Orígenes de la novela, Tomo III

Part 59

Chapter 593,536 wordsPublic domain

_Phil._--Los angeles todos le acompañen e libren de mal. Mira, Dorotea, despues que mi señor Policiano aya entrado, dexa me sola gozar dél, no impidas mi gozo tan desseado: no quiero testigos de mi vergonçoso deleyte. Estaras atenta e mira si en el retraymiento de mi padre suena alguna sospecha de mi secreto yerro, e no te descuydes si algo sintieres en dar me auiso con breuedad antes que seamos sentidas.

_Dor._--Está segura, señora, que no ay agora en casa semejante sospecha.

_Pol._--Poned, moços, essa escala por esta parte que dize mi señora que es el lugar más sin peligro, y esperad me en vna parte donde no seays conoscidos e auidos por sospechosos.

_Dor._--Señora, ya sube Policiano, yo me aparto a esta ventana.

_Phil._--Ve, que yo bien acompañada quedo.

_Pol._--Es mi señora Philomena? es la thesorera de mis plazeres? soy yo Policiano? O mi gloria e mi descansso, quanto me hallaria bienauenturado si creyesse que esto no es sueño.

_Mach._--Huera aqui, Manchado, que te toma el diabro a media noche.

_Polid._--Maginado tengo que andan zorras entre estas arboledas segun que esta noche se despepitan estos perros.

_Mach._[572]--Huera aqui, Bardino, avn el diabro cro que ha de auer parte en él esta noche.

_Phil._--Passito, señor mio, que duermen cerca estos hortolanos, e temo que estos perros nos han de impedir este gozo tan desseado. O mi señor e mi solo descansso, o mi bien e mi soberana alegria, toda esta noche me he desuelado con la ymaginacion plazentera desto que contigo posseo, e agora que en mis braços te tengo, dos terribles cuydados enturbian mi mezclado gozo: temor que auemos de ser sentidos e que el alba ha de partir esta vnion enamorada. Tu presencia da luz a mi coraçon, e si de mí te apartas, no menos ecclipsada que la luna, absente de Phebo, quedará esta tu captiua con tu ausencia.

_Mach._--Huera day, Bardino: si arrebato vn garrote.

_Polid._--La rabia tienen esta noche, que no pára su ladrido. Si las paredes fueran baxas no dexara hombre de penssar qualque ruyndá. Torna aqui, Manchado.

_Sol._--Por tu fe, Siluanico, que cantes vn poquito al falsete, que huelgo mucho de oyrte cantar.

_Sil._

Lagrimas de mi consuelo que aueys hecho marauillas e hazeys, salid, salid sin recelo a regar estas mexillas que soleys.

_Sal._--Par Dios, Siluano, graciosamente lo cantas. Di por tu vida otro poco, que me espacia el alma tu suaue melodia.

_Sil._

Mis ojos pues que miraron a quien más que a ssí quisieron, paguen pues lo merescieron[573].

_Sol._--Oye, oye, Siluanico, ojo a la ventana.

_Sil._--Qué te toma el diablo? Antojasete?

_Sal._--Juro a los Euangelios, cata la moça assomada.

_Sil._--Es mi señora Dorotea?

_Dor._--Soy tu muy cierta seruidora.

_Sil._--Con esso haze tan lustrosa noche. Con esso no puede entrar en mis ojos ningun quilate de tiniebla.

_Sol._--O, descreo de la puta que le pario al rapaz. Juro a la casa Sancta, otro çeloso ay en la posada.

_Sal._--Ora oygamos el requiebro hasta el cabo.

_Sil._--O mi señora, cómo me has dexado dezir devaneos con mi boz desatinada? por qué no atajauas mi canto con tu bienauenturada presencia?

_Sol._--Qué te paresce, Salucio, de la plática del mochacho?

_Sal._--Qué diablos[574] quieres que no sepa dezir; estando todo el dia e la noche en la camara de essotro madre de la luxuria, algo auia de deprender.

_Sol._--Ora oye.

_Sil._--Cómo estas, mi reyna? En qué lugar tienes aposentado mi coraçon, señora mia?

_Dor._--Señor mio, la suauidad de tu musica no tuuo menor virtud atractiua que la harpa de Orfeo, pues en mi coraçon insensible hizo tanto sentimiento que me truxo forçada para gozar de tu presencia.

_Sol._--O descreo de la putilla e avn de la madre que la pario, e cómo acierta a dezir philosophia de amor.

_Sal._--Sí, sí, en las escuelas de Ouidio deue de auer estudiado la rapaza. El arte de bien parlar la deuen auer leydo. No me medre Dios si ella sabe tan bien[575] el Credo.

