Señora ama: Comedia en tres actos
Part 5
¡Déjalas! Si too esto se va a terminar de una vez... hoy mismo.
POLA
¡Yo con naide me metía!...
JORJA
¡Yo bien callá me estaba!
DOMINICA
Dejar que venga el amo, que bien pue ser que esté al llegar. Veréis el paso que vais a llevar toos; vosotros de la dehesa, y vosotros de la Umbría... y otras también, que no vais a ser vosotros solos, que too esto va a terminarse y too va a ir por otro orden, que a toos os he aguantao largo...
GUBESINDA
¡Si supieas sostenerte en lo que dices!
POLA
¡Eso es! ¡Ay, Virgen Santísima! ¿Qué será de nosotros? ¿Ande iremos, siete que nos juntamos, sin más amparo que esta casa...?
JORJA
¡Señora ama! ¡Por la salú de lo que usté más quiera! ¡Ay, madre! ¿Qué será de esas criaturas?
DOMINICA
¡Ni que repliquéis, ni que lloréis, que no ha de valeros!... ¡Se acabó, se acabó! ¿Qué os teníais creído? ¿Que toda la vida iba a ser lo mismo? ¿Que yo no soy naide? ¡Ahora mismo os quitáis de mi vista y que no os vea yo más!
JORJA
¡Venir acá, hijos míos! ¡Venir acá!
DOMINICA
¡Que no me llames a los muchachos! ¡Que no quieo ni verlos! ¡Se acabaron pa mí los muchachos de nadie! ¡Y vosotras y toos! Y ahora mismo os vais por esa puerta y no me volváis a entrar por ella... ¡Ahora mismo!
GUBESINDA
¡Vamos, largarse!
JORJA
¡Ay, madre! ¡Que nunca he visto así al ama, ni creí verla nunca!
POLA
¡Si teníais que hartarla entre toos!
JORJA
¡Mia quién habla! ¡Si no fuean algunas!...
DOMINICA
¿Pero no os he dicho que no quiero veros?
GUBESINDA
Andar, andar... Que ya estoy yo tamién asustá; que esto tie su misterio.
~(Salen la Jorja y la Pola.)~
ESCENA VI
DOMINICA y GUBESINDA
DOMINICA
No me mires... Porque va a ser como lo digo. Mañana no me queda nadie de toa esta gente y si Feliciano quie ponerse de su parte... Pero no se pondrá, que alguna vez tengo yo que hacerme valer... Y las cosas van a ir de otro modo de aquí en adelante.
GUBESINDA
¡Dominica!
DOMINICA
¿Qué? ¡También pue que tú ahora quieas salir de su parte!...
GUBESINDA
¡Si es que te estoy mirando y me paeces otra!
DOMINICA
¡Pues soy yo, yo, la Dominica, el ama de su casa, que alguna vez había ser yo el ama! ¿Ande íbamos a parar? ¡Si esta gente hubiea dao fin de nosotros!
GUBESINDA
Dominica, tú algo me callas... o me estás diciendo mucho... ¡A ti te pasa algo que no te ha pasao nunca!... ¡Dominica!... Al concluir la misa te has acercao a rezarle a la Virgen del Rosario, la que está como sentá con el niño Jesús en los brazos... Antes no hice reparo... pero ahora... ese rezo tenía su por qué... ¡Dominica! ¡Que a ti te pasa algo!... ¿Es que...? ¡Jesús! ¡Dios mío! Si eso fuera...
DOMINICA
¡Pues es, Gubesinda, es! ¡Dios y la Virgen santísima lo han querío! ¡Ya no tengo que envidiar a ninguna mujer del mundo, ya soy la más feliz de todas!
GUBESINDA
¡Hija de mi vida! ¡Ven y que te abrace! ¡Hija de mi alma! Si pa mí... ¡Vamos! ¡Si lo que yo tengo rezao pa que eso fuera!... ¡Y yo tonta de mí; no haberlo conocío! ¿Y no se lo has dicho a Feliciano entoavía?
DOMINICA
No quería decírselo... ¡Si es que entavía me paece mentira! Si es que quisiá sin decírselo yo que él lo sintiera... dentro su alma como lo he sentío yo dentro de mis entrañas... ¡Si me paece mentira que no está ya aquí, que no haya habío un milagro y no se le haya aparecido algún ángel pa avisárselo!... ¡Si solo en pensar cuando se lo diga!... ¿Pero cómo pue haber mujeres malas pa quien tenga que ser una vergüenza esta alegría tan grande?
