Orígenes de la novela, Tomo III

Part 100

Chapter 1003,817 wordsPublic domain

_Ful._--Aun el diablo creo que aya parte oy en la venida: que aquella deue ser la dama, que las dos ya parlan entre sí. Yo seguro que ella que debe de buscar manteles, y que si el asno de mi amo me creyesse, que no deuria de hazer sino llegar y embarrar; porque al fin, aunque gruñen con la boca, con el cuerpo se tienden, y luego las vñas de gato. Pero, pesar de la vida, si aure oy de comprar el vestido que mandó al camarero darme, con perder aqui la vida? No sé quién me haze a mí querer honra tan costosa y blasonar del valiente! que Floriano para esso me llama en tales trances, pensando que diran mis hechos con mis dichos para guardar le las espaldas; y él está mal en la razon, porque al primer desenuaynar, y aun quiça antes, le muestro las suelas del calçado, que oy calcé nueuo con esperança de romperlo. Porque ni pare mi madre, ni me parira otra vez, ni mi amo me restaurará la vida si de necio la pierdo por él. Y en estos palacios, si os mancays por ellos, el aliuio que os hazen es en el partido, que no lo dan sino a quien lo suda, y las mercedes, en la sierra de Gata. Yo bien tengo por mí que tal donzella como ésta que no vino sin escuderos, con quien me guarde Dios tomar contienda de dia, ni aun de noche, y éstos en lo sintiendo, son con Floriano. Y él (segun es loco) pensará que con tenerme al lado y la dama delante, que no hay más que temer; y quando mirare por mí, hallarse ha del agalla, que a la fe, pues busca la carne, y solo la querra trinchar, y solo comer, que solo la compre. Que quien solo come en el plato, que solo guarde el hato.

_Just._--No has mirado, señora, qué lindezas ha hecho aquel cauallero? y qué saltos haze dar al cauallo? y qué entero anda en la silla? que por mi vida que algunas vezes de ver el cauallo tan enarmonado me pone pauor no le auenga algun desgayre; porque es cauallo muy desapoderado y paresce vn elephante.

_Bel._--Ay, guardar lo ha Dios, que holgado me he de verle, y quán sin tacha y quán gentil hombre le hizo Dios, y aquel vestido le arma muy bien, y aquella cadena de oro le adorna mucho.

_Just._--Y aun ella, que es harto rica y grande. Pero ya sé quién él es, y si no te enojas, direlo.

_Bel._--No creo que ay por qué enojarme, que él me ha parescido hasta agora bien. Dime, quién es?

_Just._--Es aquel gran cauallero, tu seruidor Floriano. Ay, por Dios, no te desmayes ansi; qué tal te sientes?

_Bel._--Ay, que no sé; pero dexa me, que el lugar tan público, y mi honra, y mi honestidad, me mandan sacar fuerças de flaqueza, y ansi me esforçaré más que puedo, por no dar señales de mi mal.

_Flor._--Toma este cauallo, Fulminato, y passeale un rato.

_Ful._--Pues si en algo más me vuieres menester, mandas que le suelte?

_Flor._--Anda, que solo yo deuo tener temor por ver me ante tanta majestad.

_Ful._--Pues a la obra verás si ay temor en mí; pero allá yrás. Qué buen achaque tengo agora para escabullir me; porque si algo fuere, dire que con el passear del cauallo no lo vi, y con el rixar suyo, no lo oy. Y aun si viere que son muchos, suelto el cauallo, y él por los campos a huyr de mí, e yo tras él a huyr destotros, y otra vez auisará mi amo, si escapare viuo, en no echar las cargas todas a vno. Pues esperar socorro de la gente es por de mas; porque todos se han tendido por los campos a buscar sombras; que Floriano está tal, que ni sabe si haze calor, si frio. Ea, pues, vos, don cauallo, tambien teneys el mal de vuestro amo? Quiero me yr a vna sombra por aqui donde a mi seguro pueda huyr en despertando si algo vuiere; y alli dormire a mi sabor, que Floriano y las damas ya se van encontrando, e yo seguro que tienen plática para tres horas.

_Just._--Señora, el cauallero se viene hazia nosotras con su varica en la mano. Y pues os haueys visto entrambos, habla le, que la buena criança entre los más nobles reluze más. Y pues ya está cerca, yo quiero mouer la causa de la plática, no como más sabia, pero como más atreuida y más libre. A, cauallero, no passeys adelante sin licencia desta señora, que yo os defenderé el passo.

