Tres Comedias Modernas en un acto y en prosa
Chapter 1
E-text prepared by Juliet Sutherland, Chuck Greif, and the Project Gutenberg Online Distributed Proofreading Team (http://www.pgdp.net)
Transcriber's note:
Words printed in bold type (heavy figures) in the original book are here surrounded by equal signs (=bold=).
The accentuation of the Spanish words has not been modernized.
Tres Comedias Modernas
EN UN ACTO Y EN PROSA
LA MUELA DEL JUICIO
POR
MIGUEL RAMOS CARRIÓN
LAS SOLTERONAS
POR
LUIS COCAT Y HELIODORO CRIADO
LOS PANTALONES
POR
MARIANO BARRANCO
_EDITED WITH NOTES AND VOCABULARY_
BY
FREDERIC WILLIAM MORRISON, M.A.
_United States Naval Academy_
New York Henry Holt and Company Copyright, 1909,
December, 1925
Printed in the U. S. A.
PREFACE
It is hoped that this collection of modern Spanish comedies may be found useful as a contrast to the heavier reading material provided by the Spanish novel and short story. The novel should be studied in our courses as the great literary achievement of Nineteenth Century Spain; the short story, because it possesses the virtue of concentration. But Spanish prose, whether of the novel or the short story, offers peculiar difficulties to the English-speaking student. The periodic sentence, a surfeit of qualifying epithets, inversion, rhetorical and sententious monologues (cf. Galdos's novels), and, in the longer novels, complication and elaboration of plot, are obstacles in the way of the student's appreciation of the real beauties of this literature.
The language of these prose comedies, slightly embellished as all literary expression must be, is that used in conversation by the Spaniard of to-day, and on that account should prove valuable in furnishing the student with those living idioms and constructions that are rarely found in the longer novels.
In deference to American propriety, an occasional word or two, and in two cases entire scenes, have been omitted. In _La Muela del Juicio_ one scene has been omitted and another shortened on account of the presence of dialect; elsewhere, with a few exceptions, dialect forms have been given their Castilian equivalents. These changes have in no wise affected the plot or general interest of the plays.
It has not been thought necessary to furnish biographical sketches of the authors. With the exception of Ramos Carrión, who has attained a national reputation as a writer of comedies in prose and verse, they have not distinguished themselves from the many facile playwrights who entertain the public of Madrid.
The editor wishes to acknowledge his indebtedness to Dr. J. A. Ray, who was originally associated with him in the undertaking, but was compelled to withdraw from it at an early stage. About a third of the vocabulary is to be credited to him.
F. W. M.
U. S. NAVAL ACADEMY, September, 1909.
BIBLIOGRAPHICAL NOTE
Padre Francisco Blanco García, _La Literatura en el Siglo XIX_, Madrid 1891-4, 3 vols., in vol. 2, Cap. XXIV, _Últimas evoluciones de la literatura dramática_ (_conclusión_) = _Los géneros cómico y bajo-cómico_.
Jacinto Octavio Picón, _Prólogo_ to selections of Ramos Carrión's plays in _Teatro Moderno_, vol. 1, Madrid, 1894.
E. Gómez de Baquero, in _Letras é Ideas_, Barcelona, 1905, pp. 9-22, article entitled _Filosofía del Género Chico_, pp. 9-22.
LA MUELA DEL JUICIO
PASILLO CÓMICO ORIGINAL Y EN PROSA
POR
MIGUEL RAMOS CARRIÓN
REPARTO
_Personajes_
ISIDRA ROCÍO INOCENCIA DON ATILANO UN CABALLERO RAIGÓN PELÁEZ EL GARLOPA FRANCISCO LELIS
_Caballeros y señoras_
ACTO ÚNICO
La escena dividida. Á la derecha del actor sala de espera, lujosamente amueblada. Frente á la puerta del foro, en el centro, un velador con libros y periódicos. Al foro puerta, á la derecha otra y á la izquierda una que comunica con el gabinete. Ésta debe tener mampara con muelle, que se cierra por sí sola. El gabinete de operaciones, también amueblado con lujo. Á la izquierda balcón y al foro puerta. Sillón de operaciones. Armario con instrumentos quirúrgicos apropiados. Cuadro lleno de moldes metálicos para dentaduras. El título de profesor dentista en un marco dorado. Lavabo con palangana y varios frascos. Enseres de gran lujo. Aparato de luz eléctrica. Plantas tropicales en los ángulos de la sala.
