Orígenes de la novela, Tomo III

Part 71

Chapter 713,576 wordsPublic domain

_Zel._--Cómo hablais sobre seguro! si passara por vos lo que nos passa a los enamorados, no hallarades esta quexa antes de tiempo. Poco nos daña mucho y nadie viue con más trabajo, principalmente el amante pobre es Principe del amor, venciendo con sus fortunas a las de Hercules: porque pelear con el leon Nemeo, que ninguna arma le dañaua, coger el cieruo de los cuernos de oro, traer el puerco cuya vista dio tal temor a Eristeo[610] que se metio en el vaso de metal, atar el Canceruero que escupia veneno, vencer al transfigurado Acheloo, derribar a Anteo, quitar al pastor Español, que tenia tres cabeças y seis braços, las vacas, y despues matar a Caco, que se las hurtó, todo esto es nada en comparacion de los rezelos, sospechas, zelos, temores, cuydados, passiones, desuelos, desdichas, locuras, deseos, injurias, gastos y otros mil males que se sienten y no se dizen por los enamorados; y si no, considerad al mismo Hercules despues de tantas vitorias y ser tan animoso y sabio, cómo le hizo el Amor parecer otro Sardanapalo, y le quemó viuo.

_Car._--Con esso me mecieron y cantaua mi ama:

por amor que no conuiene se pierde el bien y el mal viene.

_Zel._--Esso es lo que temo; veome delante dél sin merecimientos, oygo dezir que prendio a Marte y que sujetó a los demas Dioses, y desde entonces quedó tan encarniçado, que a los altos y generosos ánimos afrenta mucho más, como hizo al esforçado Sanson, al diuino musico Dauid y al sabio Salomon.

_Car._--Ahi os esperaua, que propio es de los enamorados traer estos exemplos por disculpa de sus culpas y no para imitacion de sus virtudes.

_Zel._--Bien parla Marta despues de harta; vos porque os veis en los cuernos de la Luna a vuestro saluo, hablais de gorja; pues en las aduersidades se conocen los hombres.

_Car._--Cómo, os engañais conmigo, que sé más que siete, y si empieço os dare quinze y falta? porque, mal pecado, todos sabemos vn poco de albeyteria, y más quien la trae tanto entre las manos como yo; ya no hay inocentes; bien sé que es el amor vn cuydado lleno de temores, composicion de males para el coraçon, fuerça que la haze a las potencias del juyzio, quitandole la libertad, oluido de la razon, vezino de la locura, suaue deleyte para los ojos, demasiada fatiga del entendimiento, llaga agradable, sabrosa ponçoña, dulce amargura, deleytosa enfermedad, blanda muerte, mal de males infinitos. Qué os parece, quereis más? vos no sabeis otro tanto, con quanto os preciais de contemplatiuo; pues aun os dire adelante, porque os espanteis y veais que tengo teorica y prática deste negocio. Todo enamorado milita en los Reales deste rapaz Cupido, donde yo tengo autoridad de cabo de ciento, en saber como diestro africano embestir con estas rapacillas y ponelles el hierro, y no ando en escaramuzas y puntos con ellas, que son matreras y saben mucho, y por puntillos no hay quien las lleue, porque en sintiendoos aficionado, os ponen los pies en la boca, y os hazen mil muecas; yo no las sufro sino hasta cierto tiempo, y en teniendolas sujetas, tomo vengança y nunca me las doy a conocer tanto, que no las dexe de manera que imaginen que si no me contentan, que me perderan; y si vos lo hizieredes assi, hareis vuestro negocio, y os reireis dellas como yo.

_Zel._--Dize el sano al doliente: Dios te dé salud. Si vos os vierades como me veo, de otra manera lo sintierades, que no es perfeto el amor donde el juyzio no se pierde. Transformarse Iupiter en toro, Neptuno en cauallo, Febo en pastor, qué es sino perder el sentido racional con el bruto apetito, segun nos enseña Apuleyo en su asno de oro?

_Car._--Los pusilanimos sienten esso, pero lo contrario hizo Alexandro con la mujer y hijas del Rey Dario y con la amiga de Antipater.

_Zel._--Y despues cómo le fue con Rojanes? tratar de la virtud facil es, vsalla obra de Sanson, y de lo que no se tiene experiencia es ignorancia hablar, y assi lo sintio Anibal quando derribó a Glisco de la catedra.

