Historia de Venezuela, Tomo I

Part 24

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Muerto Villasanda quedo el govierno de la tierra en las justiçias de los pueblos, asta quel Avdiençia de Santo Domingo, segun poco a dixe, proveyo por governador a Gutierre de la Peña, vezino de aquella propia Governaçion.

NOTAS AL CAPITULO XVII

(A) Al gobernador que sucedió á Juan Pérez de Tolosa, le llama el Padre Aguado el licenciado Villasanda. Castellanos dice que se llamaba Alonso Arias de Villasinda, y otros le nombran Pedro de Villacinda.

Su breve gobierno duró de 1554 á 1556; sin embargo, según Castellanos, Villasinda no murió hasta 1557.

Le sucedió interinamente, por acuerdo de la Audiencia de Santo Domingo, Gutierre de la Peña, que había sido regidor en Coro.

De este Gutierre de la Peña había dicho el Obispo Ballesteros que «es hombre muy desasosegado y de grande escándalo y que los pobres en esta tierra pasan gran zozobra con él. Mató un hombre aquí, y á lo que dicen, mal muerto y contra toda razón. Deste delito le dió por libre un teniente, Juan de Villegas. Después acá ha cometido con los indios naturales muchos delitos...»

Indudablemente, debe existir mucha exageración en estos asertos del Prelado, contenidos en la carta que dirigió al Rey en 1550, pues de otra suerte no se explica su nombramiento.

CAPITULO DEZIOCHO

En el qual se escrive el prinçipio y fundaçion de la çivdad de Truxillo, de esta Governaçion, y algunas cosas de los yndios naturales della.

Porque tanbien, conforme a la horden que llevo en mi escrevir, es rrazon que de notiçia y escriva aqui las cosas suçedidas en tiempo de[227] como escrivo las acaeçidas quando ay esçeso de governadores, tratare el prinçipio que en este tienpo tuvo la çivdad de Truxillo, que oy esta poblada, y avnque por no rromper la materia de lo tocante a este pueblo, como lo e hecho en los demas, prosigo con el discurso de los tienpos asta lo presente, no por eso dexare de yr por si haziendo particular mençion de los governadores, como hasta aqui lo e hecho.

Çerca de los terminos de la çivdad del Tocuyo abia vnas provinçias de yndios llamados Cuycas, gente desnuda y que se sustentavan y bivian pobremente, de los quales los vezinos y moradores desta çivdad tenian notiçia, porque algunas vezes enbiaban algunos criados suyos con rrescates a que comprasen hilo de algodon entre estos yndios para hazer sus telas y socorrer a sus neçesidades, a quien ellos propios tenian por rricos y prosperos por solo poseer vn poco de hilo y çierta manera de cuentas blancas que llaman quitero; y pareçiendoles que poblandose españoles entre estos cuycas abria mas comodidad para poder ellos partiçipar a menos costa de aquellas miserias que los yndios cuycas tenian, determinaron juntar todos los mas españoles que pudieron, y nonbrando el Cabildo por capitan desta gente, para entrar en esta provinçia, a Diego Garcia de Paredes, hijo natural del baliente capitan Diego Garcia de Paredes, que en tiempo antiguo del emperador Don Carlos, nuestro rrey de España, hizo por su persona famosos hechos en las gerras que en aquel tiempo se siguieron en Italia y en otras partes, y le dieron entera comision y juridiçion para que entrase en aquellas provinçias cuycas y poblase.

Este Diego Garcia, con la gente que le dieron y el junto, se metio[228] la tierra adentro, y por ser en este tienpo los yndios cuycas gente muy domestica, andubo y paseo toda la provinçia con su gente sin ninguna contraversion ni aber con los yndios naturales guaçabara y gerra y otros alborotos que en semejantes entradas suelen haber; y buscando parte acomodada para poblar, se subio a vna poblazon de yndios llamada Esquque, que esta en vn lugar alto, a las bertientes del rrio Mitatan, que tiene sus naçimientos en los paramos de Merida que llaman los paramos de Tuerto, y pasa por el valle que dizen de Corpus Christi. Y subido Diego Garcia con los españoles que consigo llevaba a este sitio, aloxose en el y pareçiole lugar qual convenia para abitaçion de los españoles. Poblo alli vn pueblo al qual llamo Trugillo: estubo en el algunos dias despues de haber hecho repartimiento de los naturales que en la provinçia abia, entre los que con el fueron. Se torno al Tocuyo a dar cuenta de lo que abia hecho, y avn a holgarse(A).

