Nuestra Pampa; libro de lectura
Part 11
“Los ánimos estaban excitados; los emisarios hacían circular malas noticias. Hubo un momento en que se suspendió el remate. El almuerzo no fué alegre. Había algo que flotaba en el ambiente; abatimiento, desconfianza; no sé lo que era.”
Pero de pronto, alguien lanzó un grito: “¡Llega gente a caballo!” “Son indios” dijeron algunos. “No; son coches; vienen al remate".
“En efecto: en el lejano horizonte se destacaba un punto negro envuelto en una nube de polvo. Los concurrentes miraban todos para aquel lado. El señor Ch. tenía noticias de que las cuadrillas del Pacífico, debían llegar a las diez de la mañana; eran las dos de la tarde; tal vez por la falta de caballada no podrían llegar. Poco a poco se divisaron las mulas y los carros cargados de carpas y herramientas para dar principio al terraplenamiento de la línea. 1.700 hombres, bajo la dirección del ingeniero don Tomás A., realzaron los ánimos y todo fué a las mil maravillas.
“Este fué el principio de la fundación, el principio de una era de trabajo y de verdadero orgullo para aquellos que como yo, olvidaron la gran ciudad de Buenos Aires y las comodidades de la vida, entregándonos a una vida activa y de trabajo, llenos de júbilo, cuando todos los días al amanecer veíamos levantar cuatro tirantes formando un cuadrado o un cuadrilongo, y días más tarde quedaban cubiertos con chapas, siendo un nuevo poblador que venía a radicarse lleno de vivas esperanzas".
VOCABULARIO
="Packing house".= (Expresión inglesa). Frigorífico. Casa para el embalaje de la carne. (Pronúnciase: “paquin jaus”).
=Armour.= Famoso frigorífico de Chicago, con ramificaciones comerciales en todo el mundo.
=Lacustre.= Relativo a los lagos.
=Retrotrayendo.= De “retrotraer”: fingir que una cosa sucedió en época anterior a la real.
=Agiotaje.= Especulación abusiva.
=Lonjista.= Tratante en negocios o especulador.
=Oteando.= De “otear”: escrutar, escudriñar, registrar, inspeccionar, examinar.
=Etnográfico.= De “etnografía”: Descripción de los pueblos, razas o naciones.
=Tren de balasto.= Se designa así al tren de carga que no tiene materiales que arrastrar y que, en consecuencia, se destina a cualquier carga para que no arrastre vagones vacíos.
FLORECIMIENTO URBANO
Hasta aquí la interesante descripción del señor P., tan gráfica como llena de sencilla emoción. Así fueron los prodromos de Pico. La pequeña población comienza a tomar contornos, a edilizarse con rapidez vertiginosa. Los solares fueron vendidos desde 25 centavos a 2 pesos el metro cuadrado; las quintas, desde 85 pesos a 300 y las chacras desde 58 a 92. El ferrocarril del Oeste comenzó a descargar diariamente sus convoyes con materiales de construcción. Brotaron casas y galpones como por obra de magia. Cuatro hornos de ladrillos, iniciados a renglón seguido de los primeros remates, no daban abasto para satisfacer las exigencias del florecimiento urbano, sin precedentes en el territorio, por su celeridad. Y como todo fué obra de la improvisación, no faltaron tampoco, los trances angustiosos que pusieron su nota de incertidumbre en el espíritu de los valientes pobladores. El trazado del ferrocarril Pacífico, a punto estuvo de sufrir una transformación, llevando su paso a nivel con el Oeste, a dos leguas de Pico o sea en el deslinde de Las Liebres. Felizmente, primó el buen criterio de la empresa y el cruce vino a favorecer la incipiente población, poniéndola en contacto con los puertos de Bahía Blanca. Diez y ocho meses después de la fundación de Pico, este ferrocarril inaugura la línea con su servicio regular de pasajeros y carga. A partir de esa fecha, toma la población un incremento considerable. Y mientras el centro urbano se intensifica y se embellece, las colonias circunvecinas, acrecientan sus labores, se pueblan y se subdividen.
