Historia de Venezuela, Tomo I

Part 34

Chapter 344,232 wordsPublic domain

Antes que de aqui pasemos quiero decir que en el llamar a esta entrada del Golfo de Paria boca de Drago ay bariacion, porque vnos llaman boca de Drago a la salida del Golfo de Paria, hazia Cubagua, y otros la llaman a esta entrada boca de Drago, e yo en esto e seguido e sigo a Gomara, que tratando del tercero uiaje que Colon hizo a las Indias, dize quentro por esta angostura que la isla de la Trenidad haze con Tierra Firme de Paria, de que arriua e tratado, y que por la mucha corriente de la mar y angostura de tierra en la qual penso perderse, la llamo boca de Drago, donde claro paresze no ser este nombre de la salida del Golfo.

Enbocando, como dije, Jeronimo Ortal por esta boca de Drago, despues de auer dado uista a la jente de la Trenidad, se uino derecho al puerto y fortaleza de Paria, donde allo Alonso de Herrera en la tribulacion y aflicion que tengo dicho, con solos veinte conpañeros, con cuya llegada se holgaron y alegraron tanto la jente de la fortaleza quanto hera rrazon que se rregocijasen los que de cautiuos se beian libres[423]. El mesmo contento rresciuio Gueronimo Ortal en hallalos alli, por tener dellos claridad de las cosas de la tierra; porque aunque el sauia hallado en aquella prouincia con Don Diego de Hordas y tenia noticia de lo mas della, parecianle que los que alli auian rresedido tanto tiempo sabrian mucho mas. Sintio grandemente Geronimo Hortal las diferencias y alteraciones que auian tenido entre si Alonso de Herrera y Antonio Sedeño, governador de la Trenidad, y mostro pesalle de no auer llegado a tienpo que los hallara rrebueltos para uengar y satisfazer a sus conpañeros de las ynjurias y agrauios que Sedeño y los suyos les auian echo; y para no perder tienpo, luego comunico con Alonso de Herrera la horden que deuian tener en hazer su jornada y descubrimiento, los quales acordaron que se hiciese por el rrio de Paria arriua, no siguiendo la derrota que Don Diego de Hordas auia lleuado sino la del rrio de Meta, cuyo apellido y nonbre tenia la noticia que les auian dado, lo cual hera ynposible descubrir hellos por aquella via, porque segun despues aca se a uisto, esta noticia Meta hera el Nueuo Rreino de Granada, que despues, por uia de Santa Marta y Rrio Grande de la Magdalena descubrio la jente del Adelantado de Canaria.

Y porque del Nueuo Rreino nazia el rrio quentraua en Paria, por donde se determinaua suuir Geronimo Hortal, se llama este rrio de Meta, no porque pudiesen sauer la mucha distancia y trauajoso camino que era, mas de que, como en el Nueuo Rreino auia mucho oro y se hazian muchas y muy buenas mantas de algodon y mucha sal, el contrato desto corria a partes muy rremotas y apartadas y de vnos en otros pasaua la noticia y nonbradia de que las mantas, oro y sal lo tenia esta jente de Meta, por cuya causa no fue mucho llegar a la costa de Paria, porque tanuien de Coro, pueblo de la gouernacion de Venencuela, salieron algunos capitanes en demanda desta noticia de Meta, que tan esparcida andaua entre las mas lejas poblazones.

Por los rrespetos ya dichos, como en otra parte desta Istoria se uera, tratando entre los dos el conseguir y efetuar su jornada por los rrios de Paria y Meta, luego dieron horden en hazer bergantines para la nauegacion del rrio, los quales luego se pusieron por hobra. Para que con mas calor se efetuase la hobra de los bergantines y se aderecasen las cosas necesarias a su jornada y uiaje, hizo su teniente y capitan general Alonso de Herrera, que demas de ser honbre ya uaquiano y esperimentado en las cosas de la guerra de Indias, hera de buen linaje y de noble condicion y que todos le rrespetauan y amauan por su fauilidad[424].