_Dor._--Señor mio, la indisposicion del lugar, junta con la breuedad del tiempo, no me dexan gozar de tu graciosa conuersacion. Creo que tu señor Policiano se va, e mi señora me haze señas que nos vamos. Para la primera noche que Policiano venga a esta tan dichosa visitacion, yo dare orden cómo con más espacio e no menos descanso nos veamos.

_Sol._--No la oyes, hermano? En buenos terminos queda el negocio.

_Sal._--Ya lo veo. De rruyn a ruyn quien acomete vençe. Descreo de la madre que me pario si aunque la moçuela me ha parescido bien, yo he osado dezirla nada. Llegó Siluanico, y ya ues cómo anda. O ventura!

_Dor._--Señor mio, yo me voy. El angel de la paz te acompañe.

_Sil._--Reyna mia, e contigo vaya.

_Phil._--Mi señor e lumbre de mis ojos, pues has tenido por bien de me pribar del don más estimado que rescebi de naturaleza, pues ya del todo has tomado la passion[576] de esta tu sierua, pues te vas e me dexas a mí sin mí por lleuar mi ánima en tu compañia, suplicote, mi coraçon, que no dexes de acordarte, que si en tu ausencia puedo biuir, será en confiança de gozarte con muy continuas visitaciones. Quando ordenares que yo resciba esta merced tan copiosa, por este lugar, aunque peligroso, hallo yo el aparejo más conueniente, atenta la clausura de esta casa.

_Pol._--Reyna mia e mi verdadero descanso.

_Polid._--Ora yos boto a sant Alberto, que el diabro deue de andar esta noche entre estos naranjos. Huera aqui, Manchado.

_Pol._--Coraçon mio, estos hortolanos estan sospechosos, y el temor de este peligro que está muy en las manos acorta por el presente el hilo de mi alegria, y pienso que ha de ser parte para que mi vida se acorte a causa de los males que pienso padescer en tu ausencia. La noche que viene, por este mismo lugar, si tú, mi señora, fueres seruida, será mi venida muy cierta. Yo me voy e me quedo verdaderamente contigo. Angustiado voy con la breuedad de mi gloria, e con mortal angustia estaré hasta tornar me a poner en esta verdadera possession de plazer. Los Angeles sean en tu guarda e te me dexen ver con el descansso que yo desseo.

_Phil._--E a ti, mi señor, acompañen e te tornen a mis braços para que descanse mi coraçon. Dorotea amiga, qué ha seydo de ti? en qué has entendido este tan açucarado rato de mi gloria? has dormido?

_Dor._--Si cierto, dormilona es la moça. A la puerta del retraymiento de mi señor Theophilon me he estado assentada.

_Phil._--Pues muy passo nos entremos a la camara, e dormiremos lo que resta hasta que sea de dia; pero cómo dormirá quien tan triste queda? qué sueño no quebrantara mi soledad? qué coraçon no inquietara mi tan atreuido yerro? O padre mio, si sintiesses mis tan desonestas pisadas, cómo acabarias mi vida, por no gustar de tu desonrra. O hembras hembras, nunca deuiades de nascer, pues soys tan mal inclinadas e tan potentes para effectuar vuestros apassionados desseos.

NOTAS:

[571] Como los de páginas atrás, estos cantares están impresos á renglón tirado, cual si fuesen prosa.

[572] En el original, _Polid._; pero como acaba de hablar, el que habla ahora debe de ser Machorro.

[573] Están impresos estos cantares como si fuesen prosa.

[574] En el original, _diables_.

[575] En el original, _tambien_.

[576] Así en el original, quizás por _posession_.

ARGUMENTO DEL XXV ACTO

Claudina, cobdiciosa del logro quotidiano, sale de su casa a visitar sus deuotas. Passa por casa de Cornelia e Orosia, a las quales promete de dar sendos amigos, y en el camino, tornando a su casa, topa con Libertina su criada, con la qual va por la calle de Theophilon e halla a la puerta a Siluerio, con el qual se embia a encomendar en Philomena, etc.

CLAUDINA. CORNELIA. OROSIA. LIBERTINA. SILUERIO.

