Orígenes de la novela, Tomo III
Part 48
[492] Véase el precioso folleto de D. Narciso Alonso Cortés, _Noticias de una corte literaria_ (Valladolid, 1906), que en breve espacio contiene gran suma de datos nuevos, expuestos con notable discreción y amenidad.
[493] «_Lena._--Este es el más sospechoso animal que sabemos, y al presente está tocado de tan rauiosos celos, que se le comen biuo. Ha sido casado dos vezes, y de primera muger tiene vna hija llamada Casandra, de diez y seis a diez y siete años, encerrada en vn aposento como vna muda, tan oscuro que a medio dia se la pueden dar buenas noches, sin consentir que trate con nadie; diziendo que la donzella es como flor cubierta de rocio, que por poco que la toquen se marchita... No quiere que coma bocado de carne fresca, porque halla que solicita y despierta el apetito de la salada; y de la miseria que la embia para sustentarse haze antes anotomia, temiendo no aya dentro alguna contraseña. Si meten alguna cesta de paños o de otra cosa, lo rebuelue de abaxo arriba; porque vna Reyna de Escocia (dize) s'enamoró de su enano, y que dentro de vna canasta se le metieron en su cámara. Quiere que los criados hablen como por señas, porque no los oyan las mugeres, guardandolas como si fuesen yeguas del relincho y salto del cauallo«(pág. 391).
Hay también una remota analogía con _El Celoso Extremeño_, en lo que cuenta Vigamón, criado del avaro Aries: «De manera, hermano, que soy medio biuo, sin más conversacion que la de _vn negro boçal_ que cura el cauallo, con quien passo mis ratos, hartandonos ambos de _zinguerrear en una guitarra_ más destemplada que discante de ramera». (Pág. 413).
[494] Aunque en la página LVII digo que no he visto en España ningún códice de _comedias elegíacas_, existe por lo menos uno que contiene la _de Vetala_. Es el CCLXXXVIII de la biblioteca del Cabildo de Toledo, manuscrito en vitela, del siglo XIII, procedente de la librería del Cardenal Zelada. Empieza con los libros _de Ponto y de Remedio Amorís_, de Ovidio, y prosigue desde el folio 63 al 73 con el _Pamphilus de Amore_.
Vid. _Catálogo de la librería del Cabildo Toledano, por D. José María Octavio de Toledo. 1.ª Parte. Manuscritos_, pág. 141. (Publicado por la _Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos_).
Advertiré finalmente, ya que esta sola nota me queda para hacerlo, que la cuestión relativa á la parte que pudo tener D. Alfonso Velázquez de Velasco en la redacción de los _Comentarios_ del Coronel Verdugo parece resuelta, después de la excelente edición crítica que de este libro ha publicado el profesor Enrique Lonchay, bajo los auspicios de la Comisión Real de Historia de Bélgica (_Comentario del Coronel Francisco Verdugo... publié par Henry Lonchay_, Bruselas, 1899). El inteligente editor restaura el verdadero texto de la obra, tomando por base la edición de 1610, cotejada con un manuscrito de la Biblioteca Nacional de París, que contiene importantes pasajes suprimidos en el texto impreso, como ya hizo notar el Sr. Morel-Fatio (_Catalogue des manuscrits espagnols de la Bibliothèque Nationale de París_, pág. 79, núm. 187, París, 1892). Además de estas supresiones, que recaen principalmente sobre los lugares en que Verdugo se queja de Alejandro Farnesio, pueden atribuirse á Velázquez muchas correcciones de estilo, si es que el mismo coronel no las había hecho ya en el original que le entregó en Bruselas, y que debemos suponer mejor que ninguna de las copias. La de París, única que hoy se conoce, es mala é incompleta.
