Luces de Bohemia: Esperpento

Part 2

Chapter 23,874 wordsPublic domain

_La florista y el coime salen empujándose, revueltos con otros parroquianos. Corren por la calle tropeles de obreros. Resuena el golpe de muchos cierres metálicos._

EL BORRACHO

¡Vivan los héroes del Dos de Mayo!

DON LATINO

Niño, ¿qué dinero te han dado?

EL CHICO DE LA TABERNA

¡Nueve pesetas!

MAX

Cóbrate, Venancio. ¡Y tú, trae el décimo, Marquesa!

DON LATINO

¡Voló esa pájara!

MAX

¡Se lleva el sueño de mi fortuna! ¿Dónde daríamos con esa golfa?

PICA LAGARTOS

Esa ya no se aparta del tumulto.

EL CHICO DE LA TABERNA

Recala en la Modernista.

MAX

Latino, préstame tus ojos para buscar a la Marquesa del Tango.

DON LATINO

Max, dame la mano.

EL BORRACHO

¡Cráneo _previlegiado_!

UNA VOZ

¡Mueran los maricas de la Acción Ciudadana! ¡Abajo los ladrones!

ESCENA CUARTA

_NOCHE. Máximo Estrella y Don Latino de Hispalis tambalean, asidos del brazo, por una calle enarenada y solitaria. Faroles rotos, cerradas todas, ventanas y puertas. En la llama de los faroles un igual temblor verde y macilento. La luna sobre el alero de las casas, partiendo la calle por medio. De tarde en tarde el asfalto sonoro. Un trote épico. Soldados Romanos. Sombras de Guardias. Se extingue el eco de la patrulla. La Buñolería Modernista entreabre su puerta, y una banda de luz parte la acera. Max y Don Latino, borrachos lunáticos, filósofos peripatéticos, bajo la línea luminosa de los faroles, caminan y tambalean._

MAX

¿Dónde estamos?

DON LATINO

Esta calle no tiene letrero.

MAX

Yo voy pisando vidrios rotos.

DON LATINO

No ha hecho mala cachiza el honrado pueblo.

MAX

¿Qué rumbo consagramos?

DON LATINO

Déjate guiar.

MAX

Condúceme a casa.

DON LATINO

Tenemos abierta La Buñolería Modernista.

MAX

De rodar y beber estoy muerto.

DON LATINO

Un café de recuelo te integra.

MAX

Hace frío, Latino.

DON LATINO

¡Corre un cierto gris!...

MAX

Préstame tu macferlán.

DON LATINO

¡Te ha dado el delirio poético!

MAX

¡Me quedé sin capa, sin dinero y sin lotería!

DON LATINO

Aquí hacemos la captura de la niña Pisa Bien.

_La Niña Pisa Bien, despintada, pingona, marchita, se materializa bajo un farol con su pregón de golfa madrileña._

LA PISA BIEN

¡5775! ¡El número de la suerte! ¡Mañana sale! ¡Lo vendo! ¡Lo vendo! ¡5775!

DON LATINO

¡Acudes al reclamo!

LA PISA BIEN

Y le convido a usted a un café de recuelo.

DON LATINO

Gracias, preciosidad.

LA PISA BIEN

Y a Don Max, a lo que guste. ¡Ya nos ajuntamos los tres tristes trogloditas! Don Max, yo por usted hago la jarra, y muy honrada.

MAX

Dame el décimo y vete al infierno.

LA PISA BIEN

Don Max, por adelantado decláreme usted en secreto si cameló las tres beatas y si las lleva en el portamonedas.

MAX

¡Pareces hermana de Romanones!

LA PISA BIEN

¡Quién tuviera los miles de ese pirante!

DON LATINO

¡Con solo la renta de un día, yo me contentaba!

MAX

La Revolución es aquí tan fatal como en Rusia.

DON LATINO

¡Nos moriremos sin verla!

MAX

Pues viviremos muy poco.

LA PISA BIEN

¿Ustedes bajaron hasta la Cibeles? Allí ha sido la faena entre los manifestantes, y los Polis Honorarios. A alguno le hemos dado mulé.

DON LATINO

Todos los amarillos debían ser arrastrados.

LA PISA BIEN

¡Conforme! Y aquel momento que usted no tenga ocupaciones urgentes, nos ponemos a ello, Don Latino.

MAX

Dame ese capicúa, Enriqueta.

