Historia de Venezuela, Tomo I

Part 23

Chapter 234,145 wordsPublic domain

Sabido por Villegas las minas ser descubiertas, como sienpre estas cosas traygan consigo vn hazellas[207] mas de lo que son, y rrepresentar grosedades de oro y rriquezas, fue promovido a yllas a ver con alguna gente de la sobrada que en el Tocuyo abia; y como viese que entre las minas de San Pedro y el Tocuyo abia copia de naturales para poderse sustentar entre ellos algunos españoles, acordo poblar vn pueblo, el cual poblo rriberas del rrio Buria, y llamola Nueva Segovia, nonbrando en el sus alcaldes y rregidores para la administraçion de la rrepublica y justiçia hordinaria. Este pueblo fue poblado en la provinçia llamada Barquiçimeto, por lo qual los españoles luego començaron a llamar a este pueblo Segovia de Barquiçimeto, y despues, andando el tienpo, perdiose v olbidose el nonbre Segovia y quedose el de Barquiçimeto, y asi oy comunmente este pueblo es llamado Barquiçimeto.

Despues, en tienpo del governador Villasanda, hallandose los vezinos de la Nueba Segovia enfermos en aquel sitio y lugar donde la avia poblado Juan de Villegas, pidieron liçençia para mudarse a otra parte mas sana y mejores ayres, la qual les fue conçedida por el governador Villasanda, y mudandose de adonde estaban, se poblaron mas allegados al Tocuyo doze leguas, donde los hallo Lope de Aguirre, traydor, al tienpo que entro en aquella governaçion; y como entrando la tierra adentro Aguirre, la gente deste pueblo de la Nueba Segovia o Barquiçimeto, temiendo las tiranias y crueldades deste traydor, desanparasen el pueblo, y llevasen consigo lo que tenian, enojado de ello Aguirre lo mando quemar y arruynar, y asi fue asolada la mayor parte del, por lo qual los vezinos acordaron no rreedificar alli sus casas, por estar aquel sitio algo abohado[208], y mudaronle en tienpo de Pablos Collado, governador, a otro sitio, entre los dos rrios llamados el Claro y el Turvio, donde hizieron sus casas de nuebo: y como hollandose la tierra y levantandose algunos rreçios vientos, anduviesen por el pueblo muy continuos e ynsufribles polvos, que se leschava a perder la rropa y les cavsaba algunas enfermedades y muy gran fastidio, despues que estuvieron alli algunos dias y fue ydo de la tierra el governador Pablos Collado, que avia dado consentimiento en este mudamiento del pueblo, acordaron mudarse a otra parte, en tienpo que governaba aquella tierra vn caballero llamado Mançanedo, el qual les dio liçençia para ello, y ellos lo mudaron y pasaron a la zabana alta de Barquiçimeto, donde se dieron bista la gente del traydor Lope de Aguirre con la del Rrey, y en[209] este lugar permaneçe oy; y nadie se deve marabillar de que vna çivdad o rrepublica se aya mudado tantas vezes y con tanta façilidad, porque como para hazerse vna casa de las en que estos vezinos moravan no fuesen menester muchos materiales de cal, piedra ni ladrillo, sino solamente varas de arcabuco y paja de la çabana, con mucha façilidad harian y deshazian vna casa destas, y tanbien porque[210] los oficiales y obreros que las avian de hazer les costaban muy pocos dineros, que con[211] enbiar por ellos al rrepartimiento les servian de bueyes para acarrear la madera y de carpinteros para cortarla y de alvañires para hacer los demas edifiçios, que si todo esto obira de costar dineros a buen seguro que no se mudaran a menudo; y tanbien son tan mal edificadores en aquella Governaçion, que en toda ella, avn en estos tienpos, ay muy rraras casas de piedra, y esas solamente las ay en la çiudad del Tocuyo.

No eran ni son forçados a permaneçer en qualquier desgustoso sitio o asiento, como lo an hecho los vezinos de Tunja del Nuebo Rreyno, que con estar en vno de los mas desgustosos y frio y destenplado sitio que ay en todo aquel Rreyno, solamente por aber edificado todos los mas vezinos desde prinçipio muy suntuosas casas de piedra y tierra, les es forçoso no mudarse de alli por no dexar perdido lo que les costo sus dineros, y asi permaneçera aquella ciudad donde esta.

