Orígenes de la novela, Tomo III

Part 96

Chapter 963,772 wordsPublic domain

_Ful._--Pues cree me, señor Lydorio, que has de pensar que labras tu heredad, porque en mí no perderas tu buena voluntad y trabajo. Y piensa (dexando vno por otro) y que bien veo, que si no fuesse por tu cordura, que yua de cayda la casa de Floriano; porque la cabeça enferma no les puede yr bien a los miembros. Y aun esto veo por los que andamos en lo suez del mundo, que no podemos rehusar algunas no buenas compañias algunas vezes, y de ellas, con la ayuda de nuestra peruersa inclinacion, más nos damos a lo vicioso que a lo virtuoso. Y ansi proueyó Dios que en vna casa donde ay tanta juuentud y tan suelta a los malos apetitos con estar la mano que nos auia de castigar enferma, que aya en ti vn seso más viejo en saber que experimentado por los dias, para que a los vnos como yguales vayas a la mano, y a otros mandes como inferiores, y a otros ruegues como mayores, y a otros aconsejes como sabios, y a otros loes como virtuosos, y a otros reprehendas como viciosos.

_Lyd._--Dios lo remedie todo de su mano, que Dios sabe el temor y lástima que tengo a Floriano: vno de la perdicion presente, y otro del temer que aun vaya a peor, y que se pierda rocin y mançanas[671]. Por esso me di qué remedio piensas tú poner?

_Ful._--Contenta te que tienen manos el pandero que le harán sonar, y no me pidas más hasta que veas al claro quánto puedo yo con ayuda de Dios.

_Lyd._--Pues no quiero sino dexarlo nadar como corcho en agua. Toma lo que te mandó dar Floriano, y no tengas en poco la merced, que es más de lo que piensas. La cuera ella dize su valor, pero esta espada vale vn cauallo, y toma las pieças de oro, y no falte tu seruicio, porque sobrara tu ingratitud.

_Ful._--En esso dexa hazer. Pero en lo que dizes de la espada, quiero que sepas que no suffre qualquier hoja los golpes de mi braço, y que ha de menester el ser tal para turar conmigo. Y aun la cuera que quiça aurá de mandar vna dozena a Ceruantes por mis caseros tras los que allá tengo: que gran marauilla será si esto colorado no entorpece oy alguna bouilla, para que desmayada me cayga en los braços.

_Lyd._--Pues luego entra a Floriano y desembaraça le presto porque cene.

NOTAS:

[670] En el texto original se numera XII indebidamente.

[671] En el original léese este vocablo, trastrocadas sus letras, así: _mçaanas_.

ARGUMENTO DE LA SCENA XIIII

Fulminato sale de hablar a Floriano con la carta, y va en casa de Marcelia luego de mañana. Marcelia asconde al despensero en la camara; apaziguanlo al fin madre y hija. Fulminato da la carta a Marcelia, en que pone ella ciertos poluos.

FULMINATO, MARCELIA, DESPENSERO, LIBERIA.

[_Ful._]--O, reniego de ti, Mahoma, con hombre tan sin cabo como Floriano; por más tengo verme ya libre de sus importunidades que el salir anoche de en casa de Marcelia. Por donoso concierto de casa es este si va adelante, que ya es amanescido y aun no he podido coger sueño. Bien dicen que vn loco haze ciento, y vn desconcertado regidor desconcierta vn pueblo. Yo no he dormido, pero passé cochura por hermosura; oy tomemos la medra por sueño, que al contrario cada rato passa el poder dormir y el mal medrar. En la ropa voy hecho vn cardenal, ceuo de bouillas, y en la bolsa voy vn papa, pues lleua oro, qual es muy raro en mi posada.

