Orígenes de la novela, Tomo III

Part 44

Chapter 444,103 wordsPublic domain

«Aucto XXI. Celestina dize a Elicia que mire quién llama a la puerta. Y ella como ve que es Perucho le baxa abrir: con el qual rien escarneciendo le sobre el caso passado: y Areusa de sus amores: en que se detiene vn rato: y él por se d'spedir dize a la vieja a lo que fue su venida. Y luego ella como él se va dexa la casa encargada a Areusa y a Elicia: y pone por obra d'yr a hablar a Paltrana...

«Aucto XXII. Poncia estando a la ventana vee a Celestina venir coxeando: la qual le pregunta por Paltrana: y la ruega que le haga saber como está allí, que viene a pedir unos vntos para curar su pierna: y Ponzia lo dize a Paltrana: y la manda entrar: en conclusion, que despues que la buena vieja la cuenta sus duelos: declara la por cifras lo que Felides le encomendó acerca de los casamientos de Polandria: y oye la respuesta muy fuera de su proposito: y ansi se despide. Y Poncia se entra a dezir a su señora lo que ha oydo...

«Aucto XXIII. Polandria llama a Poncia y la pregunta si ha oydo las platicas que passaron entre Celestina y su señora Polandria: la qual como dize la summa de todo, Polandria la manda que dé una carta a la vieja para Felides, sino es yda. Y ella la hace entrar en el apossento de su señora: y dassela Polandria mesma...

«Aucto XXIIII. Celestina viene hablando consigo del despacho que trae a Felides: y topale en camino ya Sigeril con él: al qual despues de contarle lo que passó con Paltrana le da la carta de Polandria: y es (¿el?) con sobrada alegria, aunque con la primer nueua tuvo tristeza, da a la vieja honrrada cincuenta ducados...

«Aucto XXV. Elicia estando a la ventana ve a Albacin que passa por su puerta: y ella le habla de arte que él sube: y como estan retoçando, Barrada llama y dize que viene a hablar a Celestina: y Elicia responde que no está en casa: y oyendo que Albacin está con ella se va jurando de hazer vn buen castigo a la vieja y cobrar sus quatro ducados: Albacin riñe con Elicia por celos de Barrada y entroduzense.

«Aucto XXVI. Celestina sale de con Felides muy contenta razonando de los cincuenta ducados que le dió: y topa con Barrada: el qual la hace vn estremado castigo: y queriendo la sacar de la bolsa sus quatro ducados la halla los cincuenta, y se los toma: y ella queda llorando y pidiendo justicia...

«Aucto XXVII. Grajales yendo a ver a su amiga Areusa topa a un rufian llamado Brauonel que es compañero suyo. Y como van los dos hablando veen a Celestina de la manera que la dexó Barrada. A la qual lleuan a su casa iurando que la an de vengar: y hallan a Elicia y Areusa allá. Y despidiendo se Brauonel, Grajales queda a holgar con Areusa...

«Aucto XXVIII. Felides llama a Sigeril para que se apareje que quiere yr a hablar a Polandria. Y ansi van los dos: hallando un postigo abierto entran en el vergel a do está Polandria esperando sola. Y Felides haze venir allí a Poncia que con su señora no auia salido: y la da cien ducados para ropas. Y de esta manera acaba con ella que Sigeril cumpla su voluntad. Y despues de auer holgado amo y criado con sus señoras se despiden muy alegres...

«Aucto XXIX. Brauonel como se enamoró de Areusa quando fue con Grajales a lleuar a Celestina propone de la yr a hablar: y con esta determinacion va a la posada de Celestina a do la halla: y hablando sobre el caso a la vieja: dala ciertos dineros: por los quales concierta con Areusa que le dé la palabra de lo hazer: y ella avnque se escusa le promete que lo hará...

«Aucto XXX. Poncia dice a Polandria que se prouea en como se negociarán los casamientos: y su señora responde que no ay otra sufficiente que lo haga sino Celestina. Y con este acuerdo Poncia dize que dirá a Sigeril que la diga que buelua a hablar a Paltrana.

«Aucto XXXI. Sigeril passando por la puerta de Paltrana vee a Poncia que está en una ventana. Y despues de aver passado entre los dos diuersas platicas ella le declaró que tenian acordado que Celestina tornase a entender en los casamientos. Y el dice que lo dira a Felides para que lo ponga por la obra...

