Luces de Bohemia: Esperpento

Part 1

Chapter 13,990 wordsPublic domain

NOTA DE TRANSCRIPCIÓN

* Las cursivas se muestran entre _subrayados_ y las versalitas se han convertido a MAYÚSCULAS.

* Los errores de imprenta han sido corregidos.

* La ortografía del texto original ha sido modernizada de acuerdo con las normas publicadas en 2010 por la Real Academia Española.

* Las páginas en blanco han sido eliminadas.

* Algunas rayas intrapárrafos han sido eliminadas, siguiendo el modelo de las ediciones más modernas. También se han eliminado algunas comas que separan al verbo de su sujeto.

* Se ha compilado y añadido un Índice al final del libro pese a que el original impreso no lo incluye.

LUCES DE BOHEMIA

OPERA OMNIA

LUCES DE BOHEMIA

ESPERPENTO

VOL XIX

DRAMATIS PERSONÆ

MAX ESTRELLA, SU MUJER MADAME COLLET, Y SU HIJA CLAUDINITA

DON LATINO DE HISPALIS

ZARATUSTRA

DON GAY

UN PELÓN

LA CHICA DE LA PORTERA

PICA LAGARTOS

UN COIME DE TABERNA

ENRIQUETA LA PISA BIEN

EL REY DE PORTUGAL

UN BORRACHO

DORIO DE GÁDEX, RAFAEL DE LOS VÉLEZ, LUCIO VERO, MÍNGUEZ, GÁLVEZ, CLARINITO Y PÉREZ, JÓVENES MODERNISTAS

PITITO, CAPITÁN DE LOS ÉQUITES MUNICIPALES

UN SERENO

LA VOZ DE UN VECINO

DOS GUARDIAS DEL ORDEN

SERAFÍN EL BONITO

UN CELADOR

UN PRESO

EL PORTERO DE UNA REDACCIÓN

DON FILIBERTO, REDACTOR EN JEFE

EL MINISTRO DE LA GOBERNACIÓN

DIEGUITO, SECRETARIO DE SU EXCELENCIA

UN UJIER

UNA VIEJA PINTADA Y LA LUNARES

UN JOVEN DESCONOCIDO

LA MADRE DEL NIÑO MUERTO

EL EMPEÑISTA

EL GUARDIA

LA PORTERA

UN ALBAÑIL

UNA VIEJA

LA TRAPERA

EL RETIRADO, TODOS DEL BARRIO

OTRA PORTERA

UNA VECINA

BASILIO SOULINAKE

UN COCHERO DE LA FUNERARIA

DOS SEPULTUREROS

RUBÉN DARÍO

EL MARQUÉS DE BRADOMÍN

EL POLLO DEL PAY-PAY

LA PERIODISTA

TURBAS, GUARDIAS, PERROS, GATOS, UN LORO

La acción en un Madrid absurdo, brillante y hambriento.

ESCENA PRIMERA

_HORA CREPUSCULAR. Un guardillón con ventano angosto, lleno de sol. Retratos, grabados, autógrafos repartidos por las paredes, sujetos con chinches de dibujante. Conversación lánguida de un hombre ciego y una mujer pelirrubia, triste y fatigada. El hombre ciego es un hiperbólico andaluz, poeta de odas y madrigales, Máximo Estrella. A la pelirrubia, por ser francesa, le dicen en la vecindad Madama Collet._

MAX

Vuelve a leerme la carta del Buey Apis.

MADAMA COLLET

Ten paciencia, Max.

MAX

Pudo esperar a que me enterrasen.

MADAMA COLLET

Le toca ir delante.

MAX

¡Collet, mal vamos a vernos sin esas cuatro crónicas! ¿Dónde gano yo veinte duros, Collet?

MADAMA COLLET

Otra puerta se abrirá.

MAX

La de la muerte. Podemos suicidarnos colectivamente. MADAMA COLLET

A mí la muerte no me asusta. ¡Pero tenemos una hija, Max!

MAX

¿Y si Claudinita estuviese conforme con mi proyecto de suicidio colectivo?

MADAMA COLLET

¡Es muy joven!

MAX

También se matan los jóvenes, Collet.

MADAMA COLLET

No por cansancio de la vida. Los jóvenes se matan por romanticismo.