Estos fueron los prinçipios, medios y fines de la çivdad de la Nueba Segovia. Su provinçia es tierra calida y no bien sana por la abundancia de frutas que en ella se crian. Los vezinos comunmente se sustentan de los ganados que crian, por tener tierras aparejadas para ello. Los yndios les dan poco provecho, no mas de ayudalles a hazer las labranças de mayz y dalles algun hilo de algodon. Ay personas en esta çivdad de mediano posible, mediante algunos tratos a que se an dado, enbiando o bendiendo sus ganados para el Rreyno. De las minas de San Pedro obieron poco provecho, porque como luego se dira, se les alçaron çiertos esclavos que en ellas tenian y binieron a perder los mas de ellos y alçarse los yndios naturales de aquella provinçia donde las minas estaban, los quales hasta este tienpo no an podido paçificar ni sujetar de todo punto, avnque diversas vezes an ydo a ellos.

Esto solo se a podido escrebir de la poblazon y fundamento de la Nueba Segovia de Barquiçimeto(B).

NOTAS AL CAPÍTULO XV

(A) Según algunos historiadores, á las minas que encontró Damián del Barrio las pusieron por nombre el Real de Minas de San Felipe de Buria.

(B) La ciudad de Nueva Segovia de Barquisimeto, nombre debido á ser Villegas natural de Segovia, en España, fué fundada á fines de Junio de 1552, siendo sus primeros pobladores Diego de Losada, Esteban Matheos, Diego García de Paredes, Damián del Barrio, Pedro del Barrio, hijo del anterior; Luis de Narváez, Gonzalo Martel, Juan de Quincoces de la Llana, Francisco de Villegas, Melchor de Grubel[212], alemán, Cristóbal de Antillano, Francisco López de Triana, Diego García, Hernando de Madrid, Francisco Sánchez de Santa Olalla, Pedro Suárez del Castillo, Basco Mosquera, Gonzalo de los Ríos, Bartolomé de Hermosilla, Pedro Hernández, Pedro Suárez, Cristóbal López, Diego de Ortega, Esteban Martín, Juan de Zamora, Juan Hidalgo, Pedro González, Juan García, Sebastián González de Arévalo, Francisco Sánchez de Utrera, Cristóbal Gómez, Diego Brabo, Diego de la Fuente, Francisco Tomás, Pedro Viltre, alemán, Sancho Briceño, Jorge de Paz, Diego Matehos, Pedro Matehos, Jorge Lans, Francisco Graterol y otros.

Villegas nombró por primeros Regidores á Gonzalo Martel de Ayala, Francisco López de Triana, Cristóbal de Antillano, Diego García de Paredes, Hernando de Madrid y Francisco Sánchez de Santa Olalla, y por Escribano del Cabildo á Juan de Quincoces de la Llana, los cuales, reunidos en Ayuntamiento, eligieron por primeros Alcaldes ordinarios á Diego de Losada y Damián del Barrio, y por Procurador general á Pedro Suárez del Castillo.

Felipe II concedió á Nueva Segovia, en 1592, el título de Muy Noble y Leal, que le fué confirmado por Carlos II en 1687.

CAPITULO DEÇISEYS

En el qual se escribe çierto alçamiento que los negros que andavan en las minas de Barquiçimeto hizieron, y como fueron desbaratados.

Dende a vn año o poco mas tienpo que la Nueba Segovia se poblo en su primer sitio, los vezinos se dieron tan buena maña que entre todos alcançaban mas de ochenta negros esclavos, los quales, con algunos yndios labadores[213] y mineros que trayan en las minas de San Pedro sacando oro, y con ellos tenian algunos españoles que llaman mineros, los quales tenian cargo de rrecoxer el oro que se saca y tomar y rregistrar las minas para sus amos, y açotar a los labadores sino sacan mucho oro o les traen buen jornal.