[_Clau._]--Agora que voy sola quiero mirar el prouecho que con mi Parmenia tengo, e parar mientes el daño que puedo auer con su ausencia. Lo primero tengo con ella ganancia que monta más moneda que media calongia. Ella lo gana con su persona e yo lo gasto como señora; mi casa está aperrochada de mançebos a su causa, y avn por su buena conuersacion siempre acuden moças de buen fregado con que al cabo del año siempre caen modorros. Con su ausencia, mal pecado, la pérdida es muy cierta y la ganancia dubdosa. Poniendo mi hija en poder de Palermo, en lugar de ganancia puede ser que escotemos lo ganado: no dizen embalde que la cobdicia mala el saco rompe. Si a mi hija saco de mi compañia, para quién quiero mis alhajas? para quién guardo mis sauanas randadas, mis manteles de Alemania, mis tapices de Flandes e mi tinaja de harina? pues de ningun bien la possession es agradable sin compañia. Vna ánima sola ni canta ni llora. Qué tengo yo de hazer entre quatro paredes sola? si me duele la cabeça, quién me pondra medicina? si mi dolencia me acude, a quién boluere mi cara? mal consejo ouiera tomado si de casa la ouiera embiado. Este se, huelgue se, goze de su moçedad, que ansi hize yo de la mia. En mi casa no le faltarán media dozena de amigos ni vna de reales que coma. Mala vejez yo aya si Palermo me la lleuare. A casa de Cornelia llego, quiero entrar a visitarla a ella y a Orosia, que el cañal que no se requiere no da de comer a su dueño. Quiero llamar, si quiera por la criança. Tha, tha.

_Cor._--Quién llama de mañana?

_Clau._--Abre, hijita, que la Claudina es.

_Cor._--Vengas en ora buena tú y los buenos años.

_Oros._--Jesus, madre de mi alma, e qué milagro fué éste que nos tuuiste en memoria?

_Clau._--Andad, loquillas, que agora que he començado a conosceros e visitaros, cada dia me tendreys en esta casa. Cómo estays, mis hijas? Moças e hermosas, ansi sea buena mi vejez.

_Cor._--Aosadas, madre, no sé pues la causa, ansi goze de mí, que nunca me vi tan triste ni tan afligida despues que me conozco.

_Clau._--Mirad, hijas mias, pues estays en hedad alegre, no busqueys ocasiones de tristeza. Mirad que el ánimo triste es vn fuego que consume e acaba la vida.

_Oros._--En buena fe, madre, que auiamos penssado yo e Cornelia mi prima de yrnos vn dia a tu casa y holgarnos contigo e con la señora Parmenia. Darte parte de nuestras penas, pues te tenemos por madre e amiga verdadera.

_Clau._--Sancta Catalina del cielo, hijas de mi alma, e qué passiones son las vuestras que tanto las ayays sentido? Aosadas, por mi vejez que sea buena, que barrunto yo algo de lo que a vosotras duele. Digo algo? Qué dizes, bouita? a perro viejo no cuz cuz. E a quien cueze y amassa no le hurtes[577] hogaça.

_Cor._--Madre de mis entrañas, bien sé que lo entiendes todo e por esto te quiero dar parte de lo que nos da tanta pena. Ya ves, madre, que nuestra hedad ni nuestro estado ni condicion ni coxas[578] que, ninguno por gentil que sea, nos venga a escupir en la cara, e si aquellos vellacos rufianes supieran tractarnos como quien somos, a fe de muger de bien que otro gallo les cantara. Pero no es la miel para la boca del asno, ni el anillo de oro para la nariz del puerco. Finalmente, madre Claudina, que a ti toda la verdad se te deue dezir, aunque tengamos en nuestra arca dos pares de doblas e tres de vestidos, bien vemos que no han de durar para siempre: que el tiempo y el dinero corre[579] como el viento. Nuestro alcohol, nuestras camisas labradas, nuestros aromaticos olores, ya sabes, madre, quántos dias ha que se pagan de vazio. No queremos por necessidad yr a morir al espital. Queremos, madre mia, pagar te muy bien tu trabajo, e que nos pongas en poder de hombres[580] que no solamente sustenten nuestro fausto y honrra, pero que nos saquen de qualquier trabajo que se nos offresciere, porque aunque, loado Dios, no nos faltan modorros que acuden con este pie de altar quotidiano, auemos menester quien tome a cargo la costa ordinaria, porque lo demas son nuestras adahalas e lo que nos ahorramos. Esta heredad sola nos dexaron nuestros padres, y desta, como sabes, nos auemos de mantener.

_Clau._--Mirad, hijas mias, no os quiero consejar como a mugeres honrradas, pues honrra e prouecho no caben en vn saco. Pero bien quisiera yo, ansi goze de mí, que con Solino e Salucio se hiciera algun cumplimiento, aunque fuera como dizen dar a torçer vuestro braço. Son mançebos gentiles hombres e que os tuuieron en honrra el tiempo que os conoscistes, e ya puede ser que tornando a su amistad aya otra nueua vida.