En este tienpo que Diego Garcia estuvo ausente, algunos moçuelos de baxa suerte y condiçion muy yndinados, desmandabanse a hazer algunas fuerças y rrobos a los yndios, tomandoles las cuentas e hilo e quitero que tenian, questo era toda su rriqueza; y hallandolos domesticos en que les sufriesen esto se desmandaron a tomalles las mugeres e hijas, y a fornicar con ellas tan desvergonçadamente quanto yo no se dezir, porque delante de los propios yndios, maridos y padres, cometian estas maldades. Los yndios, como naturalmente ninguna cosa amen mas que a sus mugeres e hijos, ençendidos con mucha rrazon en ira y furor de barbaros, tomaron las armas en las manos y mataron a todos aquellos que malvadamente hazian estos ynsultos; y determinando que de todo punto en su tierra no quedase generaçion de gente que tan disoluta y asolutamente cometian aquellos pecados de ynfidelidad, quiriendo en esto ymitar al furor que los rromanos[229] quisieron castigar la disoluçion de Sexto Tarquino el mancebo, hijo del Rrey Tarquino, por cuya maldad no solo no consintieron que en Rroma quedase honbre de aquel linaje pero ni avn que se llamase Tarquino, fue de los rromanos aborreçido y conpelido a yrse a bivir fuera de Rroma, tomaron las armas de conformidad estos barbaros. Juntos muy gran numero de ellos, y puniendo cerco sobre el pueblo de los españoles, los pusieron en tanto aprieto que si con brevedad no fueran socorridos de su capitan Diego Garcia de Paredes, que dello fue abisado, alli pereçieran; pero este solo hecho solo presto para rrefrenar el ympetu de aquellos barbaros, de quien temian ser rendidos y miserablemente muertos, porque permaneçiendo los yndios en su primer ympetu, seguian con ostinados animos la gerra contra los españoles, viniendo muy hordinariamente a dalles guaçabaras a su propio pueblo, matandoles algunos soldados en ellas.

El capitan Diego Garcia de Paredes, viendo que le abian muerto algunos de sus compañeros, y que los yndios ostinadamente permaneçian en su opinion, y que para apartallos della no abia bastado las muchas bezes que los abia rrompido y desbaratado con muertes de muchos de ellos, ni las grandes ofertas y prometimientos que les abian hecho, determino desanparar el pueblo y salirse de entre las ansias de aquella gente que tan de veras procuraban de todo punto destruyllos y matallos; y esperando para esto tienpo comodo, apresto vna noche toda su gente, porque de otra manera no pudieran salir sin rrecebir algun notable daño. Se rretiro y salio de aquel pueblo dexando en el gran cantidad de ganado bacuno que los españoles abian llevado para su sustento y perpetuydad, y se bolvio a la çivdad del Tocuyo, de donde abia salido.

La gente desta provinçia de Cuycas es, como he dicho, gente que anda desnuda, creçida y muy luçida y bien agestada. Es ydolatra: tienen o vsan de algunas figuras en que adoran, que llaman los españoles tunjos. Lo questos yndios ofreçen en sus santuarios es hilo y quitero y otras cuentas hechas de çierto genero de quentas de piedras algo verdes que son de la generaçion de otras piedras que en esta provinçia y en la de Merida ay, provechosas para el dolor de la yjada. Tanbien ofrecen sal y algunas mantas pequeñas de poca estima questos yndios hazen. Sacrifican venados en los santuarios, y ponen tanbien venados[230] todas quantas cabeças pueden aber de benados, en tanta cantidad que entrando en vno destos santuarios y tenplos, casi no veran otra cosa sino cabeças y aspas[231] de venados. Husan estos yndios comer çeyvas, que son çiertas almendras de la Nueba España, contrataçion principal.

