Category: Novels

La lucha por la vida: Mala hierba

El cuarto era una guardilla trastera, baja de techo, con una gran ventana á un patio. El centro del cuarto lo ocupaban dos estatuas de barro, de un armazón interior de alambre, dos figuras de más del tamaño natural, descomunales y estrambóticas. Estaban ambas solamente esbozad...

Chapters

13. Part 13

--Era muy interesada la chica aquella. Pues estaba allá, cuando veo á un señor gordo, de chaleco blanco, que estaba de palique con unas golfas. Había mucha gente; me acerco á él...

1. Part 1

El cuarto era una guardilla trastera, baja de techo, con una gran ventana á un patio. El centro del cuarto lo ocupaban dos estatuas de barro, de un armazón interior de alambre,...

10. Part 10

Se asomó Manuel varias veces al café de Lisboa, por si veía á Vidal; pero no lo vió, y, después de comer en una taberna, se fué á pasear por las calles. Obscureció muy pronto. M...

6. Part 6

--En el carácter quizás, pero en el tipo, no. Eres de raza aria pura, tus ascendientes vendrían de la India, de la meseta de Pamir ó del valle de Cabul, pero no han pasado por A...

8. Part 8

Desde la ventana del cuartucho de Manuel se veían tres depósitos, panzudos, rojos, de la fábrica del gas, con sus soportes altos de hierro terminados en poleas, y alrededor el R...

14. Part 14

--Es terrible--exclamó el de las barbas llenando un vaso de vino y vaciándolo--; no nos quieren, y nosotros suponiendo siempre que tienen corazón. Pero de veras, dime de veras,...

5. Part 5

Con la llegada de Kate las costumbres variaron en la casa; la baronesa abandonó sus excursiones nocturnas y contuvo sus ligerezas de palabra. En la mesa, con una sonrisa triste,...

15. Part 15

Vidal tomó la guitarra y cantó el tango del _Espartero_ con un gran sentimiento, después tarareó el de _La Tempranica_ con mucha gracia, cortando las frases para dar mas intenci...

16. Part 16

Siguieron adelante. Pululaban por los pasillos hombres que iban y venían de prisa; otros quietos, esperaban. Eran éstos obreros desharrapados, mujeres vestidas de negro, viejas...

11. Part 11

Manuel oyó confusamente el final de la conversación y se quedó dormido. A media noche se despertó al oir unas voces. En el rincón de la golfería dos muchachos rodaban por el sue...

9. Part 9

--¿Ha pensado usted con calma en su resolución? Como comprenderá usted, un hombre á quien se le cita y se le dice: «Si no le correspondí á usted fué porque me engañaron respecto...

2. Part 2

--Aun así, ellos tienen la ventaja de estar en la corriente, se conocen unos á otros, conocen á los periodistas, y, amigo, la prensa hoy es una fuerza brutal. Pero tú no, tú no...

4. Part 4

--Esta vida atrae de tal modo, á pesar de sus impurezas, ¿no es verdad, don Sergio?, que no puede uno desprenderse con indiferencia de ella. Y eso que yo creo que la muerte es l...

7. Part 7

Sobre los libros y los papeles se veían algún peine grasiento, algún cepillo de dientes gastado y rojo por la sangre de las encías; un cuello postizo con ribetes de mugre, una c...

3. Part 3

Manuel subió al estudio; ni Roberto ni Alejo estaban; no había en toda la casa ni un mendrugo de pan. Registró por todos los rincones y para la una y media volvió á casa de don...

12. Part 12

--Y al llegar á Barcelona, ¡moler!, ¡qué desencanto!--terminó diciéndo--: Uno que esperaba algún recibimiento por haber servido á la patria y encontrar cariño. ¿Eh? Pues nada. ¡...

17. Part 17

Entraron y subieron una escalera de tablas, con los peldaños vacilantes, iluminada por un farol empotrado en la pared. En el primer piso había habitaciones para citas; en el seg...