Orígenes de la novela, Tomo III

Part 54

Chapter 543,666 wordsPublic domain

_Pol._--Ay del triste que la espera, mal fuego semejante al mio los abrase, para que con mi sentimiento no pongan dilacion en mi remedio. Corre, llamala, e dila que aqui la espera vn cauallero, que no se detenga.

_Sil._--Señor, esta vieja es sospechosa, e yo soy algo conoscido, temo no aya sospecha de ver me hablar con ella.

_Pol._--Bien has dicho, pues no fuera más mi vida que derramar mi cuydoso secreto con descuydada negligencia. Dexala venir, e plega a Dios que antes fenezcan mis dias si su respuesta viene vazia de remedio. O negligentes canas, o años caducos, acaba ya, que se me consumen las fuerças con tu espaciosa venida. Assomate, mira si viene.

_Sil._--Señor, el despenssero se va y agora llega vn paje del Duque, e segun la tiene asida de la halda creo que se la lleuará antes que de la mano la dexe. Señor, señor, que se va.

_Pol._--Corre, negligente, perezoso y llamala; finge estar aqui vna dueña que la espera, dila que llegue aqui, que luego puede dar la buelta. Mira no seas sentido de aquel paje.

_Sil._--Señora Claudina, vna dueña me mandó que te llamasse porque a la puerta de mi possada ha gran rato que te espera.

_Clau._--Ya sé, hijo, por quién dizes. Dila a essa señora que luego voy, quanto dé recaudo a este paje, que no con menor necessidad me ha buscado.

_Sil._--Madre mia, no yre sin ti, por esso mira que te espero.

_Clau._--Pues, hijo mio, vete tú en ora buena, e a tu señor diras que su negocio está en buen estado e que aquella dama me dió esse torçal que ponga en el bonete, e que lo demas le dire quando desta dueña me aya apartado. Vamos, hijo Siluano, que aquel Rey de lo alto sabe la pena que me ha dado auer me detenido: tengo muchos negocios, e aurora sobre todo aquel paje del Duque me lleuaua por fuerça. Sancta Maria del cielo, con tantos trabajos como este mi officio me acarrea; Jesu, Jesu, señor Policiano, sino paresce auer passado por ti vn año de enfermedad. Jesús, e qué poco esfuerço el tuyo! Mala dicha fue la mia.

_Pol._--Madre mia, más me consumen tus tibios e descuydados oluidos que las memorias ardientes de mis continuos dolores. Toma, madre mia, este puñal, e en lugar de la vida dulce que con tu venida esperaua, dame la más cruda muerte en que tu ymaginacion pueda caber, porque pues en tu nombre e fama e solicitud faltó para mi ventura, no quiero esperar la en más que en la sepultura. Pero antes que yo muera te suplico oyan mis orejas sola vna palabra de aquella seraphica boca salida, con cuyo dulce sabor mi spiritu fatigado se esfuerçe para el riguroso tránsito que tan vezino espera.

_Clau._--Señor Policiano, aunque tu passion sea muy biua no deues descuydarte en mortificar algun rato la ymaginacion que della tienes, si no quieres que mi venida sea más para llorar tu muerte que para remediar tu vida. Yo tengo tan presentes tus penas, que por sentir las no tengo cuydado de las mias, que son, aunque menores en qualidad, no menos en quantidad, que ansi goze yo de mi vejez y a tí bea yo en braços de quien yo agora digo, como si mi venida he dilatado no ha sido otra la causa sino auerme lleuado el manto por el tercio de la casa, donde por falta de dinero se abrá de quedar por el tanto.

_Pol._--Pues cómo, madre mia, tan poca[544] confiança tienes de mi voluntad e fuerças, que essa necessidad e otra mayor no proueyera yo con hazer melo saber? Oyes, Salucio.

_Sal._--Señor.

_Pol._--Ve luego a casa del mercader e trae para mi madre quatro varas de paño fino, e llama vn sastre y cortenla presto un manto.

_Clau._--Por la liberalidad del don beso, señor, tus manos, que la quantidad e otra mayor se deue a mi voluntad y avn a la obra que no ha faltado en tu servicio, aunque penssé que me costara la poca vida que tengo. Pero ya soy de prueua, no me espantan golpes semejantes. Hijo Policiano, viniendo agora a lo que a nuestro caso haze, el cuydado que en mi pecho lleué de la pena en que te dexé, de tal manera penetró mis entrañas, que negara yo el natural de muger si no pusiera mi vida por tu remedio, e ansi por compasion como por hazer mi officio confiando ser gratificado, fuy a casa de aquella perla de Philomena, donde si con temor entré, no sali muy esforçada a causa de los peligros que allá estuuieron en las manos. Abreuiando razones, yo busqué oportuno tiempo qual conuenia, e puse en su pecho[545] mi mensage y tu congoxa, de la qual, o yo no seria la Claudina muger del que Dios aya, o ella tiene tanta parte de sentimiento como tú.

