El Folk-lore Filipino (Tomo I)
Part 19
Los españoles habían sabido que en el centro de Abra, se organizaba potente un gran pueblo compacto, decidido á todo y dirigido por el sagaz y denodado Isio, y con justa razón temieron que algún dia daría serio quehacer á los vecinos pueblos civilizados, y se propusieron prender al prófugo ex-gobernadorcillo.
Isio lo supo y entonces predicó la guerra contra los españoles y los ilocanos que les seguían.
--¡Esos--exclamaba--vienen á perseguir al enviado de los anitos, que os está haciendo grandes servicios! Nuestros dioses quieren probar vuestra obediencia para poderla premiar después en el paraiso. Por lo demás, la victoria no es dudosa para nosotros.
Logró reunir un numeroso pelotón de monteses y en una sola noche asaltaron los antiguos baluartes que había en Ilocos y que se habían levantado para rechazar á los moros joloanos, y como casi todos estaban abandonados, fueron derrotados sus vigilantes y se apoderaron de los cañones y demás armas, municiones y pólvora que allí había.
Con los cañones cerraron las gargantas de los montes que daban acceso á aquellos valles, y asi favorecidos grandemente por la Naturaleza, hicieron imposible toda idea de avanzar un pasito más de sus avanzadas. En la Historia de la comarca ilocana deben de estar consignadas las muchas desastrosas retiradas y lamentables fracasos que las tropas españolas sufrieron al intentar castigar al célebre Isio, y últimamente fué derrotado el capitan Pinto.
Pero fué enviado contra él el no menos famoso capitan español Galvey, á principios de 1831. Se reunieron las fuerzas de Ilocos con las de Pangasinan en el rio Piapia de Balaoang y se dirigieron á Tamoron.
Galvey, con sus anteriores simuladas expediciones al país de los igorrotes, desde 1829, logró que estos acabasen con toda su pólvora, y cuando se convenció de ello, intentó llevar á cabo un decidido ataque.
No reseñare la expedición, aunque bien lo merecería la bravura con que se defendieron los igorrotes; sólo haré constar que perdieron casi tantos hombres como soldados de Galvey dejaron de existir, hiriendo gravemente al capitan Castañeda, y estaban ya á punto de tomar una retirada, cuando un. sargento logró atravesar de un balazo á Isio, y como los igorrotes vieran caer como herido del rayo al que consideraban profeta invulnerable, creyeron que los verdaderos dioses eran las balas de los españoles; se sobrecogieron de terror y acabaron por huir á la espesura de los montes, volviendo á su anterior modo de vivir. [115]
MINISTERIO DE ULTRAMAR
EXPOSICION GENERAL DE LAS ISLAS FILIPINAS
Diploma de Medalla de Plata adjudicado por el Jurado en sesion de 18 de Septiembre del corriente año á D. Isabelo de los Reyes, Manila, por sus trabajos literarios sobre el Folk-Lore Filipino.
Seccion 8.a Grupo 75 Número 28.
Madrid diez y siete de Octubre de mil ochocientos ochenta y siete.
EL MINISTRO DE ULTRAMAR, Victor Balaguer.
EL PRESIDENTE DE LA COMISARÍA REGIA, German Gamazo.
EL SECRETARIO DE LA COMISARÍA REGIA, Felix Diaz.
EL PRESIDENTE DEL JURADO, Manuel M. J. de Galdo.
EL SECRETARIO DEL JURADO, Francisco de P. Vigíl.
Es copia.
ÍNDICE
Págs. Dedicatoria. 5 Introducción. 7 Terminología del Folk-Lore. 19
FOLK-LORE ILOCANO
Capítulo I.--Materiales folk-lóricos sobre Religión ó Mitología, y Psicología.
