Part 6
El tabernero se ha equivocado; esto no es _champagne_; esto es sangre de dioses. ¡Bebe!
PACO
Venga.
DON NICOLÁS
Somos unos descorteses, Paco... lo somos porque hemos bebido antes que Araceli. ¡Qué demonio!... Y es que tú, maldito, estás borracho.
PACO
¿Yo?... ¡Sí!
DON NICOLÁS
Estás borracho. Y Daniel, donde le ves, también está borracho... (_Riendo._) Y no se levanta de ahí por no caerse... (_Riendo más._) Bueno... ahora usted, Araceli... ahora bebe usted.
ARACELI
Gracias, Nicolás, yo no quiero beber.
DON NICOLÁS
¿No quiere usted beber?
ARACELI
Ahora, no; luego.
DON NICOLÁS
¿Y por qué luego?... Luego también... ahora y luego, siempre... ¡se debe beber siempre!... Y si está usted enamorada, con más motivo; los amores son como las fresas, con vino están mejor.
ARACELI
Gracias, gracias... no deseo.
DON NICOLÁS
¿No quiere usted? Conformes; no insisto; en estos casos, la insistencia es descortesía. Pero tú, Daniel, sí beberás... tú eres de los míos.
DANIEL
Sí, hombre.
DON NICOLÁS
Va. ¡Ole! En el _champagne_ que este hombre ha bebido podríamos naufragar los tres.
PACO
(_A Araceli_). Niña... me voy con éste al comedor; que te vistas en seguida...
ARACELI
Ya sabes lo que te he dicho...
PACO
¡No, con capuchón, no! Te vistes como he dicho.
DON NICOLÁS
¿Qué... qué? ¿A ver qué es eso? ¡Que yo me enteré!
ARACELI
Nicolás, déme usted la razón.
DON NICOLÁS
(_Ofreciéndola la botella_). Tome usted...
ARACELI
¿No piensan ustedes ir al baile?
DON NICOLÁS
Sí.
ARACELI
¿No se trata de pasar una buena noche, sea como sea?
DON NICOLÁS
Exactamente.
ARACELI
¿Y no es cierto que á usted no le importa que la mujer que usted lleve vaya vestida de este ó aquel modo?
DON NICOLÁS
Crea usted que eso del vestido en noches como esta, me tiene completamente sin cuidado. ¡Mejor si va desnuda!
ARACELI
Pues Paco no es así.
DON NICOLÁS
Pero, hombre... ¡parece mentira!... ¿No me ves á mí?... ¡Deja que la mujer vaya á su gusto, hombre!... Si al fin ha de ser lo que ella quiera...
PACO
Me parece que no...
DON NICOLÁS
¡Mírele usted!... Si debe usted estar orgullosa de verle así, tan enamorado.
ARACELI
¿Enamorado?
DON NICOLÁS
Y dije poco: loco... loco está por usted...
ARACELI
Dice que soy una vieja...
DON NICOLÁS
Hombre, tanto como una anciana, no... pero tampoco diré que es usted una niña... ¿Verdad, Daniel, tú que la conociste joven?
DANIEL
Para mí siempre será una niña.
DON NICOLÁS
¡Ole! (_A Paco._) Esa frase también merece una copa. Bebe... (_A Paco._) Ahora, vámonos al comedor. (_A Araceli y á Daniel._) ¿No queréis venir?
ARACELI
Luego iré yo.
DON NICOLÁS
Usted manda. Tú, ¡eh!... tú, Daniel... ¿Vienes?
DANIEL
Después...
DON NICOLÁS
(_Riendo_). ¡No puede levantarse!... Está... ¡cómo está! (_Dando á entender que Daniel está borracho._) Vente tú, Paquito, vente conmigo...
PACO
(_A Araceli_). Ya sabes...
DON NICOLÁS
¡Déjala, hombre!... ¡Déjala!... (_Confidencial._) Te advierto que la Raquel está divina... ¡hay que comérsela!... (_Salen por la derecha._)
ESCENA IV
ARACELI y DANIEL
ARACELI
¿Le has oído, Daniel?
DANIEL
Le he oído.
