Fuente Ovejuna

Part 4

Chapter 42,793 wordsPublic domain

De modo la prevención fué, que el efeto esperado llegamos a ver logrado con poca contradición. Hubo poca resistencia; y supuesto que la hubiera, sin duda ninguna fuera de poca o ninguna esencia. Queda el de Cabra ocupado en conservación del puesto, por si volviere dispuesto a él el contrario osado.

REY

Discreto el acuerdo fué, y que asista es conveniente, y reformando la gente, el paso tomado esté. Que con eso se asegura no podernos hacer mal Alfonso, que en Portugal tomar la fuerza procura. Y el de Cabra es bien que esté en ese sitio asistente, y como tan diligente, muestras de su valor dé; porque con esto asegura el daño que nos recela, y como fiel centinela, el bien del reino procura.

(_Sale_ FLORES, _herido._)

FLORES

Católico rey Fernando, a quien el cielo concede la corona de Castilla, como a varón excelente; oye la mayor crueldad que se ha visto entre las gentes desde donde nace el sol hasta donde se oscurece.

REY

Repórtate.

FLORES

Rey supremo, mis heridas no consienten dilatar el triste caso, por ser mi vida tan breve. De Fuente Ovejuna vengo, donde, con pecho inclemente, los vecinos de la villa a su señor dieron muerte. Muerto Fernán Gómez queda por sus súbditos aleves; que vasallos indignados con leve causa se atreven. El título de tirano le acumula todo el plebe, y a la fuerza de esta voz el hecho fiero acometen; y quebrantando su casa, no atendiendo a que se ofrece por la fe de caballero a que pagará a quien debe, no sólo no le escucharon, pero con furia impaciente rompen el cruzado pecho con mil heridas crueles, y por las altas ventanas le hacen que al suelo vuele, adonde en picas y espadas le recogen las mujeres. Llévanle a una casa muerto, y, a porfía, quien más puede mesa su barba y cabello y apriesa su rostro hieren. En efeto fué la furia tan grande que en ellos crece, que las mayores tajadas las orejas a ser vienen. Sus armas borran con picas y a voces dicen que quieren tus reales armas fijar, porque aquéllas les ofenden. Saqueáronle la casa, cual si de enemigos fuese, y gozosos entre todos han repartido sus bienes. Lo dicho he visto escondido, porque mi infelice suerte en tal trance no permite que mi vida se perdiese; y así estuve todo el día hasta que la noche viene, y salir pude escondido para que cuenta te diese. Haz, señor, pues eres justo, que la justa pena lleven de tan riguroso caso los bárbaros delincuentes: mira que su sangre a voces pide que tu rigor prueben.

REY

Estar puedes confiado que sin castigo no queden. El triste suceso ha sido tal, que admirado me tiene, y que vaya luego un juez que lo averigüe conviene, y castigue a los culpados para ejemplo de las gentes. Vaya un capitán con él, por que seguridad lleve; que tan grande atrevimiento castigo ejemplar requiere; y curad a este soldado de las heridas que tiene.

(_Vanse, y salen los labradores y labradoras, con la cabeza de Fernán Gómez en una lanza._)

MÚSICOS

_¡Muchos años vivan Isabel y Fernando, y mueran los tiranos!_

BARRILDO

Diga su copla Frondoso.

FRONDOSO

Ya va mi copla a la fe; si le faltare algún pie, enmiéndelo el más curioso. «¡Vivan la bella Isabel, pues que para en uno son, él con ella, ella con él! A los cielos San Miguel lleve a los dos de las manos. ¡Vivan muchos años, y mueran los tiranos!»

LAURENCIA

Diga Barrildo.

BARRILDO

Ya va; que a fe que la he pensado.

PASCUALA

Si la dices con cuidado, buena y rebuena será.

BARRILDO

«¡Vivan los reyes famosos muchos años, pues que tienen la vitoria, y a ser vienen nuestros dueños venturosos! Salgan siempre vitoriosos de gigantes y de enanos, y ¡mueran los tiranos!»

MÚSICOS

_¡Muchos años vivan!_, etc.

LAURENCIA

Diga Mengo.

FRONDOSO

Mengo diga.

MENGO

Yo soy poeta donado.

PASCUALA

Mejor dirás lastimado el envés de la barriga.

