Filosofía Fundamental, Tomo IV
Chapter 22
[269.] Viviendo el hombre solo, el uso de su libertad física, no perjudicaria jamás sino á sí mismo; el límite moral de su libertad seria el de satisfacer sus necesidades y deseos, con arreglo al dictámen de la razon. Pero viviendo los hombres en sociedad, el ejercicio de la libertad física del uno, tropieza por necesidad con el del otro; para impedir el desórden es necesario restringir un poco la libertad física de cada uno, y someterlos á todos á un órden conforme á razon, y conducente al bien general: hé aquí la necesidad de una legislacion civil. Esta no puede establecerse, ni conservarse, por sí sola: hé aquí la necesidad de un poder público. El objeto de la sociedad, es el bien general, con sujecion á los principios de la moral eterna; este mismo es el objeto del poder público.
[270.] Con la teoría que precede, se explica satisfactoriamente el doble carácter que presenta el órden moral: lo absoluto y lo relativo. La razon, el sentido comun, el corazon, nos obligan á reconocer en el órden moral algo absoluto, independiente de la consideracion de la utilidad: esto se explica, elevándose á un acto absoluto, de perfeccion absoluta; y mirando la moralidad de las criaturas, como una participacion de aquel acto. La razon y la experiencia nos enseñan que la moralidad de las acciones tiene resultados _útiles_; esto se explica, observando, que en aquel acto absoluto, está comprendido el amor del órden que habia de reinar entre los seres criados, para cumplir sus destinos. Este órden pues, era á un tiempo _querido_ por Dios, y _conducente_ al fin especial de cada criatura; será pues á un mismo tiempo _moral_ y _útil_.
[271.] Pero los dos caractéres se conservan siempre esencialmente distintos: el primero, lo _sentimos_; el segundo lo _calculamos_. Cuando nos falta el primero, somos _malos_; cuando el segundo, somos _desgraciados_. El resultado doloroso, es _pena_, si nuestra voluntad ha infringido á sabiendas el órden; cuando nó, es simplemente _desdicha_.
[272.] Permítaseme lisonjearme con la idea de que esta teoría es algo mas satisfactoria, que las que han excogitado algunos filósofos modernos, para explicar la naturaleza absoluta de la moralidad. He necesitado de la idea de Dios, es cierto; porque no concibo órden moral, en quitando á Dios del mundo. Sin la idea de Dios, la moralidad no puede ser otra cosa que un sentimiento ciego, tan absurdo en su objeto, como en sí mismo; la filosofía que no lo funde en Dios, no podrá llegar jamás á una explicacion científica: deberá limitarse á consignar el hecho como una necesidad, cuyo carácter y orígen se ignoran del todo.
[273.] Añadiré una observacion que compendia toda mi teoría, y que pone de manifiesto lo que la diferencia de las otras, que reconocen en Dios el fundamento del órden moral, y el amor de Dios, por el primero de los deberes. Los sistemas á que me refiero suponen la idea de moralidad distinta de la del amor de Dios, pero yo digo que la _esencia_ de la moralidad es el mismo amor de Dios. Así afirmo que la santidad infinita, es _esencialmente_ el amor con que Dios se ama á sí mismo; que el acto primitivo y esencialmente moral de la criatura es el amor á Dios; que la moralidad de todas sus acciones, consiste en conformarse explícita ó implícitamente con la voluntad de Dios; lo que equivale á un amor explícito ó implícito de Dios.
Uno de los resultados mas notables de esta teoría que pone la esencia de la moralidad en el amor de Dios ó del bien infinito, es el que hace desaparecer la diferencia entre la forma de las proposiciones metafísicas y las morales, manifestando como el _se debe_ y _se ha_, que se encuentra en estas, se reduce al _es_ absoluto de aquellas (V. 210, 211, 212 y 213). Hé aquí la aplicacion de este importante resultado.
