Orígenes de la novela, Tomo III

Part 99

Chapter 993,785 wordsPublic domain

[_Mar._]--Qué te paresce, mi señor Polytes, quán conuertido en alegria queda por mi causa Floriano y toda su casa? y tú vas tan mustio, que paresce que te deuen centeno. Cierto que yo soy desdichada contigo en querer te como al viuir, tanto que ha podido en mí la fuerça del amor compeller me a que yo te acometa a ti en te publicar que te amo y quiero tanto, que el desseo de complazerte me priue del cuydado de la guarda de mi honestidad y honra. Y lo que peor veo en mi mal es que con hazer yo, atreuida y desuergonçadamente como muger en acometer te y requerir te, lo que tú como hombre deuieras licita y honrosamente hazer a ley de hombre galan, amante mancebo, yo me quedo con mi desuerguença y tú con mi desamor. Y mira quánta sea en mí la fuerça de tu amor, que contra la ley comun de mugeres, que aunque penen y mueran con dissimulado desuio, aun siendo requeridas, muestran no tener memoria de lo que les dessea el coraçon y les pide la voluntad, yo empero anteuengo te con ruegos amorosos. Y aunque esto para en vna muger que quiere que la tengan en algo sea gran tormento, muy mayor es a mí uer tu desamor con que me pagas; y la carestia de tu habla y el ceño con que me miras me ponen en vna firme sospecha de tu desamor, y en vna sospechosa duda de que te inclinarás a quererme, y en vna certinidad del tu mi menosprecio, que es vna de las cosas más odiosas a las mugeres.

_Pol._--Donosa, pues, viene estotra vendiendo me su tan jugada y aun perdida honestidad, que como ya me cuesta tan caro su hambre, la he cobrado temor de entrar en su poder.

_Mar._--Qué vienes hablando, amor mio, que aun la vista y habla, que no se niega sino a los notorios enemigos, no quieres darme?

_Pol._--Al fin entrar auremos en juego. No sé por qué, señora Marcelia, condenas en mí lo que vuieras de loar por buen miramiento; ya sabes (si amas como dello te precias) que el amor no sabe tener medio. Y como vamos tan en público, no oso hablar, porque como tu amante temo caer en algun amoroso descuydo que sea pregonero de lo que hay entre nosotros dos. Ansi que la razon, acompañada del amor que te tengo, tiene en mí tal fuerça, que posponen lo que quiere mi sensual desseo a lo que toca a tu honra. Que por lo de más, ya sabes que la ley vulgar comun dalo a los mancebos amantes bien empleados, aunque en ningun caso lo aprueuan esto en la muger, pues siempre le da quiebra el crédito.

_Mar._--Ay, angel mio, que con ser como tú dizes, bien veo que me quieres hazer creer sagazmente que lo que en ti causa el desamor y oluido que me tienes me digas que es por mirar por mi honra, que yo por ti traygo muy al traste, y quieres me tú dezir que el dexarme de hablar, que lo causa el no me amar, lo hagas por zelo de lo que a mí me cumple. Ay de mí, que te amo tanto, que aun viendo me engañar de ti no puedo desechar tus razones, porque todo en ti me paresce bien. Pero mira cómo lo que yo digo es ansi: que agora que estamos ya en mi casa, donde no tenemos a quién dar cuenta sino a Dios, pero ni aun por esso sales de lo que tienes en la voluntad, que es no amarme.

_Pol._--Bien me culparas de veras si tu hija no baxara ya, que nos vio luego.

_Lib._--O, loado Dios, que vienes, madre, a esta casa, que ni sé qué piensas de qué nos hemos de mantener; que hoy no se ha callentado el hogar en esta casa.

_Pol._--Picado deues tener el molino; mala serias para palacio, que a las visperas aun es temprana la comida.

_Lib._--Allá haria como allá, y no se me haria graue; porque dizen que en Roma como en Roma, y en palacio como tal, y en mi casa segun mi ordinario.

_Pol._--Y aun porque agora sales de compas ya desmayas? bien dizen que mudar costumbre es a par de muerte.

_Mar._--Asuadas que no está ella para matar el sapo con la saliua ayuna.

_Lib._--Y aun mi madre canta como bien harta.

_Mar._--Por tu vida y de todos tres, que oy no me he desayunado sino de peccados, que salen en vn guiñar del ojo.

_Lib._--Pues bien ha vn hora que tengo los manteles puestos.

_Mar._--Por tu vida veamos qué tendrá que nos dar, que vn combidado puede combidar a otro.