Por la sancta Letanía que si agora yo fuesse a lleuar la carta a Belisea, que presto recaudasse la dama para mí, y los cuernos para mi amo, y aun que no me curasse de mucho dezir, porque me entendiesse, y aun porque se contentasse; sino llegando y pegando, y a Dio madona. Pero tornando en lo que me podria costar la ropeta, descreo del que a Dios desama si no temo que esto, barato dado, me salga caro llorado. Porque yo quedo obligado a ser alcahuete de mi amo, porque este es nombre que tiene el tal officio que yo lleuo. Y aun quiera Dios que este bermejo no annuncie algun derramamiento de sangre de Fulminato. Pues si muero por esto, ni me enterrarán con ello, ni aun por ello me diran más missas que en Cordoua, porque diran que no es mio, para venderlo y gastarlo por mí; y aun oxala que me digan Dios le perdone, que buen seruicial era. Pero a mí quién me mata? que agora bueno va el dos vale con dos doblones con bolsa, que no son ya buenos de auer, que paresce que ellos y los virgos han aborrescido ya el reyno. Agora que yo ando bien y estoy pagado, mirar por mi persona, y con los negocios y mensajerias, a Marcelia; y como dizen: echese a doze y nunca se venda. Porque con lo poco que ella solicitare y lo mucho que yo mintiere, entrará en la fiesta de loco Floriano, pues ya está en la vigilia. Y con la locura y mi buen embaucar, vendra le la franqueza, y lo que a mí me cupiere mio y lo que a Marcelia, la primera y mejor parte de Fulminato. Y desta manera aurá medra; porque esperar al partido, ello es poco, y pagase mal y gastase bien; por manera que a la vejez, hospital. Con esto, pues ya es dia claro y podré yr seguro, doy comigo en casa de Marcelia, y vere si enterraron a Pinel, y qué se diga de mí. Y si viere la mia, dare vn tras pie a Marcelia y harán se las amistades; porque todos los enojos de la mujer aplaca el hombre en la cama. Y con tanto, salgo en nombre de Dios.

_Mar._--O, quán en vn soplo se ha ydo la noche!

_Desp._--No sé si ha sido soplo, que aun con no me auer vacado para soplar las manos un momento; y aun mal contenta la señora.

_Mar._--Qué dizes?

_Desp._--Que es tarde.

_Mar._--Anda, que será el lunar.

_Lib._--Valas me, Dios, y quán sin perro he dormido, aunque no sin pena, porque esta cama me auezó a querer compañia en la cama, y por tanto, nunca me cuadró mongia, porque a cada vno inclina Dios para lo que es. Pero, dexando esto, me voy [a] abrir la puerta de la calle, que a mi madre no la espero tan ayna. Y tambien, por el empacho de no les ver salir juntos de la camara, me baxo al portal, que quiça en tanto me deparará ventura alguna buena dicha.

_Desp._--Señora, tarde es, y Belisea a de yr oy en romeria a Prado, y tengo de dar cobro para ella y sus mugeres, que no lleua hombre ninguno, y madrugarán, que querran yr disfraçadas; por tanto perdona para de más espacio.

_Mar._--Holgara de yr con ella. Pero dizen me que la sirue vn cauallero.

_Desp._--No me meto en essas cuentas; allá lo aya, que muger es, y no le faltará vn hombre; leuanto me.

_Ful._--Bien me ha ydo, que ya estoy a la puerta, y aunque de mañana, está ya abierta. Estas mugeres en durmiendo solas luego madrugan; allá subo, que Liberia va por la escalera arriba.

_Lib._--O, valga le el diablo de mañana; siempre vendra quien no cumpla. En pleyto veo la casa si Dios no remedia, y saldran las cosas de mi madre a plaça. Quiero hablar alto por auisar a mi madre, y que vea si le cale dormirse en pajas. Ay, valas me Dios, bien paresces ladron de casa, Fulminato, que ansi subes sin llamar.

_Ful._--O, pesar de la vida; no sé de mí, y quieres que mire en essos puntos a tal tiempo? Y qué fue del galan, aun duerme?

_Lib._--Y qué galan? no ay hombre en esta casa para dormir, despues que mi padre faltó de ella.

_Ful._--Qué maestra está ya la muchacha! A la fe, hermana, quando tú nasciste ya yo sabía la Litanía; y piensa que adonde agora tú vas, yo ya vengo.

_Lib._--Dexate de burlar con tus malicias y refranes viejos.

_Ful._--A otro perro, hermana, que agora no tienen sazon las burlas.

_Mar._--O, mezquina de mí, y si no está allí vn primo mio. Y cómo no quiere Dios que queden los males sin castigo, y el castigo en la honra es muerte.

_Desp._--Y calla, señora, no llores; cómo se llama esse primo?

_Mar._--Ay triste yo, que Fulminato.

_Desp._--Oylda a la puta: es den cas del diablo el otro, y agora primo? y aun él tiene tal fama, que el diablo quiça me empasteló oy aquí.

_Mar._--Qué dizes, señor?

_Desp._--Que salgo a él a sacalle el alma.

_Mar._--Ay deshonrada yo! no hagas tal; espera oyamos en qué para la muchacha.

_Ful._--Ea, pues, dexame y respondeme.

_Lib._--Y a qué te he de responder, pues no sé si preguntas; y calla, que duerme mi madre.

_Ful._--Pues y el hermano?

_Lib._--Miralde, y qué escarnio haze! a la fe luego en cenando le lleuaron unos parientes consigo, sin poderse descabullir de ellos.