«Aucto XXXII. Felides pregunta a Canarin su paje por Sigeril. El qual le responde que no sabe dél: y que le vee andar pensatiuo. Y sobre esto como estan riendo entra Sigeril: y despues (que) ha reñido con Canarin, dice a su amo lo que Poncia le dixo. Y Felides le embia luego a casa de Celestina con vn buen presente...

«Aucto XXXIII. Elicia dize a Celestina que trayga de comer: y ella le responde que no tiene blanca. Y estando en estas platicas llega Sigeril con el presente que Felides embia a la vieja: y dize la que luego vaya allá, y ella se lo promete: y haze con él que coma con ellas antes que se vaya...

«Aucto XXXIIII. Celestina pregunta a Poncia por Paltrana, la qual despues de rogar la que negocie bien los casamientos la dize que entre, que desocupada está. Y la vieja entra con son de pedir la vnos paños para su herida: y trasmuda la voluntad a Paltrana que antes tenia con sus razones, para que (_sic_) diziendo la lo que toca a Felides en los casamientos, y oye la respuesta y de confiança (_sic_)...

«Aucto XXXV. Brauonel yendo a cumplir su concierto con Areusa topa con Celestina que viene d'hablar a Paltrana: y vasse con ella platicando hasta su casa, do halla a Areusa con Elicia. Y como Brauonel está con él holgando, allega Recaxo a buscar a Grajales que es su amigo: y oyendo a Brauonel allá dentro buelue sin llamar, iurando que él podra poco o serán castigados los amores.

«Aucto XXXVI. Sigeril va a saber de Celestina lo que negoció con Paltrana: la qual no se lo quiere dezir por ganar de su amo las albricias, y los dos van juntos, y como lo cuenta a Felides él se las da de gran valor...

«Aucto XXXVII. Albacin yendo a vengar se de Celestina la vee estar llamando a su puerta, y alli la da una cuchillada por el rostro: la qual da tales bozes que se llegan las vezinas. Y él con el ruydo buelue disfraçado: y saca a Elicia d'entre la gente: y ansi se la lleua...

«Aucto XXXVIII. Paltrana embia a llamar a Dardano con Guzmanico su page: el qual venido ella le ruega que vaya a estar con Felides: y le hable en lo de los casamientos: de manera que no se desconcierte: y Dardano se despide para yr a negociarlo...

«Aucto XXXIX. Felides dize a Sigeril que saque unas pieças de brocado y de seda de las armas para cortar ropas, y ellos estando las mirando entra Canarin a dezir cómo está alli vn cauallero: y sabiendo Felides que es Dardano tio de Polandria, sale a hazerle entrar: y despues de se auer hecho los recebimientos pertenecientes a quien son, Dardano le declara su intento: y Felides avn que al presente le rehusa diziendo como le traen a la otra, concluye con que antes que diga el sí quiere saber la voluntad de Polandria...

«Aucto XL. Recuajo yendo consigo razonando en la vellaqueria de Areusa en tener a Brauonel topa con Grajales, al qual se lo cuenta todo. E los dos van a casa de Celestina a vengar aquel hecho: y hallan allá a Brauonel con Areusa: y allí dan el fin a ella, y él se escapa muy mal herido...

«Aucto XLI. El corregidor passando por casa de Celestina oye la barahunda que ay con la muerte de Areusa: y como entra y haze la pesquisa manda luego a Galantes alguazil que viene con él que llame al Pregonero para hazer justicia de la vieja encubridora: y ansi desde su posada la sacan açotar juntamente com emplumarla, a donde burlan della los mochachos hasta que la quitan de la escalera.

«Aucto XLII. Paltrana estando sola entra Dardano y cuenta le lo que negoció con Felides: y como quedó la cosa en que diga Polandria de sí: con las quales nueuas Paltrana huelga mucho. Y embia a llamar a su hija con Frunces page al iardin para concertarlo...

«Aucto XLIII. Polandria estando en el jardín platicando con Poncia sobre los casamientos: allega Frunces a llamar la de partes de su madre y de su tio Dardano. Y ella va: y como la hablan para que conceda en recebir a Felides rehusa mucho de lo hazer: dando causas sufficientes para sus dissimulaciones: en conclusion, que viendo cómo Paltrana y Dardano la dizen que en todo caso lo ha de hazer otorga en ello.

