El Canto Errante Obras Completas Vol. XVI
Part 4
Eco, divina y desnuda como el diamante del agua, mi musa estos versos fragua y necesita tu ayuda, pues, sola, peligros teme. --¡Heme! --Tuve en momentos distantes, antes, que amar los dulces cabellos bellos, de la ilusión que primera era, en mi alcázar andaluz luz, en mi palacio de moro oro, en mi mansión dolorosa rosa. Se apagó como una estrella ella. Deja, pues, que me contriste --¡Triste! ¡Se fué el instante oportuno! --¡Tuno!... ¿Por qué, si era yo suave ave, que sobre el haz de la tierra yerra y el reposo de la rama ama? Guióme por varios senderos Eros, mas no se portó tan bien en esquivarme los risueños sueños, que hubieran dado a mi vida ida, menos crueles mordeduras duras. Mas hoy el duelo aún me acosa ¡osa! --¡Osar, si el dolor revuela! ¡Vuela! --Tu voz ya no me convence. --vence. --¡La suerte errar me demanda! --Anda. --Mas de ilusión las simientes... --¡Mientes! --¿Y ante la desesperanza? --Esperanza. Y hacia el vasto porvenir ir. --Tu acento es bravo, aunque seco, eco. Sigo, pues, mi rumbo, errante, ante los ojos de las rosadas hadas. Gusté de Amor hidromieles mieles; probé de Horacio divino, vino; entretejí en mis delirios lirios. Lo fatal con sus ardientes dientes apretó mi conmovida vida; mas me libró en toda parte arte. Lista está a partir mi barca arca do va mi gala suprema, --Rema. --Un blando mar se consigue. --Sigue. --La aurora rosas reparte. --¡Parte! ¡Y a la ola que te admira mira, y a la sirena que encanta canta!
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Líricos cantan y meditan sabios por esos pechos y por esos labios: ¡La mejor musa es la de carne y hueso ]
BALADA EN HONOR DE LAS MUSAS DE CARNE Y HUESO
_A G. Martínez Sierra._
Nada mejor para cantar la vida, y aun para dar sonrisas a la muerte, que la aurea copa en donde Venus vierte la esencia azul de su viña encendida. Por respirar los perfumes de Armida y por sorber el vino de su beso, vino de ardor, de beso, de embeleso, fuérase al cielo en la bestia de Orlando, ¡voz de oro y miel para decir cantando: la mejor musa es la de carne y hueso!
Cabellos largos en la buhardilla, noches de insomnio al blancor del invierno, pan de dolor con la sal de lo eterno y ojos de ardor en que Juvencía brilla; el tiempo en vano mueve su cuchilla, el hilo de oro permanece ileso; visión de gloria para el libro impreso que en sueños va como una mariposa; y una esperanza en la boca de rosa. ¡La mejor musa es la de carne y hueso!
Regio automóvil, regia cetrería; borla y muceta, heráldica fortuna, nada son como a la luz de la luna una mujer hecha una melodía. Barca de amar busca la fantasía, no el _yacht_ de Alfonso o la barca de Creso. Da al cuerpo llama y fortifica el seso ese archivado y vital paraíso; pasad de largo, Abelardo y Narciso: ¡La mejor musa es la de carne y hueso!
Clío está en esta frente hecha de aurora, Euterpe canta en esta lengua fina, Talía ríe en la boca divina, Melpómene es ese gesto que implora; en estos pies Terpsícore se adora, Cuello inclinado es de Erato embeleso, Polymnia intenta a Calíope proceso por esos ojos en que Amor se quema. Urania rige todo ese sistema: ¡La mejor musa es la de carne y hueso!
No protestéis con celo protestante, contra el panal de rosas y claveles en que Tiziano moja sus pinceles y gusta el cielo de Beatrice el Dante. Por eso existe el verso de diamante, por eso el iris tiéndese y por eso humano genio es celeste progreso. Líricos cantan y meditan sabios por esos pechos y por esos labios: ¡La mejor musa es la de carne y hueso!
