Los Sueños, Volume II

Part 13

Chapter 133,633 wordsPublic domain

[138] _Pésia_, pese a, en juramentos y exclamaciones.

[139] El _hígado_ expresa el valor, hombre de hígados, esto es, que tiene bilis y sabe enojarse.

[140] _Coime_, garitero y señor de casa, y _Gran Coime_ o _Coime del alto_ o _de las clareas_, Dios. _Alto claro_, el Cielo. _Garlar_, hablar. _Sornar_, dormir; voces todas de germanía o gente de la carda.

[141] _Jacarandina_, voz de la jácara o de los jaques.

[142] “baraja de jugador”. (Ms. del señor Duque de Frías).

[143] _Pajaritos_, por las alas que le pintan en los zancajos o talones.

[144] _En volandas_ o volandillas, corriendo y volando.

[145] _Virote_ o saeta y mozo soltero, desocupado, maleante con ínfulas de lindo. CERV., _Cel. extrem._

[146] _En un cerrar y abrir de ojos_, en un punto. L. GRAC., _Crit._, 2, 4: “Toda aquella máquina de viento, en un cerrar y abrir de ojos, se resolvió en nada”.

[147] Arrapiezos, _piezas_ rotas que cuelgan cual si se hubiese tirado y _arrap_-ado del vestido. ZAMORA, _Mon._, 2, 6: “¿Qué es de los sayones, que la traían agarrada de los arrapiezos?”

[148] _Chisme del Olimpo_ llama a Mercurio, por ir como recadista con el chisme y cuento.

[149] CORR., 560: “_No fué oído ni visto._ (El que desapareció o la cosa que se hizo presto)”. _G. Alf._, 1, 2, 8.

[150] _De coramvobis_, de autoridad; _gótico_ por noble; _contramoño_, por no llevarlo, que _la pintan calva_, con sólo el mechón por donde se la pueda asir: _asir la ocasión por el copete_.

[151] “el resuello”. (Ms. del señor Duque de Frías).

[152] “y vaciar los arcaduces que la Fortuna”. (Edic. de Zaragoza). “llenaba”. (Edic. de Bruselas y la de Sancha).

[153] Los ojos inclinados y la vista a oscuras, por ser ciega.

[154] Satiriza las frases de los cultos y gongorinos.

[155] _De mala muerte_, de ningún valor (vulg.), propiamente del ajusticiado.

[156] _A pie con bola_, al justo, y, además, alude a que _traía por chapines una bola_. G. CASAS, _Seda_, 2, 6: “Si la semilla y morales andan, como dicen, a pie con bola, que se espera que toda la hoja que tuviere será menester”. CORR., 506: “_A pie con bola._ (Ir y llegar a la par)”.

[157] _Hablar por boca de ganso_, lo que se oye de otro, porque, en chillando uno, chillan todos. PANT., _Vej._, 1: “Y ha hablado por boca de ganso muchas veces”.

[158] Habiendo hallado Júpiter a la princesa Leda riberas del Eurotas, mudó a Venus en águila, y mudándose él mismo en cisne perseguido por el águila, fué a echarse en brazos de Leda, la cual, al cabo de nueve meses, puso dos huevos: del uno nacieron Pollux y Elena; del otro, Cástor y Clitemnestra.

[159] Convertido Júpiter en lluvia de oro, se introdujo en la torre de bronce donde Dánae estaba encerrada por su padre Acrisio, rey de Argos, y ella concibió así a Perseo.

[160] Es frase de _La Eneida_: “luego el padre Eneas, desde su escaño” ...Viendo Júpiter a Europa, hija de Agenor, rey de Fenicia, jugar orillas del mar con sus amigas, mudado en toro, se fué despacio a halagarlas, se dejó enguirnaldar y montar de ella, y lanzándose al mar, llegó a Creta.