La proposicion: El amar á Dios _es_ bueno moralmente; es una proposicion absoluta é idéntica, porque la bondad moral no es otra cosa que el amor de Dios.
La proposicion: El amar al prójimo es bueno; se reduce á la primera, porque amar al prójimo es un cierto modo de amar á Dios.
La proposicion: el socorrer al prójimo es bueno: se reduce á la anterior, porque socorrer es amar.
La proposicion: El hombre _debe_ conservar su vida, se explica por esta otra absoluta: la conservacion de la vida del hombre, _es_ querida por Dios. Así la palabra _debe_, significa la necesidad de que el hombre conserve su vida, si no quiere oponerse al órden querido por Dios.
Estos ejemplos bastan para que se vea con cuánta facilidad pueden reducirse á una forma absoluta, las proposiciones morales. Esto, no alcanzo de qué manera se podrá conseguir, si en vez de decirse: el amor de Dios es la misma moralidad; se dijese: el amor de Dios es un acto moral, distinguiendo entre el amor y la moralidad.
[274.] Sea cual fuere el juicio que se forme de esta explicacion, no puede negarse que con ella, se reconoce una sabiduría profunda, aun ateniéndonos al solo órden natural y filosófico, en aquella admirable doctrina del Divino Maestro, en que llama al amor de Dios el mayor y el primero de los mandamientos, y en que, cuando quiere señalar el carácter del bien moral, recuerda, muy especialmente, el cumplimiento de la voluntad divina.
[275.] Puesta la esencia de la moralidad en el amor, lo moral debe parecernos bello, porque nada mas bello que el amor; debe ser agradable al alma, porque nada mas grato que el amor. Entonces se comprende tambien por qué las ideas de desinterés, de sacrificio, se nos presentan tan bellas en el órden moral, y nos hacen rechazar instintivamente la teoría del interés propio: nada mas desinteresado, que el amor; nada mas capaz de grandes sacrificios que el amor.
[276.] Así el egoismo queda desterrado del órden moral: Dios se ama á sí mismo, porque es infinitamente perfecto; fuera de sí no encuentra nada que amar, que él no haya criado. El amor que tiene á las criaturas es completamente desinteresado, porque nada puede recibir de las mismas. La criatura se ama á sí propia y ama tambien á las demás; pero este amor, no es de un egoismo estrecho, sino que ama en sí misma, y en sus semejantes, el reflejo del bien infinito. Desea unirse con el bien supremo, y en esto pone su última felicidad; pero este deseo lo enlaza con el amor del bien supremo en sí mismo, y no le ama precisamente porque de ello deba resultar su propia felicidad.
CAPÍTULO XXI.
OJEADA SOBRE LA OBRA.
[277.] Llego al término de mi trabajo; y así conviene echar una ojeada sobre el largo camino que acabo de recorrer.
Me habia propuesto examinar las ideas fundamentales de nuestro espíritu, ya considerado en sí mismo, ya en sus relaciones con el mundo.
[278.] Con relacion á los objetos, hemos encontrado en nuestro espíritu dos hechos primitivos: la intuicion de la extension; la idea del ente. En la intuicion de la extension se funda toda la sensibilidad objetiva; en la idea del ente se funda todo el órden intelectual puro en lo tocante á las ideas indeterminadas. De la idea del ente, hemos visto salir las de identidad, distincion, unidad, número, duracion, tiempo, simplicidad, composicion, finito, infinito, necesario, contingente, mutable, inmutable, substancia, accidente, causa, efecto.
[279.] En el órden subjetivo, hallamos como hechos de conciencia, la sensibilidad, ó el ser sensitivo (incluyendo en esto no solo la sensacion, sino tambien el sentimiento); la inteligencia y la voluntad; lo que nos da ideas intuitivas de modos de ser determinados, y distintos del de los seres extensos.
[280.] Así todos los elementos de nuestro espíritu se reducen á las ideas intuitivas de extension, de sensibilidad, inteligencia y voluntad, y á las ideas indeterminadas, que á su vez se fundan todas en la idea de ser.
