan los hombres a juzgar lo que no alcançan por alguna cosa que veen, que no basta para hazer los acertar; como agora tú, Fulminato, menos acertaste en tachar al amante mancebo cauallero Floriano, que es enamorado al modo de caballero, y paresce te a ti que a menos costa (como tú a otra que has debalde, porque debalde es muy comprada) que ansi él pudiera hauer vna señora tal a menos costa suya.
_Ful._--Mas dime si no es ansi que por su dinero hallará oy quinientas que le rueguen?
_Fel._--Y ansi no hallará otra que le merezca.
_Mar._--Bien da a entender Fulminato quán pegadizo sea en el aprouechar se de mugeres, y quán desamorado en querer a ninguna. Pues ruega a Dios que no vengas a ser constante en amar, y tan herido de amor, que sientas y entiendas cómo amor no se alcança sino con amor. Y ansi como tú por dinero aurás oy en el pueblo quinientas de que gozar como dizes, ansi las mesmas, por el mesmo gozo y por la moneda, buscarán cada vna otros quinientos, y ni por esso amarán a ninguno, porque las cosas que se ponen en venta, vendense segun son los compradores, y segun la variedad de los tiempos.
_Fel._--Y aun tengo por aueriguado que si se saca, que como el sólo tenga ojo a la moneda, que le harán confrade de san Corniel.
_Ful._--Y aun por esso como yo de emprestado. Pero aunque seays entramos contra mí, sí que Floriano todo el fin de lo que haze es por gozar de la que ama.
_Fel._--Ansi es.
_Ful._--Pues luego, qué diablo son menester essos rodeos, ni cartas, ni plantos? que por el sancto relox de Roma, que soy mas quisto y estimado de mugeres que Floriano, y que tengo por derramar la primera lagrima por alguna, y que ninguna se me a escapado. Y por qué, si pensays, soy quisto tanto de ellas? a la fe, porque hago y callo, y todas quieren esto, y las más de valor, y las más guardadas, y las más honestas, hauiendo de tractar desto, más quieren vn hecho que veynte haré, porque dizen: que haré, haré, mala casa comporné.
_Mar._--O, cómo quisiera que no estuuieramos ya a la puerta del palacio, para darte a entender cómo, si te loas de muchas gozadas (lo que no creo), no te loarás ser de muchas querido. Y que si (como dizes) caen las buenas (lo que no es sino en las menos), que de las muy pocas, las muy menos vienen a esso, y si vienen será por flaqueza, y porque se atreuen a dexar se vencer de la tentacion graue, con la oportunidad encubierta, por no dar quiebra en el crédito público; y entonces las tales en tal hecho no buscan el ser amadas, sino el librarse de la furiosa concupiscible, que a muchos sauios y fuertes basta a derrocar, y aun los hombres dados a esto, con la facilidad que ganan lo que buscan, con essa la oluidan; y ansi tanto aman quanto les cuesta lo ganado. De donde prouiene que, con ser engañadas las recogidas mugeres de los hombres burladores y mentirosos y desamorados, ellos son de muchas amados, porque cada vna le ama, porque cada una se le rendio por bien querer, y ellos a ninguna aman, porque ninguna les costó amor de las voluntades, sino que las amaron por el amor de los cuerpos de las escarnidas.
_Fel._--Altamente lo has prouado, señora Marcelia; pero ya se ataja la platica con la venida del camarero.
_Ful._--Y aun pese a tal porque él viene, que yo saliera de algunos scrupulos que me quedan del razonamiento; pero otro dia nos dara Dios.
_Lyd._--Buenos dias, señora, y los escuderos te agradezcan que no les reño, porque ansi desaparescen. Y tú, Felisino, ve presto en busca del paje Polytes, que tambien pide por él Floriano, que agora me escabullí dél, que me ha tenido toda la noche contandome cosas que, colegidas, he cogido que o pierde el seso o él es de muerte. Yo me voy vn rato a reposar; si me llamare, buscad me en mi aposento; y tú, señora Marcelia, perdona.
_Mar._--Señor, ve a descansar; nosotros entremos a él, que no es possible que el mal ture mucho, si Dios le quiere dar remedio.