_Flor._--Por cierto si como es essa señora la que con justo título posee mi voluntad, y tiene el sí y el no de mis obras en su querer, fuera yo el tal posseedor (aunque posseyera mal) yo os obedesciera luego. Y ansi os ruego no me tengays a mal el esperar esse mandamiento de su boca, desacatando se mi atreuimiento a vuestro libre mandar; y en esto no pretendo injuriar vuestro merescimiento en no me subjectar a vuestro dicho; pero por no quitar la obediencia a quien sobre todas las del mundo todo buen entendimiento de hombre conoscera ser le deuda forçosa, y a quien más que todos y sobre todos y solo entre todos amorosamente soy subjecto, y esforçadamente defendere por sola mia la deuda del tal seruicio. Y ansi a vos, hermosa, por muchos respectos desseo hazer os plazer, fuera del presente discrimen.

_Just._--Pues cómo tan ayna conosceys quién sea cada vna de nos, posponiendo a mí y anteponiendo a esta señora, auiendo os yo hablado la primera?

_Flor._--Dexando muchas causas que me han mouido en lo hecho, si algo ha sido contra vos, y respondiendo, no en excusacion de lo que tan acertadamente yo dixe, pero para sólo dar razon de lo que me pedis, digo: que el temor reuerencial que mis potencias han mostrado en mí tener a essa señora, me abrio la ciega vista de mi enajenado entendimiento, y alumbradas mis potencias con rayos de tanta gloria presente, ni tanta majestad se podia occultar a mi vista, ni mi voluntad, que a ella hizo homenaje sola, permitiera hazer tal aleuosia, que a nadie diera otra obediencia. Y ansi por el gozo que siento en hablar en esto, torno a me declarar cuyo soy, porque vos veays a quien sola deuo de obedescer. Porque en llegando, la presencia desterró mi tristeza, y diome nueua alegria, y la tal alegria auiuó mis sentidos, despertó mi memoria, abrio la clausura de mi entendimiento. Y vi luego las prisiones de mi coraçon y el gozo de tanta gloria, haziendo me atreuer a leuantar de mi baxeza los ojos de mi tan irradiado e illuminoso y claro entendimiento, vi el de dónde procedia mi tal alegria. Y finalmente vi en las manos del querer de essa señora las llaues con que quando perdi mi captiua libertad vi aprisionar mi glorioso y libre llagado coraçon por suyo. Cuyo desque le conosci, le vi tan altiuo, y tan grandioso, y tan estimado, y lleno de tanta hufania con su prision, y tan gozoso con su herida, y tan alegre con sus mortales dolores, que ni quiere buscar cómo salir de ellos, ni hazer semblante de acatamiento menos que a tanta majestad. E ansi ni vos tendreys en mucho el no auer os yo obedescido, ni essa señora me culpará en ansi me auer en su presencia (como absorto y oluidado de mí) desacatado con desenvoltura en el hablar, y firmeza en el llamar me por suyo, y a ella por mi señora, aunque ella de esto sea injuriada, pues en ello soy yo el bienauenturado y gozoso.

_Just._--A, señora, pues no oso delante deste cauallero sino llamar te mi señora, ni yo puedo suffrir que en tu presencia tal me tracten, ni delante de quien ansi me deshaze osaré parar más, por esso me da licencia e yre por vnas horas que oyendo missa esta mañana se me quedaron en la capilla, porque viene gente y no me las tomen. Y vos, cauallero, mirad que aun no os doy entera soltura para que sin mi licencia hableys a otra dama.

_Bel._--Anda, maldita seas, chocarrera, y estate queda, que pensará esse cauallero que hablas de veras.

_Flor._--Ni yo sé, mi señora, con más de sola vna que tiene mi coraçon tener veras, ni con vos puedo tratar debaxo de alguna burla.

_Just._--Ay, señora, señora, mezquina yo, qué toro tan lleno de garrochas viene de hazia el rio! Huye, huye, acojamonos a la iglesia, que yo no oso parar aqui más.

_Bel._--Cauallero, por vuestra fe que passeys vuestro camino, que mi compañera se me ha ydo, e yo me voy a poner en saluo, aunque las piernas me ha cortado el temor de tan feroz animal; aun que viene algo lexos.

_Flor._--Mi señora, el toro se ha passado a nado huyendo. E pues los otros en vuestra ausencia han muerto por vos, este morira en vuestra presencia por el que los dio a la muerte, más muerto que ellos, por vos.

_Bel._--Ay sola de mí, que soy muerta, que hazia acá encamina!

