Orígenes de la novela, Tomo III
Part 76
_Car._--Aqui estoy yo que sin serlo, si en esso os siruo, assi como estoy os lo hinchire en medio de la corriente del rio.
_Vit._--A, señor, cubrios, que llueue. Essas palabras tienen más sentido.
_Car._--Y vos para qué sois tan maliciosa? Qué modo teneis para traer essas cejas tan bien hechas, que parecen pintadas?
_Vit._--Para qué es tan grande honra a tan pequeño santo?
_Car._--No sois sino muy grande para mí, que no ay cosa de que haga tanto aprecio como del valor de la persona; y los ruines que lo pusieron en tener dinero y cosas desta calidad, les vino de tener bazos animos, y disfrazan la naturaleza, mas la verdad es mi opinion, y la fundo en lo que veo y entiendo; y si quisieredes aora que yo os hinchiesse el cantaro en la voluntad, ya estoy de la otra parte del rio.
_Vit._--Besole las manos por lo que ha dicho, mas antes lo quebraré que le daré esse trabajo.
_Car._--Quién pudiera saber con qué intento se dize esso! Quál es vuestra calle, señora?
_Vit._--Por discrecion lo sacareis: de frente de la nariz, no la primera puerta, sino la otra.
_Car._--Aunque sea burlaros de mí, me alegro, pues os holgais, que no quiero gusto sin compañia; yo lo sabre por otras señales más ciertas, que es por el rastro, que por todo este camino y en mí dexa essa gracia.
_Vit._--Para qué es tanto cortar?
_Car._--Mirad el ladronicio de aquellos ojos, aquella risa y aquellos dientes como perlas!
_Vit._--Vistes aquello? qué gran bien. En fin, señor, no se me da nada que hagais burla de mí quanto quisieredes. Aunque somos gente del campo, no nos echan fuera de la Iglesia.
_Car._--Andressa, amiga mia, ya veo quán poco valgo por mí con esta moça; en vuestras manos me pongo y vos ponedme en su gracia.
_Vit._--Mirad, señor, que nunca los encomendados hallaron bien.
_Car._--Ha! que no pretendo más que tengais dolor de mí, pues sois tan compasiua; no quiero para con vos más fauor que a vos misma.
_Vit._--Está muy bien assi.
_Car._--Señora, aqui os espero, porque no sé si dais licencia que vaya adelante; y tú, moça, por esse arenal da señal de ti como endemoniada.
_Vit._--Aparejada está la fiesta, que ya la procession sale.
_Car._--Oyes tú, moça, o no?
_And._--Oygo, y más que oygo; perro ladrador nunca buen caçador.
_Car._--Placeme, porque yo tengo essa opinion, y a buen entendedor pocas palabras.
_Vit._--Hasta esso es todo nada.
_Car._--Aora quiero ver lo que hazeis por mí, que yo doy poder bastante para dar y donar.
_Vit._--Esso basta con la fe de escriuano.
SCENA SEPTIMA CARIOFILO, ZELOTIPO.
