Historia de Venezuela, Tomo II

Part 19

Chapter 194,317 wordsPublic domain

Caualleros, que locura o necedad es esta en que algunos de nosotros auemos dado, que cierto pareze mas de pasatiempo y rrisa que de ynportancia lo que vuestras mercedes hazen, que auiendo muerto a un Gouernador del Rrey y que rrepresentaua su propia persona y que traya todos sus poderes, pretendamos que con papeles e informaciones hechas por nosotros mismos, librarnos y saluarnos y rreleuarnos de culpa, como si el Rrey y sus juezes no entendiesen como se hazen las tales ynformaciones, y que si a los que hen ellas declaran les preguntasen otras cossas mas arduas y contra si mesmos no las dirian, especialmente[279] auiendolas dicho cada uno en su fauor. Todos matamos al Gouernador, y todos nos auemos holgado dello, y todos auemos sido traidores, y todos nos auemos llado[280] en este motin; y dado caso que la tierra se busque y se halle y se pueble y sea mas rrica que Piru y mas poblada que la Nueua España, y que della sola ouiese de tener el Rrey mas provecho que de todas las Indias juntas, el primer vachiller que a hella benga con poderes del Rrey, a tomar rresidencia y quenta de lo hecho, nos a de cortar a todos las cauezas, y nuestros trauajos y seruicios abran sido en bano y de ningun fruto para nosotros. Mi parezer es, y lo tengo por mas hazertado que todo lo que vuestras mercedes piensan, que dejemos esa opinion y proposito de buscar la tierra, y pues si la descubrimos y poblamos nos an de quytar las uidas, que con tiempo nos antecipemos y las uendamos vien bendidas y en buena tierra, la qual conozen vuestras mercedes muy bien que es el Piru, y en ella tenemos todos amigos que en sauiendo que bamos a hella de la suerte que auemos de yr, nos saldran a receuir con los bracos auiertos y nos ayudaran y pondran sus uidas por nuestra defensa; y esto es lo que a todos conuiene, y por esto firme mi firma de aquella manera.

Dicho esto, porque no quedase sola y desaconpañada esta platica y pareszer de Lope de Aguirre, y en confirmacion de hella, rreplico vn Alonso de Billena, que tenia cargo de alferez general de la amotinada conpañia, y uno de los que fueron en matar al Gouernador, diciendo: lo que el señor Lope de Aguirre, maese de canpo, a dicho, me paresce ques lo mas azertado de todo y lo que a todos conuiene; yo lo confirmo y apreuo y doy por mi pareszer, pues tan buenas causas o rracones da en todo lo que dize, y quien otra cosa le aconseja al General, mi señor, no le tiene buena boluntad ni le desea ningun bien, sino uelle perdido a el y a todo el canpo, y es su enemigo capital; y porque no paresciese que no auia quien osase contradezir a Lope de Aguirre y a sus secazes en el parezer, casi rrespondiendo a lo dicho, Juan Alonso de Labandera, y por sustentar lo que el General auia dado por su pareszer, dijo que aver muerto a Pedro de Orsua no fue traicion ni en hello se cometio otro delito ninguno, pues convino asi a todos, y el no lleuaua yntencion de hazer lo quel Rey le auia mandado, que hera descubrir y poblar el Dorado, y el Rey fue mas seruido en que muriese su Gouernador que no que por su causa se perdiese tanta jente, en lo qual gasto su Magestad gran cantidad de dineros, y asi terna por uien que porque la tierra se descubra y se pueble y todos no nos perdamos, como lleuamos camino dello con Pedro de Orssua, si desimule con todos los que le hicimos este seruicio, porque yo lo tengo por tal, y quien dijere que yo soy traidor por este rrespeto, dende aqui digo que miente, y yo se lo hare bueno, y sobre hello me matare con el; de lo qual se azoraron y alborotaron Lope de Aguirre y algunos amigos suyos, y quyriendo sobre esto con palabras y obras rrespondelle y trauarse con el[281], Don Hernando de Guzman, su general, questaua con el y presente y otros capitanes, se leuantaron y los apaziguaron, metiendose en medio, no consintiendo que las platicas pasasen adelante; y quiriendo Juan Alonso sastifazer a muchos que lo que auia dicho no lo dezia con temor de que el Rey no le hiziese cortar la caueza y le perdonase la culpa que tenia en la muerte del Governador, torno a rreplicar y dezir: hagan vuestras mercedes lo que quysieren y no piensen que lo que dije lo dije con temor que tengo a la muerte que el Rey me puede mandar dar por lo hecho, ni por saluar mi vida, que yo seguire lo que los demas hicieren, porque entiendan que tan buen pesquezo tengo yo como todos; y con estas disinciones mouidas por Lope de Aguirre y sus secaces, zesso por entonzes el firmar y hazer las ynformaciones, y los amigos de Lope de Aguirre andauan de alli adelante yncitando y mouiendo los soldados a que tuuiesen boluntad de yr al Piru, y asi daban muchos muestra de hello.

