Cuentos chilenos de nunca acabar
Part 3
Er viejo pa’star mejor con Dioh, agarró la costumbre d’ir tooh loh diah a misa; i por mieo e que la vieja no juera a peír lo que no necesitaba, se llevó la varilla i la pasó a ejar ondi una comaire qu’ehtaba cerca e la parroquia. Despuéh que saluó a la comaire, le pidió que le guardara la varillita i que no se la juera a perder. Cuando el viejo se jué, la comaire se quió pensando qué cosa tenrría la varillita, cuando er viejo se l’habia encargao tanto. Despuéh e mucho pensar se figuró que poiría ser de virtú i quiso ver si era cierto: sacó la varillita di ond’estaba guardá i le pidió que le diera un vestío; lijerito se le apareció er vestío. Entónceh la comaire pensó quitársela, i se jué a l’arbolea a ver si habia arguna igual pa cambiársela. Despuéh de mucho buscar encontrró una, la trrajo i la pus’ond’ estaba l’otrra. Cuando gorbió, er viejo le pidió la varillita, le dió lah graciah a la comaire i se jué armorzar. Despuéh que llegó a la casa hizo poner la mesa, agarró la varillita i prencipió a peirle, pero se cansó e tanto peír i ver que no si aparecia na. Enojao mah qui un diablo, jué a cas’ e la comaire pa ver si se l’habia cambiao. Cuando llegó a cas’ e la comaire le ijo: «vengu a ver por qué me cambió mi varillita por esta tan feaza, comairita». La comaire le ijo: «no, compairito ¿cómo cre que yo voi hacer una cosa semejante con usté cuando yo a usté lo apreceo tanto?»
Er viejo, viendo que no sacaba na, gorbió a su casa i le ijo a la vieja que le aprontara er capachito con el cocavin, porqu’ iba a peir otrra virtú. La vieja le preparó er capachito i s’espidió der viejo desiándole un güen viaje.
Er viejo si amarró er capachito a la cintura i jué a la mat’ e coile i se puso a subir de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho... hasta que llegó arriba i contó lo que li habia pasao. San Peiro le preduntó que qué cosa queria ahora, i er viejo le contestó: «unoh mantelitoh que cuando se destiendan en una mesa aparezcan cubiertoh de lah mejoreh comiah-San Peiro le trajo loh mantelitoh i l’hizo lah mismah recomendacioneh qui ánteh. Er viejo le dió lah graciah i se vino de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho... hasta que llegó a la casa, destendió loh mantelitoh i se pusieron a comer. Despuéh qui acabaron de comer doblaron loh mantelitoh i se jueron a dormir.
Al otrro día, comu e costumbre, er viejo se jué a misa i se llevó loh mantelitoh, loh pasó a ejar onde la comaire i l’encargó que no loh destendiera porque s’iba enojar.
En cuanto se jué er viejo, la comaire sacó loh mantelitoh i loh puso encim’ e la mesa. Lijerito se li apareció una mesa e banquete con loh mejoreh licoreh i manjareh de loh mah esquisitoh. Mah que corriendo jué la comaire a cambiar loh mantelitoh. Loh cambió i esperó que llegara er viejo. Al ratito llegó er viejo, tomó loh mantelitoh i se jué, i comu iba con much’hambre, en cuanto llegó a la casa destendió loh mantelitoh; pero con mucho susto d’él vió que loh mantelitoh se quiaron destendíos i no si aparecia la comia.
Entónceh llamó a la vieja i le contó lo que li habia pasao con la comaire i le prometió castigar á la comaire. Hizo que li arreglara er capachito i se jué a ver a San Peiro.
Anteh e salir le ijo a la vieja que se pusiera ebaju e la mata por si le pasaba argo, porque ya habia subio doh veceh i no le quiaban juerzas i no se juera a quer.
La vieja lu acompañó hasta la mata, i er viejo prencipió a subir de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho,... i comu iba mui cansao, no llegó mah qui hasta la mitá i se puso a ormir. Cuando estaba urmiendo le bajaron ganah e miar i se puso a miar. La vieja, qu’estaba abajo, recibió too lo qu’el viejo miaba. La vieja icia: «miren loh anjelitoh como están botando la mistela». Al poco rato ar viejo le vinieron ganah ’ensuciar i se puso hacerlo. La vieja sintió qui algo quéida i dijo: «miren loh anjelitoh como están tirando loh manjareh i confiteh, i mi viejo está allá gozando, i yo ¿por qué no gozo?» I si apuraba en recojer too lo que quéida.
