Orígenes de la novela, Tomo III

Part 20

Chapter 203,747 wordsPublic domain

[8] No carece de curiosidad la historia de los precios que en ventas públicas ha obtenido. Apareció por primera vez en Londres en la subasta de la biblioteca de Ricardo Heber (1836), y fué tal la insensatez ó ligereza de los bibliófilos (desencantados quizá por la circunstancia del pliego falso) que fué vendido en la irrisoria cantidad de _dos libras y dos chelines_. El afortunado comprador fué Mr. de Soleinne, y en la venta de su riquísima colección dramática (1844) alcanzó ya esta _Celestina_ el precio de 409 francos, que pagó el Barón Taylor. Procedente de la biblioteca del Barón Seillière, fué subastada nuevamente en París (1890), llegando al precio de 2.700 francos. No sabemos si en aquella ocasión la adquirió el librero Quaritch, de Londres, que en su catálogo de 1895 la anunció en _145 libras esterlinas_. El bibliófilo inglés Mr. Alfredo W. Pollard es el actual poseedor de esta joya, que afortunadamente podemos disfrutar todos en la lindísima reimpresión que de ella ha hecho el Sr. Foulché-Delbosc, á quien se deben los mayores progresos que el estudio de la _Celestina_ ha logrado en estos últimos años. _Comedia de Calisto ᘔ Melibea_ (Burgos, 1499). _Reimpresión publicada por R. Foulché-Delbosc, 1902_ (_Macon, Protat hermanos, impresores_). En la _Revue Hispanique_, tomo IX, págs. 185-190, está minuciosamente descrito por el Sr. Foulché el incunable de Burgos.

[9] Brunet, en la quinta edición de su _Manuel du Libraire_ (1860), dice que la filigrana del papel en la última hoja deja leer la fecha de 1795. Pero en su estado actual no tiene tal fecha ni señal alguna, según asegura el Sr. Foulché-Delbosc, que le ha examinado más despacio que nadie.

[10] _Bemerkungen zur Celestina_ (_Revue Hispanique_, 1902, págs. 139-170).

[11] Siendo Alfonso de Proaza personaje de bastante importancia á principios del siglo XVI, especialmente como propagandista de la filosofía luliana, y habiendo sonado tanto su nombre en las controversias sobre la _Celestina_, parece natural que le dediquemos algunas líneas, en que procuraremos recoger, siguiendo el orden cronológico, las noticias que de él andan esparcidas en varios libros.

Su apellido indica que era natural ú oriundo de Asturias, aunque D. Nicolás Antonio le llama, y él propio se llamaba, _Asturicensis_, lo cual, en rigor, quiere decir natural de Astorga. Pero debe de ser una falta de latinidad, como observó bien el autor de la _Biblioteca Asturiana_, publicada por Gallardo (_Ensayo_, I, art. 457). Este manuscrito, fechado en 1782 y remitido al conde de Campomanes, no es más que el primer bosquejo de las _Memorias históricas del Principado de Asturias y Obispado de Oviedo_, que empezó á publicar en Tarragona, 1794, el canónigo D. Carlos González de Posada, no pasando desgraciadamente del primer tomo. Es fácil cerciorarse del común origen de ambos libros, sin más que cotejarlos. En su primer artículo, González Posada apenas había hecho más que traducir las breves líneas que Nicolás Antonio dedica á Proaza en la _Bibliotheca Nova_; pero en el segundo habló con mejores datos, que le proporcionó el erudito valenciano D. Francisco Borrull(A).

(Nota A: _Memorias Históricas del Principado de Asturias y Obispado de Oviedo. Juntábalas el Dr. D. Carlos González de Posada, canónigo de Tarragona, de la Real Academia de la Historia_... Tarragona, por Pedro Canals, 1794, pp. 120-124).

El nombre de Alfonso de Proaza suena por primera vez en sus coplas encomiásticas de la _Celestina_, ora se pusiesen en la hipotética edición de Salamanca, 1500, ora en la de Sevilla, 1501.