MAX

Entonces, se matan por amar demasiado la vida. Es una lástima la obcecación de Claudinita. Con cuatro perras de carbón, podíamos hacer el viaje eterno.

MADAMA COLLET

No desesperes. Otra puerta se abrirá.

MAX

¿En qué redacción me admiten ciego?

MADAMA COLLET

Escribes una novela.

MAX

Y no hallo editor.

MADAMA COLLET

¡Oh! No te pongas a gatas, Max. Todos reconocen tu talento.

MAX

¡Estoy olvidado! Léeme la carta del Buey Apis.

MADAMA COLLET

No tomes ese caso por ejemplo.

MAX

Lee.

MADAMA COLLET

Es un infierno de letra.

MAX

Lee despacio.

_Madama Collet, el gesto abatido y resignado, deletrea en voz baja la carta. Se oye fuera una escoba retozona. Suena la campanilla de la escalera._

MADAMA COLLET

Claudinita, deja quieta la escoba, y mira quién ha llamado.

LA VOZ DE CLAUDINITA

Siempre será Don Latino.

MADAMA COLLET

¡Válgame Dios!

LA VOZ DE CLAUDINITA

¿Le doy con la puerta en las narices?

MADAMA COLLET

A tu padre le distrae.

LA VOZ DE CLAUDINITA

¡Ya se siente el olor del aguardiente!

_Máximo Estrella se incorpora con un gesto animoso, esparcida sobre el pecho la hermosa barba con mechones de canas. Su cabeza rizada y ciega, de un gran carácter clásico-arcaico, recuerda los Hermes._

MAX

¡Espera, Collet! ¡He recobrado la vista! ¡Veo! ¡Oh, cómo veo! ¡Magníficamente! ¡Está hermosa la Moncloa! ¡El único rincón francés en este páramo madrileño! ¡Hay que volver a París, Collet! ¡Hay que volver allá, Collet! ¡Hay que renovar aquellos tiempos!

MADAMA COLLET

Estás alucinado, Max.

MAX

¡Veo, y veo magníficamente!

MADAMA COLLET

¿Pero qué ves?

MAX

¡El mundo!

MADAMA COLLET

A mí me ves.

MAX

¡Las cosas que toco, para qué necesito verlas!

MADAMA COLLET

Siéntate. Voy a cerrar la ventana. Procura adormecerte.

MAX

¡No puedo!

MADAMA COLLET

¡Pobre cabeza!

MAX

¡Estoy muerto! Otra vez de noche.

_Se reclina en el respaldo del sillón. La mujer cierra la ventana, y la guardilla queda en una penumbra rayada de sol poniente. El ciego se adormece, y la mujer, sombra triste, se sienta en una silleta, haciendo pliegues a la carta del Buey Apis. Una mano cautelosa empuja la puerta que se abre con largo chirrido. Entra un vejete asmático, quepis, anteojos, un perrillo y una cartera con revistas ilustradas. Es Don Latino de Hispalis. Detrás, despeinada, en chancletas, la falda pingona, aparece una mozuela: Claudinita._

DON LATINO

¿Cómo están los ánimos del genio?

CLAUDINITA

Esperando los cuartos de unos libros que se ha llevado un vivales para vender.

DON LATINO

¿Niña, no conoces otro vocabulario más escogido para referirte al compañero fraternal de tu padre, de ese hombre grande que me llama hermano? ¡Qué lenguaje, Claudinita!

MADAMA COLLET

¿Trae usted el dinero, Don Latino?

DON LATINO

Madama Collet, la desconozco, porque siempre ha sido usted una inteligencia razonadora. Max había dispuesto noblemente de ese dinero.

MADAMA COLLET

¿Es verdad, Max? ¿Es posible?

DON LATINO

¡No le saque usted de los brazos de Morfeo!

CLAUDINITA

¿Papá, tú qué dices?

MAX

¡Idos todos al diablo!

MADAMA COLLET

¡Oh, querido, con tus generosidades nos has dejado sin cena!

MAX

Latino, eres un cínico.

CLAUDINITA

Don Latino, si usted no apoquina, le araño.

DON LATINO

Córtate las uñas, Claudinita.

CLAUDINITA

Le arranco los ojos.

DON LATINO

¡Claudinita!

CLAUDINITA

¡Golfo!

DON LATINO

Max, interpón tu autoridad.

MAX

¿Qué sacaste por los libros, Latino?

