Part 3
Míralo bien.
COMENDADOR
Para tu mal lo he mirado. Ya no mía, del bagaje del ejército has de ser.
JACINTA
No tiene el mundo poder para hacerme, viva, ultraje.
COMENDADOR
Ea, villana, camina.
JACINTA
¡Piedad, señor!
COMENDADOR
No hay piedad.
JACINTA
Apelo de tu crueldad a la justicia divina.
(_Llévanla y vanse, y salen_ LAURENCIA _y_ FRONDOSO.)
LAURENCIA
¿Cómo así a venir te atreves, sin temer tu daño?
FRONDOSO
Ha sido dar testimonio cumplido de la afición que me debes. Desde aquel recuesto vi salir al comendador, y fiado en tu valor, todo mi temor perdí. Vaya donde no le vean volver.
LAURENCIA
Tente en maldecir, porque suele más vivir al que la muerte desean.
FRONDOSO
Si es eso, viva mil años, y así se hará todo bien, pues deseándole bien estarán ciertos sus daños. Laurencia, deseo saber si vive en ti mi cuidado, y si mi lealtad ha hallado el puerto de merecer. Mira que toda la villa ya para en uno nos tiene; y de cómo a ser no viene, la villa se maravilla. Los desdeñosos extremos deja, y responde no o sí.
LAURENCIA
Pues a la villa y a ti respondo que lo seremos.
FRONDOSO
Deja que tus plantas bese por la merced recibida, pues el cobrar nueva vida por ella es bien que confiese.
LAURENCIA
De cumplimientos acorta; y para que mejor cuadre, habla, Frondoso, a mi padre, pues es lo que más importa, que allí viene con mi tío; y fía que ha de tener ser, Frondoso, tu mujer, buen suceso.
FRONDOSO
En Dios confío.
(_Escóndese._)
(_Salen_ ESTEBAN, _alcalde_, _y el_ REGIDOR.)
[ESTEBAN], ALCALDE
Fué su término de modo, que la plaza alborotó: en efeto, procedió muy descomedido en todo. No hay a quien admiración sus demasías no den; la pobre Jacinta es quien pierde por su sinrazón.
REGIDOR
Ya [a] los Católicos Reyes, que este nombre les dan ya, presto España les dará la obediencia de sus leyes. Ya sobre Ciudad Real, contra el Girón que la tiene, Santiago a caballo viene por capitán general. Pésame; que era Jacinta doncella de buena pro.
[ESTEBAN], ALCALDE
Luego a Mengo le azotó.
REGIDOR
No hay negra bayeta o tinta como sus carnes están.
[ESTEBAN], ALCALDE
Callad; que me siento arder, viendo su mal proceder, y el mal nombre que le dan. Yo ¿para qué traigo aquí este palo sin provecho?
REGIDOR
Si sus criados lo han hecho, ¿de qué os afligís ansí?
[ESTEBAN], ALCALDE
¿Queréis más, que me contaron que a la de Pedro Redondo un día, que en lo más hondo de este valle la encontraron, después de sus insolencias, a sus criados la dió?
REGIDOR
Aquí hay gente: ¿quién es?
FRONDOSO
Yo, que espero vuestras licencias.
REGIDOR
Para mi casa, Frondoso, licencia no es menester; debes a tu padre el ser, y a mí otro ser amoroso. Hete criado, y te quiero como a hijo.
FRONDOSO
Pues señor, fiado en aquese amor, de ti una merced espero. Ya sabes de quién soy hijo.
ESTEBAN
¿Hate agraviado ese loco de Fernán Gómez?
FRONDOSO
No poco.
ESTEBAN
El corazón me lo dijo.
FRONDOSO
Pues señor, con el seguro del amor que habéis mostrado, de Laurencia enamorado, el ser su esposo procuro. Perdona si en el pedir mi lengua se ha adelantado; que he sido en decirlo osado, como otro lo ha de decir.
ESTEBAN
Vienes, Frondoso, a ocasión que me alargarás la vida por la cosa más temida que siente mi corazón. Agradezco, hijo, al cielo que así vuelvas por mi honor, y agradézcole a tu amor la limpieza de tu celo. Mas como es justo, es razón dar cuenta a tu padre de esto; sólo digo que estoy presto, en sabiendo su intención; que yo dichoso me hallo en que aqueso llegue a ser.
