Part 22
Así, en casa de Abraham, Cuyas aras culto dan A un solo Dios Soberano, Te ví en Ismael, de quien Desciende mi monarquía; Por señas, que desde el dia Que con sagrado desden Le echó de casa, porque Unos ídolos le halló, No te ví más.
INGENIO.
Es que yo Ese dia le falté, Pues con Ingenio mal pudo Los ídolos adorar.
ÁFRICA.
Que un Dios se ha de venerar, Ni lo niego ni lo dudo.
INGENIO.
Vida los cielos te den.
ÁFRICA.
¿De qué ese gozo te da?
INGENIO.
De que parece que ya Me vas conociendo bien. Y puesto que un pensamiento En la adoracion de un Dios Hasta aquí asiste á los dos, ¿Qué fiesta es esta?
ÁFRICA.
Oye atento: Descendiente de Ismael, Ya lo dije, herencia mia La agarena monarquía Es en África; y aunque él Varios dioses adoró, Porque era gentil Agar Su madre, volvió á adorar A un solo Dios, á quien yo Hasta hoy veneré, bien que Sin preceptos, porque espero Que de este Dios verdadero Un profeta me los dé, Que en las ciencias prometido De mis morabitos sabios (Cuyos doctos astrolabios Agujas del sol han sido) Es cierto vendrá, bien como Allá para el mismo empleo Su Dios espera el hebreo, De quien los principios tomo Para mi ley, aunque inquieta La esperanza de los dos, Dicta que él aguarda á un Dios, Y yo aguardo su profeta. De esta, pues, fija esperanza De que ha de venir, pendiente Vivo; y siendo en mí evidente La fe de mi confianza, Con relámpagos y truenos Le esperan las ánsias mias, Como esotro á su Mesías. Y así, al ver los aires llenos Hoy de horror, he presumido Que son aparatos ciertos De su venida, y abiertos Los claustros de mi sentido, Fiestas le hago, como quien Con escándalos le espera.
INGENIO.
Pues siendo desa manera, Aun no me conoces bien.
ÁFRICA.
¿Por qué?
INGENIO.
Porque si buscando Hoy á un Dios vamos los dos, A donde no hay ley no hay Dios; Y pues le estás esperando, Es precisa consecuencia Que miéntras sin ley estés, Estés sin Dios; con que es Más justo hacer de tí ausencia Que no asistirte.
ÁFRICA.
¿Pues qué Importa en mí ley no haya, Para que errada no vaya, Si primer principio fué, Que á mi opinion satisface, Pues no escogió sér ninguno, Que se salve cada uno En la religion que nace?
INGENIO.
¿Qué dices?
ÁFRICA.
Lo que yo creo; Y si este dogma nos dan Los ritos del Alcorán, Que ya profesar deseo, ¿No la he de admitir?
INGENIO.
Pues dí, ¿No dices que hay solo un Dios?
ÁFRICA.
Sí.
INGENIO.
¿Pues cómo puede en dos Leyes servirse? Vé aquí, Que una ley me da un precepto Y que otra ley no lo acepta; ¿Es justo que me prometa De dos causas un efecto? No, si á los dos desigualo, Y para salvarme fiel, ¿Cómo si es bueno sin él, Y cómo con él si es malo No te hace fuerza pensar, Que ateo que un Dios ignora, Y gentil que á otros adora, No se pueden conformar A un fin mismo? Siendo así, Que error en los tres arguya, ¿Quién podrá, en desgracia suya, Dél gozar sin él?
ÁFRICA.
A mí No me toca disputar Ley que espero no tener; Sólo el acero ha de ser El que la ha de sustentar; Y así, si apurar no quieres, Mira, has de ver y callar; Vuelva á cantar y bailar Cada uno con sus mujeres.
INGENIO.
¿Sus mujeres?
ÁFRICA.
Sí.
INGENIO.
¿Pues cuántas Hay que ese rito conceda?
ÁFRICA.
Las que uno sustentar pueda.
PENSAM.
¡Linda ley!
ÁFRICA.
¿De qué te espantas?
INGENIO.