DON LATINO

¡Tres pesetas, Max! ¡Tres cochinas pesetas! ¡Una indignidad! ¡Un robo!

CLAUDINITA

¡No haberlos dejado!

DON LATINO

Claudinita, en ese respecto te concedo toda la razón. Me han cogido de pipi. Pero aún se puede deshacer el trato.

MADAMA COLLET

¡Oh, sería bien!

DON LATINO

Max, si te presentas ahora conmigo, en la tienda de ese granuja y le armas un escándalo, le sacas hasta dos duros. Tú tienes otro empaque.

MAX

Habría que devolver el dinero recibido.

DON LATINO

Basta con hacer el ademán. Se juega de boquilla, maestro.

MAX

¿Tú crees?...

DON LATINO

¡Naturalmente!

MADAMA COLLET

Max, no debes salir.

MAX

El aire me refrescará. Aquí hace un calor de horno.

DON LATINO

Pues en la calle corre fresco.

MADAMA COLLET

¡Vas a tomarte un disgusto sin conseguir nada, Max!

CLAUDINITA

¡Papá, no salgas!

MADAMA COLLET

Max, yo buscaré alguna cosa que empeñar.

MAX

No quiero tolerar ese robo. ¿A quién le has llevado los libros, Latino?

DON LATINO

A Zaratustra.

MAX

¡Claudina, mi palo y mi sombrero!

CLAUDINITA

¿Se los doy, mamá?

MADAMA COLLET

¡Dáselos!

DON LATINO

Madama Collet, verá usted qué faena.

CLAUDINITA

¡Golfo!

DON LATINO

¡Todo en tu boca es canción, Claudinita!

_Máximo Estrella sale apoyado en el hombro de Don Latino. Madama Collet suspira apocada, y la hija, toda nervios, comienza a quitarse las horquillas del pelo._

CLAUDINITA

¿Sabes cómo acaba todo esto? ¡En la taberna de Pica Lagartos!

ESCENA SEGUNDA

_LA CUEVA de Zaratustra en el Pretil de los Consejos. Rimeros de libros hacen escombro y cubren las paredes. Empapelan los cuatro vidrios de una puerta cuatro cromos espeluznantes de un novelón por entregas. En la cueva hacen tertulia, el gato, el loro, el can y el librero. Zaratustra, abichado y giboso --la cara de tocino rancio y la bufanda de verde serpiente--promueve, con su caracterización de fantoche, una aguda y dolorosa disonancia muy emotiva y muy moderna. Encogido en el roto pelote de una silla enana, con los pies entrapados y cepones en la tarima del brasero, guarda la tienda. Un ratón saca el hocico intrigante por un agujero._

ZARATUSTRA

¡No pienses que no te veo, ladrón!

EL GATO

¡Fu! ¡Fu! ¡Fu!

EL CAN

¡Guau!

EL LORO

¡Viva España!

_Están en la puerta Max Estrella y Don Latino de Hispalis. El poeta saca el brazo por entre los pliegues de su capa, y lo alza majestuoso, en un ritmo con su clásica cabeza ciega._

MAX

¡Mal Polonia recibe a un extranjero!

ZARATUSTRA

¿Qué se ofrece?

MAX

Saludarte, y decirte que tus tratos no me convienen.

ZARATUSTRA

Yo nada he tratado con usted.

MAX

Cierto. Pero has tratado con mi intendente, Don Latino de Hispalis.

ZARATUSTRA

¿Y ese sujeto de qué se queja? ¿Era mala la moneda?

_Don Latino interviene con ese matiz del perro cobarde, que da su ladrido entre las piernas del dueño._

DON LATINO

El maestro no está conforme con la tasa, y deshace el trato.

ZARATUSTRA

El trato no puede deshacerse. Un momento antes que hubieran llegado... Pero ahora es imposible: Todo el atadijo conforme estaba, acabo de venderlo ganando dos perras. Salir el comprador, y entrar ustedes.

_El librero, al tiempo que habla, recoge el atadijo que aún está encima del mostrador, y penetra en la lóbrega trastienda, cambiando una seña con Don Latino. Reaparece._

DON LATINO

Hemos perdido el viaje. Este zorro sabe más que nosotros, maestro.

MAX

Zaratustra, eres un bandido.

ZARATUSTRA

Esas, Don Max, no son apreciaciones convenientes.

