Part 43
Y visto el estado en que estava toda la tierra e haviendo noticia que mucha parte de la gente della estava absentada i que se ivan a la provincia de Viaparii, ques 50 leguas de un rio arriva que tenian de pax con mala intencion para la hacer de guerra como ellos estavan le parescio que comvenia darse mucha priesa i embiar a alguna gente a la dicha provincia a hazer asiento en ellas por evitar que los indios no hiciesen lo que estos del golfo, i tambien que para saber los secretos de la tierra era por alli el camino e ansi dio toda la diligencia que pudo e fue posible en efetuarlo que dice porque dentro de veinte e cinco dias que poco mas estuvo en el golfo, hizo 4 vergantines, al proposito de la entrada del rio e con ellos e con una caravela en que fueron 6 cavallos, despacho un capitan con 160 hombres para que fuesen a la dicha provincia de Viaparii a saz bien mantenidos de viscochos e harinas e otras cosas de Castilla e con una estrucion de lo que devian de hacer hasta que el llegase, e estando para despachar la dicha armada, llego un vergantin de la isla de Cuvagua que puede estar 40 leguas del dicho golfo, a le dar aviso como el capitan Alderete, a quien el dejo en San Lucar casi despachado para venir en su seguimiento, era llegado a la dicha isla con un galeon e le traia en el 130 hombres de guerra; e para los recoger e dar orden en otras cosas que cumplian al servicio de V. M. en la dicha isla, haviendo dejado la orden nescesaria ansi a los que ivan el rio arriva como a los que quedavan en la fortaleza, el vino a esta isla de Cuvagua en donde agora esta, i fue a 13 dias de Noviembre, en donde hallo al dicho Capitan con la gente que tiene dicha, tan buena e tan bien armada que no piensa haver salido para este efecto mejor Despaña, e todos hovieron mucho placer de le ver, porque estos desta isla no han dejado siempre ni dexan sino se les fuese a la mano de destorvar como hicieron en lo pasado a Diego de Ordas los que vinieron a servir a V. M. el entiende en hacer navios e aparejar todo lo nescesario e tiene comprados en la isla de la Margarita ciertas yeguas e cavallos para la jornada, aunque no se hace a poca costa en esta tierra, para ir a se juntar con toda la gente que para esta jornada ha traido Despaña i piensa en breve tiempo que se ha de hacer a V. M. tanto servicio como nadie lo haya hecho en estas partes por el grande aparejo e nuevas que de la tierra se tiene i segund son i tiene indios que le lleban a ello, i tiene por cierto que quando andovieron con Diego de Ordas difunto por el rio no se estuvo 150 leguas de donde el capitan Pizarro hallo a Javaliba, porque los mismos indios que dice dan nuevas del por oidas de otros indios i de los hermanos que mato por tiranizarlos e señorearlos; e de los indios que V. M. le mando recoger en esta isla para lenguas dos dellos, que son carivees, dicen todo esto e mas que ellos son de la provincia de Meta a donde le han de llebar, i dan tanta relacion de oro i lo que hacen del despues que los sacan de una sierra, que paresceria a la clara todo el oro del Peru venir de esta parte, e ansi en toda esta isla i con los Piloctos que el trajo tanteando hasta donde llegaron por el rio arriva, que bien fueron 200 leguas, lo mas de ello al sudueste en demanda desta Meta e por vajar el agua tan de golpe no fue en su mano poder llegar a ella, e segund por donde corrieron i de donde se bolvio por la vaja del agua se hallaron devajo de la quinoncial en dos grados de la vanda del norte, i estando Pizarro en siete grados de la quinocial como dicen de donde ellos llegaron corriendo por tierra norte sur, no estarian los unos de los otros 150 leguas, i tienese por cierto que la grandeza del oro esta devajo de la quinocial i haver llegado ellos tan cerca della les hace creer ser verdad lo que estos indios dicen i corresponde ansi lo que de la Española escriven: e tambien todos los indios desta costa de Tierra firme dan grandes nuevas de ello. Los que vinieron en esta jornada son 300 hombres e 20 de cavallo, toda gente lucida, i de hecho el se partira de esta isla en fin del mes de Enero derechamente a Viaparii a juntarse con la otra gente para que placiendo a Nuestro Señor en principio de Mayo que el agua esta mas crescida, i tura cinco meses antes que torne a bajar se encomenzara la jornada i con el ayuda de Nuestro Señor salidos de Viaparii en 25 dias le dicen las lenguas e guias que le pornan en la misma Meta, porque todos los navios que el lleba, que piensa seran hasta nueve o diez, son todos de remos i en ellos van los cavallos, i los navios son tan sotiles i bervos de arte que hallando algund mal paso que les pudiese estorvar, se podian llebar sin trabajo por tierra hasta pasarlo, i si correspondiere la tierra con las nuevas que se da dellas que se tienen por ciertas, no se entendera sino en horadar la tierra i salir a esta vanda del norte de la Tierra firme para que por aca sea el tracto e no por el rio por donde agora lo van a descubrir, i no se deja de creher segund Pilotos que por el camino que el agora va se han de descubrir mui grandes secreptos de que V. M. ha de ser mui servido, i siempre terna cuidado de hacer saber a V. M. lo que suscediere en la jornada.