_Car._--Muy poco ganareis vos con esso; atengome a sacudillas y dexallas, que assi hazian los dioses de la Gentilidad; lo demas es burla, porque es tan mala ralea la de mugeres, que ya ninguna quiere bien, si no es por el interes, y en quanto ay que darles; yo conozcolas por el diente, y en tanto, lo que la loba haze al lobo le place, y a vn ruin ruin y medio. Amor enseña mil caminos de engañar; prometiendo con franqueza, de promessas las hago ricas; al tiempo de la paga no faltan escapatorias; destos soliades vos ser, mas ya no os parece bien, porque os traxo Dios a estado de gracia, con que renunciastes al hábito destas artes del mundo, que las soliades vsar. Aora os dire, como suelen ellas dezir: perdonele Dios, que buen pecador era. Vos de aqui adelante hablad con voz baxa y traed el rostro modesto, como quien pretende obispar, que el buen enamorado refinado como açucar ha de ser, amarillo, flaco, honesto, asseado, curioso en galas, no afectado, en el andar graue, los ojos eleuados, y tan ventores, que entre las nubes descubran la caça, la persona segura, pronta para qualquier caso de repente, poca risa, mucha cortesia, afable, presuntuoso, constante, solitario, paciente, mortal enemigo de su competidor, si lo tuuiere, zeloso de los vientos, sin darlo a entender, graue, compassiuo, liberal, osado, en ocasiones temeroso, mañoso, musico, contemplatiuo, eleuado, inquisidor de los secretos de los galanes, prático entre damas. De todas estas calidades os conuiene hazer profession para merecer la palma y corona de los martires de Cupido, y ser escrito en el catálogo de los escogidos.

_Zel._--Poco se le da al harto del hambriento; como me aueis sobrecogido, hablais dessa manera; guardad la buelta del toro, que a cada puerco le viene su S. Martin, y ninguno diga desta agua no beuere; y siempre se ha visto que los muy resabidos caen en el laço: porque el amor azecha a los más recatados y toma dellos vengança, como hizo Baco de Penteo y Palas de Aragnes.

_Car._--La mona no se caza con lazo, y quando esso sea, lo que os digo es que no puede ser más que llouer sobre mojado; yo no niego que soy de los suyos, mas doile del pan y del palo. Pero dexadas porfias, pues más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la agena; tratemos de nuestro negocio, qué es lo que teneis hecho? que quiero ver cómo os ayudastes de mis consejos.

_Zel._--Sucediome mejor de lo que pensé, porque al descubrir mi passion, como yo estaua más medroso que Pisandro, acudio la sangre al coraçon, como a parte principal, por socorrer su necessidad, y quedé descolorido como muerto: mi prima, a lo que yo entendi, imaginó que era el negocio con ella.

_Car._--Esso será possible que dañe y sea ocasion de mostrarse despues contraria, porque ellas a nadie quieren como a sí mismas, y quanto ven apetecen; y destas cosas son golosas en extremo.

_Zel._--Quando yo acabé de descubrir mi pensamiento, despues de passados grandes coloquios, flaquezas y desmayos, me lo contradixo fortissimamente; y quando vio que por mal ni bien no desistia de mi intento, protestando (no sin lagrimas) morir en él, al fin compadeciose de mí.

_Car._--Pues quién lo duda? soy vn inocente, no las conozco? y qué os dixo?

_Zel._--Que haria lo que pudiesse, tentando el vado de la voluntad de Eufrosina; ahora juzgad qué bien se puede esperar desto.