Fue, pues, el caso que vn minero de Pedro de los Barrios, vezino de Barquiçimeto, por cavsas que a ello le movieron, quiso castigar con rrigor vn esclavo de los que a su cargo estaban, llamado Miguel, negro muy ladino en la lengua castellana, y avn rresabido y entendido en vellaquerias. Este esclavo, viendose en esta afliçion, determino no obedeçer ni tener sufrimiento, mas[214] hallando alli a mano vna espada se defendio del minero y se fue huyendo al monte, de donde voluntariamente, con diabolica y depravada yntençion, començo a persuadir a los demas esclavos a que dexando la servidunbre en que estaban, tomasen la malvada libertad que el tenia vsurpada. Entre los demas negros vbo algunos que menospreçiando los consejos y persuasiones del fugitivo Migel, no quisieron hazer lo que les dezia y con mucha ynstançia les persuadia, pero al fin bino a hallar hasta veynte negros que quisieron seguir su opinion, los quales, juntandose con el, tomaron las armas y vinieron a dar sobre los mineros españoles que en las minas estaban, a los mas[215] de los quales prendieron y desarmaron, y dando crueles muertes a los de quien abian rreçebido enojo, soltaron a los demas, enbiandolos a dar mandado y aviso a los çivdadanos de Barquiçimeto para que con las armas en las manos los esperasen, porque determinaban yr a despojarles de su pueblo y haziendas y dalles crueles muertes, tomando sus queridas mugeres para su serviçio.

Los çivdadanos de la Nueba Segobia, admirados de aquel suçeso, no dexaron de temer y enbiar al Tocuyo a que les diesen avxilio y fabor, pero no para que creyesen y entendiesen que en los esclavos alçados rreynase tanto animo que osasen tomar las armas para benir sobre su pueblo. Miguel y sus secaçes, luego que acabaron de aber vitoria contra los mineros españoles y hazer lo que les pareçio de ellos, fueron, en seguimiento de su maldad, a los lugares donde divididos en diversas partes, andaban los demas negros labando o sacando oro, a los quales constriñeron a que los siguiesen y se juntasen y congregasen con ellos; y asi mesmo forçaron a otros muchos yndios ladinos que con ellos andavan a las minas, de todos los quales hizo vna conpañia de hasta çiento y ochenta personas, de las quales era tan acatado y rreverençiado y estimado este nuestro tirano, que determino de hazerse rrey, y puniendolo por la obra hizo que todos aquellos de su conpañia le tuviesen y acatasen y nonbrasen como a tal, y dende en adelante no se decia menos del señor rrey Migel, que creo que fue el primero que deste nombre a abido en el mundo; y a vna negra, su mançeba, la rreyna Guiomar, y asi mesmo tenia vn hijo que fue llamado prinçipe y jurado por tal.

Hizo luego el negro rrey Migel sus ministros y ofiçiales de casa de rrey; y vsando de toda potestad espiritual y tenporal, constituyo y nonbro por obispo a vno de sus conpañeros que le pareçio mas sufiçiente para ello, el qual, vsando de su malvada prelagia, hizo luego hazer yglesia, y hazia congregar en ella aquellas sus rroñosas obejas. El rrey Migel hordeno luego su pueblo, y mando hazer casas en que biviesen, como honbre que pensaba permaneçer perpetuamente; y concluso lo que tocaba a su rrepublica, mando adereçar armas para benir sobre el pueblo de la Nueba Segovia o Barquiçimeto, las quales hizieron de los almocafres con que sacaban oro, endereçandolos y enstando los[216] palos largos como gorguzes[217] o dardos, y algunas espadas de las que abian tomado a los españoles; y haziendo y tentar[218] de negro todos los yndios que consigo tenia con zumo de xaguas, que como he dicho son vnas mançanas que sirven para aquel efecto a los yndios, lo qual hizo para que el numero de los negros pareçiese mayor y aquella conpañia mas espantable[219], saco su gente de aquel pueblo o alojamiento que tenia ya hecho, a los quales, avnque toscamente, ablavan ynçitandolos a que con animos llevasen adelante su libertad, pues tan justamente la podian procurar, porque aviendolos Dios criado libres, como a las demas gentes, y siendo ellos de mejor condiçion que los yndios, los españoles tiranicamente los tenian sujetos y puestos en perpetua servidumbre, y que solamente en España tenian esta sugeçion en los de su naçion, y no en otra parte ninguna, porque en Francia ni en Italia y Alemaña y en otras partes del mundo, donde solo por las condiçiones de la gerra quedaban los bençidos en alguna subjeçion y no eran los negros cavtibos; y que si ellos peleasen con la estimaçion y brio que era rrazon, que les daria la vitoria en las manos, porque demas de ser poco numero despañoles el que en Barquiçimeto abia, estaban confiados en que no les osarian acometer, y por eso descuydados de su llegada, y demas desto mal provehidos de armas; y hallando en los suyos respuesta[220] de honbres que deseaban berse ya con sus enemigos, siguio su camino.