Nuestro Señor la S. C. C. M. por luengos tiempos guarde con acrescentamientos de mas reynos e señorios. De Cuvagua 24 de Diciembre de 1534 años: de la S. C. C. M. humilimo siervo i vasallo que sus inperiales pies i manos besa: Geronimo Dortal.
(_Colección Muñoz_, tomo LXXX.)
APÉNDICE III
Carta del Obispo Bastidas al Emperador, fecha en Santo Domingo á 20 de Enero de 1535.
S. C. C. M.--Desta Cibdad de Santo Domingo escrevi a V. M. mi partida para la provincia de Venezuela en cumplimiento del mando de V. M., i de la dicha provincia de la Cibdad de Coro escrevi mi llegada i como el Presidente e Oidores desta Real Abdiencia me havian encargado en tanto que en aquella provincia estoviese, toviese a cargo la Governacion della e quando me viniese, dejase en ella un juez de Governacion qual me paresciese que asi convenia al servicio de V. M. i bien e pacificacion e quietud de la jente que en ella reside, fasta en tanto que V. M. en ello proveyese, como a V. M. constara por el trasunto de la provision que para ello se dio la qual consta a V. M. embio.
Yo estove en este viaje seis meses i entendi en pacificar e poner en toda quietud la jente de aquella conquista, la qual estava al tiempo que alli llegue mui alterada, a cabsa que los oficiales de V. M. que en la dicha provincia residen, dizen que havian fecho que un Francisco Gallego, que para ello hicieron Alcalde Ordinario, prendiese a un Bartolome de Santillana, Teniente que era de Governador por Ambrosio de Alfinger difunto, diciendo que ellos i los pobladores de la dicha provincia eran mal tratados e molestados del dicho Bartolome de Santillana, i tambien porque al tiempo que esto se hizo era muerto el dicho Governador en la entrada que havia fecho, i creian que por ser muertos sus poderes eran espirados: al qual Santillana halle preso i sus bienes secrestados, e como digo la jente toda mui alterada i puesta en parcialidades, entre las quales i en todos los mas de la dicha Cibdad e provincia, ovo muchos pleitos e devates, los quales procure con todas mis fuerzas de los pacificar. Lo qual se hizo mui en servicio de Dios Nuestro Señor i de V. M. para lo qual fue nescesario que los dichos Bartolome de Santillana e Francisco Gallego saliesen de la tierra e viniesen remitidos a esta su Real Abdiencia, a los quales tuve con todo lo contra ellos prozesado en estado de publicacion, i los oficiales quedaron en la dicha provincia encarzelados para que en esta su Real Abdiencia se vean i determinen sus cabsas, lo qual remiti e hize conforme a la provision que para la dicha Governacion se me dio, e asi los presente.
Dende la Cibdad de Coro escrevi a V. M. dandole razon de la dicha Cibdad e provincia, i de todo lo demas que V. M. por su Real cedula me mando le informase, lo qual pienso mediante Dios V. M. havra visto.
