Los Indios, su Historia y su Civilización
Part 3
[25] En el codex chimalpopoca se encuentra: "que á consecuencia de la erupción de volcanes, abiertos en toda la extensión del continente americano, doble entonces de lo que es hoy, la erupción repentina de un inmenso foco submarino, hizo temblar el mundo y sepultó, en el espacio de tiempo que tarda en dejarse ver la estrella de la mañana, las regiones más ricas del globo." "Quatre lettres."
La verdad es que todos los escritores están de acuerdo en atribuir remotísima antigüedad al hombre americano, bien que algunos, como se acaba de decir, no convienen en la unidad de la especie humana, ni siquiera en que sea una la raza indígena de América.[26] Alcides de Orbigny, en su obra clásica sobre las razas indígenas de la América Meridional, señala tres grandes grupos y hasta siete variedades. La brasilio-guaraní, la pampeana y la ando-peruana, que son realmente diversas. La maya-quiché, la cakchiquel y la atami son distintas.[27] Los dorasques, guaimíes, talamancas, cuchiras, güetares y chorotegas, que se encuentran por Costa Rica, difieren en mucho de los zendales, zotziles y zoques, que se hallaban al otro extremo del istmo de Centro-América. El abate Brasseur de Bourbourg, acepta el sistema mosaico, de la unidad de las razas; pero conviene en que, aun entre los indios de esta parte del mundo, hay gran variedad de tipos. Existen, dice, tribus blancas, que en lo limpio del color sobrepasan á la mayor parte de las naciones asiáticas. En Michoacán, en algunas porciones del Quiché y de Yucatán, parecen descendientes de Palestina ó de Egipto. Allí se encuentra el perfil judío, árabe ó algeriano, muy semejante á los tipos que se ven grabados en los monumentos de Nínive ó de Tebas.
[26] Sabido es que acerca del origen del hombre hay tres teorías. 1.ª La de los monogenistas, que dicen que el género humano viene de un solo tronco, Adán y Eva; hipótesis que cuenta en su apoyo la Biblia y muy respetables opiniones de etnólos como Latham y Prichard. 2.ª La de los poligenistas, que sostienen haber habido varias creaciones de hombres, según las respectivas razas. Morton, Agassiz, Gliddon y otros muchos defienden dicha tesis. 3.ª La de Lamarck, Darwin y Huxley se funda en el principio de la evolución. Todas las especies actuales son desenvolvimiento de otra forma preexistente de inferior condición. Es lo cierto que la esencia y origen de las cosas es impenetrable para la inteligencia humana. "NADA SABEMOS" _decía Mr. De Quatrefages_. "_La especie humana_" _Libro II. Capítulo XI_.
[27] En cuanto á las raza humanas, se tomó por base la coloración de la piel; pero hoy se reconoce lo defectuoso de la antigua clasificación, y la etnología de nuestros días se fija en las dimensiones y figura del cráneo, de la pélvis, de los miembros y las proporciones entre sus diferentes partes, el peso y volumen del cerebro, la forma del cabello y los diferentes idiomas.
Aunque no es dable fijar los millares de años que lleva de estar poblado nuestro continente, puede decirse que por fragmentos de alfarería, adornos y utensilios hallados en Méjico, en Centro América y el Perú, por las diversas razas que existen en todo este hemisferio; por los muchos y variados idiomas que se conocen; y por la flora y fauna extinguidas, se comprueba haber existido el hombre americano desde tan remota fecha, que se pierde en la noche de los tiempos.[28] Mr. Bennet Dowler calcula el crecimiento y duración de las diversas capas de selvas americanas, habitadas por hombres, en cincuenta y siete mil años.
