Orígenes de la novela, Tomo III

Part 70

Chapter 703,551 wordsPublic domain

_Zel._--O señora, a vos esse dolor no os quita el aliento, mas este que yo padezco enflaqueze mis espiritus de tal manera, que parece tengo sobre ellos el monte Etna, como el Encelado Ciclope; anegóme el alma en tan profundo mar de rezelos y temores, que perdi de vista todo el esfuerço; y assi es sin duda que forzejaré en estas flaquezas hasta que entregue la vida a la desesperacion: lo qual será presto, segun el coraçon se me aprieta.

_Sil._--Iesus, no digais esso, que no lo puedo oir; mejor lo hará Dios, y si yo os soy de prouecho, desde aora me ofrezco para todo lo que yo valiere.

_Zel._--Besoos las manos por esse fauor; prometeislo con veras?

_Sil._--Prometo.

_Zel._--Mirad lo que dezis, no falteis despues a la palabra.

_Sil._--Ay Dios mio, y cómo me teneis confusa y muerta por saber lo que es, qué cosa puede auer que yo no haga por vos?; pues a Hipolita Amazona, si os importasse, iria a quitar el cinto más atreuida que Hercules.

_Zel._--Assi lo creo yo, y que sois para mayores empresas que él.

_Sil._--Acabad ya; dezidme quién es vuestra dama, que pienso que estais burlando conmigo.

_Zel._--Bueno estoy para burlas, voime consumiendo en mi sentimiento; y de ser leal a mi muerte, no me atreuo a nombrar la señora de mi vida, y vos dezisme que burlo, como si no se viera claro en mí el bien o mal que tengo.

_Sil._--Ay gracia cómo esta? nunca tal se vio, conozcola yo?

_Zel._--Muy bien, y la quereis y comunicais, y valeis mucho con ella.

_Sil._--Iesus, Dios mio, quién puede ser? es Cremonia mi amiga?

_Zel._--No.

_Sil._--Que me maten si no es mi prima Francisca, que es muy vizarra y muy a proposito para vuestra condicion, y pienso que ayer visitó a vuestra hermana.

_Zel._--Essa mucho menos. Mis pensamientos, señora, siempre pidieron grande alteza y algunas vezes me valio, pero todo fue sueño y burlas de amor, que me dexaua los deseos a mi elecion; mas aora hurtó el viento a mi libertad y pusola presa de pies y manos, como culpada, delante de quien la condenó luego a carcel perpetua con vna señal en el pecho que muestra la razon de mi fuerça, y como donde la ay, derecho se pierde, assi me perdi sin culpa, y quedé con tal pena, que no me dexa dezilla.

_Sil._--Yo me rindo, no puedo pensar quién sea, y no estoy poco deseosa de saberlo, por ver cómo os empleaistes.

_Zel._--Qué haze aora la señora Eufrosina?

_Sil._--En la sala está haziendo deshilados por su passatiempo. Mas por qué lo preguntais?

_Zel._--Por vna parte desatino y muero, por otra no sé qué diga ni qué haga. Ay prima mia! Aora sé qué cosa es amor, y pienso que se me acabó la fortuna con él, y me amenaça en su vengança larga desventura, y no puede ser mayor que auer de ser enemigo de mí. Conozco que da dolor alegre, razon loca, temor animoso, plazer triste, luz escura, gloria con pena, salud enferma, vida que es muerte. Todo esto lo siento ahora por experiencia, y huuo tiempo en que nada sentia; y assi creo que estareis lexos de compadeceros de mí, porque no me conocereis ni dareis crédito a lo que digo, y quereis enfrenar vn juyzio particular con la razon comun, y obligarlo a que la siga; mas triste del triste que muere.

_Sil._--No os consumais, primo, y si yo os puedo aprouechar, os juro por vida de quanto bien quiero, y assi Dios trayga a mi hermano delante de mis ojos, que es lo que más deseo en esta vida, que haré por vos lo que por mí misma.

_Zel._--No de valde se dize que la sangre no aguarda a ser rogada; yo, señora, en vuestra confiança saco fuerças de flaqueza, entregandoos la vida con quantas razones os obligan a defendermela; y si considerais por vanos mis pensamientos, dissimulad con mi intento, pues lo que tuuiere de malo ya es passado, y no tiene remedio el desistir dél, y será cruel la reprehension en la aduersidad; dadme consejo para lo poruenir, pues lo entendeis y sois tan poderosa con la señora Eufrosina.