_Pol._--Sancto Dios estoy yo aqui?

_Sol._--Mira, Salucio, cómo tiembla el desdichado de nuestro amo, e quán atento está oyende las mentiras de aquella tructaconuentos!

_Clau._--No interrumpas, señor mi platica, e manda a estos moços que se aparten allá fuera, si breuemente deseas saber lo que tenemos.

_Pol._--Moços, apartaos allá, mal criados; dexad me solo gozar deste remedio, pues a solas siento el dolor.

_Sal._--Mándote yo que ella te dira más falsedades que tienes cabellos en la cabeça.

_Pol._--Señora mia, coraçon mio, reposo mio.

_Sil._--Corre, corre, Solino, que las manos está besando a la vieja.

_Pol._--Aliuio mio, si no quieres que tu mensaje e mi vida fenezcan en un momento, dame licencia para que por menudo te pregunte los passos de mi vida o muerte, porque no tiene menos fuerça para matar el subito plazer de mi gloria que la repentina pena de mi nueuo daño: qué le dixiste? con qué començaste? con qué rostro te oyó? e finalmente lo que te respondió, e yo propongo de estar a tu razonamiento no menos atento que deuoto, pues sin soberana reuerencia no es virtud oyr tu embaxada.

_Clau._--Para la entrada de su casa no fue menester ocasion sophistica, a causa de la antigua amistad que yo en semejantes casas he procurado, porque si tal necessidad se offresce, no sea yo tractada como extraña. Mi aspecto, mis canas, mi autoridad, mis doradas palabras, quitan todo género de sospecha, mayormente en tales casas donde si me conoscen, no por el tracto que traygo, sino por la grauedad de mis largas tocas e de mi faz arrugada, siempre me hazen venerable tractamiento. De manera que Florinarda su madre, libre de mi fingida necessidad de visitarla[546], me rescibio con alegre semblante porque por mi larga ausencia mi visitacion auia seydo desseada. Passado el deuido preambulo, yo tomé licencia de Florinarda para entrar al aposento de Philomena, donde la hallé indispuesta de vn dolorcillo del coraçon. Yo fingi saber medicinar su dolor, e dixe ser necessario estar á solas, donde tuue lugar para darle muy entera parte de tu continua congoxa, causada de auerla mirado con ojos afficionados. Las cosas que durante mis razones alli passaron ni entonces las acerte a entender, ni agora te las sabre dezir, porque si mil vezes sus ojos me mostraron tu salud, otras tantas en su rostro vi aparejada mi muerte y tu sepultura; vi sus aparencias de muger no libre, e dixome palabras de hembra desamorada. Oyó mis razones con indifferente semblante, e respondio me con muy crudas amenazas de muerte.

_Pol._--O desuenturados oydos que tal oyen.

_Clau._--No me marauillo que te assombres, porque si con ella en tal articulo me consideras, antes te faltarán ymaginaciones para pensar lo que ocasiones para no esperar salud en coraçon tan crudo como el de Philomena; pero si mis reglas no son fallibles, no es mala señal su tan delicado sentimiento. E de aqui resulta, señor Policiano, que no te congoxes ni desconfies por lo que con tu señora he passado, porque a la segunda monicion o ella vendra a obediencia o yo fulminaré[547] contra ella mis çensuras. E rescibe mi palabra en prendas desta victoria. Pero si entretanto tus acidentales dolores te acudieren, grande nombre ganarás si quando más te aquexaren mostrares mayor suffrimiento.

_Pol._--O dilatada muerte, o prolixo tránsito, o negligente fin, qué es de ti? Por no dar me este descanso te tardas? Pues vn plazer entre tantos enojos breuemente es anegado. Ve, Claudina, con Dios, e yo me quedaré con mi mal e sin esperança de salud, pues para mí no la ha guardado el amor.

_Clau._--Señor, suplicote con tu seso esfuerçes lo que tu dolor enflaquesciere, e no te apresures tanto a padescer, que dexes tus huessos para gozar de lo que desseas. Yo me voy con esperança de boluer con tan buenas nueuas que merezcan soberanas albricias.

_Pol._--Vete ya, madre, que ni yo espero bien, ni soy capaz dél.

NOTAS:

[544] En el original, _tampoca_.