GUBESINDA
Mira; yo me voy a buscar ahora mismo a mi marido, antes de que no esté pa naa... y sale a escape pa la Umbría y vuelve con Feliciano, que no pue consentirse que esté sin saberlo a estas horas...
DOMINICA
¡Si estoy segura que ha de venir hoy! ¡Si me paece que me lo están diciendo!... Y que ha de venir más alegre que nunca y que ha de entrar por esa puerta preguntándome... ¿Y mi hijo? ¡Nuestro hijo, Dominica, nuestro hijo... como si ya le tuviea en mis brazos, más hermoso que un sol, porque tie que ser muy hermoso, que ende que pienso en él, me paece que me bailan elante los ojos todas las hermosuras del mundo!
GUBESINDA
¡Ay, qué alegría, qué alegría! Aunque me digan que estoy loca, así que entienda la música de los mozos, en medio de la plaza me planto y me pongo a bailar yo sola...
DOMINICA
¡Y yo contigo!
GUBESINDA
¿Tú? ¡Qué disparate! ¡Vas tú a bailar! Y lo que has de hacer es no trajinarme en naa de aquí en adelante... y cuidarte mucho, que... ¡Jesús! ¡Dios mío! No quiero pensarlo... Que así como tantas pobres andan afanás trabajando hasta lo último y no las pasa naa, porque han de echar al mundo otro pobre pa pasar trabajos... Este que nace pa tener too el regalo del mundo... pue que por lo mismo...
DOMINICA
¿Quies callar...?
GUBESINDA
¡Ties razón! ¿Pero no era un dolor pensar que too lo que hay en esta casa no tenía un heredero de tu sangre? Que too hubiá ío a parar... ¡Dios sabe dónde!... Y ahora...
DOMINICA
Ya ves tú, ahora tengo que mirarlo de otra manera... ¡Vas a ver; vas a ver! ¡Si es que he estao tonta! Pero se acabó, se acabó... ¡Con too voy a llevar yo cuenta! ¿No es cargo de conciencia pa mí, lo que se ha tirao y se ha esperdiciao en esta casa? ¡Nadie ha mirao por ella!... ¡Tamién tú, Gubesinda, de hoy más no me gastes lo que me gastas!...
GUBESINDA
¿Pero vas a decirme a mí eso? ¡Jesús! ¡Dios! ¿Qué tengo yo esperdiciao nunca...? ¡Que no miraría más si fuea mío!...
DOMINICA
Bueno, no vamos a regañar ahora... pero este mes se ha gastao mucho aceite, y el salvao, tu verás...
ESCENA VII
DICHOS, DOÑA JULITA y DOÑA ROSA
D.ª JULITA
~(Dentro.)~ ¿Por dónde anda la gente? ¿Hay permiso?
DOMINICA
¡Doña Julita, doña Rosa!
D.ª ROSA
¡Muy buenos días!
DOMINICA
No entren ustedes por aquí... Vengan ustedes.
D.ª JULITA
Deja, deja... Si no nos sentamos... Estamos muy deprisa... Nos dijeron que habías pasado por casa...
DOMINICA
Después de misa; por saludarlas a ustedes. Como no las vi a ustedes en misa, dije, digo: pues alguien que hay malo, que doña Julita no falta nunca.
D.ª JULITA
Pues estamos bien..., es decir, bien... Disgustos no faltan...
D.ª ROSA
¿Y qué es la vida? ¡Tribulaciones! ¡Si una no supiera que este mundo no es más que un trámite para el otro!
DOMINICA
Jesús, ¿qué les ocurre a ustedes?
D.ª JULITA
En primer lugar, mi cuñada nos deja... ¡Esto no es un disgusto, es decir, nosotras lo sentimos!... Quiero decir, que esto no es para nada malo... Vuelve a juntarse con su marido.
DOMINICA
Como tenía que ser.. Si otra cosa no era posible...
D.ª ROSA
¿Qué quiere usted? Tanto me han escrito, tanto han influido en mí personas de respeto... Es la cuarta vez que perdono... No quiero que quede por mí nunca, no quiero que nadie pueda decir el día de mañana que si cayó en un despeñadero fue porque yo no le he tendido a tiempo la mano... ¡Pero si viera usté que estoy tan escarmentada!...