En de que[35] amaneció, er viejo siguió subiendo de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho... hasta que llegó ar cielo i le contó a San Peiro lo que li habia pasao. San Peiro le mosrró muchah virtúeh i le ijo que descojiera por úrtima veh, porque si esta úrtima la perdia ya no li aba ni una mah. Er viejo descojió un rollo de varillas que alli estaba mui bien engüerto, le dió lah graciah a San Peiro por úrtima veh i prencipió a bajarse de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho... de gancho en gancho... i en cuanto llegó ar suelo, le contó a la vieja lo que San Peiro li habia icho.
Comió bastantazo i se jué a ormir.
Al otro dia se jué tempranito a misa, i pasó, como siempre, onde la comaire. Cuando llegó allá l’entrregó el paquet’e varillah i le ijo: «mire, comaire, aquí trreigo otrro encarguito, i no vaya a ser cosa que se vaya perder como loh demáh; per una cosa le voi a icir: que no le iga ar paquete: _sargan_, _palitoh_; porqu’entonceh no respondo yo.»
El viejo se jué a misa i la comaire se quió pensando si haria lo qu’er viejo li habia icho. Por fin, despuéh e mucho pensar dijo: «sargan, palitoh», i salieron del paquete, hijito e mi alma, una pila e palitoh que se gorbian locoh pegándole a la comaire, que casi la mataron. ¡Güeno en pegarle hartazo!
Cuandu er viejo gorbió e misa, encontrró que loh palitoh tuavia l’estaban dando duro a la comaire i ya la tenian media muerta; i entónceh er viejo le ijo que si no l’entrregaba lah demáh virtúeh que li habia robao, qui haria que loh palitoh la matasen. La comaire l’ entrregó lah virtúeh, i er viejo, en castigo e toah lah mardáeh que la comaire li habia hecho, mandó a loh palitoh que le siguieran pegando, hasta que la mataron.
I loh viejoh se jueron a gozar de lah virtúeh, i vivieron muchoh añoh mui feliceh i siguieron cuidando mucho la mat’ e coile.
* * * * *
Compárese este cuento con el siguiente, pehuenche, que transcribo de los _Estudios Araucanos_ del Dr. RODOLFO LENZ, VIII, 3, pájinas 293-296:
_Plata, hongos i talero._
_Cuento de un viejo que subió al cielo_
«Entónces hubo un viejo indio. Subió al cielo; entró en el cielo; alcanzó Dios a verlo.»
--¿Cómo es que andas por acá? se le dijo a ese viejo.
--Soi pobre, pues, padre Dios; por eso vine, vengo a pedir (algo) de tí, padre Dios! pasó a decir en el cielo ese viejo.
--Está bien, pues, le contestaron; (i) le dieron un paño.
«Cualquiera cosa le pedirás a este paño,» se dijo a ese viejo.
Entónces volvió (i) llegó, a esta tierra trayendo su paño.
Lo dejó encargado a una mujer.
--«¡Que se llene el paño!» no me lo digas a mi paño, dijo ese viejo.
--¿Por qué será, «¡que se llene el paño! no me lo digas a mi paño,» me dijo ese hombre, dijo esa mujer.
Entónces _estendió_ ese paño.
«¡Que se llene el paño!» dijo esa mujer. Así se llenó, dicen, de plata.
Despues de alojar llegó ese viejo. Entónces pasó a preguntar, por su paño.
--Se perdió tu paño, se dijo a ese viejo.
Entónces volvió. Otra vez se encaminó al cielo; llegó.
--¿Qué quieres otra vez? le dijeron.
--Otra vez vengo a pedir (algo) a Dios, dijo.
Entónces le dieron un hongo; fué dejado atado en un trapito.
--Cuando se acaben tus hongos «¡que se llene!» le dices no mas, dijeron a ese viejo.
Entónces llegó a esta tierra.
Entónces lo dejó encargado otra vez a esa mujer.
--«¡Que se llene el trapito!» no se me lo digas a mi trapo, dijo ese viejo.
--¿Por qué «que no se llene el trapo» no se me lo digas a mi trapo, me dijo ese viejo? dijo esa mujer.
«¡Qué se llene el trapo!» dijo esa mujer.
Así se llenó de hongos ese trapo.
Entónces el otro día, se encaminó, para ir a buscar su trapo, ese viejo. Llegó.
--Vengo a buscar mi trapo, pasó a decir ese viejo.
Entónces:--Se perdió tu trapo, se le dijo a ese viejo.
Volvió ese viejo. «Otra vez iré al cielo» dijo.
Otra vez se encaminó al cielo.
Llegó al cielo.
--¿Qué quieres? le dijeron.
Otra vez vengo a pedir, pues, dijo el viejo.
--I ¿lo que llevaste? qué lo hiciste? le dijeron.
--Lo dejaba encargado a una mujer: «¡se perdió!» me dijeron, pues, dijo ese viejo.