_Car._--Voto a tal, que es valiente la moça y bien dispuesta, y deue de tener buenas carnes, y es rubia para mejor señal. Cortenme las orejas si no es golosa; podra ser que la cace antes de muchos dias, que si Andresa es la que yo pienso, ella me la traera a las manos; y si no, todo será tornarme al camino seguro, y al vltimo remedio, que es mi amiga Filtria; echaréla que me la pesque. Bueno ando yo aora con estas muchachas. Este juego quiere que se den a él y luego acude. La buena diligencia todo lo alcança; con esto ellas mismas se entran en los peligros, como lo hara ésta, que ya lleua en la cabeça la negra vanidad de hermosa, como si no lo fuera mucho más la virtud. Es vn trato muy gruesso éste de las rapacillas y muy sobre seguro; hazense de rogar al principio, y quien las conoce y perseuera en seguirlas nunca perdio el caudal. Yo ando ocioso, que es la yesca deste fuego, como dize mi amigo Ouidio, que quitar la ociosidad es matar la hambre al amor y quitarle las armas, y quando me desautorice aora vnos dias, que no puede ser menos, porque este rapaz de Cupido es la misma desautoridad, y no ay oro sin escoria, y por sus terminos se ha de conseguir todo, tiempo me queda para recogerme y llorar; no quiero casarme tan presto. Quanto más que por tachas, y más como ésta, ninguno perdio casamiento; dinero allana los montes y passa el mar. Assi que no ay que reparar en quentas, ni inconuenientes; quiero lograrme, si puedo; que para priuar con toda muger se ha de perder la grauedad, y hazer locuras es el mejor empleo deste trato. El juyzio estese a vn lado para los quarenta; el arrepentimiento, para los cinquenta; la contricion, llanto y dolor, para la miseria de los cansados sesenta, hasta cerrar la sepultura. El año da los frutos sazonados segun las mudanças de sus tiempos. Assi va nuestra vida por sus edades, y yo tambien, por no errar la senda, voime con ellos; quiero ir al paraiso por el camino general y contentarme con tener allá vn rincon, porque no soy embidioso. Essotros mis señores, que lo procuran con muchos ayes y eleuaciones de ojos, y sólo es por parecer bien al mundo, si no es otro su intento, no les he embidia a lo que fingen y a sus engaños. Ya viene acá Zelotipo; la prissa que trae por contarme lo que le ha passado con su prima! qué cosa tan natural es no poder encubrir el contento o pesar que sentimos! Por este respeto, demas de otros, es la amistad vn bien diuino, que se comunica con nosotros, sino que anda aora muy desvalida por malas inclinaciones, porque se baraja el mundo en interes. Y toda la conuersacion se resuelue en tener ojo al prouecho particular, no comunicar ni sufrir a ninguno sino es con este fin: ya no se hallará otro Damon, ni Pithias, ni vn Rey Dionisio, que desease su familiaridad. Gran desventura es la desta nuestra edad; en ella vemos muchos exemplos de males no vistos hasta aora, ni oidos, y ninguno de virtudes; y damos por escusa nuestra el defeto del tiempo, siendolo el de nuestro natural, que lo ponemos en esta opinion con nuestras obras. Ha, señor, vais a pedir algun oficio?
_Zel._--O, amigo, no entendi hallaros aqui; pareciome que os huuierades alejado más.
_Car._--Tengo aqui puestos laços a cierta caça.
_Zel._--Y qué tal?
_Car._--Aora lo sabreis. Veis aquella rapacilla de lo verde, que viene acá del rio con otra de mi casa?
_Zel._--Es criada de la señora Eufrosina.
_Car._--Por vuestra vida? Pues pagámelo y os la traere a lo que quisieredes.
_Zel._--Esso cómo?
_Car._--Por que la mando con el pie. Esta es la que os dixe, y quando os dexé topéla y habléla vnos brauos amores: tengola encomendada a Andresa, que es diablo, y me la ha de rendir. Esta es vna gran mina para tratar vuestro negocio, y lleuar y traer, que estos casos quieren ser assi trabados. Y todas estas ayudas son necessarias para poner en efeto la obra; iremos assi juntando nuestras municiones, y quando fuere tiempo de poner fuego, no seais necio, que ya sabeis que quantos más Moros, más ganancia.
_Zel._--Está bien, pareceme que teneis razon; hazed lo que quisieredes, en vuestras manos me pongo.
_Car._--Son estos vnos remedios acomulatiuos a manera de corredores de campo, poco costosos y muy importantes. La regla de Ouidio es picallas, porque sean diligentes. Aora le hablaré yo en mi particular; en el vuestro luego, que es más seguro. Dexadme aora con ella y vereis milagros.
