Part 14
¡Justísimamente, desvergonzado! ¡A mí que te he educado con tanto cariño, que adivinaba los deseos que manifestabas con voz todavía balbuceante! Si decías «brin», te comprendía, y te daba al punto de beber. Si decías «manman», en seguida te traía pan. Apenas habías dicho «caccan», te sacaba fuera y te sostenía para que hicieras tus necesidades[563]. Ahora, aunque yo clame y grite, es bien seguro, bribón, que no me sacarás fuera, ni me sostendrás. Al contrario, me sofocas y me obligas a desahogarme aquí mismo.
CORO.
Creo que el corazón de los jóvenes palpita impaciente por escuchar lo que va a decir. Y si logra demostrar que obró justamente al perpetrar tal crimen, no doy un comino[564] por la piel de los viejos. Ahora, gran inventor y removedor de palabras, busca argumentos convenientes para justificar tu causa.
FIDÍPIDES.
¡Qué grato es vivir entre cosas nuevas e ingeniosas y poder despreciar las leyes establecidas! Cuando me ocupaba solo de la equitación, no podía pronunciar tres palabras seguidas sin equivocarme; pero desde que este hombre me ha hecho abandonar mis aficiones predilectas, y me he acostumbrado a los pensamientos sutiles, a los discursos y a las meditaciones, me siento capaz de probar que he obrado bien maltratando a mi padre.
ESTREPSIADES.
Sigue con la equitación, por Júpiter. Prefiero mantener cuatro caballos a ser molido a golpes.
FIDÍPIDES.
Reanudo mi discurso en donde tú lo has interrumpido, y principio por preguntarte: ¿Me pegaste cuando era chico?
ESTREPSIADES.
Sí, porque te quería y miraba por tu bien.
FIDÍPIDES.
Dime, ¿no será justo que ahora mire yo igualmente por tu bien, y te pegue, puesto que el pegar a uno es mirar por su bien? ¿Es razonable que tu cuerpo esté exento de palos y el mío no? ¿No nací yo de tan libre condición como tú? Lloran los hijos, y ¿no han de llorar los padres? ¿Crees que los padres no deben llorar?
ESTREPSIADES.
¿Por qué?
FIDÍPIDES.
Tú dirás que la ley tolera que el niño sea castigado, y yo replicaré que los viejos son dos veces niños, y que es más justo castigar a los viejos que a los jóvenes, por cuanto sus faltas son menos excusables.
ESTREPSIADES.
Pero ninguna ley establece que el padre sea castigado.
FIDÍPIDES.
¿No era hombre como tú y como yo el que primeramente presentó aquella ley, y persuadió a los antiguos a que la aprobasen? Pues bien; ¿qué se opone a que yo haga una nueva por la cual los hijos puedan a su vez castigar a los padres? De buen grado os perdonamos los golpes recibidos antes de la promulgación de esta ley, y consentimos el haber sido maltratados impunemente. Mira cómo los gallos y los demás animales se vuelven contra sus padres: sin embargo, ¿se diferencian de nosotros en otra cosa que en no redactar decretos?
ESTREPSIADES.
Ya que imitas a los gallos en todo, ¿por qué no comes estiércol y duermes en un palo?
FIDÍPIDES.
No es lo mismo, querido; Sócrates no admitiría ese argumento.
ESTREPSIADES.
No me pegues, pues te perjudicarás tú mismo.
FIDÍPIDES.
¿Por qué?
ESTREPSIADES.
Porque lo justo es que yo te castigue; y que tú castigues a tu hijo, si alguno te nace.
FIDÍPIDES.
¿Y si no me nace? Habré llorado en vano, y tú morirás burlándote de mí.
ESTREPSIADES.
En verdad, amigos míos, voy creyendo que tiene razón, y que se les debe conceder lo que es equitativo. Justo es que seamos castigados si no andamos derechos.
FIDÍPIDES.
Escucha otro argumento todavía.
ESTREPSIADES.
Soy hombre muerto.
FIDÍPIDES.
Quizá te alegres de haber sido maltratado.
ESTREPSIADES.
