Historia de Venezuela, Tomo II

Part 13

Chapter 133,840 wordsPublic domain

Salido que fue Fuentes del alojamiento maritimo, a la segunda jornada, de mañana dio en cierto rrastro de negros que lleuauan la uia a vna cieniga algo honda y de mal pasaje, la qual se puso Fuentes a pasar. Ya que auia pasado algunos de sus soldados de la otra parte, fueron sentidos de cierta quadrilla de negros que aquella noche avian dormido alli cerca, los quales dando de rrepente sobre los españoles que auian pasado el agua, los forzaron a boluer atras a juntarse con los conpañeros. Los negros, en este primer acometimiento, aunque heran muchos mas que los españoles, no fue su arremetida tan briosa como se creyo, pues pudiendo no hicieron cassi daño ninguno a los soldados, antes dandoles lugar a que se juntasen y congregasen, fueron caussa de que fortalescidos los unos con los otros se sustentasen y defendiesen con ualor singular muchos dias, por que los negros desta primer arremetida, como uieron que los españoles no mostravan ninguna flaqueza ni couardia, antes dauan muestras de jamas voluer las espalcas peleando con los arcabuzes y armas que tenian, y arredrando de si la canalla de los negros que los pretendia desuaratar y tomar pressos y cautiuos, enuiaron con gran presteza a pedir fauor y ayuda a la demas familia y junta de negros y a su rrey, y asi les fue ynuiado nueuo socorro con mucha abundancia de flecheria y otras armas arrojadizas de quellos vsauan.

Juntaronse de esta uez nouenta adustos negros, los quales, como en alguna manera fuesen ofendidos y lastimados de las armas y arcabuzes de los nuestros, no se osauan llegar tan zerca que pudiesen benir a las manos, por lo qual determinaron poner cerco a los nuestros y ocupallos los caminos por do podian rretirarse, y costriñendoles a que de noche ni de dia no dejasen las armas de las manos, pretendiendo por esta via a que por faltarles a los españoles la comida se les uendrian a rrendir o se aquexarien[185] las fuercas corporales y no podrian menear las armas y asi serian mas faciles de rrendir y subjetar.

Pasaron ocho dias el capitan Fuentes y sus conpañeros de esta manera, despues de los quales, presumiendo o sospechando Pedro de Orsua mal de su tardanza, enbio tras del al capitan Francisco Diaz con otros ueinte y cinco honbres, que por los propios pasos que los primeros auian lleuado, los fuese siguiendo y buscando. Francisco Diaz desde a poco que se aparto del alojamiento torcio la uia, dejando el camino que Fuentes auia lleuado a un lado, y caminando por otro que se le ofrecio mas auierto y siguio, atraueso la propia zieniga por lugar mas acomodado, pero muy apartado de donde los españoles lo auian yntentado pasar, y dejandolos ya atras y siguiendo adelante, fue a dar a vna estancia que los negros tenian echa de muy grandes bosques de platanos, donde andando de una parte a otra buscando rrastro o rrancheria de negros, oyeron el estruendo de los arcabuzes que Fuentes y sus conpañeros tirauan defendiendose de sus enemigos. Francisco Diaz, pareciendole mal pronostico aquel que oya, puso en horden a los soldados que consigo lleuaua, y animandolos a que si lo que a el se le auia rrepresentado fuese y hiziesen lo que como españoles estauan obligados a hazer, se metio por la montaña adelante, siguiendo y caminando de tal suerte que haziendo vn pequeño rodeo y lleuando todo silencio asi en las bocas como en los pies y manos y en las otras cosas con que podian hazer rruido y estruendo, llegaron sin ser sentidos a dar en la una quadrilla de los negros, por las espaldas de los quales mataron algunos, con que admedrentados ron[186] a los demas y los constriñeron a que se juntasen y congregasen todos en una parte.