DOMINICA
¡Verá usted cómo ahora es de veras! La lástima es que no tengan ustedes hijos... Los hijos son el todo, habiendo hijos...
D.ª ROSA
¡Tuve dos! ¡Hijos de mi vida! Pero los dos se me desgraciaron; uno de cuatro meses, otro de siete...
DOMINICA
¡Qué pena! ¡Jesús, Dios mío! ¡Eso sí que no debía ser!... ¡Morirse los hijos! Es que toos los cuidados son pocos con las criaturas...
D.ª ROSA
Sí, señora; todos son pocos...
DOMINICA
¡Uno de cinco meses y otro de siete! ¡Estarían tan ricos! ¡Válgame Dios! ¡Pa eso mejor es no tenerlos!
D.ª JULITA
Y para todo... porque hasta verlos criados... Y después, bien dicen: «Tus hijos criados, tus duelos doblados...» El disgusto grande que tenemos ahora en casa es con la Dacia.
DOMINICA
¿La Dacia? ¿Pues qué le pasa?
D.ª JULITA
Figúrate que se le ha puesto que quiere meterse monja.
D.ª ROSA
A mí me parece una inspiración del cielo y yo no se lo quitaría de la cabeza...
D.ª JULITA
No quieras saber su padre cómo se ha puesto. ¡No se le puede hablar, no se le puede oír!... ¡Qué horrores dice!...
D.ª ROSA
¡Ese desgraciado hermano mío, condenándose por momentos!
DOMINICA
¿Pero qué acuerdo le ha ido a dar ahora a la Dacia? Una moza tan guapetona... Ya le diré yo...
D.ª JULITA
Por de pronto su padre quiere llevársela a Madrid.
DOMINICA
Muy bien pensao, a divertirse.
D.ª JULITA
Y después quiere que pasemos una temporada en Torrijos, con unos parientes que tenemos. Romualdo lleva su idea... Es que... francamente, con el personal que todos conocemos, ¿quién se atreve a casarla?
DOMINICA
Pues la casan ustedes allá, con un buen mozo, aunque no sea rico, no miren ustedes el dinero, pa eso lo tienen ustedes...
D.ª ROSA
Nunca estará como en el convento, pidiendo por su padre, que bien lo necesita, y por todos nosotros.
DOMINICA
¡Déjese usted, doña Rosa, que ca uno pidamos pa ca uno y no hay necesidad de enterrarse nadie en vida pa eso!...
D.ª JULITA
Así es que no te extrañes de no habernos visto en la iglesia... Romualdo nos cerró con llave y nos ha tenido encerrados hasta ahora.
D.ª ROSA
A mí se me representaba María Antonieta cuando la revolución de Francia. No quiero pensar si en España sobreviniera algo semejante; ya estoy viendo a mi hermano descamisado como Robespierre... y nosotras en la degollina...
D.ª JULITA
¿Y Feliciano por dónde anda?
DOMINICA
Está en la Umbría... Hoy le esperaba...
D.ª JULITA
Yo creí que había vuelto con su hermano.
DOMINICA
¿Con José? ¿Es que ha vuelto José?
D.ª JULITA
Sí; ahora lo hemos visto cruzar la plaza. ¿Verdad?
D.ª ROSA
Sí señora, nos ha dado los buenos días:..
DOMINICA
¿Oyes esto? José aquí, solo... ¿Qué pue ser esto...?
GUBESINDA
Na, mujer, que Feliciano se habrá quedao allí de caza.
DOMINICA
¡Uy! ¿De caza? ¡Estoy por irme ahora mismo para la Umbría!
GUBESINDA
¡Déjame estar!
D.ª JULITA
Ya sentimos haberte dicho nada, pero no creíamos que tuviera nada de particular.
DOMINICA
No, particular, no... Es que... ¡Vamos! ¡Que Feliciano! ¿Qué tendrá que hacer él allí solo?
D.ª JULITA
Bueno, con Dios, hija...
D.ª ROSA
Usted siga tan buena... Ya vendré a despedirme de usted cuando sea la marcha... Aún tardará unos días. Mi esposo está poniendo casa... ¡Es la cuarta vez que ponemos casa! ¡Ya ve usté qué trastornos, qué gastos!...
DOMINICA
¡Claro está! Como si se hubieran ustedes casado cuatro veces...