_Pol._--Sentareme sin mirar que aya, porque veas quán de veras pretendo complazerte, mayormente en mi prouecho, que ni miro a lo que se me pueda dar, sino con qué voluntad.

_Mar._--Por cierto con la que se dara en esta casa a mi hija.

_Fel._--Ea, paje, date priesa, no se enfrie esso. Y pesse a tal con la bagassa, perdoneme que es mi suegra, si despues de puta, no medra agora por alcahueta. Y aun que ella presto quiere (segun veo) echar el pelo malo, aunque toda via algo cabra al yerno de este paño, que es lástima verlo condenado a cubrir tan putas carnes. Y el necio, pues, de mi amo, que por mensaje de vna alcahueta da lo que tiene, y por todo el sudor y vida de vn criado daran vn mal mes, y otro para ellos, y solo del diamante y anillo es verdad: ay os digo yo que como se vea con pelo, que luego se haga delicada y ociosa. Y si la ociosidad entra vna vez en la casa destas tales mugeres, ansi solas y libres y no viejas, yo os baptizo por burdel la morada, aunque ya le lleua los tenores. Pero a la puerta estoy, llamar quiero, que en estas casas ansi cumple, porque a las vezes ay dentro quien ni ellas ni vos querriades encontrar. Ta, ta, ta.

_Mar._--Sube, sube, Felisino, que ya eres conoscido.

_Fel._--Quiero yo tomar a este paje esto, porque no sé que ay arriba; daca, hermano, essos platos, y da luego la buelta, que serás allá menester para el alçar de mesa; que yo lleuaré la plata. O, hi de puta, y qué buena viene la comida; en mala pro les entre a solas. Buena pro haga, señoras. Cata, cata, y tú eres el patron de la casa?

_Pol._--Y pesa te de ello?

_Fel._--Por cierto no me pesa a mí de todo tu bien; pero aunque vengo tarde, pues traygo cobro, bien me recebirás, señora Marcelia, y manda me tomar esto; pesan estos platos vn arroba. Y mira que te manda mi señor de su mesmo plato, aunque el vino hasta otro dia lo aurás de perdonar, que allá en el beuer contaronte por muger.

_Mar._--Pues más quiero entrar en el numero de los hombres en el beuer el vino, y estar sana, que andar guayando y desseando; pero bien paresce de cuya mano viene la merced, cuya vida Dios prospere y prolongue, y tú, hija, que me reñias por mi descuydo de no proueer te de comer, cata, boua, que donde no anda la persona no haria tal sombra como esta que vees; que ya se te rie el ojo.

_Lib._--Pues no te paresce que me deuo de holgar con la visita de Dios presente, que desterrará la hambre de nuestra casa oy, y la misericordia suya, que espero que adelante desterrará nuestras miserias? pero acaba ya Felisino, y descubre lo todo.

_Fel._--La comida ya la tienes y no me combidas; y ansi no lleuarás estotro hasta que se me manden albricias.

_Mar._--Si me truxeras cosa que ya la palabra de tu amo no vuiera hecho mia (como es vn poco de paño, que han de ser diez varas para vestirme), bien fuera que me pidieras albricias. Pero aunque esso ya lo tenía por mio antes que a ti lo diessen que lo truxesses, porque no quise que Polytes lo truxesse veniendo conmigo, y aun que de lo incierto se deuen las albricias, pero por lo auer traydo, algo aurás.

_Fel._--A, pese a tal con la mercaduria; pedistes man to antes que tuuiesses nada, y agora que tienes para dobles vestidos haze se te poco?

_Mar._--Anda, bouillo, que toda esta casa es de vosotros; que si pedí poco, pedí segun mi pobreza. Y si tu señor me dio, diome aun poco, segun él quien es, aunque sea mucho a mí. Y mira que no me lo pidas antes de ver si lo he menester; porque como tú no vistes con sola la capa, ni aun yo con solo manto, y allende que yo toda ando como desnuda, y no miras que essa muchacha, que no me la vistes ni mantienes tú, ya que tambien ha menester una saboyana; mira lo tú, hijo, que como a tal te tengo en esta casa, y tú, señor Polytes, juzga qué me podrá sobrar, aunque no quiero que me conozcays auarienta con ver me pobre; tomad sendos cruzados en oro, desto que agora me dieron para chapines quien Dios guarde como a mí, y pensad que lo quito de la boca; porque tiene la persona en su casa mil redrosacas, que vosotros, libres y moços, Dios os guarde, no teneys de cumplir, porque no manteneys carga de casa. Y sentaos y comencemos a comer, y no se hable más.