Entónces le dieron un talero[36].
--«¡Levántate, talero!» no le dirás, le dijeron a ese viejo.
Entónces volvió. Llegó a esta tierra; fué a encargarlo a esa mujer su talero.
--«¡Levántate talero!» no me lo digas a mi talero, dijo ese viejo.
--¿Por qué me dijo eso? dijo esa mujer.
«¡Levántate, talero!» dijo esa mujer.
Entónces así se levantó ese talero, la azotó mucho. Fué azotada, esa mujer. Gritó esa mujer, casi (la) mató.»
* * * * *
I en la pájina 355 encuentro la nota que sigue, referente a este cuento:
«Este cuento es evidentemente de oríjen europeo. En el cuento popular francés _Le Bonhomme Maugréant_, éste recibe de San Pedro primero una canasta de la cual salen panecitos i pescado frito; cuando el tabernero i su mujer se la han cambiado, el santo le da un gallo que bota piedras finas, que sufre la misma suerte que la canasta: al fin el «palo sal del saco» obliga al tabernero a devolverlo todo i San Pedro se lleva todas las tres cosas al cielo.
Mui semejante es tambien el cuento número 36 de la coleccion de los hermanos GRIMM. «Mesa sírvete, asno de oro i palo sal del saco», sólo que ahí cada prenda es el premio de trabajo de uno de los tres hermanos. El menor con su palo recobra las cosas que el tabernero ha sustraido a los otros dos.»
Todavía voi a agregar una tonada, de estructura diferente a la de las piezas anteriores, pero que puede calificarse como de nunca acabar; es la de
25. _La Pava_
Al salir de casa me encontré un dinero i compré una pava que me pone huevos, que me pone huevos, que me pone huevos, que me pone huevos, que me pone huevos.
Al salir de casa me encontré un dinero i compré una polla que me pone huevos, que me pone huevos, (_quater_).
Al salir de casa me encontré un dinero; compré una torcaza que me pone huevos, que me pone huevos, (_quater_).
Al salir de casa me encontré un dinero i compré una hacienda con muchos potreros i con muchas vacas que me ponen huevos, (_ter_).
Al salir de casa me encontré un dinero i compré un convento con doscientos legos i doscientos frailes que me ponen huevos, que me ponen huevos, que me ponen huevos.
Sustitúyanse a _pava_, _polla_, _torcaza_, los nombres de otras aves: _paloma_, _gallina_, _pata_, _lloica_,[37] _queltehue_,[38] _diuca_,[39] etc., etc., i se tendrá una tonada de nunca acabar.
Desnudo de todo comentario entrego este corto material para que vaya a acrecentar el pequeño acervo que a Chile corresponde en el vastísimo campo folk-lórico, i con objeto de que, comparadas estas piezas con las análogas que existen en todos los paises civilizados, i talvez en muchos salvajes, se deduzcan las conclusiones que de tal estudio puedan derivarse.
NOTAS:
[1] Castigo en forma de azotes que se daban en las palmas de las manos a los colejiales.
[2] El _tugar_ (ántes _tugargajo_) se juega entre varios niños. Uno de ellos oculta un pañuelo arreglado en forma de látigo, e inmediatamente se dirije a la _capilla_, donde están los otros, gritando _tugar_, _tugar_, _salir a buscar_... _tugar_, _tugar_, _salir a buscar_... (antes se decía _tu_... _gar_... _gâjo_... _tu_... _gar_... _gâjo_). Cuando los niños se hallan distantes del sitio en que está oculto el pañuelo, el que manda el juego dice, _frio_, _frio_, _como el agua del rio_; cuando se acercan, _caliente_, _caliente_, _como el aguardiente_; cuando están mui próximos, _que se quema_, _que se quema_; i en el momento en que uno de los chicos toma el pañuelo, _se quemó_, _se quemó_, a cuya voz huyen todos perseguidos por el que tiene el pañuelo, con el cual trata de darles de azotes hasta que llegan a la capilla, sitio en que los jugadores quedan libres de toda pena. El que ha encontrado el pañuelo va a esconderlo de nuevo, i el juego continúa en la forma ya dicha.
[3] _Los huevos._ Se colocan cuatro niños en los rincones de una pieza, o mas bien de un patio. Otro niño se acerca sucesivamente a ellos preguntándoles _¿hai huevos?_, a lo cual le contestan, _a l’otrr’esquina por ei_ (a la otra esquina, por ahí). Cuando el quinto niño va de un rincón a otro, cambian precipitadamente de lugar los que quedan a su espalda, i si logra tomar el sitio de uno de éstos en el instante en que está desocupado, el desposeido queda en el medio i pasa a hacer la pregunta _¿hai huevos?_ hasta que consigue ocupar un rincon. Este juego suelen hacerlo de prenda.