[161] _La tarabilla_, la cítola o tarara del molino, metafóricamente, la lengua. CORR., 607: “_Taravilla._ (Llámase así al que parla mucho)”. _Por no perder_ la ocasión de hablar.

[162] CORR., 168: “_La ocasión asilla por el copete o guedejón._ (Pintaron los antiguos la ocasión los pies con alas y puesta sobre una rueda y un cuchillo en la mano, el corte adelante, como que va cortando por donde vuela; todo denota ligereza, y con todo el cabello de la media cabeza adelante, echado sobre la frente, y la otra media de atrás, rasa, dando a entender que al punto que llega se ha de asir de la melena, porque en pasándose la _ocasión_ no hay por dónde asirla)”.

[163] _Fijar o echar un clavo a la rueda de la fortuna_, asegurarla, porque no se vuelva atrás. _Persil._, 3, 19: “No hay clavo tan fuerte que pueda detener la rueda de la fortuna”. P. VEGA, 5, 26, 2: “De los que perseveran mucho tiempo en su prosperidad se suele decir que echarán el clavo a la rueda de la fortuna, que la hacen estar firme”.

[164] “barranco dijo”. (Edic. de Zaragoza y todas las siguientes).

[165] “atronado”. (El Ms).

[166] _Coplones_, citándoos sólo los poetas.

[167] “Otros dicen que guardó vacas (Apolo) y que Mercurio, el mismo día que nació, le hurtó dellas, como Homero dice”. (VIANA, _Las transformac. de Ovidio_, not. 1, pág. 33).

[168] _De un quemado_, Faetón, cuando tomó las riendas del carro del sol.

[169] _Coserse la boca_, callar, y aun añaden _a dos cabos_, como cosen los zapateros. S. ABRIL, _Andr._: “Coseré mi boca”.

[170] “déjale hablar a quien le toca”. (Los impresos todos).

[171] “Fortuna, en muchas cosas de las que tú”. (Ídem).

[172] “inviolablemente”. (Ídem).

[173] De 1635.

[174] CORR., 582: “_Diciendo y haciendo._ (Que tan presto como se dice se haga)”.

[175] _Ande la rueda y coz con ella_, es juego de muchachos en rueda, uno fuera, a quien acocean, mientras dan vueltas, cogidos de la mano. _Ande la rueda_. GALINDO, 509: “de la fortuna y sus mudanzas”.

[176] _Paso entre paso_, lentamente. VALDERR., _Ejer. Fer. 5, dom. 2_, cuar.: “Llevaban... las grandes estatuas de los gigantones muy paso entre paso”. J. POLO, _Humor._: “Del corral | paso entre paso se escurre”. CÁCER., ps. 1: “Vase paso entre paso, como quien se va paseando por un jardín”.

[177] _Pernear_ suele decirse del ahorcado, menear las piernas. J. TOLOSA, _Disc._, 1, 10: “Vernán a morir de hambre o a pernear en una horca”. VALDERR., _Teatr. S. Nic._, 1: “Y con ver pernear tantos ahorcados”. El _Credo_ lo decía el ahorcado antes de morir, y lo dice el médico, en vez del _récipe_, con que comenzaban sus recetas, de modo que este aforismo de ser el médico verdugo de enfermos, que merece la horca, se le escapa o es escurridizo al cogerle la _hora_ de la _Fortuna con seso_, que hace parezca y confiese y haga cada cual lo que es y merece.

[178]

“Con chilladores delante Y envaramiento detrás”,

que de Escarramán dijo allá nuestro poeta.

[179] _Rebenque_, el látigo de azotar, propio del cómitre en las galeras para azotar a los galeotes.

[180] _Derramando_, arrojando. Iba en borrico el azotado, y el alguacil, en rocín; _la hora_ de la Fortuna con seso trocó las cosas conforme a justicia, pues el alguacil merecía y suele merecer los azotes más que el ajusticiado no pocas veces.