_Ful._--Pues quiero ver si duerme; pero ya ya por de mas es, que cantando está devaneos.
_Flor._--Pajes, quién está ay?
_Ful._--Señor, Fulminato es, que no durmiendo en tu seruicio te trae a Marcelia, que mandaste llamar.
_Flor._--Ni sé quién es, ni para qué la mandé llamar.
_Mar._--Espera, vere le, y verá me. A, mi señor Floriano, que vengo a saber cómo te fue en la romeria de Prado.
_Flor._--O, la mi Marcelia, que agora te conozco y con razon, porque a no te ser tan contraria en mí la fortuna, mucho te deuia yo en me auer presentado delante de mi señora, y hauerme traydo este anillo, sin el qual yo fuera ya defuncto.
_Mar._--Anda, señor, no desmayes, que más espero hazer por tu seruicio si me lo mandas, que agora que tengo manto, sin verguença osaré parescer por tu seruicio donde gane mayores mercedes, con tanto que no me mandes yr descubierta a parte de afrenta, porque traygo malas sayas, que me corro de verme.
_Flor._--Anda, hermana, que si tú me vistiesses a mí de alegria, poco es a mí hazer te despedir todas tus necessidades y vestir te de sayas y más sayas.
_Mar._--Con besar tus illustres manos, por tan magnificas promesas, porque no se vaya la mañana en balde, me di, qué mandas?
_Flor._--Querria restituyr este anillo a cuyo es, y saber de mi señora.
_Mar._--Pues quieres que se desempeñe mi palabra con lleuarle? Dame le luego, y voy, que tambien me han embiado a llamar de su parte, y lo que de mi yda te prometo traer es alguna joya que tengas en más que ésta.
_Ful._--O, pese a la tierra con esta embaydora, y si no creo que ha de robar a este hombre; pero saque y pele, que yo con quatro manos a la particion.
_Flor._--Qué dizes, Fulminato? ve, llama me a Polytes, que tambien quiero saber vn poco de él delante desta dueña.
_Ful._--Aun si lo quiere a solas con estotra? porque dizen que el perro con rabia de los palos traua, y aunque no voy muy satisfecho, pero allá se lo ayan, que si algo fuere, ay se me quedan las paredes, y aun la heredad, y tambien aurá más ganancia que partir.
_Pol._--Qué haze?
_Ful._--Entra y verás los secretos que tiene muy de mañana con Marcelia, que yo yua en tu busca.
_Pol._--No creo que te come donde te agora rascas.
_Ful._--Anda ya, que más me come la hambre, que voy a buscar con qué me desayune. Y por tu fe, que aunque pidan por mí, que no me sientes ganancia, no me vayas en rastro.
_Pol._--Entro, que ansi lo haré.
_Flor._--Di me, Polytes, por qué no me has venido a dezir cómo te fue anoche, y si viste a mi señora, pues ansi te lo mandé? y dime lo luego, que alegre me paresce que vienes.
_Pol._--Yo la vi y buena; otras cosas muchas ay, pero para su tiempo.
_Mar._--Señor, da me licencia, y dare lugar a su embaxada.
_Flor._--No quiero que te vayas, sino que lo oyas todo, porque al confessor, y al juez, y al medico, se les ha de dar toda relacion, porque despues no yerren; y tú no me calles cosa que ayas passado.
_Pol._--Pues quieres, señor, que publique hombre de dia lo que passa solo en la noche, passa ansi: que yo fuy a hablar por vna rexa de las baxas que caen a la huerta con vna donzella.
_Mar._--Y cómo se llama?
_Pol._--No ay para qué decirlo.
_Flor._--Di lo por mi amor.
_Pol._--La donzella se llama Justina, de quien tu, señor, deurias de tener noticia, y ésta (que por su industria deuio ser) me hizo hablar con Belisea, la qual se me dissimuló ser otra, aunque luego yo la conosci.
_Flor._--Dichoso tú, e yo bienauenturado si me vuiera ydo contigo, como yo queria; pero qué te dezia?