«Aucto XLIIII. Brauonel va a casa de vna muger que tiene a ganar, con el braço cortado de la manera que huyó de casa de Celestina; y despues d' la auer pedido cuēta la da de coces: porque ella no le da una perdiz. Y estando riñendo entra Solarcia, compañera de Ancona: que es del mismo officio: y pone los en paz.

«Aucto XLV. Antenor arcidiano que es sobrino de Paltrana, yendo a saber de su tia lo que se hace en los casamientos, topa a Dardano que va a casa de Felides a lleuarle la respuesta de lo que negoció, y como lo cuenta a su sobrino van los dos a estar con Felides: y despues de se lo auer dicho él da las manos a Dardano por cosa hecha: y Antenor las da por Polandria: y ansí se despiden dexandole con Sigeril platicando...

«Aucto XLVI. Sigeril como va a casa de Polandria vee a Poncia a la ventana: y despues de la contar las nueuas con sobrada alegria llama ella a su señora Polandria: la qual le da muy buenas albricias. Y Sigeril se despide d'ellas lleuando a cargo que rogará a Felides declare sus desposorios secretos...

«Aucto XLVII. Felides pregunta a Sigeril si estan las libreas apareiadas, y como le dize sí, va con doze pajes y otros tantos moços de espuelas a besar las manos de Paltrana y a recebir a su señora Polandria: a donde despues passar diuersas platicas con ellas declara él los conciertos d' Sigeril y Poncia a la que como es llamada da Felides dozientos ducados para su dote...

«Aucto XLVIII. Antenor arcediano dize a su tia Paltrana que ora es de hazer los desposorios: y los dos entran en la sala a do hallan a Felides con Dardano, y a Poncia con Polandria, y luego lleuan a Sigeril, y como los desposa Antenor, entran los menistriles y tocando los instrumentos canta Canarin...

«Aucto XLIX. Celestina como sabe que los desposorios son hechos, dize que no perderá las albricias. E yendo muy apriessa a las pedir con el sobrado gozo no mirando cómo va cae de los corredores de su casa abaxo y allí fenecen sus tristes dias. Y entrando los vezinos a socorrerla por los gritos que dió la hallan hecha pedazos. Y ansí se van a contar a Felides aquella muerte de la desdichada...

«Aucto L. Felides como le an informado de la muerte de Celestina llama a Sigeril: y con gran pena le cuenta lo que passó: y le da veynte ducados para que honradamente la entierren y hagan sus obsequias: y Sigeril lo lleua a cargo y lo va a hazer: y con este ultimo aucto se acaba la obra...».

[386] _Tragicomedia de Lisandro y Roselia llamada Elicia y por otro nombre quarta obra y tercera Celestina._ 1542 (Al reverso de la portada el escudo del impresor Junta, y una figurilla de la Muerte con la hoz al cuello y un ataúd debajo del brazo). La dedicatoria, el prólogo al lector y el texto de la tragicomedia ocupan los 89 primeros folios. En el que debía ser 90, numerado por equivocación 100, se halla el colofón:

«Aquí se acaba la tragicomedia de Lysandro y Roselia... nueuamente impressa. Acabose a veynte dias d'l mes de deziembre. Año del nascimiento de nuestro Saluador Jesu christo de mil y quinientos y quarenta y dos años».

Los folios siguientes hasta el CVI contienen las dos cartas y las octavas de arte mayor.

4.º let. gót. con viñetas. Es libro de la más extraordinaria rareza.

Por una esmerada copia que había pertenecido á D. Serafín Estébanez Calderón le reimprimieron los señores Fuensanta del Valle y Sancho Rayón, y es el tercer tomo de la linda _Colección de libros raros y curiosos_ (Madrid, Rivadeneyra, 1872).

[387] Vid. Pérez Pastor (D. Cristóbal), _Bibliografía madrileña del siglo XVI_ (Madrid, 1891), pág. 1.

[388] Carta á los editores de la _Colección de libros Españoles raros ó curiosos_ en los preliminares del tomo cuarto que contiene el _Cancionero de Stúñiga_ (pp. XXXIII á XLII).

[389] Carta de Sancho Rayón y Fuensanta del Valle á Hartzenbusch, en los preliminares del tomo quinto de _Libros raros ó curiosos_, que contiene la _Comedia Selvagia_ (pp. XIII á XVI).

[390] _Bibliografía Mexicana del siglo XVI_, por D. Joaquín García Icazbalceta. México, 1886, páginas 232-233.