_Flor._--Más solo me hallo y más muerto sin vos, aunque me sustenta la fuerça de vuestra hermosura. Pero porque veas, mi señora, qué fuerças son las tuyas, que ansi temes a vn bruto animal, y a mí tienes tan sin temor tal parado, suplico te veas cómo las fuerças del tu vencido quitarán la vida al que ha puesto temor a quien sola yo tanto temo.

_Bel._--Ay, por vn solo Dios, que no tomes debate por mí, que me puedo acoger a seguro, tan a tu peligro con quien no sabe hazer differencia de merescimientos.

_Flor._--Hará la, aunque no quiera, del poder; y sin te mudar, me perdona antes que más llegue, porque se viene hazia nosotros, y muy denodado.

_Pol._--Anda, anda, mi señora, que agora el temor del toro te puso en la prision del que tú tienes tan muerto.

_Just._--Sin falta que son grandes y muy a cada passo vuestras muertes. Pero dexame, triste yo, que ni sé qué fue de mi señora, que pense qne venia tras mí, y dexo la sola, y lo hize mal, y tampoco yo me recataba de ti.

_Pol._--Anda, mi vida, acojamonos a la iglesia, que ella allá tiene quien le va más que juramento en guardar la.

_Ful._--Cata, cata, qué fiero toro! y por las reliquias de sant Saluador de Oviedo, que es Floriano con él. O, hi de puta, pues qué animalejo! que no hay cosa de que yo más tema en esta vida, despues de temer a las superiores potestades. Pero pongo me a cauallo por sí o por no, que este quatrupeo me pondra tierra en medio. Pero o, hi de puta el diablo, qué soltura y destreza y coraçon y fuerça de hombre que ansi le esperó, y de solo un golpe le ha desjarretado. Pero tal mirador tiene! muerto le deue de quedar, que ya se torna limpiando la espada. Agora que sé que el toro no vendra por acá, me torno a mi officio la barba sobre el hombro y los pies en primera.

_Bel._--O, qué hazaña y soltura de cauallero! o, cómo no sé por qué vias soy violentada más y más de cada momento a le amar! Y pues él se torna para acá, y no excuso rendir le gracias por lo hecho, y tengo buena occasion para le hablar, quiero intentar de saber sus desseos, que tanto en todo y por todo publica ser en mi seruicio. O, bendito el Señor que te libró! En merced tengo, señor, lo hecho, por la parte del temor que me quitaste, y pena que tenia de te ver yr a tanto peligro.

_Flor._--Nunca pensé merescer, mi señora, tanta piedad de vos, ni verme tan viuo delante de quien me mata.

_Bel._--Y quién es la persona que ansi se ha con vos?

_Flor._--Ay, angel mio! que si tal merced de ti me atreuiera a pensar de alcançar como es el hablarme, tuuiera pensado el cómo responder a tu pregunta.

_Bel._--No tengas en tanto la habla, que a nadie aborresciendo la niego.

_Flor._--Por merced grande tengo el hablar me; pero por principio de mi aliuio tengo el saber que a nadie desamas, porque ansi pienso que no ha sido tu intencion en lo passado que yo muriesse, pues tu clemencia a todos querria dar vida. De donde pienso que si fueras antes sabidora de mi pena, y supieras el ser por ti, y conocieras el ser tú la causa, que si no por yo lo merescer, a lo menos me vuieras acorrido por tu benignidad, sentiendo pesar de la pena de mi atreuimiento. Porque a yo más acabar de morir, mi tormento atreuido fuera pregonero de mi culpa e tu innocencia.

_Bel._--Pues tan al descubierto me dizes que yo te doy pena, querria saber tu nombre, para conosciendo te conoscer si tú tienes la culpa de la pena que dizes que tienes.

_Flor._--La pena que yo he padescido, confiesso que ha sido merescida, por el atreuimiento deste tu Floriano; pero pues tu hermosura dio alas a mi atreuimiento en te yo amar, suplico te, como por cartas te pedi, que en el gualardonar mis tormentos, no teniendo respecto a mi culpa, la tengas[677] a tu misericordiosa compassion, y con ésta detengas las fuerças de tu justicia no executando tu riguroso castigo. Y si quieres castigar me más y más, si mayor castigo puede auer en las carceles de amor, propon de me dar en el suffrimiento mio mayores fuerças tuyas para que, en mí tu indignacion executando, seas más vengada, si tu merced en me atormentar es seruida, e tu benigna misericordia no injuriada.

