Orígenes de la novela, Tomo III
Part 47
«Illustre Señor. De muchas cosas que el señor Alonso Guajardo, padre de V. merced y señor mio, escriuio, así _en lengua Latina y Griega como en la Toscana y Española y aun Francesa, porque en todas tuuo general erudicion_, los Proverbios Morales son los que mas se frequentan y andan en el vso, y se estiman de todo género de gente por la doctrina y christianos auisos de que tratan. Y como por los _traslados de diversas manos que dellos ay_, se ha perdido y venido en corrubcion la primera verdad en que fueron escritos, que _ha mas tiempo de sesenta años, pues el de mil y quinientos y veynte y quatro, en la ciudad da Palermo en Sicilia, siendo el Señor Alonso Guajardo Capitán y Alguacil mayor de la sancta inquisicion de todo aquel reyno y yslas adjacentes, parece por el borrador antiguo que los escrivió_, hize muchas veces con su merced, para preuenir los yerros venideros, la instancia que bastaron mis fuerças, suplicandole los mandase o consintiese imprimir, y no lo pudiendo acabar, ni otras personas muy graues que como yo deseauan su seruicio, lo bolví a intentar en la _ausencia que hizo desta ciudad siendo Corregidor en la de Huescar_, pareciéndome menor daño que el de mi castigo quando se supiesse, aunque fuesse grande, el que se seguiria de oscurecer y perderse obra tan universalmente buena, y tan dina de memoria larga; pero esto no pudo ser tan secreto que no llegase antes a su noticia, y con correo a diligencia agradeciendo mi voluntad, me mandó que en contradicion de la suya no prosiguiese mi intento, fundando esta defensa en que _el excellentísimo Duque de Sessa don Gonçalo Fernandez de Cordoua, a quien los dedicó_, no pudo acabar con él que sacase a plaça con titulo de su nombre obra tan corta, y de tan pocos renglones, y asi paró mi denuedo, hasta que con su fin y muerte le he cobrado de nuevo, y a mis solas he ganado licencia para hazer imprimir un traslado que vino a mi poder, que más que todos los otros parece fiel. Suplico a vuestra merced no se desirva de ello, y tenga por bien que a esta ciudad de Cordoua, a quien tanta parte toca de la honra de tal hijo, se comuniquen impresos precetos tan dinos de ser sabidos, y hechos de un tan christiano y discreto cauallero que siempre puso por obra la virtud que aconsejó...».
Vid. Valdenebro y Cisneros (D. José María), _La Imprenta en Córdoba_, obra premiada por la Biblioteca Nacional. Madrid, 1900, pp. 19 á 21.
En 1623 D. Carlos Guajardo Fajardo obtuvo licencia del Consejo para reimprimir estos _Proverbios_ por tiempo de cuatros años, pero esta reimpresión no llegó á efectuarse.
Hay una moderna lindísima, de cien ejemplares, publicada en Sevilla, 1888, por el bibliófilo D. Agustín Guajardo Fajardo de Torres, descendiente del autor.
He aquí el primero y el último de los _Proverbios_ de Guajardo, manifiestamente imitados de Gómez Manrique y otros poetas del siglo XV:
Por el agosto la nieue Parece contra razon, Viene el agua sin razon Quando en el estio llueue. .......................................................... Guarnezcala de alto muro Virtudes en derredor, Y morará el fundador De toda virtud siguro.
En este género de poesía _paremiológica_, Alonso Guajardo supera á Alonso de Barros y á Cristóbal Perez de Herrera, más conocidos que él, pero es inferior al catalan Setantí, autor de los _Avisos de amigo_.
Las dos ediciones que poseemos de la _Doleria_ (Amberes, 1572, y París, 1614) son incorrectísimas, como impresas en país extranjero; pero como no tienen exactamente las mismas erratas, sirven á veces para corregirse la una á la otra. Con ambas va cotejado el texto de la presente reimpresión.