De que á la razon no impida Que yo en dos esposas quiera Que me den un alma entera Y yo se la dé partida. Si es contrato natural Amor que confirma el trato, ¿Cómo puede ser contrato Lícito el que no es igual? ¿Yo he de querer y ofender A sus ojos lo que quiero? ¿Pues cómo ofendida espero Que no ofenda la mujer? Si, áun obligada, no es prenda Segura en ellas amor, ¿Cómo lo será el honor Ofendido?
PENSAM.
No te ofenda Eso á tí, pues peor hallar Será (si apurarlo quieres) Que tenga un hombre mujeres Que no pueda sustentar.
INGENIO.
¿Y este precepto tambien Has de conservar en tí, Venido el profeta?
ÁFRICA.
Sí.
INGENIO.
De aquí, Pensamiento, vén, Que ley que ya me propongo Fundar uno y otro error, No será ley en rigor.
PENSAM.
¿Qué será?
INGENIO.
Secta.
PENSAM.
Y áun hongo.
INGENIO.
Y si en ello has de creer Que pueda el que nazca y muera Salvarse en otra cualquiera, ¿Para qué la has menester?
ÁFRICA.
Para mayor perfeccion.
INGENIO.
¿Perfeccion habrá en aquella Ley que me salva sin ella?
ÁFRICA.
Sí, pues no fuera blason De Alá que me condenara En el rito que naciera Sin culpa mia.
INGENIO.
Sí fuera.
ÁFRICA.
¿Cómo?
INGENIO.
La razon es clara: El Dios que hallar imagino Ha de ser un Ente.
ÁFRICA.
Dí.
INGENIO.
De sí solo, en sí y por sí, Incomprensible y divino; Y siendo tal, cierto es que Dará su fe verdadera A quien quiera, y como quiera, Y cuando quiera, sin que Éste se pueda quejar De que al otro se la dió, Puesto que á todos dotó De razon para buscar La mejor, y mas el dia Que haya quien á todos fiel Nos dé testimonio dél, Y basta el que nos envía Cada dia su cuidado En tierra, aire, fuego y mar.
ÁFRICA.
Ya digo que argumentar No es á mi cólera dado; Cantad y bailad, y no Caso hagais, sino desprecio De filósofo tan necio.
PENSAM.
Lo mismo me hiciera yo Si pudiera, y por si no, Vuelva otra vez á cantar.
MÚSICA.
_Bailá, Africanos, bailá,_ _Que ya se os acerca el profeta Alá._
PENSAM.
_Que ya se os acerca, etc._
TODOS.
_Bailá, etc._ _(Vanse.)_
INGENIO.
De un abismo en otro abismo Dando, Pensamiento, vas.
PENSAM.
Pues un Dios tiene no más.
INGENIO.
Pero sin ley, es lo mismo Que el no tenerle.
PENSAM.
Aun bien, Que es la Sinagoga aquella, Y hay un Dios, y ley en ella.
INGENIO.
¿Ley y un Dios? Conmigo ven; ¿Mas no es Pablo con quien viene, De quien me hizo amigo fiel La escuela de Gamaliel Por el ingenio que tiene?
PENSAM.
Sí, llega.
INGENIO.
Envuelto está en ira, Retírate hasta despues.
PENSAM.
No es bueno lo que hablan, pues El Ingenio se retira.
_Sale la_ SINAGOGA _á lo judío, y_ SAN PABLO _á lo romano_.
SINAGOG.
Aunque el Centurion me asombre, Diciendo con voz severa: Verdaderamente era Hijo de Dios este hombre; Y aunque por su rey le nombre, Despues de hazañas tan feas, Un ladron, y en las ideas De su mortal frenesí Diga: Acuérdate de mí Cuando en tu reino te veas; Aunque la naturaleza Haga el extremo que admiro Cuando al último suspiro Le ve inclinar la cabeza, Cubriéndose de tristeza Uno y otro luminar, Ni le he de crêr, ni he de dar A partido mi rencor; Pues muerto, ha de ser mayor Contra cuantos promulgar Su ley intentan; y así, Pablo, pues de tí me fío, Toma este decreto mio; _(Dásele.)_ Parte á Damasco, que allí Crédito haber dado oí Sus bárbaros moradores A los extraños errores De aquesa ley, que infestando El orbe van publicando Cuatro humildes pescadores.
