Orígenes de la novela, Tomo III
Part 97
_Just._--De toda tu larga platica, porque sólo entendi el dezir que ya soy vieja para dexar de casarme, aunque sin gran carga de dote, pocos aurá que me cobdicien; pero no hay memoria de casar la heredera de la casa, que me lleua más de quatro años, y sus romerías creo que andan pidiendolo, y su hermosura no lo desuia, y quieres que la aya de mí para más de acordarse de me mandar en qué la sirua toda mi vida?
_Mar._--A la fe, sabete que en palacio anduue, y sé que si te duele la muela, tú te has de buscar quien te la bote fuera. Porque, aunque sobre los diez y ocho que puedes a más largo auer, aunque estés otros tantos años, siempre aurá de nueuo en qué seruir, y siempre te hallarán más obligada a ello, y siempre te querran donzella, y siempre de nueuas fuerças para el trabajo, y siempre con el tú acá, tú acullá como niña, y siempre de menos ganancia en el crédito y confiança de tu persona. Por manera que aunque te amen como a buena y honesta, no te zelen como a hermosa, y te guarden como a moça, y te riñan como a sospechosa de ser quien me callo por tu respecto. Y ansi, porque concluyamos razones, digo y quiero de lo dicho aconsejarte, que pues ya yo te auiso y tú tienes experiencia de que passa por allá como yo lo digo aquí, haz, amiga, lo que te cumple, pues los hombres desde la mocedad han de granjear y buscar y tomar el estado en que querrian que les hallase la tardia y cansada vejez.
_Just._--Pues me dizes lo que haga, dime el cómo sin derogar á mi estado ni quebrar el hilo delgado de la honra, pues antes sin la vista que sin ésta me desseo.
_Mar._--A buen entendedor poca plática, que tú, bouilla innocentilla, quando en tan buen ceuo como tú traes cayere algun pez de ganancia para el estado y de contento para la persona, si te faltaren mangas, ó no cupiere en ellas, a la fe, alça las faldas y cogele, y cogido, tenle, y tenido, amale, y amado, halagale, y halagado, contentale para que se te affectione. Porque siempre fue y será que quien tiempo tiene y tiempo atiende, tiempo viene que se arrepiente.
_Just._--Aunque mejor azertaras en llamarme peccadora, pero pues me das officio de pescadora, qué ceuo es el que dizes que tengo?
_Mar._--El primer nombre oy en dia, desde el papa hasta el que no tiene capa, le puede quedar, pues todos peccamos en Adan, dize la escriptura. Pero pues quieres que te torne a llamar hermosa, digo que de tu hermosura se haze el ceuo que dixe, y de lo ál que tienes ya me entiendes, que la verguença de ver que es más tu appetitoso desseo que lo que yo digo, te haze baxar los ojos y cobrar color viua. Pues creeme que si quando yo anduue al palacio no me desposara a hurtas, que nunca de allá vuiera salido a gouernar casa por mí y tener algun libre reposo. E aun tu señora, que allí está muy rezadera, me da por testimonio si al cabo de muy guardada no ha de venir como cierua en tiempo de brama. Y aun las tales, tarde prende el fuego y tarde despues se apaga.
_Just._--Más temor tendrias aun si supiesses quán seguida es; pero no ay mella en ella.
_Mar._--Todo lo sé; las justas, musicas y aun los toros de oy creo yo que por ella mueren.
_Just._--Si son por ella corridos no lo digo, pero sé que huyendo de no se obligar á los ver, vamos esta romeria.
_Mar._--Y cómo va sola?
_Just._--Adelante van las mugeres, que hombre no va ninguno, y a mí sola me lleua en lugar de ama, por no ser conoscida.
_Mar._--Mi fe, tan mal se cubre su hermosura con manto pobre como la liebre con la cola, porque el oro más reluze acompañado de baxo metal. Y esto no lo digo por menoscabar tu gentileza.
_Just._--Baste, baste; y escucha que no sé qué tardar es éste, ni sé qué ha hallado en aquel papel que tanto ha que está mirando.
_Mar._--Será oracion de amor.
_Just._--Qué dizes?
_Mar._--Que será la oracion del saluador, que es larga. Pero por mi salud que la deue de auer leydo, y que deue de obrar, porque gran robador de amor es vna carta bien ordenada, que hasta que ha dicho todo lo que tiene no es possible mandar la, callar. En especial que los adobos que yo le puse no deuen de ser poco menos que buen ruybarbo, para conmouer en tal dolencia.