M. MENÉNDEZ Y PELAYO.
TRAGEDIA POLICIANA
EN LA QUAL SE TRACTAN LOS MUY DESGRACIADOS AMORES DE POLICIANO E PHILOMENA, EXECUTADOS POR INDUSTRIA DE LA DIABOLICA VIEJA CLAUDINA, MADRE DE PARMENO E MAESTRA DE CELESTINA
EL AUCTOR[495] A VN AMIGO SUYO
Si la soledad de mi vida, muy noble señor, no ouiera faborescido a vuestro desseo, dandome tanta copia de oçiosidad en este desierto, ni yo cumpliera con esta obra aunque començada, ni vos señor gozarades desto que con tanta insticia[496] (_sic_) tantas vezes me aueys pedido. Porque despues que los dias passados puse en ella la primera pluma he tenido tantos desaguaderos para no acabarla, que solamente el desseo de satisfazeros me hizo tornar a la primera ymaginacion, la qual infinitas vezes tuue condenada al fuego. Pero, ocasion de gastar el tiempo, de quitarme de guardar los cantones, e de hazer mi persona vagabunda, junto con daros a vos este plazer, ha seydo parte para que ella se acabe: rescebirla heys con mi voluntad, quitando de las sobras de vna para cumplir las faltas de la otra.
A LOS ENAMORADOS[497]
El falso Cupido, por quien padescemos Litigios y enojos que no sé dezillos, Burlando, burlando nos echa[498] sus grillos, Adonde metidos salir no podemos. Captiuos, subjectos, sus graues extremos Humillan, e baten el seso e razon, E quando amor finge soltar la prision, La pena es tan dulce, que más la queremos. Los casos fallaçes que amor vrde e trama Estando el amante ya puesto en cadena, Rebueltas que causa, passiones que ordena, Sospechas, recelos que pone en la dama, Eclipsan la vida y enturbian la fama, Borrando lo illustre con vicios muy feos. Abaten y allanan los altos desseos. Si amor da vn descanso, mil cuentos derrama. Tan gran negligencia, tan cierta locura, Juzgad si meresce castigo menor. Andando el mundano siguiendo al amor, Ni espera sossiego ni avn hora segura. Fallesce en la casa de amor la cordura. Está transformada memoria en oluido. Razon no paresce y ausenta el sentido. Notad, amadores, qué es vuestra holgura. Andays tras vn viento de amor acossados, Ni el alma descanssa ni el cuerpo reposa, Dezís que es amor y es muerte rauiosa. Estays ya mortales con gustos dañados. Zelosos del cielo, dexad los pecados Y en solo buscarle poned la memoria. Porque si aueys del mundo victoria, De gloria e honor sereys coronados. Amen.
EL ACTOR AL LECTOR
Doctrina es del apostol sant Pablo, y escriuelo a Timoteo, que vendra vn tiempo en que no se esperará el consejo sano, e será estimado el maestro que halagare a las orejas de los malos, e que apartados los oydos de la doctrina de verdad se conuertiran los hombres a oyr las fabulas e fictiones. Considerando yo que esta prophecia apostolica del todo en nuestros tiempos con nuestras maldades se va cumpliendo, e que a causa de la malicia tan encastillada en el mundo, la caridad está muy resfriada, acordé, no tanto por faborescer la opinion[499] de los malos quanto por seguir el exercicio de algunos escriptores buenos, ocuparme en componer esta escriptura: con la qual, aunque debaxo de algun color ridiculo, tomen auiso los malos mançebos de los desastres que el amor encubre con el çeuo del deleyte mundano. Verdad es que todo lo que en este caso yo puedo dezir, está tan dicho e por tan graues varones tan repetido, que paresce demasiado y aun malgastado el tiempo en que yo me he desuelado buscando nueuas inuenciones de auisar. Pero si mi principal intento caresciesse de buen fructo, a lo menos conseguire lo segundo, que será gozar de algun tiempo recogido e libertarme del nombre de ocioso. Agradóme esta manera de escreuir, ansi porque conozco estar açepta en el vulgo, como por estar alabada