Los españoles zercados, vyendo el socorro que sin pensar les auia venido, aunque muy deuilitados de fuerzas, porque en todos aquellos dias no auian comido sino cogollos de bihaos y algunos uerdes plantanos, arremetieron a los enemigos para acauallos de desuaratar; pero los negros, como estauan enteros y jamas les auia faltado cosa alguna de lo necesario, esperaron sin temor la arremetida destos flacos soldados, y sin mucho trauajo ni rriesgo los rreuatieron y hizieron boluer atras. Juntaronse los españoles todos y comencaron a pelear juntos con sus arcabuzes y los negros con sus uallestas, y aunque los arcabuzes derriuaron algunos negros, mostrauan los demas tener las[187] buenos animos que no boluieron jamas el rrostro, sino alli se estuuieron peleando los unos con los otros hasta que la noche les puso trega[188], con la qual los negros sin ser ofendidos ni seguillos nadie, se rretiraron, y caminando toda la noche sin sauer la uia que lleuauan, fueron amaneszer sobre el alojamiento donde Pedro de Orsua auia quedado con otros pocos conpañeros, y como dieron tan de rrepente y estaua dessaperceuida la jente, obo alguna turuacion en los soldados, pero no tanta que luego, mediante la presteza y animo de que Pedro de Orsua vso, no fue desechado todo el sobresalto y alteracion que tenian, porque el General, juntando los soldados que mas cerca de si hallo, y haziendoles tomar las harmas, hizo rrostro y acometio a la chusma de los negros, con que puso freno a su desuerguenza y los hizo detener y los forco a que se juntasen, por que ya se esparcian por el alojamiento a rrasar y quitar lo que auia.

Los negros, despues de junto asi mesmo, comenzaron hazer rrostro al General, pareciendoles que tan poca jente como alli estaua con fazilidad la desuaratarian; pero como hellos uiniesen azercandose, Pedro de Orsua, con un arcabuz que tenia y el alferez Garcia de Arze con otro y Juan de Arles, buen soldado, con el suyo, comenzaron a hofendelles de tal suerte que los primeros arcabuzazos les derriuaron tres negros y con presteza se guardaron y enplearon las pelotas, de suerte que los negros, que de presente se ueian ofender y lastimar, y tanuien tenian puestos los ojos en las espaldas, temiendo que los demas españoles que atras auian dejado junto a la cieniga, no les obiesen benido siguiendo y fuesen alli cercados de nueuo y maltratados, comenzaron a afloxar en la pelea y a rretirarse con buen horden, metiendose por la espesura de la montaña. Orsua, pareciendole que al enemigo se le auia de dar toda la larga que el quisiese tomar para la huida, luego que los obo enzerrado en la montaña, los dejo de seguir, quedando el satisfecho y pagado de la desuerguenza y atreuimiento de los negros con la sangre que por el suelo auia derramada, asi de los cuerpos que alli quedaron muertos como de la de otros negros que yban heridos y birtiendo sangre por el camino, con que dejauan clara señal de sus heridas.

Aunque[189] el General al principio deste acometimiento de los negros, y aun despues por mucho tiempo, no dejo destar sospechoso si ouiesen desuaratado o muerto a los demas españoles que andauan fuera con Francisco Diaz y Fuentes, los quales para curar algunos heridos y rreformar la gente que auia estado zercada, del trauajo y hanbre que en el zerco auian pasado, se detuuieron pocos mas dias en las estancias de los negros que por alli zerca hallaron, proueidas de mucha comida.

CAPITULO DOZE

Como Orssua enuio por municiones a Nonbre de Dios y el se azerco al alojamiento de los negros y hizo pazes y amistades con[190] su rrey, y lo que sobre el prender y desbaratar los negros acordo hazer.

El alojamiento principal de los negros estaua deste que e señalado, la costa adelante, quinze leguas, algo apartado de la mar. El general Orsua se determino pasar adelante y no parar asta ponerseles lo mas cerca que la dispusicion y comodidad de la tierra le diese lugar, para de alli hazer lo que pudiese conforme a lo que la ocasion y la fortuna le ofreciese, y antes de partirsse[191], enbio a Francisco Gutierrez, su maese de campo, por mar, a Nonbre de Dios, por ciertas botijas de bino mezclado con tosigo o ponzoña, y con[192] algunas mercadurias y cosas de España con que engañar y atraher a si, por uia de dadiuas y alagos, aquella gentalla[193], y con domestica cautela y doble trato, y hazer y efectuar a pie quedo[194] sin derramamiento de sangre, lo que por uentura, puesto en rrigor de la milicia y encomendando[195] a Marte, fuera dificultoso de alcanzar, a causa de selles a los españoles todas las cosas muy contrarias y los enemigos muy desiguales, asi en numero como en lijereza y desenboltura, porque les auia puesto admiracion ver la velozidad con que poco tiempo antes suuian por las sierras y cuestas arriua y trepauan y saltauan por altas peñas, de tal suerte que parescia que todas las vezes que quisiesen estaria en manos destos esclauos el acometer o huir, y se andarian de contino a la mira, aunque apartados, burlando de los que cargados de armas desearian venir a las manos con ellos y nunca lo podrian efetuar.