«Consta de los libros de Ayuntamiento de la ciudad de Valencia, llamados _Manuales_, que en 21 de octubre de 1504 fué nombrado por dicha ciudad catedrático de Retórica Alfonso de Proaza; que en 7 de mayo de 1505 se le reeligió para el año siguiente; que en 8 de septiembre del mismo año la ciudad loó y aprobó la obra que hizo en alabanza de la misma el reverendo Alfonso de Proaza, bachiller en Artes y familiar del obispo de Tarazona, D. Guillén Ramón de Moncada, y mandó que ninguno pudiera imprimir dicha obra sino la persona que quisiese el mismo Proaza...; que en 8 de enero de 1506 proveyó la ciudad que se le diera y colara el primer beneficio que vacare en la misma al reverendo Mosén Alfonso de Proaza, presbytero, etc.; que en 30 de mayo del mismo año fué reelegido catedrático de Retórica». (Nota comunicada por Borrull á González Posada.)

D. Francisco Ortí y Figuerola, en sus _Memorias históricas de la fundacion y progressos de la insigne Universidad de Valencia_ (Madrid, 1730), pág. 143 y siguientes, añade que «fué secretario del obispo de Tarazona, D. Gislenio (Guillén) Ramón de Moncada, y uno de los más fuertes defensores de la doctrina de Raymundo Lulio, que entonces se leía públicamente en la Universidad, y había en ella cátedra instituída para su lección con el honorario correspondiente, la cual duraba aun después de la mitad del siglo XVII, como lo escribe el Regente D. Lorenzo Mateu... El Maestro Proaza promovió esta doctrina con el mayor esfuerzo, haciendo varias ediciones de muchas obras de Raymundo Lulio, entre las quales imprimió la disputa que tuvo con Homar Sarraceno, y en su conclusión añadió unas actas del examen de la doctrina del mismo Raymundo. Hizo también el catálogo de sus obras, del qual, y del que formó después el juicioso Wadingo..., se valió D. Nicolás Antonio, añadiendo varias noticias que adquirió... Diferentes de estas ediciones dedicó el Maestro Proaza al Venerable Arzobispo Cardenal... Cisneros, y la última que hallamos dirigida por su cuydado es del año de 1519. Por esta fecha, y porque dice Escolano que leía Retórica en Valencia cerca del año de 1517, supongo que estuvo en esta enseñanza hasta el de 1517, en que entró _Alonso Ordóñez_, tal vez á instancia y proposición suya, y por haber sido substituto suyo en los años antecedentes, pues las ocupaciones de Proaza eran muchas y graves».

Hasta aquí Figuerola, el cual añade en otra parte que Alfonso Ordóñez fué reelegido para la cátedra de Retórica en 20 de mayo de 1518 y en el mismo mes de los años 1520 y 1521. Siendo tan vulgares el nombre y el patronímico, no hay que reparar mucho en su coincidencia con los del primer traductor italiano de la _Celestina_, pues nada tiene de verisímil (aunque no sea imposible) que quien en 1506 era familiar del papa Julio II fuera diez años después á desempeñar una cátedra de Retórica en el Estudio de Valencia.

Como meros apuntamientos cronológicos, citaré aquí las publicaciones que conozco de Alfonso de Proaza:

1505. _Oratio luculenta de laudibus Valentiae_... (Colofón: _In eadem inclyta urbe Valentia. Per Leonardum Hutz alemanum... anno messie incarnati MCCCCCV quarto idus novembris_). (Vid. Serrano Morales, _Diccionario de impresores valencianos_, p. 224). Entre las papeletas inéditas todavía de D. Bartolomé Gallardo, con las cuales ha de formarse el quinto tomo del _Ensayo_, hay una descripción muy detallada de este rarísimo opúsculo con algunos extractos. Contiene, además de la _Oratio_, algunas poesías latinas de Proaza (_Alphonsi de proaza ad divos Valentinae vrbis patronos Vincentium martyren invictissimum: et Vincentium Ferrer confessorem, Carmina saphica adonica atque dimetra iambica_); otras, también latinas, de un Gonzalo Ximenez, cordobés, bachiller en ambos derechos, y del balear Miguel Cossi; y finalmente, el _Romance heroico del mesmo Alonso de Proaza en lengua castellana sacado de la ya dicha latina oracion_, que es el mismo que luego se imprimió en el _Cancionero General_. Al fin del volumen se hallan unas estancias de arte mayor, de las cuales sólo transcribiremos la última, por la gran similitud que tiene con otra de las que puso en la _Celestina_:

DESCRIPCIÓN DEL TIEMPO EN QUE SE ACABÓ

En tiempo que el padre del triste Feton Por nuestro horizonte muy raudo pasaba, Y en frígido albergue hospicio le daba El Tésalo arquero, Centauro Quiron, Y retrogradando por otra region Mil y quinientas jornadas hiziera Con cinco despues que Cristo naciera, Fraguose el no bien fraguado sermon.