[181] “El escribano se apeó para remediarlo, y sacando la pluma, le cogió la _hora_ y se la alargó en remo y empezó a bogar cuando quería escribir”. (Edic. de Zaragoza y todas las posteriores). “Asiéndole por las narices un diablo de uñas largas, le cargó a la espalda, y corriendo, decía: 'Ábrase el averno y toquen chirimías, que hoy es día de gracia; denme plácemes, que traigo un tesoro de mentiras y un apóstata de la fe: alegría y lluevan plumas, que hay pez gordo en el banquete'”. (Ms. de Lista).

[182] _Chirrión_, carro que chirría, a propósito para pases estrechos, que avise de antemano, no vaya otro al encuentro y no puedan volver atrás: tal en los montes de las Bascongadas. _Diál. monter._, 13: “Con chirrión o carro”.

[183] _Zampándose_, metiéndose. L. RUEDA, _Despos._: “Pues zámpese dentro a somorgujo”. _Siglo pitag._, 3: “Y zámpense de golpe en la posada”.

[184] Y como se acabase la barredera, llegó Satanás con una espuerta de putas feas y lagañosas, diciendo: “Aguarden los rufianes, que allá va ese emplasto de ungüentos a volverse a sus botes, y pónganles a recaudo, no se reviertan, que es género que se liquida fácilmente”. (Ms. de Lista).

[185] _Por debajo de_, so color, con el disfraz de. LEÓN, _Job_, 42: “Un querer debajo de esta color desobligarse de aquello que”. COLOMA, _G. Fland._, 2: “Sin desmandarse un hombre a entrar en Francia debajo de ningún pretexto”.

[186] “tejas y las celosías”. (Ms. de Frías).

[187] _Afufarse_ y _afufar_, huír o _tomar las afufas_. _Comed. Florin._, 5: “Y contento, pues que iba él, quiero afufar, no se arrepienta y vuelva por mí”. TORR. NAHARR., 2, 115: “Y se afufan con el caire (y se van con el dinero)”. A. Solís, _Poes._, p. 151: “Quiso afufarse, mas ella | se le agarró de los brazos”.

[188] _Argel_, de esclavos, esclavitud, de Argel, por los que allí había. COLOM., _Obr. poét._: “Al voluntario Argel agradecido”.

[189] _Arraez_, patrono de barca, etc.; literalmente, cabeza y jefe. Fué _Morato Raez Maltrapillo_ un renegado murciano, amigo íntimo del rey de Argel Azán, y a sus oficios debió la vida el grande autor del _Quijote_, que por romper el cautiverio no hubo empresa aventurada que no tratase de acometer. Véase CEJADOR, _Leng. Cerv._, II, _Agi Morato._

[190] “a mí”. (Edic. de Zaragoza y todas las siguientes).

[191] “Misit ad eum uxor eius dicens: Nihil tibi et iusto illi! Multa enim passa sum hodie per visum propter eum”. (MATEO, 27, 19).

[192] _Untado_, sobornado, del facilitar los despachos como el unto el rodar de la rueda. _Rufián viudo_: “Que no puede chillar (el alguacil), porque está untado”. QUIJ., 1, 22: “Hubiera untado con ellos (los ducados) la pluma del escribano”. “Las brujas se untaban para trasportarse al aquelarre”. (_Diálog. perros._)

[193] _Torcida_, la mecha del candil. _Poder arder en un candil_, de lo muy eficaz, aludiendo al vino muy generoso, por su mucho alcohol.

[194] _Tu nombre_, el de _condenado_.

[195] “y para ellas”. (Todos los impresos). Uñas de ladrón.

[196] CORR., 506: “_A pedir de boca._ (Cuando algo viene como se desea)”.

[197] _Tapida_; en _Z_, _tapiada_. _Tapir_ es propiamente apretar el tejido en el telar; dícese en Castilla, y _en-tap-ecer_ en Aragón. F. SILVA, _Celest._, 18: “Los cencerros de los mansos tan sordos están en mis oídos, cuanto me los tiene recalcados y tapidos la memoria de la voz de mi Acais”. _Tap-ido_, por tupido, dícese en Aragón, como en Castilla.