CAPITULO VEINTE Y ZINCO

De como los amotinadores pasaron del pueblo donde mataron al Gouernador a otro questaua vna jornada mas auajo, y la hanbre que hen el se passo.

Pasadas las cosas dichas en el pueblo donde mataron al Gouernador, dende a cinco dias de como lo mataron, se partieron los amotinados el rrio auajo, algo desconformes por las opiniones y diferencias que auian tenido sobre los pareceres de yr a Piru o yr a descubrir la tierra. Nauegaron aquel dia todo, y fueron a dormir a vn pueblo que allaron orilla del rrio, la gente del qual estaua alzada con todas sus comidas y otras uaratijas que suelen tener. Rranchearonse alli con proposito de pasar luego adelante.

Lope de Aguirre y sus sequazes, que heran de opinion de voluer al Piru, parecioles que en aquel pueblo auia buen aparejo de madera para hazer nauios con que poder pasar la mar, y asi acordaron de barrenar vna chata en que traian los cauallos porque se anegase y diesen horden como hiziesen los nauios, porque la otra chata se auia anegado en el pueblo donde mataron al Gouernador; los quales lo hizieron asi, y uiendo el general Don Hernando de Guzman que la chata se auia anegado, luego dio horden como se enpezasen hazer los vergantines o nauios, y tomando para hello todas las herramientas que Pedro de Horsua auia traido, y brea y otros aderezos para hazer nauios, mando juntar todos los carpinteros que alli auia, que fueron quatro, y beinte negros carpinteros, y entregandoles los aderezos, les mando que enpezasen luego dos uergantines, dandoles para que les ayudasen cada dia tantos soldados, y ansi enpezaron la hobra, donde se detuuieron a hazella tres meses, en el qual tiempo y pueblo sucedieron muchas cossas que adelante se diran, y pasaron muy gran hanbre y necesidad de comida, porque no auia en el sino yuca braua y della se auia de hazer forzosamente casaue, y para esto auian de yr los propios españoles por la yuca en canoas de la otra uanda del rrio, que por este paraje tenia mas de una legua de ancho, y la auian de traher y hazer hellos mesmos el casaue, a causa de que todo lo mas del seruicio que auian sacado del Piru se les auia muerto.

Hera aqui el rrio falto de pescado, y asi, en este tiempo, no se tomo casi ninguno. El principal mantenimiento de los soldados heran frutas monteses del arcabuco, que auia gran abundanzia dellas, como heran hobos, caymitos, chatos[282], guayauas brauas y otros diuersos generos de frutas; y con la determinacion que los mas tenian de yr al Piru, dizen que por la mucha falta que tenian de comida, se comieron en esto pueblo los cauallos que traian, y perros, porque no les quedasse ninguna cosa de las que auian menester para conquistar; y lo mas cierto es que se los comian y mataron porque los que tenian boluntad de que se buscase la tierra y poblase, con esto la perdiesen y se conuirtiesen a su mal proposito y opinion, y asi mesmo se comieron las gallinas que traian, que es lo que mas se precian de lleuar los que ban a poblar para el sustento de sus cassas y perssonas en las poblazones nueuas.

CAPITULO VEYNTE Y SSEIS

De como los amotinadores se conformaron con el parezer de Lope de Aguirre, y como Aguirre mato ciertos soldados.