por antiguos Poetas e oradores, e por Horatio en su arte de poesia no menos autorizada por estas palabras: _Omne tullit punctum qui miscuit vtile dulci. Lectorem delectando pariterque monendo_. Las quales palabras tienen esta sentencia: aquel dió en el blanco e lleuó el nombre de bien escreuir e de tal manera mezcló lo prouechoso con lo dulce que juntamente dió auiso e deleytó las orejas del oyente. Pues aunque en esta mi obra no falten palabras graciosas, e apazibles donayres, tampoco la hallarán tan desnuda de erudicion que si para mientes el auisado Lector no halle tocados en ella los sobresaltos, las angustias, las affrentas, los sinsabores, las poquedades, los abatimientos, los gastos e prodigalidades, e finalmente el total perdimiento de los professores del amor. Los quales con su caliginosa enfermedad biuen tan çiegos, que todo el mundo los escarnesce, e los murmura, e los engaña e finalmente anda con ellos en assechanças, e nunca los malauenturados llegan a ver su abatimiento hasta que como çiegos sin guia dan de ojos en el hoyo de vergonçosa pobreza[500] en esta vida y en el lago de eterna condenacion en la otra. Quál de los hombres si no está desanimado, no teme aquel Diabolico embeuescimiento, e aquel no comer de dia, e velar de noche, e aquel esperar de ventana con aquel si sale, no sale, cata que assoma, escondete que viene su padre, o su marido, daca el manto para la alcahueta y el dote para su hija, aquel poco concierto en la casa, e menos cuenta con la conciencia; aquel no poderse arrepentir de su afficion, e aquel continuo mentir en confession. De lo qual se viene a hazer en el hombre vn habito tan endurescido, que viene el tiempo de la vejez, y avn el dia de la no esperada muerte, e ansi como acá fueron martyres del diablo, por justa sentencia seran coronados de eterno fuego en el infierno. Pues si en alguna manera para alumbrar a los amadores del mundo de vna çeguedad tan notable esta mi obra fuesse prouechosa, paresce me que antes se deue tener por saludable pildora embuelta y engastada en oro apazible, que por çaraça mortifera con pan blanco dissimulada. E si alguno con su parescer, mi obra quisiesse condenar por sospechosa, a lo menos no me puede negar ser mi voluntad virtuosa. Pues en el processo de mi escriptura no solamente he huydo toda palabra torpe, pero avn he euitado las razones que puedan engendrar desonesta ymaginacion, porque ni mi condicion jamas se agradó de colloquios suzios ni avn mi profession de tractos dissolutos. Si alguna cosa aqui se hallare digna de algun mundano loor, suplico al discreto Lector no lo atribuya a mi, que soy tal que de mi cosecha no tengo sino todo mal, saluo aquel que es la fuente manantial de todo el bien. E si algo paresciere que a los oydos del honesto e casto Lector haga offensa, crea de mí que no lo digo con animo desonesto, sino porque el phrasis e decor de la obra no se peruierta. Vale.
NOTAS:
[495] _Alctor_, en el original.
[496] _Sic_, por _iusticia_.
[497] Las iniciales de estos versos dan el nombre del autor, _El Bachiller Sebastián Fernández_.
[498] En el original, _no echa_.
[499] Suplida la _i_ primera de esta voz.
[500] _Popreza_, en el original.
ARGUMENTO DEL PRIMERO ACTO
Policiano, cauallero de illustre sangre, auiendo visto a Philomena, hija de Theophilon e de Florinarda, en vna huerta, e preso de la yerua enamorada de Cupido, viene a su casa dando gemidos por el dolor que la vista de Philomena le ha causado. Llama a Solino su criado, con el qual toma consejo para començar el seguimiento de sus amores. Solino le aconseja que escriua a Philomena vna carta: lo qual ansi acordado, se acaba este primero acto.
