Category: Novels

El Comendador Mendoza Obras Completas Tomo VII

Nunca, estimada señora y bondadosa amiga, soñé con ser escritor popular. No me explico la causa, pero es lo cierto que tengo y tendré siempre pocos lectores. Mi afición á escribir es, sin embargo, tan fuerte, que puede más que la indiferencia del público y que mis desengaños.

Summary

Nunca, estimada señora y bondadosa amiga, soñé con ser escritor popular. No me explico la causa, pero es lo cierto que tengo y tendré siempre pocos lectores. Mi afición á escribir es, sin embargo, tan fuerte, que puede más que la indiferencia del público y que mis desengaños.

Chapters

9. Part 9

--Creo que no merezco sólo inspirar á mi hija respeto y temor, sino también cariño y confianza. Prevaliéndose, pues, mi hija del cariño y de la confianza que debo inspirarle, hu...

6. Part 6

"Mi querida Lucía: De sobra conoces tú lo mucho que te quiero. Considera, pues, cuánto me afligirá verte tan poco y no poder hablarte. Mi madre lo exige, y una buena hija debe c...

13. Part 13

--Nadie me lo ha dicho. Basta mirar á Clara para conocerlo. Usted misma lo conoce. No disimule V. que lo conoce. Si no temiese V. hasta por su vida corporal, ¿no hubiera ya deja...

8. Part 8

Don Fadrique respondió sólo con un suspiro, con una exclamación inarticulada, que el padre creyó descifrar como si dijese que diez y siete años antes Doña Blanca era muy otra, y...

10. Part 10

Cuando, terminado todo, salió el P. Jacinto de casa de Doña Blanca, se apresuró á ir á ver al Comendador, quien le aguardaba impaciente, no habiéndole visto al llegar de Villabe...

1. Part 1

Nunca, estimada señora y bondadosa amiga, soñé con ser escritor popular. No me explico la causa, pero es lo cierto que tengo y tendré siempre pocos lectores. Mi afición á escrib...

7. Part 7

Pero, volviendo al P. Jacinto, diré que su mérito como predicador era quizás lo de menos. Su gran valer fué como director espiritual. Se pasaba horas y horas en el confesionario...

11. Part 11

Clarita hubiera, pues, entrado en seguida en el convento, como lo deseaba y lo pedía; pero la crisis de su alma había influído poderosamente sobre su hermoso cuerpo. Sus ojeras...

2. Part 2

Mientras que el apacible D. José se quedaba en casa estudiando, ó iba al convento á ayudar á misa, ó empleaba su tiempo en otras tareas tranquilas, D. Fadrique solía escaparse y...

12. Part 12

--He hecho creer primero á la chacha Ramoncica, con el mayor sigilo, que Nicolasa es hija mía. Le he dicho que un deber imperioso de conciencia me obliga á dotarla, ahora, que e...

14. Part 14

La sobrina del Comendador tenía tan alegre carácter como su tío. Era, por naturaleza, tan optimista como él. Casi todo lo veía de color de rosa; pero, compasiva y buena, tomaba...

4. Part 4

El plácido arroyuelo Rompe el lazo de hielo, Y desatado en onda cristalina Fecunda la pradera. Flora presta sus galas á Chiprina; Reluce Febo en la celeste esfera, Y en la noche...

3. Part 3

Sé que V., á pesar de los años, está firme como un roble, por lo cual me prometo que ha de dar conmigo largos paseos á caballo y á pie, y ha de acompañarme á cazar perdices. Ten...

15. Part 15

El cerebro sintió por completo la reacción del mal que la infeliz tenía en las entrañas. Los pensamientos todos, que durante años la atormentaban, y que hacía más de treinta hor...

5. Part 5

Á la orilla del estanque rústico hay varios sauces, y junto al tronco del más alto y frondoso un poyo ó asiento de piedra. Allí estaba sentado el poeta rondeño D. Carlos de Atie...

16. Part 16

En la vid, con sus pámpanos lozana, Relucen cual topacio los racimos. Quita lluvia temprana Al alma tierra la aridez estiva, Y los frutos opimos Medran con nuevos jugos en la ol...