_Ful._--Y aun pese a tal con tal gente; pero voy á ver qué ay dentro. Y dexame, que me riesgas la ropa, sino aun atreuerse ha hombre a la parentela.

_Lib._--Ay, Dios le guarde de mal! pues no yrás de aqui agora, aunque más gruñas y digas malicias.

_Mar._--O, mezquina yo! escóndete, señor, tras essa puerta; y si entrare a abrir la ventana, saldras te y perdoname. E salgo allá, no se nos entre de rondon.

_Desp._--Allá irás diablo; pero por Dios que aunque este diz que es vn matasiete, que Dios lo ha de remediar todo.

_Mar._--O, qué buena venida tan de mañana! pero ay cómo me dexaste sola anoche? bien paresce que no amas en mí sino tu interes.

_Ful._--Qué, qué? o, reniego de los Jebusces y quién sino yo tiene tu honra en pie?

_Mar._--A la fe, gracias á Dios y a mi buen viuir; y si no veldo en lo de anoche, aun sin auer porqué, Dios loado.

_Ful._--Aun será el diablo si sabe que huy; pero quiero hazer del brauo y atemorizalla, porque no se me atreua.

_Mar._--Qué hablas entre dientes, que es género de traycion?

_Ful._--O, reniego de quantos a Dios perdieron, y palabra es essa para dezir á Fulminato?

_Mar._--Ya[672] mezquina, y qué fiero está; quiero halagalle, no salga el otro y tengamos que llorar. Ay, no le hableys, que ha de salir a los toros con su carmesi.

_Ful._--Y aun allá verás en lo que hago; que si hombre fueras agora, no quedara tu palabra sin castigo de la vida.

_Mar._--Y calla, mi amor, que me leuanto descontenta.

_Ful._--Ya te entiendo; pesate porque fuy anoche tras aquellos y no torné; pues anda allá, direte el porqué.

_Mar._--Ay, perdida yo, y torna acá; y qué buscas? no me abras la ventana. Anda tú, señor Despensero, salte de presto.

_Desp._--Voyme, y bien burlado de ti, que si no por mi honra, oy nos oyeran los sordos; pero más dias ay que longanizas.

_Mar._--Alla irás, necio.

_Ful._--O, descreo de Mahoma, y quién botó fuera? y tal traycion, doña bagassa? pues espera, que yo te hare pieças al gayon.

_Mar._--Ay, mezquina y deshonrada y sola; que ansi me has de parar en mi casa?

_Ful._--Qué lágrimas de puta!

_Lib._--Dónde vas la espada sacada, tan demudado? qual hará si te mordio aquel perrazo que va huyendo, que no me dexó gota de sangre; porque pensando que rabiaua me venia huyendo para ti.

_Ful._--Sueltame.

_Lib._--Mas, por mi vida, mordiote? y si mordio a mi madre? que yo no sé cómo durmiste, madre, sin sentirle; él paresciome al perro de mi tio, que era grande, que desque anoche hartó se echaria debaxo tu cama.

_Mar._--A Dios gracias, que aclara las cosas y salua los sin culpa. Mezquina yo, que no vea este hombre lo que padezco por sustentar la honra, y que hago quiebra en mi casa por complazerle, y que me lo paga con malas palabras y peores injurias!

_Lib._--Y calla ya, madre; entremos a ver si hizo el perrazo algun daño en tu camara.

_Ful._--Aun aurá de ser perro, aunque me pese.

_Mar._--Qué murmuras entre dientes? ya estás confuso de tus malicias.

_Ful._--Que digo, que pues no me aprouecha lo que veo, que te he de lleuar por testigo a que aueriguemos el daño que hizo el perro.

_Mar._--Ay, dexame, dexame; que no osaré yr con tal hombre.

_Ful._--Aunque ya gruñas, tú vendrás a la melena, y con el llouer se aplacarán essos terremotos.

_Lib._--Ansi, ansi con el diablo, que no paresce oy mi madre sino mortero de concejo: pero al muy auisado vendisele por perro; a la fe, auezesse a suffrirlos al ojo, y aun el otro triste qué aguijar lleua, y aun que vendia mal estoraque. Pero pues éstos están conjurando las nubes passadas, voy a hacer la cama del entresuelo, porque me da el coraçon que la aure oy menester.

_Mar._--Paresce te, amor mio, que despues de auerme injuriado que agora me tienes donosa?

_Ful._--Y qué, aun ay enojos?

_Mar._--No los tengo sino de mí, porque aunque la sensualidad me halaga, la honra me punge aun en medio del deleyte.

