Historia de Venezuela, Tomo II
Part 16
Quiriendo el gouernador Pedro de Horsua acauar de salir con su jente e yr en seguimiento de los que adelante auia ynuiado, se partio de los motilones, donde auia estado todo el tiempo que se tardo en juntar la gente, echando por delante todos los soldados que alli tenia, y demas desto persuadio e ynportuno a los questauan por vezinos y habian poblado aquel pueblo de los motilones, que lo dejasen y se fuesen con el a aquella jornada, haziendoles grandes promesas y teniendo con ellos grandes cumplimientos, los quales, vencidos de las nueuas palabras y corteses rrazones que el Gouernador les auia dicho, dejando lo cierto por lo dudoso, despoblaron su pueblo de Santa Cruz[231] de los motilones y se fueron con el Gouernador al astillero, trayendo por delante todo el hato y aparato que alli tenian.
Llegado que fue el Gouernador al astillero con toda esta jente, luego dio horden como echasen los uarcos y bergantines que allo echos en el rrio; y por causa de no ser la madera tan rrecia ni bien sazonada como se rrequeria, y por ser alli la tierra demasiada de umeda y muy lluuiossa, al tiempo de echallos en el agua se quebraron todos los mas, que no quedaron sino solamente tres chatas y un bergantin, lo qual fue causa de detenerse mas tiempo.
El Gouernador procuro hazer canoas y balsas en que pudiesen cauer todos y caminar el rrio auajo; y como todas estas chatas y uergantin quedaron tan mal acondicionadas, antes de auer nauegado la mitad del uiaje sse perdieron y quebraron las dos dellas, como adelante se dira; y asi, por defeto de auerse quevrado todos los mas de los uarcos y no tener la copia de hellos que hera menester, se ubo de quedar como se quedo en el astillero[232] todo el mas aderezo que los soldados tenian para su jornada, como heran cauallos y ganados y otras cosas que en la jornada no se podian pasar sin ellas, de lo qual rresciuieron tan gran descontento todos los mas de los soldados, que casi amotinados se quisieron boluer a Piru, y de hecho se boluieran si el Gouernador no se diera tan buena maña como se dio a mitigallos, prendiendo a unos y alagando a otros y disimulando con otros y haziendo generales amonestaciones a todos, poniendoles[233] por delante lo poco que perdian en lo que alli se les quedaua y lo mucho que auenturaban a ganar en la jornada que lleuaban entre manos, y dandoles a entender que sentia el mas la perdida de lo que alli quedaua que sus propios dueños, pues como Gouernador estaua despues obligado a pr[234]uer a todos; y asi aplaco a toda la gente, y sin que nadie se le vyese senbarcaron en su bergantin, balsas y canoas todos los soldados y seruicio, y de trecientos cauallos no pudieron lleuar mas de quarenta, y los otros se quedaron perdidos en el astillero, con todo el ganado, que de todo genero era mucha cantidad.
CAPITULO HONZE
En el qual se trata de la partida de Pedro de Orsua del astillero, y de lo que les sucedio en el rrio asta los bracamoros.
A los veinte y seis de Septiembre del año de sesenta, se partio el gouernador Pedro de Orsua del astillero con todo el rrestante de la jente que le auia quedado, los cuales partieron con todo el descontento posible, asi por los cauallos y ganados y otras cosas que alli dejauan, como por el gran peligro en que yban de perder las uidas a causa del mal aderezo que lleuauan para nauegar y de la grandeza de aquel rrio, donde si en medio del se uieran en algun aprieto de quebrarse el bergantin, pudiera ser perderse la jente por no poder tomar tan en breue la tierra, y porque, como e dicho, yban las chatas y bergantines muy mal acondicionados.
El segundo dia de su nauegazion, dejo el armada todas las sierras atras, y desde alli adelante todo fue tierra llana asta la mar del norte. Al tercero dia de nauegacion que lleuauan, dio el uergantin en vn bajo, y por yr tan mal acondicionado como yva, sse le salto vn pedazo de la quilla, donde estuuieron en harto peligro de perderse los que yvan dentro, si no lo remediaran con mantas y lana.