Partiose Francisco Gutierrez al efeto dicho la uia del Nonbre de Dios, con auiso de que a la buelta no auia de tocar en aquel puerto, sino pasar de largo a la marina o arrecife mas conjunta al alojamiento de los sclauos, donde hallaria a Pedro de Orsua, porque Orsua dende a ciertos dias que fueron necesarios para la rreformacion y cura de los soldados de la pelea[196] que con los negros tuuieron, atras rreferida, salieron heridos, se partio con la guia que lleuaua por camino asperisimo y dificultoso y de muy gran trauajo para los soldados, que no solo auian de yr cargados de sus espadas y rrodelas y otras armas y municiones necesarias para la guerra, pero de toda la uitualla y comida que por el camino auian de comer, y aun desto no se proueyeron tan uien como hera razon, creyendo hallar por el camino algunas estancias o cortixos de los negros donde proueheise de lo necesario, lo qual les salio al rreues. En lugar de esto topauan muy largas cienigas y plantanos y otros atolladares y manglares que los aflijian y angustiauan demasiadamente, lo qual fue causa de deternerse en este camino mucho mas tiempo del que deuian tardar, porque en quinze leguas de camino se tardaron y detuuieron beinte y cinco dias, que llegado que fue Orsua al paraje del pueblo o estalaje de los negros, se alojo zerca de la marina, en lugar conuiniente y procuro dar uista a la poblazon[197] de los sclauos, la qual estaua asituada y puesta sobre la cunbre y cuchilla de una alta e ynpinada loma, fortificada por naturaleza de tal suerte que casi por todas partes heran muy profundos despeñaderos hechos o criados de tal suerte que no solo en ninguna manera se podia suuir por ellos, pero si acaso azertara a caher de lo alto alguna persona, sin llegar al suelo se hiziera ynumerables pedazos.

Por las dos frentes desta loma o cerro tenian los negros hechos dos muy angostos caminos, por[198] tal horden que con pocas piedras que dejaran caher ynpidieran a qualquier animo y numero de gentes la suuida, y demas desto, al rremate destos caminos[199], en el prenzipio de la loma, tenian fortalecidas las entradas con rrecios palenques, y puestos tales, que no asi fazilmente podian ser desconpuestos por los nuestros aunque fuesen suuidos[200] por todo el camino. Arriua, en la cunbre desta loma, estauan edificadas las casas y buhios de los negros al traues o atrauesadas conforme al ancho de la cuchilla, que no hera mas del que los buhios ocupauan, que hera arto poco, y entre las casas y por algunos lugares vajos y desocupados tenian echos muy hondos oyos o silos llenos de todo género de comida, de las que hellos acostunbrauan cojer y criar para su sustento.

En este fuerte alojamiento estauan solamente el rrey Vayamo con la gente de guerra para de alli salir a hazer sus correrias y asaltos por los caminos pasajeros de españoles, avnque estauan muy apartados. Fuera de aqui tenian, la tierra adentro, otro alojamiento o fuerte, avnque no tan corrouorado como el que he dicho, donde tenian sus mugeres e hijos y la otra jente ynutil que no hera para la guerra, puestos en lugar muy escondido, de suerte que nunca fue uisto de los españoles hasta despues de preso al rey Bayamo y desvaratados los negros.