SCENA OCTAUA ANDRESA, VITORIA, CARIOFILO, ZELOTIPO.
_And._--Veslo alli, que está esperando donde lo dexamos.
_Vit._--Ay triste de mí, y aquél que llega aora a él es el primo de nuestra Silua de Sosa.
_And._--El mismo es.
_Vit._--Ay mal hora y negra, y él contáraselo todo, y el otro irá luego a ponerlo en pico a su prima, que burlará de mí sin cesar.
_And._--No, que yo le dire que le auise que calle.
_Vit._--Tan grandes amigos son los dos?
_And._--Guardenos Dios, los mayores del mundo.
_Vit._--Será tan ruin como él.
_Car._--Veis aqui, señor, vna señora que en aquella señal negra vereis luego si la pueden hazer por mí, y quiero que juzgueis si tengo razon en perderme.
_Vit._--Jesus, libreme Dios! aun no está harto de burlarse? Señor Zelotipo, vengueme V. m., pues yo no puedo.
_Zel._--Ojala pudiera yo lo que vos podeis: que el seruiros está en mi tan cierto como en él el obedeceros.
_Car._--Veis aqui esta espada, y yo delante della como vn cordero.
_Vit._--Guardeme Dios de mala vision.
_Zel._--Señora Vitoria, donde vos estais no puede auella.
_Vit._--Tambien me parece que se burla; no esperaua yo de V. m. esso; prometole que yo le dé mis quexas a la señora su prima.
_Zel._--Holgaré mucho, con tal que le digais mi razon.
_Vit._--Esso es lo que más me importaua para darle que reir; demas que quiero tanto a V. m. que no me atreuere a culpalle delante della, porque seria ir con vna quexa y venir con dos.
_Zel._--Pues yo soy todo de V. m y de toda essa casa, y tan de su vando, que seré antes contra mí y contra todo el mundo.
_Car._--Andresa, amiga mía, qué tenemos hecho?
_And._--Mucha cosa.
_Car._--Y pues, quiere?
_And._--Quiere, en casa se lo contaré todo.
_Car._--Está bien, señor Zelotipo, no me gasteis mi tiempo, dexad los cumplimientos para otro dia.
_Vit._--No le quisiera yo tan pegajoso.
_Car._--Con vos puedo yo dexar de serlo?
_Vit._--No ay prisa a quien Dios no acuda.
_Car._--Quereis hazerme merced de vn poco de agua?
_Vit._--Toda la del cantaro os dare.
_Car._--Cómo no he de estar perdido con estas franquezas, señora? aora para entre los dos os aueis de acordar de mí en ausencia?
_Vit._--Ay Jesus, pues no?
_Car._--Esto fuera de burla.
_Vit._--Yo no sé hazer burla sino de quien la hiziere de mí.
_Car._--Beso a V. m. las manos por la que me haze, que es para mí muy grande; y mirad que de oy adelante viuo como vuestro, porque os quiero y estimo mucho.
_Vit._--No se espera menos de tal persona.
_And._--Señores, no passen adelante, porque estamos ya en la boca de la calle.
_Zel._--Dize bien, vamonos por acá, besamos las de Vs. ms.
_Vit._--Señor, si viere que dize mal de mí, no lo consienta.
_Zel._--No le conuiene a él esso conmigo.
_Car._--Dexaldo vos, id en buen hora, que yo le cantaré por Mayo:
Acá os hallo en mi Rol, garrido amor;
y si mandais, vamos a la puente, y contareis vuestras auenturas, que yo os veo muerto por dezirlas.
_Zel._--Vamos en buen hora.
ACTO QUARTO
SCENA PRIMERA SILUIA DE SOSA.