El Gouernador, aunque uio en este riesgo el bergantin, no curo de detenerse, mas siguiendo su uiaje fue sin parar hasta la prouincia de los Caperuzos, donde hallo a Lorenzo Salduendo, a quien el auia ynbiado delante dos o tres dias en balsas y canoas con ciertos soldados, a que le tuuiese junta alguna comida, el qual lo auia echo asi. Dende a dos dias llego el uergantin, que se auia quedado atras, con harto trauajo, y alli lo aderezaron dentro de otros dias; y rrepartiendo el Gouernador la comida que alli auia allado junta, entre todos los de la armada, enbio que se fuese delante el vergantin quebrado con la jente que lleuaba, y por caudillo della a Pedro Alonso Galeas, para que llegando donde Don Juan de Bargas estaua, a la boca de Cocama, diese noticia de como yba el Gouernador, y porque si el se detuuiese en el camino tuuiesen esperanza los questauan con Don Juan que llegaria presto el Governador.
El vergantin, caminando sin se detener como le fue mandado, llego al rrio de Cocoma, donde hallaron la gente con el alboroto que atras se a contado; y uista la llegada del vergantin y la nueua que les dieron de la uenida del Gouernador, se aseguraron todos, y se holgaron vnos con otros. Donde a pocos dias se partio el Gouernador Pedro de Orsua de la provincia y pueblos de los Caperuzos, caminando agua auajo su poco a poco, holgandose y rrecreandose toda la gente vnos con otros, saltando y durmiendo cada noche en tierra, porque las noches no nauegauan con temor de no caher en algun peligro; y con esta bonanza llegaron a vn rrio que por mano izquierda desta derrota entra y se junta con el rrio de los Motilones, por donde yban nauegando, que se llama el rryo de los Bracamoros, y nace zerca de los nacimientos del rrio de los Motilones, en una prouincia que se llama Guanuco, y el se llamo deste nonbre, Bracamoros, porque empieza a pasar por vna prouincia llamada Bracamoros, pasando antes por Guanuco el uiejo y por entre Cajamalca y Chachapoyas, creciendo cada uez mas por las muchas bertientes que a el acuden, de tal suerte que quando entra en el de los Motilones, pareze dos ueces mayor que el. Juntasen estos dos rrios ciento y beinte leguas del astillero, y auia de sus nacimientos a las juntas trecientas leguas.
Estubo en la boca del rrio de los Bracamoros el Gouernador ziertos dias, porque ynbio por el arriua alguna gente en canoas a buscar comida y poblazon, y hallaron ser todo despoblado; y bueltos, y sauido esto el Gouernador, se partieron su derrota del rrio de los Motilones.
CAPITULO DOZE
En el qual se trata de como partio el Gouernador de los Bracamoros y llego a Catoman, y de como se partio de Cacoman[235] y del nacimiento de Cacoma, y de lo que sucedio[236] asta llegar a otro rrio que dijeron ser el de la Canela[237].
Partido el Gouernador de las juntas del rrio de los Bracamoros, camino sin tener ningun suceso en fauor ni disfauor que de contar sea, mas de con su buena esperanza, y al cauo de auer nauegado cien leguas, llegaron a las juntas de Cocama, donde hallo a Don Juan de Bargas con la jente que auemos dicho, algo desuastecida de la comida que auia traido de los pueblos de Cocama, por el mucho tiempo que alli auian estado esperando al Gouernador y sienpre se auia sustentado la jente de lo que auian traido.
Holgaronse todos, unos con otros, y el Gouernador rrepartio la comida que alli hallo entre todos, y deseando[238] en aquel rrio ocho dias[239], toda el armada se partio junta con arto desabrimiento, por no tener ninguna noticia de Garcia de Harze, que ya dijimos que salio al principio con treinta conpañeros y se fue a la isla de Garcia, donde a esta sazon se estaua; y porque a la salida deste rrio se quebro el bergantin que auia traido delante Don Juan, questaua ya podrido, y echaron toda la jente y hato que en el uenia, en balsas y canoas entre el rrio de Cocama, por mano derecha del rrio de los Motilones, despues de auerse juntado con el de los Bracamoros.