~(Salen doña Rosa y doña Julia.)~
ESCENA VIII
DOMINICA y GUBESINDA
DOMINICA
¿Has entendío? ¡José está aquí y él allí! ¡Y yo que le esperaba! Voy a casa de la María Juana a saber cómo ha sío lo de quedarse Feliciano. Algún enreo de los suyos... Pues no lo paso; a la que sea esta vez, te digo que la dejo escarmentá... ¡Y a él!... ¿Qué merecía él? ¡Te paece que esté una con toa la ilusión del mundo aguardándole pa dale una alegría... y él...! ¡Qué hombres! ¡Si no pue quererse a los padres como a las madres!... Ese castigo ha e tener, que su hijo me querrá a mí naa más...
GUBESINDA
¡No digas! Un padre es siempre un padre...
DOMINICA
Me querrá mucho más; que sabrá too lo que yo tengo pasao, lo que me ha hecho pasar su padre.
GUBESINDA
¡Esos cuentos vas a contarle al chico!
DOMINICA
¡Mia que no venir, mia que no venir!
GUBESINDA
¿Y antes que estaba los días fuera sin saber dónde y no te importaba?
DOMINICA
¡Antes, antes! ¿Qué va a ser ahora lo mismo que antes? ¡Pue empezar a dar malos ejemplos al muchacho!
GUBESINDA
¿Tie que ser muchacho por fuerza?
DOMINICA
¡Qué voy a querer que sea chica, pa que pase lo que su madre! ¡Muchacho, muchacho!... ¡Pa que me desquite, no dejándome en paz a ninguna!... ¡Los nietos que me va a juntar el condenao del muchacho! Y a esos sí los querré... no como a estos otros, que no quieo ni verlos; que no me traigan aquí a ninguno... porque no sé... no sé... ¡Que me han estao robando lo que es de mi hijo, que no me lo perdonaré nunca!
ESCENA IX
DICHOS y el TÍO BEBA
TÍO BEBA
¡Gubesinda! ¡Gubesinda! ¡El ama!
GUBESINDA
¿Qué te pasa que vienes tan acelerao?
TÍO BEBA
Pues pasa... pasa.. Ello tie que saberse, que está enterao too el pueblo.
DOMINICA
¿Qué? ¡Algo malo pa mí, dilo pronto!
GUBESINDA
¿Qué malo va a ser? Alguna burrá de este y los mozos...
DOMINICA
No, no. ¡Vamos, dilo!
TÍO BEBA
Pues es... es que Pilaro ha venío ende la dehesa a buscar al médico.
DOMINICA
¡Ay, Virgen! ¡Eso ha sío pa Feliciano! ¿No estaba en la Umbría?
TÍO BEBA
No; salió anoche a caballo... Venía hacia el pueblo a la cuenta.
DOMINICA
¿Y José sí ha venío y él no? ¿Qué le ha pasao? ¿Pa qué querrán al médico? ¿Tú lo sabes?
TÍO BEBA
Pues dice Pilaro que el amo está herío.
DOMINICA
¡Herío! ¿Y quién me lo ha herío? ¡Si es que no me lo han matao! ¿Quién ha sío? Dímelo, ¿quién ha sío?
TÍO BEBA
Yo naa sé... ni Pilaro quiso ecirme naa, que venía pa acá y que está herío, no sé más.
DOMINICA
Ya estás sacando las caballerías, ya estamos andando. Yo me voy pa allá ahora mismo. Vamos, tú, Gubesinda, toos conmigo... ¡Ay, que me le han matao y no quien decírmelo!
GUBESINDA
¡Quita, mujer! No será naa; una riña... algún mal encuentro... o una desgracia... Tú tamién podías haberte enterao, y, sobre too, no venir a decir las cosas de esa manera... ¡Pa sustos estamos! Y tú no te aceleres, que no será naa... verás si con el susto...
DOMINICA
No, no me asusto... Lo que quiero es saber... ¿Pero qué quiero saber? ¡Si lo sé ya todo! ¡Si tiene que haber sío como lo pienso!... El estar José aquí, el no haber ío María Juana a la iglesia... ¡Eso ha sío, eso ha sío! Es que venía por ella y José se ha enterao y habrán reñío... ¡Y he sío yo, he sío yo la que tie la culpa! ¡Yo, que he sío una mala mujer, que se la he echao en los brazos!... Si ella le quería, si me lo dijo... ¡Y yo... por lo mismo, más cerca de mí, más cerca de él... como si no le conociera! ¡Como si no la conociera... que me ha engañao con la verdá! ¡Eso ha sío! ¡Eso ha sío!