Dende a pocos dias todos los amotinadores y la demas gente pleueya se conformaron y aprovaron la opinion y parescer de Lope de Aguirre para yr a Piru, y asi se confederaron con el y determinaron de yr a Piru y rrouallo y saqueallo y tiranizallo, haziendose señores del, y juntamente con esto enpezo Lope de Aguirre a usar y ejercer su oficio, enpezando a matar algunos soldados por tenellos el por sospechosos y que le parecia que mientras aquellos uiuiesen que el no ternia la uida segura.

Estaua en el canpo vn Garcia de Arze, que ariua se dijo quera muy amigo y conpañero de mucho tiempo atras del gouernador Pedro de Horsua, del qual temiendose Lope de Aguirre, y con la facultad que tenia de maese de canpo, lo prendio, y dando a entender a su general Don Hernando de Guzman lo mucho que ynportaua, para seguridad del canpo, que Garcia de Arze no fuese en el, le mando dar garrote, consintiendole que confessase primero, que fue cosa que con pocos se hizo; y porque no se espantasen algunos de aquello poco[283], determino y concerto de matar a Diego de Balcazar, que auian echo justicia mayor del campo, porque dijo que rreceuio la uara en nombre del rrio[284], la qual le auian ya quitado a yntercecion de Lope de Aguirre, pareciendole que honbre que tan osadamente auia hablado, tanbien tendria atreuimiento de hazer alguna cosa contra hellos. Fue, pues, vna noche Lope de Aguirre y ciertos amigos suyos a la cama dondestaua Diego de Balcazar, y sacandole della desnudo como le hallaron, y lleuandole a dar garrote. Entendiendo el efeto para que lo lleuauan, se les solto y echo a huir, dando muy grandes uozes «viua el Rey, viua el Rey», a fin de turvar y amedrentar con este nonbre del Rrey a los que le yban siguiendo, y uisto que no le aprouechava nada y que todauia le seguian, a fin de escaparse de sus manos, se arronjo de una barranca auajo, donde se lastimo muy mal; y como hera de noche, los amotinadores no curaron de seguille, y el se escondio, y otro dia de mañana, sauido el caso por el General, lo mando a buscar, asegurandole la uida, y asi se uino, y por entonces no le mataron.

Y comenzando Nuestro Señor a mostrar su diuinal justicia contra los principales amotinadores y matadores de Pedro de Horsua, permitiendo que vnos fuesen berdugos de otros, se derramo fama en el canpo, sin sauer quien ni porquien no, que Pedro de Miranda, mulato, alguacil mayor de los amotinadores, y Pedro de Hernandez, su pagador mayor, que auian sido en la muerte del Gouernador con los demas, pretendian matar a Don Fernando de Guzman, su general, y a ciertos capitanes del canpo; lo qual sauido o uenido a noticia de Lope de Aguirre, con la gran sed que tenia de ueuer o berter sangre vmana, y finxiendo que lo hazia con celo de la uida y honrra de su General y de los demas, prendio al Pedro de Miranda, mulato, y al Pedro Hernandez, y luego los mato, dandoles garrote; y nunca se pudo sauer a que hefeto pretendian matar a su general, ni aun, como se a dicho, quien dibulgo la fama.

Muertos estos, luego procuraron contentar con sus oficios a otros pocos panyagvados o priuados de los amotinadores, y asi nonbraron por alguazil mayor a un Juan Lope Zerrato, y el del pagador mayor a un Juan Lope de Ayala, y de aqui adelante comenzaron a matarse los amotinadores vnos a otros, y a tener entre si ynuidias, discordias y disinciones y darse crueles muertes, senbrando el demonio entre hellos la cicaña y ocasiones que para hellas heran menester.

CAPITULO VEYNTE Y SIETE

De como hizo Don Hernando theniente general a Juan Alonsso, y quito el cargo de maese de canpo a Lope de Aguirre[285] por aplacalle.