Veamos lo que nos dice el primer colonizador de Pico, don Isidoro J. B. B., uno de los hombres más caracterizados y progresistas de Pico:
--Con motivo de un negocio de campo, entré en relación con el señor Eduardo Ch., quien conocía perfectamente este territorio y de acuerdo con él vine a revisar los campos de la sección primera, pernoctando en la estancia Las Liebres, del malogrado doctor Quintana, cuyo encargado me facilitó amablemente los medios necesarios para llenar mi cometido.
“La primera impresión que tuve de estos campos, a decir la verdad, no fué del todo agradable. La falta de pastos tiernos, en primer lugar, escasez de humus en la primera capa, me desalentaban: pero noté que a ocho o diez centímetros de profundidad, en un terreno cultivado, a pesar de los tres o cuatro meses que no llovía, subsistía una regular humedad. Comprendí entonces la bondad para el trigo, de estas tierras arenosas; en primer término, por cuanto mantienen la humedad en tiempo de sequía prolongada, permitiendo la filtración del agua en caso de exceso de lluvia.
“Por último, tuve una prueba más decisiva y me permito citarla. A pocas cuadras de la estancia Las Liebres, había una pequeña parva que más bien parecía un montón de yuyos. Por un peón supe que aquello era trigo cosechado en el año anterior, que quedó sin trillar, por falta de máquinas. En seguida me trasladé al lugar de la parva y del interior de la misma saqué un manojo de espigas. Fué para mí una grata sorpresa constatar la calidad superior a todos mis cálculos; era un trigo húngaro, de un color y peso, para mí desconocido en la provincia de Santa Fe. Me es grato, en este momento, dejar constancia que dicho hallazgo me llenó de entusiasmo.
“Regresé en seguida a Buenos Aires para firmar el contrato de arrendamiento, conjuntamente con el señor Ch., de la colonia La Argentina, del señor Antonio D.
“El año 1906 se fundaron las colonias Belbedere, Itálica, Las Liebres, etc. En 1907, se incorporaron las colonias Malvicino y colonia Dora. En 1905, sólo el señor José B. sembró unas treinta hectáreas de trigo, con un peso específico de 81 y 83 kilógramos por hectólitro y un rinde de 650 kilógramos por hectárea. Los demás colonos sembraron maíz con resultados poco satisfactorios.
“¿Cómo se explica que en los primeros años se obtuvo trigo de muy buena calidad y peso específico, producción que hoy no se consigue? La contestación, por lo general, es la siguiente: “Tierra vieja, cansada". Verdad es que ya no tiene la cantidad de humus, arcilla, silice, calcáreo, etcétera, que tenía los primeros años de su cultivo: pero también es cierto que el resultado poco satisfactorio obtenido en estos últimos años, sobre todo en calidad y peso específico, a pesar de las abundantes lluvias caídas, no es del todo culpa de la tierra, si no de muchas causas, y ocuparía demasiado tiempo en explicarlas en la forma debida. La mayor parte de los colonos preparan con una sola reja la tierra destinada a la siembra de los cereales, unos por abarcar más de lo que pueden, otros por inexperiencia y otros por falta de elementos: resultando, por esta causa que las tierras cultivadas temprano, si bien entierran cuanto yuyo o maciegas hay en el campo, raros son los años que no nazcan al poco tiempo, el trigo quedado en el rastrojo: y a pesar que el agricultor siembra con sembradoras de discos, ese trigo, que vulgarmente se llama “guacho”, no se extirpa, al contrario; se desarrolla con más vigor, cubriendo de tal modo el trigo recién nacido, que en retazos lo ahoga casi por completo.”
No pueden ser más interesantes estos preliminares hondamente vinculados al progreso de la región. Con hombres de esta laya, emprendedores, tenaces, inteligentes, el porvenir de Pico estaba asegurado.
El desenvolvimiento demográfico y la vida social, reclamaron, bien luego, apremiosas atenciones urbanas. Seis años después--el primero de febrero de 1912--el gobierno federal, le acuerda el derecho de municipalidad propia, dilatando injustificadamente una autonomía bien ganada con prestigios propios.