[281.] De la idea de ser, combinada con la del no ser, nace el principio de contradiccion: que por sí, da orígen solamente á conocimientos indeterminados. Para que la ciencia tenga un objeto realizable, es necesario que el ser se le presente bajo alguna forma. Nuestra intuicion nos ofrece dos: extension y conciencia.
[282.] La conciencia nos ofrece tres modos de ser: sensibilidad, ó el ser sensitivo, inteligencia y voluntad.
[283.] La extension considerada en toda su pureza, cual la imaginamos en el espacio, es la base de la geometría.
[284.] La misma extension modificada de varias maneras, y puesta en relacion con nuestra sensibilidad, es la base de todas las ciencias naturales, ó que tienen por objeto el universo corpóreo.
[285.] La inteligencia da orígen á la ideología y á la psicología.
[286.] La voluntad, en cuanto movida por fines, da orígen á las ciencias morales.
[287.] La idea de ser engendra el principio de contradiccion; y con él, las ideas generales é indeterminadas, de cuya combinacion nace la ontología; y que además circulan por todas las demás ciencias como un flúido vivificante.
[288.] Así concibo el árbol de las ciencias humanas: examinar las raíces de este árbol, era mi objeto en la _Filosofía Fundemental_.
FIN.
NOTAS.
(SOBRE EL LIBRO VIII).
(I) Quizás no faltarán algunos lectores poco versados en la historia de lo filosofía, á quienes parezca que me he extendido demasiado en la explicacion de la idea de lo infinito, considerando estas cuestiones, en la clase de aquellas que sirven mas bien para sutilizar, que para adquirir conocimientos sólidos. Este es un error de mucha gravedad. En todos tiempos, han ocupado un lugar preferente entre las cuestiones filosóficas, las que versan sobre la idea de lo infinito; y en nuestra época, apenas hay ninguna que deba merecer mas atencion, si se quieren atajar los progresos del panteismo. No me cansaré de repetir que muchos errores gravísimos dimanan de confusion en las ideas fundamentales; para quien esté bien radicado en el conocimiento de estas, dejarán de ser peligrosas ciertas obras, cuyo secreto, para extraviar, consiste ó en emplear palabras incomprensibles, ó en dar falsas acepciones á las que se pueden comprender. Como quiera, los que creyeren que aquí solo se trata de cavilaciones escolásticas, recuerden que deberán tener por caviladores á los metafísicos mas eminentes antiguos y modernos.
(SOBRE EL LIBRO IX).
(II) No ignoro, que algunos filósofos modernos, y muy particularmente M. Cousin, tratan de sincerarse de la acusacion de panteismo, explicando á su manera los pasajes de sus obras donde se halla profesado este error. No siéndome posible, extenderme en una cuestion que exigiria la insercion y cotejo de largos pasajes, me contentaré con remitir al lector á lo que tengo dicho en el cuerpo de la obra, y con respecto á M. Cousin, á los trozos que llevo citados en mis _Cartas á un escéptico en materia de religion_ (Carta X). Sea como fuere, los impugnadores de M. Cousin no tienen la culpa de que este filósofo se valiese de palabras tan claras y terminantes, que á ningun hombre de sano juicio le podia quedar ninguna duda, de que contenian lisa y llanamente la profesion del panteismo. Dejando pues á este filósofo la responsabilidad de sus intenciones, me contentaré con rogar encarecidamente á nuestros jóvenes, que no juzguen con ligereza sobre las disputas que se agitan en el vecino reino, cuyo ruido llega hasta nosotros, por órganos no siempre fieles; y que se abstengan de dar fe á los que se empeñan en persuadirles que las alarmas de los hombres de sanas doctrinas en materias filosóficas, carecen de fundamento.
FIN DE LAS NOTAS.
INDICE
DE LAS MATERIAS DEL TOMO CUARTO.
LIBRO OCTAVO.
LO INFINITO.