_Bel._--O, soberana virgen sin manzilla, y qué es esto que en vuestro templo ansi me desasossiega? quiero ya, pues, salir con lo que el appetito pide, y acabar de leer del todo este papel, que ni a él ni a mí bien entiendo.
CARTA DE FLORIANO A BELISEA
Fvente de mi descanso, principio de mi gloria, vltimo fin de mis desseos; la que tiene las llaues de mi vida, la que es posseedora de mi coraçon y señora de mi libertad; angel en forma humana, mi señora Belisea.
Antes de publicar mi querella delante tu justicia, inuoco tu piadosa clemencia para que despierte los oydos de tu libre señorio a oyr este tu captiuo Floriano, el más dichoso de los caualleros y el más penado de los sieruos de amor. Bien veo, señora mia, que tengo llenas de fastio tus orejas con mis continuos y tan importunos clamores. Pero tambien deues tú de aduertir en que, para tan flaco suppuesto como es el mio, ya son muy en excesso los tormentos. Y ansi con el pedirte perdon por el atreuimiento, te pido que cortes el hilo de mi mortal viuir, o aliuies la mano en el atormentarme. O si mandas, porque no seas notada de cruel executora de amor, asienta te audacia de mis querellas, para que oyendo tú mi justicia, oya yo la sentencia de tu voluntad. Porque te prometo que, si me mandares matar, que por más te seruir yo sea el executor de tu sentencia, pues en medio de mis tormentos tendre tu voluntad por retracto de mis obras; porque sepas, si no lo sabes, que no es mi viuir por ti otra cosa que vn contino tormento muy a mí voluntarioso. Y ansi te auiso, mi señora, que si no propones de me acorrer, que no te determines de me oyr, ni deliberes poner en mí tus ojos. Porque si me miras, aunque de rigor de justicia yo meresciesse muerte, la misericordia tuya te inclinaria a mandarme aliuiar, sin oyr allegacion de mi parte, mas de que tú, viendo que yo moria, fuesses sabidora ser tú la causa; en quien confiando, quedo por tuyo.
_Mar._--Ay, corre, corre Justina, que tu señora se ha tendido, no sea algun desmayo.
_Just._--Ay, Jesus, Jesus! o, mi señora y mi bien, y qué es esto?
_Bel._--Ay, captiua de mí!
_Just._--Qué sientes, señora! leuantate por vn solo Dios, que te hazen mal estas piedras, y vamos antes que seas conoscida, que comiença ya a venir gente.
_Bel._--Calla, que yo me esforçaré si pudiere, que fue vna congoxa de coraçon.
_Mar._--Pon, señora, la palma desnuda sobre él y aliuiara se te el mal.
_Bel._--Creo yo que montará esso poco. Pero quién eres tú?
_Just._--No conosces, señora, a Marcelia?
_Bel._--Conozco; pero qué hazes por acá?
_Mar._--Entré a hazer oracion; pero cómo te sientes? y cata que nos vamos por ay abaxo hazia el rio, que te hará gran bien ver las frescuras.
_Bel._--Vamos luego, no se nos llegue gente.
_Mar._--Anda, señora, que yo me quiero yr contigo; que como vienes (Dios te guarde) muy endilgada[673], y la mañana es fresca y tú no acostumbras madrugar, y tambien la frialdad destas piedras, todo esto junto te aurá hecho esse daño. Dame acá la mano, si mandas que te acompañe, y andemos.
_Pin._--O, dichoso tú, Pinel, que tan a tu contento as gozado de vna tal dama, y tambien llega se te a este gozo vna alegria de saber que ansi queda el campo por mio, que de oy más no tenga puertas la casa de Gracilia para mí. Aunque si cada visita me ha de costar tanto afan, para pocos dias me quieren, si no me pongo en ceua, por no perder honra y tener aliento. Pues Fulminato anoche fue para no boluer, no quiero agora entrar en casa de Marcelia: qué de mañana tiene la puerta abierta! Allá se lo ayan; quiero colarme hazia el rio, que por aqui abaxo siempre suele auer buenos encuentros por las mañanas. Y quiero dar contentamiento a los ojos, pues naturalmente deleyta la vista del objeto hermoso, mayormente de mugeres. Pero helas van tres y las dos muy de las manos, y aun que paresce ropa de pelo. Cata, cata, por Dios que es mi comadre Marcelia. Y que me maten si no deue lleuar aquellas ouejuelas al matadero, o quiça las trae de la charqueria, y aun que la que lleua de mano que paresce de lustre. Pues la buena criança siempre paresce bien, quiero hablarlas, pues ya Marcelia me ha conoscido y pensó de se me desconoscer. Por demás es, señora Marcelia, el querer te me encubrir, que la luz de essa señora ha alumbrado mi vista al conoscerte. Y ansi con su licencia te beso las manos, y mira si mandas algun seruicio.