MENGO

«Una mañana en domingo me mandó azotar aquél, de manera que el rabel daba espantoso respingo; pero agora que los pringo, ¡vivan los reyes cristiánigos, y mueran los tiránigos!»

MÚSICA

_¡Vivan muchos años!_

ESTEBAN

Quita la cabeza allá.

MENGO

Cara tiene de ahorcado.

(_Saca un escudo_ JUAN ROJO _con las armas [reales]_)

REGIDOR

Ya las armas han llegado.

ESTEBAN

Mostrá las armas acá.

JUAN

¿Adónde se han de poner?

REGIDOR

Aquí, en el ayuntamiento.

ESTEBAN

¡Bravo escudo!

BARRILDO

¡Qué contento!

FRONDOSO

Ya comienza a amanecer, con este sol, nuestro día.

ESTEBAN

¡Vivan Castilla y León, y las barras de Aragón, y muera la tiranía! Advertid, Fuente Ovejuna, a las palabras de un viejo; que el admitir su consejo no ha dañado vez ninguna. Los reyes han de querer averiguar este caso, y más tan cerca del paso y jornada que han de hacer. Concertaos todos a una en lo que habéis de decir.

FRONDOSO

¿Qué es tu consejo?

ESTEBAN

Morir diciendo _Fuente Ovejuna_, y a nadie saquen de aquí.

FRONDOSO

Es el camino derecho. Fuente Ovejuna lo ha hecho.

ESTEBAN

¿Queréis responder así?

TODOS

Sí.

ESTEBAN

Ahora[43], pues; yo quiero ser agora el pesquisidor, para ensayarnos mejor en lo que habemos de hacer. Sea Mengo el que esté puesto en el tormento.

[43] _El original_, agora.

MENGO

¿No hallaste otro más flaco?

ESTEBAN

¿Pensaste que era de veras?

MENGO

Di presto.

ESTEBAN

¿Quién mató al comendador?

MENGO

Fuente Ovejuna lo hizo.

ESTEBAN

Perro, ¿si te martirizo?

MENGO

Aunque me matéis, señor.

ESTEBAN

Confiesa, ladrón.

MENGO

Confieso.

ESTEBAN

Pues ¿quién fué?

MENGO

Fuente Ovejuna.

ESTEBAN

Dadle otra vuelta.

MENGO

Es ninguna.

ESTEBAN

Cagajón para el proceso.

(_Sale el_ REGIDOR.)

REGIDOR

¿Qué hacéis de esta suerte aquí?

FRONDOSO

¿Qué ha sucedido, Cuadrado?

REGIDOR

Pesquisidor ha llegado.

ESTEBAN

Echá todos por ahí.

REGIDOR

Con él viene un capitán.

ESTEBAN

Venga el diablo: ya sabéis lo que responder tenéis.

REGIDOR

El pueblo prendiendo van, sin dejar alma ninguna.

ESTEBAN

Que no hay que tener temor. ¿Quién mató al comendador, Mengo?

MENGO

¿Quién? Fuente Ovejuna.

(_Vanse, y salen el_ MAESTRE _y_ UN SOLDADO.)

MAESTRE

¡Que tal caso ha sucedido! Infelice fué su suerte. Estoy por darte la muerte por la nueva que has traído.

SOLDADO

Yo, señor, soy mensajero, y enojarte no es mi intento.

MAESTRE

¡Que a tal tuvo atrevimiento un pueblo enojado y fiero! Iré con quinientos hombres, y la villa he de asolar; en ella no ha de quedar ni aun memoria de los hombres.

SOLDADO

Señor, tu enojo reporta; porque ellos al rey se han dado, y no tener enojado al rey es lo que te importa.

MAESTRE

¿Cómo al rey se pueden dar, si de la encomienda son?

SOLDADO

Con él sobre esa razón podrás luego pleitear.

MAESTRE

Por pleito ¿cuándo salió lo que él[44] le entregó en sus manos? Son señores soberanos, y tal reconozco yo. Por saber que al rey se han dado me reportará mi enojo, y ver su presencia escojo por lo más bien acertado; que puesto que tenga culpa en casos de gravedad, en todo mi poca edad viene a ser quien me disculpa. Con vergüenza voy; mas es honor quien puede obligarme, y importa no descuidarme en tan honrado interés.