En el privilegio se llama á Alonso de Proaza «Bagiller en Arts, familiar del molt Reuerent don Guillem Ramon de Moncada, bisbe de Taraçona». Gaspar de Escolano, en su _Historia de Valencia_, tomo I, lib. V, cap. 29.º, col. 1117 y ss. de la primera edición (Valencia, 1610), pone traducidos varios trozos de este panegírico, pero equivocando el apellido y, al parecer, la patria del autor, á quien llama «Alfonso _Peraza_, Cathedratico de Retorica, _de nación Andaluz_». Acaso procederá la equivocación de haber un Luis de Peraza, historiador de Sevilla; pero tampoco tendría nada de extraño que Alonso de Proaza, asturiano de origen, hubiese nacido en Andalucía.

1510. _Disputatio Raymundi Lulli et Homerii Saraceni, primo habita inter eos in urbe Bugiae Sermone Arabico, postea translata in Latinum ab eodem Lullo... Valentiae, per Ioannem Gofredum_ (Juan Jofre). Cuidó de esta edición Alonso de Proaza, y escribió la epístola dedicatoria al noble genovés Bartolomeo Gentili (el Bertomeu Gentil del _Cancionero General_). Contiene además este raro libro otros dos tratados lulianos, el _De Demonstratione per aequiparantiam_ y la _Disputatio quinque hominum sapientum_.

A este mismo año de 1510 corresponde la más antigua de las ediciones hasta ahora conocidas de las _Sergas de Esplandián_, famoso libro de Caballerías, del regidor Montalvo. Esta edición, acabada de imprimir en Sevilla por maestre Jacobo Cromberger á 31 de julio de 1510, está descrita con el núm. 3331 en el _Registrum_ de D. Fernando Colón. Por esta descripción sabemos que el libro tenía al fin, como todas las ediciones posteriores, unas coplas de Alonso de Proaza, que comienzan «Los claros ingenios...». Estas coplas son seis octavas de arte mayor, análogas en todo á las que puso en la _Celestina_:

Aquí se demuestran, la pluma en la mano, Los grandes primores del alto decir, Las lindas maneras del bien escrebir, La cumbre del nuestro vulgar castellano; Al claro orador y cónsul romano Agora mandara su gloria callar, Aquí la gran fama pudiera cesar Del nuestro retórico Quintilïano.

También en este caso se titula Alonso de Proaza «corrector de la impresión»; pero ¿qué edición del _Esplandián_ es la que corrigió verdaderamente? No creo que fuese la sevillana de 1510, sino otra más antigua, porque él en ese tiempo residía en Valencia.

1511. En el _Cancionero General_ de Hernando del Castillo, impreso en Valencia por Cristóbal Hofman, hay seis poesías del bachiller Alonso de Proaza, que tienen los núms. 25, 35, 477, 778, 791 y 793 en la reimpresión de los Bibliófilos Españoles. La más curiosa es el _Romance en loor de la ciudad de Valencia_, que reprodujo Durán en su _Romancero General_, tomo II (núm. 1369). Es un resumen de su oración latina, con la cual fué impreso. El colector Castillo, que dirige á Proaza dos preguntas rimadas, da testimonio de la reputación científica de que gozaba entre sus contemporáneos:

A vos que soys prima de los inuentores Y todo saber en vos resplandesce: A vos a quien grandes, medianos, menores, Vienen pidiendo de vuestros fauores, Y lleuan cumplido lo que les fallesce... .......................................................... Discreto, prudente en metros y prosa, A quien s'endereçan mis simples razones, A vos qu'en el texto desnudo sin glosa, Sin que se pueda sentir otra cosa, Moueys grandes dubdas y altas quistiones.

1512. Publicó en Valencia, imprenta de Jorge Castilla, el _Liber correlativorum innatorum_ de Raimundo Lulio (Vid. N. Antonio, _Bibliotheca Vetus_, tomo II, lib. IX, cap. III, párrafo 89).