ESCENA PRIMERA
RAIGÓN, _con batín_ (_en el gabinete_). _luego_ FRANCISCO
RAIGÓN.--¡Francisco! ¡Francisco! (_Á voces._) Esto no puede seguir así; no hay paciencia que baste. ¡Franciscoo!
FRANSISCO.--¿Qué manda usted?
RAIGÓN.--Voy á ponerte á la puerta de la calle. 5
FRANSISCO.--Señorito...
RAIGÓN.--¡Á callar! (_Pausa._) Tú eres listo...
FRANSISCO.--Gracias.
RAIGÓN.--Demasiado listo, tal vez.
FRANSISCO.--Es favor. 10
RAIGÓN.--Pero no he visto hombre más descuidado ni más holgazán. Yo quiero orden, y sobre todo orden, y mira como tienes todo esto... Los instrumentos mezclados con los cepillos, los frascos fuera de su lugar, la cocinilla sin alcohol y todo embrollado, todo lleno de 5 polvo...
FRANCISCO.--Pero, señorito...
RAIGÓN.--¡Basta! Si no te corriges, date por despedido. Unos por torpes y otros por haraganes, no se os puede sufrir. ¡Vaya con los criados! No basta pagarles 10 bien y tratarles bien y ser amable y cariñoso con ellos... (_Gritando. Pausa._)
FRANCISCO.--(¡Se necesita más paciencia!)
RAIGÓN.--Voy á salir. Tengo que hacer una operación importante en El Escorial y no volveré hasta la 15 noche...
FRANCISCO.--En ese caso quitaré la mampara de la escalera...
RAIGÓN.--No; déjala como si yo estuviese. No conviene nunca cerrar la puerta. Recibes á los que vengan, 20 les dices que estoy en cama algo enfermo y que vuelvan mañana. ¿Has entendido?
FRANCISCO.--Sí, señor, sí.
RAIGÓN.--Lo creo: á listo no te gana nadie; pero á descuidado y á sinvergüenza tampoco. 25
FRANCISCO.--Muchísimas gracias.
RAIGÓN.--Saca el estuche de operaciones. ¡El grande!
FRANCISCO.--Al momento.
RAIGÓN.--Voy á vestirme. Si viene algún cliente antes de que me marche, no le dejes pasar, porque no 30 puedo entretenerme.
FRANCISCO.--Está bien.
RAIGÓN.--¡Y cuidado conmigo! (_Vase Raigón por la puerta del foro.--Francisco pasa á la sala._)
ESCENA II
FRANCISCO. _luego_ DON ATILANO
FRANCISCO.--¡Pero qué tío más insoportable! Ya estoy deseando perderlo de vista. ¡Qué palabrotas y 5 qué modales, y qué...! Vamos, hombre, que no es para mi genio.
ATILANO (_Asomando la cabeza_).--¿Se puede?
FRANCISCO.--¡Don Atilano!
ATILANO.--¡Francisco! ¡Tú en esta casa! 10
FRANCISCO.--Estoy sirviendo aquí hace tres meses.
ATILANO.--Ya supe por tus compañeros que te habían dejado cesante.
FRANCISCO.--Suprimieron dos ordenanzas y me tocó la china. 15
ATILANO.--¡Cuánto me alegro!
FRANCISCO.--Hombre...