En la dedicatoria al arzobispo dice el Dr. Muñón que esta doctrina «se ha cogido de las fuentes de algunos escritores graves, que á mi parecer en esta materia hablaron bien, en especial de una Doctrina Cristiana que se trató de hacer por la memoria y papeles de Pío V de gloriosa memoria». Hay también un prólogo «A los muy reverendos Padres Curas del Arzobispado de México», en que les recomienda la enseñanza de la doctrina.

[391] A la infernal botica de Celestina había añadido Elicia «otras cosas muchas que con mi buen trabajo y propio sudor y mayor esperiencia he yo adquirido, conviene a saber: hieles de perro negro macho y de cuervo, tripas de alacran y cangrejo, testículos de comadreja, meollos de raposa del pie izquierdo, pelos priapicos del cabron, sangre de murcíelago, estiércol de lagartijas, huevos de hormigas, pellejos de culebras, pestañas de lobo, tuétanos de garza, entrañuelas de torcecuello, rasuras de ara, _ciertas gotas de olio y crisma que me dio el cura_, zumos de peonía, de celidonia, de sarcocola, de tryaca, de hipericon, de recimillos y una poca de hierba del pito que hobe por mi buen lance; tengo tambien _la oracion del cerco_ que no tenía mi tia que Dios haya, que es esta: _avis_, _gravis_, _seps_, _dipa_, _unus_, _infans_, _virgo_, _coronat_; y si todo lo de mi tienda acabase de contar, sería cosa para nunca acabar... Este oficio me bastaba, éste mantiene mi casa, sustenta mi honra, y me hace ser temida y acatada de todos, y afama mi nombre por la ciudad, que nadie hay que me vea que no me llame: madre acá, madre acullá, el uno me dexa, el otro me toma, el vicario me convida, el arcediano me llama, que ningun señor de la iglesia me ve que no quiera ganar por la mano cuál me llevará primero á su casa» (pp. 74-75).

Ciertamente que los que fuesen entonces vicario y arcediano de Salamanca quedarían muy agradecidos al Maestro Muñón por el modo de señalar.

[392] _Tractado de la Hermosura y del Amor compuesto por Maximiliano Calvi. En Milán... Por Paulo Gotardo Poncio, el Año MDLXXVI._

Cada uno de los tres libros en que la obra se divide forma un volumen con paginación diversa.

[393] _Historia do Theatro Portuguez_, II, _A comedia classica e as tragicomedias_ (Porto, 1870), p. 29-30.

[394] _Grammatica_ (1536), pág. 73 de la edición de 1785. «Verdade he ser (a lingua portugueza) em si t[-ao] honesta e casta que parece nā consentir em sy h[~u]a tal obra como Celestina».

[395] _Historia Genealogica da Casa Real portugueza, por D. Antonio Caetano de Sousa... Lisboa Occidental_, 1738. Provas. II, pág.

[396] «Em sexta feira de Endoenças do anno de 1521 vi no mosteiro de Sam Francisco en bragança un Diogo Lopes, ferreiro, vestido em manto bérneo e touca foteada, estar ante o Sacramento en roda de mulheres lendo por _Celestina_, e parece-me que era no auto que falla do Centurio». (Ms, tal vez autógrafo, que poseía el conde de Azevedo, y hoy debe de estar en la Biblioteca de Oporto.)

Vid. C. Castello Branco, _Narcoticos_, I, Porto, 1882, pág. 66.

[397] Tomo III de la ed. de Stuttgart, pp. 114, 120, 129, 215 y 222 En la pág. 632 hay unos versos de García de Resende á Jorge de Vasconcellos «porque nam querya escreuer humas trovas suas».

[398] En la tragicomedia de _Las Cortes de Júpiter_ (_Obras de Gil Vicente_, tomo II de la ed. de Hamburgo, pág. 404).

[399] Jose Joaquim da Costa e Sá, editor de la traducción de Terencio de Leonel da Costa en 1788, dice haber visto un ejemplar de la _Eufrosina_ de 1561, que tenía en el reverso del pergamino las siguientes palabras de letra antigua: «O Autor d'este livro foi Jorge Ferreira de Vasconcellos, natural de Lisboa, tamben Author da Tavola Redonda e d'outras obras (Tomo I, pág. XXI, nota 9).