_Car._--El mayor del mundo; teneis subido el segundo escalon, porque luego como la señora Eufrosina, que aora está apartada dessos gustos, sepa que la quereis bien, lo primero dara gracias al amor, porque se acordó della, y cobrará nueuos pensamientos, y hallareis en las constituciones deste rapaz que nadie sabe que le quieren que no quiera poco o mucho, y lo poco el vso y tiempo lo haze mucho: porque todas las cosas nacen, crecen y se enuejezen, y si quereis triunfar desta guerra, como Capitan Romano, aueis de ser tan sagaz como Fabio contra Anibal: guardarle el tiempo y esperarlo, que el buen Romano, estandose quedo, vence, y el buen enamorado disimulando engaña; y en viendo la vuestra, sereis atreuido en acometer; y para serlo, presumid de vos, que vencereis quanto intentaredes, aunque sean brauas más que Iuno, más fuertes que Palas, más castas que Diana. A nosotros nos toca acariciarlas, á ellas obedecernos; y quanto al principio se muestran rigurosas, son despues mansas. Los soldados praticos como yo, aora que sé quando alcanço fauor de vna muger de calidad, que me es de gusto y prouecho, en teniendola rendida y señalada de mi señal, por no aficionarme mucho y venir a ser esclauo de mi gusto, procuro diuertirlo, por no criar cuerbo que me saque el ojo, y ocúpome en hazer empleo en otra y en otras. Desta manera juego con cartas dobladas, y no puedo perder, y aseguro mi mercaduria, por no estar pendiente de la cortesia de la fortuna, y con esto me escuso grandes disgustos. Las mujeres, por lo que deuen a sí mismas, quando menos, son obligadas a guardar castidad; si tienen amor, guardan fe, o con el coraçon o por la verguença, por la estimacion que de las tales hazemos, y assi son mejores amantes que nosotros. Los hombres no es necessario ser castos como Amadis, porque luego les achacan impotencia; y quien tal fama cobra entre las mugeres, dadlo por perdido, y si no preguntad a Orfeo cómo le fue con las de Tracia. Conuiene al que las ha de tratar tener fama de valiente en las ocasiones, de afable y muy secreto; y si tiene esto no le tengais lástima, que yo fiador que no se pierda por lo que a él toca, y no ha menester mejor gayta para pedir por las puertas. Y tomad de mí vna licion, que os aprouechará: nunca desistais de proseguir lo que vna vez empezaredes, por más desdenes que os hagan, que son como gestos de monos; y si no os cansais, cantareis al fin: ya os tengo, peces, en las redes, que se dixo a este proposito; y vuestra prima por mi cuenta que fue a pedir albricias a la señora Eufrosina, y essas carantoñas que hizo son como las de la otra esta noche passada.

_Zel._--Pues contadme lo que passó.

_Car._--Esta suerte es de las mias, y para escriuirse en la Coronica del mundo con letras de oro; aun aora me rio de cómo fui más determinado que Tarquino y más temeroso[611] que Apio Claudio.

_Zel._--Cómo es esso?

_Car._--Yo os lo dire; en entrando hallé a la rapaza en armas ligeras, sólo vn manteo y jubon açul; los cabellos trençados, y con vna cofia carmesi y oro, toda temblando y no de frio, con vna apacibilidad que amansara vn leon; empeço a querer hazerme arengas, pensando obligarme, mas yo no tuue paciencia, y lleuela en los braços, sin dexarla tomar tierra, y hizeme sordo y mudo; vierades las lagrimas cocodrilas, como si yo no huuiera oido la facilidad con que las fingen las mugeres; los ayes eran exprimidos, como siluo de culebra, los requerimientos y conjuros humeauan, las culpas y amenazas echauan fuego, y yo callar; las brauezas y fuerças hazian una bateria; no quiero, no quiero, mas echámelo en esta capilla. Lo que os digo es que no fue tan cruel la contienda del juego de los cestos de Hercules; huuo enojos y temas de parte a parte, y fue de manera que desesperé y pensé quedarme burlado; ella mostrando que se rezelaua de que la sintiessen, y yo fingiendo desuios y enojos, sin desaferrar. Finalmente, fuimos al monte, auenturé el resto.

_Zel._--Qué, llegastis tan adelante?

_Car._--No sino de burlas, tenganlas conmigo; toda la gracia fue, despues de las escaramuzas, oir sus quexas y malas venturas, el culparse y fingirse muerta.

_Zel._--Y vos que le deziades?

_Car._--Yo reiame, y echandolo todo a burla, toméla en los braços, beuiendole dos rios de lagrimas, y por consolarla, empezé a hazerle mil juramentos, que con el coraçon desdezia.

_Zel._--Y esso es bueno? creed que me enfadan essos modos de jurar.