[198] _Zabucar_, dar empujones y revolver un líquido. J. POLO, _Univers._: “Aquí a las dificultades, | que en las mentes se zabucan, | satisfacen las doctoras | desatándoles sus dudas”.

[199] “quedó en ayunas. Cogióle la _hora_”. (Menos las belgas, todas las ediciones).

[200] “morciégalos”. (_Z_).

[201] _Como boca de lobo_, de la muy oscura. _Quij._, 2, 48: “Quedó la estancia como boca de lobo”. (CEJADOR, _Tesor._, _L_, 96).

[202] “A este grito acudieron multitud de copleros a encender sus coplas, y entre ellos iba cierto conductor (_con_) un mamotreto de ellas, y como lo viese una vieja, gritaba: 'Tate, malandrín, y no las enciendas, que si apagadas queman, encendidas han de abrasar el mundo’”. (Ms. de Lista).

[203] _Buscón_, _estafador_ y hurtador en germanía. _Oro viejo_, 1, p. 48: “Y mucho, raterísima buscona, | dechado universal de aventureras, | espía doble de las faldriqueras”.

[204] _Piramidal_, que merecía coroza como pirámide.

[205] “con espetera de zancajos viejos y barri(_zal_)es de sobaco”. (Ms. de Lista).

[206] D. VEGA, _Paraís_. _S. Buenav._: “Va allí debajo sudando la gota tan gorda y trae brumados los hombros”. Por el gran cerco de sus faldas, debajo de las cuales se llevaba hurtadas telas de las tiendas; por la portada de su casa no cabía a duras penas, haciéndola sudar y trabajar a la portada para darle paso.

[207] Con los mismos términos ridiculizó en el año anterior de 1634 aquella moda ingrata y desapacible de las mujeres el licenciado Luis de Benavente, en el entremés cantado _El Guardainfante_ (parte primera). Un alguacil dice al alcalde (papel que hacía el regocijadísimo Juan Rana):

Presa os traigo una falduda, Porque, entrando por la plaza, Hasta que pasó, estuvieron Detenidas cien mil almas.

ALCALDE

¿Es muy gorda?

ALGUACIL

Una sardina.

ALCALDE

¿Iba sola?

ALGUACIL

Ella y sus faldas.

ALCALDE

No es mala la añadidura: Menos ocupa la guarda.

(_Sacan atada con una maroma a la_ FALDUDA, _admírase el Concejo y espántase el_ ALCALDE).

TODOS (_Cantando_).

_Por sus condiciones y por sus usos, Ya no caben las hembras dentro del mundo._

ALCALDE

Jeso Cristo: ¡ola! ¿Es mujer?

ALGUACIL

Pues ¿qué ha de ser?

ALCALDE

La tarasca, Que ya sale por el Corpus Medio sierpe y medio dama.

LA FALDUDA (_Cantando y bailando, le responde._)

_Lo que se usa, señor Alcaldito, Gracioso y bonito, Dice el refrancito Que nunca se excusa; Y por sólo hacer lo que vemos, Las hembras traemos, Aunque reventemos, Tanta garatusa, tusa, tusa._

ALCALDE

Si por ver lo que se han ensanchado, El padre o velado, A ojo cerrado, Les diera una tunda, Vive Cristo que el toldo bajaran, Y aunque regañaran, Ellas ahorraran De tanta baraúnda, unda, unda.