Llego a Barquiçimeto, y dando en el pueblo por dos partes con su gente dividida, entraba la negreria apellidando «viva el rrey Migel», poniendo fuego a las primeras casas; y como los españoles, avnque se velavan, estuviesen algo descuydados, quando acordaron a tomar las armas y rretirar la negra comunidad, ya abian muerto a vn sacerdote y quemadoles la yglesia y otras casas; pero al fin, juntandose los vezinos, que serian quarenta, con las armas en las manos, acometieron con tanta furia y brio a los negros, que huyendo algunos dellos y muchos de los yndios, los rrebatieron y ahuyentaron, de suerte que los echaron fuera del pueblo; y como çerca estuviesen algunas montañas, donde los negros se rrecogieron y metieron, no pudieron los civdadanos y becinos aber entera vitoria, y asi cada qual se rrecojio a su çivdad y rrepublica.

Los vezinos de Barquiçimeto, tan alborotados viendo el atrevimiento de los esclavos, y que no abian ydo tan maltratados que no se pudiesen tornar a juntar, pues el rrey les abia quedado bibo, enbiaron de nuebo a pedir socorro al Tocuyo. El Cabildo del Tocuyo, biendo el daño que de aquel alçamiento y junta de los negros tambien a ellos se les podia seguir, como a sus vezinos, juntaron la gente que pudieron, y nonbrando por capitan de ella a Diego de Losada, le enbiaron a Barquiçimeto, donde tanbien le confirmaron en el cargo de capitan para contra el negro rrey Migel; y dandole alli la mas gente que pudieron, entre vnos y otros se juntaron çinquenta honbres, con los quales el capitan Losada salio de la Nueva Segovia o[221] Barquiçimeto, y siguiendo con toda brevedad y presteza su jornada, dio en el pueblo de los negros, sin que ellos vbiesen sido abisados de su yda ni lo sintiesen hasta que estuvieron a las puertas de sus casas o juntos en su pueblo.

Los negros, con toda presteza, tomaron las armas, y siguiendo a su negro rrey Migel salieron al encuentro a los españoles, rresistiendoles con coraje la entrada; mas fueron por los nuestros rrebatidos y hechos rretirar a su pueblo, donde todavia los negros peleaban animosamente, mas sienpre nuestros españoles yban ganando tierra, hasta que los arrimaron a vna parte o lado del pueblo, donde fue mas porfiada la pelea[222], animando Migel a los suyos con bozes y gritos que les daba, no siendo el de los postreros en el esquadron; mas como por vno de los españoles le fuese dada vna estocada de la qual cayo muerto en el suelo(A), perdieron los suyos el animo con ver a rrey perdida la bida, y començaron a afloxar en su pelea y a no menear las armas con el brio que de antes, lo qual, bisto por los españoles, arremetieron a ellos con gran ynpetu y furia, hiriendo y matando a muchos, con que los desbarataron y pusieron en huyda y siguiendo el alcançe prendieron a muchos, de suerte que por los pocos que bivos quedaron rreconoçieron aber abido entera bitoria de los esclavos. La rreyna y el negrito prinçipe, con sus damas, se estuvieron dentro en el pueblo a la mira, sin hazer ningun movimiento, con la çierta esperança que tenian de la bitoria. Alli fueron presas y bueltas a su primero cavtiverio, y los nuestros se bolvieron a la çivdad de Barquiçimeto, de donde abian salido.

Los yndios de la tierra, biendo como los negros abian sido desbaratados de los españoles, juntaronse y dieron sobre los que quedaron bivos, y matando algunos forçaron a los demas que se bolviesen a casa de sus amos, donde fueron presos por la justiçia y castigados con las penas que conforme a sus delitos mereçian.