Viendose Don Hernando de Guzman en aquel trono de Capitan general, acatado, ouedecido y rreuerenciado, pareciole que seria bien hazer particulares mercedes a sus amigos, honrrandolos con cargos preminentes de su cargo, para que conseruasen mas su amistad y conociessen que hera honbre gato[286] a sus amigos y que pagaua rrealmente a los que hen algo le auian seruido; y por buenas hobras y otras cosas que de Joan Alonso Lauandera auia resceuido, le hera en mucho cargo, nonbrole por su theniente general de toda el armada, el qual hacepto el cargo y le rrindio las gracias por ello; y comenzando a usar su oficio de theniente general mandaua algunas cossas contra otras que Lope de Aguirre auia mandado, maese de canpo, auia mandado[287], a fin de dalle desgusto, porquestaua mal con el por lo que auia pasado quando Lope de Aguirre se firmo en la ynformacion que auia echo Don Hernando «Lope de Aguirre, traydor»; y asi comenzaron a llenarse muy mal estos dos oficiales del canpo, desmandando el vno lo quel otro tenia mandado, por lo cual vbo contencion entre los soldados y capitan del canpo sobre qual de los dos cargos hera mas preminente y a qual auian de ovedezer.

Los amigos de Lope de Aguirre defendian el cargo de maese de canpo, diciendo ser mas preminente, y los de Joan Alonso de Lauandera, por lo contrario, y asi se declararon los dos la enemistad oculta quel vno contra el otro tenia. Don Hernando de Guzman, queriendo mitigar estas disensiones, y porque Juan Alonso de Lauandera hera mas su amigo y se auia mostrado sienpre en su fauor, lo procuro sustentar, quytando el cargo a Lope de Aguirre de maese de canpo y dandoselo a Juan Alonso de Lauandera, juntamente con el de teniente general que se tenia; y porque no pareciese que del todo desfauorecia a Lope de Aguirre, que hera muy buen comunero, y por dalle algun contento, lo hicieron capitan de a cauallo, y a Lorenco Salduendo lo hicieron capitan de la guardia, que hera el cargo que solia tener Juan Alonso de Lauandera; y Lope de Aguirre, viendo que no hera tienpo de tratar sobre el agrauio que se le hazia en quytalle el oficio de maese de canpo, disimulo con ello, hacetando el cargo que le auian dado de capitan de a cauallo.

Algunos amigos de Don Hernando, que conocian de mucho tienpo a Lope de Aguirre y sauian quan bengatiuo hera y bullicioso, le dijeron al Don Fernando que pues le auia quytado el cargo de maese de canpo a Lope de Aguirre que no curase de tenello mas consigo, porque hera honbre que uiendose fauorecido de amigos le auia de procurar matar por el agrauio que le auia echo de quytalle el cargo de maese de canpo, y que con matarle aseguraria su jente y an[288] su persona, y si no lo queria el hazer, que les diese licencia, que hellos lo matarian. Don Hernando, como hera de mas tiernas entrañas que hera menester para el cargo que el tenia, hizosele de conciencia de matar a Lope de Aguirre, y asi no consintio ni quyso dar lugar a que lo matasen, por el qual se podra bien decir que quien a su enemigo popa á sus manos muere, antes por contentar a Lope de Aguirre, se fue luego a confederar con el y a desculparse de lo mal que se auia echo en quytalle el cargo de maese de canpo, y haciendole grandes ofertas le dijo que no tuuiese pena, que el le prometia y daua su fe y palabra de antes que entrasen en el Piru deboluelle el cargo de maese de canpo, y prefiriendose que luego que llegasen casaria vn hermano suyo questaua en Piru, llamado Don Martin de Guzman, con vna hija mestiza de Lope de Aguirre que tenia alli consigo, el qual, con rostro alegre aunque finxido, rrindio a Don Fernando las gracias del cumplimiento y ofrescimiento, y acepto el casamiento de su hija, mostrando que rreceuia muy grande merced hen ello.

El Don Fernando fue luego a uisitar la hija de Lope de Aguirre y dalle el parabien del parentesco, y le lleuo vna rropa larga de seda muy rrica, que auia sido del gouernador Pedro de Orsua, y le puso don y la comenzo a tratar como a cuñada. Todo esto temiendose que como Lope de Aguirre hera tan facinoroso y determinado y muy enparentado de amigos, y se andaua quejando del Don Hernando porque le auia quytado el cargo, no se amotinase contra el; y asi con el casamiento de la hija y el hermano se aplaco por entonces Lope de Aguirre y desimulo sus quejas, tratando y conuersando con el Don Hernando como antes ssolia.