Entre las otras cosas que a Geronimo Ortal le dijeron los que en la fortaleza estauan, fue que Antonio Sedeño auia dejado en la Trenidad tres cauallos y otras muchas cosas de España en poder del principal y casique llamado Chacomar, que siempre auia conseruado el amistad con los cristianos. Aunque no tenia zertidunbre de si estarian uibos los cauallos, por la falta y necesidad que dellos tenia, enuio ciertos soldados y un español llamado Nieto, que entendia la lengua de aquella jente, en vn nauio de los que el auia traido, para que les trujesen los cauallos. Fue esta jente a la Trenidad y el ynterprete hablo al casique diciendo que alli auia benido[425] vn hermano de Antoño Sedeño que ynuiaua por los cauallos y por otras cosas que alli tenia. El cacique estuuo rrehazio, pareciendole que no hera cosa azertada dar lo que tenia en deposito a quien no se lo auia entregado, y al fin, con la inportunacion de los que se lo yban a pedir, se lo dio, diciendole al ynterprete: mira, Nieto, no querria que me mintieses y que ese gouernador que dizes que te enuia por los cauallos no fuese hermano de Sedeño; mas al fin bosotros sois cristianos y no me mentireis.

Bueltos los soldados con los cauallos en su nauio, se holgo mucho de bellos, porque se los traian gordos y bien tratados, y los que el tenia no estaban tales. Tanuien le ynbio el casique Chacomar con los cauallos, de presente a Geronimo Ortal, algunas cosas de comer, con que se holgaron todos, porque segun creo no les deuia de sobrar comida, por estar la jente y pueblos comarcanos a la fortaleza faltos della a causa de auer sustentado tanto tienpo toda la jente que alli auia estado y por otras calamidades que abian sucedido en los naturales de aquella comarca, como atras queda dicho.

NOTAS AL CAPITULO I

(A) Memorial de Jerónimo Artal (por Ortal ó Dortal) con las respuestas del Consejo, según el extracto que inserta Muñoz en su _Colección_ (tomo LXXX):

«Dice que fue al rio del Marañon con Ordas, donde ha estado mas de tres años i «ha conocido que no hai mejor medio para poblar en la Tierra firme e sin violencia de los naturales recibir provecho los españoles que mediante contratación de rescate amigable: i esto se ha de hacer desde fortalezas que se hagan en aquella tierra de trecho en trecho por las provincias della, desde las quales sin rumor i con poca gente se subjetará la tierra, i se sabran los secretos della, i se conseguirá provecho harto más que por via de población de pueblos con mucha gente, la qual, por socorrer su necesidad i conseguir aquello á que vienen de España, que en su imaginación es harto más de lo que en la tierra hallan, no se puede refrenar, de lo qual resulta en la mayor parte oposición de los naturales porque se veen desposeer contra su voluntad de lo que tienen».

»Que hará dos fortalezas, la primera dentro de dos años, otra en otros dos, en el golfo de Paria, do pareciese más a proposito para dicha contratación, i tendrá un clérigo para decir misa e instruir los naturales.

»Llevará una caravela con 25 o 30 hombres i los rescates necesarios; i tendrá un navio de remos, i en las fortalezas los hombres necesarios para su defensa.

»Pide por límites para la contratación desde la punta del Gallo hasta la boca del Drago inclusive, que serán veinte leguas de costa en el golfo de Paria, i tierra adentro todos los ríos que acuden á dicho golfo, i las provincias que por allí pueda contratar.

»Que en dichos límites se le nombre Alcaide de dichas fortalezas i Justicia mayor. (R. _La governación i las fortalezas que hiciere dentro de cuatro años con 200 ducados de los provechos de la tierra para el i un heredero._)

»Salario por Justicia mayor. (_El secretario le dirá lo acordado._)

»Que pueda repartir los indios pacíficos. (_No ha lugar sino por via de contratación._)

»Que pueda señalar solares i tierras á los que allí poblaren. (_Fecha._)

»Que pueda hacer guerra á caribes. (_Con la provisión de la Audiencia._)

»Que pueda rescatar oro, perlas, etc. (_El i los vecinos con voluntad de los indios._)

»Pagará el 1/10 de quanto se hubiere. (_El 1/5._)

»Franqueza en quanto lleve para fortalezas, rescates, mantenimientos. (_Por cinco años._)