[545] En el original _en suspecho_.

[546] En el original, _libre mi de fingida necessidad_. Así no hace sentido, ni aun lo hace bueno y claro como lo enmendamos en el texto.

[547] _Fielminare_, en el original.

ARGUMENTO DEL XIIII ACTO

Salida la Claudina de casa de Policiano va hablando consigo sola e passa por la estancia de Palermo e Piçarro, donde están riñendo con Orosia e Cornelia sobre que las quieren poner en el lugar de las mugeres públicas. La Claudina los pone en paz, etc.

CLAUDINA. CORNELIA. OROSIA. PALERMO. PIÇARRO.

[_Clau._]--O soberano Dios y a quántos trabajos se pone quien con torpe vida quiere ganar de comer, quánto deue biuir recatado quien mala vida biue. Mirad agora quántos desdenes, quántas desgracias e sinsabores he rescebido en esta vida de personas a quien con este mi officio he seruido, e a quántas afrentas publicas e secretas estoy cada dia aparejada, y en vna me vi que jamas se me cayra el nombre de encoroçada, e agora Policiano pienssa que a la primera vista le tengo de traer a su enamorada. O mundo mentiroso y en quán baxa moneda pagas a quien mejor te sirue; pero andar, que por substentar esta negra honrra e por no venir en tiempo de pedir a los amigos prestado, a más que esto me tengo de poner, e si mal hago, para mí es el daño, e si a otros dañare con mi interessal doctrina, cada vno mire por sí, que por esso da Dios libre el aluedrio para reprobar o aprobar. Yo hago mi officio, mire cada qual lo que haze. Conoscida soy, no se quexará nadie de mí que con fingida sanctidad le engañé; tambien me conoscen como yo me conozco; a quien con mi consejo venciere no deuo nada, pues mi público tracto me relieua de todo cargo. Qué bozear es este que estos locos tienen? Si no me engaño, muger es la que da gritos; oyr quiero para entender la materia.

_Cor._--Ansi, don ceuil apocado, y en tan baxa estimacion tienes tú mi persona que por ti me auia yo de poner en tal biuienda? Qué te paresce, prima? A esto nos truxo nuestra ventura?

_Oros._--Pues qué pensauas, Cornelia? Quien a los tales se llega, tal galardon espera. Pues cómo, Piçarro, tal pensamiento tenias quando de casa me sacaste? Yo en el burdel con las mugeres publicas? Que yo auia de vender para ti mi persona? Ay de mi moçedad passada en tanto regalo e de otros a quien tú no meresces descalçar.

_Cor._--Mira, Palermo, no me hables en tal cosa, que por los huessos de aquel padre que so tierra pudre, antes me echasse en vn pozo que tal por mí passasse.

_Pal._--Pues pese a tal con la çurratica piscina, soñólo el vellaco de vuestro agüelo que os auia yo de tener estrado? Descreo de las barbas de Barrabas si no aueys de hazer lo que hombre os mandare o aueys de pitar el roço e tomar luego la puerta.

_Piç._--Dezid, pellejas, pese al burdel de Pamplona, quando al estancia venistes qué penssamiento era el vuestro? Pensauades por auentura que auiades de ensartar aljofar? Aqui no queremos sino muger que ruede por donde la mandaren e gane el gouierno, e tenga la casa abasto.

_Oros._--Ay desdichada, que en mi seso estaua yo en no salir de mi casa! Yo en la mancebia? Yo? Cata que pierdo el seso, cata que me fino en pensarlo. E cómo, Piçarro, faltauan me a mí dos pares de vestidos e dos pieças de oro en mi arca? En tanta lazeria nos hallastes? Tantas necessidades nos cubristes? No lo haré, para el dia sancto que nos cubre.

_Clau._--Quién está en su casa?

_Pal._--Tenga se alla quien viene.

_Clau._--Gente de paz es, no te alteres, hijo Palermo. Jesu de la cruz, hijos mios, e qué gritos son éstos, que teneys alborotada la vezindad?

_Piç._--O, pese a la fe de Tremescen, madre, que estas damas no se criaron sino para biuir en los palacios de Galilea. Pues descreo del memorable Golias si no an de ganar el gouierno, e an de dar cuenta del resto o tomar las haldas en la cabeça, y avn primero an de escotar lo que an roçado en el estancia.

_Cor._--Parescete, ay señora Claudina? Parescete qué pago del mundo? Ay justicia del cielo, pues de la tierra no me vale! Dame mi manto, Palermo, que no comere más bocado en esta casa, si no de mal cancer sea yo comida.