¿Cómo? Dime qué ganancia sacaré.
FIDÍPIDES.
Maltrataré también a mi madre.
ESTREPSIADES.
¿Qué dices? ¿Qué dices? ¡Eso es mucho peor!
FIDÍPIDES.
¿Qué dirás, si te pruebo por medio de aquel razonamiento que es necesario maltratar a la madre?
ESTREPSIADES.
Si haces eso, nada se opondrá a que te arrojes al Báratro[565] con Sócrates y su maldito razonamiento. Por vosotras, Nubes, me sucede esto; por vosotras a quienes encomendé todos mis asuntos.
CORO.
Tú tienes la culpa de todo por haber seguido la senda del mal.
ESTREPSIADES.
¿Por qué no me lo advertisteis antes, en vez de engañar a un pobre viejo campesino?
CORO.
Siempre obramos de esa manera cuando conocemos que alguno se inclina al mal, basta enviarle una desgracia, para que aprenda a respetar a los dioses[566].
ESTREPSIADES.
¡Ay! Doloroso es el castigo, ¡oh Nubes!, pero justo. Pues no debía haber negado a mis acreedores el dinero que me prestaron. Ahora, hijo mío querido, acompáñame para que nos venguemos del infame Querefonte y de Sócrates, que nos han engañado.
FIDÍPIDES.
Nunca maltrataré a mis maestros.
ESTREPSIADES.
Respeta a Júpiter paternal.
FIDÍPIDES.
¡Júpiter paternal! ¡Qué tonto eres! ¿Hay acaso algún Júpiter?
ESTREPSIADES.
Sí.
FIDÍPIDES.
No hay tal; pues reina el Torbellino que ha destronado a Júpiter.
ESTREPSIADES.
No lo ha destronado; pero entonces creía que ese Torbellino era Júpiter. ¡Pobre de mi, que tomé por un dios a un vaso de arcilla![567].
FIDÍPIDES.
Quédate ahí diciendo necedades.
(_Se va._)
ESTREPSIADES.
¡Funesto delirio! ¡Qué necio fui al negar los dioses, persuadido por Sócrates! Pero, queridísimo Mercurio, no te encolerices conmigo: no me aniquiles; perdona a un pobre hombre fascinado por la charlatanería de los sofistas; sé mi consejero: ¿qué te parece? ¿entablaré contra ellos un proceso o adoptaré otra resolución?... ¡Excelente consejo![568] Dices que no espere la tardía determinación de una sentencia e incendie cuanto antes la casa de esos habladores. ¡Hola, Jantias! ven acá, trae una escalera y un azadón, sube en seguida al tejado de la escuela; y si amas a tu dueño, sacude de firme hasta que el techo se desplome sobre los habitantes. Dadme también una antorcha encendida; quiero vengarme de esos infames a pesar de toda su arrogancia.
DISCÍPULO PRIMERO.
¡Ay! ¡Ay!
ESTREPSIADES.
Antorcha mía, lanza una llama devoradora.
DISCÍPULO PRIMERO.
¡Eh! tú: ¿qué estás haciendo?
ESTREPSIADES.
¿Qué hago? Disputo sobre sutilezas con las vigas de la casa.
DISCÍPULO SEGUNDO.
¡Ah! ¿Quién incendia nuestra casa?
ESTREPSIADES.
Aquel a quien habéis cogido la capa.
DISCÍPULO SEGUNDO.
¡Que nos vas a matar! ¡Que nos vas a matar!
ESTREPSIADES.
No quiero otra cosa, con tal que el azadón no defraude mis esperanzas o que antes no me desnuque cayéndome de lo alto.
SÓCRATES.
Hola, ¿qué haces en el tejado?
ESTREPSIADES.
Camino por el aire y contemplo el sol.
SÓCRATES.
¡Ay de mí! Intentas asfixiarme.
QUEREFONTE.[569]
¡Desgraciado! voy a morir quemado vivo.
ESTREPSIADES.
¿Quién os mandaba ultrajar a los dioses, y contemplar el lugar de la luna? Sigue[570], arranca, destroza, paguen así todas sus culpas, y principalmente su impiedad.