_Pol._--Dios te lo pague, señora. Y por vida de Floriano, que no consintiera que sacaras para entramos cosa, sino por no te enojar. Y tú, Felisino, ni pidas a muger hermosa, ni prometas a pobre, ni deuas a rico, ni tomes de nadie, no te lo deuiendo, más de lo que te quisiere dar de si.

_Lib._--Asuadas que luego se publica la virtud donde está.

_Fel._--Pues, cuerpo de tal, no quiebres tú las treguas de tu madre en obligar me a que torne por mí; que si me notas de mal cumplidor de mi palabra, yo te traere las agujas, que aun no soy muerto, y porque agora no puedo parar me más, yo lo emendare todo con venir de assiento a la cena, adonde lo soldaré todo, y con tanto con tu perdon y licencia nos despide, pues sabes que en comiendo ha de yr a Prado Floriano.

_Pol._--Pues de essa romeria ya sabes, señora Marcelia, que no puedo yo hurtar me, y en el tardar haremos falta, y la falta resultará en nuestro enojo, de que tú no holgarías. Por tanto, a Dios hasta otro dia que de más assiento nos veamos, y tengas vino que beuamos.

_Fel._--Y aun la falta de esso, y que estoy que me ahogo de sed, me haze que sin más salvas os quedeys a Dios.

_Mar._--Pues no da hombre más de lo que tiene; prouee a la cena de lo que agora faltó, e yd con Dios.

_Pol._--O hermano, cómo te quedo en obligacion, más en me auer librado de Marcelia que no por el ducado del alboroque!

_Fel._--Y aun porque te entendi busqué cómo te escabullir de sus vñas, que la matrona, como te halla barbiponiente, pegar se te ha.

_Pol._--Ella se me puede pegar a mí, pero yo huyre de ella, y ansi mal conuernemos. Pues do vno no quiere, dos no barajan.

_Fel._--Alarguemos el passo, que muero de sed; y allá se lo hayan ellas, pues nos libramos y comimos y ganamos.

_Mar._--Agora que, hija, son ydos aquellos, te quiero dar a entender cómo deues loar a Dios con el dia de hoy, y hazer cuenta que oymos buena missa. Y mira, boua, quán de buen pie entró esta gente en mi casa, aunque tú pocas vezes te satisfaze cosa que yo haga, lo qual conozco que nasce en ti por falta de experiencia[675]. Pues calla, hija, que andarás por los dias y gustarás de las necessidades, y cargarte han los cuydados, y començará el mundo a brumarte, y como el çapato te vaya mordiendo, y el dolor de la miseria te comiençe a sujetar, aprenderas; y la experiencia te mostrará cómo te deuas oy en dia subjectar por la ganancia a todo el mundo. Porque esta trae a los más ricos merchantes[676] passando los mares y andar acosados de feria en feria. Y aun verás que el mal tiempo no les haze dilatar la partida del regalo de sus casas, porque andan al son que les haze la ganancia en las ferias. Y ver los has, hija, aqui poner tiendas y por el mercado de un dia desplegar sus fardeles, abrir sus caxas, estar presos a la tienda, esperando y combidando a cada qual que les vaya a ella. Pues si miras en ello, verás que a todos les van, acogen y halagan, y al dicho de cada qual plega y desplega sus mercancias, aunque los menos de los que paran le dan ganancia. Ansi tú, hija, a todos los que vienen a tu casa muestra buen rostro, y guarda tu hazienda, y echando tras la suya, echales en el regaço vna honesta risa y dales vna buena palabra, porque no sabes por dónde te tiene Dios encaminado el bien. Por esso, hija, te ladro cada dia que a estos criados de grandes señores les hagas solaz o hospedaje, porque son moços, y viendose delante sus amos todo lo parlan, porque en algo les contenten. Y si no, mira lo, hija, que Floriano sin me auer hasta oy visto, ya tenia tal crédito de mí, que por auerle oy yo visitado, mira qué visita embió luego tras mí, con que comimos y cenaremos si a Dios plaze. E oy me visto de manto y mongilon, y para ti, por no vender mi palabra, vna saboyana. Pues para la hechura y para darte botines y chapines, mira qué moneda no vsada corre agora por mi bolsa. Pues tras esto me queda este anillo, que si la piedra es la que yo pienso que será fina, mira si con tal diamante aurá para ayuda de casarte! que la costa de entre año ya la tenemos segura con ayuda de Dios y de Floriano, y de mi industria; porque me mandó dar racion cada dia, y asuadas que siempre sea tal, que aunque excedamos de nuestro ordinario, nos sobre para ayuda de otras baratijas de por casa. Y tú andate ay, no me creas, y tengas paz con todos, y allegate a los buenos, y serás vno honrado de ellos. Daca, daca mi anillo, que ni pienses de te me alçar con él, ni comiences ya a guardar le por dote, porque aunque más se te ria el ojo, los casamientos salen como los guia Dios, tarde o temprano. Qué dizes, qué me hablas, boua?