1513. Se hace mención de Alonso de Proaza en una carta interesantísima del Cardenal Cisneros á los Jurados de la Ciudad y Reino de Mallorca: «El _Secretario_ Alonso de Proaza me embió su carta, y el traslado de los títulos y privilegios de aquella doctrina del Maestro Ramon Lull, Doctor Iluminadissimo, y he avido mui grande plazer de verlos, y de todo lo que sobre esto me escriven; porque de verdad yo tengo mucha aficion á todas sus obras, porque son de mucha dotrina y provecho; y assi crean, que en todo quanto yo pudiere las tengo de favorecer y trabajar cómo se publique y se lea por todos los Estudios... Y porque _al bachiller Proaza escrivo más largo sobre todo_, no digo aqui más de remitirme a lo que él de mi parte les escriviera: yo les ruego que le den entera fé. De Alcalá, á 8 de octubre de 1513».

Esta epístola, sacada del libro de _Cartas Missivas_ del Archivo municipal de Mallorca y registrada en el proceso de beatificación de 1612, fué publicada por el P. Custurer en sus _Disertaciones históricas del Beato Raymundo Lulio_ (Mallorca, 1700, pág. 364). Además de lo que importa para la historia del lulismo, nos presenta á Alonso de Proaza como hombre de confianza del gran Cardenal, que sostenía con él correspondencia directa.

1514. En la segunda edición del _Cancionero General_, hecha en Valencia por Jorge Costilla, se añade una poesía de Alonso de Proaza en loor de la bienaventurada Sta. Catalina (núm. 25 en el apéndice de la edición de los Bibliófilos).

1515. _Ars inventiva veritatis. Tabula generalis. Commentum in easdem ipsius Raymundi... Prima impressio per Didacum de Gumiel in inclyta civitate Valentia die XII mēsis Februarii. Anno vero christianae salutis decimo quinto supra millesimum._

Estos tres libros lulianos, de los cuales el tercero se conoce también con el título de _Ars expositiva, seu lectura super artem inventivam et tabulam generalem_, fueron publicados por Alonso de Proaza en un solo volumen, en folio, á dos columnas, de 219 hojas numeradas y 7 de preliminares. Está dedicado al Cardenal Cisneros, bajo cuyos auspicios se hizo la edición. Alonso de Proaza tradujo al latín la _Lectura_, y añadió un catálogo metódico y por materias de las obras de Lulio. (Cf. Littré, tomo 29 de la _Histoire Littéraire de la France_, pp. 182-183, 196-197.)

1519. A este año pertenecen, según D. Nicolás Antonio, otras dos ediciones lulianas, impresas en Valencia por Jorge Costilla, el _Liber de ascensu et descensu intellectus_ y la _Logica Nova_. Pero el P. Custurer (_Disertaciones_, p. 603), á quien como especialista en la materia hemos de suponer más enterado, las atribuye al año 1512, y cita un ejemplar existente en la Biblioteca de Montesión (hoy Provincial de Mallorca). Pudiera tratarse de ediciones distintas, pero no parece creíble, porque en 1518 Jorge Costilla había trasladado sus prensas á Murcia, y no volvió á establecerse en Valencia hasta el año de 1520.

Alfonso de Proaza fué también autor dramático.

En el _Registrum_ de D. Fernando Colón figura con el número 12.987 _Alfonsi de Proaza, Farsa, en coplas S._ (¿Sevilla?). Empezaba:

O qué valles tan lucidos. O qué chapados pradales...

De esta pieza, como de tantas otras, no queda más memoria que el apuntamiento de Colón (véase la magnífica edición en facsímile del _Registrum_ publicada por el benemérito hispanista Mr. Archer M. Huntington). Los dos primeros versos de la _farsa_ de Proaza corresponden exactamente á los de otra farsa de Alonso de Salaya, que afortunadamente existe, y de la cual tenemos copia. ¿Serían ambas obrillas una misma, atribuida á dos autores?

Estos datos, con ser tan exiguos, aclaran un poco la fisonomía del personaje. En su juventud, como otros humanistas trashumantes, tuvo que ganarse la vida corrigiendo pruebas de imprenta. Más adelante, su cátedra de Retórica, el oficio de secretario del obispo de Tarazona, su ferviente lulismo, que no pudo menos de hacerle grato á los mallorquines, y sobre todo la protección de Cisneros, mejoraron sin duda su condición, pero no le harían perder sus antiguas aficiones. Sin nota de temeridad puede sospecharse que no fué ajeno á la edición valenciana de la _Celestina_, salida en las prensas de Juan Jofre (utilizadas por él mismo para alguna de sus tareas), y que no sólo consintió, sino que probablemente sugirió la idea de reproducir el colofón de Salamanca, donde se «descriue el tiempo y lugar en que la obra _primeramente se imprimió acabada_». Todo esto me parece natural y sin visos de superchería.