I.--Los Mangmangkik. 27 II.--Katatao-an ó sankabagí. 29 III.--El Kaibaan ó kibaan. 33 IV.--El Litao y la Sirena. 35 V.--El panangyatang y el caiman. 39 VI.--El pugot. 40 VII.--Otros seres y objetos venerados. » VIII.--Sabeismo y Astrología. 42 IX.--Diosas. 44 X.--Psicología. 45 XI.--Ginginammul ó Babató. 47 XII.--Tagiroot. 48 XIII.--Curanderos teomaniacos, adivinos etc. 50 XIV.--Cosmogonía. 51 XV.--Consejas meteorológicas. 56 XVI.--Preocupaciones zoográficas. 59 XVII.--Otras supersticiones. 61 XVIII.--Crímenes folk-lorísticos.--Anting-anting. 67 XIX.--Folk-Lore del mar. 70 XX.--Supersticiones ilocanas que se encuentran en Europa 74 XXI.--Los duendes. 82 XXII.--Calendario popular y fiestas cristianas. 83 XXIII.--Año Nuevo.--Pascua de Reyes.--Fiestas de Vigan. 87 XXIV.--La Candelaria.--Cuaresma.--El toktok. 91 XXV.--Flores y cruces de Mayo. 95 XXVI.--Córpus.--Festividad de varios santos.--Kiring. 99 XXVII.--La Naval.--Conmemoración de los difuntos. 101 XXVIII.--La Concepción.--Las Pascuas. 104
Capítulo II.--Materiales folk-lóricos sobre tipos, costumbres y usos
I.--Los ilocanos. 109 II.--Preñez y parto. 118 III.--Bautizo y rebautizo. 120 IV.--Casorios. 123 V.--Duelos. 131 VI.--Fiestas de las autoridades. 140 VII.--Felicitación á particulares. 141 VIII.--Música, cantos y bailes. 146 IX.--Cencerradas. 150 X.--Piropos. 152 XI.--Viviendas, mueblaje y utensilios. 153
Capítulo III.--Materiales folk-lóricos sobre literatura
Poesías de D.a Leona Florentino. 157
A mi madre. 159
I.--La mujer filipina. 160 II.--La filipina en los primitivos tiempos. 163 III.--La instrucción de la filipina por los españoles. 170 IV.--La filipina y la literatura. 175 V.--La Poética filipina. 176 VI.--Felicitaciones: 1.a A dos casados. 180
2.a Sátira á una solterona. 198 3.a Coronación de una soltera en sus dias. 194 4.a A Carmen. 197 5.a A idem. 199 6.a A Rosa. 200 7.a A Castora. 201 8.a A idem. 202 9.a A Emilia. 203 10. A ***. 204 11. A X. » 12. Invitación. 205 13. A Sta. Rosa. 208
VII.--Composiciones eróticas. 209
1.a Declaración simbólica. 210 2.a Desesperación. 211 3.a Otra declaración desesperada. 213 4.a Ayes de un burlado. 214 5.a Desengaños. 219 6.a A una amante.... que se escapó. 220 7.a Despedida. 223 8.a Quejas de un amante desdeñado. 225
VIII.--Salutación poética al Papa León XIII. 227
APÉNDICE DEL FOLK-LORE ILOCANO. 229
Tradiciones:
1.a--Silang. 231 2.a--Ambaristo. 232 3.a--¿Tradición madrileña ó ilocana? 234
Acertijos. 235 Medicina y Flora. 236 Curanderos filipinos y sus abominables prácticas. 239 Filipinismos. 253 Refranes filipinos traducidos. 256 Dios-Diosan. 258
FOLK-LORE DE ZAMBALES
I.--El día de difuntos. 267 II.--Casorios campestres. 268
FOLK-LORE MALABONÉS
I.--Preocupaciones populares. 271 II.--Adivinanzas. 275 III.--Medicamentos. 276 IV.--Amoríos. 277 V.--Ondas. 279
APÉNDICE: MONOGRAFÍA DE MALABON
I.--Algo de historia. 282 II.--Situación y extensión. 283 III.--Vías de comunicación. 284 IV.--Barrios y caserío. 286 V.--Población y cultura. 289 VI.--Agricultura. 291 VII.--Industria. 292 VIII.--Comercio. 294 IX.--Otras noticias. 296
¿FOLK-LORE ADMINISTRATIVO?. 297
Copia del diploma de medalla de plata, concedido á esta obra. 339
BIBLIOTECA DE «LA ESPAÑA ORIENTAL»
LAS MUJERES Y LAS FLORES
A Josefa de Sevilla.
La mujer es un ser humano y la flor un vejetal: son dos criaturas distintas, pero ambas enriquecen la Naturaleza; tienen entre sí muchos puntos de similitud.
Las mujeres son el placer de la vida, el encanto del alma y la poesía del corazón; como las flores la sonrisa de los jardines, el amor de la incierta mariposa y el dulce bálsamo de la atmósfera campestre, aunque también ambas á veces nos causan desazones.
El cáliz de una flor unas veces despide suavísimo aroma, y otras ingrato olor; así el corazón de la mujer, que á veces encierra ternura y laudables sentimientos y a veces también... vileza y veleidad.
De la mujer nacen los ángeles de la tierra, como la flor se transforma en frutos.