ARACELI
¿Y qué piensas de él?
DANIEL
¡Psch!...
ARACELI
Claro... tú, ¿qué vas á decirme? Eres amigo suyo.
DANIEL
No, si callo no es por eso; es... ¡porque no sé qué decir! Creo que, en este caso, al hombre más experto le sucedería lo mismo.
ARACELI
¡Ah, Daniel, mi viejecito!... De todos los amores que pasaron por mi vida, el tuyo es el único que no ha dejado en mi carne ni en mi espíritu una sensación de brutalidad. Así, después de los años pasados, me pareces, más que un amante perdido, un hermano mayor, un segundo padre... algo muy mío que me quiere con cariño familiar... Cuando Paco, á quien yo le había hablado de nuestros amores, me dijo que habíais viajado juntos por el extranjero y que erais muy amigos, tuve una alegría inmensa. «Vendrá á verme», pensé. Y al saber más tarde que aún estabas soltero, hasta creí que te recobraba... «El me quiere--decía yo--, es el único hombre capaz de quererme, aunque ya no me encuentre bonita»...
DANIEL
¡Pobrecilla!
ARACELI
¿Tú sabes qué difícil y qué angustioso es para nosotras parecer bonitas, cuando ya vamos perdiendo la voluntad de serlo?
DANIEL
Yo lo sé todo, Araceli, por lo mismo que he pasado por todas las edades. Tú, en cuanto seas viejecita como yo, lo sabrás todo también. (_Pausa._)
ARACELI
¡Qué mala, qué ingrata he sido para ti, Daniel!
DANIEL
Yo creo que no.
ARACELI
Sí, fuí muy mala, muy cruel contigo, y merezco que me guardes rencor. ¡Pobre Daniel!... ¿Te acuerdas? Hace muchos años, cerca de veinte años... otra noche de máscaras...
DANIEL
Sí...
ARACELI
¿Por qué te dejé aquella noche?... ¡Loca! ¡Estúpida!... ¡Aquel Manolo, que ya se ha muerto!... Y si yo le hubiese querido, aún habría para mi ingratitud alguna disculpa. ¡Pero si yo no le amaba!... Tú lo sabes, Daniel... ¡Si yo no le amaba!... Sí puedo decir que aquella noche te dejé por un baile y un mantón de Manila... Y cuando á la mañana siguiente volví á nuestra casa... ¿te acuerdas?... tú estabas allí... pero yo no te encontraba... no te encontraba porque tú ya no eras el mismo... (_Llora._) ¡Lloras, Daniel! No, no, no... ¡eso no!... Yo no quiero hacerte llorar...
DANIEL
Déjame.
ARACELI
No quiero que llores...
DANIEL
Déjame... es que recuerdo... Los viejos no hacemos otra cosa; por eso lloramos tan á menudo; á mi edad, la conciencia es como una lágrima que llevamos dentro...
ARACELI
Pero, ¿es cierto que me guardas rencor por el daño que te hice?
DANIEL
Si tal hiciese, sería injusto contigo.
ARACELI
¡Oh, qué bueno eres!
DANIEL
No, no digas «¡qué bueno!...» Di, mejor, «¡qué viejo!...» La vejez suele parecernos bondadosa porque es pasiva... ¡fíjate en que, para reconocer mi bondad, has tenido que asomarte á la vejez.
ARACELI
¡Es verdad! Lo que fué torrente, hoy es agua mansa. ¿Por qué, cuando nos conocimos, no sería yo un poco más vieja ó tú un poquito más joven? Entonces, tal vez, hubiésemos sido dichosos el uno con el otro.
DANIEL
Tal vez...