REGIDOR
De la moza el parecer tomad antes de acetallo.
[ESTEBAN], ALCALDE
No tengáis de eso cuidado, que ya el caso está dispuesto: antes de venir a esto, entre ellos se ha concertado. --En el dote, si advertís, se puede agora tratar; que por bien os pienso dar algunos maravedís.
FRONDOSO
Yo dote no he menester; de eso no hay que entristeceros
REGIDOR
Pues que no la pide en cueros lo podéis agradecer.
ESTEBAN
Tomaré el parecer de ella; si os parece, será bien.
FRONDOSO
Justo es; que no hace bien quien los gustos atropella.
ESTEBAN
¡Hija! ¡Laurencia!...
LAURENCIA
Señor...
ESTEBAN
Mirad si digo bien yo. ¡Ved qué presto respondió!-- Hija Laurencia, mi amor, a preguntarte ha venido (apártate aquí) si es bien que a Gila, tu amiga, den a Frondoso por marido, que es un honrado zagal, si le hay en Fuente Ovejuna...
LAURENCIA
¿Gila se casa?
ESTEBAN
Y si alguna le merece y es su igual.
LAURENCIA
Yo digo, señor, que sí.
ESTEBAN
Sí; mas yo digo que es fea y que harto mejor se emplea Frondoso, Laurencia, en ti.
LAURENCIA
¿Aun no se te han olvidado los donaires con la edad?
ESTEBAN
¿Quiéresle tú?
LAURENCIA
Voluntad le he tenido y le he cobrado, pero por lo que tú sabes...
ESTEBAN
¿Quieres tú que diga sí?
LAURENCIA
Dilo tú, señor, por mí.
ESTEBAN
¿Yo? Pues tengo yo las llaves, hecho está.--Ven, buscaremos a mi compadre en la plaza.
REGIDOR
Vamos.
ESTEBAN
Hijo, y en la traza del dote, ¿qué le diremos? Que yo bien te puedo dar cuatro mil maravedís.
FRONDOSO
Señor, ¿eso me decís? Mi honor queréis agraviar.
ESTEBAN
Anda, hijo; que eso es cosa que pasa en un día: que si no hay dote, a fe mía que se echa menos después.
(_Vanse, y quedan_ FRONDOSO _y_ LAURENCIA.)
LAURENCIA
Di, Frondoso, ¿estás contento?
FRONDOSO
¡Cómo si lo estoy! ¡Es poco, pues que no me vuelvo loco de gozo, del bien que siento! Risa vierte el corazón por los ojos de alegría, viéndote, Laurencia mía, en tal dulce posesión.
[_Vanse._]
(_Salen el_ MAESTRE, _el_ COMENDADOR, FLORES _y_ ORTUÑO.)
COMENDADOR
Huye, señor, que no hay otro remedio.
MAESTRE
La flaqueza del muro lo ha causado, y el poderoso ejército enemigo.
COMENDADOR
Sangre les cuesta y infinitas vidas.
MAESTRE
Y no se alabarán que en sus despojos pondrán nuestro pendón de Calatrava, que a honrar su empresa y los demás bastaba.
COMENDADOR
Tus desinios, Girón, quedan perdidos.
MAESTRE
¿Qué puedo hacer, si la fortuna, ciega, a quien hoy levantó mañana humilla?
(_Dentro._)
¡Vitoria por los reyes de Castilla!
MAESTRE
Ya coronan de luces las almenas, y las ventanas de las torres altas entoldan con pendones vitoriosos.
COMENDADOR
Bien pudieran, de sangre que les cuesta. A fe que es más tragedia que no fiesta.
MAESTRE
Yo vuelvo a Calatrava, Fernán Gómez.
COMENDADOR
Y yo a Fuente Ovejuna, mientras tratas o seguir esta parte de tus deudos, o reducir la tuya al Rey Católico.
MAESTRE
Yo te diré por cartas lo que intento.
COMENDADOR
El tiempo ha de enseñarte.