_PÁG._ CAPÍTULO PRIMERO.
_Ojeada sobre el estado actual de la filosofía._
Uso de ciertas palabras. Qué indican. Filosofía del siglo pasado. Reaccion. Carácter del panteismo actual. Como se aviene con lo infinito. Por qué la nueva filosofía se coloca en el _yo_. Indicio de una aspiracion sublime. Sus pretensiones orgullosas é infundadas. No inventa ni restaura la verdad. 5
CAPÍTULO II.
_Importancia y anomalía de las cuestiones sobre la idea de lo infinito._
Importancia del exámen de esta idea. Anomalía. Disputas sobre su naturaleza y existencia. Hecho que ellas indican. 12
CAPÍTULO III.
_Sí tenemos idea de lo infinito._
Tenemos esta idea. Prueba. Lo infinito y lo indefinido. La idea de lo infinito es fija. Ejemplo. La distincion entre lo infinito y lo finito se funda en el principio de contradiccion. 14
CAPÍTULO IV.
_El límite._
Negaciones que afirman. El límite filosófico y el matemático. Lo finito envuelve negacion. Lo infinito afirmacion. 18
CAPÍTULO V.
_Consideraciones sobre la aplicacion de la idea de lo infinito á la cantidad continua, y á la discreta en cuanto se expresa en series._
Posibilidad de aplicar dicha idea á muchos órdenes. Razones en pro y en contra de la infinidad lineal, de la numérica expresada en series, de la de las superficies y sólidos. 21
CAPÍTULO VI.
_Orígen de la vaguedad y aparentes contradicciones en la aplicacion de la idea de lo infinito._
Las dificultades en la aplicacion de la idea prueban su existencia. Vaguedad de la misma. No es intuitiva. Qué seria si fuese intuitiva. Efecto de su naturaleza actual. Carácter de las ideas indeterminadas. 25
CAPÍTULO VII.
_Explicacion fundamental de la idea abstracta de lo infinito._
El límite y varias negaciones del mismo. Como generalizamos estas ideas. Ser y negacion de límite, constituyen la idea abstracta de lo infinito. No nos hace conocer una _cosa_ infinita. Ejemplos de otras ideas semejantes. 30
CAPÍTULO VIII.
_Se comprueba con aplicaciones á la extension, la definicion de la infinidad._
De qué provienen las anomalías de la aplicacion. Infinidad de una recta. De un valor lineal. Se explican las contradicciones aparentes. Si se concibe un valor lineal absolutamente infinito. Diferencia entre su concepto y su intuicion sensible. 33
CAPÍTULO IX.
_Concepto de un número infinito._
Como se forma esta idea. No representa nada determinado. Aplicaciones. 40
CAPÍTULO X.
_Concepto de la extension infinita._
En qué consiste. Su imaginacion es imposible. Observaciones sobre una dificultad del párrafo 40. 45
CAPÍTULO XI.
_Sobre la posibilidad de la extension infinita._
Dificultad sobre la posibilidad intrínseca y extrínseca. Omnipotencia. Solucion. 48
CAPÍTULO XII.
_Solucion de varias dificultades contra la posibilidad de una extension infinita._
Lo que se funda en la relacion de las propiedades con la substancia. Lo que estriba en la diferencia entre lo finito y lo infinito. Varias consideraciones sobre estas diferencias. Nueva dificultad fundada en la aparicion y desaparicion de extensiones infinitas. 50
CAPÍTULO XIII.
_Si existe la extension infinita._
Opinion de Descartes y de Leibnitz. Observaciones del autor. 58
CAPÍTULO XIV.
_Sobre la posibilidad de un número infinito actual._
Si existiese no se podria multiplicar. No se puede expresar ni algebráica ni geométricamente. Infinidad de especies y de individuos. Posibilidad de especies infinitas. Si hay un limite en la perfectibilidad de las especies. Imposibilidad de la existencia simultánea de todas las modificaciones. Con esto se demuestra la imposibilidad de un número infinito actual 61
CAPÍTULO XV.