ENVÍO:
Gregorio: nada al cantor determina como el gentil estímulo del beso; Gloria al sabor de la boca divina: ¡La mejor musa es la de carne y hueso!
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Se anuncia que viene el Judío errante... ]
AGENCIA...
Qué hay de nuevo?... Tiembla la tierra. En La Haya incuba la guerra. Los reyes han terror profundo. Huele a podrido en todo el mundo. No hay aromas en Galaad. Desembarcó el marqués de Sade procedente de Seboim. Cambia de curso el _gulf-stream_. París se flagela a placer. Un cometa va a aparecer. Se cumplen ya las profecías del viejo monje Malaquías. En la iglesia el diablo se esconde. Ha parido una monja. (¿En dónde?...) Barcelona ya no está bona sino cuando la bomba sona... China se corta la coleta. Henry de Rothschild es poeta. Madrid abomina la capa. Ya no tiene eunucos el papa. Se organizará por un bill la prostitución infantil. La fe blanca se desvirtúa y todo negro «continúa». En alguna parte está listo el palacio del Anticristo. Se cambian comunicaciones entre lesbianas y gitones. Se anuncia que viene el Judío errante... ¿Hay algo más, Dios mío?...
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Albas margaritas, rosas escarlatas, ¿no guardan memoria de las serenatas con que un tierno lírico os habló de amor? ]
FLIRT
Que a las dulces gracias la áurea rima loe, que el amable Horacio brinde un canto a Cloe, que a Margot o a Clebia dé un rondel Banville, eso es justo y bello, que esa ley nos rija, eso lisonjea y eso regocija a la reina Venus y a su paje Abril.
El ilustre cisne, cual labrado en nieve, con el cuello en arco, bajo el aire leve, boga sobre el terso lago especular; y aunque no lo dice, va ritmando un aria para la entreabierta rosa solitaria que abre el fresco cáliz a la luz lunar.
Albas margaritas, rosas escarlatas, ¿no guardan memoria de las serenatas con que un tierno lírico os habló de amor? ¿Conocéis la gama breve y cristalina en que, enamorado, su canción divina con su bandolina trina el ruiseñor?
Estas tres estrofas, deliciosa amiga, son un corto prólogo para que te diga que tus bellos ojos de luz sideral, y tus labios, rimas ricas de corales, merecen la ofrenda de los madrigales floridos de líricas rosas de cristal.
De tu ardiente gracia los elogios rimo, de un rondel galante la fragancia exprimo para ungir la alfombra donde estén tus pies, yo saludo el lindo triunfo de las damas, y en mis versos siento renacer las llamas que eran luz del triunfo del Rey Sol francés.
1893.
CAMPOAMOR
Este del cabello cano, como la piel del armiño, juntó su candor de niño con su experiencia de anciano; cuando se tiene en la mano un libro de tal varón, abeja es cada expresión que, volando del papel, deja en los labios la miel y pica en el corazón.
ESQUELA A CHARLES DE SOUSSENS
A la vista del blanco lucero matutino a tu amistad envío mi saludo cordial, pues tus dedos despiertan el alambre divino, sobre la lira, sobre el tímpano inmortal.
Tu Suiza, coronada de un halo diamantino, circundada en abismos de torres de cristal, alzará un día, para tu numen peregrino, un busto blanco y fino de firme pedestal.
Compañero, que traes en tu lira extranjera caras rosas nativas a nuestra primavera, y que tu Ranz nos cantas en el modo español,
¡que la América escuche tu noble melodía y a Suiza, Buenos Aires pueda enviar algún día tu cabeza lunática coronada de sol!
1895.
HELDA
Helda c’est la musique et le rythme charmant, évocateur. C’est la femme mystérieuse et plastique, amoureuse, et pleureuse, et rieuse, et même elle est le vers qui câline et qui ment.
Je ne boirai jamais le vin de son serment, et la coupe d’or de cette femme amoureuse n’enivrera jamais mon âme malheureuse, malheureuse d’Amour, ma Belle au bois dormant.