_Pol._--Señor, todo era preguntarme por ti, y esto con tales palabras, y con tantos ahincos, que yo vi bien que ella yua sintiendo en sí el mal que yo le dixe que tú passauas por ella, sin pensar que era ella, sino diziendo el mal que passauas por Belisea, y al cabo con harto sentimiento, sin darse me a conoscer, me dexó.
_Flor._--Pues no me calles cosa; y di, cómo supiste ser ella?
_Pol._--Porque luego ella me embió a la que yo buscaua, y ella me certificó ansi de ello como de que aunque a costa suya e industria desta donzella; pero que su señora está tan otra, que huelga de preguntar por ti, y hablar lo más del tiempo de ti, lo qual soy yo buen testigo por el rato que la hablé.
_Flor._--Anda, luego me llama al camarero.
_Pol._--Aun no creo en la vida, si no pienso que sospechaua bien Fulminato, porque aunque Floriano tenga el amor en Belisea, el aparejo le incitará al gozo destotra, porque dizen que el aparejo haze a muchos castos luxuriosos, y a muchos fieles ladrones, y a los justos peccadores, si Dios no accorre. Pero allá se lo ayan, que ella bien se lo sabra pegar, y aun le sabra pelar, y aun que no es tal que le hieda el huelgo: mayormente que a hambre no ay mal pan.
_Mar._--Aun si le toma, pues, a estotro dentera con mi sola presencia, porque no haze sino despedirlos a todos! Pues a la fe, vea lo que le cumple: que yo con hazer de la que se ruega, no le quebraré los braços, ni descorcharé los chapines huyendo, porque al fin aqui me vendrian honra y prouecho. Pero cata, qué buscar haze entre las almohadas? si busca la bolsa? pues venga, que a todo dire _adueniat_; pero mi gozo en el pozo, que papeles saca, alguna carta de deuaneos será para Belisea. Y él paresce me que se oluida que estoy con él; pues quiero jugar de mala y traerle a la memoria que estamos solos, para que si algo se le antoja concluya en breue.
_Flor._--Dizes algo, Marcelia? perdona, que buscaua vn papel.
_Mar._--Todo perdon te diera; pero pues no me entiendes por señas, quiero hablar te alto y más claro. Mira si me quieres algo en secreto antes que venga alguien, pues estamos solos.
_Flor._--Sólo encargarte que me vayas a saber de mi señora, si es lo que el paje me dixo, y lleua le este su anillo, y lleua le este joel de esta fina esmeralda, para que si la quisiere tomar como cosa mia, si no, tomela por tuya, con que sepa que yo te la di para ella, y lleuar le has este papel, y pon le en su mano ansi cerrado. Y mira que si mi ventura fuere que yo le vea traer essa joya, tú lleuarás de mí las mercedes. Y para luego que me vengas con buena respuesta de todo, te haré tener aqui el sastre que te vista toda, y di al que te paresciere de mi parte que se vaya contigo. Y mira que no te tardes, si quieres que, yo muerto, tú pierdas tu buen gualardon e yo la vida.
_Mar._--Agora os digo yo que no salimos todos a vn camino.
_Flor._--Qué dices?
_Mar._--Que luego tomo el camino.
_Flor._--Pues ve con Dios.
_Pol._--Qué relamiendo que se sale la señora! aun quiça que labraron la heredad de Fulminato. A, señora Marcelia, mandas que te acompañe?
_Mar._--Si fuera para mi casa, grata me fuera tu offerta; pero voy donde no creo que te aure menester, aunque bien tengo entendido ya el por qué tan tarde y de mala gana asomas a mi casa.
_Pol._--Sin falta que es porque jamás me dexa Floriano. Pero dexando enoxos aparte, te ruego que si allá se offresciere en qué donde vas, que me seas buen tercero, y si me quieres hazer la merced por entero, sea que des esta carta en su mano a Justina.
_Mar._--Anda, Polytes, que aunque te quieras aprouechar de mis fuerças para contra mí, pero porque veas quán sin interes ni doblez te amo, haré lo que me mandas, y te daré el recaudo de lo que me dixeren, y quedate a Dios, que no quiero dar que dezir a los que nos vieren, ni tardar me en mi mensajeria.