MAX

Voy a romperte la cabeza.

ZARATUSTRA

Don Max, respete usted sus laureles.

MAX

¡Majadero!

_Ha entrado en la cueva un hombre alto, flaco, tostado del sol. Viste un traje de antiguo voluntario cubano, calza alpargates abiertos de caminante, y se cubre con una gorra inglesa. Es el extraño Don Peregrino Gay, que ha escrito la crónica de su vida andariega en un rancio y animado castellano, trastocándose el nombre en Don Gay Peregrino. Sin pasar de la puerta, saluda jovial y circunspecto._

DON GAY

¡Salutem plúriman!

ZARATUSTRA

¿Cómo le ha ido por esos mundos, Don Gay?

DON GAY

Tan guapamente.

DON LATINO

¿Por dónde has andado?

DON GAY

De Londres vengo.

MAX

¿Y viene usted de tan lejos a que lo desuelle Zaratustra?

DON GAY

Zaratustra es un buen amigo.

ZARATUSTRA

¿Ha podido usted hacer el trabajo que deseaba?

DON GAY

Cumplidamente. Ilustres amigos, en dos meses me he copiado en la Biblioteca Real, el único ejemplar existente del Palmerín de Constantinopla.

MAX

Pero, ciertamente, ¿viene usted de Londres?

DON GAY

Allí estuve dos meses.

DON LATINO

¿Cómo queda la familia Real?

DON GAY

No los he visto en el muelle. Maestro, ¿usted conoce la Babilonia Londinense?

MAX

Sí, Don Gay.

_Zaratustra entra y sale en la trastienda, con una vela encendida. La palmatoria pringosa tiembla en la mano del fantoche. Camina sin ruido, con andar entrapado. La mano, calzada con mitón negro, pasea la luz por los estantes de libros. Media cara en reflejo y media en sombra. Parece que la nariz se le dobla sobre una oreja. El loro ha puesto el pico bajo el ala. Un retén de polizontes pasa con un hombre maniatado. Sale alborotando el barrio un chico pelón montado en una caña, con una bandera._

EL PELÓN

¡Vi-va-Es-pa-ña!

EL CAN

¡Guau! ¡Guau!

ZARATUSTRA

¡Está buena España!

_Ante el mostrador, los tres visitantes, reunidos como tres pájaros en una rama, ilusionados y tristes, divierten sus penas en un coloquio de motivos literarios. Divagan ajenos al tropel de polizontes, al viva del pelón, al gañido del perro, y al comentario apesadumbrado del fantoche que los explota. Eran intelectuales sin dos pesetas._

DON GAY

Es preciso reconocerlo. No hay país comparable a Inglaterra. Allí el sentimiento religioso tiene tal decoro, tal dignidad, que indudablemente las más honorables familias son las más religiosas. Si España alcanzase un más alto concepto religioso, se salvaba.

MAX

¡Recémosle un Réquiem! Aquí los puritanos de conducta son los demagogos de la extrema izquierda. Acaso nuevos cristianos, pero todavía sin saberlo.

DON GAY

Señores míos, en Inglaterra me he convertido al dogma iconoclasta, al cristianismo de oraciones y cánticos, limpio de imágenes milagreras. ¡Y ver la idolatría de este pueblo!

MAX

España, en su concepción religiosa, es una tribu del centro de África.

DON GAY

Maestro, tenemos que rehacer el concepto religioso en el arquetipo del Hombre-Dios. Hacer la Revolución Cristiana, con todas las exageraciones del Evangelio.

DON LATINO

Son más que las del compañero Lenin.

ZARATUSTRA

Sin religión no puede haber buena fe en el comercio.

DON GAY

Maestro, hay que fundar la Iglesia Española Independiente.

MAX

Y la Sede Vaticana, El Escorial.

DON GAY

¡Magnífica Sede!

MAX

Berroqueña.

DON LATINO

Ustedes acabarán profesando en la Gran Secta Teosófica. Haciéndose iniciados de la sublime doctrina.

MAX

Hay que resucitar a Cristo.

DON GAY

He caminado por todos los caminos del mundo, y he aprendido que los pueblos más grandes no se constituyeron sin una Iglesia Nacional. La creación política es ineficaz si falta una conciencia religiosa con su ética superior a las leyes que escriben los hombres.