[28] M. N. Joly. L'homme avant les metaux. (París 1879) parte primera, cap. 7.º
Más de cuatrocientas lenguas creyeron contar los españoles cuando llegaron á este continente, y tantos dialectos que era difícil enumerarlos. En un principio, pensaron que la filología comparada podía demostrar el origen asiático de los indios; pero la lingüística moderna, que no se fija en arbitrarias etimologías, sino en la gramática ó esencia de los idiomas, ha llegado á poner fuera de duda que ni eran tantas las lenguas madres americanas, como se pensara entonces, ni hay nada que denote analogía entre las de éste y el otro continente[29], bien es verdad que si algo arguye gran cultura antigua entre los aborígenes, es ese número siempre crecido de idiomas y dialectos, tan apropiados para significar no sólo los seres materiales, sino los afectos del ánimo y las aspiraciones filosóficas y espiritualistas de creaciones religiosas ó fantásticas[30]. Hasta palabras onomatopéyicas, sonoras y poéticas tienen esos idiomas, que hoy se estudian con interés en Europa. Es frecuente encontrar en ellos palabras muy largas y compuestas, que significan toda una sentencia, v. g.: "AMATLACUILOLITQUITCA-TLAXTLAHUILLI" que quiere decir literalmente "el pago recibido por llevar un papel, en el cual se escribió alguna cosa," (estampilla de correo).
[29] The litterature of american aboriginal languages, by Hermann E. Ludewig. London 1858.
[30] Dr. Berendt. Discurso sobre la antigua civilización de Centro-América. New York. 1876.
En la obra monumental del historiador norteamericano Mr. Hubert Howe Bancroft, sobre las razas originarias de América, se hace un estudio profundo y filosófico de la lingüística de esta parte del globo, y se clasifican los idiomas y dialectos de los primeros pobladores de las costas del Pacífico.[31] "Las lenguas de las naciones civilizadas de Centro-América, dice aquel autor, siendo todas más ó menos análogas, pueden muy bien clasificarse entre la familia Maya-Quiché, constituyendo el maya la lengua madre. Comenzando por las comarcas cercanas al río Goazacoalco, después pasando por Tabasco, Chiapas, Yucatán, Guatemala y parte del Salvador, Honduras y Nicaragua, ocupa el maya la misma importante posición, de un modo relativo, en el Sur, que el azteca hacia el Norte. Además, esparcidas sobre esta inmensa área, hay dos ramas, todavía más hacia el Norte, aisladas de la lengua madre, el huasteca y el totonaca de Tamaulipas y Veracruz. Sin incluir el último referido, probablemente la más completa enumeración de todas esas lenguas la dió el Licenciado Diego García del Palacio, en una carta dirigida al rey de España, en el año 1576. Omitiendo el azteca, que él incluye en su catálogo, el sumario que hace es sustancialmente como sigue: en Chiapas, el chapaneco, tloque, zotzil y zeldal-quelén; en Soconusco, un idioma que él designa como la lengua madre, y otro llamado vebetlateca; en Suchitepéquez y Guatemala, el mame, achí, guatemalteco, chinanteco, hutateco y chirichota; en la Verapaz, el pokonchi y el caschi-colchi; en los valles de Acacebastla y Chiquimula, el tlacacebasta y el apay; y en la comarca de San Miguel, el potón, taulepa y ulúa. Otros autores mencionan en Guatemala, el quiché, el cackchiquel, el zutujil, el chorte, el alaguilac, el caichi, el ixil, el zoque, el coxoh, el chañabal, el chol, el uzpanteca, el aguacateca y el quecchi; y en Yucatán, la lengua originaria, el maya. Entre estos idiomas, así enumerados por diferentes autores, no es del todo inverosímil que algunos hayan sido mencionados dos veces, bajo diferentes nombres[32]. La mayor parte, si no todos ellos, se refieren al maya, cuyo mejor dialecto llamado tzendal, se dice que es la lengua más antigua que se habló en estos países. En suma, aparecen ser variaciones de algunas pocas lenguas, de remota antigüedad, que á su vez brotaron del maya, que es la más antigua. Esta última, debo decir que forma el centro lingüístico, del cual irradian todas las otras, disminuyendo en consanguinidad, según la distancia de dicho centro, perdiendo, por intercalación y adopción de palabras extranjeras, sus formas aborígenes, hasta que, al tocar la parte más lejana del círculo, se hace difícil reconocer la conexión con la fuente de donde emanan.[33]
[31] Pág. 551, t.º III. The native races of the Pacific States.