ARACELI
Pero es muy difícil coincidir á esa cita que la Felicidad nos ha dado á todos; unos llegan demasiado pronto, otros demasiado tarde... Entonces, que yo me sentaba al banquete de la vida, tú, cansado ya de comer, empujabas con el pie la mesa de tu festín y cerrabas los ojos... Y los dos fuímos desgraciados: yo, porque deseaba mucho y tenía muy poco; tú, porque, teniéndolo todo, ya no querías nada... Pero tú, indudablemente, sufrías más que yo, porque tú no esperabas nada... mientras que yo deseaba, y un deseo siempre es una esperanza... y no hay bajo el sol nada más bonito que una esperanza... (_Pausa._) ¡Ahora te comprendo! Nadie es bueno, nadie es malo... son las circunstancias las que, pasajeramente, nos hacen malos ó buenos... (_Llora._)
DANIEL
No llores... Araceli... mi pobre Araceli... no llores... ¿para qué?... No se hable más de aquello, porque todos estamos pagados y en paz: lo que tú hiciste conmigo, lo hice yo con otra, y ahora Paco lo hace contigo. La vida es un veneno compuesto con mieles de amor, que va resbalando al través de los siglos de una boca á otra boca; y así, el hastío que tú bebiste en mis labios, se lo das á Paco ahora; y él, cuando sea viejo, besará otros labios jóvenes, y con el beso que les dé, les dará también el dolor... (_Pausa larga._)
ARACELI
¡Qué frío!... ¿No te parece que hace mucho frío esta noche?
DANIEL
Sí, mucho frío... A Teresa se lo dije antes.
ARACELI
(_Acercándose á la ventana_). Pues, no... los burletes ajustan bien; por aquí no entra ni pizca de aire.
DANIEL
Habrá por ahí alguna puerta abierta.
ARACELI
(_Asomándose á la del foro_). No, todo está bien cerrado. (_Se acerca á la chimenea como dispuesta á sentarse._)
DANIEL
No te sientes. Ve á ver qué ocurre en el comedor; me parece que ya va siendo hora de cenar.
ARACELI
En esta casa hoy no se cena.
DANIEL
¿Lo dices porque esos no dejan de beber?
ARACELI
¡Naturalmente! ¡Y no creas que Paco es el mejor!
DANIEL
¿Quieres un buen consejo?
ARACELI
¿Cuál?
DANIEL
Vístete en seguida.
ARACELI
Para el baile...
DANIEL
Sí.
ARACELI
¡Pero si no tengo ganas de salir!
DANIEL
No importa. Vístete y te ahorrarás un disgusto con Paco.
ARACELI
¿Y el disgusto de vestirme?
DANIEL
Bueno, allá tú. (_Risueño._) Recuerda que aquella noche, de que antes hablábamos, te perdí por no querer ponerme el frac... Y que ahora es él quien tiene el frac puesto, y tú la que no quiere vestirse...
ARACELI
¿Tú pensabas ir al baile?
DANIEL
¿Yo? (_Ríe._)
ARACELI
Entonces no salgo. Cuando esos se marchen, cenaremos juntos los dos. Yo te invito.
DANIEL
¿Y Paco?
ARACELI
Me es igual...
DANIEL
Me parece... en fin...
ARACELI
¿Qué?
DANIEL
Que haces una tontería. La cena va á costarte demasiado cara. (_Suenan dentro risas y voces._)
ARACELI
Ahí vienen esos.
ESCENA V
ARACELI, RAQUEL, LUISA, DANIEL
RAQUEL
(_Con una botella de «champagne»_). ¡Qué sorpresa! (_Riendo._)
LUISA
(_Que trae una bandeja con pasteles_). ¡Pero si está aquí don Daniel!...
RAQUEL
¡Viva el marqués, que va á beberse una copa de _champagne_!
DANIEL
Adiós, criaturas.
LUISA
¿Qué hacíais, pícaros?
ARACELI
Pues, ya lo veis...
RAQUEL
(_A Araceli_). Bebe.
LUISA
Toma antes un pastel; estos de chocolate son muy buenos.
ARACELI
¿Pero no vamos á cenar?
RAQUEL
¡Quién piensa en eso!
ARACELI
(_A Daniel_). ¿Qué te dije yo?
LUISA
Ahora nos vamos á Fornos; son cerca de las once. ¿Pero qué haces que no te vistes?
ARACELI
Ya veremos...
RAQUEL
Te aconsejo que no dejes á Paco solo.
ARACELI
¿Por qué?
LUISA
¡Ah, sí! Porque Paco está que arde. Yo no quería decirte nada, pero ya que ésta ha empezado...