_Oros._--Dalos al diablo, madre, no me los mientes ni oyga yo su nombre, que ellos salieron de aqui para cuanto ellos biuieren.

_Clau._--Pues, hijas de mi alma, yo lleuo a mi cargo buscaros lo que os cumple. Pero mirad que si tal cosa hallare, que quiero que me lo agradezcays; ya me entiendes Cornelia?

_Cor._--Ya ya, madre, a fe [he] de darte un çamarro que condessa no le tenga tal.

_Clau._--Pues a Dios, a Dios, mis hijas.

_Oros._--El vaya contigo.

_Clau._--Andar, vamos adelante. Con este viaje no se ha perdido mucho; para estas dos moças[581] yo buscaré dos moços de espuelas de vn canonigo que acudan con el mollete hurtado, el pedaço del toçino en la manga e avn la ristra de cebollas en la capilla, que estos tales son los que a éstas han menester, e al cabo ellos yran sin pluma e la vieja Claudina sin quexa. Vala me Dios del cielo, es Libertina la que viene por esta calle? Ella es si los ojos no me mienten. Jesus, hija Libertina, e no te dexé yo en casa quando de allá sali?

_Lib._--Pues, madre, ansi es el mundo, ya sabes qué no ay quien en vn estado permanezca.

_Clau._--E de dónde vienes, hija?

_Lib._--De casa del despensero del Conde.

_Clau._--Acabaste ya con él tus cuentas, hijita?

_Lib._--Sí, madre, que por esso dizen que el deudor no se muera.

_Clau._--Huelgo me, hija mia, ansi por tu prouecho como porque mios o agenos aya en casa dineros; vamos por esta calle, y passaremos por la puerta de Philomena, e si paresciesse su criada Dorotea cobraria el anillo de la concordia. No piense aquella señora que me ha de heredar en vida.

_Lib._--Ay desdichada, Siluerio está a la puerta.

_Clau._--Cubre, hija, la cabeça, que no puedo dexar de hablarle vna palabra. Siquiera porque si en su casa alguna vez me hallare me haga buen tratamiento. Esté en ora buena el galan.

_Sil._--O madre mia, perdona que no te conoscia.

_Clau._--El señor Theophilon, hijo mio, cómo está? e señora la vieja e toda su casa?

_Sil._--Todos están buenos para lo que a tu honrra cumpliere.

_Clau._--Guarde Dios a sus mercedes, que en mi verdad a toda esta casa por su nobleza soy muy afficionada. Señora la donzella, hijo? hermosa como siempre?

_Sil._--Sí, madre mia, no es cosa nueua ser mi señora linda dama.

_Clau._--Tal sea mi vejez. Ay qué honestidad. Ay qué mesura. Ay qué cara de oro. No en balde la dotó Dios de tales señales de fuera, sino para manifestar las virtudes de que el ánima está adornada de dentro. Resciba yo tanta gracia, que cuando con ella te veas sea de mi parte saludada, e la digas en secreto que aquella sortijuela que a su merced dexé quando se sintio mal dispuesta que me haga gracia de ella, porque es de un gentil hombre que cada dia me la pide. E perdoname, hijo, el atreuimiento, que el amor que te tengo me haze atreuer a tal demanda. Mas aqui estoy yo, hijo mio, para lo que cumpliere, ya me entiendes? paresce te algo de la moça? cuando algo quisieres, no has menester más de meçer el ojo.

_Sil._--Nora buena, madre, yo lo dire a mi señora Philomena, e bueluete por aqui esta noche en anocheciendo si quieres saber la respuesta. Essotro que dices no es vianda para mi estomago.

_Clau._--A, noramaça, hijo, qué santito te me hazes. Pues avn yo sé algo que te dire algun dia, y a Dios, que nos vamos.

_Sil._--Ansi aya el diablo parte en la puta vieja como yo estoy bien con sus tramas, pues yo te juro, doña hechizera, que si esta noche tornas, e por acá te apañamos, que tú salgas si acertares la puerta. O mala vieja, quién cree que ella no trae sus tractos ciertos y avn secretos conciertos con Philomena mi señora? pues calla, que yo te armaré vna trampa donde des el pellejo a los perros y el alma a los diablos. Dexame hablar a Pamphilo mi compañero, que yo te pescaré o malo andará mi anzuelo.

NOTAS:

[577] En el original, _huertes_.

[578] Así en el original. ¿Querrá decir _son cosas_?

[579] En el original, _corro_.

[580] En el original, _hombre_.

[581] _moços_, en el original.