_Pol._--San Miguel vaya contigo, que voy yo tambien en busca del camarero. Allá va el diablo; y qué faldear lleua! Asuadas que o lleua ya ganancia o la espera, porque ni ella da passo sin porqué, ni Floriano haze sino hazer le mercedes. Pero allá se auenga; cada qual corte su ropa como la boca le pidiere y la bolsa le mandare.
ARGUMENTO DE LA SCENA XXV
Ida Marcelia a casa de Lucendo, despues de hauerse visto con el despensero, habla con Justina y con Belisea muchas y buenas razones a su proposito, quedando concertada la visita de Floriano a Belisea para essa noche. Y tratado el cómo y por dónde y la hora, se despide Marcelia, hauiendo dado las cartas a las dos donzellas, ama y criada.
MARCELIA, DESPENSERO, JUSTINA, BELISEA.
[_Mar._]--Agora que voy en mi cabo desde aqui a la casa de Lucendo, quiero yr pensando en lo que allá me podra succeder, porque ya de entramas partes va tramada la tela segun veo, pues que de entramas partes me han buscado tan apriesa para que se la texa. Pero no sé qué medio me tenga en los comienços de la claridad, en el descubrir mis gramalleras, porque estas donzellas son tan espantadizas, que temen antes del golpe. Mas lo que a mí me paresce más acertado y para mi prouecho mejor será, que si la veo picadilla, vender me caro, porque pite tambien para la lumbre del candil con que yo alumbro, y aun encandilo, a tales bonos como los que al presente traygo entre manos. Y aun para mi santiguada, que aunque a ella no le viene de casta el ser dadiuosa, que si la hallo en el garlito, que en pago de lo que le lleuo, y lo que yo le sabré mentir, y que ella querra creer, que ella me ha de dar las tocas y camisas, pues el otro me da las ropas por las quales le boluere luego con la respuesta. Y aun que de acá sea mala, que la oya él de mi boca buena, porque la buena nueua es hermana de la alegria, y la alegria, prima de la liberalidad, porque, a la fe, despues que ellos juntos, ni aurá Marcelia, ni aun racion, ni más mensajes; porque oy en dia todos dan porque les den. Pues yldos a ver desque ellos contentos y juntos; que haziendo de los graues, os daran con vn tan seco vos en ojos, y con vn quién sois tan sin sal, y vn qué quereys tan sin çumo ni gracia, que a vos se os pegue la lengua al paladar para no les pedir; y ellos atando las manos al dar, sueltan la lengua a dilataros la venida para otro dia, con mandaros por algun paje dezir que estan sus señorias occupados, y aquel dia ellos le tienen tan oluidado luego como el del juycio; por tanto agora me cumple a mí al primer descorchar tener presta la lengua al pedir, y abiertas las manos al asir; porque más vale verguença en cara que lástima en coraçon. Y en estos palacios, con no medrar los comedidos ni vergonçosos al pedir, tambien diz que no oye Dios a quien no le llama. Que pues yo le traygo a él en mi poder, y aun ella ya me viene a las vñas, mientras estan enfermos del mal que yo les curo, a la fe, dilatando la cura, pedir para las vnturas; porque mientras ellos más dolientes, mi bolsa y mi casa sanará más. Y ellos hauiendo me menester, con lo que a ellos les paresciere y yo les haré encreyente, aurá más occasion a que me vengan siempre a mis manos, sueltas al tomar, con las suyas embaraçadas con el traerme, con que su enfermedad rica sane mi necessidad pobre. Y aun el majadero de Fulminato, si me ha cogido en opinion de boua, para esperar de mí ganancia, y en tal parescer haze ya del voto tal, y como se sueña rico, se quiere mostrar ya mandon? pues ande se tras mí, que dél me aprouecharé para suplir soledades, y despues qualquier occasion me bastará para dexarle soplar sus manos, mientras yo lauo las mias. Que estos tales ha los de tomar la persona de manera que siempre se tengan por desasidos, porque con darles el dedo no os quieran el braço; porque en viendo que se hinchan con vn fauor, dar les vna coz de desuio con que reuienten, y tractarlos como quien los ha menester, porque quien sus