PABLO.
Estimo honor y decreto; Y cree que es con una accion Ya en mi mano ejecucion Lo que era en tu voz precepto: Gentil y hebreo, á este efecto Uno y otro aplauso gano, Pues que me hicieron, no en vano, Gentil y hebreo á este fin La tribu de Benjamin Y los fueros del romano. Y así, cumpliendo con dos Causas, dirá mi cuidado Si Dios y Crucificado Son buenas señas de Dios, Salid por fiadora vos, Hermosa esfera, de que Tan ira vuestra seré, Que sea comun desmayo, Relámpago, trueno y rayo Pablo de esa nueva fe.
SINAGOG.
_(Quédase como suspensa y que habla consigo.)_ Así lo creo de tí.
PABLO.
Dáme los brazos, y adios.
INGENIO.
Ya se despiden los dos.
PENSAM.
¿No es Pablo tu amigo?
INGENIO.
Sí.
PENSAM.
Llega á hablarle; quizá aquí Buen padrino en él tendrás.
INGENIO.
¿Pablo?
PABLO.
¿Ingenio?
INGENIO.
¿Dónde vas?
PABLO.
No puedo en el fin que sigo Detenerme á hablar contigo; Otro dia lo sabrás.
INGENIO.
¿Pues así al Ingenio dejas, Que amigo tan tuyo fué?
PABLO.
Otra vez satisfaré Con más espacio á tus quejas.
INGENIO.
Mira que de quien te alejas Soy yo.
PABLO.
Ya lo veo; mas hoy Déjame, Ingenio, que voy Tan veloz, que hacer quisiera Que mi pensamiento fuera Mi caballo.
PENSAM.
Yo lo soy, Pues bruto es el pensamiento De quien el ingenio va Atras dejándose.
INGENIO.
Ya Que huye mi conocimiento, Sin él á ella hablarla intento; Mas ¡ay! que al mirarla asombra. Sinagoga.
SINAGOG.
¿Quién me nombra?
_(Vuelve con espanto.)_
INGENIO.
El Ingenio soy; ¿de qué Temes?
SINAGOG.
Cualquier sombra fué Hoy de mi cadáver sombra, Segun hoy del Sabaoth La ira introduce cruel La confusion de Babel En el pueblo de Nembroth. Los sueños son de Behemot Cuantos padece mi pena; Y ya que á mí me enajena De mí mi discurso, dí, Si Ingenio eres, ya que aquí Llegaste, qué causa ordena, Ó, por decirlo mejor, Desordena, tierra y cielo, Que desde el pasado hielo De aquel súbito temblor, Que cubrió el mundo de horror, En mí no he vuelto; y así, Tú, si lo sabes, me dí, ¿Qué se hizo el dia aquel dia?
INGENIO.
A eso tambien yo venía.
SINAGOG.
¿A qué?
INGENIO.
A preguntarte á tí; Pero ya que me has ganado Hoy de mano en la pregunta, Lo que mi Ingenio barrunta, Viendo el orbe desahuciado, Es haber el fin llegado, O haber su Autor padecido; Y pues él restituido Se ve en su primer vigor, No ha sido él, sino su autor El que...
SINAGOG.
No ha sido, no ha sido, Si ya no quieres que sea Autor suyo un sedicioso Nazareno, escandaloso, Que en Palestina y Judea, En Samaria y Galilea, Predicando aquestos dias Dió á entender que era el Mesías, Hijo de Dios verdadero, Que há tantos siglos que espero.
INGENIO.
¿Y qué es dél?
SINAGOG.
Las ánsias mias En un palo le pusieron En el mismo dia que fué El eclipse, para que Los que bárbaros oyeron Su doctrina y la creyeron, Misterio hagan del fracaso, Que acaso les salió al paso Al espirar.
IDOLAT.
¿Luego el dia El sol murió que él moria?
SINAGOG.
Sí.
INGENIO.
Pues no fué muy acaso.
SINAGOG.