Benavente aprovecha, para arrojar todo el ridículo sobre tales faldas, las circunstancia de armarse con ballenas, aros de hierro, paja y esparto, disponiendo que los pescadores, los mozos de mulas y el invierno en cuerpo y alma les reclamen lo que es suyo. Pero la tiranía de la moda búrlase de la sátira de los poetas cuando hasta desoye las prescripciones de las leyes. Por pregón, se mandó en Madrid, a 13 de abril de 1639, que, excepto las mujeres públicas, ninguna pudiera traer guardainfante ni otro vestido que se le asemejase, pena de perder el traje y, por la primera vez, 20.000 maravedís. Pellicer, en sus _Avisos_ de 26 de julio del mismo año, habla de la risa que en aquel día causó en la Corte ver colgados de los balcones de la cárcel más de 100 guardainfantes quitados a mujeres. Pero el mismo Pellicer refiere cómo en 18 de setiembre del año siguiente de 1640 se alborotó Madrid porque el nuevo Presidente quiso llevar adelante la extinción de aquella moda, abolida nada menos que por una pragmática. En una colección de _Romances varios de diversos autores_, que este mismo año de 1640 imprimió en Zaragoza Pedro Lanaja, se encuentra el siguiente rasgo:

Guardainfante era, y ya estoy Tan otro del que me vi, Que aprender podéis de mí Lo que va de ayer a hoy. Hoy risa del pueblo soy, Ayer fuí todo su vicio, Pues, frustrado mi ejercicio, Dicen a mi poca medra: Escollo armado de yedra, Yo te conocí edificio. Siempre pienso dónde voy, Cómo me veo y me vi, Que ayer maravilla fuí Y hoy sombra mía no soy. Galas, vivo ejemplo os doy, Pues, por salir de mis quicios, Os muestro en claros indicios Mi mal, que a todos excede, Ejemplo de lo que puede La carrera de los vicios. Acuérdome que tenía, Por gala de tan buen aire, Valentía en el donaire, Donaire en la valentía; Pero ya ha llegado el día En que estoy tan desvalido, Que las damas que he servido Me dicen al fin postrero: “¡De lo que fuiste primero Estás tan desconocido!” Aplauso que el mundo da, Por mi gala merecido, ¿Quién como yo le ha tenido? ¿Quién como yo le tendrá? Dicha que se pasó ya, Hoy es de penas abismo, Y así, deste silogismo Quedo tan desengañado, Que, de mí mismo olvidado, No me acuerdo de mí mismo. Pendiente me vi colgado Junto al lugar más dichoso, Yo, de ninguno envidioso, Y de todos envidiado; Mas ¡ay desdichas del hado, Cuánto acabas, cuánto puedes! Pues, araña entre las redes, Me cuelgan, como de almenas, En un retrete que apenas Se divisan las paredes. Por mí se puede cantar, Cuando mis desdichas toco: “¡Mundo loco, mundo loco: Nadie debe en ti fiar!” En pobre y solo lugar Me han puesto mis vanidades, Pues del tiempo las crueldades Me traen a aquestos retiros, Aquí, donde mis suspiros Pueblan estas soledades.

[208] _Carcabueço_ dicen, con _b_ y con _cedilla_, el manuscrito de Frías y la edición de Zaragoza. Escrita del propio modo se ve en _La Culta latiniparla_ y en otros manuscritos y libros antiguos. El _Diccionario_ de la Academia no se acuerda de esta palabra, como ni de otras muchas. He aceptado la ortografía de Terreros porque, significando _carcavueso_ lo mismo que _carcavón_, aumentativo de cárcava, una zanja u hoyo grande para sepultar muchos muertos juntos o arrojar sus _huesos_, parece que no tiene lugar en esta voz la _z_, cuya letra, aunque entra en los aumentativos, se combina de otra manera.

[209] _Con pinta de_, que parecía. Pintas son las rayas de los naipes, por las cuales se conocen aun antes de descubrir las figuras. FONS., _Vid. Cr._, 2, 20: “En la casa del jugador hasta la hija conoce una primera por la pinta”.