MAX

Ilustre Don Gay, de acuerdo. La miseria del pueblo español, la gran miseria moral, está en su chabacana sensibilidad ante los enigmas de la vida y de la muerte. La Vida, es un magro puchero: La Muerte, una carantoña ensabanada que enseña los dientes: El Infierno, un calderón de aceite albando donde los pecadores se achicharran como boquerones: El Cielo, una kermés sin obscenidades, a donde, con permiso del párroco, pueden asistir las Hijas de María. Este pueblo miserable transforma todos los grandes conceptos en un cuento de beatas costureras. Su religión es una chochez de viejas que disecan al gato cuando se les muere.

ZARATUSTRA

Don Gay, y qué nos cuenta usted de esos marimachos que llaman sufragistas.

DON GAY

Que no todas son marimachos. Ilustres amigos, ¿saben ustedes cuánto me costaba la vida en Londres? Tres peniques, una equivalencia de cuatro perras. Y estaba muy bien, mejor que aquí en una casa de tres pesetas.

DON LATINO

Max, vámonos a morir a Inglaterra. Apúnteme usted las señas de ese Gran Hotel, Don Gay.

DON GAY

Saint James Square. ¿No caen ustedes? El Asilo de Reina Elisabeth. Muy decente. Ya digo, mejor que aquí una casa de tres pesetas. Por la mañana té con leche, pan untado de mantequilla. El azúcar algo escaso. Después, en la comida, un potaje de carne. Alguna vez arenques. Queso, té... Yo solía pedir un boc de cerveza, y me costaba diez céntimos. Todo muy limpio. Jabón y agua caliente para lavatorios, sin tasa.

ZARATUSTRA

Es verdad que se lavan mucho los ingleses. Lo tengo advertido. Por aquí entran algunos, y se les ve muy refregados. Gente de otros países, que no siente el frío como nosotros, los naturales de España.

DON LATINO

Lo dicho. Me traslado a Inglaterra. Don Gay, ¿cómo no te has quedado tú en ese Paraíso?

DON GAY

Porque soy reumático, y me hace falta el sol de España.

ZARATUSTRA

Nuestro sol es la envidia de los extranjeros.

MAX

¿Qué sería de este corral nublado? ¿Qué seríamos los españoles? Acaso más tristes y menos coléricos... Quizá un poco más tontos... Aunque no lo creo.

_Asoma la chica de una portera. Trenza en perico, caídas calcetas, cara de hambre._

LA CHICA

¿Ha salido esta semana entrega d’_El Hijo de la Difunta_?

ZARATUSTRA

Se está repartiendo.

LA CHICA

¿Sabe usted si al fin se casa Alfredo?

DON GAY

¿Tú qué deseas, pimpollo?

LA CHICA

A mí plin. Es Doña Loreta la del coronel quien lo pregunta.

ZARATUSTRA

Niña, dile a esa señora que es un secreto lo que hacen los personajes de las novelas. Sobre todo en punto de muertes y casamientos.

MAX

Zaratustra, ándate con cuidado que te lo van a preguntar de Real Orden.

ZARATUSTRA

Estaría bueno que se divulgase el misterio. Pues no habría novela.

_Escapa la chica salvando los charcos con sus patas de caña. El Peregrino Ilusionado en un rincón conferencia con Zaratustra. Máximo Estrella y Don Latino se orientan a la taberna de Pica Lagartos, que tiene su clásico laurel en la calle de la Montera._

ESCENA TERCERA

_LA TABERNA DE PICA LAGARTOS: Luz de acetileno: Mostrador de cinc: Zaguán oscuro con mesas y banquillos: Jugadores de mus: Borrosos diálogos. Máximo Estrella y Don Latino de Hispalis, sombras en las sombras de un rincón, se regalan con sendos quinces de morapio._

EL CHICO DE LA TABERNA

Don Max, ha venido buscándole la Marquesa del Tango.

UN BORRACHO

¡Miau!

MAX

No conozco a esa dama.

EL CHICO DE LA TABERNA

Enriqueta la Pisa Bien.

DON LATINO

¿Y desde cuándo titula esa golfa?

EL CHICO DE LA TABERNA

Desque heredó del finado difunto de su papá, que entodavía vive.

DON LATINO

¡Mala sombra!

MAX

¿Ha dicho si volvería?