Sus nacimientos son en el Piru; y porque no hay zertidunbre quales ssean, dire aqui las opiniones que hen ello ay, y algunos quieren dezir que los nacimientos deste rrio de Cocaman son Aporima, y Mancay, y Nacai, con los rrios de Uilcas, y Parios, y Xauxa, y otros muchos que con estos se juntan. Otros quieren dezir queste rrio es vn rrio grande que naze de las espaldas de Chinchacocha, en la provincia de Guanuco, que pasa por los asientos y pueblos que llaman Paucar, Tanbo[240] y Guacabanba, y se junta con los rrios que salen de Tarama y con los que uido y paso el governador Gomez Arias en lo que llaman de Ruparapa[241]; y afirman ser este rrio, porque antes del no entra otro ninguno por aquella banda en el rrio de los Motilones, y porqueste rrio es casi tan caudaloso como el de los Bracamoros, y siendo tan grande no puede ser sino el que aqui se apunta por rrespeto de las muchas aguas y bertientes que en si rrecojen juntos estos tres rios, es a sauer: el de los Motilones y el de los Bracamoros y el de Cocoma, hazen en si vn tan gran cuerpo de rrio, con ayuda de ciertos arroyos y esteros que entre medias se rrecojen, que osan afirmar los que lo anduuieron que con dificultad se hallara en el mundo otro mayor que el que digo, en esta parte, que por mas auajo donde se juntan otros rrios, no se hallara en el mundo otro como el.
Estos tres rrios que auemos dicho son muy abundossos de pescado, tortugas, hicoteas y aues que en el se crian, en las playas, en las quales se hallan muchos gueuos de hicoteas y de caimanes, y se toman las mismas hicoteas, que hera muy gran parte del mantenimiento para los soldados.
Yendo caminando el armada por este rrio auajo, de hordinario por los bracos de a mano derecha, sin tener ninguna contrauersia mas de la que se dijo de la perdida del uergantin a la ssalida de Cocoma, al sesto dia encontraron de rrepente vnos yndios questauan en vna playa pescando, los quales, como uieron el armada, desanparando lo que alli tenian, se huyeron y metieron la tierra adentro, de suerte que no pudo ser auido ninguno. Lo que estos yndios tenian hera sus canoas y mas de cien tortugas y hicoteas, con mucha cantidad de huebos, con lo qual no poco contento tuuieron los soldados, por no yr tan uien proueidos de lo necesario como se rrequeria. Partiose esta uitualla y despoxo entre todos, y echa la particion siguieron su biaje el rrio auajo; llegaron a otro rrio que con este de su nauegacion se juntaua a mano derecha, no menos caudaloso quel de los Motilones. No obo piloto que atinase que rrio fuese este, aunque algunos quisieron decir que hera el de la Canela, por donde uajo el capitan Orellana, que naci en Piru, a las espaldas de Quito, en los Quijos, y despues parecio no ser el sino otro questa la[242] mas auajo, junto a la isla de Garcia, del qual se hara mencion adelante; y asi este rrio que primero llamaron de la Canela, no se supo que rrio hera.
CAPITULO TREZE
Como llego el armada a la isla de Garcia, y de la propiedad de la jente della, y de lo demas que hen ella sucedio.
Despues de auer partido el armada de las juntas de Cocama, y nauegando ocho dias con la bonanza que se ha dicho, llego a la isla de Garcia, donde hallaron los treinta españoles con su caudillo y echos fuertes y casi perdida la esperanza de la venida del Gouernador, y algo fatigados de las muchas guazauaras que los yndios les hauian dado, aunque por la fortaleza o palenque que auian echo en aquella isla, y por los muchos yndios que auian descalabrado y ostigado, estauan algo descansados, que ya los yndios no les perseguian ni dauan guazauaras como al principio.