Yo determine de me venir a esta Cibdad por me allar algo indispuesto i con temor de no adolecer, porque en la dicha tierra no havia ningund refrijerio, sino estrema necesidad de todas cosas e grand pobreza, i tambien porque tenia nescedad[586] de dar la vuelta a esta Isla por sustentar este pobre patrimonio, asta en tanto que V. M. mande ver e determinar el pleito que traemos mi madre e yo con el Fiscal de V. M. sobre los gastos que mi padre hizo en la conquista de Santa Marta, a cuya cabsa tenemos envarazado todo el dicho patrimonio. Suplico a V. M. lo mande ver i determinar con brevedad para que yo mas libre a V. M. servir pueda, i tambien porque al presente no hay nescesidad de la residencia de mi persona, porque todos estan a punto de se mudar de la dicha Cibdad e seguir descubrimiento en la dicha tierra, porque es imposible alli poderse sustentar, lo qual todos aguardavan a que les viniese Governador i socorro de jente i cavallos.
Antes que de alla partiese provei de juez de governacion al tesorero Alonso Vazquez de Acuña, conforme a la provision e comision que se me dio: el qual es mui criado e servidor de V. M. i asi mesmo lo son el Contador Antonio de Naveros i el Factor Pedro de San Martin, con mui entero zelo i verdadera voluntad segund me parecio, i en todo lo que alli subcedio siempre tovieron respeto al servicio de V. M. i a la pacificacion de la tierra i bien de los pobladores i naturales della.
Por Teniente de la protesion de los indios deje a mi Provisor, por ser como es persona de ispiriencia, i que siempre se ha allado en la tierra despues que se poblo, el qual creo que lo ejercitara con toda fidelidad, porque en lo de asta aqui los naturales han seido del Governador i jente mui mal tratados i molestados, a cuya cabsa han venido en mui grande diminucion, i para que de todo punto no se acaven, es mui nescesario que V. M. les mande mui de fecho sean favorescido, porque en verdad todos los que yo vide es mui buena jente, domesticos i dispuestos para que en ellos imprima qualquier virtud, lo qual en ellos ha de imprimir por buenos tratamientos i no por otros medios, no les faltando en lo que se les prometiese.
Deje fecha una buena Iglesia de paja conforme a la dispusicion de la tierra i proveido todo lo nescesario lo mijor que yo pude; mediante Dios en teniendo nueva de a donde sentare la jente de echo i nueva del descubrimiento, dare luego la buelta a la dicha Governacion i Obispado, porque certifico a V. M. que en mi vida hize jornada en que mas consolacion i contentamiento recibiese que en haver ido alla, i desee mucho que oviera manera para que yo alli pudiera residir i estar, lo qual espero en Dios Nuestro Señor que en breve sera, si el Governador i jente que biene en ello buena maña se dan, i no delante de lo pasado que es lastima de ver los excesivos gastos i cosas sin proposito que los Velsares en esta conquista han echo i todo sin fruto fasta oy, puesto que la esperanza que tienen los que alli residen es mui grande, como V. M. dello esta ya avisado.