_Bel._--Antes de agora vuiera yo de conoscer, Floriano, quién fuesses, cuyo nombre tus atreuidas cartas me auian dicho. Pero mira, Floriano, que si tú como hombre buscas tu desatinado descanso, yo como donzella mamparo mi delicada honra. Y si tú buscas la consecucion de tu infectionada voluntad, yo defiendo mi libertad. E si tú quieres guiar tras tus venenosos y no limpios desseos, con tu amor desamador de mi honestidad, yo tengo de cerrar la puerta a toda habla que ni a mi ánimo trayga limpieza ni a mi spiritu reposada castidad. Por tanto como a hermano en tal amor te ruego me ames, si me amas, y me quieras bien para mi bien, y no de suerte que queriendo me, quieras mal para ti y peor para mí. E con hazer tú esto, podras ganar en mí vn amor que a bienqueriente de mi honra te tendre. De otra guisa, desamarte he como a enemigo de virtud, y perseguidor de mi honra, y menoscabador de mi limpieza, y matador de mi innocencia en mala inclinacion, y derramador de mi fama, y destruydor de mi reposo, y asolador de la casa de mi padre, y ensuziador de mi alta sangre. E si te han mentido de mí otra cosa, desapega la de tu imaginacion. E si te han dicho que me pesa de tu mal, si tú lo entiendes como yo quiero y pretendo que lo entiendas, sey cierta que tú me tendras que agradescer, e yo occasion con que más y más te mostrar por las obras el limpio amor de mi voluntad senzilla. Y si eres hombre, yo muger, y entramos hechos para Dios y formados a su imagen, y criados para gozalle, y obligados a amarle, y en él a nosotros, y a nosotros por él y para él. Y si holgué de verte, fue por desengañarte. Y en esto (concluyendo mi plática) verás quán en limpio amor te amo, que tu bien vees me he esforçado a forçarme a te hablar sola sin te auer aun conoscido. E pues te consta mi voluntad, si te guiares por ella, procuraré tu salud, holgaré de tu bien, buscaré tu descanso, acceptaré tu conuersacion, oyre tus mensajes, respondere a tus castas peticiones. Pero de otra manera, aborrescere tus costumbres, huyre tu persona, blasphemaré tu nombre, euitaré tus hablas, quitaré tus visitas, perseguiré tus fuerças por assegurar mi flaqueza, y desamaré y oluidar me he de tu salud exterior, por no perder la mia interior.

_Flor._--No menos sabia te has mostrado, mi señora, en el hablar, que honesta en el rehuyr me, y hermosa en el mal herir me, y poderosa en el matar me, y señora en el mandar me, y paciente en el oyr me, y sagaz en el despedir me. Yo me doy por pago de lo que padezco con el dezir que me amays, aunque no es el amor que yo pido, pues es más del que yo os merezco. Pero todavia te suplico que, pues ausente, como a proximo necessitado, me mandastes este tu anillo, cuya virtud por solo ser tuyo me reuocó de las puertas de la muerte, que agora que me has visto presente no permittas que mi gran fuego de pena me consuma, siquiera porque se vea, mi señora, que, como pudiste herir me y matar me, puedes tambien sanar me y dar me vida; y de oy más sustenta mi vida para que en mí executes tu saña con el castigo, si otra cosa no te merezco. Y esto siquiera porque, pues yo me publico por tuyo, vean los que no lo son quán bien sabes tractar a los tuyos, para que todos lo cobdicien ser, aunque yo solo lo querria tener por mio, porque solo me tuuiesses por tuyo.

_Bel._--Ya te di seguro del amor que te tengo y tendre, mientras tu mal gouierno no lo perdiere de mí. Y con esto te ve con Dios, que sale Justina y vendra mi gente, y no quiero sospecha donde yo no tengo occasion, ni la quiero en ti.

_Flor._--Sin más altercar a tu mandado, quiero hazer vuestra voluntad en me yr bien contra mia, pues jamás saldra de tu seruicio: cuyas manos besando, me despido de tu presencia, encomendando se te en ausencia este tu Floriano, que agora que me encomende a ti, me voy al templo a encomendar a Dios el alma, y a ti, a quien encomiendo mi coraçon.

_Just._--Anda ya, señor, que estas no son cosas para tractar en este lugar. Baste, que en el jardin, y a la hora que te aplaze, hablaremos lo que queda. Y mira que viene tu amo acá; yo quiero dexarle entrar, e yrme sin que me vea para mi señora.

_Pol._--Pues con esperança de la yda me voy a la puerta de la iglesia, do él mandó esperar le.

_Bel._--Anda ya, Justina, maldita seas, y cómo me dexaste sola?