[12] _Comedia de Calisto y Melibea_ (_Unico texto auténtico de la «Celestina»_). Macon, Protat hermanos, impresores, 1900. Forma parte de la _Bibliotheca Hispanica_.

[13] Después de los versos acrósticos hay un segundo título, que no sabemos si es anterior ó posterior al primero: «Siguese la comedia de Calisto y Melibea, compuesta en reprehension de los locos enamorados, que vencidos de su desordenado apetito a sus amigos llaman z dizen ser su dios. Assi mesmo fecha en auiso de los engaños de las alcahuetas ᘔ malos ᘔ lisonjeros siruientes».

[14] Entiéndase _oí_.

[15] El origen de este prólogo se dirá cuando tratemos de las fuentes de la _Celestina_.

[16] En vez de _conquistas_ es probable que el autor escribiese «_conquestas_» (disputas).

[17] _Revue Hispanique_, 1900, pág. 42.

[18] _Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos_, tercera época, tomo VI. Enero á junio de 1902, páginas 245-299. _Noticias biográficas de Fernando de Rojas, autor de la Celestina, y del impresor Juan de Lucena._ Con un facsímile de la declaración de Alvaro de Montalbán, y un calco de la firma autógrafa de Catalina de Rojas.

[19] Hombre de temple debió de ser el bachiller Rojas, y que no se recataba de manifestar sus convicciones. En la misma _Tragicomedia_ (aucto VII) alude con intensa ironía á los procedimientos inquisitoriales y manifiesta su predilección por la justicia ordinaria. Después de contar Celestina cómo salió á la vergüenza castigada por bruja su amiga Claudina, la madre de Pármeno, la interrumpe éste: «Verdad es lo que dizes, pero _esso no fue por justicia_», y Celestina le replica. «Calla, bouo; _poco sabes de achaque de iglesia, e quánto es mejor por mano de justicia que de otra manera_; sabialo mejor el cura, que Dios aya, que viniendola a consolar, dixo que la sancta Escriptura tenia que bienaventurados eran los que padescian persecucion por la justicia, e que aquéllos poseerian el reyno de los cielos. Mira si es mucho passar algo en este mundo por gozar de la gloria del otro; e mas que, segun todos dezian, _a tuerto e sin razon, e con falsos testigos e recios tormentos, la hizieron aquella vez confesar lo que no era_... Asi que, todo esto passó tu buena madre acá, deuemos creer que le daria Dios buen pago allá, si es verdad lo que nuestro cura nos dixo».

Esta genial y desenfadada libertad no es incompatible con la más exquisita prudencia, y á Rojas, que como escritor es tan vigoroso y tan sereno á un tiempo, no podían faltarle en la vida las mismas condiciones que tuvo en el arte. Gracias á ellas pudo esquivar, aunque no _sin sospecha_, la persecución de los de su raza.

[20] Acaso no está puesta sin misterio la edad de Calisto en el _aucto IV_: «Podra ser, señora, de _veynte e tres años_, que aquí está Celestina que le vido nacer y le tomó á los pies de su madre».

[21] Véase lo que más adelante decimos de la _Comedia Philodoxos_.

[22] Vid. A. Morel-Fatio (_Romanía_, 1897, págs. 324 á 326), con ocasión de dar cuenta de un artículo de C. A. Eggert (_Zur Frage der Urheberschaft der Celestina_ en el _Zeitschrift für romanische Philologie_).

[23] Son raras en la _Celestina_ las alusiones á costumbres jurídicas, pero he notado dos ó tres bastante curiosas.

«Es necesario (dice la misma Celestina) que el buen procurador ponga de su casa algun trabaxo, algunas fingidas razones, algunos sofísticos actos; yr e venir a juyzio, avnque resciba malas palabras del juez, siquiera por los presentes que lo vieren, no digan que se gana holgando el salario.» (_Aucto III._)