EL CHICO DE LA TABERNA

Entró, miró, preguntó y se fue rebotada, torciendo la gaita. ¡Ya la tiene usted en la puerta!

_Enriqueta la Pisa Bien, una mozuela golfa, revenida de un ojo, periodista y florista, levantaba el cortinilla de verde sarga, sobre su endrina cabeza, adornada de peines gitanos._

LA PISA BIEN

¡La vara de nardos! ¡La vara de nardos! Don Max, traigo para usted un memorial de mi mamá: Está enferma y necesita la luz del décimo que le ha fiado.

MAX

Le devuelves el décimo y le dices que se vaya al infierno.

LA PISA BIEN

De su parte, caballero. ¿Manda usted algo más?

_El ciego saca una vieja cartera, y tanteando los papeles con aire vago, extrae el décimo de la lotería y lo arroja sobre la mesa: Queda abierto entre los vasos de vino, mostrando el número bajo el parpadeo azul del acetileno. La Pisa Bien se apresura a echarle la zarpa._

DON LATINO

¡Ese número sale premiado!

LA PISA BIEN

Don Max desprecia el dinero.

EL CHICO DE LA TABERNA

No le deje usted irse, Don Max.

MAX

Niño, yo hago lo que me da la gana. Pídele para mí la petaca al amo.

EL CHICO DE LA TABERNA

Don Max, es un capicúa de sietes y cincos.

LA PISA BIEN

¡Que tiene premio, no falla! Pero es menester apoquinar tres melopeas, y este caballero está afónico. Caballero, me retiro saludándole. Si quiere usted un nardo, se lo regalo.

MAX

Estate ahí.

LA PISA BIEN

Me espera un cabrito viudo.

MAX

Que se aguante. Niño, ve a colgarme la capa.

LA PISA BIEN

Por esa pañosa no dan ni los buenos días. Pídale usted las tres beatas a Pica Lagartos.

EL CHICO DE LA TABERNA

Si usted le da coba, las tiene en la mano. Dice que es usted segundo Castelar.

MAX

Dobla la capa, y ahueca.

EL CHICO DE LA TABERNA

¿Qué pido?

MAX

Toma lo que quieran darte.

LA PISA BIEN

¡Si no la reciben!

DON LATINO

Calla, mala sombra.

MAX

Niño, huye veloz.

EL CHICO DE LA TABERNA

Como la corza herida, Don Max.

MAX

Eres un clásico.

LA PISA BIEN

Si no te admiten la prenda, dices que es de un poeta.

DON LATINO

El primer poeta de España.

EL BORRACHO

¡Cráneo previlegiado!

MAX

Yo nunca tuve talento. ¡He vivido siempre de un modo absurdo!

DON LATINO

No has tenido el talento de saber vivir.

MAX

Mañana me muero, y mi mujer y mi hija se quedan haciendo cruces en la boca.

_Tosió cavernoso, con las barbas estremecidas, y en los ojos ciegos un vidriado triste, de alcohol y de fiebre._

DON LATINO

No has debido quedarte sin capa.

LA PISA BIEN

Y ese trasto ya no parece. Siquiera, convide usted, Don Max.

MAX

Tome usted lo que guste, Marquesa.

LA PISA BIEN

Una copa de Rute.

DON LATINO

Es la bebida elegante.

LA PISA BIEN

¡Ay! Don Latino, por algo es una la morganática del Rey de Portugal. Don Max, no puedo detenerme, que mi esposo me hace señas desde la acera.

MAX

Invítale a pasar.

_Un golfo largo y astroso, que vende periódicos, ríe asomado a la puerta, y como perro que se espulga, se sacude con jaleo de hombros, la cara en una gran risa de viruelas. Es el Rey de Portugal, que hace las bellaquerías con Enriqueta la Pisa Bien, Marquesa del Tango._

LA PISA BIEN

¡Pasa, Manolo!

EL REY DE PORTUGAL

Sal tú fuera.

LA PISA BIEN

¿Es que temes perder la corona? ¡Entra de incógnito, so pelma!

EL REY DE PORTUGAL

Enriqueta, a ver si te despeino.

LA PISA BIEN

¡Filfa!

EL REY DE PORTUGAL

¡Consideren ustedes que me llama Rey de Portugal, para significar que no valgo un chavo! Argumentos de esta golfa desde que fue a Lisboa, y se ha enterado del valor de la moneda. Yo, para servir a ustedes, soy Gorito, y no está medio bien que mi morganática me señale por el alias.