_Car._--Más me enfada a mí essa vuestra obseruancia. Hipocresias aora, mi padre? yo reniego dellas; muy recoletos en las cosas que no son de su gusto y muy desreglados en sus apetitos. El codicioso no sufre el diuertimiento estragado del sensual, el soberuio aborrece al ladron, el homicida estraña que aya auarientos. Toda culpa agena es muy graue, por diminuir la propia, que no se ve o la dan disculpa. Todos enmiendan y murmuran vidas vezinas, y las suyas las abonan. Sabeis lo que os digo, amigo mio? o tuerto o derecho, mi casa hasta el techo; aun no estoy _à porta inferi_, allá vendran los aborrecidos ochenta años; dexadme aora lograr mis años floridos, en quanto tengo tiempo; despues no faltará la merced de Dios y su misericordia, de que la tierra está llena. En poco espacio se saluó el buen ladron.

_Zel._--Essa es vna gentil cuenta; por qué cedula teneis vos assegurado esse momento y essa contribucion, que baste para merecer en él? Pues como os acogeis a la misericordia, considerad que anda de compañia con la justicia, la qual no se dobla como la del mundo.

_Car._--Esso que vos aora contestais es la misma flaqueza de espiritu, y no fuera yo tan prouido por ningun precio; y aunque dezis verdad y os lo concedo, yo vine al mundo para lograr mi vida, pues tengo tan cierta la muerte, que no es pequeña pena y descuento éste; y si aora no la logro, quando la edad lo pide y permite, el tiempo se me va huyendo, y yo no querria que me dexasse a buenas noches, sin dexar fruto ni señal de la jornada con la congoxa de quién tal pensara. Si yo tuuiera vida de nouecientos años, como los antiguos, anduuierame regalando? Todo era dos dias más o menos, porque auia paño para cortar y desperdiciar; mas vida de quatro negros dias, y estos inciertos y alternados en mal y bien, y que los passe llorando, mala Pascua a quien tal hiziere, y no fuere moço quando moço para ser viejo quando viejo.

_Zel._--Essa es vna mala conclusion. Essos esfuerços juveniles y essas quentas vanas tienen muy cierto el castigo; guardeos Dios de pecador obstinado; las más vezes se ven desdichados fines a tales distraymientos. El hombre discreto ninguna cosa ha de temer tanto como a su gusto; nunca os precieis de culpas, porque desmerecereis el perdon; hazed siempre la cuenta de cerca, y no perdereis de vista el arrepentimiento; y aureis oido dezir: tantos mueren de corderos como de carneros: pues mirad por vos, que quien se guardó no erró, y el Señor mandó velar a los suyos por la incertidumbre de la hora; y yo tengo por sin duda que a excessos sensuales no dilata Dios la paga para el otro mundo, y assi se han visto muy grandes castigos.

_Car._--No me canseis aora; mirad vos vuestra alma y no tengais cuydado de la mia; yo dare cuenta de mí quando llamen a mi puerta, y no me faltará vn texto para hazerle a vna ley que venga a mi proposito y me ponga en saluo. Y Monseñor Ouidio dize que se rie Iupiter de los amantes perjuros.

_Zel._--Al dar la cuenta lo vereis; y tambien ay otro parrafo: No siempre Iupiter se rie de los perjuros amantes, mas a las vezes los oye con orejas sordas. Por esso ninguno presuma que engaña, porque siempre él queda engañado; y por amor de mí, que nunca hagais essos juramentos, porque son segun la intencion de quien los oye. En quanto Dios, estais obligado a essa moça en todo lo que le prometistes; mirad lo que aueis hecho, no engañeis vuestra alma.

_Car._--No me canseis con amonestaciones; no sabeis que toda la ciencia que aora se vsa es cautelas sobre propio interes? pues quereis que condene el saber ser vn hombre discreto? Estamos en tiempo de aprender _ad panem lucrandum_, como dizen los trampistas, que nos siembran la tierra de mentiras, y hallase aora derecho para poder robar y hazer todo lo que pide la voluntad a los poderosos; pues yo soy hijo de peor madre? o por ventura padecio Dios más por ellos que por mí? Lo que veo hazer hago, iré donde los otros fueren. A la rapacilla puse de manera con lo que le dixe, que me quedó tan obediente, que tuue dolor de la cuytada, viendola tan eleuada y aficionada de mí; y pareciendola que lo tenia todo seguro con mis palabras, entretuuome con mil donayres, y quando oyó el pito, que me despedi della, no auia remedio para apartarla de mí, y con grandes ansias se queria venir conmigo: porque éstas son como los musicos, malas de entrar y peores de salir.

_Zel._--Assi se destruyen las inocentes, que se fian de nuestros engaños; mas esse negocio es para tener miedo del castigo de Dios, y vna obligacion muy para huir el no cumplilla: vos guardaos no os la hagan pagar y os halleis con el mal en casa.