[400] En la _Vida de D. Duarte_, escrita en 1565 por Andrés Resende, que había sido su maestro de latinidad, se hace mención de Francisco de Moraes, pero no de Jorge Ferreira de Vasconcellos. Tampoco en el testamento del Infante, publicado en las _Provas_ de la _Historia Genealogica_. Pero está citado en el _Rol dos Moradores do Infante_, redactado poco después de su fallecimiento. (Vid. Caetano de Sousa, _Hist. Geneal. Provas_, II, 615.)

[401] «Das comedias que Jorge Ferreira de Vasconcellos compos, foy esta _Vlysippo_ a segunda estando ja no seruiço del Rey nesta cidade».

[402] Vid. Brito Rebello, _Ementas Historicas_, II, _Gil Vicente_, pág. 114.

El título exacto del cargo era «escrivão da receita e despesa do tesoureiro da casa real».

[403] Barbosa Machado, _Bibliotheca Lusitana..._ Lisboa, 1747. Tomo II, pp. 805-807.

[404] Acaso en este punto haya confusión con el Dr. Antonio Ferreira, autor de la _Castro_. El ducado de Aveiro fué creado en 1547 para D. Juan de Lencastre, nieto de D. Juan II.

[405] Vid. Teophilo Braga, _Historia da universidade de Coimbra..._ Tomo I, Lisboa, 1892, cap. V, pp. 449 y ss.

[406] Estos dísticos se encuentran en la comedia _Aulegrafia_, pero no al fin, como dice Barbosa, sino al principio, antes del folio primero é inmediatamente después de la dedicatoria:

Inscribunt alii morituris nomina chartis Cumque illis cernunt nomina obire sua. .......................................................... Tu, bone Ferreri, victuris nomina chartis, Non tua subscribis, sed latitare cupis. Est tibi sat saeclis prodesse aliquando futuris Quamvis nulla tui nominis aura sonet. Nil agis, insequitur fugientem fama, sequentem Aufugit, ad superos et volat alta polos.

Siendo tan raros los elogios antiguos de Jorge Ferreira, no debemos omitir el de Juan Soares de Brito (_Theatr. Lusit. Lit._, let. G.), citado por Barbosa: «Vir ingenio promptissimo et lepidissimo».

[407] Las coplas de Jorge Manrique le eran tan familiares que desde la primera escena de la _Eufrosina_ intercala varios versos en el diálogo: «Dexemos a los troyanos que sus males no los vimos». «Recuerde el alma dormida». Y á continuación dos pedazos de romances que él mismo califica de antiguallas: «Por aquel postigo, viejo», «Buen Conde Fernán González». Dos veces está citado Macías en la misma escena, y poco antes el «Huid que rabio» de Juan Rodríguez del Padrón, páginas 63, 64 y 65 de la presente edición). Nueva reminiscencia de Jorge Manrique en la escena 2.ª: «Todo tiempo pasado fué mejor». (Pág. 71). De los _elevamientos de Garci Sánchez_ se habla en el acto 3.º, escena 2.ª (pág. 105).

De la popularidad de los pliegos sueltos que contenían romances es buena prueba lo que dice Cariofilo á Zelotipo en la segunda jornada del acto tercero: «Partios a Castilla y dexad a Portugal a los castellanos, pues les va tan bien en ella. Poned tienda en Medina del Campo y ganaréis de comer con glosar romances viejos, que son apacibles, y poneldes por título «obra nueva sobre mal huvistes los franceses la caza de Roncesvalles»; mas temo que ande ya allá el trato tan dañado como acá, donde lo censuran todo estos críticos, que no medran ya chocarreros». (Pág. 106).

En el mismo acto hay tres canciones castellanas, puestas en boca de Zelotipo. El traductor sólo ha conservado la tercera: «Aora quiero os dezir unas coplas que hize poco ha en castellano, por ser más recebido y menos glosado». Las otras dos tienen los siguientes principios, que bastarán para mostrar su directa filiación de la poesía de los Cancioneros:

De grado en grado ha sobido La pena a la fortaleza, Del ansia y mayor tristeza Que ay en el mundo. Cayó se me hasta el profundo Con dolor el pensamiento, Del más subido cimiento De la esperanza... En mal punto fue nacido Un corazon desdichado, Qual el mio[A], que ha querido Ser más vuestro desdeñado Que de otra favorescido...

(Nota A: _El niño_ dice la incorrectísima edición de Sousa Farinha, 1786, pág. 172).