GUBESINDA
¿Pero que estás diciendo? ¡Tú estás loca!
DOMINICA
¿Pero qué haces ahí? Vamos, vamos... que iré yo sola... aunque sea arrastrándome... Pero antes quiero ver a José, a la María Juana, quiero saber... Vamos, Gubesinda... ven conmigo...
TÍO BEBA
No corras... Más a tiempo...
DOMINICA
¡Ah! Mia cómo vienen... Mia cómo era.
ESCENA X
DICHOS, MARÍA JUANA y JOSÉ
DOMINICA
~(Dominica, al ver a María Juana, se abalanza a ella.)~
Vienes llorando, ¿verdad? ¡Más ties que llorar, condená!
M.ª JUANA y GUBESINDA
¡Dominica!
DOMINICA
~(A José.)~ ¿Has sío tú, has sío tú? ¿Y por qué no la has matao a ella, que es a quien tenías que haber matao?
JOSÉ
¿Pero tú sabes...? ~(A María Juana.)~ ¿Lo ves ahora? ¿No ecías que la Dominica sabía que no venía por ti...? ¡Mia cómo lo sabe! ¡Niega que le esperabas, niégalo ahora! ¡Que eres una mala mujer, que te quito la cara!... ~(Va a pegarla.)~
M.ª JUANA
¡Ay! ¡No me pegues! ¡Que no tengo culpa! ¡Por la gloria de mi madre!
GUBESINDA
¡Vamos, hombre! ¿Qué vas a hacer?
DOMINICA
¡Déjale, déjale que la mate! Que alguna vez tenían que matar los hombres alguna mujer... Y por ella has herío a tu hermano... ¡Quién sabe si lo habrás matao!...
JOSÉ
¿Qué dices? Yo no le herío. ¡No he sío yo!
DOMINICA
Entonces...
JOSÉ
Ha sío él solo. Se cayó del caballo.
M.ª JUANA
Si no me dejáis hablar... Si él no venía al pueblo, ni venía por mí...
DOMINICA
¿Pues qué ha sío entonces...? Si es que no mientes por salvarte...
JOSÉ
Yo no miento. Las cosas como han sío. Yo supe que dos o tres noches no había dormido Feliciano en la Umbría... Pensé... lo que ando pensando siempre... más desde que Feliciano consintió en venderme la parte de la Umbría y tú lo dejastes. Y yo he sío el que ha buscao pretexto pa volver allí con él otra vez... y me he estao al acecho toas las noches, cuando él me creía más dormido... Y anoche le vi salir a caballo y Pilaro detrás... y yo a pie, corriendo, como pude, por trochas y atajos... les tomé delantera y entré en el pueblo sin que nadie me viese y estuve rondando mi casa toa la noche...
DOMINICA
¿Y le viste entrar...?
M.ª JUANA
¡No vio nada! ¡Es mentira!
JOSÉ
Vi que en tu ventana se encendía y se apagaba la luz a ca paso...
M.ª JUANA
Porque faltando tú de casa estoy muerta de miedo... ¡Y como el perro no dejó de ladrar en toda la noche, que a la cuenta te barruntaba!...
JOSÉ
¡Esa es otra! El perro me lo trajo Feliciano estos días, y le conoce a él más que a toos... ¡Too estaba bien urdío!
DOMINICA
Pero acaba. ¿Llegó Feliciano?
JOSÉ
No llegó... Esa fue su suerte y mi desgracia, que yo hubiera querido cogerlos allí mismo...
M.ª JUANA
¿A mí? Si es que venía al pueblo, que no lo sabes, no venía a mi casa, que bien cerradas estaban las puertas y nadie le hubiera abierto ninguna...
DOMINICA
Pero, ¿no llegó al pueblo...?
JOSÉ
No llegó, porque según dice Pilaro, conforme iba liando un cigarro, el caballo hizo un espanto y cayó de mala manera y...
DOMINICA
¡Virgen Santísima!...
JOSÉ
¡No te asustes! No ha sío naa, un golpe en un brazo... pero naa... Fue por su pie hasta la dehesa, que no quiso venir por no asustarte y porque no supieses lo que ya sabes.
M.ª JUANA
¡Lo que no sabes, lo que no es verdad! ¡Antes de llegar al pueblo se pue tirar por muchos caminos, por cualquiera pudo tirar!...