Mais Helda est pour moi comme une harpe éolienne: et de mes rêves est aussi musicienne en fleurissant sa voix des paroles de jour.
Je voudrais être Roi du pays d’Utopie et je donnerais la couronne à mon amie, des perles de musique, et des diamants d’amour.
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Alma blanca, más blanca que el lirio... ]
A UNA NOVIA
Alma blanca, más blanca que el lirio; frente blanca, más blanca que el cirio que ilumina el altar del Señor: Ya serás por hermosa encendida, ya serás sonrosada y herida, por el rayo de luz del amor.
Labios rojos de sangre divina, labios donde la risa argentina junta el albo marfil al clavel, ya veréis cómo el beso os provoca, cuando Cipris envíe a esa boca sus abejas sedientas de miel.
Manos blancas, cual rosas benditas, que sabéis deshojar margaritas junto al fresco rosal del Pensil, ya daréis la canción del amado cuando hiráis el sonoro teclado del triunfal clavicordio de Abril!
Ojos bellos de ojeras cercados, ya veréis los palacios dorados de una vaga, ideal Estambul, cuando lleven las hadas a Oriente a la Bella del Bosque Durmiente, en el carro del Príncipe Azul!
¡Blanca flor! De tu cáliz risueño la libélula errante del Sueño alza el vuelo veloz, ¡blanca flor! Primavera su palio levanta y hay un coro de alondras que canta la canción matinal del amor.
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Parece un viejo dios, altanero y esquivo, que se animase en la frialdad de su escultura. ]
SONETO
_Para el Sr. D. Ramón del Valle-Inclán._
Este gran don Ramón, de las barbas de chivo, cuya sonrisa es la flor de su figura, parece un viejo dios, altanero y esquivo, que se animase en la frialdad de su escultura.
El cobre de sus ojos por instantes fulgura y da una llama roja tras un ramo de olivo. Tengo la sensación de que siento y que vivo a su lado una vida más intensa y más dura.
Este gran don Ramón del Valle-Inclán me inquieta, y a través del zodíaco de mis versos actuales se me esfuma en radiosas visiones de poeta,
O se me rompe en un fracaso de cristales. Yo le he visto arrancarse del pecho la saeta que le lanzan los siete pecados capitales.
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Los ojos de las hechiceras... ]
QUERIDA DE ARTISTA
Cultiva tu artista, mujer, que por cierto debes tener los ojos de las hechiceras... Cultiva tu artista, mujer, sin abusar del alfiler y del filo de las tijeras. Y si eres de las hechiceras que, desnudas, se dejan ver en las pieles de las panteras, o si de las tristes y fieras, cultiva tu artista, mujer...
TANT MIEUX...
Gloria al laboratorio de Canidia, gloria al sapo y la araña y su veneno, gloria al duro guijarro, gloria al cieno, gloria al áspero errar, gloria a la insidia,
gloria a la cucaracha que fastidia, gloria al diente del can de rabia lleno, gloria al parche vulgar que imita al trueno, gloria al odio bestial, gloria a la envidia.
Gloria a las ictericias devorantes que sufre el odiador; gloria a la escoria que padece a la luz de los diamantes,
pues toda esa miseria transitoria hace afirmar el paso a los Atlantes cargados con el orbe de su gloria.
LIRICA
_A Eduardo Talero._
Eduardo: está en el reino de nuestra fantasía el pabellón azul de nuestro rey divino. Saludemos al dios en el pan y en el vino, saludemos al dios en la noche y el día.
Todavía está Apolo triunfante, todavía gira bajo su lumbre la rueda del destino y viértense del carro en el diurno camino las ánforas de fuego, las urnas de armonía.
Hundámonos en ese mar vasto de éter puro en que las almas libres del cautiverio obscuro de la sombra, celebran el divino poder
de cantar. Tal será nuestra eterna retórica. En tanto suena la música pitagórica y brilla en el celeste abismo Lucifer.
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Ninfas, danzad. ]
DANZA ELEFANTINA
Oid, Cloe, Aglae, Nice, que es singular. El elefante dice: Voy a danzar.
