Estudios americanos (primera serie)

Part 18

Chapter 18556 wordsPublic domain

«Los Estados Unidos se lanzaron a la guerra con España. Ahora se ve fácilmente que el conflicto era inevitable... El despotismo colonial español y el gobierno libre de los Estados Unidos no podían existir por más tiempo uno al lado del otro. El conflicto que se ha evitado durante un siglo era tan inexorable como entre la esclavitud y la libertad. La guerra vino ahora en lugar de venir más tarde, eso es todo. Una vez envueltos en ella, los Estados Unidos ni necesitaron ni desearon la ayuda de nadie. Pero las naciones como los individuos, aprecian la simpatía. En los pueblos del continente encontramos neutralidad, pero también críticas, ataques y toda clase de manifestaciones de disgusto en grado mayor o menor... De parte de Alemania notamos una hostilidad apenas velada... Pero del pueblo inglés vino, por otra parte, una simpatía espontánea y el gobierno mostró que aquellos sentimientos populares eran compartidos por sus _leaders_. Eso fué todo lo que necesitaba, todo lo que antes necesitó. No importa la causa, el hecho estaba allí. La lección de la revolución americana era clara al fin y la actitud de simpatía, la política que pudo haber prevenido la revolución, al fin se daba a la gran nación brotada de las colonias que Washington condujo a la independencia. Cómo América ha respondido a la simpatía de la Inglaterra, todos lo sabemos, tal vez mejor en los Estados Unidos que en cualquier otra parte. La comunidad de simpatía e interés hará más fuerte la amistad de los dos países que la que todos los tratados podrían conseguirlo. Las barreras artificiales han caído y los hombres de buena voluntad a ambos lados del Atlántico, deben esforzarse en probar que no es un fácil optimismo el que cree ahora que la amistad propuesta tan largo tiempo y tan llena de promesas para la humanidad y la civilización, será duradera. Los millones de hombres que hablan la lengua inglesa en todas partes del globo, verán seguramente ahora que una vez unidos, podrá decirse, como Shakespeare dijo hace trescientos años: «Acudan los tres extremos del mundo en armas, y los rechazaremos.»

Con este abrazo de reconciliación y este grito de legítimo orgullo termina el relato de la epopeya revolucionaria nacional americana, escrita por el señor Cabot Lodge. Su situación política y la justa autoridad intelectual de que goza, dan a sus palabras un significado de que carecerían las de un simple literato profesional. Ellas han sido acogidas por eso como una revelación elocuente del cambio producido en gran parte de la opinión pública de este país y que tiende a la unión íntima de las dos grandes ramas de la familia anglosajona.

ÍNDICE

Págs.

Martín García Mérou. 4

Martín García Mérou, por Eugenio Díaz Romero. 7

I.--Impresiones de Boston. 21

II.--De paso por Chicago. 37

III.--En Saint-Louis. 53

IV.--Una visita a Amherst. 63

V.--Viajeros en Sud América. 81

VI.--Temas de verano. 99

VII.--Un poco de filosofía política. 113

VIII.--Gobierno municipal americano. 129

IX.--El Congreso. 167

X.--Maravillas de la piscicultura. 197

XI.--John Hay. 213

XII.--“American ideals”. 247

XIII.--David Ames Wells. 267

XIV.--Un Christmas sombrío. 281

XV.--Henry Cabot Lodge. 295

TALLERES GRÁF. L. J. ROSSO Y CÍA. ==== BELGRANO 475, BUENOS AIRES

Nota

Se han corregido los errores evidentes de ortografía y puntuación.