Defensa obligada contra acusaciones gratuitas
Part 8
La bienhechora gestión de V. E. I. en favor de este benéfico Establecimiento en medio de las tribulaciones y amarguras que los perseguidores perennes de la Iglesia Católica y de sus hijos le proporcionaran, fué una gallarda muestra de la entereza y tacto exquisito con que V. E. I. supo sabiamente salvar los escollos que en los primeros tiempos de su paternal gobierno se le ofrecieron, regulando la marcha de este Santo Hospital y alentando á todos con ardor y perseverancia á proseguir llenos de fe y entusiasmo en la ardua tarea de dirigir este glorioso templo de la caridad cristiana.
Su nombre ilustre y sus caritativas obras en pro de este Santo Hospital y sus enfermos indigentes, jamás quedaron olvidados, sino que permanecieron ocultos y grabados con caracteres imborrables en nuestros corazones; y hoy, cediendo á impulsos de sentimientos nobles que á todos animan, tenemos una verdadera complacencia en testimoniar á V. E. I. esos mismos sentimientos de lealtad y reconocimiento. Y al tratar de rendir á V. E. I. nuestro humilde tributo de admiración y respeto á sus sabias enseñanzas, sus méritos indiscutibles y á sus santas virtudes, por la caridad y acendrado amor que profesó siempre á su antigua grey de las islas Filipinas, queremos perpetuar para siempre su respetable nombre y la aureola hermosa con que le rodean sus caritativas obras, transmitiéndolo á nuestros sucesores y dándolo á conocer á los indigentes y menesterosos que reciben los beneficios de esta Santa Casa, para que recuerden y bendigan con fruición y cariño la mano solícita y protectora de V. E. I., que gobernó á este Santo Hospital en épocas precisamente las más angustiosas de toda su existencia.
Grande y profunda es en verdad la veneración con que guardamos el recuerdo de la valiosa gestión de V. E. I.; y por eso y porque su corazón lacerado por ingratas é impías provocaciones de hijos desafectos que han acibarado los últimos días de su estancia en estas islas, el testimonio acendrado de nuestro eterno agradecimiento y el de los pobres enfermos de este Hospital, servirán, á no dudar, de lenitivo y consuelo á su atribulado corazón.
La Junta Inspectora, pues, le proclama unánimemente como uno de los bienhechores más amantes de este Hospital, y al hacerlo, ha acordado perpetuar su paso glorioso por el gobierno de esta Santa Casa mandando esculpir en sitio visible y concurrido su nombre venerado, conmemorando sus buenas obras, y haciendo patente la expresión sentida de gratitud inmensa hacia el nombre honrado de V. E. I., por tantos títulos benemérito y bendecido de todo corazón leal y noble.
Los sentimientos de lealtad y adhesión inquebrantable que esta Junta le profesa, sírvase admitirlos tal cual son, sinceros y nobles; y Dios conserve la preciosa vida de V. E. I. para gloria del mundo católico, rogándole se digne enviar á nosotros su bendición apostólica, y á los que ansiosos de ella y acobijados en esta Santa Casa y en la gloriosa enseña del Crucificado, reverentes con nosotros, besan su anillo pastoral.
Por la Junta Inspectora del Hospital de San Juan de Dios, y á nombre de todos sus Vocales. El Presidente, Fr. Juan de Dios Villajos.
DOCUMENTO NÚM. 16
Telegrama del Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad, autorizando al Arzobispo de Manila para salir de su diócesis é ir á Roma.
Roma 10 Septiembre 1900.--Arzobispo Manila.--Su Santidad accede por fin sus instancias autorizándole venida Roma. Delegado apostólico puede quedar administrando diócesis.--Rampolla.
DOCUMENTO NÚM. 17
Alocución del Arzobispo de Manila á sus diocesanos al salir para Roma, con objeto de hacer la visita «ad limina».
Os anunciamos, amados hermanos é hijos, que dentro de breves días será nuestra partida á Roma en cumplimiento del deber episcopal de la visita _ad limina_. Con tal motivo, acudimos á vuestra caridad, pidiendo el concurso de vuestras oraciones para que el Señor nos proteja y guíe en el camino y principalmente para que nuestra visita al Vicario de Jesucristo y á los sepulcros de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo, sea causa de algún consuelo á esta atribulada Iglesia.