»Provease veedor que tenga cuenta. (_S. M. proveerá._)»

* * * * *

Carta al Emperador escrita por Francisco de Villanueva, Tesorero de Paria, en 30 de Octubre de 1534:

«Llegué á dicha provincia en 13 de Octubre de 1534 con el Governador Ortal, el qual trujo 150 hombres en dos navios, con bastimentos, rescates i aparejos de guerra en mucha cantidad, médico, cirujano i dos sacerdotes, todos buenos. Halló los indios de guerra i que hauian muerto ciertos xripstianos, i 30 destos sanos i siete dolientes en una casa que está en esta prouincia. Mañana 31 de Octubre parte á Cubagua á traer ciertos vergantines i navios de remos para subir rio arriba, i deja aquí casi acabados otros mui al propósito. Y va á traer 120 hombres que dejó en vna nao en el rio de Sevilla, que por no estar despachada al tiempo que se partió, no la trujo consigo, i saber ser venida á dicha isla. Segun su buena diligencia i grandes nuevas de la tierra, i de la cercanía del mar del Sur, espera hacer grandes servicios á V. M.» (_Colección Muñoz_, tomo LXXX).

* * * * *

«Información hecha en la Villavieja de San Miguel, de la provincia de Paria, estando en la fortaleza de S. M..... en la costa de Tierra firme..... á 23 de Octubre de 1534, ante Joanelo Risi, Alcalde en dicha villa, á pedimento de Gerónimo d'Ortal, Governador del golfo de Paria.

»Refierese que habra ocho dias llegó alli Ortal con la nao San Sebastian i la carabela San Anton y 140 hombres, armas, municiones, etc., habiendo además dejado en San Lucar de Barrameda un galeon fletado en que le deben venir más de otros cien hombres y habian de salir ocho dias despues de él al cargo de Gerónimo Hernandez de Alderete. A todos ha dado Ortal de comer y socorros. Trajo Ortal todo género de bastimentos, artilleria, dos bergantines en ligazon, médico, cirujano, medicinas y dos religiosos. Llegado á Paria halló á Alonso de Herrera (teniente en nombre del difunto Ordas, con provisiones del Audiencia de la Española) con sus dos Alcaldes, Regidores, etc., ante quienes presentó sus provisiones y fueron obedecidas. Cuando llegó, habria 20 dias que se habian alzado los naturales de la provincia, á causa que habiendo estado preso alli Sedeño, Gobernador de la Trinidad, les mandó decir que el teniente Herrera queria matarles ó tomarles con sus mugeres para esclavos. Asi alzados mataron cuatro cristianos de dicha villa y puerto de San Miguel de Paria: mataron además dos religiosos y cuatro cristianos que habian venido en una piragua de Cubagua á dicha villa á ocho leguas della estando de vuelta para la isla, y luego, pasando en un piraguas--un testigo dice que eran 100 piraguas con gran cantidad de indios caribes--por frente de la villa, mostraron á sus moradores, como por burla, los hábitos de los frailes y los vestidos de los cristianos.

»Ortal, á un indio de paz que halló en la villa, enbió con vino, bizcocho y otras cosas de rescate á Turpiari, principal cacique de esta provincia, con mensaje de ser él venido de parte de S. M. á tener en paz la tierra y castigar á quien mal en ella hiciese, con otras palabras de halago para que viniese á él. Fue el indio con orden de volver á los cuatro dias; y no parece habiendo pasado más de seis. Témese sea espia de los otros indios, ó que no halló al cacique, ó que ni él ni indio alguno quiere venir, porque después del levantamiento se han amontado y quemado muchos de sus buhios y el pueblo do residia el cacique.»

(Véase la carta de Ortal al Emperador, que se inserta como Apéndice.)

CAPITULO SEGUNDO

Como Geronimo Hortal se paso a Cubagua a juntar la jente que con el capitan Alderete auia llegado aquella isla, y Alonso de Herrera con la jente subio el rrio arriua y se alojo a inuernar y hazer vna barca en la prouincia de Carao.