_Oros._--Justicia de Dios venga sobre estos vellacos.

_Clau._--Hijos mios, mal me paresce por mi vejez lo que agora en vosotros conozco tan contrario de lo que yo pensaua, y entre mis yguales auia publicado. Las mugeres han de ser de los hombres amparadas e no mal tractadas. Deueys os, hijos, acordar que de ellas nacistes, para que ninguna por baxa de ley de vosotros sea deshonrrada.

_Pal._--O pese a las barbas de Jupiter con quien tal oye y no haze vn hecho de los que suele! Pues descreo de la ley del quaderno, si no me pensara aprouechar del mueble, si antes no las despernara que ellas supieran mi estancia. Ellas han de hazer lo que hombre les mandare trompicando, e vengan Solino e Salucio en la demanda si dessean ser moços de espuelas de Barrabas.

_Clau._--Que no, hijos, por mi vida, sino pues son mugeres de honrra, y en ella han biuido hasta agora, que vosotros ayudeys a substentarlas en ella, y aun que siempre vayan adelante, pues se llegaron a los buenos.

_Oros._--Toma, prima, tu hato, e daca mi manto e vamonos con la madre, que no aosadas para en quanto viua, nunca más perro a molino.

_Pal._--O pese al gorjal de Nembroth, yr o qué? Juramento hago a las calendas de Grecia, si por las nubes no se me salen, si el mismo[548] Satanas las saque de mi poder hasta que paguen lo comido.

_Cor._--Cómo, que esto ha de passar? Daca mi manto.

_Pal._--Descreo de tal, doña buena muger, sino os doy guantazo que dientes e malla escupays todo junto.

_Oros._--Justicia, señores, que nos roban estos rufianes en tierra del rey.

_Clau._--Por mi bida, hijos, que les deys su hato, e las dexeys yr a su posada, que si alguna costa han hecho, mugeres son para pagarla[549], e quando no lo hizieren, yo me obligo por todo.

_Piç._--Que no estamos en la paga, despecho de la vida mala, sino porque estas dueñas quieren hazer de las marquesas, despues de auer trotado los bancos de Flandes, y el potro de Cordoua y el aduana de Seuilla. Pues descreo de Placida e Vitoriano si no os hago conoscer quién son Palermo e su compañero. Tomad, damas, los mantos e agradesceldo[550] a la madre vieja, que de otra arte se gouernará este embaraço.

_Cor._--Ansi Palermo? Que tal cosa se sufre en la Ciudad? Pues dexa tú hazer a Cornelia, que para la que tengo en la cara yo te la dé a beuer si bibo.

_Clau._--No las escucheys, hijos, que van agora enojadas, e ansi me quiera Dios como ellas a vosotros. Quedaos a Dios, locos.

_Pal._--Vayan de Dios las mohosas.

_Clau._--Sancta Maria del cielo, hijas mias, quál pecado os engañó a tomar contienda con estos rufianejos? Siendo moças, e no tan feas que qualquier hombre no huelgue de vuestra compañia, tomays amistad con hombres de tal arte?

_Cor._--Ora, madre mia, quien no cae no se leuanta. A mi posada llegamos, si tú eres seruida entra e rescebiras colacion.

_Clau._--A Dios, hijas mias, que voy de passo a mi casa.

NOTAS:

[548] _Mismos_, en el original.

[549] _Padarla_, en el original, á causa de haberse trastrocado algunas letras del molde al principio del folio 39 vuelto.

[550] _Agradescedo_, en el original.

ARGUMENTO DEL XV ACTO

Philomena, presa de la yerba diabolica de Cupido, dize palabras compassibles manifestando su pena, de la qual dando parte a Dorotea su criada, manda que vaya a llamar a la Claudina, la qual siendo llamada e prometida su venida se acaba este acto.

PHILOMENA. DOROTEA. CLAUDINA. PARMENIA.