[44] El pueblo.

(_Vanse; sale_ LAURENCIA _sola._)

LAURENCIA

Amando, recelar daño en lo amado, nueva pena de amor se considera; que quien en lo que ama daño espera aumenta en el temor nuevo cuidado. El firme pensamiento desvelado, si le aflige el temor, fácil se altera; que no es a firme fe pena ligera ver llevar el temor el bien robado. Mi esposo adoro; la ocasión que veo al temor de su daño me condena, si no le ayuda la felice suerte. Al bien suyo se inclina mi deseo: si está presente, está cierta mi pena; si está en ausencia, está cierta mi muerte.

(_Sale_ FRONDOSO.)

FRONDOSO

¡Mi Laurencia!

LAURENCIA

¡Esposo amado! ¿Cómo a estar aquí te atreves?

FRONDOSO

¿Esas resistencias debes a mi amoroso cuidado?

LAURENCIA

Mi bien, procura guardarte, porque tu daño recelo.

FRONDOSO

No quiera, Laurencia, el cielo que tal llegue a disgustarte.

LAURENCIA

¿No temes ver el rigor que por los demás sucede, y el furor con que procede aqueste pesquisidor? Procura guardar la vida. Huye, tu daño no esperes.

FRONDOSO

¿Cómo que procure quieres cosa tan mal recibida? ¿Es bien que los demás deje en el peligro presente y de tu vista me ausente? No me mandes que me aleje; porque no es puesto en razón que, por evitar mi daño, sea con mi sangre extraño en tan terrible ocasión.

(_Voces dentro._)

Voces parece que he oído, y son, si yo mal no siento, de alguno que dan tormento. Oye con atento oído.

(_Dice dentro el_ JUEZ, _y responden._)

JUEZ

Decid la verdad, buen viejo.

FRONDOSO

Un viejo, Laurencia mía, atormentan.

LAURENCIA

¡Qué porfía!

ESTEBAN

Déjenme un poco.

JUEZ

Ya os dejo. Decid, ¿quién mató a Fernando?

ESTEBAN

Fuente Ovejuna lo hizo.

LAURENCIA

Tu nombre, padre, eternizo[45]. ...

[45] Falta un verso para la redondilla, pero no para el sentido.

FRONDOSO

¡Bravo caso!

JUEZ

Ese muchacho aprieta. Perro, yo sé que lo sabes. Di quién fué. ¿Callas? Aprieta, borracho.

NIÑO

Fuente Ovejuna, señor.

JUEZ

¡Por vida del rey, villanos, que os ahorque con mis manos! ¿Quién mató al comendador?

FRONDOSO

¡Que a un niño le den tormento y niegue de aquesta suerte!

LAURENCIA

¡Bravo pueblo!

FRONDOSO

Bravo y fuerte.

JUEZ

Esa mujer al momento en ese potro tened. Dale esa mancuerda luego.

LAURENCIA

Ya está de cólera ciego.

JUEZ

Que os he de matar, creed, en este potro, villanos. ¿Quién mató al comendador?

PASCUALA

Fuente Ovejuna, señor.

JUEZ

¡Dale!

FRONDOSO

Pensamientos vanos.

LAURENCIA

Pascuala niega, Frondoso.

FRONDOSO

Niegan niños: ¿qué te espantas?

JUEZ

Parece que los encantas. ¡Aprieta!

PASCUALA

¡Ay cielo piadoso!

JUEZ

¡Aprieta, infame! ¿Estás sordo?

PASCUALA

Fuente Ovejuna lo hizo.

JUEZ

Traedme aquél más rollizo; ese desnudo, ese gordo.

LAURENCIA

¡Pobre Mengo! El es sin duda.

FRONDOSO

Temo que ha de confesar.

MENGO

¡Ay, ay!

JUEZ

Comienza a apretar.

MENGO

¡Ay!

JUEZ

¿Es menester ayuda?

MENGO

¡Ay, ay!

JUEZ

¿Quién mató, villano, al señor comendador?

MENGO

¡Ay, yo lo diré, señor!

JUEZ

Afloja un poco la mano.

FRONDOSO

El confiesa.

JUEZ

Al palo aplica la espalda.