Holgose el Gouernador y todo el canpo con la uista y allada de Garcia de Arze y sus conpañeros; y por ser esta isla la primera poblazon que desde los Caperuzos toparon, porque todo lo que del rrio atras quedaua, que hera mas de trecientas leguas, todo fue despoblado[243] se detuuo aqui el armada ocho dias o mas, asi porque descansasen los soldados y rremeros, como porque los cauallos que asta alli nunca auian saltado en tierra, los sacasen a pasear; en los cuales dias el Gouernador enuio jente a descubrir la tierra firme del rrio de la una vanda y de la otra, y nunca se pudo hallar camino ninguno. Enpezaron de aqui para uajo los soldados a tener guazauaras de mosquitos zancudos, que con sus ynportunas bozes y agudos aguijones los tratauan tan mal que algunos enfermauan dello y llegauan a punto de muerte.
Llamauase el principal desta isla el Papa, por lengua propia de la tierra; hera la gente della bien agestada y crescida; andauan bestidos con camisetas pintadas de pinzel, y su mantenimiento es lo hordinario de las Indias, maiz y chicha, que es su principal sustento, y batatas[244], de lo qual hazen pan y bino, y otros generos de potajes, que los tienen en tanto[245] como los españoles su muy preciosas comidas; sus cassas o buhios son quadrados y grandes; sus armas son algunos dardos arrojadicos, echos de palma a manera de gorguzes uizcainos; tiranlos con unos amientos[246] de palo que para aquel efeto tienen echos, que llaman estolicas, y los ay en la mayor parte de las Indias.
Quebrose en esta isla vna de las chatas, que por auer salido del astillero tan mal acondicionada venia ya podrida y toda auierta y hendida, de suerte que en ninguna manera se podia nauegar con ella. Viendo asi mesmo el Gouernador el mucho trauajo que pasaua en auer de gouernar el solo toda aquella jente, acordó nonbrar quien le ayudase: nonbro en esta isla de Garcia por su theniente general a Don Juan de Bargas, que asta alli no lo auia nombrado, y por su alferez general a Don Hernando de Guzman, que despues, en pago desta buena hobra, lo mato; y un poco mas auajo desta isla entra el rrio de la Canela, por donde auajo el capitan Orellana, del qual y de sus nacimientos aqui no se trata porque de la Istoria del capitan Orellana se hizo azerca de su uajada por este rrio, se da por estenso particular cuenta del rrio de la Canela y de sus nacimientos y nauegacion.
CAPITULO CATORZE
Como el Gouernador se enbarco en la isla de Garcia y fue asta Carau, donde le salieron de paz los yndios.
Acauado el tiempo dicho se enbarco el Gouernador con su jente en las chatas y bergantin que le auia quedado, enbarcando los cauallos que tenia hen ellas, que serian treinta y siete, porque asta alli se le auian muerto tres, y toda la mas gente en canoas y balssas. Comenco a nauegar por el braco del rrio que yba a mano derecha de la isla, por donde topo muchas yslas que el rrio hazia, las quales heran pobladas, y los moradores se auian todos alzado con el miedo que de los españoles tenian, por la mala uezindad que Garcia de Harze y sus conpañeros les auian echo los dias questuuieron en la isla arriua dicha. Solamente se hallauan en los pueblos de estas islas la comida de maiz, yuca y batatas que tenian en el canpo senbradas, y algunas gallinas y gallos blancos despaña y algunos papagayos y guacamayas blancos, cosa cierta vista en pocas partes en las Indias.
Yendo desta suerte nauegando den ysla en ysla, aprouechandose de lo que hallauan, dieron de rrepente, despues de auer nauegado algunos dias, en vn pueblo de yndios questaua en la mano derecha del rrio, en la tierra firme, la jente del qual asi mesmo estaua alzada por la noticia que de la crueldad de los españoles tenian; el qual pueblo se llamaua Carari, y asi se llamo la prouincia de Carari.
En este pueblo salieron algunos yndios por el agua a uer el armada desde lejos, porque con el temor que tenian no se osauan llegar muy zerca.
Fue Dios seruido questando el armada en este pueblo de Carari, vino vn casique con ciertos yndios de paz y trajo cierto pescado y otras cosas de comer, al qual el Gouernador rreciuio muy bien y lo halago y dio algunas cossas, como fueron quentas y huchillos[247], por uer si podia hazelles perder el miedo y que diesen vnos a otros noticia del bien que se les hacia, para que comunicandose con los españoles tuuiese el Gouernador alguna claridad de la tierra, lleuando enhilada la paz el rrio auajo.