El general Orsua, uiendo y considerando quan en bano le seria y avia de ser el pretender por guerra subjetar los negros y benir en rrompimiento con ellos rrespeto de las uentajas dichas, tuuo formas y maneras como tener tratos y comercyo con ellos y con su negro rrey, el cual, como ya otras uezes despues de su alzamiento y tirania ouiesen con su rrustica desuerguenza puestose a tratos y conciertos con el Gouernador de Panama y Nonbre de Dios, y con arroganzia de baruaro entrase a estos conciertos en estas ciudades, no dudo de hazer lo mesmo con Pedro de Orsua, dandose a particular trato y comunicacion con el, viuiendo deuajo de zierta ffee con algunos de sus capitanes a holgarse y rregocijarse al alojamiento de Pedro de Orsua, y dando lugar a que con la mesma seguridad entrasen algunos españoles entre su poblazon; pero en estos tratos y conuersaciones sienpre andaua Bayamo tan sobre el auisso que dejando su jente casi a uista puesta en horden con las harmas en las manos, el, con pocos amigos suyos, se uenia a tratar y conuersar con Orsua, que con no menos sagazidad y astucia lo trataua y conuersaua para trahello asi con un jenero de palabras melosas y muy prouocatiuo y aplicado a ynclinar los coracones y animos de aquellos baruaros a continuar su alojamiento; porque Pedro de Horsua, teniendo puestos los ojos en lo que pretendia hazerles, sagazmente les decia quel no hera venido sino a dar vn horden qual conviniese para que las dos rrepublicas despañoles y negros tuuiesen asiento y perpetuidad, de suerte que dende en adelante no se hiziesen mal ni daño los unos a los otros, ni se persiguiesen ni rrovasen[201], proponiendo a los negros, para mas los ynclinar, que pues en aquel su echo auian sido tan fauorecidos de la fortuna y jamas auian sido enpecidos ni dañados ni uencidos de los españoles, que sin duda hera cosa que Dios ynmortal lo permetia y queria que hellos fuesen conseruados en su antigua liuertad, en que el mesmo Dios como a todas las demas jentes del mundo las auia criado, por lo qual le parecia cosa muy necessaria que aquel su trato se efetuase, para lo qual el tenia cunplido y bastante poder de los ministros rreales. Holgauase tanto el rrey Bayamo y sus secazes con oyr y uer tratar estas cossas, que pocos dias de la semana se pasauan sin que se uiniese a comer y conuersar con el general Orsua, del qual, asi mesmo, hera tratado con toda su crianza y cortessia, y de los soldados muy rrespetado.

En este medio tiempo llego Francisco Gutierrez del Nonbre de Dios, con copia de lo que le encargo y con ayuda de mas soldados y prouision de comidas y municiones, de que estauan muy faltos y necesitados, con lo qual el general Orsua tuuo lugar de hazer algunos mas rregalos a Bayamo, rey, y dalle algunas cossas de presente con que mas conformase su amistad, rrogandole que pues ya auia alcanzado su pretension y deseos, que el y todos sus negros, para cierta fiesta señalada que benia muy zerca, rreciuiesen del vna comida que les queria dar como amigos y confederados suyos, en su propio alojamiento, porque hen hello rreciuiria muy gran contento. Bayamo biuia ya tan confiado que luego concedio a Pedro de Horsua lo que le rrogaua, con tal aditamento, que a sus negros soldados diese algun contento y satisfaciese con dalles algunas camissas de rruan, machetes e hachas, bonetes colorados v otras cosas, asi porque se hallauan ya tan señores en aquella tierra que les parecia que qualesquiera gentes, ora fuesen españoles ora yndios, que hen ella entrasen estauan obligados a dalles feudo e a rreconozelles superioridad como a señores de aquella tierra. Todo lo prometio Orsua de hazer muy cunplidamente, y pareciendole que de esto y de todo lo demas que pretendia hazer, no solo hera cosa hazertada pero muy nezesaria dar parte a sus soldados y conpañeros, los congrego y jnnto y les hablo casi en esta forma: De ningun efeto seria y abria sido, señores y conpañeros, nuestra congregacion y junta y el auer tomado las harmas en las manos contra estos fugitiuos y traidores sclauos, si por alguna uia o manera no procurasemos su desipacion y rruina, lo qual es ynposible auerse ni alcanzarse enteramente por las armas, porque si uien se a mirado hellos estan amaestrados y puestos de tal manera que claramente dan a entender tener puesta toda su fortaleza en las cunbres y aspereza desta serrania y en el velamen y cobertol[202] destos espesos montes y arcabucos, en los quales con la mesma lijereza y facilidad que los otros brutos que hen ellos fueron criados, se pretenden esconder y rretirar, mostrandosenos y poniendosenos delante como y quando hellos quisieren, como hombres que por la mucha platica y noticia que de toda esta tierra tienen, auitan y biuen hen ella como naturales, y si poniendo nuestra esperanza y bitoria en las armas y comencando a vsar dellas por los rrespetos y causas dichas y por otras muchas que qualquiera de los presentes pueda auer y considerar, no saliesemos al cabo con nuestra pretencion ni obiesemos la uitoria desta guerra y asi nos boluiesemos al Nonbre de Dios, pues aqui no nos podemos sustentar mucho tienpo a causa de ser esta tierra falta de todas las cosas nezesarias a nuestro sustento, y que muy de tarde en tarde podriamos ser socorridos de las ciudades de Nombre de Dios y Panama, que tan apartadas estan desta comarca, doblada desuentura les abria benido a estas dos ciudades, pues la chusma de los negros, juzgandose ser uitoriosos y bencedores por solo su esfuerco y uigor de animo, con mayor desuerguenza y doblado atrevimiento saldrian destos sus escondidos alojamientos y cueuas y no solo vcuparian ni saltarian[203] los caminos pasajeros y rrouarian y matarian los caminantes, pero pondrian en efeto lo que ya otras uezes an yntentado, que es poner fuego a la ziudad de Nombre de Dios y Panama en todo el estremo y ultimo fin de rruina que hellos pudiesen y les fuese posible. Lo que para rremediar y asegurar todos estos ynconvinientes y e considerado es, que pues estos esclauos y su caudillo o caueza, a quien hellos llaman rrey, tan confiadamente se comunican y tratan con nosotros deuajo de cierta fee que yo les he dado, que aprouechandonos de la ocasion que la fortuna nos ofreze, segun que ya yo lo tengo hordenado y concertado, les demos a comer un dia a todos esplendidamente y a ueuer, de suerte que queden enbriagados con cierto tosigo que en la ueuida se les dara, y alli sera preso su rrey y muertos los mas valientes y principales negros de su conpañia, y si algunos escaparen, tanbien abra modo como los rrecojamos y traigamos a nuestra sujecion con el menos trauajo y rriesgo que pudieremos. E querido decir y tratar esto con toda la conpañia, porque por ventura honde tan buenos y esperimentados ssoldados en la arte y militar[204] ay, no obiese alguno tan escupuloso que le pareciese despues de hecho este negocio cosa contra todo el pundonor de la soldadesca y contra toda milicia que deuajo de paz y amistad fuesen presos y muertos estos negros, aunque tanbien creo y entiendo que no habra ninguno tan falto de conocimiento que enteramente no conozca lo que en esto ay, porque con fugitiuos y traidores esclauos, auidos y conprados por nuestros propios dineros, tenemos licencia y facultad para usar de todas las cautelas y doblezes necesarios y conuinientes hasta sujetallos y rrestituillos a la seruidunbre a que estan obligados y ellos antes tenian, especialmente questa chusma de negros, contra todas leyes y derechos diuinos y humanos, pretenden no solo hazerse señores de esta tierra, donde ni fueron nascidos ni criados ni ningunos mayores suyos la poseyeron, pero constituir y hazer hellos entre si rrey y señor que los gouernase y mantenga en justicia en aquella forma que hellos pretenden y quieren uiuir; y lo que mas es de esagerar y ponderar, que auiendo sido los mas de estos negros bautizados y por la fee del bautismo subjetados a la ley y ffee de Dios todopoderoso y de la santa Iglesia romana, hellos entre si an hereticado y en las cosas tocantes a la rreligion hecho leyes y estatutos muy conformes a su primera gentilidad, deuajo de los quales uiben y se conseruan nonbrando entre si obispos y otros ministros de su falsa religion, para que a su modo los exorsismen y catetizen y los animen a uiuir hen ella, y solo esta vltima causa basta a no obligarnos a guardalles ninguna ffee y hazer nuestro hecho sin escrupulo de que nuestro onor venga a menos, pues honbres que con tanta facilidad an quebrantado la ffee de la Iglessia que auian prometido y jurando, con mucha mas podemos y deuemos nosotros quebrantar la que les emos dado, y prendellos para que de todo hello sean castigados.