MAESTRE
¡Ah, pocos años, sujetos al rigor de sus engaños!
(_Sale la boda._ MÚSICOS, MENGO, FRONDOSO, LAURENCIA, PASCUALA, BARRILDO, ESTEBAN _y_ ALCALDE [JUAN ROJO].)
MÚSICOS
_¡Vivan muchos años los desposados! ¡Vivan muchos años!_
MENGO
A fe, que no os ha costado mucho trabajo el cantar.
BARRILDO
Supiéraslo tú trovar mejor que él está trovado.
FRONDOSO
Mejor entiende de azotes Mengo que de versos ya.
MENGO
Alguno en el valle está, para que no te alborotes, a quien el comendador...
BARRILDO
No lo digas, por tu vida; que este bárbaro homicida a todos quita el honor.
MENGO
Que me azotasen a mí cien soldados aquel día... sola una honda tenía; ...[34] pero que le hayan echado una melecina[35] a un hombre, que, aunque no diré su nombre, todos saben que es honrado, llena de tinta y de chinas, ¿cómo se puede sufrir?
[34] Falta un verso.
[35] _Melecina_, lavativa.
BARRILDO
Haríalo por reír.
MENGO
No hay risa con melecinas; que aunque es cosa saludable... yo me quiero morir luego.
FRONDOSO
Vaya la copla, te ruego, si es la copla razonable.
MENGO
Vivan muchos años juntos los novios, ruego a los cielos, y por envidia ni celos ni riñan ni anden en puntos. Lleven a entrambos difuntos, de puro vivir cansados. ¡Vivan muchos años!
[FRONDOSO][36]
¡Maldiga el cielo el poeta, que tal coplón arrojó!
[36] _El original_, Mengo.
BARRILDO
Fué muy presto...
MENGO
Pienso yo una cosa de esta seta[37]. ¿No habéis visto un buñolero, en el aceite abrasando pedazos de masa echando hasta llenarse el caldero? ¿Que unos le salen hinchados, otros tuertos y mal hechos, ya zurdos y ya derechos, ya fritos y ya quemados? Pues así imagino yo un poeta componiendo, la materia previniendo que es quien la masa le dió. Va arrojando verso aprisa al caldero del papel, confiado en que la miel cubrirá la burla y risa. Mas poniéndolo en el pecho, apenas hay quien los tome; tanto que sólo los come el mismo que los ha hecho.
[37] _Seta_, secta.
BARRILDO
Déjate ya de locuras; deja los novios hablar.
LAURENCIA
Las manos nos da a besar.
JUAN [ROJO]
Hija, ¿mi mano procuras? Pídela a tu padre luego para ti y para Frondoso.
ESTEBAN
Rojo, a ella y a su esposo que se la dé el cielo ruego, con su larga bendición.
FRONDOSO
Los dos a los dos la echad.
JUAN [ROJO]
Ea, tañed y cantad, pues que para en uno son.
MÚSICOS
_Al val de Fuente Ovejuna la niña en cabellos baja; el caballero la sigue de la Cruz de Calatrava. Entre las ramas se esconde, de vergonzosa y turbada; fingiendo que no le ha visto, pone delante las ramas. «¿Para qué te ascondes, niña gallarda? Que mis linces deseos paredes pasan.» Acercóse él caballero, y ella, confusa y turbada, hacer quiso celosías de las intrincadas ramas; mas como quien tiene amor los mares y las montañas atraviesa fácilmente, la dice tales palabras: «¿Para qué te ascondes, niña gallarda? Que mis linces deseos paredes pasan.»_
(_Salen el_ COMENDADOR, FLORES, ORTUÑO _y_ CIMBRANOS.)
COMENDADOR
Estése la boda queda, y no se alborote nadie.
JUAN [ROJO]
No es juego aqueste, señor, y basta que tú lo mandes. ¿Quieres lugar? ¿Cómo vienes con tu belicoso alarde? ¿Venciste? Mas ¿qué pregunto?
FRONDOSO
¡Muerto soy! ¡Cielos, libradme!
LAURENCIA
Huye por aquí, Frondoso.
COMENDADOR
Eso no; prendelde, atalde.
JUAN [ROJO]
Date, muchacho, a prisión.