En la relación que habremos de hacer de su estado no podremos, desgraciadamente, evitar que en el corazón amante del Supremo Pastor se renueven los dolores al oir cómo el común enemigo, multiplicándose, continúa haciendo estragos en esta porción de la viña del Señor. Habremos de decirle que muchas de las que fueron florecientes cristiandades están hoy dispersas ó arruinadas porque carecen de pastores; que piden otras el pan de la divina palabra y el auxilio de los Santos Sacramentos, y no hay posibilidad de acudir en su socorro; que por varias partes reviven antiguas supersticiones que amenazan también alcanzar al orden religioso y á la autoridad del sacerdocio, en todos los grados de la jerarquía, por muchos que aún conservan el nombre de católicos discutida y menospreciada; y, ¿por qué disimular lo que es notorio? hasta algunos de los elegidos para arquitectos en la construcción del templo del Señor, en vez de edificar, contribuyen á la obra de destrucción, prestándose á ser instrumentos de la malignidad sectaria. Tampoco están exentos de vejámenes los sacerdotes actualmente encargados de la administración parroquial, que se ven obligados á luchar contra la tendencia del _laicismo_, que trata nada menos que de supeditar el sagrado ministerio á la administración civil.
Todos estos males, al lado de tantos otros que callamos, cuya relación entristecerá el ánimo del Vicario de Jesucristo, nos obligan á pedir de nuevo vuestras oraciones para alcanzar del Señor su remedio: en El sólo ponemos nuestra esperanza: con los ojos fijos en su infinita misericordia se sostiene nuestro ánimo y aguarda con resignación la llegada del día de claridad que disipe las negruras del presente. Cuando postrados ante el sepulcro de los bienaventurados Apóstoles oremos por que se despeje el cielo de nuestra afligida Iglesia, más que en el valimiento de nuestra oración, confiamos en las vuestras que entonces nos acompañarán.
Al efecto, os recomendamos muy encarecidamente que durante el próximo mes de Octubre no dejéis de practicar los piadosos ejercicios que con la oración del Santo Rosario tiene ordenados nuestro Santísimo Padre León XIII para obtener el poderoso patrocinio de María y por su mediación el triunfo de la Iglesia. Con tal motivo, encargamos al clero parroquial que dé la mayor publicidad al anuncio de esos cultos, y se esmere en procurar la mayor concurrencia de fieles.
Igualmente hacemos saber al clero y pueblo que durante nuestra ausencia queda gobernando y administrando la diócesis el Excmo. y Revdmo. Sr. D. P. L. Chapelle, Arzobispo de Nueva Orleans, Delegado apostólico extraordinario en Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
El natural sentimiento que nos produce el apartamiento, siquiera sea temporal, de vosotros, amados diocesanos, queda asaz compensado con la providencial circunstancia de que pueda reemplazarnos en el gobierno de la diócesis tan esclarecido Prelado. Su celo por la Religión, sus talentos extraordinarios, demostrados en las difíciles comisiones que la Santa Sede le tiene encomendadas, su nombre prestigioso, no sólo en la Iglesia, sino también en la sociedad, son segura garantía de que la administración de la diócesis en sus expertas manos se desarrollará con mejor acierto y exitos más seguros que en ningunas otras. Gracias sean dadas al Señor por habernos preparado tan digno sucesor en nuestra ausencia. A todos, pueblo y clero, exhortamos á que, mirando en el Pastor la sublime dignidad que por la unción sagrada y la delegación pontificia tiene, sean dóciles á sus enseñanzas, sumisos á sus mandatos, seguros de que han de estar todos inspirados en el bien de la Religión y en la mayor gloria de Dios; y no olviden, finalmente, que desobedece y menosprecia á Dios el que desobedece y menosprecia á sus enviados.
A todos enviamos nuestra bendición paternal de despedida.
En el nombre del Padre † del Hijo † y del Espíritu † Santo.--Manila 19 de Septiembre de 1900.--† Fr. Bernardino, Arzobispo.
DOCUMENTO NÚM. 18
Exposición del Clero del Arzobispado de Manila pidiendo al Papa la vuelta de su Prelado.