Es esta provinçia de muy diferentes tenples, porque partiçipa de tierras frias y de tierras muy tenpladas y de tierras muy calientes, y asi ay en ella de las frutas y comidas que en todas estas diversidades de tierras suelen aver. Es toda la mayor parte desta provinçia tierra rrasa, doblada y avn a partes muy doblada quebrada[232]. Lo que della es comarcana e mas conjunto a la laguna de Maracaybo es montuoso y arcabucoso, y lo que cae asi mesmo sobre los llanos de Venenzuela, porque entre estos dos mojones esta situada esta provinçia por las dos partes, y por las otras dos tiene a las provinçias y terminos de la çivdad de Merida del Nuebo Rreyno, y a la çiudad del Tocuyo de la propia governaçion de Venenzuela.

No trato de la rreligion, çerimonias, costunbres y manera de bivir destos yndios, porque como a poco questos yndios y este pueblo se rreedifico no se a podido aber entera rrelaçion dello.

Ay en esta provinçia dos parçialidades de gentes: los vnos se dizen cuycos, y los otros timotos. Los timotos es gente mas belicosa y gerrera e yndomita, y caen hazia los confines de Merida, que la mayor parte desta gente llamados timotos, sirven y son sufraganos a los vezinos de Merida, y los cuycas caen hazia las otras tres partes. Es gente mas mansa y domestica, segun he dicho, que los timotos. Todos estos pelean generalmente con lanças y dardos y macanas. Es gente muy suelta y para mucho trabaxo.

Despues questa primera bez echaron los españoles de su tierra, dieronse a hazer vnos fuertes en que se rrecojen en tienpo de gerra y avn de paz, los quales hazen en las mas asperas y agras cuchillas y lomas que pueden hallar, cortandolas por las dos partes con vna ancha y honda çaba de fosa; e por los dos lados procuran que sean muy pendientes, de suerte que avnque por ellos quieran subir, en ninguna manera pueden. Tienen sus puentes levadizos para entrar y salir por sobre las cabas, y alli dentro tienen hechos sus buhios y casas, y metidos sus provisiones de bituallas para sustentarse. An sido estos fuertes cavsa de multiplicarse las discordias entre estos yndios y los españoles que despues fueron alli a poblar, por rrecogerse a ellos muy a menudo.

NOTAS AL CAPITULO XVIII

(A) Trujillo, llamada por los antiguos la Ciudad portátil, por las diferentes veces que hubo de ser mudada de lugar, fué fundada por Diego de Paredes en 1556, y abandonada el año siguiente, por las causas que indica el Padre Aguado.

En 1558 fué reedificada en el mismo lugar, aunque con el nombre de Miravel, por Francisco Ruíz, al que acompañaban, según Oviedo y Baños, Alonso Pacheco, Francisco Graterol, Bartolomé Escoto, Alonso Andrea de Ledesma, Tomás de Ledesma, su hermano, Sancho Briceño, Gonzalo Osorio, Francisco Infante, Francisco de la Bastida, Jerónimo de Carmona, Gaspar Cornieles, Diego de la Peña, Juan de Segovia, Lucas Mejía, Agustín de la Peña, Pedro Gómez Carrillo, Luis de Villegas, Juan de Aguirre, Juan de Baena, Francisco Moreno, Gaspar de Lizana, Lope de Encira, Luis de Castro, Juan Benítez, Francisco Terán, Andrés de San Juan, Vicente Rivero, Juan de Miranda, Rodrigo Castaño, Francisco Xarana, Pedro García Carrasco, Luís Quebradas, Juan de Bonilla, Herán Velázquez, Francisco Palacios, Pedro González de Santa Cruz, Esteban de Viana, Gregorio García y otros.

De esta población dice Oviedo y Baños que sus pobladores «tomaron por Patrona á la Virgen de la Paz, y sólo por cumplimiento nombraban autoridades, pues ni sabian lo que eran pleitos ni conocían la discordia, y bastaba saber que eran naturales de Trujillo para que se les considerase y tuviese por personas de noble trato, de natural afable y de intención sana y recta».