FRONDOSO
Pues ¿quieres tú que me maten?
JUAN [ROJO]
¿Por qué?
COMENDADOR
No soy hombre yo que mato sin culpa a nadie; que si lo fuera, le hubieran pasado de parte a parte esos soldados que traigo. Llevarle mando a la cárcel, donde la culpa que tiene sentencie su mismo padre.
PASCUALA
Señor, mirad que se casa.
COMENDADOR
¿Qué me obliga a que se case? ¿No hay otra gente en el pueblo?
PASCUALA
Si os ofendió perdonadle, por ser vos quien sois.
COMENDADOR
No es cosa, Pascuala, en que yo soy parte. Es esto contra el maestre Téllez Girón, que Dios guarde; es contra toda su orden, es su honor, y es importante para el ejemplo, el castigo; que habrá otro día quien trate de alzar pendón contra él, pues ya sabéis que una tarde al comendador mayor (¡qué vasallos tan leales!) puso una ballesta al pecho.
ESTEBAN
Supuesto que el disculparle ya puede tocar a un suegro, no es mucho que en causas tales se descomponga con vos un hombre, en efecto, amante; porque si vos pretendéis su propia mujer quitarle, ¿qué mucho que la defienda?
COMENDADOR
Majadero sois, alcalde.
ESTEBAN
Por vuestra virtud, señor.
COMENDADOR
Nunca yo quise quitarle su mujer, pues no lo era.
ESTEBAN
Si quisistes...--Y esto baste; que reyes hay en Castilla que nuevas órdenes hacen con que desórdenes quitan. Y harán mal cuando descansen de las guerras, en sufrir en sus villas y lugares a hombres tan poderosos por traer cruces tan grandes; póngasela el rey al pecho, que para pechos reales es esa insignia y no más.
COMENDADOR
¡Hola! La vara quitalde.
ESTEBAN
Tomad, señor, norabuena.
COMENDADOR
Pues con ella quiero dalle, como a caballo brioso.
ESTEBAN
Por señor os sufro. Dadme.
PASCUALA
¡A un viejo de palos das!
LAURENCIA
Si le das porque es mi padre, ¿qué vengas en él de mí?
COMENDADOR
Llevalda, y haced que guarden su persona diez soldados.
(_Vase él y los suyos._)
ESTEBAN
Justicia del cielo baje. (_Vase._)
PASCUALA
Volvióse en luto la boda. (_Vase._)
BARRILDO
¿No hay aquí un hombre que hable?
MENGO
Yo tengo ya mis azotes, que aun se ven los cardenales sin que un hombre vaya a Roma. Prueben otros a enojarle.
JUAN [ROJO]
Hablemos todos.
MENGO
Señores, aquí todo el mundo calle. Como ruedas de salmón me puso los atabales.
ACTO TERCERO DE FUENTE OVEJUNA
ACTO TERCERO DE FUENTE OVEJUNA
(_Salen_ ESTEBAN, ALONSO _y_ BARRILDO.)
ESTEBAN
¿No han venido a la junta?
BARRILDO
No han venido.
ESTEBAN
Pues más apriesa nuestro daño corre.
BARRILDO
Ya está lo más del pueblo prevenido.
ESTEBAN
Frondoso con prisiones en la torre, y mi hija Laurencia en tanto aprieto, si la piedad de Dios no los socorre...
(_Salen_ JUAN ROJO _y el_ REGIDOR.)
JUAN
¿De qué dais voces, cuando importa tanto a nuestro bien, Esteban, el secreto?
ESTEBAN
Que doy tan pocas es mayor espanto.
(_Sale_ MENGO.)
MENGO
También vengo yo a hallarme en esta junta.
ESTEBAN
Un hombre cuyas canas baña el llanto, labradores honrados, os pregunta qué obsequias[38] debe hacer toda esa gente a su patria sin honra, ya perdida. Y si se llaman honras justamente, ¿cómo se harán, si no hay entre nosotros hombre a quien este bárbaro no afrente? Respondedme: ¿hay alguno de vosotros que no esté lastimado en honra y vida? ¿No os lamentáis los unos de los otros? Pues si ya la tenéis todos perdida, ¿a qué aguardáis? ¿Qué desventura es ésta?