ARACELI
Pues, ¿qué le sucede?
RAQUEL
Que Catalina está volviéndole tarumba.
ARACELI
Por mí...
RAQUEL
¿No te importa?
ARACELI
Ni pizca.
LUISA
¡Chica!... ¡Haces bien!... ¿Eh? ¿Verdad que estos pasteles de chocolate están muy buenos?
ARACELI
Muy ricos.
RAQUEL
Mirad, yo me chupo los dedos. Ello no será muy _chic_, pero es muy práctico.
LUISA
(_Imitando á Raquel_). ¡Yo también, yo también!...
RAQUEL
(_Acercándose á la puerta lateral derecha_). ¡Nicolás, Nicolás!... Os advierto que Nicolás, con lo que ha bebido, está delicioso esta noche.
LUISA
Tiene muy buena sombra.
RAQUEL
¡Ja, ja, ja!... Ese hombre, si se hubiese metido á clown, habría sido célebre. ¡Cuidado si la historia de don Casimiro tiene gracia!...
LUISA
¡Ah, sí! Cuéntala... veréis...
RAQUEL
Veréis... (_A Araceli._) ¿Tú conoces á Casimiro Giralt, ese viejo pintado de rubio que te presenté una noche en Apolo?...
ARACELI
¿El que tuvo relaciones con Fuensanta?
RAQUEL
¡Ese! Como sabes, Casimiro está casado y tiene un hijo de veintidós ó veintitrés años, que se llama Antonio, y es «el ojito derecho» de su madre. (_Bebe._) ¡Ah, y que no toquen á Antoñito, porque doña Cecilia se vuelve loca! ¿Usted se entera, marqués?
DANIEL
Sí, mujer, sigue.
RAQUEL
Pues dice Nicolás que Antoñito se enamoró, pero como una fiera, de una muchacha pobre, planchadora por más señas, y que á todo trance quería casarse con ella. Hasta que se lo dijo á su padre, á don Casimiro... y desde aquel día, el pobre muchacho no hizo más que llorar por los rincones, enflaquecer y quedarse sin color. Los médicos decían que iba para tísico.
LUISA
Como si estuviese embrujado, ¿comprendes?
RAQUEL
Hasta que doña Cecilia le cogió por su cuenta y, por buenas ó por malas, le arrancó el secreto de su pena.--Es que estoy enamorado de una mujer y no puedo casarme con ella--decía el chico.--¿Y por qué?--Porque no puedo.--¿Pero por qué no puedes?...--Hasta que cantó:--Porque mi padre me ha dicho que esa muchacha... ¡es hija suya!...
ARACELI
¡Pobre chico!
RAQUEL
No te apures... ¡Los muchachos se casan!...
DANIEL
¿Pero no son hermanos?
LUISA
¡No lo son!
RAQUEL
¡No lo son, no!... Porque doña Cecilia, comprendiendo que á su hijo aquella pena iba á costarle la vida, echó por la calle de en medio, y ha confesado que Antonio... ¡no es hijo de su padre! (_Riendo._)
LUISA
(_Riendo_). ¡Y se casan, se casan!...
RAQUEL
(_Como si llorase_). Mujer, di más bien: «Y se casan, y se casan...» ¡No te alegres tanto del mal del prójimo!... (_Todos ríen._)
ESCENA VI
DICHOS y CATALINA, PACO, DON NICOLÁS y ÁNGEL, que entran por la derecha con gran algazara
CATALINA
(_Aparece empujada por sus acompañantes_). ¡Que vais á hacerme caer! ¡No seáis locos!
PACO
¡Tú llegarás á donde quieras!
ÁNGEL
Llegarás al suelo.
DON NICOLÁS
Te impulsamos nosotros.
CATALINA
¡Dejadme, que tengo cosquillas!
ÁNGEL
¡Déjala, hombre!
DON NICOLÁS
¡Adiós! ¡Este la ha cogido ya!
ÁNGEL
¿El qué?
DON NICOLÁS
La borrachera, hombre.
ÁNGEL
¡Toma!
PACO
Todos estáis como uvas. A éste no le cabe en el cuerpo ni media copa más. Si le aprietas el cinturón, se vierte.