_Sil._--En grandes cuydados me veo con estos amores de mi primo, porque no les hallo camino ni fundamento. Por una parte me parece que es en donayre todo lo que dize, y creo que su intento es ennoblecerse más con esto: porque ya ninguno se contenta con su suerte, ni se quiere preciar della, y su fin es procurar más altura. Que aqui estoy yo que no deuo nada a la hermosura y talle de Eufrosina, y que no le despreciara ni le fuera tan costosa, antes lo tuuiera en buena dicha, por sus buenas partes. Mas no tienen por bueno sino lo que más cuesta; y deste gusto dañado nacen los trabajos: que para quien se quiere acomodar con la naturaleza, poco basta, y el gusto y el descanso consiste en el estado humilde, como el dessasossiego y cuydado en estado soberuio. Por otra parte pienso que no puede más y, tengo dolor dél: porque le veo tan consumido y tan diferente de lo que era, que no ay duda sino que muere por Eufrosina: porque lo fingido no dura mucho y ello mismo se descubre. Yo temo su muerte, si se ve desesperado de mí, segun lo mucho que muestra sentir, y me duele el coraçon de verlo tal. Bien entiendo que le puedo remediar, por lo que he conocido de Eufrosina, que no la pesa de saber que la quiere bien, y las mujeres nunca tuuimos juyzio ni le tendremos. Ella no ha menester más que oirse alabar de hermosa, como quien piensa que mata a quantos la ven; y assi no dudo creer que le tenia amor, y la siento eleuada, porque siempre busca cómo hablar en él; y toma por traza hazer burla de su persona, como si yo fuesse inocente y no la entendiesse; y de poco acá se ha hecho más ventanera que solia ser, con el dessasossiego que consigo trae. Algunas horas la hallo pensatiua, agena de la libertad y descuydo con que antes se reia y holgaua, como quien no tenia cuydados ni cuenta con nada. Quando haze labor, canta uersos sentidos. En los libros que lee, todo su fin es buscar passos de amores, y gusta mucho dellos. Repara en los versos tristes y en las sentencias de entendimientos sutiles. De noche no puede dormir y habla en cosas que dan a entender lo que trae en el pensamiento. Todo esto es nueuo en ella, y pareceme tan mal como pareciera bien a mi primo si lo viera. Qué flaco sufrimiento es el nuestro, que si no tiene particular gusto a que se amarre y haga fuerte, no ay inconueniente que lo enfrene. Hermosura, sangre delicada, ociosidad y regalo son los medios de todos los estremos que estas muy señoras suelen tener; si quieren bien, no miran sino a lo que desean. Todo lo que les dizen creen, por lo que de sí presumen; y en fin todo es viento. Viene la vejez y seca aquella flor, y como rosa, que en vn dia nace y se marchita, assi passa nuestra hermosura. Ved aora a qué proposito viene que se sujetasse mi primo al amor de Eufrosina la primera vez que la vio, de manera que la voluntad, entendimiento y razon se hizieron luego a la vanda del apetito, que lo tiene tan sin libertad, que confessando el peligro, sin esperança jura que no puede escusarse de seguillo, y yo lo creo y me compadece. Triste de mí! y quién supiera el fin destos tratos, que siempre son peligrosos. Si él se cassase con ella, no me estaria a mí mal, que no será tan ruin que no me lo agradezca; mas es tan incierto y está tan lexos, que de aqui allá no nos duela la cabeça. Quién me mete a mí aora en estas rebueltas? allá se auengan; si se quisieren bien, quieranse; yo no lo estoruaré ni lo aprouaré, al menos en quanto más no viere; quierome entretener en esta mi costura y cantar por apartarme destos cuydados, que quien canta sus males espanta.
_Aquel Cauallero Que de amor me habla, Quierole en el alma._ Sé que es mucho mio, Creo su verdad, Dios me dió en empeño A su libertad. De mi voluntad A su dulce habla, _Quierole en el alma_. Tieneme fe dada De ser mio sin fin; No viuo engañada, Ni él lo está de mí. Dize lo venci Con ojos y habla: _Quierole en el alma_.