ATILANO.--De que estés aquí.
FRANCISCO.--¡Ah! ¿Y usted sigue lo mismo?
ATILANO.--Peor. 20
FRANCISCO.--¿Y yendo al Ministerio todos los días?
ATILANO.--Sin faltar uno. Allí me siento en el banco de la paciencia para saber cuando salen el señor ministro ó el señor subsecretario, y darles un avance. 25 Ahora confío en que me repondrán pronto, porque el nuevo subsecretario... ¿Tú no le conoces?
FRANCISCO.--No, señor; fué nombrado después de quedar yo cesante.
ATILANO.--Pues me ha recibido ya tres veces y ha estado conmigo muy afectuoso...
FRANCISCO.--¿Sí, eh? 5
ATILANO.--Es muy amable y muy simpático. Y yo, ya lo sabes, sigo la máxima del pobre porfiado... Erre que erre.
FRANCISCO.--Lo que es á paciencia no hay quien le gane á usted. 10
ATILANO.--¿Verdad que no? Las horas que me has visto pasar en aquella portería, junto á la estufa, fumando un cigarrillo y otro cigarrillo... Y á propósito de cigarrillos... (_Francisco echa mano como si fuera don Atilano á darle uno._) No; iba á preguntarte si 15 tienes uno, porque me he venido sin ellos.
FRANCISCO.--Tome usted un _susini_. (_Se lo da._)
ATILANO.--Gracias. ¿Me das una cerillita?
FRANCISCO.--Sí, señor.
ATILANO.--Gracias. 20
FRANCISCO.--Por lo visto sigue usted á la cuarta pregunta.
ATILANO.--No, hijo mío; ya he llegado á la quinta.
FRANCISCO.--Pero siempre de buen humor.
ATILANO.--Es lo único que tengo bueno. 25
FRANCISCO.--Mucho nos hacía usted reir á todos con las cosas que nos contaba...
ATILANO.--No se pasa mal el rato en aquella portería, no. Te aseguro que en cuanto me empleen, casi, casi, voy á echarla de menos. Aquel entrar y salir de 30 gente... Diputados, senadores, periodistas, pretendientes, señoras... de todas clases... ¡Qué _maremagnum_! Y los ordenanzas sin cesar de traer y llevar vasos de agua con azucarillo. ¡Cuidado con lo que beben los empleados públicos! Parece que no comen más que bacalao.
FRANCISCO.--¡Ja, ja! ¡Qué cosas tiene don Atilano! 5
ATILANO.--Son observaciones de cesante crónico...
FRANCISCO.--¿Y qué le trae á usted por aquí?
ATILANO.--Pues... necesito ver al señor Raigón.
FRANCISCO.--Hoy es imposible.
ATILANO.--¿Cómo? 10
FRANCISCO.--Me ha dado orden de decir á todo el que venga que está enfermo y que no recibe, porque tiene que salir y no volverá hasta la noche.
ATILANO.--No importa; vas á pasarle recado.
FRANCISCO.--¡Quiá, no, señor! Me lo ha prohibido, 15 y tiene un genio que ya, ya.
ATILANO.--A mí me recibe inmediatamente. Somos amigos de la niñez y hace que no nos vemos muchos años.
FRANCISCO.--Dispense usted; pero la orden ha sido terminante. 20
ATILANO.--Vamos, Francisquito, sé amable; hazme ese favor. Necesito con urgencia hablarle dos minutos.
FRANCISCO.--No puedo.
ATILANO.--Pero, hombre, tú que me has hecho tantas veces ver al ministro, nada menos que á su excelencia, 25 vas á negarte ahora...
FRANCISCO.--No me atrevo, la verdad.
ATILANO.--Yo te aseguro que no te regaña, que me recibe al momento. ¡Pues poquito gusto que tendrá en verme! Anda, pásale recado. 30
FRANCISCO.--Mire usted que va á ser inútil.