INTRODUZENSE EN ESTA TRAGEDIA[501]
POLICIANO, SOLINO _e_ SALUCIO _sus criados e_ SILUANICO _su paje_. CORNELIA _e_ OROSIA, _rameras_. PALERMO _e_ PIÇARRO, _rufianes_. CLAUDINA, _alcahueta, e_ PARMENIA _su hija, e_ LIBERTINA _su criada_. THEOPHILON _e_ FLORINARDA, _e_ PHILOMENA, _e_ DOROTEA _su criada_. MACHORRO _e_ POLIDORO, _hortalanos_. PAMPHILO _e_ SILUERIO, _criados de Theophilon, y_ CELESTINA.
POLICIANO. SOLINO[502].
[_Pol._]--Despues que mis ojos temerariamente miraron aquella diana figura, ante quien no eran dignos de parescer, ay de mí, que siento en lo secreto de mis entrañas continua guerra, sin rostro de ninguna paz. O desdichado de ti Policiano; ¿qué es de ti, adónde pusiste tu libertad? Es possible[503] mitigarse con los diluuios de mis lagrimas el fuego que mi corazon abrasa.
O amor, insanable enfermedad, o seuero e cruel cupido, pues con tanta crueza hieres a quien te sirue, qué será de aquel que te enojare? O infelix nocturno dia en que mis ojos te miraron, Philomena, pues me succedio junto mirarte y el perdimiento de mi libertad. O eclipsado de mí, a quién boluere mis ojos en absencia de Philomena que es la lumbre dellos? Con quién me consolaré, pues me mata todo género de consuelo? Quién dara rastro de vida á quien biue con tan dulce muerte? O Philomena, Philomena, si supiesses mi dolor imposible es que mouida con piedad no dixesses: cuytado de ti Policiano. Pues si de mí tienes compassion en la muerte, para qué quiero yo de oy más[504] la vida? pues cuytado yo, si muero, que sé yo si tú mi señora te sirues o te desplaze? por fe tengo que el subjecto e fuerças que me ha dado naturaleza, no son para más que padescer por ti mi señora. Pues bienauenturada passion que tan alto tiene el objecto. Moços, moços.
_Sol._--Señor.
_Pol._--Ven acá, amigo Solino, ayudame a sentir mi mal.
_Sol._--Y qué mal tan grande tienes que a solas no le puedas passar?
_Pol._--O loco insensible, pues en las piedras haria sentimiento lo que mi solo coraçon padesce.
_Sol._--Mas de veras, señor, qué mal es el que tanto te duele? dimelo, que si es dolor affable, no puede faltarle remedio. Ha te mirado algun basilisco? o aojote alguna hechizera?
_Pol._--Quien tiene poder en la vista para sanar la enfermedad de la muerte puso los ojos en mí y ha puesto en cuentos mi vida.
_Sol._--Pues al hombre dichoso la puerca le pare perros. Yo juro al sancto martilojo que has topado con alguna putilla.
_Pol._--Qué es esso que dizes?
_Sol._--Ya es dicho, señor. Por la fe en que creo, que estás dessemejado. Dime tu mal, si a ti te paresce que tiene remedio y no me tengas suspenso con tu callar.
_Pol._--Qué remedio puede tener dolencia que sana con la muerte?
_Sol._--Arriedro vaya tan mala cura, pues si con morir se sana, que será el fin peor de tu enfermedad.
_Pol._--Lo más malo que ay en mi mal es quedar con la vida que yo biuo.
_Sol._--Y lo mejor?
_Pol._--Morir en seruicio del amor.
_Sol._--Y esse amor qué premio da a quien por seruirle pone la vida?
_Pol._--Satisfaze la voluntad del amante, que de penar toma sabor, y al fin corona sus martires de aquella gloria suaue que para ellos tiene aparejada, cuyos fructos son dignos de todo precio.