Ya que los vergantines se yban acauando de hazer, le vino nueua a Geronimo Hortal como Alderete, su capitan, auia llegado a la isla de Cuuagua con ciento y cinquenta honbres y otros aderezos y municiones para la jornada. De esta nueua resciuio muy gran contento Geronimo Hortal y todos los que con el estauan, y luego se determino que Alonso de Herrera con toda la jente que alli tenia, diese principio a la jornada y comencase a suuir el rrio arriua, y el yrse a Cuuagua a uerse con Alderete y rrecojer los soldados que traia y procurar juntar mas para yr en seguimiento de Alonso de Herrera[426] dentro de seis meses, alcanzallo e yrsse juntos, porque Alonso de Herrera se auia de yr poco a poco y entretiniendo por el rrio ariua.

Determinado y acordado esto, se acauaron de todo punto los uergantines, y Jeronimo Ortal dio todo poder Alonso de Herrera para rregir y gouernar el armada y jente de mas del quel se tenia de teniente general, y nonbro por alguacil mayor a Aluaro de Hordas, sobrino de Don Diego de Hordas, a quien Sedeño quiso cortar la caueza, como en otra parte se dijo, y se partio la buelta de Cubagua al efeto dicho.

Alonso de Herrera hizo luego aprestar y enbarcar su jente, y dejando en la fortaleza de Paria veinte honbres de los mas ynauilitados para trauajar, questuuiesen alli como guardas della, se partio con los vergantines que auia echo y uno de los nauios que Ortal auia traido, el qual no menos trauajo causo a sus soldados que la nao que Ordas auia metido el rrio arriua, el qual hera tan dificultoso de lleuar que ni con los uarcos a rremo ni con las velas lo podian hazer nauegar, y tomaron, por vltimo rremedio, que vna ancora que el nauio traia la echauan atada a un cable el rrio arriua todo lo que el cable alcanzaua, y luego tirauan con el cabrestante, y desta suerte lleuaron el nauio asta el pueblo de Vriaparia, en la qual distancia se tardaron harto tienpo con tan ecesiuo trauajo quanto de semejante manera de nauegar se puede ymaxinar que se padeceria. Demas de lo qual les falto la comida, como a los demas que con Hordas auian por alli nauegado, y aunque en esta jornada yban muchos de los que con Hordas auian padecido los trauajos que arriua se an contado ni en caueza ajena ni en las suyas propias no auian escarmentado; pues rremedio de hazer candela en que aderezar eso poco que tenian de comer, no le hallaron en muchos dias por estar toda la tierra anegada, que entraua entonzes el ynbierno. Mas de quando topauan algunos troncones[427] o rraigones de arboles, que los auia por alli muy grandes, juntauanse a ellos y encima hazian candela y aderezauan lo que auia que aderezar para comer.

Llegados con tanta calamidad y trauajos al pueblo de Paria, donde auia estado Hordas, hallaronle despoblado de poco tienpo y sin ninguna comida, a causa de que ziertos yndios cariues salteadores, que por alli zerca bivian, auian dado sobre la gente y naturales del pueblo, y auian preso y muerto muchos dellos, se los auian comido[428], y los demas que pudieren escapar, por no uenir a manos de tan crueles enemigos, se pasaron a uiuir a otra parte. De mas de pretender proueherse de comida en este pueblo de Paria, lleuaua yntencion el capitan Herrera de si ouiese o hallase en el tanta abundanzia de comida como quando en el entro Hordas, ynbernar alli, por no nauegar en tienpo de agua, y por entretenerse hasta uer si durante el ynbierno venia su gouernador Ortal; y despues que bio el mal aderezo que alli auia, pasose de la otra uanda del rrio, a la prouincia de Carao, donde ansi mesmo antes auia estado con Hordas, y saltando en tierra dejo vn Capitan con algunos soldados en guarda de los uergantines, y el, con todos los demas soldados, se[429] entro la tierra adentro en demanda del pueblo o poblazon de Carao, questaua apartada del rrio dos leguas, y hallaronlo sin jente, aunque uien proueido de labranzas de yuca, y maiz muy poco, porque en aquella prouincia mas se dan los naturales por la yuca que por el maiz. Los naturales se avian puesto en cobro por el temor que tenian a españoles, por el daño que Hordas les auia echo al tienpo de su partida. Con tan buen rrecurso y prouision de comida como hen este pueblo allo, Alonso de Herrera acordo ynuernar en el por las causas dichas; y porque en los uergantines que tenian echos no cauia bien toda la jente, ni aun se podian lleuar en ellos los cauallos, acordo de hazer alli[430] vna barca grande, llana, a manera de las cordouesas que andan por el rrio Guadalqueui, y asi luego mando comenzar a serrar madera y poner las manos en la hobra.