Véase también la interesante obra "Estudios sobre la Historia de América, por M. Larrainzar. México, imprenta de Villanueva. 1875. Tomo II. pág. 466.
[32] Palacio. Carta. p. 20; Juárros. Historia de Guatemala p. 198. Registro Yucateco, t.º I. p. 166; Galindo, _en London Geog. Soc. Jour. Vol. III. p._ 95.; Gallatín, in Amer. Ethno. Soc. vol. I. p. 4-7. Herrera, Historia General. Lib. X. cap. II. Laet, Novus Orvis. p. 277-325. Humboldt, Essai Pol. tom. I. p. 267; Heller, Reisen, p. 380; Galindo in Ant. Mex. p. 67: Normans Rambles p. 238; Haefkens, Cent. Amer. p. 412; Prichard's Nat. Hist. Man, vol. II p. 513; Berent's Report, in smithsonian Rept., 1867 p. 425; Squier's Monograph, p. IX; Villagutierre, Hist. Conq. Itza, p. 84: Wappaus, Geog. u. Stat. p. 425.
[33] Las lenguas de la familia Maya se hablan en las antiguas provincias de Soconusco, Chiapas, Suchitepéquez, Verapaz, Honduras, Izalcos, Salvador, San Miguel, Nicaragua, Choluteca, Tegucigalpa y Costa-Rica, dice el Abate Brasseur de Bourbourg, _M. S. Troano_, t.º II. p. VI.
La mayor parte de las lenguas de esas comarcas, tan múltiples, á primera vista, se reducen en realidad á un pequeño número. Son dialectos que no difieren más que por la mezcla de unas cuantas palabras extranjeras, cierta variedad en las finales ó en la pronunciación" Brasseur de Bourbourg, en los _Novelles Annales des Voy._ 1855, tom. CXLVII p. 155. "Me parece indudable que la lengua universal de los reinos guatemaltecos, antes de la invasión de las tribus que los españoles encontraron en posesión de esos paises, el Maya de Yucatán, ó el tzendal que tanto se le parece." "_Ib Lacandones...... los mames, pocomames_, que todavía hablan una lengua en casi todo parecida á la de los yucatecos. _Id p._ 156. "La lengua primitiva forma el centro; mientras más se extiende hacia la circunferencia, pierde más la tangente de su originalidad, es decir, que el punto en donde encuentra otro idioma, es el lugar en que se altera, para formar una lengua mixta." _Waldek_, _Voy. Pitt._ p. p. 24-42. Los taizaes, los cethathes, los campins, los chinamitas, los locenas, los itzaes, y los lacandones. Todos estos pueblos hablan la lengua maya, excepto los locenas que hablan la lengua chol." _Ternaux-Compans_, _in Nouvelles Annales des Voy._ 1843 tom. XCVII. _p._ 50. La de Yucatán y Tabasco, que es toda una." _Bernal Díaz._, _Historia de la Conquista_, _fol. 25_; _Solís_, _Historia de México_, t.º _I._ _p._ 89. _Remesal_, _Historia de Chiapa_, _p. p._ 264-299. _Squier_, _in Nouvelles Annales des Voy._ 1885 _Tom. CXLVIII_, _p._ 275; _Landa_, _Relación_, _p._ 12--_Orozco y Berra_, _Geografía_, _páginas_ 18, 25, 55-56.
El Maya, con sus múltiples dependencias, puede bien compararse, en su construcción y capacidad, al azteca. A este respecto, se le ha alabado mucho por filólogos y anticuarios. Aunque monosilábico en muchas palabras, no tiene, como acontece con las lenguas de ese género, gran cantidad de sonidos duros y guturales, sino que, por el contrario, es suave y sonoro. Los dialectos que se hablan en Yucatán y cerca de Belice, son los más puros y elegantes de la familia maya, y mientras más lejana es la distancia de esa región, más grandes son las variaciones de la lengua madre[34]."