_Sol._--Ora pues a tu sabor; finalmente quieres dezir, señor, que eres enamorado?
_Pol._--Sí, y con la más alta afficion que en coraçon humano pudo caber.
_Sol._--Saluo el guante.
_Pol._--Cómo es esso?
_Sol._--Digo, señor, que dichoso tan buen amante; y tiene nombre la señora?
_Pol._--Nombre de tanto merescimiento, que no ay hombre digno de traerle en su boca.
_Sol._--Ora pues, señor, hablando con honor de nombre tan reuerendo, me di quién es essa dama, y entendamos en tu remedio, que por los euangelios es lástima uer tu gesto despues que andas en esso enbeuido.
_Pol._--O mi Solino: quánto es mayor mi sentimiento que las señales que en mí parescen; dime, Solino, dueleste de mi mal?
_Sol._--O, pese a la fe de los moros, si me duele me preguntas? más me pesa tu pena que si fuesse propia mia.
_Pol._--O pue[505], y cómo es poco el sentimiento que en ti paresce!
_Sol._--De puro discreto no te doy a entender la pena que rescibo, porque mi sentimiento no enternezca tu dolor. Cuenta me, señor, qué fue el principio de tu mal e mira lo que yo puedo y dexarás todos temores.
_Pol._--O Solino, mi fiel criado, pues ya me determino de poner en tu pecho mi tan profundo e secreto dolor, ruego te por la fidelidad que me deues, no como temeroso criado, sino como muy fiel amigo, que siempre en ti sea tan secreto quanto en mi pecho hasta agora secretamente me ha dado tormento. E mira que oy siendo señor me hago tu esclauo, pues en dar te mi secreto no te doy menos que mi libertad; y debaxo desta confiança has de saber, mi Solino, que ha pocos dias que passando yo a la huerta de los cipresses por mirar la ribera que muy apazible estaua, entre los naranjos y limones, vi acompañada de ciertas donzellas vna que a mi parescer priuaua al Sol de su resplandor phebeo: de cuyo ojos y aspecto inuisiblemente salio vna saeta que trauessó e rompio lo secreto de mis entrañas, e dexó tal mi coraçon, qual mi debilitado aspecto con enfermos indicios publica. He tolerado mi pena con el silencio posible, pero quién tendrá el fuego en su seno sin que se abrase e le duela, y el dolor no le consuma? vn rezio diamante se ouiera quebrantado con los golpes que este mi triste coraçon ha padescido, e no sé si mi mal tiene termino en que se acabe.
_Sol._--Ora, señor, todo amor es vn pleyto ordinario que al fin tiene sentencia: e como sea muger en cuyas manos tu justicia se aya de sentenciar, o viento, o ventura, o dineros, o ruegos, sé cierto la haran torcer la vara, por muy derecha que la tenga.
_Pol._--O mi Solino, que tan firme la hallo en aborrescer, quanto yo me siento en amar.
_Sol._--Esfuerça, señor, no desconfies por semejantes disfabores, que no ay cosa tan facil que de su grado se caya ni tan difficil que con la perseuerancia no descubra alguna facilidad. Mayormente que los fauores del amor estan cubiertos con essos sin sauores, para que los enamorados estimen las dulçuras quando vengan. De manera que nunca amor dio plazer sin çoçobra, ni descanso sin trabajo, ni avn fauor sin azedia. Dime por mi vida, señor, el nombre de la dama, no temas de mi fidelidad.
_Pol._--O coraçon mio!
_Sol._--Grande es la pena que muestras en nombrar a quien tienes por señora. En opinion contraria biues de todos los que bien aman.
_Pol._--Ansi mi dolor enamorado es contrario del que mata a todos.
_Sol._--Cómo ansi?
_Pol._--Quanto es contrario el fuego que me abrasa del agua que a los otros enfria, porque no ay amor sin refrigerios, ni avn trabajo sin esperança de premio, sino este que a mi triste coraçon atormenta.