[469] «Por tener compañía al gran Rugiero». (Pág. 318). «Mejor sería hallar las fuentes de Merlin de amor y desamor para poner la vna al opposito de la otra y hazer morir Angélica por Reynaldos, y él que huyese de ella como del diablo». (Pág. 345). «No sea ella la de Ferraguto viuo, que llevaua a Ferraguto muerto». (Pág. 379). «Esto es lo bueno para entrar y salir, como hazia Malgessi ayudando sus doze pares». (Pág. 379). «Deues hauer soñado con _Carcel de Amor_ ó _Guarino Mezquino_» (pág. 331). «Estava en la _gloria de Niquea_, con los amores de Amadis». (Pág. 332, alusión á Feliciano de Silva). «Y encantar más tierras que el sabio Alquife». (Pág. 354), «Y no podrias darme mejor fiesta por discantar a mi plazer los ademanes de Zirfea, Reina de Cartas, esclava de Argenes» (pág. 361). «Mal año para don Galaor o cualquiera de los doze Pares». (Pág. 363). «Nuestro primo Heraclio... nos mete en trabajo aora de buscar Astolpho de Inglaterra con su hypogrifo, que le vaya por el meollo al cielo como hizo al de Orlando». (Pág. 369). «Quise tanto a vna que passara _el arco de los leales amadores_, pensando ser no menos querido della; mas a la postre, porque no me reyesse de los otros, uve de descender al _infierno de Anastarax_». (Pág. 372). Todavía hay otras alusiones á la literatura caballeresca italiana y española, común recreo de entonces.
[470] Pág. 331. «Por la calzada va el moro,--por la calzada adelante». (Pág. 356). «Y tu merced _no sabe quándo es de dia, ni quándo las noches sone_, como dezia el prisionero». (Pág. 364). «Y dile _recibí cartas que Alfama era tomada_». (Pág. 372). «Madre y hija son entrambas,--y esta noche se nos _vone_: palabras que yban diziendo--monedas de oro _sone_, que se mataron por dos,--que no valen medio _none_». (Pág. 339, parece contrahecho de burlas á imitación de los antiguos). «Yerros hechos por amores--dignos son de perdonare» (id.). «Parildo, infanta, parildo,--que assi hizo mi madre a my». (Pág. 351). «Vuelta, vuelta, los franceses--con corazon a la lid». Cita tambien las coplas de Jorge Manrique (pág. 345), y algún cantarcillo popular: Vuélvete á tu majada, pastor,--toma tu zurron,--que no hay más dongolondron (pág. 364).
Los pocos versos que hay en la _Doleria_ son casi todos de la antigua escuela, salvo algún pésimo soneto. En los versos cortos tiene más soltura y gracia:
Damas, si soys tristes, Vos lo merescistes. De ser muy risueños Lloran vuestros ojos, Tengan sus enojos Como vos los sueños. Damas, mal dormistes, Pues tan mal soñastes, Si assi recordastes, Bien lo merecistes (pág. 386).
[471] Ya en la dedicatoria al Duque de Medinaceli alega Pedro Hurtado ciertas palabras de Alcibíades en el _Simposio_ platónico: «V. Excellencia la defienda (esta comedia), y tome, no por liuiana o sensual como paresce, sino por los Sylenos que dizen de Alcibiades (eran estos Sylenos ciertas caxuelas pintadas por de fuera, con figuras de Satyros y otros animales desprezibles (sic) y ridiculos, mas lo de dentro no tenía precio)». (Pág. 312).
Del _Enchiridion_ de Epicteto procede este pasaje:
«_Astasia._--Conviene representar tu parte d' esta comedia con los habitos que el maestro lo ordenare.
«_Idona._--No lo entiendo.
«_Astasia._--Yo te lo declararé; este mundo es el Theatro, nosotros las figuras, Dios el que ordena la comedia; en ser Rey en ella, Monarcha, o capitan, no está la gloria, sino en representar bien su figura cada vno, o sea de loco, de cozinero, labrador, pastor o moço de cauallos. Es menester obedescer al hado y no extrañar lance ninguno, porque viene de alta mano». (Pág. 326).
Las escenas en que intervienen Morpheo y Charon parecen sugeridas por los diálogos de Luciano, que está nominalmente citado más de una vez: «Llamaríamos a _Luciano_ en nuestra ayuda o a _Charon_, que es el verdugo d' estas burlerias». (Pág. 329).
Hay también algunas reminiscencias del _Asno de Oro_, leído en la traducción de Cortegana, como lo prueba la sustitución del nombre de la criada de la hechicera (_Photis_ en el original latino) por el de _Andria_.
«_Asosio._--Hablas como reyna; esa es la más cierta experiencia. Pero no sea éste el de _Apuleyo_, y tú _Andria_ para mí? No amala acá, vernia a ser asno toda mi vida.
«_Doleria._--No ves que estamos en el mes de mayo, y que terniamos a la ora rosas?
«_Asosio._--O pese al mundo, en mayo fue lo otro; pero el asno primero huvo ciertos palos, y seruió mil amos con cien mil lazerias.