Enuio luego el Gouernador este casique muy contento con los rrescates dichos, el qual dio la nueua del buen tratamiento que se les hazia a sus conpañeros, por los quales sauido comenzaron a venir de paz muchos dellos, trayendo de las comidas que tenian, las quales les pagaua el Gouernador a fin de tenelles propicios y contentos para el efeto dicho; y temiendose que los soldados, como la mayor parte son atreuidos, especialmente con yndios chontales, no les hiciesen alguna molestia o bejacion, con que les diesen ocasion a que la paz que auian dado y el tanto procuraua y deseaua conserualla, quebrasen y se alcasen, mando que ningun soldado tratase ni rrescatase con los yndios, sino que los dejase yr a donde el estaua y despues de auellos el contentado, rreparteria la comida que trajesen entre los soldados que mas necesidad tuuiesen; el qual lo hazia asi, aunque algunos soldados no lo tuuieron por bueno, y no haciendo mucho caso de lo que el Gouernador auia mandado, ascendidas rrescatauan con los yndios, vnas uezes contentandolos con dadiuas y otras uezes quitandoles lo que traian al moginete[248]; y desta suerte se nauego algunos dias por esta prouincia de Carari, y con toda esta seguridad no esperauan los yndios en sus pueblos, sino poniendo en cobro sus mugeres e hijos e hazienda, salian por el rrio en sus canoas a rrescatar como esta dicho.
CAPITULO QUINZE
Como enuio el Gouernador a descubrir, y de cierto motin de Montoya, y como fueron castigados los culpados, y de las opiniones de la proviuzia.
Viendo el Gouernador la mucha poblazon y gente que rrivera del rrio auia en esta provincia de Carari, acordo uer si aquella poblacon entraua la tierra adentro, y si podia hallar algun principio de la tierra y noticia que buscauan, y asi, nonbrando por caudillo a un Pedro Alonso Galeas, con ciertos soldados, lo ynbio a que fuese la tierra adentro y anduuiese por hella ciertos días, al cauo de los quales boluiese con respuesta de lo que ouiese; quedando el con el armada y la demas gente en vn pueblo que en aquella prouincia estaba orrilla del rrio, en el qual auia parado para este efeto.
Visto lo mandado por el Gouernador, se partio Pedro Galeas con la gente que se le encargo, y caminando la tierra adentro por vn estero o alaguna que zerca de aquel pueblo se hazia, topo vn camino en la tierra firme que se metia por vna montaña muy espessa, y caminando por el encontro con vnos yndios que uenian cargados de casaue y otras cosas, los quales, sintiendo a los españoles y estrañando la gente, dejando las cargas que traian, se pusieron en huida, de suerte que los soldados no pudieron auer dellos sino vna yndia que parecio ser de diferente nacion que los que estauan poblados en la barranca del rrio, porque asi en la lengua, que no se entendia, como en el traje y auito, era muy diferente de la otra gente, a la qual, preguntandole por señas dondestaua su tierra, respondio e dio a entender con señales que hizo, questaua cinco dias de camino de alli, y porque se acauaua el termino que el Gouernador les auia dado, en el qual auian de boluer a donde el quedaua, no curaron de pasar de alli, antes luego dieron la buelta a donde el Gouernador estaua, y le hicieron rrelacion de lo que auia pasado, al qual hallaron algo aflixido, porque un Alonso de Montoya, soldado muy bullicioso y que deseaua todo mal al Gouernador, auia conbocado ciertos soldados a que se juntasen con el y tomando algunas canoas y lo demas que vuiesen menester y pudiesen llevar, diesen la buelta al Piru por el rrio arriua, lo qual no falto quien lo descubrio al Gouernador, y aueriguado ser uerdad este concierto, muy enojado del Alonso de Montoya, porque demas desto se le auia querido amotinar otra uez e yrse con algunos soldados, lo echo en prision en vna collera, sin querer vsar con el rrigor y castigo que merezia, lo qual le cayo despues a cuestas; y porque pareciese que auia alguna manera de castigo, a los que claramente por sus bullicios merescian pena afrentosa, les mandauan que fuesen vogando algunos dias en los uergantines y canoas, a los quales los que deseauan mal a Pedro de Orsua yncitauan diciendoles que mas les ualia morir y que hiziesen justicia dellos que no que los trujesen afrentados como en galera rremando; y esto no sin falta de malicia, porque los que lo decian y tratauan heran los propios que mataron despues al Governador, de donde se colige que lo hazian con yntento de tener aquellos soldados propicios assi, para que fuesen con ellos en efetuar su mal proposito[249].