Sólo me faltaba ahora El que tú quisieses ser A dos sentidos, en uno Ingenio y en otro infiel, Para atreverte á dudar, Para arrojarlo á creer, Con los necios de mi pueblo, Si hice mal ó si hice bien.
INGENIO.
¿Hasta pensar é inferir A quién se ha negado?
SINAGOG.
A quien Infiera ó piense que yo No soy del Dios de Israel El bando favorecido Desde el prodigio de Oreb, Tribunal de luz, en cuya Consulta salió Moisés Por general de sus tropas, Hasta llegarse á poner En la prometida tierra, Que abunda de leche y miel. Si en esta, pues, prodigiosa Peregrinacion le hallé Todo ojos á mi mal, Todo manos á mi bien, Todo oidos á mi voz, Tan primera causa, que Todas las causas segundas Me obedecieron en él, ¿Quién me habia de trocar De agradecida en cruel? Del Bermejo mar lo diga La enjuta vereda, al ver Que fué amontonando ondas En uno y otro cancel, Montaña y pared, quien nunca Fué montaña ni pared. Entre una y otra columna El fuego lo diga, pues Tal vez me sirvió de antorcha Y de pabellon tal vez. La tierra lo diga, herida En Rafidin, pues correr Vió agua á las piedras, y el aire Al ver nevada su tez De aquella neutral vianda, Que en nubes de rosicler Cuajaba en maná la aurora, Lloviendo al amanecer, El aire el reparo al hambre, Como la tierra la sed; Si entre tantos beneficios Fué el mayor darme su ley En mármol escrita, siendo Su mismo dedo el cincel, Por quien la ley natural Vino á elevar y crecer Su primer candor, subiendo De dos preceptos á diez: ¿Cómo á tanto repetido Favor, á tanta merced (Como ántes dije), trocando El beneficio en desden, Ingrata la Sinagoga Habia de proceder, Dándole muerte á su Hijo? ¿Ni cómo podia ser El que sin estar cumplidas Las semanas de Daniel, Viniese sin aparatos, Que Isaías le prevé, Diciendo que ha de venir Con majestad y poder De relámpagos y truenos? Si al venir habian de ser, ¿Qué importara que al morir Los viésemos, para que Lo que fué acaso nos haga Sentir, dudar ó temer, Que lo que hubo de ser ántes Bastó que fuese despues? Y así, Ingenio, ó lo que eres (Que yo no me he de meter En si lo eres ó no), piensa Que á quien di la muerte, fué A un escandaloso jóven Que sedicioso, que infiel, Y amotinador del pueblo Para coronarse rey, En virtud de Belcebú Obró algun milagro, en fe De cuyo mágico arte Nos quiso dar á entender Que el prometido Mesías Estaba cumplido; y pues No pudo salvarse á sí, Discurre en si podrá ser Que á otros salvase: esto he dicho Porque astrólogo otra vez, No en el eclipse me arguyas, Que habrá para tí tambien Otro rencor, otra ira, Otra saña, otra esquivez, Otro azote ú otro acero, Otra cruz ú otro cordel. _(Vase.)_
INGENIO.
¿Pensamiento?
PENSAM.
Nada digas, Que todas tus dudas sé.
INGENIO.
¿Pues qué sabes?
PENSAM.
Que has hallado. En la Sinagoga ley Que adora á un Dios, primer causa, Que ojos, manos y oidos es; Y con todo eso, te queda De averiguar y saber Lo que á lo posible toca.
INGENIO.
Dices, Pensamiento, bien; Mas fáltate de añadir A esas dos razones...
PENSAM.
¿Qué?
INGENIO.
Que si adora, (como dijo) Solo un Dios, ¿cómo despues Dijo que á su Hijo esperaba? ¿Hijo y Padre fuerza no es Que sean dos? ¿Pues cómo á uno Adora solo?
PENSAM.
No sé.
INGENIO.
Y dejando esta razon Pendiente, ¿á qué causa, á qué Efecto espera á que venga (Segun nos lo dió á entender) De tu Dios el Hijo al mundo? Y cuando haya para qué, ¿Cómo pudo un hombre humano introducir que era él, Si lo era como hombre y Dios? Si no, ¿cómo al parecer (Túmulo de sus exequias) Vistieron de lobreguez, La tierra su verde alfombra, Y el cielo su azul dosel? En tan grandes confusiones, ¿Quién, cielos divinos, quién Sabrá responderme?