CAPITULO DIEZ Y NVEBE

En el qual se escribe los mudamientos y traslaçiones que esta çivdad de Truxillo a tenido hasta este tienpo, y mudanças del govierno de la Governaçion.

Quando Diego Garcia de Paredes salio de la provinçia de Cuycas y quedo despoblada la çivdad de Truxillo, que el abia poblado, hallo en la governaçion de Venenzuela a Gutierre de la Peña, que venia de Santo Domingo proveydo por governador, por fin y muerte del liçençiado Villasanda, segun atras queda apuntado, el qual, segun pareçe, no se llevaba bien con el Diego Garçia de muchos dias atras que se abian conoçido; porque como se hubiese despoblado la çiudad de Truxillo determino el governador Peña de enbiarle a rrehedificar y este cargo no se le quiso bolver a dar al mismo Diego Garcia, mas dioselo a vn Francisco Martin, que era bezino de la propia çivdad del Tocuyo.

Este junto hasta çinquenta soldados, asi de los que primero abian sido vezinos de la çivdad de Truxillo, como de otros que por alli pudo aber.

Apartandose del Tocuyo, se metio en el prinçipio de la provinçia de los cuycos[233] a la parte de vn balle dicho de Tostos o de Bocono, porque destas dos maneras fue llamado, y alli se aloxo y rrancheo con su gente, para rreformar sus armas y hazellas de nuebo para la guarda de sus personas, porque como los yndios abian quedado vitoriosos con la echada de los españoles fuera de su tierra, temianse que les abian de rresistir asperamente en la estrada y estorvar la rrehedificaçion del pueblo.

En esto mismo tiempo abia salido de la çivdad de Merida Juan Maldonado, vezino de Panplona, con pocos mas de çinquenta hombres a descubrir esta provinçia de Cuycas; y andando por ella biendola, acaso vn dia[234] se aparto con obra de veynte soldados de la demas gente, y caminando çiertas jornadas por diversas partes desta provinçia, bino a dar al balle de Bocono, que el propio Maldonado llamo Tostos, por çierto pueblo que en el abia deste nonbre; y como de rrepente biese estar aloxada la gente de Françisco Rruyz[235] y topase dos honbres de los tocuyanos que le dixesen lo que pasaba, no turbandose punto les dixo que dixesen a su capitan que buscase otra tierra en que poblar, porque aquella el la tenia por suya; y rrecogiendose con sus veynte conpañeros en vn acomodado[236] para poder rresistir si los contrarios lo quisiesen prender, enbio çierto enbaxador o mensajero para que de su parte saludase a Françisco Rruyz y le dixese lo propio quel abia dicho a los soldados que antes abia topado. El Françisco Rruyz, por el contrario, enbio a dezir a Maldonado que le dexase su tierra, y pasaron otras palabras que el que las quiera ver largamente escritas las hallara en lo que yo escrivo sobre la poblazon de Merida. Aquella noche propia, Françisco Rruyz enbio gente a que se metiesen en el sitio donde abia estado poblada la civdad de Truxillo, porque hasta este punto no abia tenido pensamiento de rrehedificar aquel pueblo. El capitan Maldonado, asi mesmo, se rretiro hazia donde estaba la demas gente de su conpañia aquella noche propia, y se junto con ella. Dende a dos dias el capitan Françisco Rruyz, siguiendo luego tras los suyos con la demas gente, se juntaron en la poblazon de Cuyque, en propio sitio donde abia sido poblado Truxillo, que avn todabia estaban en pie muchas casas que los yndios no abian querido quemar, y metiendose en ellas, luego el capitan Françisco Rruyz poblo alli de nuebo su pueblo y rredifico el viejo, llamandole la çivdad de Mirabel. Nonbro sus alcaldes y rregidores y hizo las otras solenidades y çerimonias que en semejante caso se suelen hazer: y avnque sin enbargo desto pudiera Maldonado echallo de la tierra, o a lo menos constreñille a que se fuese, no lo quiso hazer, mas desde a çierto tienpo y despues de aber pasado otras muchas cosas que en la parte dicha se escriven, se bolvio a Merida con su gente, y Françisco Rruyz con su pueblo de Mirabel y toda la provinçia su serviçio[237], si el la pudiese sujetar, la qual luego rrepartio, haziendo nuebas çedulas de encomiendas en los vezinos o españoles que con el abian ydo, de los yndios que en aquella provinçia abia(A).