A la sazon que yo de Coro parti, se tovo nueva como los Velsares enviavan nueva armada e socorro a aquella jente e Governacion, con lo qual todos recibieron mucha alegria, como personas que pensavan ser redemidas de sus travajos i especialmente con que tovieron nueva que les venia por Governador Nicolao Fedreman, al qual ellos todos deseavan les viniese i no otro ningund estranjero: a tanto que yo me espantava del contentamiento i deseo que de la persona deste mostravan, diciendo que este era persona calificada para alli, e que en el tiempo que alli estovo se señalo mui bien. Solamente tenia cierta difiriencia con el Contador, i no obstante el desavrimiento que entre los dos havia, decia el dicho Contador que para ver de ser estranjero el Governador que este era el mas conviniente. El qual dicho Fedreman es venido al presente a esta Cibdad sin la dicha governacion, i dizen que viene por Governador en la dicha armada un aleman que se dice Jorje Espira, de lo qual en verdad rescibi mui gran pena, por no me parescer conviniente al servicio de V. M. no perjudicando su persona salvo porque la jente de la dicha Governacion, segund yo realmente dellos supe, han de recibir mucha pena en venirles estranjero por Governador i a quien no conoscen ni espiriencia de la tierra tiene, que ynporta mucho especialmente estando con tanto deseo del dicho Fedreman i con tenerle visto i conoscido, porque en una entrada que hizo en la dicha tierra a donde fue por Capitan General, aprovo mui bien, i conbiene al servicio de V. M. segund lo que yo en este caso alcanzo, que V. M. deve proveer con toda brevedad quel dicho Nicolao Fedreman sea el Governador i Capitan general i no otro estranjero, lo qual certifico a V. M. segund que de la jente que alli reside supe i alcanze, a este desean mas que a otro ninguno i el zelo del buen subceso de aquella tierra, me mueve a significar esto a V. M.
Por la carta que a V. M. escrevi dende Coro, le suplique me hiziese merced de me mandar dar el salario que se da al Governador de aquella provincia el tiempo que a mi cargo estovo la dicha Governacion, que fueron los dichos seis meses en el viaje i estada, teniendo V. M. respecto a los gastos que yo en el dicho viaje hizo, e asi mismo se me señale salario con la protesion de los Indios e merced, i suelta de los doscientos e treinta e tres ducados que V. M. me hizo merced de me mandar prestar para la espedicion de mis bulas, porque yo certifico a V. M. que en la estada e visitacion que hize en la Isla de San Juan por mandado de V. M. i en el dicho viaje de Venezuela he gastado de mi patrimonio mas de mil castellanos, i con tener havito episcopal e ser pobre padezco estrema nescesidad, especialmente que no me puedo escusar de gasto con tener la casa que en esta Cibdad de Santo Domingo tengo de madre i hermanos i deudos, e con pagar grandes debdas que me quedaron de mi padre subcedidas en la conquista de Santa Marta.
Yo vide los libros tocantes a la hacienda de V. M. como Governador para ver al recabdo que avia en ellos, i en lo que me parecio ser necesario dar aviso a sus oficiales para el buen recabdo della, lo hize de la mijor manera que yo alcanze e comvenia e fue nescesario asi lo hazer, porque ellos no tenian tanta ispiriencia como se requiere. Lo mismo se hizo en otras muchas cosas tocantes al Real servicio de V. M. e bien e conservacion e abmento de aquella tierra, de lo qual tenian arta nescesidad.
En dos pueblos que en la dicha Governacion hay quedan trescientos españoles, entre los quales hay mas de los treinta casados con sus mujeres i hijos, toda jente mui de bien e para mucho, porque de ellos se pueden sacar doscientos hombres de guerra, tan buenos i para tanto como los puede haver en todo lo descuvierto destas partes, avituados a mui escesivos travajos e que siempre han tenido estremas nescesidades i estan mui adebdados a los Velsares de cosas que les han dado para se sustentar en la tierra.
Paresceme que V. M. debe proivir que ningun aleman pase en aquella conquista, mas de la persona del Governador ya que haya de ser aleman, i especialmente seyendo personas de poca calidad, porque se averigua haver havido en aquella provincia algunos que han tenido opiniones del ereje Martin Leulterio. Los quales todos son muertos en la entrada que hizo Ambrosio de Alfinguer Governador ellos e todos sus bienes. No se procedio contra ellos ecepto contra un Maestre Juan Flamenco inficionado de la dicha lepra, al qual prendi o hize contra el proceso, e lo remiti al Obispo de San Juan como Inquisidor general que se dize ser destas partes. El trasunto del dicho prozeso embio con esta a V. M. para que lo mande ver o remitir al Consejo de la Santa Inquisicion: i en esto suplico a V. M. en breve i en particular me mande dar aviso de lo que manda que se haga e yo devo hazer.