_VOZ._
Pablo.
_(Suena dentro un trueno, y vése como una luz de un relámpago.)_
INGENIO.
¿Qué estruendo es este?
_VOZ._
¿Por qué Me persigues?
PABLO.
¡Ay de mí!
INGENIO.
¿Qué voz, qué ruido es aquel, Que parece que los cielos Se han desplegado otra vez, Aquí para iluminar, Y allá para obscurecer?
PENSAM.
A las vislumbres de una Nube, que ha dado, al romper, Hojas de jazmin y rosa, Luz y voz, al parecer, Sobresaltado el caballo De Pablo, le arrastra.
INGENIO.
Vé, Pues eres tú más veloz, Llégale á favorecer.
PENSAM.
Sí haré, por si cae en mí.
_Descúbrese á caballo, y vase cayendo, y recíbele el_ PENSAMIENTO, _y le pasa, segun los versos, al_ INGENIO.
PABLO.
El rayo, Señor, detén, Basta el trueno de tu voz.
PENSAM.
Ayúdamele á tener, Que no basto, Ingenio, yo A levantarle.
INGENIO.
Sí haré.
_Sale la_ SINAGOGA.
SINAGOG.
Si Pablo muere, yo muero: ¿Qué es esto, Pablo?
PABLO.
Caer En el Pensamiento ántes, Y en el Ingenio despues.
_(Levántase como ciego.)_
Ciego estoy; pero mal digo, Que nunca he llegado á ver Más que cuando estoy más ciego.
SINAGOG.
Pues dí, no viendo, ¿qué ves?
PABLO.
No conviene que lo diga El hombre al hombre.
SINAGOG.
¿Por qué?
PABLO.
Porque no es fácil decir Lo que es difícil saber. Sólo diré, que yo solo Me he levantado al reves, Pues otros caen al subir, Y yo he subido al caer. Al tercer cielo he llegado; Si fué en espíritu ó fué En cuerpo, no sé; que yo Solo sé que no lo sé.
SINAGOG.
Ven á mis brazos, adonde Descanses.
PABLO.
La accion detén, No halagüeñamente fiera _(Huye.)_ Te acerques.
SINAGOG.
¿Con tal desden De tu Sinagoga huyes?
PABLO.
Sí, escandalosa; sí, infiel; Sí, tirana; sí, alevosa; Sí, traidora; sí, cruel.
SINAGOG.
¿Pablo?
PABLO.
Ya Pablo no soy, Ni vivo yo en mí.
SINAGOG.
¿Pues quién?
PABLO.
Cristo es el que vive en mí.
SINAGOG.
¿No es contra quien te envié?
PABLO.
Sí, pero á luz de eficaz Auxilio, he sabido que es El crucificado Cristo, Que sentenció tu esquivez, Hijo de Dios verdadero.
SINAGOG.
Bien que estás ciego se ve, O yo lo estoy, pues lo escucho Sin darte la muerte.
INGENIO.
Ten El acero, que por tí Le quiero yo convencer.
SINAGOG.
Argúyele, Ingenio, tú, Que yo ni puedo ni sé.
INGENIO.
¿El Crucificado, dices, Que era Hijo de Dios?
PABLO.
Sí.
INGENIO.
¿Pues Hay más de un Dios?
PABLO.
No.
INGENIO.
¿Pues cómo Es Hijo de Dios, sin ser Dios tambien?
PABLO.
Tambien es Dios.
INGENIO.
¿Pues cómo, si es Dios tambien, Solo un Dios son dos personas?
PABLO.
Aun más son, porque son tres.
INGENIO.
¿Tres, y un Dios solo?
PABLO.
Sí.
INGENIO.
¿Cómo?
PENSAM.
A aquesto importa atender, Por si es Pablo el que á Dionisio Le llega á satisfacer.
PABLO.
El bien no comunicado, ¿No fuera imperfecto bien?
INGENIO.
Proposicion es que yo Dejé pendiente otra vez.