ATILANO.--No lo creas. Anda, Frasquito, anda. Ya sabes; Atilano Fuentesaúco; acuérdate de los garbanzos.
FRANCISCO.--Bueno, le complaceré á usted. (_Vase por el foro._) 5
ESCENA III
DON ATILANO
Yo espero que me reciba bien. Le hablaré de nuestra infancia... Estos recuerdos son siempre gratos y llegan muy adentro. (_Sentido._) Y si veo que se conmueve... le pido diez duros. ¿Qué menos? Un hombre que gana tanto no creo que se niegue á favorecer á un amigo 10 tan antiguo... y tan desgraciado. Por lo menos lograré lo de mi pobrecita hija; á eso no ha de negarse.
ESCENA IV
DICHO, RAIGÓN _y_ FRANCISCO, _en el gabinete_
RAIGÓN.--¡Eres un torpe, un animal! Ya te dije que no estaba para nadie.
FRANCISCO.--Como insistió de esa manera... 15
RAIGÓN.--Dile que entre... (Venir á entretenerme ahora...)
FRANCISCO.--Pase usted. (_Sosteniendo la mampara._)
ATILANO.--Gracias, Francisquito. (_Aparte al entrar en el gabinete. Francisco sale á la sala y se queda escuchando 20 junto á la puerta.--Mirando á Raigón y puesto casi en cuclillas, como cuando se hace fiestas á un niño._) ¡Je, je, je!
FRANCISCO.--(¡Para bromitas está el hombre!)
RAIGÓN (_Muy serio_).--Servidor de usted.
ATILANO (_Abriendo los brazos y yendo hacia él_).--¡Raigoncillo!
FRANCISCO.--(¡Así lo entretenga dos horas!) (_Vase 5 por el foro._)
RAIGÓN (_Dejándose abrazar y muy serio_).--Caballero...
ATILANO.--Pero, ¿qué es esto? ¿No me conoces?
RAIGÓN.--Sí, me parece recordar. 10
ATILANO.--Fuentesaúco, Atilano, tu amigo de la infancia, tu compañero del colegio de don Cosme. (_Abrazándole._)
RAIGÓN.--¡Ah! Sí, sí. (_Con frialdad._)
ATILANO.--Ya lo creo, hombre, estas cosas no se 15 olvidan nunca. Muy transformado estás; pero te hubiera reconocido al momento.
RAIGÓN.--Bien, pues usted dirá...
ATILANO.--¿Qué es eso de usted? Trátame con toda confianza como yo á tí. ¡No faltaba más! Dos 20 amigos íntimos, que no se separaban nunca, que han estudiado juntos todo el bachillerato... Siéntate, hombre, siéntate. (_Sentándose._)
RAIGÓN.--Es que tengo mucha prisa. (_Sentándose._) 25
ATILANO.--Ya me lo ha dicho el criado; pero tranquilízate, porque seré muy breve. No he venido más que para tener el gusto de darte un abrazo. Más despacio otro día, hablaremos de aquellos tiempos felices... ¡Qué dichosos éramos entonces! Con la alegría de la 30 niñez, soñando un porvenir de color de rosa... ¡Ay! Tú lo has realizado; pero yo... (_Suspirando._) En fin, no quiero entristecerte refiriéndote mis desgracias. Hoy, por una casualidad, hablando con otro compañero nuestro, aquél que llamábamos Pandereta, ¿te acuerdas? ¡Pandereta! 5
RAIGÓN.--No.
ATILANO.--(Éste no quiere acordarse de nada.) Pues bien; hablando con ése en esta misma calle, ahí, frente á esta casa, me dijo señalando á la muestra que tienes en los balcones: «¡Ése sí que ha hecho suerte! Ahí le 10 tienes, el más famoso, el mejor dentista de España, Manolito Pérez.»--«¡Manolito!» exclamé yo muy sorprendido.--«¿Pero ese renombrado Raigón es Manolito Pérez?»--«El mismo.»