V. M. me hizo merced de retencion del Deanasgo desta Iglesia de Santo Domingo para ayuda a mi sustentacion, i me dio su Real cedula para que en el entretanto que yo residiese en mi Obispado, el Cabildo desta Iglesia me acudiese con los frutos del, los quales me lo cercenan algo i me quitan muchas ovensiones, i estando en esta Cibdad me compelen a que yo siempre resida en la Iglesia, lo qual es en perjuicio de la abtoridad Obispal, i ellos como sean mancevos e no de mucha calidad movidos de codizia lo hazen: a V. M. suplico por su Real cedula les mande en esto de la residencia se tenga conmigo alguna templanza, atento a la dignidad episcopal e a lo mucho que en esta Iglesia he servido e quand antiguo en ella soy, porque el Deanasgo me vale ciento e cinquenta castellanos, e de ovensiones otros treinta o quarenta, e yo los destrivuyo desta manera: los ciento doy a la Fabrica de la dicha Iglesia, cada un año para el edeficio de una Capilla que en ella fago, i treinta a un Capellan que en ella reside, e otros mas de veinte en obras pias que en la dicha Iglesia se gastan, i en hazer decir la salve todos los sabados del año de canto de organo, i estos Beneficiados no tienen respeto a que se gastan en esto, sino a sus propios intereses, lo qual yo no hago con sobra de riqueza sino conponerme como estoy con mucha nescesidad.
No doy aviso a V. M. de casa desta Isla porque esta Real Abdiencia e Oficiales la da, e porque no tengo comision de V. M. para lo poder hazer, en lo que se ofrece que yo pueda hazer tocante al Real servicio de V. M. lo hago como su verdadero criado e continuo Capellan.
Nuestro Señor guarde e prospere la S. S. C. R. M. de V. M. con muchos años de vida, e con abmento de muchos mas reinos e señorios a su santo servicio. Desta Cibdad de Santo Domingo, puerto de la isla Española, a 20 de Enero de 1535 años.--De V. S. S. C. M.--Continuo Capellan que S. P. besa.--El Obispo Bastidas.
(_Colección Muñoz_, tomo LXXX).
APÉNDICE IV
Carta de Fray Tomás, obispo de Cartagena, al Emperador; fecha: Cartagena, 7 de Mayo de 1535.
Dice que V. M. le mandó ir a residir con cargo de protector de los indios, i le dijo a el i al Obispo de Panamá en presencia del Cardenal de Sigüenza, el comendador mayor Cobos, i otros: _Mirad que os he echado aquellas animas a cuestas, parad mientes que deis cuenta dellas a Dios, i me descargueis a mi._ Para descargarse dira lo que ha oido i visto en algo más de dos meses que llegó. «La mayor parte de la tierra está alzada, i los indios mui escandalizados a cabsa de las crueldades..... de los cristianos, los quales por donde quiera que van queman con sus pies las yerbas i la tierra por do pasan, i ensangrientan sus manos matando i partiendo por medio niños, ahorcando indios, cortando manos, i asando algunos indios i indias, o porque los llevan por guias i les yerran el camino, o porque no les dicen donde hallarán oro, que este es su apellido, i no el de Dios i de V. M. Y ansi se despuebla toda esta tierra; que no hai en ella sino muy poquitos pueblos de indios que esten de paz: i aun estos cada dia viendo las opresiones..... de los cristianos..... se revelan, que ni los unos ni los otros pueden oir el nombre de cristiano, mas de demonios o basiliscos. Son tan grandes las severidades i malos egemplos que los cristianos les iacen i les dan, que con gran dificultad se convertiran a la santa fe católica. No han cesado los cristianos hasta agora de traer indios i indias niños i niñas quantos pueden haver por todas las poblazones donde andan, vendiendoles aqui a mercaderes, los quales los llevan i embian a Santo Domingo para bolverlos a vender..... Heles ido agora a la mano, que muchos que han traido no se los he consentido vender: de lo qual..... todos..... estan mui despechados..... Si estas cosas..... no se remedian..... quedará toda esta tierra despoblada de indios, como lo está la Española donde se contaron dos cuentos de animas quando alli entró el Almirante, y no se hallarán agora 200 indios..... En Santa Marta i toda esta costa de tierra firme pasa lo mesmo. Y no hai necesidad de abrir la puerta a que muchos cristianos vengan, antes hai necesidad de sacar..... muchos de los que hai porque ellos estan perdidos i mueren de hambre, i ansi para sustentarse roban las haciendas i comidas de los indios; i ansi ellos como los indios perecen de hambre, en tanta manera que muchos cristianos son muertos por los caminos, i en los arcabucos..... no hay quien pueda sufrir el mal olor de los cuerpos muertos.»