_Idea del ser absolutamente infinito._
Dificultades de esta idea. Si se explica bastante con la idea de un ser sin negacion de ser. Qué es la perfeccion. Se ha de hallar con propiedades formales en el ser infinito. Qué se entiende por _toda_ perfeccion. Dos negaciones. Se debe afirmar del ser infinito todo lo que no implica contradiccion. 71
CAPÍTULO XVI.
_Se afirma de Dios toda la realidad contenida en los conceptos indeterminados._
Reseña. Ser. Substancia. Simplicidad. Causalidad. Necesidad. 77
CAPÍTULO XVII.
_Como se afirma de Dios todo lo no contradictorio, contenido en las ideas intuitivas._
Sensibilidad pasiva. Materia. Sensibilidad activa. Inteligencia. Voluntad. Libertad. 80
CAPÍTULO XVIII.
_La inteligencia y el ser absolutamente infinito._
Como concibe á Dios la humanidad. Caractéres de la inteligencia: es activa, inofensiva, pura. Engendra la libertad y la moral. Idea del ser absolutamente infinito. 83
CAPÍTULO XIX.
Resúmen 89
LIBRO NOVENO.
LA SUBSTANCIA.
CAPÍTULO I.
_Nombre é idea general de la substancia._
Existencia de la idea, su falta de claridad. Su importancia. No se debe comenzar por una definicion. Método. Nombre. Expresa algo constante entre las mudanzas. 95
CAPÍTULO II.
_Aplicacion de la idea de substancia á los objetos corpóreos._
Explicaciones analíticas. Cómo se aplica á los cuerpos. Cómo y por qué no se aplica á las sensaciones. Particularidad de la extension. Lazo de las sensaciones. 99
CAPÍTULO III.
_Definicion de la substancia corpórea._
Dificultad. Aplicacion. Análisis de las ideas que componen la de substancia corpórea. Resultado. Con los accidentes la substancia se nos manifiesta. 105
CAPÍTULO IV.
_Relaciones de la substancia corpórea con sus accidentes._
Incluye multiplicidad. Disposicion de partes. El accidente depende de la substancia, nó esta de aquel. Aplicacion á las figuras. Cambios de figuras. Como entre estas hay semejanza y nó identidad. Se explica el sentido de la _comunicacion_ del movimiento. 108
CAPÍTULO V.
_Consideraciones sobre la substancia corpórea en sí misma._
Necesidad de accidentes para su determinacion. Esto es segun nuestro modo de concebir. Identidad de la substancia corpórea. Reseña de opiniones. Ignorancia del hombre sobre este punto. 111
CAPÍTULO VI.
_Substancialidad del yo humano._
Como se halla la unidad en los cuerpos. La unidad del yo. Su permanencia 118
CAPÍTULO VII.
_Relaciones de la proposicion, Yo pienso, con la substancia del Yo._
Los fenómenos internos se distinguen individualmente. Tambien los semejantes. Observaciones sobre el _recuerdo_. Todos los fenómenos pasan en nuestro interior para no volver. Sin sujeto, formarian una serie, sin ley ni lazo. Sin la substancialidad del alma, no se podria decir: yo pensaba, yo pienso; sino: habia pensamiento, hay pensamiento 121
CAPÍTULO VIII.
_Consideraciones sobre la intuicion que el alma tiene ó puede tener en sí misma._
Existencia de cierta intuicion. Cómo se implica en todas las afecciones internas. Su unidad probada por la misma variedad. Si esto se negase, se negaria el testimonio de la conciencia. Conocemos el alma como objeto. Conjeturas sobre la posibilidad de otras intuiciones. El alma sola separada 121
CAPÍTULO IX.