[38] _Obsequias_, funerales.
JUAN
La mayor que en el mundo fué sufrida. Mas pues ya se publica y manifiesta que en paz tienen los reyes a Castilla y su venida a Córdoba se apresta, vayan dos regidores a la villa, y echándose a sus pies pidan remedio.
BARRILDO
En tanto que Fernando, aquel que humilla a tantos enemigos, otro medio será mejor[39], pues no podrá, ocupado, hacemos bien, con tanta guerra en medio.
[39] La frase está construída como si hubiese escrito el autor: «En tanto que Fernando humilla a tantos enemigos.»
REGIDOR
Si mi voto de vos fuera escuchado, desamparar la villa doy por voto.
JUAN
¿Cómo es posible en tiempo limitado?
MENGO
A la fe, que si entiendo el alboroto, que ha de costar la junta alguna vida.
REGIDOR
Ya, todo el árbol de paciencia roto, corre la nave de temor perdida. La hija quitan con tan gran fiereza a un hombre honrado, de quien es regida la patria en que vivís, y en la cabeza la vara quiebran tan injustamente. ¿Qué esclavo se trató con más bajeza?
JUAN
¿Qué es lo que quieres tú que el pueblo intente?
REGIDOR
Morir, o dar la muerte a los tiranos, pues somos muchos, y ellos poca gente.
BARRILDO
¡Contra el señor las armas en las manos!
ESTEBAN
El rey solo es señor después del cielo, y no bárbaros hombres inhumanos. Si Dios ayuda nuestro justo celo, ¿qué nos ha de costar?
MENGO
Mirad, señores que vais en estas cosas con recelo. Puesto que[40] por los simples labradores estoy aquí, que más injurias pasan, más cuerdo represento sus temores.
[40] Aunque.
JUAN
Si nuestras desventuras se compasan, para perder las vidas, qué aguardamos Las casas y las viñas nos abrasan: tiranos son; a la venganza vamos.
(_Sale_ LAURENCIA, _desmelenada._)
LAURENCIA
Dejadme entrar, que bien puedo en consejo de los hombres; que bien puede una mujer, si no a dar voto a dar voces. ¿Conocéisme?
ESTEBAN
¡Santo cielo! ¿No es mi hija?
JUAN
¿No conoces A Laurencia?
LAURENCIA
Vengo tal, que mi diferencia os pone en contingencia quién soy.
ESTEBAN
¡Hija mía!
LAURENCIA
No me nombres tu hija.
ESTEBAN
¿Por qué, mis ojos? ¿Por qué?
LAURENCIA
Por muchas razones, y sean las principales, porque dejas que me roben tiranos sin que me vengues, traidores sin que me cobres. Aun no era yo de Frondoso, para que digas que tome, como marido, venganza; que aquí por tu cuenta corre; que en tanto que de las bodas no haya llegado la noche, del padre, y no del marido, la obligación presupone; que en tanto que no me entregan una joya, aunque la compren, no ha de correr por mi cuenta las guardas ni los ladrones. Llevóme de vuestros ojos a su casa Fernán Gómez: la oveja al lobo dejáis, como cobardes pastores. ¿Qué dagas no vi en mi pecho? ¡Qué desatinos enormes, qué palabras, qué amenazas, y qué delitos atroces, por rendir mi castidad a sus apetitos torpes! Mis cabellos, ¿no lo dicen? ¿No se ven aquí los golpes, de la sangre y las señales? ¿Vosotros sois hombres nobles? ¿Vosotros padres y deudos? ¿Vosotros, que no se os rompen las entrañas de dolor, de verme en tantos dolores? Ovejas sois, bien lo dice de Fuente Ovejuna el nombre. Dadme unas armas a mí, pues sois piedras, pues sois bronces, pues sois jaspes, pues sois tigres... --Tigres no, porque feroces siguen quien roba sus hijos, matando los cazadores antes que entren por el mar y por sus ondas se arrojen. Liebres cobardes nacistes; bárbaros sois, no españoles. Gallinas, ¡vuestras mujeres sufrís que otros hombres gocen! Poneos ruecas en la cinta. ¿Para qué os ceñís estoques? ¡Vive Dios, que he de trazar que solas mujeres cobren la honra de estos tiranos, la sangre de estos traidores, y que os han de tirar piedras, hilanderas, maricones, amujerados, cobardes, y que mañana os adornen nuestras tocas y basquiñas, solimanes y colores! A Frondoso quiere ya, sin sentencia, sin pregones, colgar el comendador del almena de una torre; de todos hará lo mismo; y yo me huelgo, medio-hombres, por que quede sin mujeres esta villa honrada, y torne aquel siglo de amazonas, eterno espanto del orbe.