Sin la mujer sería todo acíbar en el corazón humano, como el campo sin flores presenta un cuadro tan tétrico como el aspecto de los cementerios.
Tierna es la mujer cual una flor.
Las flores ríen llenas de vida por la mañana, y apenas el disco solar llega al zénit, marchitas inclínanse al suelo: corta es su existencia, como la duración, si conviene llamar así á la efímera vida de la belleza de una jóven.
Lavillemeuse ha dicho:
«Cual la flor que al nacer de la aurora, Fresca brilla en mitad del vergel, La hermosura, á quien tanto se adora Brilla un día y se acaba con él.»
Tanto la jóven marchita como la flor agostada, inspiran lástima y compasión.
Con el suave beso del aura se aja la flor, como la candidez de una vírgen con el tierno ósculo de su amante.
Para una flor que se marchita y dura muy pocos dias, aún estando en su tallo, necesaria es una saludable sombra, que la preserve de los abrasadores rayos del sol: así las jóvenes reclaman una buena madre, que las aleje del ponzoñoso aliento del libertinaje.
Pero la mujer casada es más delicada aún que la purísima doncella. Si ésta llega á perder su pureza, puede en cierta manera restaurarla con grandes virtudes ó con la santidad del matrimonio; pero la casada que se deja abrasar por adulterinas pasiones, recuperar su perdida honra nunca podrá. A ésto semeja la flor, la cual estando aún en su tallo, si se agosta, puede á veces adquirir su primitiva lozanía, con la benéfica frescura del rocío; mientras tronchada ya, una vez se marchite, irremediablemente se secará.
Una jóven bella y rica, pero vanidosa, es como la dália, hermosa; más su cáliz no encierra balsámico aroma.
En cambio: una mujer modesta, pero simpática, semeja al jazmin, que aunque escaso de galas, es rico en perfumes.
La fragancia, la diversidad de colores y la gentileza de las flores simbolizan la virtud, la riqueza y la hermosura de las mujeres: por consiguiente, si se me preguntara cual es la reina entre la virtuosa, la hacendada y la linda contestaría sin vacilar que lo es la primera, pues sin ir á otro punto, de las flores de Filipinas se reconoce por Soberana la del fragante ilang-ilang, á pesar de la modestia de su forma y la pobreza de su color: hasta el verde que tiene no es propio de las flores, sino de las hojas.
Flor sin aroma, mujer despreciable.
La flor de perfume es estimable y conservada, aún estando ya agostada, como la sampaguita: de esta manera la virtuosa no carece de admiradores, aún pasando la primavera de su vida.
El suavísimo aroma de las flores regala, como la virtud de una mujer encanta.
Pocas son las mujeres de singulares dotes, que no se casen apenas lleguen á la primavera de la vida. Es claro, todo el mundo aspira á coger una brillante flor.
Abundan los adoradores de mujeres hermosas, y muchos de ellos, suelen tener funesto fin: es que las flores más preciosas acostumbran ocultar punzantes espinas, como la rosa de Alejandría.
La mujer inteligente y de vasta instrucción, como Mme. Luisa Michel, Stael, de Lambert, Sta. Teresa de Jesús. Emilia Pardo Bazan, Rosalía de Castro, Fernan Caballero y otras célebres escritoras, se parecen á una flor artificial; tienen una forma mejor que la flor de la Naturaleza; son sus pétalos mas primorosos, su color más vivo y brillante, su aroma, más delicado, y más duradera... su vida eternizada por sus obras.
Tal vez alguno me objete:--¿Y tú conoces sus vidas privadas?
Ciertamente, nó; pero tal es mi admiración al génio, que desde luego, sin fijarme en otras circunstancias, lo coloco más allá de la región de las nubes y con fanatismo ciego lo adoro desde allí.
¿Os agrada, amables lectores, contemplar una preciosa flor, aspirar su embriagadora fragancia y colocarla en vuestro pecho? ...
Pués también os daría placer el mirar de hito en hito la peregrina hermosura del ángel de vuestros amores, besar con febril anhelo las rosas de sus mejillas y tenerlas en vuestro amante seno.
¿No es verdad?...
Pero, si tenéis una esposa á quien mucho amáis, ¡deteneos! reprimid los violentos latidos de vuestros corazones y no derrocheis á manos llenas vuestras caricias, que para conservar la lozanía de un clavel, se le hace flotar en un vaso de agua fresca y cristalina y no se le colma de ardientes besos.
Campoamor dice en una de sus Humoradas:
Te casarás y acaso al otro dia verás tu pecho de amargura lleno. ¿Qué quieres, hija mía? si una capa de amor es ambrosía, dos copas de placer son un veneno.