_Bel._--Ay, por tu vida que le mandes passar de largo, que temo que me ha conoscido, pues me differenció de ti en el acatamiento.
_Mar._--Mala es de ver la differencia de las dos. Pero espera, que yo le haré presto dexarnos.
_Pin._--Di, señora, si mandas alguna cosa? pues por el acatamiento de la compañera no llego a te compañar.
_Mar._--Mas antes a ella harás seruicio y a mí plazer grande en que passes luego de largo.
_Pin._--Por cumplir la voluntad de essa señora y hazer tu mandado te beso las manos y a essa dama los pies, y perdona mi atreuimiento. O, hi de puta el diablo; y qué ojos y media frente descubrió, y qué albura de mano sacó del guante por descuydo, y qué loçania de cuerpo de dama! Doy a la maldicion esta Marcelia, y si no creo que sabe quanto bueno ay en el pueblo. Voy me por sí o por no a la posada; quiça yrá a desembarcar con aquel flete alla en busca de algun merchant, que si ansi fuesse, venderse [ha] hombre por comprar tal joya.
_Bel._--Quién era aquel tan bien criado, y que ansi te conoscia, y que tan presto te obedescio en yrse?
_Mar._--Es vn criado de vn cauallero, el más agraciado y más de los de tomo que agora pueblan la corte, y de más gloriosa fama de quantos yo aure visto.
_Bel._--En cargo te es, que ansi le loas. Pero dime el nombre del criado y quién es esse su amo.
_Mar._--Este que agora va de aqui se llama Pinel, criado de vn cauallero cuyo loor no tiene par; mancebo, gentil hombre, y muy poderoso y de muy alta sangre.
_Bel._--O él no tiene nombre ó le tiene tal que no deue ser para oyr.
_Mar._--Para nombrar y loar por cierto es, señora mia, aquel sin par de Floriano. Ay, por Dios, Jesus, Jesus, y de qué te me desmayas? o, qué poco esfuerço para lo que ha de ser, si por bien es!
_Bel._--Ay, que no es nada, sino que se me torcio el pie en el chapin.
_Mar._--Pues qué tal te hallas ya?
_Bel._--No te lo sabre dezir; pero sentemonos vn poco en este prado.
_Just._--Cata, cata, y qué de reposo se sienta con Marcelia, y qué oluidada está Belisea de la priessa de yr muy de mañana. No sé qué me diga destos secretos: Dios quiera que paren en bien; allá lo ayan, que aqui apartada me siento, pues en no me llamar, lo quieren auer a solas.
_Bel._--Agora me di, Marcelia, por qué me visitas tan mal y tarde; pues sabes que no se muestra pesar con tigo en casa, y aun estás bien acreditada en la reputacion de mi padre.
_Mar._--Con la enmienda en lo por venir soldaré, señora mia, las quiebras passadas; aunque yo siruo a vna señora que me da menos vagar y tiempo que yo querria para pagar semejantes deudas de visitaciones.
_Bel._--Ay, que no lo hazes bien en seruir a nadie sino a mí, ni yo lo consiento.
_Mar._--Y aun ansi confio yo en Dios que agora en tu seruicio, como al presente ando occupada, las mercedes tuyas me harán libre de la señora que digo.
_Bel._--Y quién es?
_Mar._--La señora pobreza, que tiene don de la honra; ansi que se llama doña pobre honra.
_Bel._--Ayna me pudieras hazer reyr con tu señora; dos me parescen a mí essas, y aun que pocas cosas pueblan juntas: porque de la honra tambien soy yo sierua. Y aun con sus importunidades de cosas differentes que manda, pierdo yo con el cuydado de cumplir las el sueño grandes y muchos ratos.
_Mar._--Pues a mí me trae en vela de contino; pero quál es la otra?
_Bel._--La pobreza, á la qual tú podras seruir, pero yo no la siruo: Dios sea seruido en ello y en todo.