[_Phil._]--Amiga Dorotea, despues de aquel trançe riguroso que con aquella buena vieja passé ningun momento ha dejado mi mal de me poner en el vltimo término de la vida, e cada ora me siento más alcançada de fuerças para resistir vna muy grande que de mi propria guerra rescibo. La discordia que interiormente contra mí se leuanta, la hueste de enemigos que nueuamente siento en mi contrario, no soy yo parte para desecharlas de mí, porque las fuerças de mi discrecion con que antes me defendia hallo robadas, e las memorias de mis passados recatamientos me han faltado. El entendimiento con que los males aborrescia e las virtudes abraçaua[551], hallo destruydo. Tan debilitada me siento en la parte sensitiua de mi coraçon, que ya no puedo resistir al huesped que en él quisiere tomar aposento. Estas entrañas[552] se me abrassan, sin esperança de su primera salud. Ay de mi! Ay corazon mio, que te despedaçan hambrientas biuoras! Ay entrañas mias! Ay ánima mia, quién te puso en poder ageno? Ay mi libertad, qué es de ti? Ay mis fuertes muros e torres de mi castidad, quién os ha batido e puesto en la baxeza de sensual ynclinacion? quién fabricó las escalas que para emprender tan alta empresa fueron bastantes? Ay mi Dorotea! Ay mi fiel thesorera de mis secretos! qué será de mí? que me siento tal, que me es forçado oluidar mi sangre tan illustre, mi copioso patrimonio, la nobleza de mis tan altas costumbres, el temor del cruel castigo de mi padre, y el amor que hallo auer tenido a mi tan amada madre sin auer rescebido ningun momento de engaño. Ay mi coraçon, ay que se me acaba la vida sin esperança de remedio!

_Dor._--Señora mia, la ora en que Policiano te miró maldigo.

_Phil._--No consiento tal.

_Dor._--Por qué?

_Phil._--Porque no sufre mi delicado dolor tan aspera medicina. Si mi salud desseas, no reprueues la triaca de mi ponçoña, pues conosces nascer de vn principio mi mal e su medicina.

_Dor._--Pues si ansi es, mira tú mi señora el horden más conueniente para la consecucion de tu salud, sin detrimento de tu fama, e puesto en mi secreto pecho yo dare tal corte en tu pena, con que se alcançe tu libertad.

_Phil._--Libertad dizes? ni la quiero ni la espero.

_Dor._--Por qué, mi señora? la captiuidad no se remedia con su contrario?

_Phil._--Todas sí, e la mía no, porque en mi prision consiste mi libertad, en mi pena mi descanso y en mi tormento está ençerrado mi remedio. Finalmente, en mi muerte está mi vida dissimulada.

_Dor._--O varia enfermedad, que tanta variedad incluye de acidentes. Y a semejante hiebre, cómoda llaman los medicos en esta tierra?

_Phil._--Diuersos diuersamente la nombraron, pero lo que yo dire por experiencia es que mi mal es vn dolor apazible e vna triste alegria, vna passion amorosa e vna sabrosa muerte.

_Dor._--De manera que esta tu dolencia agradulçe es como granada? Si tan difficultosa es de remediar como de entender, Erato[553] ni Galeno no se obligaran a la cura.

_Phil._--Mi Dorotea, en la mano de vn solo médico está mi salud depositada.

_Dor._--Está muy bien. Y esse tal biue en la tierra?

_Phil._--En la tierra biue y yo muero en ella.

_Dor._--Pues dexa methaphoras aparte, e dime claramente en cuyo poder está el remedio deste tu mal, e mandame como señora, yo obedescere como criada.

_Phil._--Ay mi honestidad.

_Dor._--Essa deffenderas en su tiempo, e de mí que no te la puedo quitar no te recates, porque lo que desseas no resciba dilacion.

_Phil._--Lo que al presente conuiene para que yo recobre mi vida es que con el secreto necessario vayas a casa de la Claudina, e la digas que no dilate su venida, sino que en acabando de comer, al tiempo que mis padres estén reposando, venga por la puerta falsa, e que tú estarás esperando para entrar con ella de manera que en casa no sea sentida, e haz esto con brevedad, que entretanto yo proueere lo que resta para la consecucion deste mi apassionado desseo.

_Dor._--Pues yo voy.

_Phil._--E yo quedo tan triste quanto basta para morir de tristeza.

_Dor._--O juyzios secretos de Dios. Yo creo que la diuina misericordia permite que buenos e malos anden agora juntos en esta vida los hombres, e no quiere que la zizaña se arranque porque el trigo se conserue. Pero a mi parescer esta vieja hechizera tan dañosa entre las donzellas nobles como el lazo del paxarero entre las aves, ni el cielo la hauia de alumbrar ni la tierra substentar. Porque de quantos males en esta ciudad se hazen esta sola es la inuentora, e aun la que incita a que se executen e faboresce los malhechores; quantos stupros se han cometido, quantos inçestos se han intentado, quantos sacrilegios e adulterios se han executado, de todos esta vieja mala ha sido el fundamento. A su puerta llego, e por mi salud que temo de entrar en su casa, porque toda deue ser vn abismo de pecados. Dios sea comigo, tha, tha.

_Clau._--Corre, Parmenia, mira que llaman á la puerta.

_Par._--Ay, desdichada fuy yo, que estoy destocada.