De entonces acá, la cosa pública ha estado en manos de buenos munícipes. Hoy Pico cuenta con más de 7.000 habitantes en su éjido urbano, y 15.000 con su Departamento de cien leguas. Tiene sus calles abovedadas y arborizadas de ligustros. Posee una sucursal del Banco de la Nación y una importante sociedad de seguros contra el granizo--“La Pampa"--mercado, hospital, buenos hoteles, escuelas del Estado y particulares, dos salas-teatro, una hermosa plaza pública, donde la gratitud popular--¡bella ofrenda!--ha levantado el busto de Alsina; fábricas de mosaicos, de jabón, de hielo, de pastas alimenticias, fideos, etc.; fuertes y bien acreditadas casas de comercio, cuatro remate-ferias; luz eléctrica y teléfono, periódicos, biblioteca pública y oficina municipal de trabajo. Y como si esto no fuera un síntoma definitivo de su prosperidad, en sus praderas vecinas pacen más de 50.000 cabezas de bovinos, 80.000 lanares y 15.000 yeguarizos, tecnificados con alta mestización.
Así ha iniciado su infancia Pico, esta Kansas City de la República Argentina. Hoy tiene 7.000 habitantes. ¿Cuántos tendrá de aquí a un par de décadas? Si nuestro deseo augural puede encarnarse un día, basta recordar que Kansas City tenía en 1860 ocho mil habitantes, y treinta años después, excedía de doscientos millares...
VOCABULARIO
=Prodromo.= Introducción a algún trabajo o estudios. Por extensión: preliminar.
=Incertidumbre.= Duda, irresolución, indecisión.
=Laya.= Calidad, clase, especie, género, calaña.
=Demográfico.= De “demografía”: descripción de los pueblos desde el punto de vista de la población, domicilio, edades, profesiones, etc.
=Munícipes.= Municipales, miembros de concejo municipal, ediles.
=Ofrenda.= Dádiva o servicio en muestra de gratitud o amor.
=Década.= Período de diez años.
UN DIA DE AGITACION ELECTORAL
Conocimos a Pico en un momento de intensa agitación política: a raíz de las elecciones municipales del 2 de septiembre. Y por cierto que ninguna hora más propicia para compenetrarnos de su alma de pueblo nuevo, de sus pasiones, de su vitalidad. Teníamos mentas ya de su espíritu localista, trabajado por la propia noción de una prosperidad vecinal, hija del esfuerzo, sin padrinazgos oficiales ni rodrigones.
--Los de Pico--nos habían dicho en alguna parte de la Pampa--son rumbosos y soberbios... ¡Y cuidado si usted no les cae en gracia! Va a tener que salir más ligero que volando...
No nos inquietó la advertencia, acostumbrados a gastar nuestro escaso don de gentes y dejar en el camino, siempre que sea posible, un amable sedimento de nuestra personalidad. Nos supo a ingenua emulación simplemente. “¡Vaya!--pensamos:--es el caso de los parientes pobres que siempre están protestando a regañadientes por la ventura del pariente con plata...”
Y fuímos a Pico.
El emporio comercial, advertido no bien se desciende del tren, se había trocado en un comité político. Tres fracciones--dos de ellas con etiqueta nacional y una independiente--disputaban las posiciones comunales. El movimiento político que iba a dirimirse en los comicios al día siguiente de nuestro arribo, concentraba en absoluto la atención pública. Era otro el Pico de esta hora excepcional. La gimnasia de cuatro meses en agitados prolegómenos electorales, había puesto en tensión los ánimos y avivado pasiones, como si el alegato puesto en juego, fuera el único recurso vital del municipio.
Seríamos injustos si dijéramos--argentinos sobre todo--que esta característica, nueva en la tranquila población, movió nuestra censura. Al contrario: nos gustó el torneo, no sólo por la tonificante pasión puesta en el ensayo, sino porque nos habló claro sobre el Pico capacitado para defender sus intereses y regirse solo, signo elocuente de preparación para su futuro augural.