SCENA SEGUNDA EUFROSINA, SILUIA DE SOSA.
_Euf._--Yo quiero oir esta musica, buena está aora vuestra alma para pedirle mercedes.
_Sil._--Pues, señora, no hemos de estar siempre de vna manera.
_Euf._--Tal sea mi vida como me parece esso; quiero acompañaros, quando no sea más de por oiros. ¿Quién me ha rebuelto mi azafate? Donde vos estuuieredes siempre ha de auer rebueltas.
_Sil._--Mejor me ayude Dios que yo he puesto mis manos en él.
_Euf._--Ay, si os dieran tormento, y cómo dixerades la verdad!
_Sil._--En buena fe que ya estaua assi quando yo vine.
_Euf._--Mirad qué mentira; si se os cayera vn diente cada vez que la decis, ya no tuuierades ninguno; y es sin duda que me tomariades de mis agujas, que a vos nada se os escapa.
_Sil._--Mejor viua yo y me dé Dios salud.
_Euf._--Segun esso no viuireis. Aora veis esto? Quién me ha quitado de aqui el alfiler grande?
_Sil._--Su mulata ó alguna de essotras, que todo lo rebueluen y barajan, ó lo perderia ella, que nunca lo prende.
_Euf._--Esse es buen dissimular; mostrad, que yo lo conocere. Ay, esse es.
_Sil._--Lo que yo sé, señora, que en la otra sala lo hallé.
_Euf._--No, sino que vos hallais más en mi agugero. Veamos qué teneis hecho en vuestras labores. Ay, hermana, y cómo sois desaliñada, y perdonadme; mirad cómo teneis ahajada esta costura, que no está para ver.
_Sil._--Vistes tan grande mal? pues sí, desaliñada es la niña! ensucianmela essas criadas, que me la andan arrojando por cima de las arcas: y nunca tiene ventura de estar queda en vn lugar, por más que lo riña y vocee.
_Euf._--Qué cierto es que no vereis assi la mia!
_Sil._--Quién alabará la nouia?
_Euf._--Mas no lo podeis negar. Graciosa es esta labor.
_Sil._--Estos ramos le dan mucha gracia.
_Euf._--Pues quando tengan la cenefa que los acompañe, ha de parecer muy bien.
_Sil._--Bien sé yo quién ha de llorar en otra ocasion.
_Euf._--Mirad lo que dize esta desuergonçada.
_Sil._--Tal me sucediesse, y guardad, señora, no se os rebuelua el estomago; mas qué cierto es que lo quisierades oy antes que mañana, y os agrada tanto, que no lo creeis.
_Euf._--En buena fe, que antes querria ser monja.
_Sil._--Ya anda por aqui el amor; y quién os lo quita?
_Euf._--Mi señor padre, que no querra.
_Sil._--Ay, quién lo creyesse!
_Euf._--Por qué no? pues sé muy bien quán poco dura esta vida, y que hoy somos y mañana no, y de vna hora a otra nos desconocemos. Passa el verdor de la edad en dos dias; y quando no pensamos estamos en la vejez, y toda nuestra hermosura se acaba. En el alma consiste la verdadera y durable belleza. Todo lo demas que tenemos es sombra, que passa en vn momento. Si de tanto tiempo como ocupamos en las vanidades del mundo considerassemos alguna hora quán poco dura todo y con quánto trabajo se goza, y conociessemos este engaño tan claro, no es possible sino que tuuieramos más cordura en nuestro proceder, aunque pienso que no aprouechan consideraciones; porque anda la comun inclinación tan habituada a malos exercicios, que los que más conocimiento alcançan del mal lo suelen hazer peor. Hazemos siempre las cuentas de lexos, sin reparar en el cargo; repartimos la vida en vanos fundamentos, que llorando seguimos; damos poder a la costumbre, fuerça a naturaleza, disculpa a nuestras inclinaciones. De manera que hazemos nosotros otra ley que compite con la de Dios, todo para mayor trabajo: que el mundo y el pecado nunca dieron descanso.