CORO.
Retirémonos; pues el Coro ha trabajado bastante.
FIN DE LAS NUBES.
ÍNDICE
Págs.
Cuatro palabras acerca del Teatro griego en España. VII
Introducción. 1
Los Acarnienses. 21
Los Caballeros. 119
Las Nubes. 223
NOTAS
[1] Está en prensa para esta biblioteca.
[2] Escribo esto de memoria, y quizá alguna de estas traducciones haya visto la luz pública no en el _Gay Saber_, sino en _La Renaixensa_.
[3] _Sophoclis Tragediae Septem, cum interpretationibus vetustis et valde utilibus, Vincentio Marinerio Valentino interprete_, 468 folios.
_Scholia in septem Eurípides Tragoedias ex antiquis exemplaribus ab Arsenio Archiepiscopo Monembasiae collecta_, etc., etc. 774 páginas. Ambos en folio.
[4] Tomo III de sus _Obras Póstumas_.
[5] _Literatura griega_... Zaragoza, 1849, en 8.º Zaragoza, 1854, en 8.º
[6] _Compendio de literatura griega_. Madrid, 1860.
[7] _Historia de la literatura griega_. Barcelona, 1865, dos tomos en 8.º
[8] _Manual de literatura griega_. Madrid, 1860, en 8.º
[9] El Sr. Hartzenbusch incluyó esta refundición en el tomo IV de las _Comedias de Calderón_ (ed. Rivadeneyra).
[10] POYARD. _Aristophane_, trad. nouvelle, 6.e éd. París, 1878, pág. 11.
[11] Los principales fueron Cratino, Éupolis, Ferécrates, Hermipo, Amipsias, Teléclides, Crates y Platón, de cuyas comedias solo se conservan fragmentos. (V. _Poetarum comicorum græcorum fragmenta post Augustum Meinecke recognovit et latine transtulit F. H. Bothe_, Parisiis. Ed. A. F. Didot, 1855, y OTFRIED MÜLLER, _Histoire de la littérature grecque_, trad. par K. Hillebrand, París, 1866. Tomo II, págs. 433 y siguientes.)
[12] El Escoliasta de _Las Ranas_, v. 501, dice, con evidente exageración, que era un adolescente cuando concurrió al primer certamen dramático en el año 427. Lo probable es que entonces tuviera 25 años por lo menos. El mismo poeta se pinta en sus comedias como de más avanzada edad, y en _Las Nubes_ alude ya graciosamente a su calvicie, que no hay razón para suponer prematura.
[13] V. _Scholia græca in Aristophanem cum prolegomenis grammaticorum._ Parisiis, ed. F. Didot, 1855, p. XVII et sqq. -- Suidas: Ἀριστοφάνης. -- _Heliodorus atheniensis in libris_ περὶ ἀκροπόλεος, _apud Atheneum_, VI, pág. 299, e.
[14] MÜLLER (obra citada, pág. 385) apoya esta noticia en el testimonio de Aristófanes, _Los Acarnienses_, v. 652, y de Küster, _Aristoph._, pág. 14, y Teágenes en los escolios a la _Apología_ de Platón, pág. 93, 8 (311, Becker).
[15] En _Los Caballeros_, v. 512, y en la _Parábasis_ de _Las Nubes_.
[16] De _Los Detalenses_ se conservan 41 fragmentos y 23 de _Los Babilonios_, reunidos en la edición greco-latina de Aristófanes, dada a luz por F. Didot en París, 1877.
[17] V. _Los Caballeros_, 377. Algunos creen que la primera acusación fue también contra Aristófanes, pero el público no podía menos de aplicar las palabras de Diceópolis:
Αὐτὸς τ᾽ ἐμαυτὸν, ὑπὸ Κλέωνος, ἅπαθον Ἐπίσταμαι, etc.
al actor que las declamaba, que era Calístrato, encargado de desempeñar el papel de protagonista en las comedias de carácter político.