_Just._--Mi señora, fue tanto el temor que cobré al toro, que con pensar tambien huyeras conmigo me acogi; pero y el toro?

_Bel._--Anda, vamonos a la ribera con las mugeres y dame la mano, porque tractemos de yrnos para casa.

_Just._--Pues si mandas, daca, y vamos; pero ay, que está alli el toro.

_Bel._--No le ayas temor, que aquel cauallero le mató, y aun muy desembueltamente.

_Just._--Pues vamonos por par de él y veremos le.

_Flor._--Dy, Polytes, vino gente alguna mientras alli estuue?

_Pol._--Señor, no.

_Flor._--Y qué hora será?

_Pol._--Señor, seria poco más de la vna quando llegamos, y los monges han dicho sus visperas ya, y aun ha dado las quatro el relox.

_Flor._--Pues no me paresce que ha media hora que llegamos. Di a esse moço que me trayga el cauallo.

_Pol._--Señor, ya viene con él, que siempre ha estado alli cerca Fulminato.

_Ful._--Boto a la sancta Litanía que se acogieron las damas; y helo sale muy deuoto Floriano; alla voy con el cheuao (_sic_).

_Pol._--Por Dios, que barrieron presto las señoras, y Floriano no sé qué ha negociado, que va mustio, y aun él que tuuo harto tiempo, si fue para ello. Aunque quiça que hizo algo, no le quiero condenar para poco, pues yo fuy para harto menos, aunque a la verdad la reuerencia del sancto lugar me ató las manos donde andaua bien suelta la voluntad.

_Ful._--Cómo va hecho mudo nuestramo; di, hermano Polytes?

_Pol._--Y con quién ha de yr hablando, pues con nosotros la disparidad de las personas lo estorua?

_Ful._--O, pesar de la Berberia! y cómo, no soy yo hombre que por mi persona puedo hablar con el rey? Cata que la sangre todos la tenemos bermeja; pues la casta? de Adam baxamos todos, que no está en más la disparidad que llamas sino en el tener. Sí que el yr a cauallo, y lleuar ropa de seda, y cadena de oro, no nascio con el hombre; y como lo tiene aquél, lo podia tener yo. Pues si por hazañas se gana la casta y valor, ya puede Fulminato tener más blasones que cabran en vn paramento. Pero al fin, como no me conosce ni estima el rey y el mundo, ansi me yre a pie.

_Fel._--A, hermanos, qué ha passado por allá? que yo dormido he vn rato atendiendo, y aun por poco que fuera, como los más lo hizieron desque hartos de aguardar.

_Ful._--A la fe, si tú y ellos estuuierades en vela como Fulminato, guardando el cuerpo a Floriano, no os enhadara la ociosidad con el cuydado de las armas y el peligro de la vida; pero al fin todo es dicha este mundo.

_Fel._--Alguna razon tienes; pero por tanto eres de a par del asa. Aunque si mal vuiera de hauer, nosotros estauamos los primeros en el passo por donde auia de venir.

_Ful._--Essa disputa más tiempo pedia para dezir se; pero ya estamos en casa, y entendamos en apear a nuestramo.

_Flor._--Oyes lo, Fulminato? de aqui a vn rato sube a mi camara.

_Fel._--Cata, Fulminato, como yo acerté en que eras de a par de el asa; pues alto, cada vno entienda en lo que deue.

NOTAS:

[677] Asi el original, quizás sea errata; por _lo tengas_.

ARGUMENTO DE LA SCENA XIX

Lydorio pregunta a Fulminato lo que passó en Prado. Floriano haze gran lamentacion de su pena y quiere embiar a Fulminato a su señora, el qual escusandose le manda llamar a Marcelia.

LYDORIO, FULMINATO, FLORIANO.

[_Lyd._]--Dime, Fulminato, qué nueuas tenemos? cómo ha venido tan mustio Floriano? qué successo vuo la yda?

_Ful._--No sé por Dios; porque quando solo me vi, y alla vi la dama...

_Lyd._--Qué dama?

_Ful._--La que nos trae dansantes sin son: y digo que quando conosci la cosa como yua, se me alegró el ojo, y juro por las bendiciones de la letania que ya me bullia la espada en la vayna, y al cabo mi gozo en el pozo, porque no vuo persona de resistencia.

_Lyd._--Y Floriano habló ya con la dama?

_Ful._--Y cómo ansi; que bien dizen que a los bouos se aparesce la virgen Maria.

_Lyd._--Calla en mal punto; no desmandes la lengua contra quien te mantiene.