RAIGÓN.--Sí; como es menos común, uso el apellido 15 de mi madre.
ATILANO.--Y muy bien usado. ¡Raigón! El apellido más propio para un dentista. Siempre tuviste disposición para estas cosas: en la clase de matemáticas eras una especialidad para la extracción de raíces. ¡Je, 20 je! (No le ha hecho gracia el chistecito.)
RAIGÓN.--Yo siento mucho no poder detenerme más; pero me aguardan y...
ATILANO.--Acabo al instante. ¿Sigues soltero?
RAIGÓN.--Siempre. 25
ATILANO.--Yo no. Soy viudo y tengo una hija, un ángel, que es mi único consuelo en este mundo. Cose para las tiendas y con eso vamos viviendo mientras no me emplean. Trabaja la infeliz, dale que le das á la máquina, una silenciosa que voy pagando á plazos. 30 ¡Ay! (_Suspira._) Pero hace dos semanas, mi pobrecita hija, apenas puede coser, porque de noche y de día está en un grito.
RAIGÓN.--¿Pues?
ATILANO.--Le ha salido la muela del juicio un poco torcida y la hace sufrir de un modo horrible. No hay 5 más remedio que extraerla; pero, ¿cómo? Yo me encuentro sin recursos, en una situación deplorable, puedes creerlo, deplorable; ni aun dispongo para llevarla á un mal dentista.
RAIGÓN (_Levantándose_).--¡Acabáramos! Pues si no 10 es más que eso...
ATILANO.--Nada más.
RAIGÓN.--Los jueves, de tres á cinco, tengo consulta gratis para los pobres.
ATILANO.--¿Eh? (_Levantándose._) 15
RAIGÓN.--Ven con tu hija y se la operará como sea preciso. ¡Vaya, adiós! ¡Francisco! (_Llamando._)
ATILANO.--Adiós, hombre, adiós. (_Con amargura. Pasa á la sala._)
RAIGÓN.--¡Adiós! (Y para esto me ha entretenido 20 media hora.) (_Poniéndose el sombrero._)
ESCENA V
DICHOS _y_ FRANCISCO
RAIGÓN.--Me marcho por la escalera interior para no encontrarme con otro posma como ése, y por haberle dejado entrar estás despedido. Puedes buscar casa desde hoy; ya lo sabes. (_Vase._) 25
FRANCISCO.--Está bien, señorito.
ESCENA VI
DON ATILANO _y_ FRANCISCO, _que pasa á la sala_
ATILANO.--¡Inhumano, grosero! ¡Sacamuelas! Si siempre fué un adoquín, desde chico. ¡Y pensaba yo pedirle diez duros!... ¡Cualquiera le pide nada á ese hombre!
FRANCISCO.--¡Don Atilano! ¿Todavía está usted 5 aquí?
ATILANO.--¡Todavía!
FRANCISCO.--¿Qué le pasa á usted?
ATILANO.--¿Qué ha de pasarme? Que tu amo es el tío más soez de la tierra. 10
FRANCISCO.--Eso ya lo sabía yo.
ATILANO.--Me ha recibido de la manera más descortés, y al decirle que me encontraba sin medios y que mi hija necesitaba sacarse una muela, ¿sabes lo que ha dicho? 15
FRANCISCO.--¡Qué sé yo!
ATILANO.--Que los jueves tiene consulta para los pobres; así, en seco. (_Afligido. De pronto y con ira._) ¡Me han dado intenciones de saltarle dos muelas de una bofetada! 20
FRANCISCO.--Pues á mí me ha despedido por haberle dejado pasar á usted.
ATILANO.--¿De veras?
FRANCISCO.--Ahora mismo me ha dicho que busque casa. 25
ATILANO.--Hombre, cuánto siento haberte perjudicado...