[34] Bancroft's works. Native races. Vol. III, pages 759, 760, 761. Myths and Languages.
El doctor D. C. Herman Berendt, (con quien, el que escribe las presentes líneas tuvo la honra de cultivar relaciones personales, era un sapientísimo americanista) y en el magnífico discurso que, sobre la antigua civilización de Centro América pronunció ante la Sociedad Geográfica Americana de los Estados Unidos, el 10 de julio de 1876, después de una introducción, en la cual manifiesta cuán difícil es penetrar en la antigua historia y civilización de los indios de la América Central, estudia los idiomas primitivos, para concluir fijando tres grupos, bien demarcados, de antigua civilización. El primero es el de los mayas, compuesto de diezisiete tribus; el idioma original ofrece el primer lugar, por su perfección y pureza. Los más aproximados á él son el chontal en Tabasco, que no debe confundirse con el popoluca de Honduras, enteramente distinto; el tzendal y el zotzil de Chiapas. Hablando de los chontales, el doctor refiere el descubrimiento, en 1869, de las ruinas de Ceutla, aquella importante ciudad cuyos habitantes fueron bautizados por Cortés, y cuyas antigüedades son de mucho mérito científico.
Parecido, pero más estimado que los últimos, es el chol ó echolchi, lengua de los sembradores de maíz, actualmente hablado en Tenozique, Santo Domingo, cerca de Palenque, y por una parte de los indios lacandones; el chorti, del vecindario de Copán, es según Jiménez y Brasseur, idéntico con el chol y el kekchi de la Alta Verapaz y con su subdialecto cakchi; el pocomchi, también de la Verapaz, y el pocomán del Sur de Guatemala, se parecen mucho.
El quiché de Verapaz, el cakchiquel de Guatemala y el tzutuhil de las orillas de la laguna de Atitlán, forman, con el taxil, otra división del grupo maya.
Los que más varían del original constituyen una división entre los tzendales y quichés, geográficamente hablando, y son los idiomas chancabal en Comitán, man en Soconusco y pocomán. Hay otros pocomanes, llamados chujes en Chiapas.
El segundo grupo está en el otro extremo de Centro América, y abraza tribus cuya civilización estaba ya declinando cuando llegaron los españoles á posesionarse de Castilla del Oro. De los Coíbas ó Cuevas, todavía han quedado, en las antigüedades, muestras de una civilización bastante avanzada. Sus trabajos en piedra son notables, y en la elaboración del oro habían adquirido una perfección que asombra á los más hábiles plateros del día. Muy conocidos son los idolitos de oro que, en otro tiempo, vinieron en bastante número de Chiriquí, y algunos otros lugares. Los coibas hablaban, aunque muy divididos, un solo idioma; y la comparación de los que hoy usan las numerosas tribus residentes en las costas y en las orillas de los ríos del Istmo, con los fragmentos del original, conservados por los primeros exploradores de aquel país, comprueba satisfactoriamente la descendencia de los actuales semisalvajes de aquellos indios tan civilizados. Quedan sin aclararse las relaciones entre los coibas y sus vecinos; al Norte los indios de Nicaragua, al Sur los chibchas.
Entre los dos grupos ya mencionados, se halla el tercero, el de los chorotegas, que al tiempo de la conquista ocupaban tres secciones en las orillas del Pacífico. Aquí el doctor Berendt tuvo que luchar con los mayores obstáculos, para obtener el material necesario; porque ya los últimos descendientes de esa nación, que ocupan las márgenes de las lagunas de Masaya, no hablan más que el español. Afortunadamente pudo encontrar unos viejos que recordaban palabras y frases aprendidas en su juventud, y éstas bastaron para convencerlo de que el idioma mangue ó chorotega, es igual al chapaneco. Según Oviedo, Torquemada y Herrera, los chorotegas habitaron primero la ciudad de Cholula, en Anahuac, en Méjico, y de allí tomaron el nombre de cholutecas, que se corrompió en chorotegas. Después emigraron á los desiertos entre Tehuantepec y Soconusco, y en seguida, se dividieron en las tres secciones mencionadas, que existían en tiempo de la conquista. El doctor espera que con el idioma de Chiapas y los fragmentos obtenidos en Nicaragua, se podrá trazar su historia, sobre todo, porque para ésto ayudan las importantes colecciones de antigüedades formadas por él mismo, y por otros, que hoy existen en los museos de Washington, París y Berlín, y las que se ven todavía en el departamento de Escuintla, que tanto llamaron la atención del profesor Bastian.