LA PISA BIEN

Venga el parné, y tenga usted su suerte.

MAX

La propina, cuando cobre el premio.

LA PISA BIEN

¡No mira eso la Enriqueta!

_La Buñolería entreabre su puerta, y del antro apestoso de aceite van saliendo deshilados, uno a uno, en fila india, los Epígonos del Parnaso Modernista: Rafael de los Vélez, Dorio de Gádex, Lucio Vero, Mínguez, Gálvez, Clarinito y Pérez. Unos son largos, tristes y flacos, otros vivaces, chaparros y carillenos. Dorio de Gádex jovial como un trasgo, irónico como un ateniense, ceceoso como un cañí, mima su saludo versallesco y grotesco._

DORIO DE GÁDEX

¡Padre y Maestro Mágico, salud!

MAX

¡Salud, Don Dorio!

DORIO DE GÁDEX

¡Maestro, usted no ha temido el rebuzno libertario del honrado pueblo!

MAX

¡El épico rugido del mar! ¡Yo me siento pueblo!

DORIO DE GÁDEX

¡Yo, no!

MAX

¡Porque eres un botarate!

DORIO DE GÁDEX

¡Maestro, pongámonos el traje de luces de la cortesía! ¡Maestro, usted tampoco se siente pueblo! Usted es un poeta, y los poetas somos aristocracia. Como dice Ibsen, las multitudes y las montañas se unen siempre por la base.

MAX

¡No me aburras con Ibsen!

PÉREZ

¿Se ha hecho usted crítico de teatros, Don Max?

DORIO DE GÁDEX

¡Calla, Pérez!

DON LATINO

Aquí solo hablan los genios.

MAX

Yo me siento pueblo. Yo había nacido para ser tribuno de la plebe, y me acanallé perpetrando traducciones y haciendo versos. ¡Eso sí, mejores que los hacéis los modernistas!

DORIO DE GÁDEX

Maestro, preséntese usted a un sillón de la Academia.

MAX

No lo digas en burla, idiota. ¡Me sobran méritos! Pero esa prensa miserable me boicotea. Odian mi rebeldía y odian mi talento. Para medrar hay que ser agradador de todos los Segismundos. ¡El Buey Apis me despide como a un criado! ¡La Academia me ignora! ¡Y soy el primer poeta de España! ¡El primero! ¡El primero! ¡Y ayuno! ¡Y no me humillo pidiendo limosna! ¡Y no me parte un rayo! ¡Yo soy el verdadero inmortal, y no esos cabrones del cotarro académico! ¡Muera Maura!

LOS MODERNISTAS

¡Muera! ¡Muera! ¡Muera!

CLARINITO

Maestro, nosotros los jóvenes impondremos la candidatura de usted para un sillón de la Academia.

DORIO DE GÁDEX

Precisamente ahora está vacante el sillón de Don Benito el Garbancero.

MAX

Nombrarán al Sargento Basallo.

DORIO DE GÁDEX

¿Maestro, usted conoce los Nuevos Gozos del Enano de la Venta? ¡Un Jefe de Obra! Ayer de madrugada los cantamos en la Puerta del Sol. ¡El éxito de la temporada!

CLARINITO

¡Con decir que salió el retén de Gobernación!

LA PISA BIEN

¡Ni Rafael el Gallo!

DON LATINO

Deben ustedes ofrecerle una audición al Maestro.

DORIO DE GÁDEX

Don Latino, ni una palabra más.

PÉREZ

Usted cantará con nosotros, Don Latino.

DON LATINO

Yo doy una nota más baja que el cerdo.

DORIO DE GÁDEX

Usted es un clásico.

DON LATINO

¿Y qué hace un clásico en el tropel de ruiseñores modernistas? ¡Niños, a ello!

_Dorio de Gádex, feo, burlesco, y chepudo, abre los brazos, que son como alones sin plumas, en el claro lunero._

DORIO DE GÁDEX

El Enano de la Venta.

CORO DE MODERNISTAS

¡Cuenta! ¡Cuenta! ¡Cuenta!

DORIO DE GÁDEX

Con bravatas de valiente.

CORO DE MODERNISTAS

¡Miente! ¡Miente! ¡Miente!

DORIO DE GÁDEX

Quiere gobernar la Harca.

CORO DE MODERNISTAS

¡Charca! ¡Charca! ¡Charca!

DORIO DE GÁDEX

Y es un Tartufo Malsín.