_Sil._--Yo, señor, no os entiendo.

_Zel._--Ni yo sé declararme más; sólo sé padecer y sentir lo que se deue a una perfecion tan grande como la suya.

_Sil._--Mucho me espanto de vos, señor primo, siendo tan discreto, ponerseos esso en la fantasia, y no puedo creer sino que os burlais; porque lo demas desdize de vuestro entendimiento.

_Zel._--Pluguiera a Dios que estuuiera en mi mano hazer lo que entiendo, que ninguno es tan enemigo de sí propio, que consienta en su daño si puede escusarle; conozco que hablo heregias, no me puedo resistir, ni será possible limitar mis deseos, sino es la muerte, y dichosa suerte la mia si me viniesse por tal causa.

_Sil._--Los hombres moços, como todo les parece facil y siempre juzgan mal de las mugeres, buscan essos entretenimientos, que siempre paran en mal, y más en partes tan peligrosas como ésta, de que no se puede esperar otro fruto sino grandes escandalos y tiempo perdido. Y si fue esta vuestra intencion, pesame mucho por vuestra parte y por la mia. Por la vuestra, porque no correspondeis a quien sois y a lo que entendeis. Por la mia, porque parece que me teneis en poco y no estimais mi honra.

_Zel._--Ay prima mia, no me afrenteis, que no estoy para esso; matadme si erré, y no juzgueis por mis palabras ni disputeis sobre ellas.

_Sil._--Yo no quiero hazer caso desso, aunque tengo bien de qué sentirme, mas considerad esto. Vos, primo, no veis quién es Eufrosina, tan noble, que no se le auentajan los Principes, tan rica, que le sobra todo, y que su padre trata de casarla muy aprisa; pues qué fundamento es el vuestro, o a qué proposito emprendeis ocupacion tan disparada?

_Zel._--Yo no niego la razon de lo que dezis, mas amor no me consiente seguirla, si bien todos essos inconuenientes me dan continuos combates, porque quien ama sabe lo que desea, pero no ve lo que le está bien, y yo passo más adelante, que veo lo que me conuiene para viuir, y que me importa morir por lo que deseo, pues he conocido que no ay más vida. Una cosa podeis creer de mí, que quando llegué a deziros mi pensamiento, ya fue tan vencido de mi dolor, que no fue possible escusarlo; aora culpadme como quisieredes, que yo no he de huir de los castigos a que me condenaredes, pues el más riguroso me abreuiará la vida y el tormento.

_Sil._--Qué bien me estuuiera a mí hablar en esso con la presuncion de Eufrosina, qué cosa para su vanidad! piensa la otra que está por nacer quien la merezca, y es de condicion tan vidriosa, despues de tenerla buena, que en no hablandole a su gusto quiere tomar el cielo con las manos; y bien veis que es fuerte caso poner yo mi vida y honra en el filo de su voluntad; escusad esso lo que más pudieredes, y podreis si quisieredes, y esto es lo más seguro; que todo lo demas es peligroso. No ay furia que al principio no se pueda resistir con buena prouidencia: el daño pequeño si toma fuerças, impossibilita el remedio; frenar apetitos es virtud animosa, y seguirlos peligrosa ignorancia.

_Zel._--Prima, no me mateis, que no he hecho por qué; esso es a mala llaga mala yerua; bien conozco que tengo perdida la esperança, y sin ella os descubri lo que vuestras promesas quisieron; gusté de comunicarlo con vos solo, por lo que os quiero, y tambien por dezirlo en estas casas donde enterré la libertad, quedandome por herencia della los cuydados de mi engaño, que no me quereis dexar lograr. Mas pues la desuentura assi lo quiso, sea ella la condenada y padezca yo, que a mí me disculpa quien por fama y experiencia es conocido de todos por sin razon, ciego, y fuerte. Desdichado el dia en que pensé venir a esta tierra, pues hasta el contento que tenia con vuestra conuersacion me pone aora más triste, pronosticando mis males en la cueua de Trofonio[607], con que me falta el gusto de viuir. Perdonadme, señora, qualquier enojo que os dé, considerando la causa que me obliga; dexadme morir en las manos de mis deseos, que son más crueles que las Arpias y que las furias Eumenides; y sabe Dios quánto más querria seruiros que enojaros, mas parece que naci para daros disgustos.

_Sil._--Veo os tan aflixido y siento vuestras congoxas tanto, que no sé qué hazerme; por vuestro respeto qualquiera cosa intentara, estorualo el temor de Eufrosina.