PABLO.
¿Sér que fuera comprendido De quien infinito no es, Fuera infinito sér?
INGENIO.
No, Claro está, porque caber Lo más no podia en lo ménos.
PABLO.
Pues siendo infinito sér Dios, y siendo bien perfecto, Fuerza en una parte fué Comunicarse, y en otra El comunicarse á quien, Siendo él infinito, fuera Infinito como él; Pues si se comunicara A quien no lo podia ser, Quedara imperfecta toda Aquella distancia que Lo finito á lo infinito Dejara de comprender: Luego para que no haya En Dios imperfeccion, es Conveniencia de su esencia, Y precision de su sér, Por acto de entendimiento, Engendrar un Hijo, á quien Se comunique infinito: El Padre, que al Hijo ve, El Hijo, que mira al Padre, Llegándose á complacer Uno en otro, ¿no es preciso Proceda de amor tan fiel Un Espíritu que sea Igual á los dos, y que Procedido de los dos, No pueda entre ellos haber Por la comunicacion De personas, ni despues, Ni ántes, primero ó postrero Mayor ó menor?
INGENIO.
Sí.
PABLO.
Pues Una en los tres la deidad, Uno en los tres el poder, Uno en los tres el amor, Y uno en los tres el saber, Cierto es que en la esencia es uno, Siendo en las personas tres.
INGENIO.
Sobre la natural luz Del Ingenio, que al fin es Parte del alma, he quedado Satisfecho, al parecer, Hasta aquí.
SINAGOG.
Y hasta aquí yo Poco me debo ofender, Pues ver tres, y adorar uno, Me enseñó de Abraham la fe.
INGENIO.
Pero este Hijo, ¿á qué á la tierra Habia de venir?
PABLO.
A que Siendo infinita la culpa Del hombre, satisfacer Lo finito á lo infinito No podia; y así, fué Piedad que el Hijo de Dios Satisfaciese por él, Encarnando en una Vírgen Madre, que ántes, y despues, Y entónces, permaneciese Siempre Vírgen, sin romper Grosero cierzo de humano Contacto la candidez Del boton de la azucena, Ni el capillo del clavel.
INGENIO.
Hasta aquí, por respondido Tambien me doy.
SINAGOG.
Yo tambien; Pues es cierto que vendrá.
PABLO.
Y áun que ha venido lo es.
SINAGOG.
¿Cómo que ha venido?
PABLO.
Como Al que diste muerte fué, Siendo el divino Mesías Que esperabas.
SINAGOG.
No era él, Pues que no trajo cumplidas Las semanas de Daniel.
PABLO.
Sí era, pues tú no supiste Hacer los cómputos bien.
SINAGOG.
No era, pues no vino en nube, Como Isaías prevé.
PABLO.
Sí era, pues traje de siervo Dijo que traeria tambien.
SINAGOG.
No era, pues que habia de dar Su venida que temer.
PABLO.
Sí era, pues ese temor Dará al venir como Juez.
SINAGOG.
No era, pues de humilde Madre Al hielo le ví nacer.
PABLO.
Sí era, pues quedó en el parto Vírgen ántes y despues.
SINAGOG.
No era, pues simples pastores Le adoraron en Belén.
PABLO.
Sí era, pues á Belén vino A verle uno y otro rey.
SINAGOG.
No era, pues á Egipto huye Temiendo ajeno poder.
PABLO.
Sí era, pues derriba huyendo Los ídolos de Beel.
SINAGOG.
No era, pues su Madre llora El que le llegó á perder.
PABLO.
Sí era, pues le halló explicando Los misterios de la Ley.
SINAGOG.
No era, pues en un desierto Se rindió al hambre y la sed.
PABLO.
Sí era, pues huye vencido Espíritu inmundo dél.
SINAGOG.
No era, pues ver su peligro No supo al irlo á prender.
PABLO.
Sí era, pues todo era ojos, Haciendo á los ciegos ver.
SINAGOG.
No era, pues de piés y manos Le ata nudoso cordel.
PABLO.
Sí era, pues al impedido Todo era manos y piés.
SINAGOG.
No era, pues á sordo ó mudo No sabe qué responder.