_Car._--Cómo sois gracioso! Soy yo inocente, que me ha de engañar vna moçuela que no tiene mas que la armaçon de los huesos y aquella carilla? pues aunque fuera vna Policena, me riyera della. El mancebo es de los que se aficionan de manera que dexan que lo engañen!

_Zel._--No murmureis della, porque podria ser que os deis los golpes en vuestra cabeça; no os fieis de vos en estos casos, que a las vezes corre mas el diablo que la piedra: yo quitárame desse trato por escusar inconuinientes; lo que importa es callar, que yo no daré culpa a ninguna muger que se engaña de promessas de lo que desea y pretende, porque juzga por su coraçon el ageno; y si no huuiesse hombres malos y falsos, no auria mujer errada.

_Car._--Y ellas qué hazen? Vino jamas al mundo mal sino por mugeres, armas del diablo, cabeça del pecado? preguntadlo a Salomon y vereis lo que os dize.

_Zel._--Mas preguntadle vos cómo le fue con ellas, y vereis cómo les sale siempre al rostro a quien las murmura; y parece permission diuina que paguen por donde pecaron, y tambien por la sinrazon que vsa quien dellas dize mal, siendo dignas de toda alabança; porque la naturaleza no tiene cosa tan necessaria como la muger, y por tal la formó Dios del hombre. Y quánta sea su bondad, dexando las de nuestra ley, que son infinitas las que en virtud y constancia en los martirios no daran ventaja a los hombres, mirad entre las gentiles. Porcia comio brasas por el amor de Bruto, Hisicratea quán fiel compañia fue de Mitridates en todas sus aduersidades, Iulia de grande aficion murio viendo ensangrentada la toga de su marido Pompeyo, Artemisa beuió los poluos de los huessos de Mausolo. Ebandre tanto amó a su marido Capareo, que se lançó con él muerto en el fuego, Hipone, cautiua por sus enemigos en el mar, se arrojó[612] a él por saluar su castidad, y lo mismo hizo Bretona[613] por huir del Rey Minos; y otras muchas que huuo admirables en esta virtud, y en las demás que los hombres tuuieron en paz y en guerra, de que ay muchos exemplos, que testifican sus merecimientos.

_Car._--Aunque más las alabeis, no las podeis saluar de que por ellas nos vienen y vinieron todos los males, como lo muestra la fabula de Pandora, y por esso se dize: Quien con damas anda siempre llora y nunca canta. Bolued la hoja, vereis Medea matar hermano y hijos, Clitinestra al marido, la muger de Anfitreon[614] vendello por vn collar de oro, y las de aora la imitan y son otras tales; Tarpea entregar la fortaleza a los enemigos; y todo lo dize el refran: Por mugeres van al infierno, etc.

_Zel._--Quántos mayores males hallareis en los hombres, si los mirais con cuydado! y como son maliciosos, embidian la virtud dellas, y con esta rabia murmuran y procuran disfamarlas y con ocasionar escandalos; y aunque reciben de nosotros tantos daños, nos sufren por su buena condicion; mas ya muchas dicen mal y se quexan con razon.

_Car._--Qué aprouecha, pues les falta la autoridad? yo os digo que las enredo y las sé burlar; ellas tratan siempre engaños, yo nunca les digo verdad ni tengo ley con ellas; ellas interessadas, yo escaso; ellas mudables en el amor, yo desamorado; ellas libres, yo raposo; assi nos damos en los broqueles, mas yo quedo siempre en pie como gato.

_Zel._--Vos sois venturoso, que alcançais lo que quereis y quedais libre; plegue a Dios que sea siempre assi.

_Car._--Yo sé echar el arpon donde aferre, y esto es lo cierto, y no eleuaciones y castillos de viento.

_Zel._--Essa ley teneis los actiuos de amor, que no tenemos los contemplatiuos, verdaderos martires de Cupido, que pretendemos antes el prouecho de quien amamos que nuestro interes.

_Car._--Essos tales ganan lo que ganó Paris Troyano, que despreció dos damas hermosas que le daua Poltis[615] por la gentil Elena, y yo dierala con mil gustos por cualquiera otra de menos peligro con algun contrapeso prouechoso, porque no soy de los que dizen que sabe mejor lo que más cuesta.