MENGO

Quedo; que yo lo diré.

JUEZ

¿Quién lo mató?

MENGO

Señor, Fuente Ovejunica.

JUEZ

¿Hay tan gran bellaquería? Del dolor se están burlando. En quien estaba esperando, niega con mayor porfía. Dejaldos; que estoy cansado.

FRONDOSO

¡Oh, Mengo, bien te haga Dios! Temor que tuve de dos, el tuyo me le ha quitado.

(_Salen con_ MENGO, BARRILDO _y el_ REGIDOR.)

BARRILDO

¡Vítor, Mengo!

REGIDOR

Y con razón.

BARRILDO

¡Mengo, vítor!

FRONDOSO

Eso digo.

MENGO

¡Ay, ay!

BARRILDO

Toma, bebe, amigo. Come.

MENGO

¡Ay, ay! ¿Qué es?

BARRILDO

Diacitrón.

MENGO

¡Ay, ay!

FRONDOSO

Echa de beber.

BARRILDO

...Ya va[46].

[46] Falta el principio del verso.

FRONDOSO

Bien lo cuela. Bueno está.

LAURENCIA

Dale otra vez a comer.

MENGO

¡Ay, ay!

BARRILDO

Esta va por mí.

LAURENCIA

Solemnemente lo embebe.

FRONDOSO

El que bien niega bien bebe.

REGIDOR

¿Quieres otra?

MENGO

¡Ay, ay! Sí, sí.

FRONDOSO

Bebe, que bien lo mereces.

LAURENCIA

A vez por vuelta las cuela.

FRONDOSO

Arrópale, que se hiela.

BARRILDO

¿Quieres más?

MENGO

Sí, otras tres veces. ¡Ay, ay!

FRONDOSO

Si hay vino pregunta.

BARRILDO

Sí hay: bebe a tu placer; que quien niega ha de beber. ¿Qué tiene?

MENGO

Una cierta punta[47]. Vamos; que me arromadizo.

[47] _Punta_, sabor agrio del vino. Mengo ha debido hacer antes un gesto de desagrado.

FRONDOSO

Que [beba][48], que éste es mejor. ¿Quién mató al comendador?

[48] _El original_, lea.

MENGO

Fuente Ovejunica lo hizo.

(_Vanse._)

FRONDOSO

Justo es que honores le den. Pero decidme, mi amor, ¿quién mató al comendador?

LAURENCIA

Fuente Ovejuna, mi bien.

FRONDOSO

¿Quién le mató?

LAURENCIA

Dasme espanto. Pues Fuente Ovejuna fué.

FRONDOSO

Y yo ¿con qué te maté?

LAURENCIA

¿Con qué? Con quererte tanto.

(_Vanse, y salen el_ REY _y la_ REINA _y_ MANRIQUE [_luego_].)

ISABEL

No entendí, señor, hallaros aquí, y es buena mi suerte.

REY

En nueva gloria convierte mi vista el bien de miraros. Iba a Portugal de paso, y llegar aquí fué fuerza.

ISABEL

Vuestra majestad le tuerza, siendo conveniente el caso.

REY

¿Cómo dejáis a Castilla?

ISABEL

En paz queda, quieta y llana.

REY

Siendo vos la que la allana no lo tengo a maravilla.

(_Sale_ DON MANRIQUE.)

MANRIQUE

Para ver vuestra presencia el maestre de Calatrava, que aquí de llegar acaba, pide que le deis licencia.

ISABEL

Verle tenía deseado.

MANRIQUE

Mi fe, señora, os empeño, que, aunque es en edad pequeño, es valeroso soldado.

([_Vase, y_] _sale el_ MAESTRE.)

MAESTRE

Rodrigo Téllez Girón, que de loaros no acaba, maestre de Calatrava, os pide, humilde, perdón. Confieso que fuí engañado, y que excedí de lo justo en cosas de vuestro gusto, como mal aconsejado. El consejo de Fernando y el interés me engañó, injusto fiel; y ansí, yo perdón, humilde, os demando. Y si recebir merezco esta merced que suplico, desde aquí me certifico en que a serviros me ofrezco, y que en aquesta jornada de Granada, adonde vais, os prometo que veáis el valor que hay en mi espada; donde sacándola apenas, dándoles fieras congojas, plantaré mis cruces rojas sobre sus altas almenas; y más quinientos soldados en serviros emplearé, junto con la firma y fe de en mi vida disgustaros.