DON NICOLÁS
¡Y á mucha honra! Yo soy sincero... yo tengo el valor de mis vicios.
PACO
(_Por Araceli y Daniel_). ¿Y éstos, no beben?
DON NICOLÁS
Beberán, hombre, beberán; de ello me encargo yo.
ÁNGEL
Me encargo yo. (_Coge una botella._)
ARACELI
Gracias, Ángel.
DANIEL
Yo, sí. ¡No se dirá nunca que le he vuelto la cara al _champagne_!
DON NICOLÁS
¡Muy bien!
RAQUEL
(_A don Nicolás_). Mira, mira cómo tienes la pechera...
DON NICOLÁS
¡Pobre camisa! Cuando salgamos del baile la vamos á llevar clavada en un bastón, como una bandera. ¡Vámonos al baile!...
ÁNGEL
Al baile.
LUISA
Al baile, al baile.
RAQUEL
¡Al baile!... ¡Todos!...
PACO
(_A Araceli_). ¿Y tú, no acabas de vestirte?
ARACELI
Pero Paco...
RAQUEL, LUISA, DON NICOLÁS, ÁNGEL
¡Al baile, pero todos!... ¡No valen disculpas!
RAQUEL
¡En esta casa no ha de quedar nadie!
PACO
(_Amenazador_). ¿No sabes lo que te dije antes?... ¿Es que quieres ponerme en ridículo?
ARACELI
Vete tú.
PACO
Pero contigo.
ARACELI
¡Conmigo!...
DON NICOLÁS, ÁNGEL
¡Con usted, sí, señora!
RAQUEL, LUISA
¡No hay escape!
CATALINA
No insistáis; si ella no quiere ir...
ARACELI
(_Suplicante_). ¡Pero si es que esta noche no me siento bien!... Paco ya lo sabe; que lo diga él... Me duele mucho la cabeza... Tengo mucho frío...
ÁNGEL
Yo creo que ese malestar es falta de _champagne_.
DON NICOLÁS
¡Es muy posible! Hay que someterla á un tratamiento enérgico. (_Coge la botella._)
PACO
Déjame á mí; yo la curaré. Bebe, Araceli. (_Agresivo._)
ARACELI
No quiero, Paco.
PACO
Bebe...
ARACELI
No tengo sed.
PACO
Sin sed. Bebe.
ARACELI
No bebo.
PACO
Bebe.
ARACELI
¿Estás borracho?
PACO
Estoy como quiero. ¡Bebe... bebe ó te rompo la copa en la cara!...
ARACELI
¡Paco!... (_Llora._)
DON NICOLÁS
¡Eso, no!... (_Todos se interponen._)
PACO
¡Maldita sea!... (_Tira la copa al suelo._)
RAQUEL
¡La hizo añicos! Estas cuestiones familiares las paga siempre la vajilla.
DON NICOLÁS
¡Alto el fuego! A mí me gustaría que Araceli viniese con nosotros... me gustaría, porque á mí el buen humor del prójimo me engorda... ¡palabra!... Ya sé que la Humanidad no es así... ¡ni mucho menos!... Ya sé que, por regla general, lo que yo como á gusto le hace daño á mi amigo... Yo, no; yo quiero que todo el mundo ría, que todo el mundo esté contento... Pero, si Araceli no quiere, bueno... ahogaré mi dolor...
RAQUEL
Con vino lo ahogarás, borrachón.
DON NICOLÁS
Con vino... con vino...
ÁNGEL, LUISA
¡Ahoguemos nuestras penas!
CATALINA
No esté usted triste, Paco.
PACO
¿Yo?... ¡Ca!
CATALINA
Sí, lo he notado; se ha quedado usted triste.
PACO
¿Yo?... ¿Triste yo?... ¡No me conoces! ¿Triste yo, estando tú aquí? (_La abraza._)
ARACELI
¡Paco, Paco!... ¿No consideras que yo estoy aquí?
PACO
¿Y qué?
ARACELI
Eso es una canallada; sois unos canallas; lo eres tú, porque la abrazas; lo es ella, dejándose abrazar por ti.