CORO DE MODERNISTAS

¡Sin! ¡Sin! ¡Sin!

DORIO DE GÁDEX

Sin un adarme de seso.

CORO DE MODERNISTAS

¡Eso! ¡Eso! ¡Eso!

DORIO DE GÁDEX

Pues tiene hueca la bola.

CORO DE MODERNISTAS

¡Chola! ¡Chola! ¡Chola!

DORIO DE GÁDEX

Pues tiene la chola hueca.

CORO DE MODERNISTAS

¡Eureka! ¡Eureka! ¡Eureka!

_Gran interrupción. Un trote épico, y la patrulla de soldados romanos desemboca por una calle traviesa. Traen la luna sobre los cascos y en los charrascos. Suena un toque de atención, y se cierra con golpe pronto, la puerta de la Buñolería. Pitito, capitán de los équites municipales, se levanta sobre los estribos._

EL CAPITÁN PITITO

¡Mentira parece que sean ustedes intelectuales, y que promuevan estos escándalos! ¿Qué dejan ustedes para los analfabetos?

MAX

¡Eureka! ¡Eureka! ¡Eureka! ¡Pico de Oro! En griego, para mayor claridad, Crisóstomo. ¡Señor Centurión, usted hablará el griego en sus cuatro dialectos!

EL CAPITÁN PITITO

¡Por borrachín, a la Delega!

MAX

Y más chulo que un ocho. Señor Centurión, ¡yo también chanelo el sermo vulgaris!

EL CAPITÁN PITITO

¡Serenooo!... ¡Serenooo!...

EL SERENO

¡Vaaa!...

EL CAPITÁN PITITO

¡Encárguese usted de este curda!

_Llega el sereno meciendo a compás el farol y el chuzo. Jadeos y vahos de aguardiente. El Capitán Pitito revuelve el caballo: Vuelan chispas de las herraduras. Resuena el trote sonoro de la patrulla que se aleja._

EL CAPITÁN PITITO

¡Me responde usted de ese hombre, Sereno!

EL SERENO

¿Habrá que darle amoniaco?

EL CAPITÁN PITITO

Habrá que darle para el pelo.

EL SERENO

¡Está bien!

DON LATINO

Max, convídale a una copa. Hay que domesticar a este troglodita asturiano.

MAX

Estoy a pre.

DON LATINO

¿No te queda nada?

MAX

¡Ni una perra!

EL SERENO

Camine usted.

MAX

Soy ciego.

EL SERENO

¿Quiere usted que un servidor le vuelva la vista?

MAX

¿Eres Santa Lucía?

EL SERENO

¡Soy autoridad!

MAX

No es lo mismo.

EL SERENO

Pudiera serlo. Camine usted.

MAX

Ya he dicho que soy ciego.

EL SERENO

Usted es un anárquico, y estos sujetos de las melenas: ¡Viento! ¡Viento! ¡Viento! ¡Mucho viento!

DON LATINO

¡Una galerna!

EL SERENO

¡Atrás!

VOCES DE LOS MODERNISTAS

¡Acompañamos al Maestro! ¡Acompañamos al Maestro!

UN VECINO

¡Pepeee! ¡Pepeee!

EL SERENO

¡Vaaa! Retírense ustedes sin manifestación.

_Golpea con el chuzo en la puerta de la Buñolería. Asoma el buñolero, un hombre gordo con delantal blanco: Se informa, se retira musitando, y a poco salen adormilados, ciñéndose el correaje, dos Guardias Municipales._

UN GUARDIA

¿Qué hay?

EL SERENO

Este punto para la Delega.

EL OTRO GUARDIA

Nosotros vamos al relevo. Lo entregaremos en Gobernación.

EL SERENO

Donde la duerma.

EL VECINO

¡Pepeee! ¡Pepeee!

EL SERENO

¡Otro curda! ¡Vaaa! Sus lo entrego.

LOS DOS GUARDIAS

Ustedes, caballeros, retírense.

DORIO DE GÁDEX

Acompañamos al Maestro.

UN GUARDIA

¡Ni que se llamase este curda Don Mariano de Cavia! ¡Ese sí que es cabeza! ¡Y cuanto más curda, mejor lo saca!

EL OTRO GUARDIA

¡Por veces también se pone pelma!

DON LATINO

¡Y faltón!

UN GUARDIA

¿Usted por lo que habla, le conoce?