Cerca del hacienda de V. M. _unusquisque quaesit quae sua sunt_. Se necesita de Oficiales fieles aora mas «por haverse descubierto grandisima riqueza de inumerables sepulturas de los indios del rio del Cenú, de algunas dellas diz que han sacado mas 15000 pesos d'oro finisimo, i que en 20 años no se acabará de sacar el oro dellas. Alli comen a los indios todos sus mantenimientos por sustentarse cristianos i sus negros, i asi andan los indios del Cenú huidos i.....
En el culto divino no faltan clerigos y frailes. Con menos havia bastantes siendo escogidos, i sacar los discolos. Hasta aora los clerigos han sido mercenarios, cuidadosos mas de sus bolsas que del bien espiritual. La autoridad eclesiastica no se conoce en esta tierra. Reprender los latrocinios, usuras i amancebamientos publicos aun con indias no baptizadas, i otros enormes vicios de que está llena la tierra, parece cosa insolita i nueva. Las censuras de nada aprovechan. Hasta los Oficiales de V. M., Tesorero i Contador i las justicias, que segun los Canones deven ser el brazo que favorezca a la Iglesia, favorecen y amparan a los malos, i «entonces piensan haver hecho alguna grande hazaña, i haverse mostrado mui grandes servidores de V. M..... quando han hecho algun desacato á la Iglesia». Dicen que es tierra nueva, i que logros, usuras, amancebamientos etc deben sufrirse. Hai gran necesidad de poner remedio, «i es _periculum in mora_, por los muchos conversos que hai en estas partes i malos cristianos, i asi no faltan muchos errores i heregias. El dicho Obispo ha encomenzado a prender i castigar algunos delinquentes; i si oviese desman en dar el ayuda necesaria, estos i otros consortes quedarian mui favorecidos, i nacerles yan alas por su mal».
El Obispo «no ha hecho la ereccion de la Iglesia, ni vee agora razon para hacella, porque en toda esta provincia no hai ganados ni labranzas ni otras crianzas de que pagar diezmos..... ni los havra de aqui a muchos años. Antes teme, segun la priesa se dan los cristianos a maltratar los indios, que toda esta tierra se havra de despoblar»..... Si esto Dios permite, suplica se le admita renuncia deste Obispado para ir a un Monasterio de su Orden de los que Fray Domingo de Betanços ha hecho en Nueva España, donde pueda con un conpañero predicar aquellas animas.
La carestia de la tierra es tal que un huevo vale medio real, un pollo un ducado, una gallina dos pesos, la bota de harina 25, de vino 50: esto en Cartagena. En el Cenu, un queso 40 pesos, un pernil de tocino 50. Por Obispado i protector de indios se le dan 300.000 maravedises, con lo qual no puede sustentar a si i dos frailes que trajo consigo. Necesita 1500 pesos. Tiene tambien consigo un clerigo doto i virtuoso, llamado Alonso Gallinato, i pide se le nombre Arcediano desta Iglesia para quando se haga la ereccion. La Catedral se duda si se hará en el Cenú ó en Uraba, porque aquí, en este pueblo de Calamar, donde al presente están (Governador y Obispo), en el puerto de Cartagena no ha disposicion para pueblo grande, i menos para Iglesia catedral.
(Extracto en la _Colección Muñoz_, tomo LXXX.)
APÉNDICE V
Carta al Emperador de los oficiales de Coro Alonso Vázquez de Acuña tesorero; Pedro de San Martin, factor, y Antonio de Naveros, contador; fecha: Coro, 11 de Septiembre de 1535.