GUBESINDA
Ties razón... A más que yo creo saber ande iba...
JOSÉ
¿Y quién lo asegura? Yo tengo mis motivos pa creer lo que creo.
M.ª JUANA
¡No tienes ninguno y tú menos!
DOMINICA
¿Yo? ¡Yo sí lo creo como José... y lo creo porque ha sío culpa mía... pa que Dios me castigue ahora, pa que tú te le lleves, como has querío siempre!
JOSÉ
Pa eso tenía que haber antes alguna muerte. ¡Maldito caballo, que no le trajo ande venía o no le llevó ande fuera! Pero yo sabré si él ha venío otras noches, que han sío tres las que ha faltao de la Umbría, yo lo sabré.
M.ª JUANA
¡Ojalá lo supieras!
DOMINICA
¡Hemos de saberlo; si Feliciano no quiere condenarse y condenarnos a toos, hemos de saberlo!... ¡Y si fuera verdad, si fuera verdad!... ¡Con tal que la mates a ella, te consiento que le mates a él! Esta no la paso. ¡Matarlos! ¡Matarlos!
FELICIANO
~(Dentro.)~ ¡Dominica! ¡Dominica!
DOMINICA
~(Viendo entrar a Feliciano.)~ ¡Ay, Dios mío, que es él! Que no es de cuidao... ¿Qué ha sío... qué te pasa... qué ha sío...?
ESCENA XI
DICHOS, FELICIANO y PILARO
FELICIANO
Nada; ya lo ves... ¿Qué te habían dicho? ¡Qué cara tenéis toos!...
DOMINICA
¿Qué cara hemos de tener?
M.ª JUANA
No preguntes. Yo lo diré todo. José te vio salir anoche de la Umbría. José cree que venías por mí.
DOMINICA
José sabe que has venío otras noches... ya que anoche no llegaste a venir...
M.ª JUANA
Eso es todo... Y a mí no quieren creerme...
FELICIANO
¡Estáis locos! Ni por soñación ha pasao naa de eso... Ni yo he venío ninguna noche al pueblo, ni anoche venía...
JOSÉ
Anoche... No sabemos...
FELICIANO
Pilaro lo sabe... ¿Ande íbamos anoche?
PILARO
Ande otras noches... ¿Pueo decirlo?
FELICIANO
¡Claro que sí!...
PILARO
Pues íbamos a los Molinos...
GUBESINDA
¿No decía yo? Por la Eufemia, que es la de ahora...
FELICIANO
Ya lo he dicho... Ya lo sabéis too.
JOSÉ
¡No lo creo!
DOMINICA
¡Yo tampoco!
FELICIANO
¡Pues allá vosotros! ¡A mí naa me importa!
M.ª JUANA
No, Feliciano, que yo no puedo permitir de perder mi honra...
FELICIANO
Pues si no basta que se les diga y que tú y yo lo sepamos...
M.ª JUANA
Yo he jurao por too lo más santo.
FELICIANO
Y por lo más santo lo juro si quieren...
JOSÉ
¿Qué hacen juramentos?
DOMINICA
¡Sí que pue jurarlo!... ¡Y mia lo que vas a hacer si juras en falso... júralo!...
FELICIANO
Por mi madre, por lo más santo, por too...
DOMINICA
Todavía más... ¡júralo por tu hijo! ¡El único que pues decir que es tuyo, porque es mío tamién!
FELICIANO
¿Qué estás diciendo?
DOMINICA
¿No lo has oído? Por nuestro hijo, nuestro, de los dos. ¡Este sí que es mío!
FELICIANO
¿Qué dice...?
GUBESINDA
¡Que es verdad! ¡Que esta es la alegría más grande del mundo!
FELICIANO
Tienes razón... Pues por mi hijo lo juro... y que no nazca si miento, y si nace y no he dicho verdá, que llegue día en que levante la mano contra mí por mal padre... ¿Queréis más juramento?
DOMINICA
No, yo te creo, te creo... No se pue mentir pa que Dios castigue en un hijo... Ties que creerle, José... Di que lo crees, no estés con ese ceño. ¡Ha jurao por mi hijo!...
JOSÉ
¡Por eso lo creo, porque es tuyo!...
M.ª JUANA
¡Por mí debiste creerlo antes sin jurarlo nadie!