Sí; debéis creerme que todas las mujeres encuentran en las flores sus retratos; menos la prostituta y tan sólo ella, quien no halla en ellas un exacto simil de su vileza. Es más despreciable aún que las flores que despiden malos olores.
NOTAS
[1] En el periódico inglés The Atheneum usó en 1846 por vez primera la palabra Folk-Lore, Mr. William J. Thoms, iniciador de esta idea en Europa, y en 1878 fué establecida en Lóndres la primera sociedad folk-lórica.
[2] Este artículo se publicó en el número del Boletin de la Institución Libre de Enseñanza de Madrid, correspondiente al 31 de Agosto de 1885.
[3] Traducida al aleman bajo el título de Die religiösen Anschauungen der Ilocanen. Wien 1888.
[4] Además de un Dios superior, llamado Bathala (acaso Boni ó Cabunian entre los ilocanos), los filipinos adoraban en dioses secundarios que venían á ser unos patronos tutelares como los del politeismo griego.
[5] Historia general de Philipinas, 1788.
[6] Los PP. Buzeta y Bravo citan en su Diccionario como uno de los dioses filipinos á Tatao. Si se han equivocado, al escribirlo, se confirma mi opinión de que el actual Katatao-an de los ilocanos, es anito antiguo.
[7] Léase sangcabaguí.
[8] Compárese ésto con lo que escribe Concepción del Tigbalan.
[9] Esta preocupación indudablemente fué añadida por los españoles á las puramente ilocanas. Hay una conseja, según la cual los Jesuitas poseen libritos milagrosos.
[10] "Y además de los sacrificios ofrecían comidas á los Anitos." Colin, pág. 63. Lavor evangélica, Madrid 1663.
[11] Los tagalos ofrecen también viandas sin sal al Matandá sa punsó, viejo fabuloso que creen vive en los montones de tierra, que forma el anay.
[12] Algunos de los amuletos antiguos de los filipinos, están sustituidos por el signo de la Redención.
[13] Tabo: tazon de cáscara de coco.
[14] Más adelante encontraremos una larga lista de supersticiones ilocanas, que pertenecen á España y Portugal.
[15] Sucesos de Filipinas. Mexico 1609.
[16] Esta conseja trae á las mientes á la fabulosa vieja adivina de los Iroqueses (salvajes de la América del Norte), que fué trasportada á la luna, donde está tejiendo sin cesar, hasta la eternidad.
[17] Los gaddanes dan á su Dios Amanobay como esposa á Dalingay; las rancherías de Ilamut y los altabanes creen que Buhan es esposa del dios Kabiga: y los ifugaos y muchos igorrotes, dicen que su dios Cabunian tiene cuatro hijos.
[18] Historia de China, Roma 1585.
[19] Buzeta y Bravo citan como anito á Balitok. Esta palabra significa oro en ilocano.
[20] Léase guinguinammul.
[21] Léase taguiroot.
[22] Tamarindus índica.
[23] Los ilocanos á la llegada de los primeros españoles tenían escritura propia.
[24] En algo se parece Angngaló al gigante Bore de los adoradores de Odin. Los hijos de Bore arrastraron el cadáver de éste cuando murió, al medio del abismo, y de él hicieron la tierra, de su sangre el agua y el mar, las montañas sus huesos, las piedras sus dientes, su cráneo la bóveda celeste sostenida por cuatro enanos.
[25] Los tagalos dicen que también hay huellas semejantes en los montes de Mariveles y S. Mateo.
[26] Mova pretende que los primeros hombres se llamaban Silalaque y Sibabae; pero nos parece que esto es invención suya ó de quien le ha proporcionado la especie; dichos nombres son voces tagalas, que significan el hombre y la muger que expresan los sexos, pero no son nombres propios.
[27] Se refiere al que publiqué en 26 de Marzo de 1888 con el título de Tradiciones filipinas sobre la creación del mundo en el Comercio con el pseudónimo de Deloserre.
[28] El Folk-Lore Andaluz.
[29] Costumbres populares andaluzas.
[30] El Folk-Lore de Madrid.
[31] Folk-Lore Gallego.
[32] Folk-Lore de Asturias.
[33] Tradiçoes populares portuguezas, de Consiglieri Pedroso.
[34] Faune populaire de la France, de Rolland.
[35] Credenze ed usi popolari siciliani, de Castelli.
[36] Notes on the Folk-Lore of the North-East of Scotland, de W. Gregor.