DON LATINO

Y le tuteo.

EL OTRO GUARDIA

¿Son ustedes periodistas?

DORIO DE GÁDEX

¡Lagarto! ¡Lagarto!

LA PISA BIEN

Son banqueros.

UN GUARDIA

Si quieren acompañar a su amigo, no se oponen las leyes y hasta lo permiten, pero deberán guardar moderación ustedes. Yo respeto mucho el talento.

EL OTRO GUARDIA

Caminemos.

MAX

Latino, dame la mano. ¡Señores guardias, ustedes me perdonarán que sea ciego!

UN GUARDIA

Sobra tanta política.

DON LATINO

¿Qué ruta consagramos?

UN GUARDIA

Al Ministerio de la Gobernación.

EL OTRO GUARDIA

¡Vivo! ¡Vivo!

MAX

¡Muera Maura! ¡Muera el Gran Fariseo!

CORO DE MODERNISTAS

¡Muera! ¡Muera! ¡Muera!

MAX

Muera el judío y toda su execrable parentela.

UN GUARDIA

¡Basta de voces! ¡Cuidado con el poeta curda! ¡Se la está ganando, me caso en Sevilla!

EL OTRO GUARDIA

A este habrá que darle para el pelo. Lo cual que sería lástima, porque debe ser hombre de mérito.

ESCENA QUINTA

_ZAGUÁN EN EL MINISTERIO DE LA GOBERNACIÓN. Estantería con legajos. Bancos al filo de la pared. Mesa con carpetas de badana mugrienta. Aire de cueva, y olor frío de tabaco rancio. Guardias soñolientos. Policías de la Secreta. Hongos, garrotes, cuellos de celuloide, grandes sortijas, lunares rizosos y flamencos. Hay un viejo chabacano --bisoñé y manguitos de percalina--, que escribe, y un pollo chulapón de peinado reluciente, con brisas de perfumería, que se pasea y dicta humeando un veguero. Don Serafín, le dicen sus obligados, y la voz de la calle, Serafín el Bonito. Leve tumulto. Dando voces, la cabeza desnuda, humorista y lunático, irrumpe Max Estrella. Don Latino le guía por la manga, implorante y suspirante. Detrás asoman los cascos de los Guardias. Y en el corredor, se agrupan bajo la luz de una candileja, pipas, chalinas y melenas del modernismo._

MAX

¡Traigo detenida una pareja de guindillas! Estaban emborrachándose en una tasca, y los hice salir a darme escolta.

SERAFÍN EL BONITO

Corrección, señor mío.

MAX

No falto a ella, señor Delegado.

SERAFÍN EL BONITO

Inspector.

MAX

Todo es uno y lo mismo.

SERAFÍN EL BONITO

¿Cómo se llama usted?

MAX

Mi nombre es Máximo Estrella. Mi seudónimo Mala Estrella. Tengo el honor de no ser Académico.

SERAFÍN EL BONITO

Está usted propasándose. ¿Guardias, por qué viene detenido?

UN GUARDIA

Por escándalo en la vía pública, y gritos internacionales. ¡Está algo briago!

SERAFÍN EL BONITO

¿Su profesión?

MAX

Cesante.

SERAFÍN EL BONITO

¿En qué oficina ha servido usted?

MAX

En ninguna.

SERAFÍN EL BONITO

¿No ha dicho usted que cesante?

MAX

Cesante de hombre libre, y pájaro cantor. ¿No me veo vejado, vilipendiado, encarcelado, cacheado e interrogado?

SERAFÍN EL BONITO

¿Dónde vive usted?

MAX

Bastardillos. Esquina a San Cosme. Palacio.

UN GUINDILLA

Diga usted casa de vecinos. Mi señora, cuando aún no lo era, habitó un sotabanco de esa susodicha finca.

MAX

Donde yo vivo, siempre es un palacio.

EL GUINDILLA

No lo sabía.

MAX

Porque tú, gusano burocrático, no sabes nada. ¡Ni soñar!

SERAFÍN EL BONITO

¡Queda usted detenido!

MAX

¡Bueno! ¿Latino, hay algún banco donde pueda echarme a dormir?

SERAFÍN EL BONITO

Aquí no se viene a dormir.

MAX

¡Pues yo tengo sueño!

SERAFÍN EL BONITO

¡Está usted desacatando mi autoridad! ¿Sabe usted quién soy yo?

