Cuentos de Fray Mocho

Part 18

Chapter 181,656 wordsPublic domain

--¡Cómo no!... Y sinó que lo diga Pérez, o mejor dicho, sus trampas; porque lo que es él ya no existe sino en los libros de cuentas y en los registros de los juzjaos y alcaldías... Dice Márquez, el dueño de la confitería del Gallo, que Pérez no es más que “una entidá judicial” y veanlón, todavía metido a tener recibos...

--Mirá che... Vos estás con el diablo en el cuerpo esta noche y creo que'n vez de cena v'y a tener un sofocón... T'estás poniendo insufrible y desde que t'hicieron ausiliar humiás como chiminea...

--¿Pa qué le das bombo a Pérez y lo sacas como ejemplo?... ¿No sabés qu'es un don Nadies, aunqu'el y su Robustiana y las arpías de sus hijas quieran mostrar lo contrario?...

--¡No seás pavo, hombre bendito!... Cres que nosotros te vamos a comparar con semejante zascandil, nada menos que a vos, que tendrás tus defectos y serás rezongón, pero que al fin sos cariñoso con tu familia...

--¡Bueno!... ¿Dónde decís qu'está la cebollita?

--Está ahí... en 'a tabla'e la cocina, junto la botella del aceite... ¡Bueno!... Fijate... La mayor de las muchachas, que vos sabés que ya es de colmillo doblao... aunque como es flaquita y descolorida disimula y va pasando... se ha pescao un novio en la kermese y andan que no saben dónde ponerlo... Es un españolcito con cara de soñoliento, que dicen que escribe las leyes no sé pa qué ministro o gobernador y que además hace versos y saca fotografías...

--Será un larguirucho que sabe andar con Pérez... ¿y que tiene unos pantalones verdosos con todo el ruedo comido?...

--¡No!... ¡Si es hombre de puro coche!... Robustiana recibía los viernes, como vos sabés, y por causa de qu'el novio ha elegido, ese día pa sus visitas, aura reciben los lunes... No le van a presentar sino la crema de sus relaciones... como nosotras, las de Pajalarga y la viuda de Martínez...

--¿Es decir que la “entidá judicial” v'a tener recibos dobles, entonces?... ¡Mirá qué bolada pa los acreedores como Márquez!... Seguro que le v'a querer dar por pagada la cuenta con los recibos viejos, en los cuales ni figurás sino vos... ¡y las célebres Pajalargas!...

--No creas, che... ¡Tienen buenas relaciones!... Dice qu'este año visitaron a una porción de copetudos y que andaba de un lado para otro con pura gente conocida.

--¡Cómo no!... Pero han de haber hecho con sus visitas lo que hace Pérez con sus cuentas... ¡No me vengás con historias, che, qu'estoy de sonceras hasta las narices!... Hoy me topé con el ñato García que salía de la Bolsa con el sombrero en la mano y disparando como si fuer'a esconderse después de haber pegao golpe... Cuando me vió, se paró y como quien larga un tiro a boca e jarro me preguntó si tenía oro... ¡Figuráte! Antes de que le pudiese pegar una trompada, agregó: “!Vendaló... compañero... vendaló!... Aura la cosa va deveras... Los de la Bolsa, encabezaos por Echenique, lo reventamos al gobierno y el oro se viene al suelo!...”

--Pobre García... ¿Vos sabés qu'es primo de Robustiana y qu'estuvo medio loco vez pasada?... Precisamente hoy ib'al recibo y lo estaban esperando...

--¡Claro!... Se ha de andar por asociar con Pérez pa rejuntar el oro cuando se caiga... Entonces sí que v'hacer recibos y excursiones veraniegas y hasta lujosos casamientos... Los Pérez van a engordar con las tripas del gobierno, y de los García no te digo nada... ¡lo van a dejar petizo hast'el mismo Pellegrini!...

“LAS ETCÉTERAS”

--¡Tan perdidas que han estao!... Así le deci'a Petronita las otras tardes, acordándonos de ustedes... ¡Qué amigas las de Colombini, m'hijita... aprendé a ser cariñosa!

--No crea, Encarnación... Si no hemos venido no es porque las hayamos olvidado, sino que con los tiatros y los fríos y las enfermedades, que nunca faltan, no se tiene tiempo para nada!... Aura mismo... ¿ya ve?... he tenido que venir sola... La Chicha estaba con una jaqueca terrible... Cremos que ser'algo d'influencia... por los síntomas, ¿sabe?... ¡y por lo que anda tanto!... Allá se quedó con María Luisa Rataplán... la hija del general... ¡con quien se han hecho lo más amigas!... Como ese año tomamos temporada en la Ópera y teníamos las lunetas juntas...

--¿No ves, mamá, cómo tenían razón las de Galillo?... Ellas nos dijeron que dos veces que habían ido al tiatro las habían visto a ustedes y nosotras no les queríamos crer...

--¿Y cómo les íbamos a crer, sabiendo, como sabíamos que habían estado de desgracia.