ESTEBAN
Yo, hija, no soy de aquellos que permiten que los nombres con esos títulos viles. Iré solo, si se pone todo el mundo contra mí.
JUAN
Y yo, por más que me asombre la grandeza del contrario.
REGIDOR
Muramos todos.
BARRILDO
Descoge un lienzo al viento en un palo, y mueran estos inormes[41].
[41] _Inorme_, forma anticuada de «enorme».
JUAN
¿Qué orden pensáis tener?
MENGO
Ir a matarle sin orden. Juntad el pueblo a una voz; que todos están conformes en que los tiranos mueran.
ESTEBAN
Tomad espadas, lanzones, ballestas, chuzos y palos.
MENGO
¡Los reyes nuestros señores vivan!
TODOS
¡Vivan muchos años!
MENGO
¡Mueran tiranos traidores!
TODOS
¡Traidores tiranos mueran!
(_Vanse todos._)
LAURENCIA
Caminad, que el cielo os oye. --¡Ah mujeres de la villa! ¡Acudid, por que se cobre vuestro honor, acudid todas!
(_Salen_ PASCUALA, JACINTA _y otras mujeres_)
PASCUALA
¿Qué es esto? ¿De qué das voces?
LAURENCIA
¿No veis cómo todos van a matar a Fernán Gómez, y hombres, mozos y muchachos, furiosos, al hecho corren? ¿Será bien que solos ellos de esta hazaña el honor gocen, pues no son de las mujeres sus agravios los menores?
JACINTA
Di, pues, ¿qué es lo que pretendes?
LAURENCIA
Que puestas todas en orden, acometamos a un hecho que dé espanto a todo el orbe. Jacinta, tu grande agravio, que sea cabo[42]; responde de una escuadra de mujeres.
[42] _Cabo_, el jefe.
JACINTA
No son los tuyos menores.
LAURENCIA
Pascuala, alférez serás.
PASCUALA
Pues déjame que enarbole en un asta la bandera: verás si merezco el nombre.
LAURENCIA
No hay espacio para eso, pues la dicha nos socorre: bien nos basta que llevemos nuestras tocas por pendones.
PASCUALA
Nombremos un capitán.
LAURENCIA
Eso no.
PASCUALA
¿Por qué?
LAURENCIA
Que adonde asiste mi gran valor, no hay Cides ni Rodamontes.
(_Vanse._)
(_Sale_ FRONDOSO, _atadas las manos_; FLORES, ORTUÑO, CIMBRANOS _y el_ COMENDADOR.)
COMENDADOR
De ese cordel que de las manos sobra quiero que le colguéis, por mayor pena.
FRONDOSO
¡Qué nombre, gran señor, tu sangre cobra!
COMENDADOR
Colgadle luego en la primera almena.
FRONDOSO
Nunca fué mi intención poner por obra tu muerte entonces.
FLORES
Grande ruido suena.
(_Ruido suene._)
COMENDADOR
¿Ruido?
FLORES
Y de manera que interrumpen tu justicia, señor.
ORTUÑO
Las puertas rompen.
(_Ruido._)
COMENDADOR
¡La puerta de mi casa, y siendo casa de la encomienda!
FLORES
El pueblo junto viene.
JUAN (_Dentro._)
Rompe, derriba, hunde, quema, abrasa.
ORTUÑO
Un popular motín mal se detiene.
COMENDADOR
¡El pueblo contra mí!
FLORES
La furia pasa tan adelante, que las puertas tiene echadas por la tierra.
COMENDADOR
Desatalde. Templa, Frondoso, ese villano alcalde.