«_Doleria._--Sí, mas ya estamos aduertidos, y esso fue en Thesalia.
«_Asosio._--Doyle al diablo, que en cualquiera parte se hallan ya Milones y ladrones». (Pág. 352).
[472] Pág. 313 del tomo presente.
[473] Pág. 336: «Todavia quiero que me prometas trabajar de contentarte y _creresme_». Pág. 339: «Hasta _la teneres_ en la mano». Pág. 353: «Para _acabares_ a las dos». Pág. 357: «_Dexareste_ engañar». Pág. 363: «En qué te offendí para _me offenderes_? en qué te burlé para _me burlares_?». Pág. 369: «Es una salsa para _comereste_ los dedos de sabrosa». Pág. 370: «_Burlareste_ de mí y _hazeresme_ morir con tus descuydos?».
[474] «_Bandida_ de sí la carne» por «desterrada». (Pág. 328). «Pero no hazes _que_ irme a la mano rústicamente» (pág. 357). «Los officiales haziendo el _reporte_ de lo que por las manos passa» (p. 382). «No hay en él _que_ la sombra». (Pág. 383).
También se nota algún italianismo, como _escabello_ (pág. 350), _estriega_ por bruja (pág. 375), y bastantes latinismos, entre ellos _colligantia_ (pág. 371) y _parentes_ en vez de parientes (pág. 336). Algunas voces, como _tristoño_ (pág. 360) y _amadiosa_ (pág. 361), que tienen visos de portuguesas, pueden ser extremeñísmos ó leonesismos. La primera se encuentra en las farsas pastoriles compuestas en tierra de Salamanca á principios del siglo XVI.
[475] La vida militar y política de Mendoza merece un libro que no ha sido escrito aún, y cuya base debe ser su riquísima correspondencia diplomática, aprovechada ya, aunque no completamente, por los historiadores franceses. Dos preciosos artículos del Sr. Morel-Fatio, publicados en el _Bulletin Hispanique_ de 1906 (_Don Bernardino de Mendoza. I, La Vie. II, Les Œuvres_), son, hasta ahora, la más cabal biografía del autor de los primeros _Comentarios de los guerras de los Paises Baxos_.
[476] _Li Commentari di Francesco Verdugo delle cose sucese in Frisia nel tempo che egli fu Gobernatore e Capitan Generale in quella provincia. Non mai prima messi in luce et tradotti della lingua Spagnuola nell'Italiana. Con la vita del medesimo Verdugo. Dedicati da Girolamo Frachetta all Illustris. et Eccellentis. Sig. Don Giovan Alfonso Pimentelo d'Herrera, Conte di Benevento, Vicerè & Capitan Generale del Regno di Napoli. In Napoli, nella Stamperia di Felice Stigliola, à Porta Reale. M. DCV_ (1605).
[477] _Comentario del coronel Francisco Verdugo, De la guerra de Frisa: en XIIII Años que fue Gouernador y Capitan general de aquel Estado, y Exército, por el Rey D Phelippe II. N. S. Sacado a luz por D. Alfonso Velazquez de Velasco. Dedicada a D. Francisco Ivan de Torres, Comendador de Museros, de la Orden de Santiago; Alcayde perpetuo de la Casa Real de Valencia, del Consejo Colateral de S. M. &. En Napoles. Por Iuan Domingo Roncallolo, 1610. Con licencia de los superiores._
8.º 18 hs.
Reimpreso por los Sres. Fuensanta del Valle y Sancho Rayón en su _Colección de libros españoles raros ó curiosos_, tomo II (Madrid, 1872).
[478] PP. 1-2 de la reimpresión.
[479] _Curiosidades de la Historia de España. Tomo III. El Coronel Francisco Verdugo (1537-1595). Nuevos datos biográficos_ (Madrid, Rivadeneyra, 1890), pp. 39 y 40.