--¡Ah!... ¡Sí!... Cuando la muerte de Felipe, mi cuñado... ¡Es verdá!... Pero el médico nos prohibió que la entristeciéramos a la Chicha y tuvimos que usar un luto así no más... como para medio salir del paso... El pobre Federico ha tenido que hacer el duelo, solo... porque yo tenía que acompañarla y no era propio quell'anduviera de claro y yo de negro... ¿no les parece?... Y la Chicha estaba mal!... L'empezaron a dar como a modo de unos desmayos y tuvimos que hacerla ver... Los médicos l'hallaron propensisim'a una enfermedá grave... por la debilidá y nos recetaron que no la privásemos de nada y que la hiciéramos pasiar y divertirse... Así me decía el padre... qué luto ni luto... primero está la Chicha que todo...

--¡Ya lo creo!... y después... luto por un tío... que el finao no tenía más familia que ustedes...

--Así es... Pues le tomamos un abono en la Ópera, que nos ha costado un sentido por cierto... y carruaje para que vaya a Palermo... Suerte que su padre puede, que sinó, no sé lo que hubiésemos hecho para aliviarl'a la pobrecita...

--¿Pero aura seguirá bien ya?... Ésta vió el otro día en la crónica social...

--¡Ah!... ¡Sí... En el casamiento de Mari'Amelia... mi sobrina!...

--No, mama... no fué en la vida social, sino en una noticia que salió a los dos días... Decía que ustedes habían presenciado la boda y enviado un valiosísimo regalo...

--¡Era como si fuese en la crónica, aunque salió entre las noticias varias!... Fué una de las tantas picardías de los tales cronistas sociales, pero yo me les fuí a la dirección no más y les ajusté las clavijas... Figurensé que hasta en el casamiento de mi sobrina nos pusieron entre las ecéteras... ¡Aura sí que no permito el abuso, le dije a Federico, y me largué a la imprenta!... Nos han tenido con la sangre quemada todo el año... ¿Quieren crer que no nos pusieron ni una vez en las listas de las concurrentas a la Ópera?... Y eso que teníamos unas lunetas de adelante, casi al ladito del mismo Muñone... y que no faltamos ni una noche...

--Eso no es extraño, Rosaura... A ésta, no la nombran ni por casualidá cuando v'a los bailes del chircolo... Los cronistas parece que tuvieran hasta las listas hechas... Siempre son los mismos nombres... ¡Un'especie de aviso de remate!... Nosotras no les hacemos ni caso...

--¡Lo mismo nosotras!... Pero, en esto de mi sobrina, el asunto era diferente... Figurensé que mandé un'alhaja riquísima, porque Federico quería quedar bien con el novio, qu'es un hombre de la política, qu'está de candidato pa no se qué cos'a en el Banco y al otro día salimos conque figuraban en los diarios hasta sonceras de cinco pesos, qu'entre paréntesis hubo muchas... y Rosaura Gutiérrez de Colombini se quedó en el tintero...

--Y es claro, misia Rosaura... Si así sucede siempre... A mi me dij'una vez un cronista con quien hablab'en un baile d'estas cosas, que no valía la pena poner en la cronic'a las gentes que tenían apellidos criollos, españoles o italianos... Qu'era una vulgaridá... porque resultaban listas como las de los vapores llenas de erres y de inis y que se agitaba la idea, entre los cronistas de cambiar los apellidos, ainglesándoselós o afrancesándoselós, según los casos, a las familias pudientes que no podían dejarse afuera y qu'ellos no comprendían cómo había gente conocida que se avenía con semejantes nombres...

--Lo qu'es yo, hijita... me llamo como me puso mi madre no más y a pesar d'eso no los he dejar que hagan su gusto... He de figurar en las listas y Chicha también... ¿Ya ven?... Me les largué a la imprenta y les arranqu'esa noticita...

--¡Sí... pero eso no se puede siempre!... ¿Cómo hace una para que la pongan, no teniendo apellido como el que esigen?... No hay más remedio que resinarse y tragar saliva...

--¡No crea! Lo qu'es aura yo ya s'el caminito y conforme me dejen en el tintero... ¡zás!... una carta al diretor o una visita... ¡Yo v'ya'cer que a la Chicha me l'hagan figurar como le corresponde o ellos van a reventar!...

--¡Vea!... Y parece que la tal crónica no diera nada y da qu'es una barbaridá... ¡Nosotras conocemos unas muchachas qu'eran unas pobrecitas de por allá por los Corrales y había de ver aura lo que son!... Una d'ellas, entró en amores con un tipógrafo que la empezó a'cer poner en las listas y poco a poco las fué haciendo conocer... Hoy una está en el correo, lo más bien y la otra en una escuela, y el hermano, qu'era mayoral de trangüe, calzó en l'aduana...

--Sin contar conque Marcelina se casó con su tipógrafo y que tuvo unos regalos riquísimos... ¡Bueno!... Pero ésas habían hech'un negocio de la cosa... Las muchachas bien, del barrio, las buscaban para llevarlas a los tiatros y a los bailes... por darse corte de personas relacionadas con gente conocida... Usté sabe lo qu'es la vanidá...

--Yo no lo haré por negocio ni por nada, pero no he de dejar que a la Chicha me la pongan entre las ecéteras ni a mí tampoco... Conforme salga de una fiesta la mando a la Chicha con Federico y yo enderezo pa las imprentas a ver a los diretores... ¡Ya verán cómo hasta yo h'e ser como e! catecismo!... ¡Me han de aprender de memoria!...

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