DOMINICA
¡Y ya estoy tan contenta! ¡Cómo soy! Que tú al fin y al cabo ya sabes que no fue tu mujer... pero yo... ¡Buen consuelo! Si no ha sío ella, de todas maneras ha sío otra...
FELICIANO
¡Que me importa a mí mucho!
DOMINICA
Sí; a ti ninguna te importa, a ninguna quieres... pero la del otro: «No quiero, no quiero, échamelo en el capillo.» Pero no creas que voy a pasar por más... ya no es por mí sola, que tengo que mirar por nuestro hijo... y muchas cosas que no había mirao nunca; que he tenío la culpa más de cuatro veces; que cuando tú no habías reparao que alguna te quería, era yo la que te hacía reparar. Me paecía a mí que el que toas te quisieran era un modo de decirme que yo tenía que quererte más que toas juntas pa ser más que toas ellas. Pero no será así de aquí en adelante... Y toa esa gente de la Umbría y de la dehesa, too eso se ha acabao, ya están despedíos...
ESCENA XII
DICHOS, la POLA, la JORJA y los dos chicos. Se han asomado a la puerta antes a escuchar lo anterior.
POLA
~(Al oír las últimas frases de la Dominica.)~ ¡Ay, Virgen!
JORJA
¡Jesús, Dios mío!
DOMINICA
¿Pero tenéis vergüenza de presentaros delante de mi vista? ¡Ahora veréis! Ahora os lo dirá el amo...
FELICIANO
¿No lo has dicho tú? ¡Basta!
DOMINICA
¡Largo, largo!
POLA
Señora ama...
JORJA
¡Hijos de mi vida! ¿Qué será de nosotros?
GUBESINDA
¡Dominica! Se quedaron escondías, aguardando que te pasara el enfado... Pero ya veo que sigues en las mismas...
DOMINICA
¿Pues qué habías creío? ¿Que era hablar por hablar...?
GUBESINDA
Mira, Dominica, ya sabes que yo he sío la primera en decirte siempre que no tenías que haber pasao por muchas cosas... pero ahora, ¿qué quies que te diga? Tanto peca lo más como lo menos... ¿Ande irán estos pobres? ¿Y estas criaturas...? Y que ahora es cuando menos puedes no compadecerte de ellas... ¡Quién sabe si el darte Dios un hijo ha sío mirando lo buena que eras pa los que no eran tuyos!...
DOMINICA
Ties razón, ties razón. No vaya Dios a castigarme y me deje sin él... No... Pa qué vamos a cambiar naa... Si el modo de pensar pue cambiarse, pero no cambian los sentimientos de una.
POLA
¿Qué determina?
GUBESINDA
¡Callarse! ¡Que too se arreglará!
DOMINICA
Agradecer... No sé a quién deciros.
GUBESINDA
¿A quién ha de ser? ¡Alma de Dios! ¡Madrota! ¡Si has nacío pa ser madre de toos!
DOMINICA
¡Cuando le vea como a estos... como este que es el más parecío!...
FELICIANO
~(A José y María Juana.)~ Hoy coméis con nosotros, ¿verdá, Dominica? que hoy es día de fiesta en esta casa que ya tie amo para heredarla...
M.ª JUANA
Si de esta no eres otro hombre...
FELICIANO
Así de esta y de pronto, no digo yo... pero, vamos, que el muchacho ha de tirarme algo...
GUBESINDA
Pero toos y que ha de ser muchacho, y a mí se me ha puesto y que ha de ser chica.
FELICIANO
¿Pa que se parezca a su madre, verdá?
GUBESINDA
Eso es lo malo, que como tie que tener de uno y otro... Si es chico y la cara sale al padre y el natural a la madre, bien está... Pero sí es chica y solo sale en la cara a la madre y el natural al padre... ¡Dios nos asista!
DOMINICA
¡Qué cosas dices! ¡Y qué pensar si tie que ser lo que Dios quiera!
FELICIANO
¡Anda! ¿Qué música es esa?
GUBESINDA
La que gobierna mi marío... Ya decía yo. ¿Ande habrá salío ese sin decir palabra? Y eso ha sío que como oyó lo del chico y nos vio a toos tan alegres, se ha traío la música para cantarles alguna copla.
FELICIANO
Pues ya podéis emborracharlos a toos y que toos se alegren con nuestra alegría...
~(Cantan dentro.)~
Bendita sea esta casa y el albañil que la hizo, por fuera tie la gloria y por dentro el paraíso.