[37] Grand dictionaire encyclopédique du XIX siécle por P. Larouse.
[38] Los europeos padecen habitualmente una erupción conocida con el nombre de sarpullido, que consiste en una multitud de papulillas rojas, efecto de la inflamación de los mamelones cutáneos y que produce una sensación semejante á la picadura de muchos alfileres. Los niños y las personas robustas, que sudan con más abundancia, la adquieren en todas las épocas de fuertes calores, que corresponden á los meses de marzo, abril y mayo. El sarpullido, á pesar de su molestia, es un síntoma favorable, pues se observa muchas veces como fenómeno crítico en las enfermedades, y las personas que más lo padecen, suelen ser las que gozan de mejor salud. La sarna del país y herpes son para el europeo enfermedades crónicas, cuya habitual adquisición puede atraer le consecuencias de más ó menos bulto.--A. Codorniu y Nieto, en su libro Topografía médica. Madrid 1857.
[39] Especie de culebrina de poco calibre para hacer salvas.
[40] El juego de karahay consiste en pegar á la parte carbonizada de una cacerola, monedas de plata y los que optan á sacarlas lo hacen con sus dientes sin agarrar la cacerola pendiente de una cuerda. Sus delicias se reducen a ver caras con carbon y como se escapa á lo mejor aquella.
[41] Es sabido de todos el caso de uno que fuê de Manila, á Ilocos á cobrar cierta cantidad y que en su viaje no llegó á gastar los pocos céntimos que había llevado.
[42] Historia general de Philipinas, Sampaloc 1788.
[43] La comarca ilocana se compone de 4 provincias: Ilocos Norte, id. Sur, Union y Abra.
[44] En mi libro Artículos Varios sobre la etnografía, historia y costumbres de Filipinas, hay dos artículos titulados Il libro dell' amore y Un tenorio indígena, en los cuales se habla de las costumbres del país sobre amoríos.
[45] El ilustrado Profesor del Notariado en la Universidad de Sto. Tomás de Manila, D. José Moreno Lacalle que ha sido Alcalde Mayor de Ilocos Norte, me ha asegurado haber entendido en causas criminales sobre el panagtutuyó, ó sibrong, como lo llama el Diccionario del P. Carro.
[46] Los hotentotes del Africa, los guaranos del Paraguay y los californianos se amputan el dedo pequeño para mostrar dolor por la pérdida de un pariente.--Forster, Viage alrededor del mundo, tomo 1, pág. 435.
[47] Recientemente se han creado los Gobernadores Civiles en Filipinas, sustituyendo á los Alcaldes Mayores en sus funciones gubernativas.
[48] Léase aguibit y laglaguipen: entre los dialectos malayos la ge y la gi siempre se pronuncian gue y gui. También solo hay k en los mismos dialectos, y el empleo de la C y de la Q por dicha letra ocasiona no pocos errores ó dificultades gramaticales ó filológicas.
[49] Véase la pág. 45.
[50] Los ilocanos suelen entretener á los niños ocultándose la cara con un pañuelo y diciendo al mismo tiempo ¡kololot!, y bajando el pañuelo, les espantan diciendo Baá. Lo repiten varias veces.
[51] La traducción literal es en frente y de aquí el nombre hispano-filipino de emprentada con que en este país se conocen generalmente dichas serenatas que se dan en frente de las casas.
[52] Véase mi juguete titulado Il libro dell' amore, que trae mi folleto «Artículos Varios.»
[53] Por creer pertinentes al Folk-Lore ilocano, reproducimos los presentes artículos, escritos expresamente para el objeto que reza la dedicatoria.
[54] Estado de las Filipinas en 1842.--Edición 1843.
[55] Edición 1763.
[56] Luzón, isla principal de Filipinas.
[57] Morgan: Sucesos de las Islas Philipinas, Méjico. 1609.
[58] Tae, peso de diez reales de plata, y venía á ser ocho pesos antiguamente y más tarde 22 pesos.
[59] Tendrá V., señora Wolska, presente lo que sobre esto ha escrito el «Fígaro» de París.
[60] Lavor Evangélica, Madrid 1663.
[61] Hombre sin naquem significa hombre sin juicio. Yo creo que naquem no solamente significa razon, sino alma por metáfora en este caso.
[62] Purusen cortar del tallo. Parece que no tiene equivalente en castellano.
[63] Pay, es intraducible al castellano, aun libremente, en este caso.
[64] Manapaya Tampoco tiene equivalente exacto en castellano; significa el gran cuidado que tenemos de un huevo al conservarlo en la palma de nuestras manos.