MAX

¡Serafín el Bonito!

SERAFÍN EL BONITO

¡Como usted repita esa gracia, de una bofetada le doblo!

MAX

¡Ya se guardará usted del intento! ¡Soy el primer poeta de España! ¡Tengo influencia en todos los periódicos! ¡Conozco al Ministro! ¡Hemos sido compañeros!

SERAFÍN EL BONITO

El Señor Ministro no es un golfo.

MAX

Usted desconoce la Historia Moderna.

SERAFÍN EL BONITO

¡En mi presencia no se ofende a Don Paco! Eso no lo tolero. ¡Sepa usted que Don Paco es mi padre!

MAX

No lo creo. Permítame usted que se lo pregunte por teléfono.

SERAFÍN EL BONITO

Se lo va usted a preguntar desde el calabozo.

DON LATINO

¡Señor Inspector, tenga usted alguna consideración! ¡Se trata de una gloria nacional! ¡El Víctor Hugo de España!

SERAFÍN EL BONITO

Cállese usted.

DON LATINO

Perdone usted mi entrometimiento.

SERAFÍN EL BONITO

¡Si usted quiere acompañarle, también hay para usted alojamiento!

DON LATINO

¡Gracias, Señor Inspector!

SERAFÍN EL BONITO

Guardias, conduzcan ustedes ese curda al Número 2.

UN GUARDIA

¡Camine usted!

MAX

No quiero.

SERAFÍN EL BONITO

Llévenle ustedes a rastras.

OTRO GUARDIA

¡So golfo!

MAX

¡Que me asesinan! ¡Que me asesinan!

UNA VOZ MODERNISTA

¡Bárbaros!

DON LATINO

¡Que es una gloria nacional!

SERAFÍN EL BONITO

Aquí no se protesta. Retírense ustedes.

OTRA VOZ MODERNISTA

¡Viva la Inquisición!

SERAFÍN EL BONITO

¡Silencio, o todos quedan detenidos!

MAX

¡Que me asesinan! ¡Que me asesinan!

LOS GUARDIAS

¡Borracho! ¡Golfo!

EL GRUPO MODERNISTA

¡Hay que visitar las Redacciones!

_Salen en tropel el grupo. Chalinas flotantes, pipas apagadas, románticas greñas. Se oyen estallar las bofetadas y las voces tras la puerta del calabozo._

SERAFÍN EL BONITO

¡Creerán esos niños modernistas, que aquí se reparten caramelos!

ESCENA SEXTA

_EL CALABOZO. Sótano mal alumbrado por una candileja. En la sombra, se mueve el bulto de un hombre. Blusa, tapabocas y alpargatas. Pasea hablando solo. Repentinamente se abre la puerta. Max Estrella, empujado y trompicando, rueda al fondo del calabozo. Se cierra de golpe la puerta._

MAX

¡Canallas! ¡Asalariados! ¡Cobardes!

VOZ FUERA

¡Aún vas a llevar mancuerna!

MAX

¡Esbirro!

_Sale de la tiniebla el bulto del hombre morador del calabozo. Bajo la luz se le ve esposado, con la cara llena de sangre._

EL PRESO

¡Buenas noches!

MAX

¿No estoy solo?

EL PRESO

Así parece.

MAX

¿Quién eres, compañero?

EL PRESO

Un paria.

MAX

¿Catalán?

EL PRESO

De todas partes.

MAX

¡Paria!... Solamente los obreros catalanes aguijan su rebeldía con ese denigrante epíteto. Paria, en bocas como la tuya, es una espuela. Pronto llegará vuestra hora.

EL PRESO

Tiene usted luces que no todos tienen. Barcelona alimenta una hoguera de odio, soy obrero barcelonés, y a orgullo lo tengo.

MAX

¿Eres anarquista?

EL PRESO

Soy lo que me han hecho las Leyes.

MAX

Pertenecemos a la misma Iglesia.

EL PRESO

Usted lleva chalina.

MAX

¡El dogal de la más horrible servidumbre! Me lo arrancaré, para que hablemos.

EL PRESO

Usted no es proletario.

MAX

Yo soy el dolor de un mal sueño.

EL PRESO

Parece usted hombre de luces. Su hablar, es como de otros tiempos.

MAX

Yo soy un poeta ciego.

EL PRESO

¡No es pequeña desgracia!... En España el trabajo y la inteligencia siempre se han visto menospreciados. Aquí todo lo manda el dinero.