LA PISA BIEN

¡Calla, chalado!

EL REY DE PORTUGAL

¿Te caminas?

LA PISA BIEN

Aguarda que me beba una copa de Rute. Don Max me la paga.

EL REY DE PORTUGAL

¿Y qué tienes que ver con ese poeta?

LA PISA BIEN

Colaboramos.

EL REY DE PORTUGAL

Pues despacha.

LA PISA BIEN

En cuanto me la mida Pica Lagartos.

PICA LAGARTOS

¿Qué has dicho tú, so golfa?

LA PISA BIEN

¡Perdona, rico!

PICA LAGARTOS

Venancio me llamo.

LA PISA BIEN

¡Tienes un nombre de novela! Anda, mídeme una copa de Rute, y dale a mi esposo un vaso de agua, que está muy acalorado.

MAX

Venancio, no vuelvas a compararme con Castelar. ¡Castelar era un idiota! Dame otro quince.

DON LATINO

Me adhiero a lo del quince y a lo de Castelar.

PICA LAGARTOS

Son ustedes unos doctrinarios. Castelar representa una gloria nacional de España. Ustedes acaso no sepan que mi padre lo sacaba diputado.

LA PISA BIEN

¡Hay que ver!

PICA LAGARTOS

Mi padre era el barbero de Don Manuel Camo. ¡Una gloria nacional de Huesca!

EL BORRACHO

¡Cráneo _previlegiado_!

PICA LAGARTOS

Cállate la boca, Zacarías.

EL BORRACHO

¡Acaso falto!

PICA LAGARTOS

¡Pudieras!

EL BORRACHO

Tiene mucha educación servidorcito.

LA PISA BIEN

¡Como que ha salido usted del Colegio de los Escolapios! ¡Se educó usted con mi papá!

EL BORRACHO

¿Quién es tu papá?

LA PISA BIEN

Un diputado.

EL BORRACHO

Yo he recibido educación en el extranjero.

LA PISA BIEN

¿Viaja usted de incógnito? ¿Por un casual, será usted Don Jaime?

EL BORRACHO

¡Me has sacado por la fotografía!

LA PISA BIEN

¡Naturaca! ¿Y va usted sin una flor en la solapa?

EL BORRACHO

Ven tú a ponérmela.

LA PISA BIEN

Se la pongo a usted y le obsequio con ella.

EL REY DE PORTUGAL

¡Hay que ser caballero, Zacarías! ¡Y hay que mirarse mucho, so leche, antes de meter mano! La Enriqueta es cosa mía.

LA PISA BIEN

¡Calla, bocón!

EL REY DE PORTUGAL

¡So leche, no seas tú provocativa!

LA PISA BIEN

No introduzcas tú la pata, pelmazo.

_El chico de la taberna entra con azorado sofoco, atado a la frente un pañuelo con roeles de sangre. Una ráfaga de emoción mueve caras y actitudes, todas las figuras en su diversidad, pautan una misma norma._

EL CHICO DE LA TABERNA

¡Hay carreras por las calles!

EL REY DE PORTUGAL

¡Viva la huelga de proletarios!

EL BORRACHO

¡Chócala! Anoche lo hemos decidido por votación en la Casa del Pueblo.

LA PISA BIEN

¡Crispín, te alcanzó un cate!

EL CHICO DE LA TABERNA

¡Un marica de la Acción Ciudadana!

PICA LAGARTOS

¡Niño, sé bien hablado! El propio republicanismo reconoce que la propiedad es sagrada. La Acción Ciudadana está integrada por patronos de todas circunstancias, y por los miembros varones de sus familias. ¡Hay que saber lo que se dice!

_Grupos vocingleros corren por el centro de la calle, con banderas enarboladas. Entran en la taberna obreros golfantes --blusa, bufanda y alpargata--, y mujeronas encendidas, de arañada greña._

EL REY DE PORTUGAL

¡Enriqueta, me hierve la sangre! Si tú no sientes la política, puedes quedarte.

LA PISA BIEN

So pelma, yo te sigo a todas partes. ¡Enfermera Honoraria de la Cruz Colorada!

PICA LAGARTOS

¡Chico, baja el cierre! Se invita a salir al que quiera jaleo.