_Ful._--Y calla, que más enojo y deshonra mía es, que se me fueron por pies los que anoche por tu seruicio oxeé de tu casa.

_Mar._--Antes me dixo mi hermano anoche que vido un hombre huyr sin que nadie le siguiesse, y aun que por las señas que dió eras tú. La affection que me haze no ver la perdicion de mi honra me quita el aduertir en cosas que sean contra ti; porque el amor deshaze las faltas del amante y ensalça sus loores. Ansi que conmigo puedes tú meter moros a tu saluo. Pero dime, quién te dio esta ropa tan rica?

_Ful._--Floriano, por lo que anoche hize, aunque fue en tu seruicio.

_Mar._--Algun porqué más auria, porque estos señores distilan mercedes y quieren a cantaros los seruicios. Pero dime, en qué son andan los amores de tu amo?

_Ful._--Si no me lo nombraras no me acordara dél, porque pena por necio. Pero con todo, porque veas si te siruo y me acuerdo de ti, sabete que te tengo tan acreditada con Floriano, que te manda esta carta, rogandote que la lleues a Belisea en su mano. Y sabe que trayendole respuesta, que la ganancia tuya será tal con que entrambos pelechemos.

_Mar._--Donoso adobo es esse, que sobre hazerme alcahueta de tu amo partes ya mi ganancia incierta. Pero porque no puedo no complazerte, y agora ay peligro en la tardança, pues que va a Prado Belisea, y la podré hablar a solas, duerme un poco, que voy a ponerlo en obra, con tanto que no me tengas por alcahueta, sino por mujer que te haze plazer.

_Ful._--Anda, cierra essa puerta, que esse mal nombre le ponen las malas gentes, y Dios te encamine y a mí dé buen sueño.

_Mar._--Pues que ya me encargué desto, y no cumple tardarme, quiero echar unos poluillos del cabron en esta carta, que ya los he hallado aprouados. Para que si Floriano ama a Belisea, y ella lee la carta, ella le ame a él, y si no quedarse ha libre; que al fin estas cosas sólo Dios las ha de saber. Y siempre aurá alguna ganancia más que con la almohadilla. Y con esto, pues mi hija está recogida y esto está hecho, me voy.

NOTAS:

[672] Acaso deba leerse _ay_.

ARGUMENTO DE LA SCENA XV

Marcelia da la carta de Floriano con cierta cautela a Belisea, que yua a Prado. Y finalmente lleua vn anillo de Belisea a Floriano.

MARCELIA, JUSTINA, BELISEA, PINEL.

[_Mar._]--Agora que voy en mi cabo, quiero loar a Dios que me libre de tan peligroso trance para la honra como el de anoche, y de oy más poner más cobro en mi vida, porque quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda. Pero gran ceguera fue la mia en encargarme tan sin más pensar de esta cosa que tantas difficultades trae en la salida, y tantos peligros descubre en el effectuarse, y tan jugada trae mi honra, si los puntos desta carta de más con que yo juego son descubiertos. En especial que Belisea tiene con la bondad tanta altivez, y tanto descuydo de mis telas, que como no experimentada, ni herida, ni vsada en estos tractos tan comunes a señoras, y tan publicos a las mugeres plebeyas, que si me alcança de razones, yo voy perdida a remate. Pero mezquina de mí, que tomé por medio para librar me de la ferocidad de aquel desuellacaras con razon sentida, con sospecha cierta de lo que mi obra occulta le auia errado, venir a dar en tan gran extremo que yo por huyr del fuego me lancé en las brasas! Pero pues él como de burla me encargó este negocio, yo tambien haré como viere la mia en seguro; porque duelo ageno del pelo cuelga; aunque la charidad me pondrá espuelas al remediar vn tan eminente cauallero como Floriano. Y la esperança del buen gualardon para desterrar necessidades de mi casa me necessitará a que haga todo mi deuer y me atreua a todo trance; pues no se gana el pan sin afan, ni se toman truchas a ropas enxutas.

_Just._--Ea, señora, que bien puedes salir, que vas tan disfraçada, que no serás conoscida, y aun es tan de mañana, que no ay de quien seas vista.

_Bel._--Pues vayan se todas essas mugeres por sí por otra calle, y tú sola ve conmigo por guia, y encamina por san Llorente, que quiero alli encomendar me a nuestra señora.

_Just._--Pues en nombre de tal señora salgo.