_Lib._--Que como veo subida tan repente y tan alta, y no veo escalon por donde nos ayamos encumbrado, temo, y con razon, mayor cayda.

_Mar._--Donosa judia de Çaragoça, que cegó llorando duelos por venir, ansi me paresces, que tú antes de gozar, llorar. Siruamos a Dios, y antes esperemos el bien que el mal; porque Dios da, y siempre da, y da como quien es. Y con esto ve, cierra la puerta y dormire vn rato yo, que los cuydados del dia me quitaron el sueño desta noche, y tú reposa tambien, que ganada tenemos ya la cena, y el combidado, que no faltará, nos proueera del vino que nos ha faltado.

_Pol._--Ya estamos, Felisino hermano, en casa; ve, da los platos al repostero, que yo quiero hablar a Fulminato que nos viene al encuentro.

_Fel._--Con esse hombre allá te auen, porque no tiene plática para que yo espere sin beuer.

_Pol._--A, hermano Fulminato, qué ha sido de ti, que no he tenido vagar para preguntarte qué fue lo de anoche?

_Ful._--Y qué?

_Pol._--Que segun diz que anoche corrias, ouo algunos que pensaron que yuas a tu tierra a recobrar herencia, y aun que estarias ya allá.

_Ful._--Por qué dizes esso?

_Pol._--Porque diz que corrias de suerte que bien ganarás el palio si le corres.

_Ful._--Pues ay verás quién es Fulminato; que los que fueron, en sintiendo me desenuaynar, y en reconosciendo ser yo, toman las viñas, de suerte que por bien que yo corro hallé anoche mi ventaja.

_Pol._--Y a quién querias tú alcançar, pues los quedauas atras?

_Ful._--Quedaron se me a vna buelta de calle, e yo quando aduerti y bolui sobre ellos, sólo vno que no corrio tanto alcancé, que con humildes palabras se me escabulló de una bareada de espaldarazos.

_Pol._--Bien dizen que la mansa respuesta quebranta la ira.

_Ful._--Mas por vida de tu amiga, quién te lo conto? porque si no fue persona que te lo vuiesse de dezir de buena tinta, tornando yo por mi honra, te diga yo la verdad del caso muy de pe a pa, porque en summa es lo que yo conté.

_Pol._--Y aun ansi será, y el resto se quede para de más vagar, porque baxa ya Floriano.

_Flor._--Ya, Lydorio, me tendras entendida la razon en lo que quiero que allá se haga, y cómo essa gente se quede esperando me cómo y adonde ya te dixe.

_Lyd._--Señor, entendiendo en lo que mejor te paresciere en tus negocios, puedes perder cuydado en lo que me mandaste, que se hará como mejor y más seas seruido. Moços, llegad esse cauallo, y no falte nadie; y encaminemos a la buena ventura.

NOTAS:

[675] En el original, _experincia_.

[676] Se suple la _t_ de esta palabra.

ARGUMENTO DE LA SCENA XVIII

Començando a penar Belisea por Floriano, y estando tractando con Justina de su mal, sobreuiene Floriano, y finalmente se hablan, declarando Belisea a Floriano en qué manera le ha de amar, y ansi se diuiden, quedando Polytes y Justina concertados de se hablar despues de media noche.

BELISEA, JUSTINA, FLORIANO, POLYTES, FULMINATO, FELISI[NO].

[_Bel._].--O soberana madre de Dios, virgen sancta Maria, por reuerencia deste tu sancto templo te suplico me valas. O, qué gran basca siento en el coraçon! o, cómo me siento muy tierna en la memoria del nombre de Floriano! Ay de mí, que ni sé qué mal es el mio, ni sé dónde me han abscondido mis antiguos castos pensamientos! No solia yo tractar de amor de hombre sino por Dios, como a proximos. Pero agora, por la via que aun no entiendo, ni sabria decir, me veo implicada en varios pensamientos. Quiero platicar con Justina este de mí no salido mal, porque allende de ser honesta y sabia donzella y querer la yo bien, sabe oyr lo bueno para loarlo y fauorescerlo, y lo malo para deshazerlo y no lo descubrir. Ven acá, Justina, vete conmigo a la iglesia, y esotras mugeres desque ayan todas comido sin salir de la ribera se espacien y tomen plazer.