_Exámen de la opinion de Kant sobre los argumentos con que se prueba la substancialidad del alma._
Motivo personal de su opinion. Mala exposicion del argumento. Cómo debe presentarte. Cómo aplica aquí su errada teoría, sobre las categorías puras. Dos sentidos de la palabra _sujeto_. Ninguno es exclusivo al tratar del alma. No se necesita la intuicion sensible. Su falso supuesto sobre el argumento psicológico. No se prescinde de la experiencia. Contradiccion de Kant, cuando confiesa la presencia del yo en todo pensamiento. La interrupcion del pensamiento confirma la permanencia del alma. Demostracion 128
CAPÍTULO X.
_Exámen de la opinion de Kant sobre el argumento que el llama el paralogismo de la personalidad._
Inexactitud en el uso de la palabra _persona_. Equivocada expresion de la identidad de conciencia. Identidad del yo con respecto á un observador extraño. Singular explicacion de la transmision de la conciencia. Metáfora del _lazo_. Para la transmision no basta la sucesion. Se estrecha á Kant, fijando mas el estado de la cuestion. Confesion de Kant sobre la necesidad de la conciencia de la identidad. Consecuencias de no admitir esta necesidad por criterio legítimo. 153
CAPÍTULO XI.
_Simplicidad del alma._
Qué se entiende por simple. Prueba del sentido íntimo en pro de la simplicidad del alma. Otra fundada en la misma naturaleza del pensamiento. Otra fundada en el acto de voluntad. Que el pensamiento no puede ser un producto de distintas substancias. Dilema fundado en la divisibilidad. 157
CAPÍTULO XII.
_Exámen de la opinion de Kant sobre el argumento con que se prueba la simplicidad del alma._
Sofisma de Kant. No es verdad que todo pensamiento resulte de muchas representaciones. Como en la diversidad de las representaciones hay la unidad. Semejanza del movimiento. Grosería de esta idea. Un ejemplo de la mecánica. Disparidad. Resultado en contra de los adversarios. Como podemos sacar de la experiencia la unidad del sujeto pensante. Valor de la experiencia. Su enlace con las verdades necesarias. Como la demostracion se extiende á todos los sujetos pensantes. Indeterminacion del conocimiento que tenemos del alma. Doctrina de Santo Tomás. 161
CAPÍTULO XIII.
_Como la idea de substancia es aplicable á Dios._
No es esencial á toda substancia el ser mudable. Cotejo de dos definiciones de las escuelas. Que puede existir una substancia inmutable. Como conviene á Dios toda la perfeccion encerrada en la idea de substancia. 180
CAPÍTULO XIV.
_Una aclaracion importante y un resúmen._
Como se entiende que la substancia es subsistente por sí misma. Dos relaciones: negacion de inherencia, y negacion de dependencia. Se fijan las ideas sobre este punto. Resúmen. 181
CAPÍTULO XV.
_El panteismo examinado en el órden de las ideas._
Dos métodos: la idea y la experiencia. Una pregunta á los panteistas. Sobre la palabra substancia. El ser necesario no excluye la existencia de los contingentes. Experiencia fundada en las mismas ideas. Tampoco excluye la substancia de los contingentes. Prueba. Principal sofisma de los panteistas. Clave de la solucion. 187
CAPÍTULO XVI.
_El panteismo examinado en el órden de los hechos externos._
Multiplicidad en el mundo externo. Legitimidad del criterio de los sentidos para la multiplicidad. La extension encierra esencialmente multiplicidad. Necesidad del idealismo en el panteismo. La doctrina de Descartes sobre la extension es contraria al panteismo. La extension no puede ser atributo ni modificacion de una substancia simple. Argumento concluyente contra Spinosa. 192
CAPÍTULO XVII.
_El panteismo examinado en el órden de los hechos internos._
El panteísmo está en contradiccion con la distincion entre el _yo_ y _el no yo_. Es contrario á la experiencia de la comunicacion de los espíritus. Absurdo de una conciencia única. Sentido comun. Sentido íntimo. Individualidad de la conciencia. 196
CAPÍTULO XVIII.
_Sistema panteista de Fichte._