El Gouernador, aunque le trujeron aquella señal de auer gente la tierra adentro, no curo de detenerse mas alli, asi porque la noticia en cuya demanda yba se decia Omegua, y en aquella tierra no hallaua señal de tal nonbre, como porque tenia los nauios y uergantines muy mal acondicionados y tratados, y porque no le faltase antes de llegar a Omegua, dicien[250] que ya que aquel caudillo y soldados que el auia ynbiado, no auian querido pasar adelante de donde tomaron la yndia, que ya no hera justo que se boluiese a hello ni el armada se detuuiese alli mas tiempo, y asi se partio el harmada deste pueblo.
Fue nauegando el rrio auajo asta que sin sauello llego al cauo de la poblazon, a la qual algunos quisieron dezir que hera otra prouincia llamada Manicuri[251], que hera nonbre de vn pueblo de aquellos, y que toda la poblazon que auia desde la ysla de Garcia asta donde estauan, que heran mas de ciento y cinquenta leguas, heran dos prouincias, la una llamada Caricuri, y la otra Manicuri. Otros fueron de otra opinion, y esta es la mas zierta; que por causa que toda la gente destas ciento y cinquenta leguas de poblazon hera toda vna propia lengua y traje y trato y armas, que toda hera una prouincia, y que Caricuri y Manicuri heran nonbres de pueblos y no de la prouincia.
En todo este tiempo que duro esta poblazon, la gente salia de paz en canoas, nauegando entre larmada, rrescatando lo que traian, vnos con el Gouernador y otros con los soldados ascondidamente, como esta dicho, por causa de lo que el Gouernador auia mandado, el qual, aunque lo sauia, con unos desimulaua y a otros rreprehendia de palabra.
Trayen[252] los yndios desta provincia algunas joyas de oro fino, como son orejeras, caricuries en las narizes y orejas; y aunque la poblazon tura[253] tanta distancia, tienese por muy cierto que no es mucha esta jente, porque los pueblos son pequeños y apartados unos de otros media jornada y una, y segun el parecer y opiniones de muchos, a lo mas largo abra en esta poblazon diez mill naturales, antes menos que mas, ques arto poco para tanta distancia de tierra.
Auia en esta prouincia muchos generos de frutas de las de la tierra, y gran cantidad de mosquitos, as de los zancudos bozingleros como de los ynportunos xexenes.
Aqui se acauo de anegar y perder un bergantin que auia quedado, y quedaron solas dos chatas en que yban los cauallos, y fue necesario rreazerse de mas balsas y canoas para en que se metiese la gente del bergantin.
CAPITULO DIEZ Y SEIS
Como pasada la prouincia de Carari dieron en un despoblado, y la necesidad que hen ella se paso, y de como llegaron a Mochofur, y de lo que acaecio a la entrada del.
Auiendo nauegado el Gouernador por la prouincia dicha, y teniendo entendido que pasaua adelante la poblazon, no curo de preguntar a las guias ni lenguas si auia despoblado de alli para vajo, lo qual fue causa de pasar muy grande hanbre y necesidad, porque dieron en vn despoblado del rrio que turo nueue dias; y como la gente auia salido desaperceuida de la prouincia de Carari, creyendo topar luego que comer, acauoseles vien breue lo que lleuavan, y pasaron tan grande necesidad que en todo lo demas deste tiempo no se comian entre los soldados sino algun pescado que con ancuelos pescauan y algunos bledos y berdolagas que en la playa del rrio se hallauan, y tortugas y hicoteas, y esto no en mucha abundancia, porque no en todas partes lo auia.