En tienpo deste governador Gutierre de la Peña entiendo[238] que tubo prinçipio la conquista y poblazon de las provinçias de Caracas por los Faxardos, mestizos hijos de vna yndia señora de aquella propia provinçia[239].

Estando las cosas de la nueba çivdad de Mirabel en el estado que he dicho, llego a la governaçion de Venençuela, proveydo, Pablos Collado, por governador, que fue por el año de çinquenta y nuebe, proveydo por el Rreal Consejo de Indias por muerte del liçençiado Villasanda, por quien tanbien abia sido proveydo Gutierre de la Peña en Santo Domingo. Este Pablos Collado, siendo ynformado del agrabio que á Diego Garçia se le abia hecho en no dalle liçençia que bolviese a la reedificaçion de su pueblo, rreboco todo lo que Françisco Rruyz abia hecho, y dio nuebos poderes a Diego Garçia para que fuese a la provinçia de Cuycas y tomase en si la gente española que en ella abia y tenia Françisco Rruyz y rehedificase de nuebo su pueblo y hiziese nueba eleçion de alcaldes y rregidores. Diego Garcia de Paredes lo hizo asi como le fue encargado y el deseaba; y quitando el nonbre de Mirabel al pueblo le bolvio el de Truxillo, que de antes se tenia, y avn creo que le añadio no se que[240] a contemplacion de Pablos Collado.

En todo este tienpo los yndios no yntentaron a hazer ninguna novedad, porque los mas de ellos estaban debaxo del anparo de los vezinos de Merida, con quien ellos se hallaban muy bien por ser gente moderada en el tratamiento de los yndios y que nunca les quitaban esa miseria que tenian; mas despues que los meridianos[241] se apartaron de ellos y se rrecoxieron con su capitan Maldonado a su çivdad, luego mobieron bulliçios y escandalos, y se començavan a rebelar.

El sitio donde Truxillo estaba poblado era algo fastidioso para los vezinos a cavsa de las aguas y grandes truenos que de hordinario acudian sobre el, y asi procuraron mudarse deste sitio a otro que les pareçio mejor, y con liçençia de su Governador y consentimiento de su capitan, se mudaron y poblaron este pueblo en la cabeçada de vna canpiña o çabana que estaba rribera del rrio Bocono, en el valle que dixe[242] llamarse deste nombre, y tanbien Tostos, que parecia ser sitio mas apazible para la bivienda de los españoles, avnque fuera de comarca para el servirse de los yndios. Estuvieron en este sitio poblados algunos dias, hasta que les falto y se avsento de ellos el capitan Diego Garçia, que los conservaba en paz y amistad; y luego que Diego Garçia se aparto de ellos y se fue a España a cosas que le convenia, començo a naçer entre los vezinos domesticas discordias que los deprovaron[243] mucho. Fue que los que antes tenian sus yndios junto a la primera poblazon y sitio donde Truxillo fue poblado, començaron a proponer rrazones trayendo por conpuestos argumentos y cavsas con que davan o querian dar a entender ser cosa muy neçesaria que el pueblo se mudase desta su fundaçion a donde primero estaba o por alli çerca; y sobre esto se levantaron dos bandos y parcialidades que claramente punaba el vno contra el otro, los vnos por mudarse y los otros porque no se mudasen.