_Zel._--Yo, señora prima, no puedo obligaros a más de a lo que os obligare vuestra voluntad, pero entiendo lo que podeis, y nunca pensé que faltarades de sustentar el esfuerço que me pusistis; mas bien adiuinaua mi mal quando no lo osaua descubrir, y vos, señora, me sacastis de juyzio y me hizistis mudar la resolucion que tenia de morir antes que confessar.

_Sil._--Quién auia de pensar cosa tan impropia? y sabe Dios quánto me pesa aora de saberla, por no poderos valer en essa passion, que yo la tengo muy grande, por tenerla vos.

_Zel._--Pues ya que assi es, yo me determino (esto solo para vos) irme a la sierra de la Ossa, donde el cuerpo pene junto con el alma, y assi ganaré la gloria eterna, ya que me desesperais desta, en que pende mi vida.

_Sil._--No hagais tal, que es gran flaqueza poner en efeto tales determinaciones y no perseuerar en ellas hasta la muerte, como les sucede [a] algunos, que se entran en Religion, más por los afanes del mundo, que los oprime, que por espiritu que los mueue.

_Zel._--El Espiritu Santo inspira donde quiere, y siempre acude con la gracia a quien se prepara para recebilla.

_Sil._--Esso es para otros, mas vos sois muy delicado, y criado en regalo, y lleuareis mal essos trabajos.

_Zel._--Es tan benigna y fauorable la madre naturaleza, que en todo nos concede y da segun nos disponemos, y aora conmigo no querra ser madrastra.

_Sil._--Para qué es hablar en cosas escusadas, y menos en essa, que os la juzgarán a flaqueza de coraçon?

_Zel._--Essos son los juyzios que Satanas siembra, mas la verdad está al contrario, y que la mayor vitoria es vencerse el hombre a sí mismo.

_Sil._--Antes que os vais, he de poder yo con vos que no os acordeis de tal determinacion, por que tendre por gran culpa ser yo la ocasion.

_Zel._--Qué quereis que haga, desengañado de que por todas partes me falta el amparo que me podia assegurar de qualquier peligro? Edipo halló vn pastor que lo saluó de la muerte en la edad de su inocencia. A Ciro le sustentó vna perra. A los fundadores de Roma crió vna loba; sólo yo, desdichado, no hallaré agua en el mar, pues me ha faltado vuestra piedad.

_Sil._--Primo, cosas dezis, que me sacais de juyzio, y os quiero tanto, que me duele el coraçon; pero yo no os he de prometer que haré más de lo que pudiere, que será poco y trabajo en vano; yo le tentaré a Eufrosina la voluntad por el mejor modo que supiere, y segun lo que sintiere en ella, assi me atreuere; pero desde luego os digo que me parece cosa impossible; pero ninguno es obligado a más de lo que puede.

_Zel._--Ay, prima mia, con menos que esso me sustentareis cien vidas, quanto más que con vuestra buena dicha no me puede faltar esperança, y con ella me quiero ir luego, por no enfadaros; dezidme quándo me mandais que os torne a ver, porque como dexo acá los sentidos, viuiendo allá sin ellos, pueden traerme sin tiempo.

_Sil._--Porque desso estoy bien segura, podeis venir cuando quisieredes; pero para tan ardua empresa es necessario que me deis tiempo.

_Zel._--Os doy el que mi sufrimiento diere; y si yo tardare, lo que no creo de mí, mandad de parte del amor a las aues enamoradas de vuestro jardin que me llamen, que yo las entendere.

_Sil._--Qué cosas teneis, quién vio que entendiessen las aues?

_Zel._--Aueis de saber, señora, que todo animal tiene sentido, memoria interior y exterior; y ya se vieron personas a quien la naturaleza, liberal de sus dones, concedio entender las aues, como fue Teresias[608]. Y de Apolonio Tianeo se dize que estando con amigos suyos, vino vna golondrina a dezir a otras que fuessen a la otra parte del muro, donde auia caydo vn asno con trigo, y él entendio lo que dixo; lleuolos allá, y hallaron ser assi.

_Sil._--Mas si quisieredes aora hazerme creer essos disparates! y si teneis esa virtud, encomendadlas que tengan cuydado de ver lo que acá passa, y os lo digan.