PACO
Hago lo que quiero.
ARACELI
Será fuera de aquí.
PACO
Será en la calle... Yo necesito una mujer para esta noche; tú no quieres acompañarme y busco á ésta. Ya te lo dije antes bien clarito: mujeres que vengan al baile conmigo, no han de faltarme.
ARACELI
Canallita... ¡Tú, como todos, sois unos chulos de frac! (_Llora._)
ÁNGEL
(_Recogiéndose los faldones del frac_). ¿Nos ha llamado chulos?
DON NICOLÁS
(_Solemne_). ¡Respetable concurrencia! Creo llegado el momento de beber una copa.
RAQUEL, LUISA
¡Otra, dirás!
DON NICOLÁS
Otra... ¡y que no sea la última!
ÁNGEL
Amén.
DON NICOLÁS
Brindemos, pero solemnemente, con verdadera unción, por la ingratitud.
RAQUEL, LUISA, ÁNGEL
¡Viva la ingratitud!
DON NICOLÁS
¡Viva la diosa santa que embellece la vida, porque la llena de sorpresas! ¡Viva la ingratitud, repito! Porque, gracias á ella, las mujeres que amaron á otros pueden llegar á caer en nuestros brazos... y las amadas que ya empezaban á aburrirnos, se van con el primer amigo buen mozo que viene á visitarnos, y nos dejan en paz... (_Bebe._)
TODOS
¡Bravo!... ¡Muy bien!
ARACELI
(_Aparte_). Miserables... (_Va á sentarse cerca de Daniel._)
ÁNGEL
¡Bravísimo!
LUISA
¡Brindemos por todos los hombres que hemos olvidado!
CATALINA
Brindemos.
RAQUEL
¡No!... Porque ibais á estar bebiendo toda la noche y se os iban á quedar para otro día más de la mitad...
ÁNGEL
¡Divina! (_Todas ríen._)
DON NICOLÁS
¿Conque, nos vamos?
PACO
¡Vámonos, sí!
ÁNGEL
¿A Fornos?
RAQUEL
A Fornos y desde allí al baile.
PACO
(_A Catalina_). Yo, contigo.
CATALINA
¿Pero... y Araceli?
PACO
¿Qué te importa? Esa concluyó, y empiezas tú.
ÁNGEL
(_A Luisa_). Mi brazo.
DON NICOLÁS
¿Qué decís? ¿Vamos á ir á pie?... ¡Ca, hombre!... En coche es mejor.
RAQUEL, LUISA, CATALINA
¡Sí, sí, en coche!...
DON NICOLÁS
¿No hay quien avise un coche?
PACO
¡Sí, hombre, al momento! (_Asomándose á la puerta del foro._) ¡Teresa! ¡Teresa!...
DON NICOLÁS
No te oye... ¡Ja, ja, ja!... ¡Es inútil!...
PACO
¡Teresa!...
DON NICOLÁS
Estará borracha también.
ESCENA VII
DICHOS y TERESA
TERESA
¿Qué mandan ustedes?
DON NICOLÁS
(_Asombrado_). ¡No está borracha, no! ¡La templanza refugiándose en las cocinas!... ¡Increíble!
TERESA
Ustedes dirán.
PACO
Avisa un coche.
RAQUEL
Un coche es poco; avise usted dos.
ÁNGEL
Avise usted tres; ¡somos seis!...
TERESA
¿En qué quedamos?
DON NICOLÁS
En eso: avise usted tres coches... puesto que somos tres parejas.
TERESA
En seguida. (_Vase. En este momento suena dentro un alegre paso doble, que se acerca y luego se aleja rápidamente. Todos corren hacia la ventana, dando muestras de gran alegría._)
RAQUEL, LUISA, CATALINA
¡Una estudiantina! ¡Una estudiantina!
ÁNGEL
¡Señores!... ¡Qué hermoso! ¡Está nevando!
PACO
¿Qué importa la nieve?
ÁNGEL
¡Viva la alegría!
DON NICOLÁS
¡Viva el _champagne_! (_Pausa. Todos escuchan._)
RAQUEL
(_A don Nicolás_). Vamos á bailar.