A partir de mayo, en que se iniciaron las maniobras con balas de fogueo--vale decir, con mesurados boletines--la agitación política había ido subiendo de tono. Las primeras manifestaciones de la palabra escrita, ponen en juego la más bella convicción doctrinaria. “Más que una entidad política, este comité--decía una de las fracciones--es una agrupación de vecinos que se ha decidido a defender los intereses generales, segura de que en esta forma defiende los suyos propios. El atraso y la miseria de un pueblo, no constituye porvenir para nadie particularmente, porque la prosperidad individual en todas partes, es simplemente consecuencia de la prosperidad colectiva. Es de obtusos suponer que alguien pueda enriquecerse en una localidad destruída. Por consiguiente, queremos acabar con todos esos mezquinos afanes de preponderancia y usufructo vedado, consolidando la situación sobre los cimientos de una municipalidad libre, trabajadora, honesta y capaz.”
A los disparos con pólvora sola, siguen los cartuchos de perdigón. La prensa local se acoraza y desde los minaretes lanza su fuego cerrado contra el bando rival. Algunas hojas sueltas, que coleccionamos oportunamente, nos encantan por sus premisas doctrinarias, verdaderos artículos que figurarían sin desdoro como editoriales de cualquiera de nuestros grandes rotativos. Otras--facturas de cargazón--escritas por manos, si no más expertas en achaques de pluma, más hábiles en muñequeos electorales, se prodigan en dicterios de léxico pesado, sabedoras de aquello de que “el que más grita es el que más se hace oír". Algunas de un lirismo simpático: otras, de una desconcertante procacidad. No faltan los versos satirizantes, donde la musa juguetona de la localidad, vuelca todo su ingenio para ridiculizar a los candidatos de la fracción contraria. Y de entre el fárrago de hojas impresas que salen a la calle cada diez minutos, agresivas las más, o llenas de ditirambos para sus parciales, no falta la palabra de cordura, el consejo doctoral, que se extiende como un bálsamo sobre las rozaduras del ambiente. No podemos excusarnos a la tentación de transcribir este recordatorio, que se nos antoja una evangélica electoral, síntesis clarísima y completa de la ley, y que puede servir de formulario para todas las agrupaciones municipales del país que aspiren de veras al bienestar de la comuna.
“Señor... Tenemos el agrado de comunicarle que a usted le corresponde votar en la mesa número..., situada en la escuela número..., calle tal, etc.
“Le recordamos, al propio tiempo, que el voto es absolutamente secreto. Nadie puede saber, si usted mismo no lo dice, por quién ha sufragado.
“La ley garantiza al ciudadano una libertad tan amplia, que la íntima voluntad puede imponerse por encima de todos los compromisos personales. Es cuestión que usted sea o no hombre de conciencia.
“Reflexione usted tranquilamente. Como parte del vecindario, tenga en cuenta la conveniencia colectiva y apoye a los hombres que por sus dotes de inteligencia, de moral y de labor, puedan hacer un buen gobierno y dar impulso al progreso general de Pico.
“Le adjuntamos la lista de nuestros candidatos con el fin de que usted los conozca y esté habilitado para discutirlos. No pedimos su voto, no presionamos su ánimo, porque tenemos aspiraciones de que la justicia se cumpla y como ciudadanos emancipados, deseamos la libertad de conciencia.
“Tenga usted carácter. Sea usted dueño de sus decisiones. No descienda usted a la condición menguada del que no sabe lo que hace.
“Vote usted digna, altiva, noblemente.”
De la lucha álgida, nació la apelación a cortes. Y el gobierno central se vió en la necesidad de ejercer su representación por medio de un emisario, con facultades tan exiguas como pudiera tenerlas un mero espectador. Se explica entonces, que aquellas agrupaciones, caldeadas por el ejercicio del comité, y que habían solicitado una “panacea” para los males eleccionarios, concentraran sus mandobles sobre el comisionado federal, incapacitado para distribuir la razón equitativa, de acuerdo con la ley. Sin duda alguna, no deben achacarse al ministerio del interior los actos derivados de la representación--ya que una acción ajena a las decisiones autónomas del municipio, debía limitarse a escrutar, nunca a dirimir;--y si alguna actitud ostensible y bien quista asumió el poder central, fué disponer en Pico la constitución del juez letrado, quién bajó de Santa Rosa y con dignidad consular rodeó al acto eleccionario de los mejores prestigios.