carros vnta, sus bueyes ayuda, pero de manera que no se os atreuan. Porque quien de mucho mal es duecho, poco bien le empalaga; en especial que creo yo que éste en toda su vida salio de cauallerizas y burdeles, sino en mi casa, y agora piensa ya el don duelo que de ruin se cae a la persona el pelo, y que ayer entró rogando, y que oy se ha de assentar mandando. Pues aguarde que se me caya el bocado de la boca por boua, que quando más se quisiere llamar a possession, le haré yo que se quede del agalla. Y aun le tengo de enseñar que mientras labrare en la heredad que agora labra, siempre ha de pagar las rentas adelantadas, y aun no se descuydar en la labrança; porque ha de saber que dare mi tierra a quien mejor me la barbechare. Y aun por mi vida que para en esto he alli el despensero de Lucendo sale, que con ruegos y dineros, y aun no menos labor, se tendria por dichoso de tener la possession. Y aun por mi salud que creo que aure de aguardar en su camara a que sea de dia allá adonde voy, porque en estos palacios ya está harto el sol de alumbrar a los otros quando a ellos les amanesce. Porque paresce que es estado de caualleros no se recoger al compas del sol como los otros, sino hazer del dia y de la noche partes para hazer su dia. Y esto, a mi ver, o porque mejor cuenten sus patrañas a la luz de las velas, porque de menos sean oydas sus necedades y de más sean aprouadas sus bouerias. Porque entonces, como son veedores de sus dichos y juezes de sus obras sus criados, no osan desengañar los en lo que yerran, por no perder de ellos la medra que esperan. Y ansi no ay oy en dia quien menos sea desengañado ni menos verdad le sea dicha que vn señor, porque la cobdicia de los que esperan de lo que él tiene, y el acatamiento de los inferiores, tapa las lenguas a los que los podrian desengañar. Cata, cata estotro, qué plazer le ha tomado con verme! A la fe, pues abra él la boca al reyr, que yo la bolsa al recebir. Y sepa que en la fe de mi casa que él se saluará, si él lo haze siempre como ha començado.
_Desp._--No te me encubras, que ya eres conoscida; pero dónde bueno tan de mañana?
_Mar._--A verte.
_Desp._--Dios te visite tan de mañana; pero qué es lo que ay por acá?
_Mar._--Vengo huyendo de la justicia: a me acoger con mi señora Belisea.
_Desp._--Pues en tanto que arriba se leuantan me da la mano y sube esta escalerita de mi camara, que tambien está sagrada para tu temor, con que perdones el mal asseo de la posada, pues que donde no pisa muger no ay cosa compuesta.
_Mar._--Bendito Dios, que las hallays para algo prouechosas. Pero perdoname la subida, porque entran y salen en estos palacios, y oy en dia de todos se ha de guardar la persona y a ninguno offender. Pero hablando al punto me di si será leuantada Belisea, porque vengo de la missa del alua y antojó se me de visitarla antes que me torne a encerrar en mi cassa; porque a la verdad se lo deuo, y tú tambien, dónde yuas tan de mañana?
_Desp._--A visitarte tambien, y a ver si me querrias oy por combidado.
_Mar._--La memoria que tienes de mí te agradezco; pero ya sabes que, aunque no falte voluntad, mal puede vna viuda pobre hazer essos cumplimientos faltando el con qué.
_Desp._--Esso, mio era de proueer; pero pues no aurá lugar agora, embiaré para la noche para mí y vn paje de cámara de Lucendo, que tambien tiene desseo de te seruir, y aun querria cortar vnas camisas de tu mano, porque en esto tienes loa.
_Mar._--Pues para esso en todo tiempo podra yr; porque ya que yo falte, queda Liberia mi hija, que ya haze mejor labor que yo, y mira qué mandas otra cosa, que me quiero yr arriba.
_Desp._--Y anda estos pocos passos, que tambien te seran de romeria. Y mientras miras mi aposento, tal qual le hallares, embiaré un muchacho a saber si arriba han abierto ya las puertas. Moço, pon aqui sillas, y ve arriba, y sabe si es leuantada Belisea, y mira si verás a la donzella Justina, que te lo dira, y no vengas sin buen recaudo.