DON NICOLÁS
No puedo.
RAQUEL
No sé entonces para qué vas al baile.
DON NICOLÁS
¿Pero es que á los bailes se va á bailar? ¡Inocente! ¡Se va á beber!...
ÁNGEL
¿Y no vamos á beber desde aquí hasta que lleguemos á Fornos?...
LUISA
¡Dejaros ya de vino!
ÁNGEL
¡Tengo una idea!... ¡¡Ah!!
DON NICOLÁS
¿Cuál?
ÁNGEL
¡Una admirable idea!
TERESA
Señores... ahí están los coches.
PAGO
¿Los tres?.
TERESA
Sí, señor, los tres.
ÁNGEL
¡Esperad, esperad!... (_Sale precipitadamente por la derecha. Todos le siguen y se detienen junto á la puerta._)
DON NICOLÁS
¿Pero á dónde va ese?
RAQUEL
Alguna diablura se le ha ocurrido.
LUISA
Indudablemente. Le conozco.
DON NICOLÁS
¡Admirable, admirable!
RAQUEL
La gran idea.
ÁNGEL
¡La barrica del Jerez! (_Aparece empujando un barril y todos le ayudan._) ¡Teresa, Teresa!...
TERESA
Mándeme usted.
ÁNGEL
Avise usted otro coche.
RAQUEL, LUISA, CATALINA
¡Otro coche! Hacen falta cuatro coches.
PACO
¡Cuatro... sí... cuatro!
DON NICOLÁS
Uno para cada pareja y otro para el vino.
PACO
Tú, Nicolás, súbete encima del barril; oficia de dios Baco...
DON NICOLÁS
No... no puedo... ¡dejadme! ¡Que me vais á romper algo! (_Estúdiese bien toda esta escena, cuyo interés depende en absoluto del conjunto._)
RAQUEL, LUISA, CATALINA
¡Adiós, Araceli... Daniel!...
ÁNGEL
¡Hasta mañana, si podemos volver!... (_Salen en tropel por el foro, gritando y riendo, y se oye un gran estrépito, como si el barril hubiese caído por la escalera._)
ESCENA VIII
ARACELI y DANIEL
DANIEL
Debiste marcharte con ellos.
ARACELI
¡Bah!... ¿Por qué?... Mejor estoy aquí.
DANIEL
¡Mi pobre Araceli!... Tú quieres á Paco... tú, en estos momentos, sufres mucho.
ARACELI
Sí, le quiero... (_Con indiferencia fingida._)
DANIEL
¡No disimules! Le quieres tranquilamente, pero también intensamente, como yo te quise. ¿Ves?... En la vida todo se repite: un Carnaval me dejó sin ti, y otro Carnaval te deja sin él... (_Pausa._) ¡Lloras!... No, no...
ARACELI
No puedo contenerme... Perdona... déjame llorar: lloro de rabia... no lloro por él, por él no... no... ¡no!...
DANIEL
¡Y aunque llorases por él!... ¿Acaso hace veinte años, en una noche como ésta, no lloré yo por ti?
TELON
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INDICE
Páginas
Sinfonía.--Mi primer estreno 5
Nochebuena 13
El pasado vuelve 81
Frío (dos actos) 147
* * * * *
OBRAS DE EDUARDO ZAMACOIS
La enferma.--Punto-Negro.--Incesto.--Tik-Nay ("El payaso inimitable").--Loca de amor.--El seductor.--Duelo á muerte.--Memorias de una cortesana.--Sobre el abismo.--El otro.
NOVELAS CORTAS.--Bodas trágicas.--La estatua.--La quimera.--El lacayo.--Noche de bodas.--Amar á obscuras.--Semana de pasión (cuatro volúmenes).
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Desde mi butaca ("Apuntes para una psicología de nuestros actores").--Impresiones de arte.--Río abajo.--De mi vida.
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De carne y hueso.--Horas crueles.
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EN PRENSA
POR BRETAÑA
DE
JOAQUÍN DICENTA
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MIS CONTEMPORANEOS
VICENTE BLASCO IBÁÑEZ
POR
EDUARDO ZAMACOIS
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