Beatissime Pater: Infrascripti harum Insularum Phlippinarum Praesbyteri ad Sanctitatis Vestrae pedes humiliter provoluti, iterantes ante omnia promissionem debitae obedientiae Summo Ecclesiae Capiti, Rmo. Delegato Apostolico, nec non Archiepiscopo propio, ac quibuscumque Pastoribus legitimis a Sanctitate Vestra dessignatis, exponunt:
Quod perspicientes longam Rmi. Archiepiscopi sui absentiam, et circunstantias omnes, timent, ne priventur regimine Rmi. Domini Fratris Bernardini Nozaleda et Villa, qui res, personas, et necessitates spirituales hujus Archidioecesis apprime novit. Et hoc timore devicti, nomine propio et caeterorum hujus Ecclesiae Clericorum, infrascripti Vestrae Sanctitati attestamus, nos omnes unanimi consensu Omnipotentem rogare pro felici et quam citius regressu Nostri perdilecti Pastoris Domini Fratris Bernardini Nozaleda et Villa.
Nihilominus, in omnibus et per omnia subjicimus nostrum criterium altissimo judicio Sanctitatis Vestrae, quem Deus diu sospitem servet.
Manila die 19 mensis Martii anni Domini 1901.
(Siguen las firmas del Cabildo y Clero parroquial de Manila y gran parte de los Párrocos y Coadjutores de la diócesis.)
DOCUMENTO NÚM. 19
Comunicación del Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad al Arzobispo de Manila admitiéndole la renuncia de su Archidiócesis.
Número 68.038.==Ilustrísimo y Revmo. Señor.==Me apresuro á significar á V. S. Iltma. y Revma. que el Santo Padre, tomando en consideración las razones que S. Iltma. le ha expuesto, primero de palabra y después en su instancia por escrito de 18 de Julio del año pasado, se ha servido por fin admitirle la dimisión que le ha espontáneamente presentado del Arzobispado de Manila.
El mucho tiempo que Su Santidad ha tardado en acoger las súplicas de V. S. Iltma., es prueba bien suficiente del disgusto con que mira el Santo Padre que un Prelado tan benemérito y tan insigne por su ciencia y virtud se vea obligado por las circunstancias de los tiempos á hacer dejación de su diócesis.
Al comunicarle esta determinación del Sumo Pontífice, aprovecho la ocasión de manifestarle los sentimientos de mi más profunda y sincera consideración.
De V. S. Iltma y Revma. verdadero servidor.==M. Cardenal Rampolla.==Roma 4 de Febrero de 1902.==A. Mgr. Nozaleda de Villa, Arzobispo de Manila.
* * * * *
A poco de expedirse la anterior comunicación, el Sr. Arzobispo dimisionario de Manila recibió de Su Santidad León XIII, de inmortal memoria, el nombramiento de Consultor de la Sagrada Congregación de Negocios Eclesiásticos extraordinarios.
* * * * *
Al entrar en prensa este folleto se recibió el siguiente
TELEGRAMA
AL SR. PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS
«Manila 13.--Correo enviamos exposición, firmada inmensa mayoría colonia española, desmintiendo calumniosas manifestaciones Prensa Península contra arzobispo Manila, que siempre fué gran patriota.
Por Cámara del Comercio, Barreto; por Casino, Harote, y por Tabacalera, Inchausti, Aldecoa, Gutiérrez, Lizárraga (insular), Urrutia y Rafael Pérez.»
NOTAS
[1] Homil. IX, super Ezech.
[2] Llámase á esta comunicación la primera, siguiendo el orden de fechas de las tres que publicamos en este apéndice; pero antes de ella se dirigió á la Superior Autoridad de las islas otra comunicación participándole el número de logias existentes en Manila, con sus nombres y adeptos, de la cual no tenemos aquí copia.
[3] Estos documentos núm. 1 y núm. 2, se omiten por su escasa importancia en España; pero al final va la plancha aludida.
[4] Esta palabra tagala equivale á asociación, sociedad, etc.
[5] Es copia literal hasta en las incorrecciones del texto que advertirá el lector. Apareció en la prensa de los años 1896 y 1897.
[6] Le recomendé al entonces Gobernador de Barcelona.
[7] Esta y las siguientes van traducidas del inglés: sus originales obran en mi poder.
NOTA DE TRANSCRIPCIÓN
* Las cursivas se muestran entre _subrayados_y las versalitas se han convertido a MAYÚSCULAS.
* Los errores de imprenta han sido corregidos sin avisar.
* Se ha respetado la ortografía del original impreso, que difiere algo de la actual.
* Las páginas en blanco han sido eliminadas.
* Las notas a pie de página se han renumerado y colocado al final del libro.