_Mar._--Aun es gran de mañana para ser leuantada Belisea; quiero de passo yrme a recomendar a nuestra señora de los Remedios. Pero o, cómo creo que son mis passos meritorios, pues o yo conozco mal, o son las tan tapadas mis ouejuelas. Y aun la delantera cierto es Justina, y la que la acompaña como inferior o criada es la señora; porque el buen donayre y apuesto suyo la apregona por la que es. Y pues me paresce que guian hazia sant Llorente, allá me voy a atenderlas y el tiempo me dirá qué haga. Por mi vida, pues que no hay viua criatura en la yglesia, que quiero auenturarme a poner esta carta en la grada del altar de la madre de Dios; porque si ellas son, no dexará Belisea de llegar la primera a hazer su oracion. E visto el papel, como son inquisitiuas estas señoras, y saben leer, tomar le ha; y si le lee, mi hecho va bueno, y entonces podré darme a conoscer si viere por qué, o si no, a peor librar, si ellas no entran, tomaré mi carta y buscaré otro camino. E si a dicha la criada llega y toma la carta, dar se la ha; y si mal huuiere, descargarán los ñublados sobre ella, y podré yo llegar a poner las pazes sobre auer sido la guerreadora.

_Bel._--Muy de mañana deue ser, pues no ay nadie en la iglesia, ni aun es tiempo de yr solas al campo; quiero llegar me al altar de la virgen soberana a offrescersele vn Aue Maria.

_Just._--Señora, yo me voy a otro altar a hazer lo mesmo.

_Bel._--Alguna nomina deue ser ésta, que echaron aqui a nuestra señora.

_Mar._--Bien está, la carta ha guardado. Quiero agora yr me assentar par de la donzella, como que entro agora, pues no me han visto.

_Just._--Ay Jesus, y qué mal comedimiento de muger, quien quiera que es, apartá os allá, señora, que harto vazio ay en el templo, sin que os me pongays delante, pues no deueys ser vos el sancto a quien yo vengo a encomendarme.

_Mar._--Perdone, señora, que no la auia visto.

_Just._--Cata, cata, y tú eras, señora Marcelia? perdona mi demasia.

_Mar._--Quién es? perdone me que no la conozco. Ya, ya, o mi hermana y señora Justina! razon fuera, pues que el amor que te tengo me dixera ser tú. Pero aquélla es Belisea? porque tal joya como tú nunca la dexaran tales madrugadas salir sin gran guarda, y con razon, porque para tal thesoro qualquiera atreuido ladron.

_Just._--Ay, habla passo, no nos oya alguno, porque vamos a Prado sin gana de ser conoscidas, y nunca acabará mi señora de visitar altares. Y a lo que dizes de mi poco salir, yo nascí en signo de seruir toda mi vida, y quien a otro sirue, no es libre. Y aunque yo sea poco de cobdiciar, en estos palacios, a viejas, y moças, y hermosas, y las que no lo somos, todas andamos más veladas que fortaleza cercada de enemigos, y más puestas tras llaues que el thesoro de Venecia.

_Mar._--Y aun por todo esse thesoro no querria yo ver mi libertad tan al sombrio entre paredes, porque buey suelto bien se lame, y aun quiero más pobre libertad que rica prision.

_Just._--Quien más no puede, comporta la carga. Y aun tambien en mí la costumbre al encerramiento me tiene en hábito de no lo sentir por pena, pues desde niñez estoy en tal exercicio.

_Mar._--E aun esso es lo que peor yo veo; que lo que aurás ganado en esse exercicio que tú llamas será tener agora menos libertad que quando començaste de niña esse vso.

_Just._--La mesma verdad dizes; porque más subjection tengo agora que diez años aurá, que la niñez me libertaua y la innocencia me acreditaua en no me vedar las entradas y salidas, ni me contar los momentos, ni me señalar los passos; de manera que agora ando como quien aprende a dançar, que assienta los pies a querer ageno y mide los passos por compases.

_Mar._--Pues asuadas que aunque dances quanto quisieres, que no miren que eres ya tan para dançar con compañia, que el no te auer casado te priua ya de vn hijo que temple los pesares passados y trayga cuydados presentes. Aunque, Dios te guarde y el angel sant Miguel te bendiga, tu hermosura y juuentud no aurá menester dote, por el qual ahorrar te dexarán cargar de dias y de desseos. Porque naturalmente tales como tú las crió Dios para los hombres. Y porque hablemos a solas más al descubierto, la hembra ansi cobdicia al varon como la tierra al agua para produzir. Y las donzellas y gallardas, llenas de sangre feruiente, como tú hermosas, quanto soys agenas de experiencia, tanto soys más combatidas de desseosos pensamientos de lo que por el sagrado lugar me queda por dezir te.