Es curioso observar que el idioma quiché, procedente del maya, que era el que se hablaba por los indios más civilizados de Yucatán, centro de donde acaso irradió la cultura de los pueblos posteriores, se fué extendiendo poco á poco hasta llegar á remotas comarcas. En la lengua materna de los cañaris del Ecuador, no hay palabra alguna que no pueda interpretarse por medio del idioma quiché[35], lo cual demuestra que las emigraciones de las razas que poblaron las Antillas, Méjico y Centro América atravesaron el istmo de Panamá, y el primer punto en donde deben de haberse establecido fué el que ocupan las hospitalarias costas ecuatorianas de occidente.
[35] Autoridades relativas á la lengua de los quichés, pág. 34, Atlas arqueológico Ecuatoriano de González Suárez.
De la lengua quiché hace entusiastas elogios la magnífica obra de Pi y Margall, sobre la América precolombina, hasta el punto de juzgar que esa lengua indígena ofrece más riqueza de expresión y más energía de conceptos que el idioma castellano. Sea de ello lo que fuere, creo yo que sí puede establecerse que, de las lenguas mayas, es la que merece más el estudio de los filólogos.
Según Humboldt, pasaban de veinte las principales lenguas que en Méjico se hablaban á la llegada de los españoles, y se habían escrito gramáticas de catorce de ellas. Sus nombres son: azteca ó mejicano, otomita, tarasca, zapoteca, misteca, maya ó yucateca, totonaca, popoluca, matlazinga, huasteca, mija, caquiquella, taranmara, tepehuana y cora. Esta lengua azteca ó mejicana es menos sonora que la de los incas, de la cual hablaré luego, pero no por eso es menos rica y abundosa que ella, al decir de filólogos que las han estudiado. Es aglutinante por todo extremo, como puede verse por la palabra _Notlazomahuizteopixcatatzin_, que los indios dirigían á los curas, y significa: "Sacerdote venerable á quien amo como á mi padre."[36]
[36] Pág. 163, tomo I. Ensayo Político sobre Nueva España. Es importantísima la obra de don Francisco Pimentel, intitulada "Cuadro de las lenguas mexicanas." Véase el "Arte en Sengoa Mixteca," por Fr. Antonio de los Reyes. México, 1583.
El quichua y el aimará dominaron en una vasta región de la América del Sur, y aún se distinguen por su armonía imitativa, y por la riqueza de conceptos que en largas frases pueden contener tan sonoros idiomas. La lengua chilena era pobre y distinta de la peruana, aunque pertenecía, como todas las americanas, á la familia de las aglutinantes ó polisintéticas, que por una simple agregación, al principio, medio ó fin de la palabra, modifican su valor gramatical, sentido ó significado[37].
[37] Arte de la lengua de Chile, por el jesuita Andrés Febres. Lima 1765. Arte y vocabulario de la lengua chiquita, por Adam y Henry. Esta lengua la hablaban los indios que habitaban la parte S. E. de Bolivia.