[18] Los títulos de las restantes son: Δαιταλῆς, Βαβυλώνιοι, Προαγών, Ἀμφιάρεως, Αἰολοσίκων, Κώκαλος, Ἀνάγυρος, Γεωργοί, Γῆρας, Γηρυτάδης, Δαίδαλος, Δαναίδες, Δράματα ἢ Κένταυρος, Δράματα ἢ Νίοβος, Ἥρωες, Λήμνιαν, Ναυαγός, Νῆσοι, Ὀλκάδες, Πελαργοί, Ποίησις, Πολύϊδος, Σκηνὰς καταλαμβάνουσαι, Ταγηνισταί, Τελμησῆς, Τριφάλης, Φοίνισσαι, Ὧραι. Estas veintiocho comedias con las once del texto hacen solo treinta y nueve, pero es de advertir que de _Las Nubes_, _La Paz_, _Las Fiestas de Ceres_, el _Pluto_ y el _Eolosicón_, se hicieron dos ediciones. Para más detalles, véanse _De Aristophanis fabularum numero et nominibus_, en la edición Dindorf-Didot, pág. 445 y siguientes, y las _noticias_ que preceden a nuestra traducción de cada una de las conservadas.
[19] En la colección de los poetas cómicos de Meinecke, antes citada, puede verse el inmenso tesoro de comedias que se ha perdido. El índice de poetas comprende 151 nombres y se conservan los títulos de 1414 obras.
[20] Vid. Müller, t. II, pág. 156.
[21] Otros creen que viene de κώμη, en cuyo caso _Comedia_ significaría _canto de aldea_.
[22] _Cours de littérature dramatique, trad. de l’allem._ París, 1814, tomo I, págs. 293-295.
[23] Schlegel.
[24]
_Eupolis atque Cratinus Aristophanesque poetæ_ _Atque alii, quorum comœdia prisca virorum est,_ _Si quis erat dignus describi, quod malus aut fur,_ _Quod mœchus foret, aut sicarius, aut alioqui_ _Famosus, multa cum libertate notabant._
(HORACIO, _Sat._ IV, lib. I.)
[25] _Las Leyes_, lib. III.
[26] _Origen, progresos y estado actual de toda la literatura_, ed. Madrid, 1787, tomo IV, p. 68.
[27] V. Schœl y Müller, obras citadas.
[28] Vid. en la _Antología palatina_, IX, 186, el epigrama de Antípatro de Tesalónica.
[29] _Estudios literarios_. Tr. de M. Juderías Bender, Madrid, 1879, pág. 384.
[30] RICARD (_Œuvres morales de Plutarque, trad. en français_, París, 1789, t. XI, p. 264) atribuye el injusto juicio de Plutarco a haber atacado Aristófanes a Sócrates en _Las Nubes_.
[31] _Historia de la Guerra del Peloponeso_; DIODORO SÍCULO, _Bibliotheca historica_, Lib. XII; PLUTARCO, _Vitæ Parallelæ_, Pericles; DODWELL (Henr.) _Annales Thucydidei et Xenophontei_ ad calcem operis ejusdem de cyclis. Oxonii, 1710.
[32] ARISTÓFANES, _Los Acarnienses_, v. 524 y sig.
[33] _Historia de la Guerra del Peloponeso_, I, 23.
[34] _Vida de Pericles_.
[35] _Historia de la Guerra del Peloponeso_, II, 16.
[36] _Hist._, II, 17.
[37] Templo de Ceres Eleusinia, situado al norte de la acrópolis, cerca de la ágora.
[38] Espacio situado a lo largo del muro septentrional de la acrópolis, construido por los Pelasgos (HERÓDOTO, _Historia_, VI, 137). A semejanza del _pomœrium_ romano, debía permanecer deshabitado y vacío.
[39] ARISTÓFANES, _Los Caballeros_, v. 780.
[40] _Historia de la Guerra del Peloponeso_, lib. III.
[41] TUCÍDIDES, III, 87.
[42] TUCÍDIDES, II, 20.
[43] V. _Aristoph. comœdiæ, ed. Firmin Didot_, p. 445. -- _Schol. Nub._, 529.