FRONDOSO
Yo voy, señor; que amor les ha movido.
(_Vase._)
MENGO (_Dentro._)
¡Vivan Fernando y Isabel, y mueran los traidores!
FLORES
Señor, por Dios te pido que no te hallen aquí.
COMENDADOR
Si perseveran, este aposento es fuerte y defendido. Ellos se volverán.
FLORES
Cuando se alteran los pueblos agraviados, y resuelven, nunca sin sangre o sin venganza vuelven.
COMENDADOR
En esta puerta, así como rastrillo, su furor con las armas defendamos.
FRONDOSO (_Dentro._)
¡Viva Fuente Ovejuna!
COMENDADOR
¡Qué caudillo! Estoy porque a su furia acometamos.
FLORES
De la tuya, señor, me maravillo.
ESTEBAN
Ya el tirano y los cómplices miramos. ¡Fuente Ovejuna, y los tiranos mueran!
(_Salen todos._)
COMENDADOR
Pueblo, esperad.
TODOS
Agravios nunca esperan.
COMENDADOR
Decídmelos a mí, que iré pagando a fe de caballero esos errores.
TODOS
¡Fuente Ovejuna! ¡Viva el rey Fernando! ¡Mueran malos cristianos y traidores!
COMENDADOR
¿No me queréis oír? Yo estoy hablando; yo soy vuestro señor.
TODOS
Nuestros señores son los Reyes Católicos.
COMENDADOR
Espera.
TODOS
¡Fuente Ovejuna, y Fernán Gómez muera!
(_Vanse, y salen las mujeres armadas._)
LAURENCIA
Parad en este puesto de esperanzas soldados atrevidos, no mujeres.
PASCUALA
¿Lo[s] que mujeres son en las venganzas, en él beban su sangre es bien que esperes?
JACINTA
Su cuerpo recojamos en las lanzas.
PASCUALA
Todas son de esos mismos pareceres.
ESTEBAN (_Dentro._)
¡Muere, traidor comendador!
COMENDADOR
Ya muero. ¡Piedad, Señor, que en tu clemencia espero!
BARRILDO (_Dentro._)
Aquí está Flores.
MENGO
Dale a ese bellaco; que ese fué el que me dió dos mil azotes.
FRONDOSO (_Dentro._)
No me vengo si el alma no le saco.
LAURENCIA
No excusamos entrar.
PASCUALA
No te alborotes. Bien es guardar la puerta.
BARRILDO (_Dentro._)
No me aplaco. ¡Con lágrimas agora, marquesotes!
LAURENCIA
Pascuala, yo entro dentro; que la espada no ha de estar tan sujeta ni envainada.
(_Vase._)
BARRILDO [_Dentro._]
Aquí está Ortuño.
FRONDOSO [_Dentro._]
Córtale la cara.
(_Sale_ FLORES _huyendo_, _y_ MENGO _tras él._)
FLORES
¡Mengo, piedad!, que no soy yo el culpado.
MENGO
Cuando ser alcahuete no bastara, bastaba haberme el pícaro azotado.
PASCUALA
Dánoslo a las mujeres, Mengo, para... Acaba por tu vida.
MENGO
Ya está dado; que no le quiero yo mayor castigo.
PASCUALA
Vengaré tus azotes.
MENGO
Eso digo.
JACINTA
¡Ea, muera el traidor!
FLORES
¡Entre mujeres!
JACINTA
¿No le viene muy ancho?
PASCUALA
¿Aqueso lloras?
JACINTA
Muere, concertador de sus placeres.
PASCUALA
¡Ea, muera el traidor!
FLORES
¡Piedad, señoras!
(_Sale_ ORTUÑO _huyendo de_ LAURENCIA.)
ORTUÑO
Mira que no soy yo...
LAURENCIA
Ya sé quién eres.-- Entrad, teñid las armas vencedoras en estos viles.
PASCUALA
Moriré matando.
TODAS
¡Fuente Ovejuna, y viva el rey Fernando!
(_Vanse, y salen el_ REY DON FERNANDO _y la_ REINA DOÑA ISABEL, _y_ DON MANRIQUE, _maestre._)
MANRIQUE