[210] _Carantamaula_, propiamente carátula o careta figurando una cara muy fea. _Poem. heroico_, 1: “Un hombre tentación, carantamaula, | que no puede enseñarse sino en jaula”. LOPE, _Inobed._, III, p. 550: “Ésta es la carantamaula, | que dijeron que es pescado”.

[211] _En grupa_, atrás, como montar _en_ o _a la grupa_ de la cabalgadura, donde va la _gurupera_.

[212] _Tan lejos_, en la retahila que acaba de contar. Este párrafo es de lo más ingenioso y salado que se ha escrito.

[213] _Revestirse en._ A. PÉREZ, _Dom. 3 cuar._, f. 505: “Como demonios revestidos en un cuerpo humano”. Ídem, f. 134: “Hablándola por boca de una serpiente y revistiéndose en ella”.

[214] _Enflautado_, metido como en flauta, por lo charlatana que era la _cotorrera_ o mujer que anda de cotorro en cotorro y lo parla todo, como la _cotorra_.

[215] En todas las impresiones españolas que he manejado falta este capítulo de “El criado favorecido y el amo”.

[216] “Los polvos del miércoles corvillo. Estábase afeitando una mujer casada y rica”. (Edic. de Zaragoza y siguientes, menos las de Bruselas). Por la inclinación al “Humiliate capita vestra Deo”, del miércoles de Ceniza o _corvillo_ (HITA, mi edición, 1172).

[217] _Hopalandas_, propiamente vestiduras largas.

[218] _Jalbegar_ y _jalbiego_ dícese en Extremadura, de _enjalbegar_, de _ex-albicare_, encalar las paredes.

[219] _Aloja_, bebida de agua, miel y especias.

[220] _Cerilla_, unto, como cera, para afeite (_Celestina_, mi edic.), así como _sals-er-illa_.

[221] Del achaque de martirizar su rostro las dueñas con mil suertes de menjurges y mudas se burló varias veces el autor del _Quijote_. En la comedia _La Casa de los celos_ dirige a Angélica estas razones la Dueña:

“¿Cuándo, señora, veremos El fin de nuestros caminos? ¿Cuándo de estos desatinos A buen acuerdo saldremos? ¿Cuándo me veré ¡ay de mí! Con mi almohadilla sentada En estrado y descansada, Como algún tiempo me vi? ¿Cuándo de mis redomillas Veré los blancos afeites, Las _unturas_, los aceites, Las adobadas pasillas? ¿Cuándo me daré un buen rato En reposo y sin sospecha, _Que traigo esta cara hecha Una suela de zapato_?”

[222] Sobre sus chapines, para dar a entender lo altos que eran, y de tantos corchos.

[223] _Costillas de borrenas_, almohadillas, como en los borrenes de la silla de cabalgar; _lana-plenar_, como _terraplenar_. _Borrenas_ se decía, como _borrenes_. P. ESPIN., _Elog. retr._: “Con silla de borrenas”. EUG. SALAZ., _Cart._, p. 32, 37.

[224] Así dice el manuscrito de Frías, y así debía decir. En la primera edición de Zaragoza imprimieron _aplanase_, y de aquí todas.

[225] “la frente, y encajándose”. (Los impresos.) Y es mejor lección.

[226] Juego de muchachos, pesado y poco limpio, que aún se conserva en algunos pueblos.

[227] _Visión_, fantasmón, por lo fea y risible.

[228] _Andularios_, vestidura larga. QUEV., _C. de c._: “Asiéndole de los andularios”.

[229] “la muerte en las manos”. (Edic. de Zaragoza y siguientes).

[230] _Pantasma_ se dice todavía por fantasma.

[231] _Persil._, 1, 2: “Cuando revistiéndosele a Transila el mismo espíritu que tuvo al tiempo que se vió en el mismo acto y ocasión que su padre contaba”.

[232] _Porque ya no tenían._ Todo esto lo pintó Mateo Alemán en su _Guzmán de Alfarache_, 2, 3, 7.