[44] Versos 266, 890; 504-508.
[45] La edición de Dindorf, publicada por Fermín Didot, que es la que seguimos, no incluye entre los personajes de esta comedia a los _Mensajeros_, sin razón para ello, pues intervienen en la acción y hablan tanto como cualquiera de los otros secundarios. En la lista no se ponen los personajes mudos, que son: _Jantias_, esclavo de Diceópolis, y la _Madrina_ de las bodas que aparece en una de las últimas escenas.
[46] El nombre de _Diceópolis_ se compone de dos palabras, δíκαιος y πóλις, que significan _ciudadano justo_, o _ciudad justa_. Píndaro da este epíteto a la isla de Egina.
[47] Demagogo ateniense, enemigo encarnizado de Aristófanes, contra el cual lanza este en sus comedias todo género de acusaciones. Es uno de los personajes principales de _Los Caballeros_. Habiendo recibido en una ocasión cinco talentos de las islas tributarias de Atenas, para conseguir rebaja en la contribución que debían de pagar, los caballeros le obligaron a devolverlos. Y este es el hecho que causó tanta alegría a Diceópolis.
[48] Hemistiquio del _Telefo_ de Eurípides, al decir del Escoliasta.
[49] Esquilo murió el 436 a. d. C., es decir, 30 años antes de la representación de _Los Acarnienses_. Mas en consideración a su mérito, los atenienses permitieron a los poetas modernos concurrir a los certámenes trágicos con sus tragedias corregidas y arregladas. Suidas dice que Euformión, hijo de Esquilo, ganó cuatro premios con tragedias de su padre, que aun no habían sido representadas.
[50] Poeta trágico, de cuya frialdad se burla más adelante Aristófanes, suponiendo que al representarse sus dramas se helaron todos los ríos de Tracia (v. 140). Los atenienses le llamaron por lo mismo χίων, la _Nieve_. Llegó a ser uno de los treinta tiranos.
[51] Músico detestable.
[52] Excelente citarista, vencedor en los juegos píticos.
[53] Flautista y citarista, sin mérito alguno. Aristófanes se burla también de él en otros pasajes de sus comedias (_Las Aves_, 858; _La Paz_, 951). Entre otros defectos, le echa en cara el de hallarse siempre donde sus amigos se reunían a comer.
[54] Era un modo vivo y guerrero y que, según indica su nombre, se cantaba en los tonos más elevados. Arión (HEROD., Clio, XXIV), antes de arrojarse al mar, cantó un _nomo ortio_, cuya deliciosa melodía le valió el ser salvado por un delfín.
[55] Es decir, _desde la pubertad_, porque antes de esa edad no se permitía la entrada en los baños públicos.
[56] Las asambleas ordinarias (κύριαι) tenían lugar los días once, veinte y treinta de cada mes. A las extraordinarias (συγκλήτοι) se convocaba cuando había asuntos urgentes e interesantes.
[57] Plaza próxima a la ciudadela, donde tenían lugar las asambleas del pueblo. La palabra Pnix se deriva de πυκνῶσθαι, _apretarse_, habiéndosele dado este nombre, tal vez, por la multitud que en él se aglomeraba en algunos días de sesión.
[58] Para obligar a los ciudadanos a entrar en el Pnix, se teñía de rojo una cuerda, que se llevaba a lo ancho de la _ágora_ o mercado. La cuerda manchaba el vestido de los morosos, pudiendo así ser reconocidos y obligados a pagar la mulla de un trióbolo (medio dracma), en que consistía el sueldo de los asistentes a la asamblea.
[59] Magistrados entre cuyas atribuciones estaba la de convocar y presidir las asambleas populares y levantar sus sesiones.
[60] Los asientos del Pnix eran de piedra (V. _Los Caballeros_, 734); pero debía de haber algunos de madera, cuya posesión se disputaban los pritáneos por ser sin duda más distinguidos y cómodos.
[61] Πέρδομαι, _pedo_.
[62] Hay en el texto un juego de palabras intraducible, basado en la semejanza de las palabras πρίων, _sierra_, y πρίω, _comprar_.