PABLO.
Sí era, pues al mudo y sordo Todo lenguas y oidos fué.
SINAGOG.
No era, pues muere pasible.
PABLO.
Sí era, pues fué el padecer Como hombre, no como Dios.
SINAGOG.
No era.
PABLO.
Sí era.
INGENIO.
Suspended La cuestion; que al escuchar De tí que pasible fué _(A Pablo.)_ Como hombre, no como Dios, Siendo Dios y hombre despues;
_(A la Sinagoga.)_
De tí, que en el mundo, el mundo No le supo conocer En lo ignoto y lo pasible, La réplica tomaré. Que era manos, oidos y ojos Ese Hombre Dios (ó quien es), ¿Concedes?
SINAGOG.
Negar no puedo Que hizo andar, oir y ver.
INGENIO.
¿Pues de qué le hiciste causa?
SINAGOG.
De que dar quiso á entender (Escandalizando al pueblo) Que era Hijo de Dios.
INGENIO.
Saber Conviene si le esperabas.
SINAGOG.
Sí esperaba.
INGENIO.
¿Pues en quién Esperándole podias Mejores señas tener, Pues no vino por tu mal Quien vino á otros á hacer bien? Pero quizá habrá otra causa Para condenarle: ¿Qué Delitos le averiguaste?
SINAGOG.
¿No bastó este?
INGENIO.
No, porque Hombre tan malo que quiso Hijo de Dios parecer, No siéndolo, fuerza era De dañada intencion ser, De maligno corazon, De depravado interes; Y lo habia de mostrar En otras costumbres, pues Los efectos manifiestan De los pechos el doblez. ¿Qué ambicion tuvo?
SINAGOG.
Ninguna; Descalzo de pierna y pié Peregrinó en pobre traje.
INGENIO.
¿Qué valimiento tener Con príncipes intentó?
SINAGOG.
Ninguno, pues sólo fué Con humildes pescadores.
INGENIO.
¿Y qué medraron con él?
SINAGOG.
Sola la necesidad De volverse al barco y red.
INGENIO.
¿A qué humano afecto, afecto Le viste?
SINAGOG.
Ninguno sé.
INGENIO.
Luego convencida estás; Pues no habia de querer Hacer tal delito ántes, Para ser bueno despues. Y así, oh tú, Gentilidad, Que traes por Roma el poder De Europa; Asia, que invencible Le traes por Jerusalen; Ciega secta, á quien le dió Por el África Ismael, Por América Ateismo, Que vive sin Dios ni Ley;
_(Salen los cuatro.)_
LOS CUAT.
¿Para qué otra vez nos llamas?
INGENIO.
Para que todos noteis, Sin que ninguno alegar Pueda ignorancia despues, Que el Dios ignoto pasible, Que ojos, manos y oidos es, Y primer causa de causas, En boca de Pablo hallé.
SINAGOG.
Primero que se lo digas, Muerte á uno y otro daré.
_(Saca la espada y se amparan los dos de la Gentilidad.)_
LOS DOS.
Primero no.
SINAGOG.
Pues ¿adónde Habeis de huir?
GENTILID.
A mis piés.
SINAGOG.
¿Quién eres, deidad hermosa, Que ceñida de laurel, Temor y respeto infundes A la Sinagoga?
GENTILID.
¿Quién Sino la Gentilidad, Tuviera en tí ese poder?
SINAGOG.
Es verdad; colonia hoy Es la gran Jerusalen De Roma; pero ¿á qué causa Aquí en persona te ves, Si hasta aquí sólo asististe En ella por su virey?
GENTILID.
A causa de que sabiendo Cuanto apasionado juez, Has dado la muerte á un hombre, No sustanciándole bien El proceso, cuya injusta Sentencia ojeriza fué De los dioses, pues los cielos, En uno y otro vaiven, Al espirar titubearon, Casi arrancados del ej; A residenciarte traigo Ese ejército que ves, De cuyas tropas, llamada De aquella voz que escuché, A defender estas vidas Me he adelantado.
PABLO.
Y es bien, Que viendo la Sinagoga Me defiendas tú.
SINAGOG.
¿Por qué?
PABLO.