[480] Véase, como muestra, el principio de una de las narraciones más felices: «El invierno entraba áspero, y nuestra gente, por lo que habia padecido en el sitio y la extrema necesidad que pasaba, estaba muy descontenta, por lo cual invié á llamar á Tassis para que recogiendo el trigo que se pudiese hallar en la Tuvent, lo llevase dentro de la villa. Y considerando que habia mucho tiempo que no llovia, y que ordinariamente hácia la fin del otoño, como no llueva, el Rin está más baxo que en todo el año, y por consiguiente los demás brazos dél, y más con los vientos orientales; venido, le ordené que buscase vado, no dudando de que le hallaria (por tener alguna experiencia de aquel rio, del tiempo del Duque de Alba, el cual me invió de guarnicion á Deventer con el coronel Mondragon), y hallándole, que pasase y tentase si por detras podria ganar los fuertes que el enemigo habia dexado, y en caso que no, se entrase por la Velluva adelante a executar las contribuciones que habian prometido y no pagado y para este efecto le proveí de más gente de la que él tenia. Avisóme que habia hallado el vado, y que pasaba y seguia la orden que yo le habia dado. Hubo dificultad en el pasar, porque por el rio venian ya los hielos grandes, por los cuales se perdieron algunos de nuestra caballeria; la infanteria pasaba en barcas y a ancas de caballos, muy poco a poco y con mucho trabajo. Hacía una niebla tan espesa, que impedia que los de los fuertes del enemigo no los viesen, mas oyendo algun ruido, inviaron cuarenta o cincuenta soldados a reconocer, y hallaron que los primeros de nuestra infanteria habian pasado, y que, hecho fuego, se estaban calentando alrededor de él, y por la escuridad de la niebla estuvieron muy cerca unos de otros antes de verse. Nuestros soldados desesperadamente cerraron con ellos, sin capitanes, porque todos estaban de la otra parte del rio ocupados con Tassis en hacer pasar la gente, fuéronlos siguiendo hasta hacerlos meter en su fuerte, y con el mesmo ánimo cerraron con él, y ayudandose los unos a los otros con las picas y alabardas lo mejor que pudieron, le entraron y degollaron más de cien hombres». (Pág. 83).
[481] Pág. 106 de la ed. de Rivadeneyra (_Historiadores de sucesos particulares_, tomo II).
[482] _Odas a imitacion de los siete salmos penitenciales del Real Propheta David, por Diego Alfonso Velazquez de Velasco. Al Ilmo. y Excmo. Señor D. Pedro Enriquez, Conde de Fuentes, d' el Consejo d' Estado d' el Rey Catolico nuestro Señor. En Amveres. En la Emprenta Plantiniana. Año M. D. XCIII._
8.º 67 pp. inclusos los preliminares, un soneto con que termina y dos hojas más con un _Preuilegio_ y tres aprobaciones. Lleva dos escudos de armas, el del impresor Plantino y el del Mecenas, y una lámina del rey David, todo ello grabado en cobre.
Fueron reimpresas estas odas por D. Francisco Cerdá y Rico, en el curioso volumen titulado: _Poesías Espirituales escritas por el P. M. Fr. Luis de Leon, del Orden de S. Agustin; Diego Alfonso Velazquez de Velasco; Fr. Paulino de la Estrella, del Orden de S. Francisco; Fr. Pedro de Padilla, del de N. S. del Carmen, y Frey Lope Felix de Vega Carpio... En Madrid: en la Imprenta de Andrés de Sotos. Año de M. DCC. LXXIX_ (1779).
8.º pp. 61-120.
[483] La identidad entre el autor de las _Odas_ y el de la _Lena_, admitida por Barrera, Salvá y otros bibliógrafos, no creo que esté sujeta á contradicción alguna, aunque nunca falta quien arme caramillos sobre fútiles temas. En la dedicatoria de la segunda obra parece que se alude con bastante claridad á la primera: «Con fin de aliviar á V. S. algun rato en la vacacion de sus graues ocupaciones, _renouando_ el reconocimiento de su seruicio»... «sus heroicas virtudes... llaman a celebrarlas al _humilde talento que antes de ahora he dedicado a V. E._» Y, en efecto, la _Lena_ era la segunda obra que Velázquez dedicaba al conde de Fuentes.
Las iniciales _D. A. V. D. V._ que campean en la portada lo mismo pueden interpretarse _Diego Alfonso Velázquez de Velasco_ (forma usada en las _Odas_) que _Don Alfonso Velázquez de Velasco_. La dedicatoria nos deja en la misma perplejidad, pues aunque está firmada con los apellidos enteros, los hace preceder de la inicial _D_.
Son verdaderamente extrañas las transformaciones que ha sufrido el nombre de este autor. Don Luis José Velázquez, en sus _Orígenes de la poesía castellana_ (2.ª edición, pág. 99), le convierte en D. Alfonso _Uz_ de Velasco, y lo mismo Mayans en su _Rhetorica_. Otros le han llamado eclécticamente _Uz_, _Vaz_ ó _Velázquez de Velasco_. ¡Tanta confusión puede nacer de una sencillísima abreviatura!