_Mar._--Mi fe, señora, pobreza a solas, sin el don que yo le doy, no la hallo yo seruidumbre, porque no ay oy en el mundo gente más libre que la pobre, que de honra y todo lo es. Porque con no tener el tal o los tales que perder, no se dexan de arriscar tras lo que les da el appetito, ni ay cosa que les sea vedada, sino las que contradizen a la virtud; que a éstas la natura las aborresce. Y los ricos andan obligados a sustentar la loçania y fausto y gala del mundo, que con ser vn señor muy mal contentadizo, es tan costoso, que muchas vezes tras las grandes rentas les haze empeñar las almas, y vender las virtudes, y arriscar los contentamientos, y jugar con las vidas, por vestirle de honra; y al cabo ni esta honra sabreys en qué ó de qué es, ni qué color saque, ni en qué consista; porque vnos le visten de lo que otros la acaban de desnudar, y otros la honran y defienden donde otros la arrastran y blaspheman. Y ansi andan los ricos tras el mundo como personages sin son, perdidos por contentar: vno que los pobres traen por los pies, y le pierden a cada passo, porque a la verdad ni haze mercedes más de por vida, ni las dadas dexa gozar sino por su antojo, ni ensalça virtud, ni perdona alguna falta, ni oluida jamas el vituperio. Por manera que los señores que los pobres llamamos, que porque más le siruen más entrada tienen en sus bienes, ni nunca bien le tienen ganado, ni dexan de tener el cielo quasi perdido; porque como tengan mayor carga, caminan menos, y como tengan más negocios, tienen menos quietud. Y ansi dize la escriptura que los ricos caen en tentaciones; aunque no lo digo por ti, pues toda general regla tiene sus excepciones.
_Bel._--Aunque no hables contra mi persona, porque hablas contra mi estado, que voy en el cuento de los que vosotros allá llamays ricos, quiero, tornando por mí, desengañarte, que no dize la escritura que los ricos caen en tentaciones, sino que caeran en tentacion los que quieren ser hechos ricos.
_Mar._--Pues qué me da más ocho que ochenta, si los ochos son diezes? que no me daras rico que con serlo no huelgue, y que no le pese con el descaer del estado.
_Bel._--Dado que te conceda esso, aun no caes en el punto de la razon.
_Mar._--Pues suplico te me la digas: porque es descanso verte sabiamente tractar lo que quieres. Y aun huelgo de tener en qué ocupar tu entendimiento en otra cosa que tu mal.
_Bel._--Ay, amiga, que al fin allá quedan las rayzes. Y esto, aunque sea mondar las ramas, pero entiendo que ay ricos, y ay desseosos de ser ricos. Los primeros llamo yo los que lo son desde sus antecessores, como los que tienen estados y señorios de majorazgos o herencias seguras y rayzes. Y los tales, como desde que son o fueron fueron ricos, con no tener que dessear ser ricos, pueden occuparse en hazer grandes bienes, con estar contentos con la suerte que les dio el mundo. Pero los que son ricos no de auolengos, sino por industria y fortuna y mala ganancia, que van poco a poco, o mucho a mucho augmentando el caudal para hartar el auaro appetito, éstos caeran en tentaciones de vsuras, logros, robos, engaños, mentiras y oluido del diuino culto por la adoracion de la moneda. Y ansi, adonde los primeros que dixe, en sustentar su estado, no empeñando a Dios por la hazienda, ni haziendo desafueros, sino con lo que tienen por proprio, pueden seruir a Dios, alli los segundos, que quieren a tuerto o derecho (como dizen) alçar casa y fama y acaudalar hazienda, hazen mil offensas a Dios y dos mil agrauios a sus proximos.
_Mar._--Altamente has prouado tu intencion. Pero dime si te sientes ya mejor, que te vi en la iglesia endenantes que estauas tan embarada, que jamas pude sacarte vn papel de la mano.
_Bel._--Ay, amiga, qué grande fue mi mal no pensado! Pero dime, viste lo que era el papel o sabes qué dezia?
_Mar._--Bueno va el recado.
_Bel._--Qué dizes?
_Mar._--Que, mal pecado, no sé leer; pero por qué me lo preguntas?
_Bel._--Porque le hallé en la grada del altar, y no sé lo que es, y temo no sea algun mal, porque luego me senti con las bascas que me viste.
_Mar._--No será sino alguna nomina de algun enfermo, que la pondria delante nuestra señora para que tomasse virtud.
_Bel._--Ay de mí, que bien creo yo que si alguno sanó con ella, que empeoré yo.
_Mar._--Mas qué tacha; ay, Dios te guarde de enfermar; pero dime, sientes algun mal?
_Bel._--Dexame de preguntar lo que dicho no sabras remediar; y dime, mudando plática, porque me da pena ésta: de dónde conosciste tú aquel mancebo?
_Mar._--Quál, mi señora, a Floriano?
_Bel._--Que no, sino el de endenantes.
_Mar._--Tan sólo en ser criado de aquel valeroso y gentil cauallero de Floriano; pues ay, señora, y de qué te turbas?
_Bel._--No te menees, está queda: que más mal se me va aparejando, y desde agora començare a esforçar mi flaqueça y a forçar mi voluntad.