¡Y han de perdurar en Pico los recuerdos de esta afanosa lucha electoral! Todos los elementos de locomoción se pusieron al servicio de los comités. Más de setenta automóviles cruzaron como exalaciones, durante el día, las calles del municipio conduciendo electores. Y es de fama, según los mentideros oficiosos, que alcanzaron a 80.000 pesos en cifras redondas, los dineros gastados durante todo el proceso electoral. Damos los guarismos en la seguridad de que no han de alarmarse ni los estadounidenses maestros de democracia, ni algunos de nuestros políticos de vieja cepa, acostumbrados a concurrir a los actos comiciales con la rosada libreta de cheques...
Las primeras horas de la mañana las gastamos en el incesante tragín de los comicios a la comisaria, a los comités y al hotel, constituído en cuartel general del comisionado. Después, cuando se estableció la corriente electoral de ir y venir de sufragantes, en una rutina sin incidentes de consideración, fuímos a respirar el aire de las afueras, bajo el cielo de una tarde plomiza y templada. Nos atrajo el hospital, sito en el aledaño y donde una benemérita corporación derrama a manos llenas la simiente de la filantropía y la bondad.
Visitamos después las quintas. Fueron revelaciones aquellos huertos levantando sus árboles porfiados contra las inclemencias del pampero, que suele ser recio y hostil. Aquel espectáculo venía a poner la última nota propicia sobre los destinos de Pico: mieses, ganados, huertas... Tibia y buena era la tarde. En el corazón del municipio, jugaban su apasionada partida los hombres, cuyas rozaduras desaparecerían bien pronto bajo la acción niveladora del trabajo. En los huertos se vestían de yemas los durazneros...
VOCABULARIO
=Rodrigones.= Sustentos, apoyos, compañeros.
=Rumbosos.= Desprendidos, liberales, muníficos, espléndidos.
=Emulación.= Sentimiento noble que incita a imitar y sobrepasar la acción de los demás.
=Regañadientes (A).= Por lo bajo; murmurando.
=Alegato.= Cualquier alegación, verbal o por escrito.
=Balas de fogueo.= Balas de ensayo, con pólvora pero sin proyectil.
=Minaretes.= En sentido figurado; pequeñas torres en lo alto de los edificios y que antiguamente se usaban como parapetos para defender una posición.
=Dicterios.= Dicho mordaz, grosero, picante.
=Rotativos.= Los grandes diarios que usan máquinas impresoras “rotativas".
=Ditirambo.= Expresión elogiosa.
=Satirizante.= Cualquier dicho agudo, picante, incisivo, hiriente, amargo.
=Exiguo.= Pequeño, escaso, reducido.
=Procacidad.= Desvergüenza, impudicia, insolencia.
=Panacea.= Remedio universal.
=Mandoble.= Golpe recio; reprimenda fuerte y severa.
=Autónomas.= Que conservan autonomía, es decir, el derecho de gobernarse por sí solas, sin intromisión ni auxilio extraño.
=Bien quista.= Bien querida, mirada, reputada, estimada, etc.
=Guarismo.= Número, cantidad expresada por cifras.
=Aledano.= Confín, término, límite.
LA ZONA RURAL
Con el día siguiente, renacía el espíritu de labor. Recobraba su aspecto habitual el vecindario. Se iniciaba el éxodo a la campaña, con aquella población inestable que había acudido a jugar la suerte municipal del pueblo. Se desahogaban un tanto los hoteles, y las noches del cinematógrafo volvían a concentrar sus contertulios. Buenas o malas, las nuevas autoridades quedaban con la carga de la cosa pública. Se despertaba, por fin, de la pesadilla...