[63] Poco antes de reunirse la asamblea se purificaba el local, vertiendo sobre los bancos de los pritáneos algunas gotas de sangre de cerdo. Este sacrificio se ofrecía a Ceres.
[64] La palabra θεός, _dios_, entra en la composición de este nombre.
[65] Aristófanes parodia los prólogos de Eurípides, en los cuales uno de los personajes principales solía exponer fríamente toda su genealogía. Ifigenia, por ejemplo, presentándose sola en escena decía, (Vid. EURIP. _Ifig. in Tauride_): «Pélope hijo de Tántalo, cuando vino de Nisa se casó con la hija de Enomao, de la cual nació Atreo; de Atreo nacieron Menelao y Agamenón; este se casó con la hija de Tíndaro; y yo, Ifigenia, fui el fruto de este himeneo.»
[66] Los pritáneos estaban encargados de proveer a las necesidades de los ciudadanos pobres que habían servido a la república.
[67] Los pavos reales eran muy raros entonces en Atenas y se exponían todos los meses a la curiosidad pública. Tal vez los embajadores se presentarían en escena con plumas de pavo real, lo cual explica la exclamación de Diceópolis.
[68] Residencia de invierno del gran Rey; en el verano la corte residía en Susa. En Ecbatana se hacía la especie de vestido llamado _pérsida_, que sin duda traían los embajadores atenienses.
[69] Eutímenes fue arconte el 423 a. d. C., de modo que la embajada había durado trece años.
[70] Río de Lidia, que desemboca en el Egeo, junto a Éfeso.
[71] Antiguo rey de Atenas, sucedió a Cécrope en 1506.
[72] Censura de la ostentación de la corte de Persia. LUCIANO (_Hermótimo_, al fin) habla de las Montañas de Oro como de un país imaginario.
[73] Los griegos solo conocían los panes _cocidos en el horno_. HERÓDOTO (I, 133) hablando de los Persas dice: «El aniversario de su nacimiento es de todos los días el que celebran con preferencia, debiendo dar en él un convite, en el cual la gente más rica y principal suele sacar a la mesa bueyes enteros, caballos, camellos y asnos asados en el horno.» (_Tr. de Pou_).
[74] General ateniense, de elevada estatura y muy vil y cobarde. Aristófanes lanza contra él sus invectivas en casi todas sus comedias. El hecho más escandaloso de su vida pública fue el haber huido arrojando el escudo. (V. _Las Nubes_, 673; _Los Caballeros_, 958; _Las Aves_, 1473 y 1480; _Las Fiestas de Ceres_, 829, etc.)
[75] La palabra ψεῦδος, _mentira_, entra en la composición de este nombre. Recibían el título de _Ojo del Rey_ ciertos ministros de la confianza particular del monarca persa. Eran, como si dijéramos, _su brazo derecho_.
[76] Este agujero se llamaba ὀφθαλμὸς, ojo. El actor que desempeñaba el papel de Pseudartabas tenía una máscara con un solo ojo enormemente grande, de donde la comparación de Diceópolis.
[77] Jerga incomprensible que probablemente no tiene significado en lengua alguna. Algunos sabios orientalistas han creído encontrar en ella ciertos vestigios de la lengua persa, pero sumamente alterados e ininteligibles (Anquetil-Duperron y Sacy). Hotibius supone que es una frase griega, ligeramente alterada y que pudiera reconstruirse así:
ἐγὼ ἄρτι μὴν ἔξηρξ’ ἀναπιττοῦν αὖ σαθρά
y traducirse: «Yo hace poco he comenzado a calafatear de nuevo mis estropeadas naves.» -- Tal vez haya en todas estas ingeniosas explicaciones mucho de los sueños de los sabios de Campoamor, al interpretar el _Tururú y Tarará_.
[78] _Hianti podice_.
[79] Es decir, «que te apalee hasta dejarte bañado en sangre.»
[80] Hombre de relajadas costumbres citado muchas veces en las comedias de Aristófanes (V. _Las Aves_, 831; _Los Caballeros_, 1374; _Las Nubes_, 355; _Las Ranas_, 48; _Lisístrata_, 1092, etc.) Cratino también se ocupó de él en la _Botella de Mimbres_.