_Mar._--Y aun ansi te cumple, y Dios y ayuda.
_Bel._--Qué dizes? no me hables tan entredientes.
_Mar._--Hablo ansi porque no sabe la persona si passará alguien que de palabra saque la razon, y declare la persona lo que quiere encubrir. Pero digo que yo te tengo de alegrar oy con mi compañia.
_Bel._--Ansi lo guie Dios. Pero dime, cómo tienes tú noticia de su amo de aquel mancebo?
_Mar._--Quál, Floriano?
_Bel._--Que ya le sé bien el nombre; dime lo que más sabes dél, y piensa que sólo me mueve curiosidad y occasion de tener que hablar contigo.
_Mar._--Ay, mi angel, y cómo en nombre del buen Floriano te quiero besar essas manos.
_Bel._--Ay, amiga Marcelia, cómo aunque me huelgo de te oyr, no me suena bien esso; cata que ya sabes quánto abomino estas cosas.
_Mar._--O, qué gracia tienes aun en el enojarte; puesto que no tienes por qué culpar mi simplicidad en el hablar. Porque si te besé las manos (lo que agora torno a hazer), más en nombre de Floriano que de nadie, es porque con parescerme que a las damas deuen los galanes seruir, no le ay quien a ti merezca si Floriano no. Porque de algunos que en mi casa entran de los suyos oyo dezir, y no acaban de contar de sus loores, su llaneza, su señorio, su liberalidad; pues la edad, que es de veynte y cinco para veynte y seys, que en seso paresce de ochenta. Y agora, mi señora, me dizen que anda tan malo que me ponen los criados duda en el escapar. Y si él (lo que Dios no quiera) muere, se cierra vna gran puerta a menesterosos; porque, a la verdad, a mí me haria grande mal, y a mis necessidades se quitaria vn gran acorro. Y esto te digo como a mi señora, á quien, desengañadamente amando, doy cuenta de mis flaquezas.
_Bel._--No viues engañada con migo; pero dime, qué mal es el desse cauallero? que cierto tú lo cuentas de suerte y lo encaresces tanto, que me has mouido a gran lastima.
_Mar._--A otro perro con ese huesso. Señora, no me saben dezir sus criados más de que huye toda alegria, y aborresce la conuersacion humana, y ama la soledad. Y puesto a solas, tañe como lo sabe bien hazer, y canta como el que tiene linda gracia nouedades y canciones en declaracion de su mal.
_Bel._--Y de qué en especial se quexa, si dizen?
_Mar._--Pues no me lleuarás por ay. Señora, no sé más de que dizen que son bascas del coraçon, que algunas vezes le priuan los sentidos.
_Bel._--Por mi vida, pues, que si este mi anillo se pusiesse al dedo, que le fuesse bien; porque tiene esta piedra muy apropriada contra esse mal.
_Mar._--Mejor anillo le serías tú, si quisiesses, y él te tuuiesse.
_Bel._--Qué dizes si me tuuiesse? y habla me claro.
_Mar._--A buen entendedor poca parola. Señora, digo que, si no me entendiste, que si le diesses esse anillo y él le tuuiese, que con el sanar te deueria todo seruicio. Pero como ni yo osé pedirte le, ni el buen Floriano esté tan en tu gracia que se le quieras dar, ansi con temor lo hablé entre dientes. Pero, al fin, combidarte ha tu misericordia a que le fies de mí, con tal seguro, que en él sanando o sintiendo aliuio, te le tornaré, o él mesmo te yrá a besar las manos y darte le de su mano a la tuya; porque a todo esto saldre yo fiadora.
_Bel._--Ay, calla, que de ti sola lo fiaré, y te lo dare para que él se aproueche tan solo por ti.
_Mar._--Yo le tomo con tal presupuesto, y te beso las manos, y se le lleuo luego de tu parte al cauallero.
_Bel._--Ay, ay, que no quiero que le lleues en essa manera.
_Mar._--Que no digo que se le dare en tu nombre, sino que por tu mandado; pues sola lo fias de mí, yo mesma se le yre a lleuar, aunque en mi vida le hablé. Pero más que tanto haré yo por seruir te, y tornar tele en tu mano como me le das.
_Bel._--Ansi lo haz, y cierto que holgara de verle, por saber si es tanto su mal, y ver lo que obra el anillo.
_Mar._--Esso, señora, no se lo aure dicho, quando vaya de ojos por tu seruicio él.
_Bel._--No quiero dezir lo que entiendes, sino que holgara de que se offresciera occasion de verle, porque en el rostro le conosceré yo si tiene el tal mal.