En este ynter fueron quexas del governador Pablos Collado al Avdiençia de Santo Domingo de poca ynportançia, por las quales façilmente se movieron los concilianos de aquella Avdiençia a proveer juez que tomase rresidencia a Pablos Collado, para el qual efecto nonbraron a vn liçençiado Bernardez, que por sobrenonbre llaman _Ojo de plata_, por tener en la vna cuenca que le falta vn ojo otro de plata. Este llego a Benençuela, como he dicho, al tiempo que entre los vezinos de Truxillo andaba ya muy ençendido el fuego de su enemistad y discordias; y siendole hecha relaçion por algunos de los que deseaban mudar el pueblo de donde estava, fue façilmente ynduzido a ello, porque obiese del alguna nueba memoria, y asi les dio liçençia que mudasen el pueblo a donde mejor les pareçiese y que lo llamase Trujillo de Medellin, por ser el y sus padres de Medellin naturales. Los vezinos, vsando desta comision, llevaron su pueblo con mucho contento de los que lo abian yntentado y a pesar de los contrarios, a las rriberas del rrio Hitatan, al contrario de donde solia estar en la primera fundaçion, en vna çabana que llamaron algunos la çabana de los truenos, por vna gran tempestad que vna noche, estando aloxado en ella el capitan Maldonado con su gente hizo, poco mas de vna legua apartado del primer sitio o asiento donde estubo poblado en Escuque.

Hizieron alli sus casas y su nueba rehedificaçion de Truxillo de Medellin, donde tanbien permaneçieron muy poco tiempo, porque al cabo de algunos dias acudieron tigeres al pueblo y gran cantidad de hormigas caribes que les hazian muy gran daño, por lo qual determinaron de su avtoridad mudarse de alli a donde lo pagasen todo junto, porque esta considerada[244] gente, con su barbara ostinaçion, se querian andar a manera de alarbes o perseguidos gitanos, con sus tiendas a cuestas, de vna parte a otra, solo por quebrantar y danificar los vnos las opiniones de los otros, asi los que fueron en que el pueblo no se mudase de las rriberas de Bocono, su segunda fundaçion, a las rriberas de Mutatas, su tercera fundaçion, fueron en mudarlo despues al propio rrio de Mutata abaxo, casi quatro leguas, entre vnas montañas y arcabucos donde los propios barbaros naturales de aquella provinçia jamas no an abitado por la maleza de la tierra, y alli estan al presente, donde purgan bien su liviandad y mudamiento; aunque lo mas lastan[245] los yndios que alli les van a servir, porque o de enfermedad que les da o de tigeres que los comen no pueden dexar de morir muy presto, y es tanta la estrechura del sitio que no tienen donde hazer vn guerto ni soltar a paçer vn caballo ni donde sustentar algun ganado junto al pueblo para su mantenimiento. La carne fresca al segundo dia se les corronpe: si vn caballo sueltan acaeçe no hallallo en vna semana y estar casi dentro en el pueblo por la espesura de la montaña, y si obiese de deçir todos sus ynconvinientes y malas propiedades no acabaria tan presto. De este sitio an yntentado mudarse a otra parte, mas el que es al presente governador, que se dice don Pedro Ponze de Leon, no les ha querido dar liçençia hasta que personalmente vea los ynconvenientes que para ello ay; y esto creo que se hara en su tienpo, por ser hombre tan cargado que le es muy dificultoso el caminar, porque el Governador, ynformado de las rrenzillas y pasiones que entre estos vezinos ay, como honbre cuerdo, a ningunos de ellos quiere dar credito acerca destos negoçios, sino yllo el a ver por su persona.

Esto es lo que ay que escrevir al presente acerca de la fundaçion de Truxillo.

CAPITULO VEYNTE

En el qual se escrive en suma lo suzedido en esta governaçion de Venençuela a Lope de Aguirre, traydor, y de su fin y muerte.

Aunque las trayçiones y crueldades que Lope de Aguirre, traydor, famoso por su yniquisima y abominable severidad, hizo en esta governaçion de Venençuela, con su fin y muerte, yo las escrivo en vn conpendio particular que hize de todo lo suçedido en las Indias al governador Pedro de Orsua, pareçiome rreferir aqui en suma todo lo que este traydor hizo hasta su muerte y desbarate en Venençuela, por ser cosa que demas de aver acaeçido en esta governaçion de quien particularmente voy escriviendo, governaba tanbien la tierra el licençiado Pablos Collado, de cuyo tienpo y govierno voy tratando.