[484] _La Lena por D. A. V. D. V. Pinciano. Ilustriss. y Excellentiss. S. D. Pedro Enriquez de Azebedo, Conde de Fuentes, d' el Consejo d' Estado, Gouernador del de Milan y Capitan General en Italia, por el Rey Católico N. S._ (Escudo del impresor). _En Milan. Por los herederos del quon (quondam) Pacifico Poncio et Iuan Bautista Picalia, compañeros, 1602. Con licencia de los Superiores._
16.º 5 hs. prls. y 276 páginas.
La dedicatoria está firmada en Milán á 1 de abril de 1602.
--_El Celoso, por D. Alfonso Vz. de Velasco. A D. Iuan Fernandez de Velasco, condestable de Castilla y Leon, duque de Frias &., del Consejo d' Estado, y presidente d' el de Italia por el rey nuestro señor. En Milan, por los herederos del q. (quondam) Pacifico Poncio y I. Baptista Piccalia, compañeros, año 1602. Con licencia de los Superiores._
8.º 278 páginas. La nueva dedicatoria al Condestable está firmada á 15 de septiembre de 1602, en Milán.
--_El Celoso, por D. Alfonso Vz. de Velasco. Barcelona, por Sebastian Cormellas, 1613._
12.º 14 hs. prls. y 134 foliadas.
La aprobación de Fr. Tomás Roca es del 20 de noviembre del mismo año.
_El Celoso_ fué reimpreso por D. Eugenio de Ochoa, siguiendo, al parecer, la edición de Barcelona, en el tomo I del _Tesoro del Teatro Español_ de la colección de Baudry (París, 1838).
Al reproducir nuevamente la _Lena_ con su primitivo título hemos tomado como texto el de la primera edición de Milán, anotando las variantes de _El Celoso_.
[485]
PACÍFICO
Or mi torna in memoria C'ho in casa una gran botte, che prestatami Quest' anno al tempo fu della vendemmia Da un mio parente, acciocchè adoperandola Per tino, le facessi l'odor perdere Ch' avea di secco: egli di poi lasciata me L' ha fin adesso. Io vô lo vo nascondere Tanto che questi che verran con Fazio, Cercato a lor bell'agio ogni cosa abbiano.
CORBOLO
Vi capirâ egli dentro?
PACIFICO
Ed a suo comodo.
(_La Lena_, a. III, sc. VII).
_Opere Minori in verso e in prosa di Lodovico Ariosto, ordinate e annotate per cura di F. L. Polidori._ Tomo II. Florencia, ed. Le Monnier, 1857. (Pág. 320).
[486] «_Ramiro._--Vea yo á Vs. ms. señores de dos grandes ciudades.
«_Macias._--Qué tan grandes, por vida mía?
«_Ramiro._--Por lo menos, como la de Sumtien de la China, que (si no miente el que lo escriue) ha menester un hombre, para atrauessarla de puerta a puerta, caminar con buen cauallo todo vn dia sin pararse (esto sin los arrabales, que son otro tanto), y es de tanta gente, que en media hora pueden juntar doscientos mil combatientes, los cien mil a cauallo». (Pág. 429).
Parece clara la alusión satírica á la _Historia de la China_ del P. Mendoza, y á la carta del _Soldado de Cáceres_, que contra ella escribió el Condestable.
[487] _Teatro popular. Novelas Morales para mostrar los géneros de vidas del pueblo y afectos, costumbres y passiones del animo cō aprouechamiento para todas personas... Por D. Francisco de Lugo y Dávila. En Madrid. Por la viuda de Fernando Correa Montenegro. Año M. D. C. XXII. A costa de Alonso Perez._
(Reimpreso por D. Emilio Cotarelo en su _Colección Selecta de Antiguas novelas españolas_, Madrid, 1906, t. I.)
La novela del médico de Cádiz es la sexta de las incluídas en el tomo.
[488] Vid. pp. 392, 396 y 407: «No soñaua el que pintó niño á Cupido, porque propiamente el amar es de los moços...».
Quicumque ille fuit, puerum qui pinxit Amorem, Nonne putas miras hunc habuisse manus...
(Propert., Lib. II, eleg. IX).
[489] Como la siguiente, que es de origen esópico y también está en los _Cento Novelle Antiche_:
«Acuerdome ahora de qu'estando un malhechor en la escalera, le presentaron vna moza perdida coxa, para librarle si se quisiesse casar con ella; y al punto que la vio, boluiendo al verdugo, dixo: Hazé presto, hermano, vuestro oficio, que renquea». (Pág. 408).