_Just._--Todo está puesto en cobro: vamos donde mandares.

_Bel._--Pues dame la mano y vamonos por en torno de la cerca desta huerta de los monges; porque me congoxo a la sombra desta ribera.

_Just._--Y aun por cierto, mi señora, que andas tan achacosa, que no sé si lo haze tu venida.

_Bel._--Antes que acá viniesse estaua ya tal.

_Just._--Que no digo essa.

_Bel._--Pues quál?

_Just._--La venida acostumbrada, que es enemiga de la hermosura a las mugeres.

_Bel._--Ya te entiendo, que aun para esse mal faltanme dias.

_Just._--Pues si en algo te puedo ser buena, te suplico te me declares.

_Bel._--Por la confiança de tu buen secreto te quise comunicar los principios, que mi mal no lo entiendo, y es, que desque esta mañana leí vna carta, me siento muy otra que solia.

_Just._--Cúya era o qué tenia? no tuuiesse, mal peccado, algunos hechizos!

_Bel._--Creo que tenia mi perdicion. Ay, mi Justina, qué hare? que ya siento mi voluntad inclinada a tomar gusto y deleytarme en pensar lo que de antes aborrescia aun oyr. Ya desmayan (por mi mal) mis castos pensamientos, y mi meditacion de Dios se me deshaze; ya los cuydados muy veleros de la honra se me han adormescido; ya, finalmente, como por fuerça de sensualidad me siento ser trayda a recrear me en vanos pensamientos. Y ansi quiero por vna via lo que siempre aborresci por otra; que no sabre dezirte qué quiero, ni qué amo, ni qué aborrezco, ni qué busco conseguir y hallar, ni qué desseo euitando huyr, y esto por hallar me rodeada de mil contrariedades acerca de una sola cosa, que juntamente amo, y temo, y busco, y huyo, y desseo, y aborrezco.

_Just._--O, gran mudança de muger! siempre me temi de Marcelia. Pero pues ya es hecho, y en lo hecho no ay enmienda, proueamos en lo porvenir; que si su mal es de amores, ella dara más señal, y si es de enfermedad otra, no le faltará quien la cure, ni medicinas ni regalos. O, poderoso Dios, y qué sospiros tan de las entrañas alança! o, qué alteracion de rostro! o, qué oluido de compostura! ya, ya! asuadas que yo adeuine; mirad qué acuerdo, que me llamó para hablar conmigo, y apostaré que no se acuerda ni de sí ni de mí. Bien dizen que mal vezino es el amor. Jesus, Jesus, y cómo se ha tendido! qué desmayos son estos, mi señora?

_Bel._--Ay, que de la muerte. Y lo con que más muero, es desconfiar que no me matarán, porque ansi pensaria descansar, pues el morir es necessario a todos los mortales.

_Just._--Ay, por tu vida, que te esfuerces, y mira que viene gran tropel de gente.

_Bel._--Pues tornemonos a la ribera con las mugeres.

_Just._--Anda, que no hay quien nos conozca si a dicha no son los escuderos que vienen por ti.

_Bel._--Yo dixe a mi padre que no viniessen por mí: que me bolueria como vine.

_Just._--Pues huelga, que la gente se queda atras, y viene solo vno de a cauallo y dos de a pie, y ansi será vn cauallero que vendra a hazer oracion.

_Flor._--Di, Fulminato, qué mugeres son aquellas dos que alli estan a la sombra de aquellas paredes del monesterio?

_Ful._--Voy [a] hazer las venir a que las conozcas; pero si alguien que ciña espada presumiere de defenderlas, dasme licencia que le saque la vida?

_Pol._--O, maldito sea este panfarron, amen.

_Flor._--Qué dizes tú?

_Pol._--Que parescen gente de pelo; pero ya, ya! acá está Belisea.

_Flor._--No lo creas.

_Pol._--A la vna he reconoscido, que es Justina, a la qual tú eres muy en cargo, porque te es muy seruidora en tus negocios.

_Flor._--Pues donde essa está, bien podre yo llegar. Tú, Fulminato, no te partas de ay, por si fueres menester. Y tú, Polytes, te ve a la puerta de la iglesia, y mira quién entra y sale, con auiso.