A todos parescio vien y muy conforme a rrazon lo que Orsua hordenaua y decia y assi lo aprouaron por tal, proponiendo de hazer cada vno sobre hello lo que en si fuese y se le encargase; y asi ceso la platica, porque ya que se acauaua entraua Bayamo con algunos de sus negros por el alojamiento a uisitar y ber a Pedro de Orsua, el qual le salio al encuentro y lo rreciuio con grandes muestras de alegria, y aquella noche hizo que se quedasen el y sus negros que le aconpañauan alli a dormir. Dioles muy bien de zenar y ueuer, de suerte que quedaron borrachos y muy contentos y otro dia de mañana se boluieron a su fuerte con la confianza que siempre lo hazian y con mucho mas contento, porque el general Orsua, vsando de alguna mas liberalidad que la de hasta alli con Bayamo, le dio vn capotin de buen paño fino verde y dos camissas de rruan y un bonete y un machete, y a los capitanes negros que le acompañauan, a cada uno dio sendas camisas de rruan y zaraguelles de anjeo[205] y bonetes colorados, con que mas que nunca fue entre hellos alabada la condicion y largueza de Pedro de Horsua.

CAPITULO TREZE

En el qual se scriue como por yndustria cautelossa de Orsua fueron muertos y desuaratados los negros y preso su rrey Bayamo, con la mayor parte que biuos quedaron.