[490] Compárese el monólogo de Macías (pág. 393) con el final del primer acto de la _Nise lastimosa_:
«Con quánta fuerça, o Amor, arrojas las inuisibles flechas, cuyas heridas se sienten en medio del coraçon, donde con ser ciego tan incierto aciertas, derramando por las venas el oculto veneno, con que enciendes la pureza de los más elados. Qué cetro ay que te pueda hazer resistencia, teniendolos todos a tu dominio sujetos? Quién puso a Troya en tanta ruina y desuentura, que d'ella no dexó casi cenizas? Quién afeminó el robusto y fuerte braço de Hercules, y puso en sus vengadoras manos, en lugar de la pesada maça, vna ligera rueca? Si no tú, que escudriñando los más escondidos senos del mar, en su profundo abismo a los mudos peces enciendes, a las aues en la region del aire no perdonas; ni menos a los brutos animales, a quien traes en continua guerra. _Qué braueza muestran los feroces leones, los crueles tigres, los fuertes toros y los ligeros cieruos, quando se sienten heridos de su flecha! Al fin, todo este mundo, y el que no vemos, no es otra cosa sino una vnion y suaue liga con que todas estan trauadas; tú las crias, conseruas y entretienes; por ti respiran y no se acaban; serian los hombres peores que las fieras si tú no fuesses el cebo y alimento de sus coraçones_». (Pág. 393).
¡Oh con cuánta crueza y osadía Sus flechas contra todo el mundo arroja! .......................................................... En el medio del alma siempre acierta, Este joven cruel, cruel y ciego, De alli derrama por las altas venas, Su tósigo mortal, su fuego vivo... ...Todos á su yugo Están sujetos, sabios, altos, fuertes, Del poderoso rey el ceptro rico... .......................................................... O Troya, Troya, ¿quién te puso fuego, Y no dejó de ti ni aun las cenizas? .......................................................... Y tú, de Alchimena hijo valeroso, ¿Por qué la piel dejaste leonina? ¿Por qué la fuerte maza, las saetas? .......................................................... ¿Por qué aviltaste con mujeril traje Aquel robusto cuerpo, y ocupaste con huso y rueca aquellas crudas manos? ..........................................................
CORO
Tambien el mar sagrado Se abrasa en este fuego... Tambien las ninfas suelen, En el húmido abismo De sus cristales frios, Arder en estas llamas; Tambien las voladoras Y las músicas aves, Y aquella sobre todas De Júpiter amiga... ¡Qué guerras, qué batallas Por sus amores hacen Los toros; qué braveza Los mansos ciervos muestran! Pues los leones bravos Y los crueles tigres, Heridos desta flecha, ¡Cuán mansos que parecen! ¿Qué cosa hay en el mundo Que del amor se libre? Antes el mundo todo, Visible, y que no vemos, No es otra cosa en suma, Si bien se considera, Que un spirito inmenso, Una armonía dulce, Un fuerte y ciego nudo, Una suave liga De amor, con que las cosas Están trabadas todas. Amor puro las cría, Amor puro las guarda, En puro amor respiran, En puro amor acaban!... Seriamos peores Los hombres que las fieras Si Amor no fuese el cebo De nuestros corazones...
El origen remoto de este pasaje está en Virgilio (_Georg._, III, v. 242 y ss.):
Omne adeo genus in terris hominumque, ferarumque Et genus aequoreum, pecudes, pictaeque volucres, In furias, ignemque ruunt. Amor omnibus idem...
Pero el desarrollo pertenece á Antonio Ferreira, y de su imitador Bermúdez le tomó Velázquez de Velasco, como lo prueban las frases que he subrayado.
[491] Vid. Milá y Fontanela, _Obras Completas_, tomo V, pág. 322:
«Se ve que los habitantes de Babia (en Asturias) pasaban por hombres de pocos alcances y que se les atribuían costumbres ridículas, como de los de otros pueblos se cuenta que quisieron secar velas al horno ó pescar la luna reflejada en un charco, etc. La circunstancia de ser Babia país en todo ó en parte montuoso conviene con tan extraña siega y con la errada opinión de los habitantes de tierras llanas que miran como lerdos á los montañeses... _La Crónica_ ó _Estoria general_ atribuída á D. Alfonso el Sabio, al explicar el origen del nombre del famoso caballo Babieca, habla, como de cosa sabida, de la significación despectiva que ya se daba á la misma palabra».