He querido contar este alçamiento destos esclavos aqui, avnque no hera negoçio anexo ni conçerniente a mi Istoria, ques de las conquistas y descubrimientos, solo por aber sido vna de las cosas o acaeçimientos mas notables que en esta Governaçion an sucedido, despues de lo de Aguirre.

NOTAS AL CAPITULO XVI

(A) Según Castellanos no fué de una estocada, sino de un tiro de ballesta, de lo que murió el negro Miguel.

He aquí las palabras del autor de _Varones Ilustres de Indias_:

«Arma Diego de Escorcha la ballesta que por blanco tomaba negra cara; en la cureña rasa tiene puesta con acerado hierro diestra jara; apunta como diestro ballestero para hacer su tiro más certero. Aunque tiene delante mucha gente, procura desarmar en el caudillo: la punteria fue tan excelente antes fue tal el golpe de la frente que traspasó tambien el colodrillo: la vista de Miguel quedó perdida quedando perdidoso de la vida.»

(Elegia III, Canto IV.)

CAPITULO DIEZ Y SIETE

De como fue proveydo por governador de Benençuela el liçençiado Villasanda, y de su govierno y muerte, y de la fundaçion y suçesos de vna billa poblada en el valle de San Pedro.

Por muerte del liçençiado Tolosa proveyo el Rrey por governador al liçençiado Villasanda, el qual vino a la governaçion despues destar poblada la Nueba Segovia y aver pasado el alçamiento y desbarate de los negros que hemos contado. En tienpo deste governador obo pocas cosas de que podamos dar notiçia, y asi sera breve el discurso de su tiempo(A).

Del govierno de su tienpo solamente ay que deçir el prinçipio que tuvo vn lugar o billa de españoles, poblado en las minas de San Pedro, con todo lo en el suçedido hasta este nuestro tienpo; y biniendo al caso, pasa[223] desta manera: como la Nueba Segovia fuese mudada al sitio donde la arruyno el traydor Aguirre, y por estar apartada mas distançia de las minas de San Pedro, los naturales se rrebelaban cada dia y daban en los mineros y lavadores y hazian en ellos algunos daños ahuyentandolos de las minas; lo qual visto por los vezinos de aquella çiudad acordaron que para que las minas estuviesen seguras, se poblase en ellas vn lugar o billa despañoles, a los quales se les diese para su[224] sustento los yndios que por alli abia, haziendo ellos dexaçion de las encomiendas de yndios que se les abian dado en aquella parte; y para que esto obiese effecto, lo comunicaron con su governador Villasanda, el qual, pareçiendole que se devia hazer como los vezinos lo pedian, enbio por persona o cavdillo que lo fuese a hazer a vn Diego de Montes, honbre famoso en aquella Governaçion por su mucha esperiençia del conoçimiento de yervas y otras cosas naturales, que era vezino del propio pueblo de Barquiçimeto; el qual, juntando consigo quarenta honbres españoles, se fue a la provinçia de las minas de San Pedro, a donde lo primero que hizo fue hazer algunos daños y muertes en los naturales, para espantallos y amedrentallos, a lo que llaman comunmente castigo; y para hazer esto tomo por ocasion las muertes de çiertos españoles y de çiertos negros que andavan a sacar oro, que los yndios abian hecho para echallos de sobre si; y acabado el castigo o daños que en[225] los yndios quisieron hazer, Diego de Montes miro la tierra como honbre considerado, para en la parte o sitio mas acomodado poblar su pueblo; y pareçiendole que era lugar conveniente para ello las rriberas de vn rrio que çerca de las propias minas estaba, llamado el rrio de las Palmas, poblo alli vna villa, a la qual nonbro la villa de las Palmas; y pareçiendole que la tierra quedaba bastantemente castigada, y que los yndios no yntentarian mas novedades, bolviose a Barquiçimeto, y tras del los mas de los que consigo avia llevado, por ser vezinos de la propia çivdad de Barquiçimeto, con lo qual quedaron tan pocos españoles en la villa que casi no se atrevian a salir de sus casas, lo qual, visto por los yndios, començaronse a juntar y a congregar para benir a dar sobre el pueblo y villa y matar a los españoles que en el estaban, los quales lo entendieron y coligeron por conjeturas que vieron, y temiendo no ser muertos y desbaratados por las manos de aquellos barbaros, desanpararon el lugar antes que los yndios los viniesen a çercar, y bolvieronse a la çivdad de Barquiçimeto, y ansi quedo la billa despoblada dende a poco tienpo que se poblo, en el propio año.