La jente estaua diuidida en dos partes, porque los vnos auitauan en el pueblo de Carao con el capitan Herrera, guardando y haziendo y ajuntando la comida, los otros rresedian en los varcos, guardandolos y continuando la hobra de la uarca que tenian entre manos, mas cada dia yban los vnos a donde estauan los otros; los que rresedian en el pueblo lleuauan del casaue que hazian a los del rrio, y los del rrio ynuiauan a los del pueblo pescado y tortugas y otras chucherias que del rrio sacauan; y porque el camino por donde se tratauan les parecio algo largo para andallo tan de hordinario, abrio el capitan otro por vna montaña y sierra que entre medias de los dos alojamientos estaua, la qual, aunque hera aspera, no dejaua de atajarse por hella parte del camino.

CAPITULO TERCERO

En el qual se escriue como algunos principales vinieron de paz al alojamiento de Herrera, y como por traicion yntentaron pegar fuego a los buhios donde los españoles estauan alojados, y como fue descubierto y rremediado.

En este tiempo dos o tres señores o principales de aquella prouincia vinieron, como suelen dezir, de paz, aunque su principal yntento fue uer y conozer la jente española que alli auia, para si fuesen parte echallos de su tierra. Alonso de Herrera los rresciuio amigablemente y les dio a entender que su uenida ni estada alli[431] no era para danificalles ni hazelles mal ninguno, mas de esperar a que pasase el ynuierno y proueherse de alguna comida o matalotaje para su uiaje, despues de lo qual se irian. Los yndios mostraron holgarse de la conpañia de los españoles, aunque en lo ynterior no deuian de tener ningun contento, pues los ueian señoreados en su tierra, casas y labranzas, y asi se ofrecieron, aunque finxidamente, de guardar y conseruar el amistad y paz con los españoles. Herrera les dijo que para que con mas breuedad el y sus conpañeros se fuesen de su tierra y pueblos, que hellos y sus súditos les ayudasen a hazer cazaue para su matalotaje, y que teniendo la prouision de lo que para su uiaje y jornada auia menester, que aunque no fuese vien salido el ynuierno, se irian el rrio arriua. Los yndios respondieron que les placia de hazer lo que se les rrogaua, y asi lo pusieron luego por la hobra. El capitan Alonso Herrera mando, so graves penas, que no se les hiziese ningun daño a los casiques ni a sus sujetos, y para que mas a rrecaudo estuuiese la comida que se hazia, hizo desenbaracar vn buhio o casa de yndios que cerca donde posaua estaua, y alli hazia poner o juntar todo el casaue que sus soldados, con sus propias manos, hazian, y el que los yndios traian, no descuidandose en el mirar por si y uiuir mas rrecatadamente que hasta alli, porque deuajo de la finjida paz que le auian dado no le hiziesen alguna traicion donde todos pereciesen; y biendo quan buena maña se dauan a hazer este jenero de uitualla y que presto ternian[432] lo necesario dello, mando a la jente que en el rrio rresedian que guardasen los uergantines, y en la hobra de la varca que pusiesen en horden todos los aderezos de fragua que lleuauan y labrasen las herramientas y clauazones que para ajuntar y acauar la uarca eran nezesarios; y con estas maneras de gastar el tiempo casi todos andauan ocupados y aun trauajados, porque los mesmos soldados cortauan la madera para el uarco y la traian al astillero y la labrauan, hazian el caruon para la fragua y lo cargauan, majauan y martillauan, y yuan por la yuca a las labranzas, arrancauanla, traianla a cuestas a su rreal, y por sus propias manos la rrallauan, esprimian y aderezauan para hazer el casaue.