_Sil._--Quién haze aora a Eufrosina predicador? pero qué cierto es esto de ánimos descontentos é indeterminados en su gusto, que como no lo tienen en lo que pretenden, luego tratan de consuelos espirituales. Qué lexos estan destas espiritualidades los ánimos diuertidos y enfrascados en sus apetitos!
_Euf._--Esto es cosa llana, que vna monja buena Religiosa viue fuera de toda desuentura y muy contenta, siruiendo a Dios con muy cierta esperança de eterno premio; porque quien más cerca está del fuego, más se calienta, y no puede tener disgusto a que luego no le socorra el fauor diuino; y vale más un momento de consuelo espiritual que quantos tormentos falsos el mundo puede dar y tiene.
_Sil._--Señora, bien parla Marta despues de harta; vos como estais segura desso, tratais bien del arnes. Ser penitente es el trabajo, que confessor quienquiera lo será, y el mayor parece ligero a quien no lo passa.
_Euf._--Esso es verdad, mas no contradize serlo tambien lo que yo digo: porque todos venimos a este mundo a purgar el pecado de nuestros primeros padres, y por este medio habilitarnos para la vida eterna, para que fuimos criados, y las religiosas caminan por el atajo y se ven más cerca de conseguir este efeto, y no se ocupan en otra cosa sino en exercicios para conseguirlo. Y lo que á los del siglo parece más aspero en el hombre, que es professar pobreza, castidad y obediencia, viuir como encarceladas sin salir del monasterio, ir siete veces al coro cada dia a alabar a su Criador, bien considerado es el mayor descanso desta vida: porque dadme vos miserias como las que padece la muger casada, por más rica que sea, en criar los hijos, casar las hijas, sufrir y pagar las amas y criadas. Pues sugecion no puede ser mayor que la que tiene a su marido, zelada de los cuñados, reprehendida de sus hermanos, notada de los parientes, perseguida de la suegra; y el dia que sale de casa, le questa la licencia mil enfados y de donde fue trae otros tantos; y todo por el mundo que siguen, de que esperan por premio doblado tormento, y con tanta desuentura, quanta en este purgatorio ay que sentir. Pues sólo por el descanso de espiritu de la monja, en buena fee que tiene tanta ventaja seguir la Religion, y no el siglo, como la verdad a la mentira.
_Sil._--Lo contrario diran algunas, que las entran contra su voluntad.
_Euf._--Esso es porque ninguno viue contento con su suerte, si la considera con las esperanças del mundo. Mas quien tantea la vida con la razon de espiritu dirá lo que yo digo, y ojala me la dexaran seguir a mí aora.
_Sil._--Pecado fuera comer la tierra essa hermosura y mal lograr essa gallardia.
_Euf._--En esso va poco y se auentura a perder mucho.
_Sil._--Qué cosa ha de ser quando la veamos con vn hermoso hijo a los pechos? que de tal arbol, tal fruto; y no puede ser mayor gusto que ver la simiente en grano.
_Euf._--Y qué caro que les cuesta a las cuytadas de las madres! No vais más lexos de la mia, que desde que me pario no tuuo vn dia de salud y le resultó la muerte; y assi sólo por no parir, querria ser monja cien vezes.
_Sil._--Ya otras han dicho esso y se casaron; si yo no me muero, no me acostaré antes que os azeche y vea lo que passa.
_Euf._--Vos lo hauiades de hazer?
_Sil._--Y como que espero hazerlo y reirme mucho quando oyere llorar, pesandome por no ser vos.
_Euf._--Vuestro dia os vendra.
_Sil._--Ya fuesse antes oy que mañana.
_Euf._--Quien assi lo dize no lo niega.
_Sil._--Es mal hora que me haga de rogar con lo que yo deseo.