[81] Los embajadores se alojaban en el Pritaneo, donde eran mantenidos por cuenta del Estado.
[82] Embajador, que es preciso no confundir con otro Teoro, poeta de mala reputación, que vivía en Corinto para satisfacer sus crapulosas aficiones. Aristófanes le acusa de adulador, impío, adúltero y ladrón (_Las Avisp._ 42, 43; _Las Nubes_, 309).
[83] Alusión a la frialdad de sus dramas.
[84] Rey de Tracia, aliado de Atenas y muy poderoso. Murió algunos años después de la representación de _Los Acarnienses_ en una expedición contra los Tríbalos. (Véase TUCID., II, 368, 369; IV, 101.)
[85] Teres o Sitalces, llamado Sadoco por Tucídides (IV, 101.)
[86] Fiestas que duraban tres días y se celebraban en el mes Pianepsion (noviembre). Fueron establecidas en conmemoración de un combate entre atenienses y tebanos, en el cual cada pueblo estuvo representado por dos campeones. El ateniense derribó a su adversario por medio de un ardid, y salvó a su patria. La palabra encierra la idea de engaño (ἀπάτη), y por eso sin duda el hijo de Sitalces prefería estas fiestas a otras más solemnes.
[87] Pueblo de Tracia que habitaba en la orilla del Estrimón. Practicaban la circuncisión, por lo cual se les creyó judíos.
[88] _Quisnam ei mutilavit penem?_
[89] Entonces en guerra con los atenienses.
[90] Diceópolis había traído a la Asamblea su frugal desayuno. En _Las Junteras_, v. 306, se hace referencia a la misma costumbre.
[91] Los ajos les hacían más terribles en el combate, como a los gallos, a quienes se obligaba a comerlos antes de entrar en riña.
[92] La Asamblea se disolvía cuando se manifestaba algún augurio desfavorable.
[93] Para la inteligencia de esta frase y las siguientes es preciso tener en cuenta que la palabra griega σπονδαὶ, _treguas_, significa también _libaciones_.
[94] Alusión a los aprestos marítimos que entonces se hacían.
[95] Los soldados al partir a una expedición militar debían llevar víveres para tres días. (V. _La Paz_, 312; _Las Avispas_, 243.)
[96] Había en Atenas cuatro fiestas de Baco: 1.ª, las _Dionisíacas_, llamadas de los campos, se celebran en todo el Ática en el mes Posideón (diciembre-enero); 2.ª, las _Leneas_ (fiesta de los lagares) peculiares a Atenas, en el mes Gamelión (enero-febrero); 3.ª, las _Antesterias_ (febrero-marzo); 4.ª, las _Grandes Dionisíacas_ en el 12 de Elafebolión (marzo-abril). Las fiestas a que se refiere Diceópolis, son las segundas. En ellas fueron representadas _Los Acarnienses_ y _Los Caballeros_.
[97] Al terminar esta escena debía de haber necesariamente un cambio de decoración.
[98] Célebre andarín, natural de Crotona, que obtuvo tres veces el primer premio en los juegos Pitios. (HEROD., VIII, 47).
[99] Arconte de Atenas en tiempo de Darío. Durante su mando nevó tanto y se sintieron tan intensos fríos, que las gentes viéronse obligadas a encerrarse en sus casas. De ahí que su nombre se hubiese hecho proverbial para designar toda cosa fría en sentido propio o figurado.
[100] Juego de palabras intraducible. _Palena_ era un demo del Ática donde los atenienses lucharon contra Pisístrato cuando quiso apoderarse de la Tracia. Cambiando la P en B, resulta _Balena_, palabra que significa _lapidación_.
[101] Εὐφημεῖτε (_ore favete_), fórmula sacramental que pronunciaba el sacerdote antes de ofrecer el sacrificio.
[102] Llamábase así la joven que llevaba la cesta mística en las ceremonias religiosas. Solían ser de las más distinguidas familias.