CAPITULO VEINTE Y OCHO

De como Lope de Aguirre publico que Juan Alonso queria matar a Don Hernando, y el Don Hernando, sauido esto, dio horden como se matasse Joan Alonsso, y de como lo mataron.

En este tiempo crescia la enemistad entre Juan Alonso de Labandera y Lope de Aguirre, y multiplicauase de cada dia la mala voluntad del uno contra el otro.

El Lope de Aguirre, por la mucha enbidia que tenia al Juan Alonso de uello suuido en aquel trono de teniente general y maese de canpo, y a si desposeido y auatido y mandado del Juan Alonso, al qual asi mesmo le yuan a dezir algunas cosas que del decia Lope de Aguirre, con lo qual se endignaua contra el y buscaua horden y manera como matallo para asegurar su persona, y asi salia algunas uezes a buscar a Lope de Aguirre con determinacion de matallo, y sienpre lo a hallo aconpañado de sus amigos, por lo qual nunca pudo jamas hazer lo que pretendia. Lope de Aguirre, temiendose asi mesmo del Joan Alonsso de Labandera, uiuia sienpre con mucho cuidado de noche y de dia, teniendo sus espias y atalayas en el canpo, para que le diesen auiso de lo que pasaua, y andaua de contino armado el y sus amigos, que de noche ni de dia no se les quitauan las armas de encima. Juan Alonso de Lauandera, con la hinchazon del cargo, auiase echo algo mas souervio y graue, y procuraua de tener muchos amigos y allegados y mandallo todo por quytar de trauajo a su General. Tenia demas desto competencia el Juan Alonso con Lorenco Salduendo, capitan de la guardia, por amores de Doña Ines de Atienco, y cada uno dellos la pretendia tener por amiga, por lo qual se lleuavan muy mal los dos, y estaua el Lorenco Salduendo casi confederado con Lope de Aguirre, el qual nunca se dormia pensando en que modo tendria tienpo y ocasion para echar del cargo a Juan Alonso de Labandera y matallo.

Con esta bacilacion derramo por el canpo fama de quel Juan Alonso de Lauandera, no contentandose con el cargo de theniente general y maese de canpo, sino con anbicion de ser señor de todo, pretendia matar a Don Hernando y quedarse por general, lo qual despues de bien dibulgado entre todos y que ya se dezia publicamente, fue el propio Lope de Aguirre con algunos amigos suyos al Don Hernando y dijeronle como el Juan Alonso de Lauandera le pretendia matar y alcarse por general, y asi se lo zertificaron y afirmaron. El Don Hernando estuuo algo incredulo, por pareszelle que el Lope de Aguirre hera enemigo de Juan Alonso de Lauandera, y que por la enemistad que entre hellos auia, le lebantaua aquello.

Azertose hallar alli Lorenco Salduendo, y entendida la platica, zertifico al Don Hernando que hera uerdad lo que Lope de Aguirre decia, porque el lo auia oydo dezir por cossa muy cierta, afirmandolo con muchos juramentos, y con esto dio algun credito Don Hernando a lo que Lope de Aguirre le decia, y tanbien porque le dijeron que auia prometido Juan Alonso a un Cristoual Hernandez, muy grande amigo suyo, que le haria maese de canpo. Teniendolo por cosa cierta el Don Hernando, trato Lope de Aguirre que diesen horden como matasen a Juan Alonso de Lauandera y a Cristoual Hernandez, y quedase seguro el canpo, y estando ya determinado de matallos, y buscando lugar y tiempo comodo para hello, porque andaua Juan Alonso aconpañado de muchos amigos suyos, determino Don Hernando que se hordenase en su cassa vn juego de naipes entre el Juan Alonso y Cristoual Hernandez y otros, y questando alli descuidados el tendria preuenidos algunos amigos suyos, y el Lope de Aguirre entraria con sus amigos y los matarian; lo qual asi conzertado, Don Hernando de Guzman trato y hordeno el juego entre Alonso de Lauandera y Cristoual Hernandez, finxiendo que rreciuiria contento de que uiniesen a jugar a su casa; los quales por hazer lo que su general les mandaua y por dalle aquel plazer, se uinieron a jugar a casa de Don Hernando, poniendo algunos amigos suyos armados dentro de su casa, para que se hiziese como se auia conzertado con Lope de Aguirre.

