La Caravana Pasa Obras Completas Vol. I
Part 16
En 1884 el Congreso creó una Comisión para estudiar «los mejores medios de asegurar las relaciones internacionales y comerciales más íntimas entre los Estados Unidos y los países de Centro y Sud-América.» Se vió que el comercio norteamericano había perdido mucho, y después de varios tanteos, se encontraron bien dispuestas todas las repúblicas, con excepción de Chile, a celebrar tratados de reciprocidad comercial con los Estados Unidos. En 1888, la ley de 24 de Mayo autorizó al presidente a invitar a las naciones independientes de América a una conferencia en Wáshington, «con el objeto de discutir un plan de arbitraje para el arreglo de las diferencias susceptibles de nacer entre ellos en lo futuro, y estudiar las cuestiones relativas al mejoramiento de las relaciones comerciales, al establecimiento de las comunicaciones directas entre esos países y al desarrollo del comercio recíproco, capaz de asegurar a sus productos mercados más extensos.» La conferencia se reunió, como es sabido, en Wáshington. Blaine presidió, y en su saludo de bienvenida habló de «confianza sincera» y «ayuda mutua»; pero los diarios hablaban con demasiada claridad de las intenciones ogrescas. «Queremos, decía el _Sun_, de Baltimore, monopolizar, si es posible, el comercio de la América central y meridional, no por la baratura y buena calidad de nuestros productos, sino encerrando a esos países en nuestra tarifa protectora. Queremos poder entrar en los puertos de esos países, mientras que la entrada en ellos será prohibida a nuestros competidores europeos.» Era un lazo tendido a todos los mercados latinoamericanos. Poco se habló en el Congreso de arbitraje; todo fué casi alrededor del comercio, y a cada paso salía a relucir la palabra de Monroe. Entonces fué cuando el representante argentino contestó con su célebre frase: «La América para la humanidad.»
El escritor francés demuestra cómo la obra económica del Congreso de Wáshington fué casi tan vana como su obra política. Luego se ocupa de ese inútil _Bureau de las repúblicas americanas_, que aún se mantiene en la capital anglosajona. En realidad, el mundo comercial ignora su existencia y no se cuida casi de él.»
Se refiere luego a las repetidas tentativas norteamericanas para lograr el dominio de los mercados de las demás repúblicas. Ya son los trabajos en la Exposición de Chicago, ya la fundación del _Philadelphia Commercial Museum_, la reciente Exposición de Buffalo y el Congreso de Méjico. Citaré a este respecto las palabras de M. Viallate: «Con menos prisa que hace diez años, las repúblicas sudamericanas han aceptado la invitación de Méjico. Algunas de ellas no parecían esperar que el Congreso pudiese llegar a un resultado serio. Además, la situación política no se ha modificado en el hemisferio meridional. Los peligros de revolución y de guerra son siempre grandes; los diferentes gobiernos no han adquirido una estabilidad interior bien sólida; apenas si se puede fiar en la calma que ofrecen desde hace algunos años un pequeño número de entre ellas. La situación internacional no es mejor, y esos pueblos de la misma lengua y de la misma raza continúan ofreciendo el triste espectáculo de hermanos enemigos, siempre listos a despedazarse. Poco tiempo antes de la apertura del Congreso, un conflicto que dura todavía estalló entre Venezuela y Colombia. El odio entre Chile y el Perú, consecuencia de la guerra de 1880, no está cerca de calmarse, y existe, desde hace muchos años un estado de antagonismo latente entre Chile y la República Argentina, que ha estado por traer la guerra al mismo tiempo en que sus plenipotenciarios discutían en Méjico los medios de hacerla imposible. En fin, los triunfos recientes de los Estados Unidos, sus conquistas nuevas, sus éxitos industriales mismos, no son para no causar a las naciones de la América latina naturales cuidados. Ellas vacilan en unir demasiado estrechamente su porvenir político al de tamaña potencia: tener en ella un protector interesado que tiene demasiados medios de transformarse un día en dueño autoritario.» Respecto al Congreso, la obra política, concluye, en lo que concierne a las ambiciones de los Estados Unidos, ha fracasado. Su obra económica no podría tener resultado mejor. Los Estados Unidos, según el articulista, tienen infinitos obstáculos que vencer en la América del Sur, aunque hayan logrado la supremacía en el Golfo de Méjico. No cree, como algunos estadistas, que esté muy próxima la hegemonía de los Estados Unidos sobre el continente todo, con perjuicio de los intereses de Europa. El peligro existe, pero puede ser evitado. Y concluye: «La orgullosa afirmación de mister Olney, cuando la querella de los Estados Unidos e Inglaterra, a propósito de