FRANCISCO.--No señor, no; si me despide cada dos ó tres días; tiene un genio insufrible; pero ya no le sufro más, ahora va de veras y me largo. ¡Que lo aguante su abuela! Siempre está furioso.
ATILANO.--¡Parece mentira, ganando tanto 5 dinero!...
FRANCISCO.--¿Dinero? Eso no lo sabe usted bien. Esta casa es una romería. Días hay en que saca más de quinientas pesetas.
ATILANO.--¡Qué barbaridad! 10
FRANCISCO.--Si por cualquiera cosa lleva un dineral. Y cada vez más gente.
ATILANO.--Sí, ¿eh?
FRANCISCO.--Desde las once de la mañana hasta las seis de la tarde esta sala está llena de señoras y de caballeros... 15 Y cada uno dos duros, ó cuatro ó diez; conque eche usted la cuenta.
ATILANO.--¡Qué suerte! ¡Un hombre tan bruto!
FRANCISCO.--¿Y tacaño? Es de lo que no hay. Con decirle á usted que para todo ese trabajo no quiere 20 un ayudante. ¡Nada! Todo para él. Es así. (_Cerrando el puño._) Y figúrese usted si le convendría tener quien le ayudase; un día como hoy, por ejemplo, que necesita ausentarse para hacer una operación en El Escorial, pues pierde aquí todo ese dinero... y los 25 enfermos se van disgustados...
ATILANO.--Naturalmente.
FRANCISCO.--Hoy se marcharán Dios sabe cuántos... (_De pronto, como asaltado por una idea feliz._) ¡Caracoles! 30
ATILANO.--¿Qué?
FRANCISCO.--¡Caracoles!
ATILANO.--Ya lo he oído; caracoles.
FRANCISCO.--¿Quiere usted vengarse de ese tío grosero?
ATILANO.--No deseo otra cosa. Desde que me dijo 5 aquello de los jueves, tengo las tripas como una devanadera.
FRANCISCO.--Pues hay un medio de que usted y yo nos venguemos de sus groserías, ganándonos quince ó veinte duros. (_Muy alegre._) 10
ATILANO.--¿Qué dices?
FRANCISCO.--Él no volverá hasta la noche, y tenemos todo el día por nuestro.
ATILANO.--¿Para qué?
FRANCISCO.--Para recibir á los pacientes que vengan. 15 Usted espera ahí dentro, muy serio y muy grave, como sustituto del señor Raigón...
ATILANO.--Pero, hombre, si yo no sé sacar muelas...
FRANCISCO.--Ni hace falta. Á la mayoría de los que vienen les pone un algodoncito empapado en un 20 elixir y cocaína. Yo estoy enterado de todo esto. Una mechita, enjuáguese usted.--¡Dos duros!--¿Á ver cómo va eso? Perfectamente. Siga usted con lo mismo. ¡Dos duros!--Abra usted la boca. Hay inflamación; no debe operarse: ¡dos duros!--¡Y así, un jubileo 25 y venga guita!
ATILANO.--¡Francisco, por Dios!... (_Dudando, pero deseoso de aceptar._)
FRANCISCO.--No sea usted tonto. Usted no ha de volver por aquí... 30
ATILANO.--¿Yo? En mi vida.
FRANCISCO.--Y yo me voy mañana, conque...
ATILANO.--Paquito, que me comprometes... (_Como antes._)
FRANCISCO.--Vamos al comedor; tomará usted una copita de Pedro Jiménez para animarse. 5
ATILANO.--¡Frasquito!
FRANCISCO.--Que nos sacamos lo menos veinte duros y nos los repartimos como buenos hermanos...
ATILANO.--¡Diez duros! ¡La felicidad!
FRANCISCO.--Yo le indicaré á usted lo que debe 10 hacer. Andando, que ya sube alguien...