Estando, pues, Juan Alonso de Lavandera y Cristoual Hernandez jugando, uien descuidados de lo que les estaua aparejado, fue auisado Lope de Aguirre, el qual luego a la ora, vino con algunos de sus amigos armados, y entrando donde estauan jugando los dos conpañeros con otros, les dieron alli de arcabuzazos y lanzadas y estocadas, zercandolos de la una parte Lope de Aguirre y sus amigos y de la otra los amigos de Don Hernando, y asi les dieron tan cruel muerte y arreuatada como hellos la auian dado a su Gouernador; y hecha esta buena hobra, y quyriendo Don Hernando pagar a Lope de Aguirre el auiso que le auia dado y el seruicio que le auia echo en matar a Juan Alonso de Labandera y a Cristoual Hernandez, y por contentalle y aplacalle y tenello propicio, le torno a nonbrar por maese de canpo, como antes lo hera; y porque los oficios de los muertos no quedasen bacos, dio el cargo que tenia Cristoual Hernandez de capitan de infanteria a vn Gonzalo Giral de Fuentes, muy su amigo y de su tierra; y con todas estas muertes y rrebueltas nunca zesauan las hobras de los uergantines questauan haziendo.

CAPITULO VEINTE Y NUEUE

De como los yndios, por cierto agrauio que les hizieron, salcaron[289] y mataron ciertos españoles.

Los yndios de la prouincia de aqueste pueblo, nunca dejaron de uenir a rrescatar y contratar con los españoles, trayendoles la comida que podian a trueco de algunas menudencias que les daban, que hera mucha ayuda para el sustento de los españoles.

Viendose ya los traidores en su libertad para poder danificar a los yndios sin que nadie les pusiese estorbo[290], acordaron señalarse en sus estremos de maldad con los yndios, como lo hazian entre si mesmos.

Viniendo vn dia zierta cantidad de yndios a rrescatar con los españoles, determinaron de engañarlos y prendellos y sujetallos para que le sirviesen, y asi les hizieron saltar en tierra, y diciendoles que entrasen en vn buhio, que los queria uer su General, los yndios, ynorando las crueldades y maldades destos traidores, como por la mayor parte son bien comedidos y mandados, entraron en el buhio que les mandaron y desque los tuuieron dentro los ataron y aprisionaron todos, lo qual visto por los demas yndios que auian quedado, se fueron y se alzaron y nunca mas boluieron a rrescatar, y los yndios que prendieron y ataron, dentro de pocos dias se les soltaron todos, de lo qual no solo causaron el alzamiento destos yndios y el no traher mas comidas al canpo, sino tanbien algunas muertes de españoles; porque como yban lejos por la comida, deuajo de la amistad y conmercio que con los yndios tenian antes, yvan quatro o cinco españoles solos por comida, y no creyendo que los yndios supieran uengar el daño y mal que les hicieron, fueron vn dia, como solian, de la otra uanda del rrio ciertos españoles a buscar yuca para hazer casaue, y auiendo saltado en tierra, los yndios les estauan esperando para dar hen ellos, los quales lo hizieron asi y mataron a Seuastian Gomez, capitan de la mar, y a un Molina, y a un Billarreal, y a un Pedro Diaz, y a un Mendoza, y a un Anton Rodriguez.

Pasaron de alli adelante mas nezesidad que hasta alli, y amedrentaronse tanto los españoles, que no osauan salir del canpo. Los yndios auian tomado tanto atreuimiento y osadia con los españoles que mataron, que uenian de noche por el rio y hurtauan las canoas que tenian los españoles para yr a buscar comida; aun que algunos quieren dezir questas canoas que los yndios vrtauan las soltaua de noche Lope de Aguirre y las dejaua yr el rrio auajo, a fin de que los soldados no se juntasen y se fuesen hen ellas alguna parte, y asi el mesmo Lope de Aguirre echaua fama que los yndios las hurtauan.

Que fuese lo vno o lo otro, en pocos dias se quedaron los españoles sin canoas, porque demás de ciento y cinquenta canoas que tenian, no les quedaron mas de hobra de veinte, y esas de las mas rruines y pequeñas, y asi permitia Dios que por vna uia y por otra fuesen muertos y castigados estos soldados.

CAPITULO TREYNTA