Enbalde el abate Brasseur de Bourbourg, que tan valiosos documentos extrajo de nuestras bibliotecas y archivos, ha querido probar, en varias páginas de sus obras[38], (que revelan mucho de imaginación) que las lenguas mayas se derivan del latín, griego, inglés, alemán, escandinavo etc. Hoy es teoría admitida la de que no tienen ninguna relación, por más que casualmente haya una que otra palabra análoga en las lenguas del antiguo y en las del nuevo continente. La torre de Babel es un mito; los idiomas no tienen un origen único. Müller, Renán, Toly, Schleicher y otros sabios lingüistas, demuestran ampliamente que de numerosos centros de lenguaje, han brotado los idiomas y dialectos que actualmente se conocen[39].
[38] Los europeos estiman hoy en mucho los idiomas de los indios. El abate Brasseur escribió en francés un vocabulario y una gramática quiché. Mr. W. M. Gabb leyó un estudio ante la _American Philosophical_ Society de Filadelfia, sobre tribus y lenguas indigenas de Costa Rica. Castillo y Orozco escribió el Vocabulario Paez Castellano, relativo á los indios _paeces_ de Nueva Granada.
[39] Nuevas lecciones sobre la ciencia del lenguaje. 1864. Max Müller.
Por lo demás, tuvieron los religiosos españoles empeño en escribir gramáticas en las lenguas indígenas; pero vaciándolas en los moldes latinos, á usanza de Lebrija, como si los idiomas todos tuvieran la misma estructura, y pudieran acomodarse á sintaxis, conjugaciones, declinaciones y accidentes propios del modo de expresarse de los hijos del Lacio. Tengo, por ejemplo, á la vista la del Padre Fr. Ildefonso Flores, y sé que el domínico Marcos Martínez escribió la gramática quiché, el mercedario Gastelú la de los lacandones, el franciscano Rodríguez un "Arte y vocabulario cackchiquel," Francisco Parra el diccionario quiché, cackchiquel y zutujil, el P. Cadenas los vocabularios cackchiquel, quiché y poconchí. También daban á luz frecuentemente doctrinas y confesionarios en esas lenguas, como el libro preciosísimo y raro, del cual conservo un ejemplar impreso, intitulado: "Christianoil tzilz pa cakchiquel, qhabal, releçan ahan Obispo Don Francisco Marroquín: nabei Obispo cakchiquel, ru proponel Emperador. Qui hunam vach cralz cakchiquel chí Santo Domingo, San Francisco: Padre Fray Juan de Torres, Fray Pedro de Betanços."
"Doctrina cristiana, en lengua guatemalteca: ordenada por el Reverendísimo Señor Don Francisco Marroquín, primer Obispo de Guatemala, y del Consejo de Su Majestad etc. Con parecer de las Religiones del Señor Santo Domingo y San Francisco: Fr. Juan de Torres y Fr. Pedro de Betanços. Impreso en Guatemala, con la licencia de los superiores, por el Br. Antonio Velasco. 1724."
CAPITULO SEGUNDO
=Tribus bárbaras y naciones civilizadas del Nuevo Mundo, particularmente las del istmo Centro Americano.=
SUMARIO
Tribus que poblaban las orillas del Mississipi.--Diferencias que las distinguían de las otras de la América del Norte.--Lo que dice de ellas Mr. Tocqueville.--Indios del Norte de Nueva España.--Descripción que de ellos hace el Barón de Humboldt.--Tribus bárbaras de Méjico.--Aborígenes semisalvajes de Centro América.--Naciones civilizadas del Nuevo Mundo.--Estado de progreso de los aztecas.--Diferente cultura de las naciones de Centro América, el Perú y Méjico.--Primitivos pobladores de Guatemala.--Balán Votán.--Los nahuas ó nahoas.--Origen de los quichés, cackchiqueles, zutujiles y mames.--Fastos de la monarquía quiché.--El Memorial de Tecpán Atitlán.--Diversos pueblos que existían en Guatemala.--La opulenta Utatlán, corte de los reyes quichés.--Su palacio, fortaleza, colegios, suntuosidad y explendor.--El reino cackchiquel.--Cómo estaban esos reinos cuando vinieron á conquistarlos los españoles.--Sus ruinas demuestran la civilización que tuvieron en tiempos antiguos.--Los incas, su cultura y desarrollo.