El monólogo de Calisto en el _aucto XIV_ contra el juez que mandó tan ejecutivamente descabezar á sus criados, testifica en su primera parte el desprecio de la justicia que hacían en los días anárquicos de Enrique IV los hombres poderosos y turbulentos, convirtiéndola en función doméstica de viles paniaguados suyos; en la segunda, el autor, como hombre de ley, restablece la verdadera noción de las cosas y da la razón al juez, por boca del mismo irritado mancebo: «O cruel juez, e qué mal pago me has dado _del pan que de mi padre comiste! Yo pensaua que pudiera con tu fauor matar mill hombres sin temor de castigo_, iniquo falsario, perseguidor de verdad, _hombre de baxo suelo_. Bien diran de ti, que te hizo alcalde mengua de hombres buenos. _Miraras que tú e los que matastes, en servir a mis passados e a mí, erades compañeros_; mas quando el vil está rico no tiene pariente ni amigo. ¿Quién pensara que tú me auias de destruyr?... Tú eres público delincuente e mataste a los que son priuados...

«Pero qué digo? Con quién hablo? Estoy en mi seso? Qué es esto, Calisto?... Con quién lo has? Torna en ti; mira que nunca los absentes se hallaron justos; oye entrambas partes para sentenciar. _No vees que por executar la justicia no auia de mirar amistad, ni deudo, ni criança? No miras que la ley tiene de ser ygual a todos?_ Mira que Rómulo, el primer cimentador de Roma, mató a su propio hermano porque la ordenada ley traspassó. Mira á Torcato, romano, cómo mató á su hijo porque excedió la tribunicia constitucion; otros muchos hizieron lo mismo».

Quizá este monólogo es inoportuno en la situación en que Calisto se encuentra, pero no lo es para el conocimiento de las ideas de su autor, y aun las mismas citas clásicas delatan al alumno ó profesor de jurisprudencia romana. Este trozo es de los añadidos en 1502.

[24] Esto es, pan ázimo, sin levadura.

[25] Fiesta de los tabernáculos.

[26] _Historia de Talavera, antigua Elbora de los Carpetanos, póstuma: escribióla en borrador el Lic. Cosme Gomez de Tejada de los Reyes. Sacóla en limpio Fr. Alonso de Ajofrin, profeso del Monasterio de Sta. Catalina, orden de S. Gerónimo_ (Ms. 2039 de la Biblioteca Nacional).

[27] _Salamanca_ en vez de _Talavera_, lo cual ha extraviado á los investigadores por no encontrarse en Salamanca ningún alcalde mayor que llevase el nombre de Fernando de Rojas. Vid. Cañete, en su prólogo á las _Farsas_ y _Églogas de Lucas Fernández_ (Madrid, 1867), pp. VIII y IX. El error de copia procede de Gallardo, según he comprobado en sus papeletas autógrafas.

[28] Alusión evidente á los prosélitos del culteranismo, á quienes satirizó el mismo Tejada en su _León Prodigioso_ (1636).

[29] Indivisible.

[30] Noticia comunicada al Sr. Serrano por D. Luis Jiménez de la Llave, correspondiente de la Academia de la Historia en Talavera, y fundada probablemente en documentos del Archivo Municipal.

[31] _Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos_, 3.ª época, tomo VI, pp. 295-299.

[32] _Discursos leídos ante la Real Academia de la Historia, en la recepción pública del Excelentísimo Sr. D. Fermín Caballero._ Madrid, Imp. del Colegio de Sordo-Mudos, 1866, pág. 30.

[33] Ha tenido la bondad de enviarme la transcripción de este pasaje el R. P. Fr. Guillermo Antolín, O. S. A., dignísimo bibliotecario del Escorial, donde existe el códice original de las _Relaciones_, del cual tenemos copia en la Academia de la Historia.

[34] Algunos le han confundido con un _Fernando de Rojas, vecino de Toledo_, que se encuentra entre los exceptuados de la amnistía ó lista de perdón que dió Carlos V en 28 de octubre de 1522. Puede verse dicho documento en los apéndices de la traducción que D. José Quevedo, bibliotecario del Escorial, publicó en 1840 de los diálogos _De Motu Hispaniae_ de Juan Maldonado, pág. 346. El nombre de _Fernando de Rojas_ está á continuación del de otro Rojas (Francisco), vecino de Toledo. Nuestro Rojas era ya vecino de Talavera en 1517, y continuaba siéndolo en 1525. Aunque no es materialmente imposible colocar entre ambas fechas el episodio revolucionario, todo induce á creer que se trata de distinta persona.

Nada podemos decir de un _Fernando de Rojas_, autor de una insignificante poesía contenida en un códice de la Biblioteca del Real Palacio (publicada en la _Revue Hispanique_, IX, p. 172).