REY

Alzad, maestre, del suelo; que siempre que hayáis venido seréis muy bien recibido.

MAESTRE

Sois de afligidos consuelo.

ISABEL

Vos, con valor peregrino, sabéis bien decir y hacer.

MAESTRE

Vos sois una bella Ester, y vos un Jerjes divino.

(_Sale_ MANRIQUE.)

MANRIQUE

Señor, el pesquisidor que a Fuente Ovejuna ha ido, con el despacho ha venido a verse ante tu valor.

REY

Sed juez de estos agresores.

MAESTRE

Si a vos, señor, no mirara, sin duda les enseñara a matar comendadores.

REY

Eso ya no os toca a vos.

ISABEL

Yo confieso que he de ver el cargo en vuestro poder, si me lo concede Dios.

(_Sale el_ JUEZ.)

JUEZ

A Fuente Ovejuna fuí de la suerte que has mandado, y con especial cuidado y diligencia asistí. Haciendo averiguación del cometido delito, una hoja no se ha escrito que sea en comprobación; porque conformes a una, con un valeroso pecho, en pidiendo quién lo ha hecho, responden: «Fuente Ovejuna». Trecientos he atormentado con no pequeño rigor, y te prometo, señor, que más que esto no he sacado. Hasta niños de diez años al potro arrimé, y no ha sido posible haberlo inquirido ni por halagos ni engaños. Y pues tan mal se acomoda el poderlo averiguar, o los has de perdonar, o matar la villa toda. Todos vienen ante ti para más certificarte: de ellos podrás informarte.

REY

Que entren, pues vienen, les di.

(_Salen los dos_ ALCALDES, FRONDOSO, _las mujeres y los villanos que quisieren._)

LAURENCIA

¿Aquestos los reyes son?

FRONDOSO

Y en Castilla poderosos.

LAURENCIA

Por mi fe, que son hermosos: ¡bendígalos San Antón!

ISABEL

¿Los agresores son éstos?

ALCALDE ESTEBAN

Fuente Ovejuna, señora, que humildes llegan agora para serviros dispuestos. La sobrada tiranía y el insufrible rigor del muerto comendador, que mil insultos hacía, fué el autor de tanto daño. Las haciendas nos robaba y las doncellas forzaba, siendo de piedad extraño.

FRONDOSO

Tanto, que aquesta zagala, que el cielo me ha concedido, en que tan dichoso he sido que nadie en dicha me iguala, cuando conmigo casó, aquella noche primera, mejor que si suya fuera, a su casa la llevó; y a no saberse guardar ella, que en virtud florece, ya manifiesto parece lo que pudiera pasar.

MENGO

¿No es ya tiempo que hable yo? Si me dais licencia, entiendo que os admiraréis, sabiendo del modo que me trató. Porque quise defender una moza de su gente, que con término insolente fuerza la querían hacer, aquel perverso Nerón, de manera me ha tratado, que el reverso me ha dejado como rueda de salmón. Tocaron mis atabales tres hombres con tal porfía, que aun pienso que todavía me duran los cardenales. Gasté en este mal prolijo, por que el cuero se me curta, polvos de arrayán y murta más que vale mi cortijo.

ALCALDE ESTEBAN

Señor, tuyos ser queremos. Rey nuestro eres natural, y con título de tal ya tus armas puesto habemos. Esperamos tu clemencia, y que veas, esperamos, que en este caso te damos por abono la inocencia.

REY

Pues no puede averiguarse el suceso por escrito, aunque fué grave el delito, por fuerza ha de perdonarse. Y la villa es bien se quede en mí, pues de mí se vale, hasta ver si acaso sale comendador que la herede.

FRONDOSO

Su majestad habla, en fin, como quien tanto ha acertado. Y aquí, discreto senado, FUENTE OVEJUNA da fin.

FIN

INDICE

Páginas.

Acto primero 13

Acto segundo 61

Acto tercero 109

* * * * *

Nota del Transcriptor:

Se ha respetado la ortografía y la acentuación del original.

Se han corregido los errores obvios de imprenta.

Se han eliminado las páginas en blanco.