Nosotros buscaríamos, mientras tanto, argumentos para justificar aquel progreso tan significativo y tan franco. El templo de Mercurio nos daría un poco de luz para seguir en el sendero. Y fuímos al Banco de la Nación.
--Esta sucursal--nos dice su gerente--sirve a los departamentos de Maracó, Trenel, Quemú-Quemú y Conhello, en la Pampa, y al partido de Rivadavia en la provincia de Buenos Aires; es decir, una zona que comprende cuatro pueblos de importancia y treinta y una estaciones de ferrocarril, con un total de 37.000 habitantes. Fué establecida en abril de 1909.
“Mi constante acción--agrega--se ha concentrado alrededor de la necesidad que hay de vincular el colono directamente a la institución, evitando los intermediarios. Y puedo asegurarle que he logrado mucho en este sentido. El colono ha sido reacio hasta el presente, porque se vió obligado siempre a ser un cliente indirecto. El comerciante era el mediador inveterado. Su acción y su responsabilidad con el Banco, son inmediatas ahora. La condición de los préstamos con garantía de prenda agraria, ha venido a librar al colono de compromisos absorcivos y a tonificar su temperamente moral, mediante la obligación directa con la institución que le proporciona los recursos necesarios. Este “modus operandi” ha fomentado en el chacarero un sentimiento respetuoso hacia el Banco, que le mantiene siempre bien dispuesto para cumplir con sus obligaciones.”
--¿Y en qué condiciones cultivan estos colonos?
--Arriendan la tierra, generalmente a plazos reducidos, sin la más remota creencia de que la han de poseer en propiedad algún día. Siembran grandes extensiones, pero por lo común, sin espíritu de previsión. Si les va bien un año, todo el producto lo invierten en la nueva labor. Esto demuestra que, en la mayoría de los casos no son agricultores profesionales. Un fracaso suele aniquilarlos después de ruda labor.
--¿Cuál es el valor de la tierra dentro del radio en que opera el Banco?
--Hace veinte años, la hectárea tenía un valor de 10 pesos, más o menos; ahora, alfalfada, vale de 150 a 200 y más, como promedio.
Remata sus informaciones el gerente, con los siguientes significativos datos sobre la importancia agropecuaria de la región:
--La zona que sirve el Banco--nos dice--tiene en la actualidad, las siguientes extensiones bajo cultivos: 300.000 hectáreas de trigo; 40.000 de avena; 20.000 de maíz; 8.000 de cebada; 10.000 de centeno; 230.000 de alfalfa y 7.000 diversos cultivos (huerta, viña, etc.) En ganadería podemos anotar las siguientes cifras: 280.000 vacunos; 320.000 ovinos; 90.000 yeguarizos; 5.000 mulares; 2.000 cabríos y 15.000 porcinos.
No se puede pedir un detalle más elocuente sobre la importancia rural de la región.
VOCABULARIO
=Contertulios.= Personas que se reunen en sociedad para conversar o entretenerse.
=Templo de Mercurio.= Por extensión se aplica a un establecimiento bancario, casa de empeños, préstamos, etc.
=Maracó.= (Departamento de Pico). En araucano: aguada de las liebres.
=Trenel.= Localidad de la Pampa. En araucano: lugar de diversiones. Otra acepción: espejismo.
=Quemú-Quemú.= Localidad de la Pampa. En araucano: campo de totoras. Otra acepción: bastos, prenda de la montura criolla (recado).
=Prenda agraria.= Sistema de préstamo bancario con garantía de la hacienda o cereales.
=Absorsivo.= Que absorbe, atrae, arrebata, lleva tras sí, embebe.
=Modus operandi.= Expresión latina: modo de operar u obrar.
UNA ESTANCIA MODERNA
Nuestra excursión a través de los grandes establecimientos pecuarios del Norte, la iniciamos por la Gwenita, de don Federico W., a seis leguas de General Pico. Va en nuestra compañía, un veterinario del Departamento Nacional de Ganadería, y cuyo tecnicismo profesional contribuye muy eficazmente a facilitar nuestra tarea investigativa.