Lleno de filosofía tiene el testuz, la trompa es sabiduría, los colmillos, luz.
Las formidables orejas gravedades son muy llenas de cosas viejas y de erudición.
Cuatro patas misteriosas, pues no vienen sin haber chafado las rosas de griego y latín,
van a trenzar unas danzas que son la verdad, los ensueños y esperanzas de la humanidad.
¿El elefante está enfermo? ¿Harto de laurel indico está el paquidermo rehuso al rabel?
Basta pesadez le sobra para la función; y danza mejor la cobra de la flauta al son.
Ninfas, danzad. El alisio besa vuestros pies. El virtual don de Dionisio con vosotras es.
Oid, Cloe, Nice, Aglae, toda mi ciencia es amor: Y en mis danzas se distrae mi maestro el ruiseñor.
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Rosa, que en la cortesana fuiste sobre seda azul... ]
INTERROGACIONES
Abeja, qué sabes tú, toda de miel y oro antiguo? ¿Qué sabes, abeja helénica? --Sé de Píndaro.
--León de hedionda melena, meditabundo león, ¿sabes de Hércules acaso...? --Sí. Y de Job.
--Víbora, mágica víbora, entre el sándalo y el loto ¿has adorado a Cleopatra? --Y a Petronio...
--Rosa, que en la cortesana fuiste sobre seda azul, ¿Amabas a Magdalena?... --Y a Jesús...
--Tijera que destrozaste de Sansón la cabellera, ¿te atraía a ti Sansón? --No. Su hembra...
--A quién amáis,--alba blanca lino, espuma, flor de lís, estrellas puras, ¿a Abel? --A Caín.
--Aguila que eres la Historia, ¿dónde vas a hacer tu nido? ¿A los picos de la Gloria?... --Sí. ¡En los montes del olvido!
LOS PIRATAS
Remacha el postrer clavo en el arnés. Remacha el postrer clavo en la fina tabla sonora. Ya es hora de partir, buen pirata, ya es hora de que la vela pruebe el pulmón de la racha.
Bajo la quilla el cuello del tritón se agacha y la vívida luz del relámpago dora la quimera de bronce incrustada en la prora, y una sonrisa pone en el labio del hacha.
La coreada canción de la piratería, saludará el real oriflama del día cuando el clarín del alba nueva ha de sonar
¡glorificando a los caballeros del viento que ensangrientan la seda azul del firmamento con el rojo pendón de los reyes del mar!
INDICE
_Págs._
Dedicatoria 1
Dilucidaciones 5
El cantor va por todo el mundo 19
INTENSIDAD
Metempsícosis 23
A Colón 27
Momotombo 33
Israel 39
Salutación al Águila 43
A Francia 49
Desde la Pampa 53
Revelación 59
En elogio del Ilmo. Sr. Esquíu 63
Visión 69
IN MEMORIAM BARTOLOMÉ MITRE
Arbol feliz 77
ENSUEÑO
Dream 85
Versos de otoño 87
Sum 89
La bailarina de los pies desnudos 91
La canción de los pinos 95
Vesper 101
En una primera página 103
¡Eheu! 107
La hembra del pavo real 111
Hondas 115
LIRA ALERTA
A un pintor 119
Preludio 125
Nocturno 129
Caso 131
Epístola a la Señora de Lugones 135
A Remy de Gourmont 145
Eco y yo 151
Balada en honor de las musas de carne y hueso 157
Agencia 163
Flirt 167
Campoamor 169
Esquela a Charles de Soussens 171
Helda 173
A una novia 177
Soneto para el Sr. D. Ramón del Valle-Inclán 181
Querida de artista 185
Tant mieux 187
Lírica 189
Danza elefantina 195
Interrogaciones 199
Los piratas 201
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ACABÓSE DE IMPRIMIR ESTE LIBRO EN MADRID, EN LA TIPOGRAFÍA YAGÜES EL DÍA VII DE NOVIEMBRE DEL AÑO MCMXVIII ]