MAX

Hay que establecer la guillotina eléctrica, en la Puerta del Sol.

EL PRESO

No basta. El ideal revolucionario tiene que ser la destrucción de la riqueza, como en Rusia. No es suficiente la degollación de todos los ricos: Siempre aparecerá un heredero, y aun cuando se suprima la herencia, no podrá evitarse que los despojados conspiren para recobrarla. Hay que hacer imposible el orden anterior, y eso solo se consigue destruyendo la riqueza. Barcelona industrial tiene que hundirse para renacer de sus escombros, con otro concepto de la propiedad y del trabajo. En Europa, el patrono de más negra entraña es el catalán, y no digo del mundo porque existen las Colonias Españolas de América. ¡Barcelona solamente se salva pereciendo!

MAX

¡Barcelona es cara a mi corazón!

EL PRESO

¡Yo también la recuerdo!

MAX

Yo le debo los únicos goces, en la lobreguez de mi ceguera. Todos los días un patrono muerto, algunas veces dos... Eso consuela.

EL PRESO

No cuenta usted los obreros que caen.

MAX

Los obreros se reproducen populosamente, de un modo comparable a las moscas. En cambio, los patronos, como los elefantes, como todas las bestias poderosas y prehistóricas, procrean lentamente. Saulo, hay que difundir por el mundo la religión nueva.

EL PRESO

Mi nombre es Mateo.

MAX

Yo te bautizo, Saulo. Soy poeta y tengo el derecho al alfabeto. Escucha para cuando seas libre, Saulo: Una buena cacería puede encarecer la piel de patrono catalán por encima del marfil de Calcuta.

EL PRESO

En ello laboramos.

MAX

Y en último consuelo, aun cabe pensar que exterminando al proletario también se extermina al patrón.

EL PRESO

Acabando con la ciudad, acabaremos con el judaísmo barcelonés.

MAX

No me opongo. Barcelona semita, sea destruida, como Cartago y Jerusalén. ¡_Alea jacta est_! Dame la mano.

EL PRESO

Estoy esposado.

MAX

¿Eres joven? ¿No puedo verte?

EL PRESO

Soy joven: Treinta años.

MAX

¿De qué te acusan?

EL PRESO

Es cuento largo. Soy tachado de rebelde... No quise dejar el telar por ir a la guerra, y levanté un motín en la fábrica. Me denunció el patrón, cumplí condena, recorrí el mundo buscando trabajo, y ahora voy por tránsitos, reclamado de no sé qué jueces. Conozco la suerte que me espera: Cuatro tiros por intento de fuga. Bueno. Si no es más que eso.

MAX

¿Pues qué temes?

EL PRESO

Que se diviertan dándome tormento.

MAX

¡Bárbaros!

EL PRESO

Hay que conocerlos.

MAX

Canallas. ¡Y esos son los que protestan de la leyenda negra!

EL PRESO

Por siete pesetas, al cruzar un lugar solitario, me sacarán la vida los que tienen a su cargo la defensa del pueblo. ¡Y a esto llaman justicia los ricos canallas!

MAX

Los ricos y los pobres, la barbarie ibérica es unánime.

EL PRESO

¡Todos!

MAX

¡Todos! ¿Mateo, dónde está la bomba que destripe el terrón maldito de España?

EL PRESO

Señor poeta que tanto adivina, ¿no ha visto usted una mano levantada?

_Se abre la puerta del calabozo, y el llavero, con jactancia de rufo, ordena al preso maniatado que le acompañe._

EL LLAVERO

¡Tú, catalán, disponte!

EL PRESO

Estoy dispuesto.

EL LLAVERO

Pues andando. Gachó, vas a salir en viaje de recreo.

_El esposado, con resignada entereza, se acerca al ciego, y le toca el hombro con la barba: Se despide hablando a media voz._

EL PRESO

Llegó la mía... Creo que no volveremos a vernos...

MAX

¡Es horrible!

EL PRESO

Van a matarme... ¿Qué dirá mañana esa prensa canalla?

MAX

Lo que le manden.

EL PRESO

¿Está usted llorando?

MAX

De impotencia y de rabia. Abracémonos, hermano.