En el verano siguiente, los vezinos de Barquiçimeto, deseando que las minas so sustentasen para poder sacar algun oro, eligeron de nuebo vn capitan que bolviese a paçificar aquella provinçia y rredificar la villa, y este fue vn Diego de Parada, natural del Almendralejo, el qual fue con veynte y çinco honbres que junto, y entrando en la provinçia de las minas de San Pedro, començo a mover gerra a los yndios y castigallos de los bulliçios y alborotos que abian movido contra los españoles primeros pobladores, porque adelante y porque despues no obiesen otros. Y despues de pareçelle que tenia ya paçifica la tierra, poblo la villa en el rrio que dizen de Nirua, y la nombro la villa de Nirva.

Sustentaronse estos españoles bien todo el tiempo que turo[226] el verano, mas desque comenco a entrar el ynbierno los yndios se començavan a ynquietar y alborotar, de suerte que constriñeron y forçaron a los españoles a que desanparando su pueblo o billa, se rretirasen otra bez a Barquiçimeto, los quales lo hizieron asi, y quedo despoblada segunda vez y de segundo sitio aquella villa.

En este ynstante murio el governador Villasanda, y los vezinos de Barquiçimeto, porque rreçebian daño de que los naturales de las minas de San Pedro estuviesen alterados y no les consintiesen gozar de las minas, de nuebo enbiaron gente a que los paçificasen y castigasen, y por cavdillo de ella a vn capitan llamado Diego Rromero, el qual fue con quarenta conpañeros, y andubo algunos dias en la provinçia haziendo castigo e rruyna en los yndios y pueblos, y quando le pareçio que los tenia ya domados y sujetos, dexo la gente alojada en las propias minas y bolviose a dar cuenta de lo que abia hecho al cabildo que lo abia enbiado, donde hallo quel Avdiençia de Santo Domingo abia proveydo por governador de aquella provinçia a Gutierre de la Peña, que despues fue general contra el traydor Aguirre; y dandole rrelaçion de lo que en la provinçia abia hecho, el Governador le torno a enbiar y le dio comision para que poblase y rrehedificase aquel pueblo o lugar en la mas acomodada parte que le pareçiese.

Bolvioso el capitan Rromero con esta comision a las minas de San Pedro, donde abia dexado la gente aloxada. Por entrar en aquella sazon el ynbierno, y no ser tiempo de andar trastornando sierras ni caminando de vna parte a otra, poblo en el propio alojamiento o rrancheria de las minas de San Pedro, su villa, a la qual la nombro la Villa Rrica, porque asi le fue mandado por el Governador; y estuvose alli aquel ynbierno y algunos dias mas, hasta que en el Consejo rreal de Indias fue proveydo, por muerte de Villasanda, el liçençiado Pablo Collado, el qual, viniendo a la governacion de Benençuela y hallando los negoçios de la Villa en este estado, mando al capitan Rromero que la mudase a donde quisiese, y que en su memoria la llamase Nirva del Collado. Rromero, por conplazer a Pablo Collado, mudo el lugar de donde estaba, y pasose con su Villa al rrio de Nirva, donde Diego de Parada la abia poblado la segunda vez, avnque no en el propio sitio, porque la asento en el paso del camino que por aquel rrio llevan los vezinos de Barquiçimeto a la Nueba Valençia, y alli estubo poblado mas tiempo de tres años, al cabo de los quales, por la pobreza y miseria de la tierra y por la inquietud y rrebeliones de los naturales, la tornaron a dexar los españoles y se torno a despoblar; y despues, en tienpo que gobernaba la segunda vez esta provinçia el liçençiado Bernaldez, se torno a rehedificar este pueblo, y estuvo poblado çierto tiempo, al cabo del qual los naturales fatigaron tanto a los españoles, que los mataron a su capitan, que se dezia Rramires, y los forçaron a que, rretirandose y desamparando el pueblo, les dexasen libre su tierra; y asi se an quedado libres de la servidumbre de los españoles, que tantas vezes an yntentado tenellos sujetos.