_Zel._--Sabed que tengo tal opinion del estremo de mi amor, que no tendre esso por milagro, que por la fe los montes se mudan y por amor todo se acaba, quando los hados no son enemigos, y ninguno me puede assegurar dellos como vos; assi que tened memoria de mí, si no quereis que se os muera quien tiene la vida para seruiros en lo mismo, de que os doy el tiempo por testigo.

_Sil._--Idos en buen hora, que trabajo me ha de costar.

NOTAS:

[606] ¿Diéreis?

[607] _Trifonio_ dice el original.

[608] _Sic_, por Tiresias.

SCENA SEXTA ZELOTIPO, ANDRADE, ANDRESA.

_Zel._--Algun tanto voy más alentado con la esperança que lleuo, mas es tan incierta, que me pone en mil temores. Bien dezia el filosofo Secundo que era refrigerio de trabajo y dudoso sucesso. Mas el otro Poeta llamole largo dolor: porque esperar las promessas del amor es trabajo y carga de gran peso: y como dize Ouidio, muchas vezes se engaña la buena esperança con presunciones de la fantasia y cae vencida del solicito temor; yo le tengo de la grandeza de Eufrosina y de su opinion; porque estas hermosas con estremo siempre lo tienen de locura, y no ay quien les satisfaga; y siendo tan altiua como todas son, no hará caso de mí. Por otra parte considero que la fortuna suele armarse para las tales y la naturaleza ninguna cosa puso tan alta, que el animoso trabajo no la pueda alcançar, esperimentando lo que otros desesperaran, y más si la voluntad es esforçada de su apetito: porque como la necessidad en las aduersidades es más eficaz que la razon, siempre descubre remedio con su diligencia, atropellando inconuenientes; mas éstos son consuelos de condenado, y como no ay esperança sin temor, temo lo que espero y espero lo que temo. Estos dos accidentes tan desconformes causan diuersos mouimientos, cabeças de la Idra con quien mi alma pelea; por esso llamaua Menandro y dezia: O Iupiter, qué graue mal es la esperança! a la sombra della se crió el amor, y éste todo es temores, mas sin él nada es gustoso, y me da ser, de que careceria no teniendole; y quando muera, como Macias, la gloria de ser por Eufrosina me satisfaze, quando no alcance otro premio. En fin, en todo se ha de esperar. A Dios todo le es facil, y nada impossible. Los discretos con la esperança han de conseruar la vida, y el hombre afortunado con ella se sustenta; quiero ir a verme con Cariofilo, contarele lo que he hecho y enseñaráme lo que deuo hazer, pues a todos sobra el consejo en las causas agenas, que en las propias falta. Quinto Curcio lo dize bien: que nuestra naturaleza se puede llamar corta y menguada, pues cada vno en su negocio naturalmente es más ignorante que en el ageno. De otro error vsamos muy grande, que se junta a éste, que siempre tenemos más cuenta con lo passado, que prouidencia en lo por venir. Andrade.

_And._--Señor.

_Zel._--Qué ay? concertaste alguna cosa con Vitoria?

_And._--Doyla a trecientos cuerbos.

_Zel._--Por qué?

_And._--Fuila siguiendo, por si tenia ocasion de hablarla, y luego aqui a la buelta desta calle dio audiencia a vn estudiante, con achaque de vezino; mas pareceme que será como el otro, que por via de compadre quiere hazer la hija madre. Y acabada esta estacion, adelante en otra calle sale de trauiesa vn zapatero muy galancete, y éste le fue dando caça hasta junto al rio, y de lo que pude entender le pedia zelos.

_Zel._--Qué propia condicion de picaros! y de ahi viene a hazer cierto su rezelo, porque despiertan al perro que duerme.

_And._--Con todo, él no daua lexos del blanco con la saeta, porque la señora es de las de viua quien vence; y quando vi que la conuersacion iba tan despacio, desesperé de tener ocasion, y vineme por no perder a V. m.

_Zel._--Pues mira que te encargo que la comuniques, y veremos de qué pie coxea.

_And._--Yo la buscaré, y aora que sé que es golosa, la hablaré más atreuido.

_Zel._--Diste mi recado a Cariofilo?

_And._--Ya dixe a V. m. que respondio que le esperaua.

_Zel._--Vamos a hablarle, que sospecho dormira, porque veló la noche passada, y más con el descanso que tiene, que trae sueño sin cuydados que lo despierten; llama.

_And._--Ta, ta.

_Andresa._--Quién está ahi?

_And._--Sí está, gente de paz. Está en casa el señor Cariofilo?