territorios de Venezuela, de que «los Estados Unidos son hoy prácticamente soberanos sobre el continente americano», no está de ningún modo de acuerdo con la realidad de los hechos. Ellos aspiran a serlo, es verdad, y el colosal desarrollo de sus riquezas, la profunda confianza que tienen en sí mismos, les hacen creer en la fácil realización de esos ambiciosos deseos; pero están lejos de haberlo logrado. Puede esperarse que la construcción del canal interoceánico traiga el establecimiento de un protectorado más o menos disfrazado de los Estados Unidos sobre los pequeños Estados de la América Central; se puede prever que las Antillas escapen poco a poco a la dominación europea para caer en las de ellos. Quizá, también, si anda falto de cordura y prudencia, Méjico, a pesar de su importancia, concluya por ser asimismo un satélite de los Estados Unidos. Les será preciso a éstos mucho más largo tiempo y muchísimos más grandes esfuerzos para extender su hegemonía sobre las naciones sudamericanas, suponiendo que puedan llegar a ello. Sin duda, los Estados Unidos verán aumentarse sus relaciones comerciales con esos países y participarán de los efectos de crecimiento y prosperidad que parecen estarles reservados. El desarrollo de su potencia industrial, la reconstrucción de su marina mercante, les ayudará mucho; pero, por muchos años aún la gran corriente comercial de la América del Sur continuará dirigiéndose hacia Europa, cualesquiera que sean los medios que empleen los Estados Unidos para desviarla. _Y si el Brasil, la Argentina y Chile, abandonando sus querellas intestinas y sus rivalidades, hallasen la estabilidad política y se consagrasen a cultivar las riquezas maravillosas de su suelo, se podría ver, en un cuarto de siglo, o en medio siglo, constituirse en esa región naciones potentes, capaces de contrapesar a la América anglosajona, y de hacer en lo de adelante vano el sueño de hegemonía panamericana acariciado por los Estados Unidos._»
Subrayo las palabras finales, porque ellas son la expresión del juicio que la Europa sensata y previsora tiene de nuestras repúblicas, ante la amenaza del imperialismo yanqui. Es de desear que nuestros hombres de Estado se fijen en estas manifestaciones. El estudio que he extractado, encierra la opinión del criterio serio europeo, y ojalá los pensadores nuestros tomen en cuenta estas altas vistas[1].
[1] Recomiendo a quienes interese, en este sentido, un reciente artículo del _Times_ sobre el imperialismo americano. «El canal de Nicaragua», en el _Kolnische Zeistung_. Y «La lucha por la preponderancia en la América del Sur», en el _Frankfurter Zeitung_.
[Ilustración]
[Ilustración:
ACABÓSE DE IMPRIMIR ESTE LIBRO EN MADRID, EN EL ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE JOSÉ YAGÜES SANZ, EL DÍA XXVII DE JUNIO DEL AÑO MCMXVII]
PRIMERA Y ÚNICA EDICIÓN
DE LAS
OBRAS COMPLETAS
DEL GLORIOSO POETA HISPANO-AMERICANO
RUBÉN DARÍO
Cuidadosamente seleccionadas, corregidas e impresas en tomos de 300 a 400 páginas, con magníficas decoraciones del insigne artista.
ENRIQUE OCHOA
Se publicará un volumen mensual a partir del actual mes de Junio.
Para la adquisición de estas colecciones se admiten suscripciones a los precios siguientes:
Suscripción anual, o sea de doce volúmenes:
En el En España. Extranjero. ----------- ----------- En rústica................... 40 pesetas. 45 pesetas. En tela con planchas doradas. 52 » 55 » En pasta española........... 58 » 62 »
Las suscripciones, tanto a España como al Extranjero, se servirán =FRANCO DE PORTE= y se cobrarán por
_SEMESTRES ADELANTADOS_
EDICIÓN ESPECIAL PARA BIBLIOFILOS
Además se hará una tirada extraordinaria de cien colecciones numeradas, impresas en papel fabricado especialmente y encuadernadas en pergamino, que se servirán únicamente por suscripción, en las mismas condiciones que las anteriores, al precio de
DIEZ PESETAS CADA TOMO
En cada tomo se harán constar los nombres de los suscriptores a todas las colecciones, tanto de la edición corriente como de ésta, especialmente dedicada a bibliófilos, la cual llevará además, si así lo desea el interesado, su nombre o iniciales en la tapa de encuadernación sin ningún otro adorno; pero si el suscriptor desea que la tapa vaya decorada a mano por el Sr. Ochoa, habrá de aumentar otras =10= pesetas por este trabajo. Cada tomo llevará distinta decoración.
Para suscripciones y pedidos de ejemplares, dirigirse a la casa administradora de esta edición,
Editorial MUNDO LATINO
Barbieri, 1 duplicado.--Apartado 502.
Las librerías de España y América deberán dirigir sus pedidos a la
SOCIEDAD GENERAL ESPAÑOLA DE LIBRERÍA, DIARIOS, REVISTAS Y PUBLICACIONES (S. A.)
_Ferraz, 21._ .......... _Madrid._
EN EL PRÓXIMO VOLUMEN SE PUBLICARAN LOS NOMBRES DE LOS SUSCRIPTORES