_Se abrazan. El carcelero y el esposado salen. Vuelve a cerrarse la puerta. Max Estrella tantea buscando la pared, y se sienta con las piernas cruzadas, en una actitud religiosa, de meditación asiática. Exprime un gran dolor taciturno el bulto del poeta ciego. Llega de fuera tumulto de voces y galopar de caballos._

ESCENA SÉPTIMA

_LA REDACCIÓN DE «EL POPULAR»: Sala baja con piso de baldosas: En el centro una mesa larga y negra, rodeada de sillas vacías, que marcan los puestos, ante roídas carpetas, y rimeros de cuartillas que destacan su blancura en el círculo luminoso y verdoso de una lámpara con enagüillas. Al extremo fuma y escribe un hombre calvo, el eterno redactor de perfil triste, el gabán con flecos, los dedos de gancho, y las uñas entintadas. El hombre lógico y mítico enciende el cigarro apagado. Se abre la mampara, y el grillo de un timbre rasga el silencio. Asoma el conserje, vejete renegado, bigotudo, tripón, parejo de aquellos bizarros coroneles que en las procesiones se caen del caballo. Un enorme parecido que extravaga._

EL CONSERJE

Ahí está Don Latino de Hispalis, con otros capitalistas de su cuerda. Vienen preguntando por el Señor Director. Les he dicho que solamente estaba usted en la casa. ¿Los recibe usted, Don Filiberto?

DON FILIBERTO

Que pasen.

_Sigue escribiendo. El conserje sale, y queda batiente la verde mampara que proyecta un recuerdo de garitos y naipes. Entra el cotarro modernista, greñas, pipas, gabanes repelados, y alguna capa. El periodista calvo levanta los anteojos a la frente, requiere el cigarro, y se da importancia._

DON FILIBERTO

¡Caballeros y hombres buenos, adelante! ¿Ustedes me dirán lo que desean de mí y del Journal?

DON LATINO

¡Venimos a protestar contra un indigno atropello de la policía! Max Estrella, el gran poeta, aun cuando muchos se nieguen a reconocerlo, acaba de ser detenido y maltratado brutalmente en un sótano del Ministerio de la Desgobernación.

DORIO DE GÁDEX

En España sigue reinando Carlos II.

DON FILIBERTO

¡Válgame un santo de palo! ¿Nuestro gran poeta estaría curda?

DON LATINO

Una copa de más no justifica esa violación de los derechos individuales.

DON FILIBERTO

Max Estrella también es amigo nuestro. ¡Válgame un santo de palo! El Señor Director, cuando a esta hora falta, ya no viene... Ustedes conocen cómo se hace un periódico. ¡El Director es siempre un tirano...! Yo, sin consultarle, no me decido a recoger en nuestras columnas la protesta de ustedes. Desconozco la política del periódico con la Dirección de Seguridad... Y el relato de ustedes, francamente, me parece un poco exagerado.

DORIO DE GÁDEX

¡Es pálido, Don Filiberto!

CLARINITO

¡Una cobardía!

PÉREZ

¡Una vergüenza!

DON LATINO

¡Una canallada!

DORIO DE GÁDEX

¡En España reina siempre Felipe II!

DON LATINO

¡Dorio, hijo mío, no nos anonades!

DON FILIBERTO

¡Juventud! ¡Noble apasionamiento! ¡Divino tesoro, como dijo el vate de Nicaragua! ¡Juventud, divino tesoro! Yo también leo, y algunas veces admiro a los genios del modernismo. El Director bromea que estoy contagiado. ¿Alguno de ustedes ha leído el cuento que publiqué en _Los Orbes_?

CLARINITO

¡Yo, Don Filiberto! Leído y admirado.

DON FILIBERTO

¿Y usted, amigo Dorio?

DORIO DE GÁDEX

Yo nunca leo a mis contemporáneos, Don Filiberto.

DON FILIBERTO

¡Amigo Dorio, no quiero replicarle que también ignora a los clásicos!

DORIO DE GÁDEX

A usted y a mí nos rezuma el ingenio, Don Filiberto. En el cuello del gabán llevamos las señales.

DON FILIBERTO

Con esa alusión a la estética de mi indumentaria, se me ha revelado usted como un joven esteta.

DORIO DE GÁDEX

¡Es usted corrosivo, Don Filiberto!

DON FILIBERTO

¡Usted me ha buscado la lengua!

DORIO DE GÁDEX

¡A eso no llego!

CLARINITO

Dorio, no hagas chistes de primero de latín.

DON FILIBERTO