ATILANO.--¡Frasquito! ¡Frasquito!... (_Dudando y resolviéndose de pronto._) Andando. (_Vanse._)
ESCENA VII
INOCENCIA _y_ LELIS
LELIS.--Vamos, entra, no seas tonta.
INOCENCIA.--¿No hay nadie? 15
LELIS.--Nadie.
INOCENCIA.--Eso me tranquiliza.
LELIS.--Pero, por Dios, ¿á qué viene ese miedo?
INOCENCIA.--Temo encontrarme con algún conocido.
LELIS.--No hemos de tener esa desgracia. 20
INOCENCIA.--Si mi papá llegase á saber esto, yo creo que del disgusto se moría y después me mataba.
LELIS.--No, mujer, sería antes.
INOCENCIA.--Eso es; no sé lo que digo, estoy trastornada. 25
LELIS.--¡Claro! Sin dormir hace tres noches.
INOCENCIA.--Cuatro.
LELIS.--¿Y querías que te dejara así, pudiendo librarte de ese tormento? No, vida mía.
INOCENCIA.--¿Y cómo te has proporcionado esos tres duros? Dime la verdad, porque tú... tú no sueles tener mucho dinero. 5
LELIS.--Ni poco. Te lo contaré con toda franqueza. Voy á abrirte mi corazón. (_Deja el sombrero sobre el velador._)
INOCENCIA.--Bueno, ábrelo.
LELIS.--Verás. Como ya te he dicho, todas las 10 noches te oigo quejarte á través del tabique. ¡Maldito tabique! ¿Por qué la suerte ingrata nos ha colocado pared por medio? Es decir, ¿por qué ha colocado esa pared entre nosotros?
INOCENCIA.--Lelis; no digas eso. ¡Ay! ¡Ya me 15 vuelve! (_Llorando y llevándose la mano al carrillo._)
LELIS.--Así, así te oía anoche, y dije: de mañana no pasa. Si su pobre padre no puede sacrificar un par de duros, yo los buscaré. Hoy me levanté muy temprano, cogí una americana y unos pantalones... 20
INOCENCIA.--Y te los pusiste. Abrevia, hombre, abrevia.
LELIS.--No me los puse, es decir, me puse otros y aquéllos los llevé á una casa de préstamos. Por las dos prendas me han dado tres duros. 25
INOCENCIA.--¿Y si tu mamá descubre lo que has hecho?
LELIS.--Si lo descubre, lo descubro todo. Estoy resuelto. Yo soy así, no me atrevo á nada; pero cuando me atrevo soy atroz. 30
INOCENCIA.--Ya lo sé.
LELIS.--Pues para todo igual. Si mi mamá ó tu papá se enteran de nuestras relaciones, yo soy muy hombre para decirles: sí, la quiero con toda mi alma. La vecinita de la derecha me ha robado lo que tengo á la izquierda. (_Señalando el sitio del corazón._) Suyo es 5 y suyo será...
INOCENCIA.--¡Ay, Lelis!
LELIS.--¿Qué?
INOCENCIA.--Que me duele mucho. (_Llorando._)
LELIS.--Ten paciencia, monina, ya poco podemos 10 tardar. Somos los primeros.
INOCENCIA.--¿Me hará mucho daño?
LELIS.--No, no tengas miedo, un tirón nada más. Dicen que no hay mejor dentista en Madrid. Por eso te he traído aquí, aunque cueste más caro... 15
INOCENCIA.--Gracias, gracias, no sé cómo corresponder...
LELIS.--Ya te lo he dicho; dándome la muelita... Quiero conservarla. ¡Tu muela del juicio! Sólo de pensar en poseerla, pierdo yo el juicio. (_Va á abrazarla._) 20
INOCENCIA.--Vamos, sé juicioso.
LELIS.--Me voy á hacer con ella un alfiler para la corbata. (_Se sienta Inocencia._)
ESCENA VIII
DICHOS, DON ATILANO, _con el batín de raigón, y_ FRANCISCO, _en el gabinete._