_Sol._--Señor, pues no me dizes cómo ha nombre tu señora, dime cómo se llama tu pena?
_Pol._--Philomena.
_Sol._--Sancto dios, con buenos ojos la miraste, pues tan bien[506] te parescio.
_Pol._--Qué dizes, asno? paresce que mi afficion cubra algun defecto que en ella aya.
_Sol._--No digo yo tal. Pero más fuerte era Troya, y fue pisada de los Griegos: agora confiesso que tengas razon de tener passion, pero no de estar desconfiado.
_Pol._--Si ay algun rastro de confiança en mi salud, conozco ser yo pusillanimo; di, nescio mal mirado, qué proporcion hallas de mí a Philomena sino la misma que ay de lo finito a lo infinito e de lo soñado a lo verdadero, e de lo biuo a lo que está pintado?
_Sol._--No dara vna sin otra.
_Pol._--Qué dices?
_Sol._--Digo, señor, que a vna muger derribarla con otra.
_Pol._--Cómo es esso? quién ay tan fuerte como Philomena, para que en sus ojos offensiuos pueda poner resistencia?
_Sol._--Mira, señor, la fortaleza feminil. Porque muchas hembras vimos, conoscimos[507] cuyas honestidades de grandes muros e contramuros fueron guarnescidas y torreadas, y del primero o segundo tropel batidas y aportatilladas: lee las escripturas antiguas y hallarás notables cuentos de hembras por amores infamadas cuya honrra[508] dende la cuna començaron a estar guardadas. Mira a la hermosa Helena con Paris, a Dalida con Sanson, a Bersabe con Dauid. Estas todas matronas illustres fueron o tan recatadas y miradas como Philomena, pero heridas de la saeta enerbolada de Cupido mostraron bien su femenil flaqueza. Comiença, señor, a poner artilleria contra el muro que tan fuerte te paresce, y bate con destreza e confiança la torre que más se te deffendiere, que ansi se batio y assolo la fuerte ciudad de los cartaginenses y la famosa Roma fue abrasada, cuyos contrarios y enemigos con sola tu pusilanimidad boluieran las manos en la cabeça.
_Pol._--Mira, nescio, esse Paris, y esse Sanson, y esse Salomon que dizes, acometieron con armas yguales, e sin que de la vna parte ouiesse[509] conoscida ventaja; no auia entre ellos la disparidad tan grande como entre mí e mi señora, pero cuytado yo, qué castigo ay en el mundo con que yo pagasse la temeridad de solo mi loco pensamiento?
_Sol._--O sancto dios, y cuánto tienes abatidas las inclinaciones, despues que el amor te hirio! Si Philomena es illustre, tú no eres Cauallero? si ella hermosa, a ti falto te naturaleza? si copiosa en patrimonio, andas tú de puerta en puerta? o, por Dios, señor: no te confundas con la ymaginacion muy alta, ponla en vna medida razonable para que como varon tengas osadia de acometer, e acometiendo sepamos a quántos estados ay agua.
_Pol._--Dios te consuele, Solino, que tanto me has consolado. Pues dime tu parescer, tú que hablas con libertad. Dame consejo, pues vale mas errar[510] por el tuyo libre, que acertar por mi parescer apassionado.
_Sol._--Señor, el primero acometimiento desta batalla deues hazer con una carta en la qual procura de pintar alguna parte de tu dolor, aunque no tan al natural quanto en el ánima le sientes. Haziendo lo que es possible para que sepa Philomena ser la causa de tu mal. E daremos vn sano remedio, como esta venga a tus manos; y no se diga por ti que eres enamorado y que no lo sabe ella.
_Pol._--O dificultoso remedio. Qué sé yo si mi carta que es la suma de mi secreta passion, andará en manos de quien me cause mayor dolor con infamia que el primero que hizo el amor?
_Sol._--Cómo ansi?