Tiene en portugués otras composiciones del mismo gusto. La mejor es un villancico que canta Silvia de Sousa en la escena 1.ª del acto 4.º:

Aquelle cavaleiro, Que d' amores me falla, Querolhe bem na alma...

(Pág. 229 de la ed. de 1786).

El capitán Ballesteros traduce estos versos, pero omite ó mutila arbitrariamente otros, así castellanos como portugueses, en todo el curso de la obra. No tiene disculpa, por ejemplo, la supresión de esta linda cantiga que entona Eufrosina en el acto 4.º, escena 5.ª:

Castigado me ha mi madre Por vos, gentil cauallero, Mandame que no os hable: No lo haré, que mucho os quiero. Fuerça me por vos amor, Venceme vuestro deseo: Cuanto me riñen, si os veo, Se me olvida, y el temor. Defiende me lo mi madre, Que no os vea, cavallero, Mandame que no os hable, Y yo por hablar os muero. ¿Qué valen consejos sanos, Quando está mal sana el alma? Si el amor lleua la palma, Vencen los cuidados vanos. Que me mate la mi madre Por vos, gentil cavallero, No quitará que no os hable, Pues sin vos vida no quiero.

(Pág. 248 de la misma edición).

El nombre de Jorge Ferreira debe añadirse al _Catálogo de los autores portugueses que escribieron en castellano_ formado con tanta erudición y diligencia por mi difunto é inolvidable amigo el Dr. García Peres, no sólo por estas y otras piezas poéticas, sino por una parte del diálogo de la comedia _Aulegrafia_.

No encuentro citadas en la _Eufrosina_ más obras en prosa que el _Clarimundo_, libro de caballerías de Juan de Barros (pág. 110 del presente volumen), la novela de Diego de San Pedro y el _Marco Aurelio_ del obispo Guevara: «En esta materia pocos aciertan y todos reprehenden y no dexan de aferrarse con _Carcel de Amor_ en lugar solitario, y tienen por tanto convertillo en portugues como si fuese Homero; mas pues llegamos a tratar de antiguedades, qué malo sería hablar por _Marco Aurelio_, que tiene gran copia en el dezir?». (Pág. 111).

De Petrarca y aun de Dante hay indudables reminiscencias: «De la señora Eufrosina no se puede hablar como de cosa deste mundo, sino como de _una muestra que Dios nos quiso dar de su poder_» (p. 137). «_La mayor congoja en estas adversidades es acordarme que fui algun tiempo venturoso_» (p. 140).

En la _Vlysippo_ (fol. 149 vuelto de la ed. de 1618) se encuentra un soneto, único tributo que pagó á la métrica italiana. No sabemos si puede tomarse por expresión de su propio pensamiento ó meramente de la persona que habla, el siguiente pasaje de la _Aulegrafia_ (act. II, sc. 10, fol. 78 vuelto). En el primer caso habría que creer que cambió de rumbo en sus últimos años, como lo hizo también Gregorio Silvestre: «Eu, senhor, tenho minha poesia nova e faço minha viagem _por fora da rota de João de Lenzina_, e terzo-me da vitola dos antigos como de espirro: porque são musicas le fantasia sem arte, e não alcançam o bem d' agora, que tem furtado o corpo a idolatrias contemplativas quando lhe dizia: _En tus manos la my vida encomiendo condenado_, etc., e então logo morrem e vinhan os _Testamentos, os Infernos do amor, e tudo era ayre_».

Poco antes se había quejado del abandono de la lengua portuguesa y del predominio de la nuestra: «Somos tāō incrinados á lingua castelhana, que nos descontenta a nossa, sendo dina de maior estima, e nāō ha antre nós quem perdoe a hua trova portugueza, que muytas vezes é de vantagem das Castelhanas, que se tem aforado comnosco, e tomado posse do nosso ouvido, que nenhumas lhe soan melhor: emtanto que fica em tacha anichilarmos sempre o nosso, por estimarmos o alheyo» (fol. 66 vuelto).

[408] Inocencio da Silva no llegó á ver los _Triunfos de Sagramor_, y se limita á copiar la escueta noticia de Barbosa:

_Triunfos de Sagramor, em que se tratão os feitos dos Cavalleiros da segunda Tavola Redonda. Dirigido al Principe D. Juan. Coimbra, por Juan Alvares. impresor del Rey._ 1554. fol.