El mesmo trauajo tenian en proueherse de agua y leña, y con estar ocupados en todos estos trauajos, no heran tan moderados que no hazian algunos desabrimientos a los yndios de la tierra que de paz tenian y les seruian, por donde deseasen echar los españoles de su tierra, los quales, para no ser sentidos de lo que deseauan hazer, y porque para echallos por fuerca de armas, hellos no heran parte ni hallauan ningun descuido en los soldados, enuiaron ziertas noches vn yndio de los mas valientes y osado quentre hellos auia a que con una flecha de fuego tirada con un arco, pegase fuego al buhio donde los españoles juntauan el casaue, para que pegadose el fuego en aquel buhio, se les quemase el matalotaje y las demas casas que alli zerca estauan, y si la ocasion fuese tal qual hellos deseauan, acudir con sus armas a dar en los españoles, y si no, con aquel daño serian compelidos a yrse a otra parte.

Esta ynvencion no la hizo el yndio a quien se cometio tan yncuuiertamente que no fuese visto por las uelas que uelauan, porque al tiempo que el yndio tiraba la flecha con el fuego desde lejos, yba centellando, y acudiendo al buhio donde cayo o se hinco, uiose claramente la traicion, de lo qual se enojo tanto el capitan Herrera que determino de vengarse muy a su saluo, enuiando toda la mas de la jente que alli tenia a los pueblos donde los yndios estauan descuidados por pensar que no auian sido sentidos, para que, so color de yr a cojer yuca para hazer casaue como otras uezes lo auian echo, prendiesen a todos quantos en los pueblos allasen; y para mas descuidallos hizo que no lleuasen harmas ningunas, lo qual pudiera causalle al capitan mas daño del que pensaua hazer a los yndios si fueran redomados o guerreros.

Los soldados lo hizieron como su Capitan les mando, y prendiendo toda quanta gente hallaron en el pueblo, asi uarones como mugeres, los lleuaron a todos donde Alonso de Herrera auia quedado con otros pocos de soldados[433], el qual, a los yndios que le parecio que heran para guerrear y que si se soltauan le podrian danificar, pusolos en prisiones de hierro, de suerte que no se podian yr, y a los demas ato con sogas por el pescuezo, como se acostunbraua hazer en semejantes echos. La jente que en esta ynjusta y cautelossa presa se tomo, pasaron de trecientas personas, entre los quales auia un yndio estranjero, natural de Aruaco, aunque muy amigo de estos y casado alli, de grandisima dispusicion y fuercas y muy gentil presencia, el qual, al tiempo de la toma, cupo en suerte a un valenciano no de menor dispusicion y fuercas que el yndio, para que lo atase o amarrase como a los demas hazian. El yndio se aprouechaua tan bien de sus fuercas que aunque despues llegaron al efeto otros españoles no lo pudieron sujetar asta que con vn machete que vno de los soldados lleuaua, le dieron dos o tres golpe en la caueza, con que le aturdieron, y asi, casi sin sentido, lo aprisionaron como pretendian.

Este yndio, traido al rreal descalabrado, y biendolo Herrera, rreprehendio asperamente a los que lo avian echo y lo hizo soltar para que se fuese o hiziese lo que quisiese, procurando primero curallo de los golpes que en la caueza tenia. El yndio no consintio[434] que los españoles le curasen, no fiandose de la cura que le podia hazer quien le abia descalabrado; mas despues de auerse estado alli algunos dias, se fue al pueblo y a su modo se curo, de suerte que sano en mas breue tiempo que pudiera sanar si los españoles le curasen. Y aunque sano y en su liuertad se uio, nunca dejo de uenir a uer a sus conpañeros y amigos que presos estauan, trayendoles algunas cosas para su sustento; y con esta libertad que tenia, lo mas del tiempo entendia en espiar y mirar el modo que los españoles tenian en uelarse y guardarse y tratarse de la vna rrancheria a la otra, para que juntando alguna jente yntentar de soltar a sus conpañeros.

CAPITULO QUARTO

Como el yndio Aruaco junto jente y se puso en enboscada para con ella librar a sus conpañeros, y lo que le sucedio y se hizo de los demas yndios presos.