_Andresa._--Quién lo busca? O, señor, V. m. es? suba, que arriba está durmiendo en su aposento desde que comio.

_Zel._--Qué vida ésta! tanto regalo no se sufre; vete a casa, que luego voy.

_And._--Mas que nunca vayas; que yo tambien he de ir a holgarme y ahorquese todo el mundo, que no tengo vida de juro; y al fin, quien mejor sirue tiene peor paga.

SCENA SEPTIMA ZELOTIPO, CARIOFILO.

_Zel._--Ola, cauallero, es de dia? Vos sois vn liron, no haze aqui falta el sueño de Epaminides[609] y Endimion; la vida es breue, y para ayudar a serlo más, quereis pasarla en la imagen de la muerte.

_Car._--Qué filosofo es, bendigalo Dios; fue gran pérdida que no fuessedes fisico; cómo disputarades sobre vn plenilunio, y qué misterios hizierades sobre los Eclipses!

_Zel._--No perdierades en esso mucho; al menos leuantara figura sobre vuestro nacimiento y supiera qué fortuna os espera.

_Car._--Qué grande engaño es esse y quántos nobles sé yo que se han perdido por dar crédito a essos prodigios; y si hablaran conmigo, a ojos ciegos les contara su historia sin errar punto, por la experiencia de sus condiciones, que son los más ciertos Planetas errantes que los hombres tienen. Mas dezidme, qué hora es?

_Zel._--Dara las cinco, si ya no las ha dado.

_Car._--No puede ser.

_Zel._--Sí puede, pues es.

_Car._--Mucho he dormido; aora bien, qué cuenta de sí el Monsiur de la capa roja? Vos, don traydor, contento venis, que yo os lo conozco en los ojos.

_Zel._--Qualquiera flaca esperança con sufrimiento es poderosa para resucitar vn enamorado muerto de muchos dias, y la calidad del dolor humano es tener esfuerço en el vso dél.

_Car._--Sentencioso es el mancebo; pareceme que sois como cierto género de gente que andan siempre pensando deriuaciones para sus propositos, y hallandose perdidos les ponen puntales de grandes risadas para tenerlas en pie.

_Zel._--De prudentes es pensar; de necios dezir no pensé.

_Car._--Vos, amigo, estudiais más por Caton que por los Meteoros. Sabeis cómo se entiende esso? ay pensar y acertar, y no pensarlo bien y hazerlo mal. Hazedme merced de no fiaros de pensatiuos solitarios, que con especulaciones se venden al mundo. Iuzgad siempre al discreto y prudente por su vida y obras, y por el proceder que tiene en los casos que se le ofrecen, y no os engañe la compostura del rostro y vestido, ni la abundancia de palabras; antes quando le vieredes que se florea con ellas para acreditar su opinion, espera dél menos fundamento, porque todo se le va en flores, y menos si se precia de dezir donayres por parecer discreto. El hombre prudente y cuerdo ni ha de ser triste ni gracioso, sino apacible y bien acondicionado, y de quien no tiene agradable condicion no esperes nada bueno.

_Zel._--Vos hareis mil reglas de viuir en paz, pero aueis menester registrallas, y por lo menos no dexar nada de la mano sin que yo lo vea.

_Car._--Dexemos esso, y dezidme de vuestro negocio: qué tenemos, hijo o hija?

_Zel._--Creedme que soy para mucho, pues entré en tal laberinto.

_Car._--Bien digo yo que no venis vos Portugues.

_Zel._--Antes vengo tanto, que pues esto acometi, no hallo impossible que no me atreua a intentar.

_Car._--Pues más es esso por lo moral que baxar al profundo Reyno de los Heroycos sin ramo de oro.

_Zel._--Escogi vuestro consejo, como Iupiter la aguila, y persuadios que me fuistes la codorniz para Hercules.

_Car._--Ahi vereis que quien me pario no pario bestia, y que mi cabeça no la hizo platero; en lo demas me podeis enseñar, mas en esta materia muy pintado ha de ser el que me echare el pie delante. Dad crédito a lo que os dixere en esta ciencia, porque a éstas les entiendo los pensamientos.

_Zel._--Plegue a Dios que me aproueche, que yo por más cierto tengo que fui a buscar la muerte que la esperança.

_Car._--Que será si el cielo se cayesse? lo que os aconsejo es que no embieis naue a Flandes ni pagueis renta adelantada, pues teneis tan flaco ánimo.