ARGUMENTO DEL XXVI ACTO

Theophilon e Florinarda hablan en secreto sobre la guarda de Philomena su hija, y acabada su plática, Theophilon va a la huerta e manda a los hortolanos que suelten vn Leon que allí está en vna jaula para que espante las zorras que andan entre los arboles. Despidese de los hortolanos y vase a cenar, y entretanto Pamphilo e Siluerio aguardan a la Claudina que viene por la sortija e la dan tantos palos hasta que piensan dexarla muerta, etc.

FLORINARDA. THEOPHILON. MACHORRO. POLIDORO. SILUERIO. PAMPHILO. CLAUDINA.

[_Flor._]--Theophilon señor mío, despues de nuestro passado razonamiento, en lo que á la honrra e guarda de nuestra hija toca, yo como madre, y a quien a lo biuo de las entrañas llega qualquier macula de su desonor, he inuestigado por diuersas vias si nuestra tan amada hija aya intentado algun delicto de liuiandad como moça; y avida toda la possible relacion de los criados e donzellas de casa no he hallado indicio por donde deua con razon castigar la como culpada, porque pública e secretamente sus exercicios son de donzella illustre e honesta e bien mirada, sin que aya alguno que en ella aya visto señales de hembra apassionada.

_Theoph._--Amiga Florinarda, yo doy credito a tus palabras y assi confio ser verdad, pues nuestra generacion tan noble jamas admitio macula ni discolor de infamia, pero siempre te encomiendo no te descuydes en su guarda e zeloso miramiento. Porque si dizes que no la has visto hablar con alguno, e con esto tomas alguna confiança, hago te saber que los que de ueras se aman, cosidas las bocas, se hablan con los coraçones. Yo no te he dicho que nuestra hija es mala, sino que mires por ella, porque con el aparejo puede dexar de ser buena. Oyes, Siluerio, di a Pamphilo que me traiga mi libro, y entretanto que es hora de çenar visitaré mis hortelanos y allí rezaré mis acostumbradas deuociones.

_Pamph._--Señor, vamos, que a punto está todo.

_Theoph._--Venid vosotros comigo, que os quiero hablar aquí en esta huerta.

_Mach._--Hola hola, Polidoro. Cara acá viene nuestramo cargado de mas cordojos que tiene hojas vn mançano.

_Polid._--O cuerpo de la casa sancta, qué desmaginatiuo viene.

_Mach._--Prissa prissa, porque si viene sañudo no quiebre en mosotros ell enconia. Echa por esse tablar del colino e yo desmollire las godenes, que es fructa apazible para viejos.

_Theoph._--Aun me parece, Machorro, que estos arboles quieren más labor.

_Mach._--Agora, mi padre señor nuestramo, dom'a Dios que en todo el dia dexa hombre ell açada de la mano. Ellos mi fe son de mal vidueño; que no les cunde cosa que hombre les haga, que en lo al no a que her.

_Polid._--Si su mecé otease acos fructales que alcançan mejor terruño, e avn son vn cacho más castizos, cuydo que viesse bien lo que hombre afana.

_Theoph._--Estos çidrales estan roidos, e siempre he temido que andan animales que de noche los estragan. Vosotros dormis a sueño suelto. Si no les poneys remedio camino van de perderse.

_Mach._--Los canes abondarien si algo de esso anduuiesse en la huerta, que en toda la sancta noche con su ladrido no escampan: yo desmagino que algunos holgazanes dende afuera tiran piedras a las mançanas, segun que los alanos ventean.

_Theoph._--La jaula deste leon me paresce que está desclauada; en vn rato que ande fuera tened cuydado de echarle vn buen clauo.

_Polid._--De las mientes me ha salido que no haria daño soltar de noche esta alimaña por la huerta, que al menos no andarian raposas ni sabandijas donde él anduuiesse.

_Theoph._--Si no fuesse dañoso para la ortaliza, no me paresce mal tu consejo, porque en estas cercas parescen señales de auer entrado por ellas.

_Mach._--A todo hará prouecho si el leon anda de noche suelto, que aunque mosotros andemos con él no ayas miedo que él resciba pabura.

_Theoph._--Ora, pues ansi os paresce, tened cuydado de soltarle en siendo de noche, e dexad abierta la caxa para que entre y salga quando quisiere, que al leon no hará daño e la huerta rescebira prouecho.

_Mach._--A buena huzia, nuestramo, que ello se haga a plazer.

_Theoph._--Prissa prissa, que yo por aquí me quiero apartar a rezar vn poco.

_Polid._--Vaya a salud su meçé.