[4] El cuento del _Compadrito leon_, _potito quemado_, que éste es su nombre completo, es mui largo para ponerlo en nota. Lo contaré en otra ocasion.
La espresion chilena _mas que no sea_ equivale al castellano _siquiera_.
[5] _Chacharacha_, cosa de escaso valor.
[6] _Lacho_, elegante, enamorado, amante.
[7] _Potito_, diminutivo de _poto_, trasero, asentaderas.
[8] _Cutama_, bolson, saco.
[9] No sé que signifique este vocablo. Puede que tenga que ver algo con _zarapito_, nombre del ave del órden de las zancudas conocida vulgarmente entre nosotros por perdiz de mar (_Numenius_). Si así fuera, podria referirse a los gatos cenceños, cuyas piernas, por efecto de la delgadez del cuerpo, se ven mas largas que de ordinario.
[10] _Cantos Populares Españoles, recojidos, ordenados e ilustrados por_ FRANCISCO RODRÍGUEZ MARIN. Sevilla, 1882-1883.--5 vols. en 8.º
[11] _Diccionario Provincial casi-razonado de Vozes Cubanas, por el Auditor hon.º de Marina_ D. ESTÉBAN PICHARDO. Tercera edicion, notablemente aumentada i correjida. Habana, 1861.--1 vol. en 4.º--Pájina 112, col. 2, voz _Gallo_.
[12] _Cachos_, cuernos.
[13] _Ranchito_, diminutivo de _rancho_, choza pajiza.
[14] El _zorzal_ de Chile es el _Turdus falklandicus_.
[15] Calle de la _Nevería_, mas conocida por de la _Nievería_, es la actual calle de 21 _de Mayo_, de Santiago, nombre que se le puso en conmemoración del combate naval de Iquique ocurrido en aquel dia del año 1879.
[16] _Cheuto_, labihendido.
[17] _Fililo_, por _pililo_, zaparrastroso, harapiento.
[18] _Bochi_, _bochinche_, alboroto, pendencia.
[19] _De todos los diachos_, de todos los diablos.
[20] _Faco_ por _paco_, policial, jendarme.
[21] _Fito_ por _pito_, instrumento de caña, i mas jeneralmente de hueso, con que los policiales se llaman unos a otros por medio de toques especiales.
[22] La palabra cortada que sirve para reentrar en el cuento, es _poto_, trasero, asentaderas.
[23] _Fundillos_, fondillos.
[24] _Cóguil_, _coil o coile_, una enredadera con fruto comestible, _Lardizabala biternata_.
[25] _Tenca_, Mimus thenca, avecita cantora mui comun.
[26] Tomar, beber.
[27] _Cuentos, oraciones, adivinas i refranes populares e infantiles recojidos por_ FERNAN CABALLERO. Segunda edicion. Madrid, 1880.--1 vol. en 8.º
[28] Este cuento apareció en las pájinas 183, 184 y 185 del _Almanak Popular Brazileiro_ para el año 1897, publicado por _Alberto T. Rodrigues_, de Porto Alegre, tomándolo de la obra _Contos Populares Portuguezes_ de ADOLFO COELHO.
_Carochinha_ es una palabra que en portugues designa un mito popular, diablita o brujita. _Contos da Carochinha_ es una espresion familiar, que equivale a cuentos para niños, puerilidades, aproximadamente, cuentos de hadas. (_Nota del traductor_).
[29] Las _haches_ finales indican una pequeña aspiracion con que el chileno sustituye las _eses_ en que terminan los plurales. Lo mismo he debido escribir las _eses_ en medio de diccion, como en _uhté_, usted; _suhto_, susto; pero no lo he hecho por no dificultar la lectura. De igual manera debí escribir el cuento de _La Tenquita_, pero no usé esa ortografía por la razon espresada.
[30] _Ni por cuando_, espresion que se usa para denotar un largo espacio de tiempo, _nunca mas_, _ya no_, _etc._
[31] La _media mata_. El _medio_ la _media_ antepuestos a un sustantivo, sirven al pueblo para aumentar el significado del sustantivo que les sigue; así la _media mata_, es como si dijéramos _mata mui grande_.
[32] _Cocavin_, provisiones lijeras para el camino.
[33] _Chatre_, elegante.
[34] _Pijote_, aumentativo de _pije_, lechuguino, pisaverde, elegante.
[35] _En de que_, en cuanto, desde que.
[36] Un chicote indíjena, usado tambien por los arjentinos, que lo llaman «talero».
[37] _Lloica_, vulgarmente _loica_, Sturnella militaris.
[38] _Queltehue_ o _tregle_, Vanellus cayenensis.
[39] _Diuca_, Fringuilla diuca.