[233] “coméis los ladrones”. (Edic. de Zaragoza y posteriores).

[234] _Herrería_, dícese del repiquetear de broqueles y espadas y de cualquier estruendosa batahola. _Amante lib._: “Por ver en qué paraba aquella grande herrería que sonaba”. _Señ. Cornel_.: “Estuvo atento y no sintió palabra alguna: la herrería era a la sorda”.

[235] _Se tomaban ya de los años_, como se toma de herrumbre o moho una cosa.

[236] _Gorjearse_, hablar de gorja, haciendo ostentación y regodeándose. ZAMORA, _Monarq._, _3 Visit._: “Se estaba en la cama gorjeando con su alma”.

[237] “desvaneciéndose de ponleví y naguas”. (Edic. de Zaragoza y posteriores.) _Ponleví_, del fr. _pont levis_, puente levadizo, por la curva de la suela y el hueco entre la punta del calzado y el tacón, forma francesa que se daba al calzado, tacón de madera muy alto, derribado hacia adelante y disminuyendo por su parte semicircular desde el arranque hasta abajo.

[238] Palabra compuesta por Quevedo del adverbio de tiempo muy remoto _antaño_.

[239] “Otras en palanquillas tocadas de adentro y recatadas de afuera, eclipsaban el ojo para ser eclipsadas y eclipsar, que los eclipses son su fuerte”. (Ms. de Lista).

[240] _Gorgoritas_ son los quiebros que, especialmente en el canto, se hacen con la voz en la garganta.

[241] “vestidos de _noli me tangere_” (Ms. de Frías.) _Nolimetangere_, llagas del rostro propiamente, que, tocadas, se empeoran: alude a la frase de Cristo resucitado a la Magdalena.

[242] _Romanar_, pesar con romana, aquí llevadas en peso de manera parecida en la litera.

[243] _Escarpines_, paño o tela debajo del calzado, que recoge el sudor.

[244] _Fregenal_, olor a cuero y tenería, por los famosos que en Fregenal de la Sierra se curtían, y por lo mismo dice Quevedo (_jác._ 5): “Del cardo de Fregenal | mucha penca se pregona | y le gastan las espaldas | más que ensaladas y ollas”. El rebenque y azote se hacía de dos tiras pespuntadas de cuero duro, y por parecerse a la penca del cardo y estar hecho del cuero de Fregenal, dice esto Quevedo.

[245] _Reciennaciéndose_, desantañándose, dándose por muy niñas.

[246] _Niña postiza_, la muñeca con que las niñas juegan.

[247] “perspectiva o arismética”. (Los impresos.) Quiere decir que las que se hacían niñas con juguetes y muñecas, callaban la muerte, que esto es _la vieja_, como callan las niñas la caca y hacían que los ojos que las miraban calculasen y contasen por cunas (haciendo pasar) los que eran ataúdes, esto es, las literas en que iban; a los que miraban a las niñas viejas de dentro, parecían cunas, siendo ataúdes.

[248] _Estoflerino_, latinizado el nombre Juan _Stoffler_ o _Stoeffler_, célebre astrónomo suavo, que nació en Justingen por los años de 1452. Continuó las efemérides de Regiomontano (Muller) desde 1482. En 1499 presentó unas nuevas, calculadas para los veinte años siguientes, al Senado de Ulma, que le dieron grande reputación. Publicó otras para 1524, anunciando que, por efecto de la conjunción de los grandes planetas, habría el 20 de febrero una inundación tan grande que trastornaría la superficie del globo. Grande terror produjo esto y pusilanimidad en las gentes, que buscaron asilo en las altas montañas y prepararon barcas para salvarse con su familia. El mes de febrero llegó y fué, a pesar de la conjunción, muy seco: _Stoffler_ se apresuró a explicar las causas que desconcertaron sus predicciones y sus cálculos continuaron siendo muy buscados. Murió en Viena el año de 1531.