Part 15
_Ensenada_ Recodo de tierra en que entra el mar, y haciendo seno, sirve algunas veces de abrigo á las embarcaciones. En ciertos casos puede ser equivalente á golfo y saco.
_Golfo_ Brazo de mar internado gran trecho en la tierra y cuyas costas no se descubren todas desde un mismo punto.
_Puerto_ Sitio ó lugar seguro y abrigado dentro de la costa, en el interior de una bahía, en la embocadura de un río, en la orilla de éste ó en la de un lago, con fondeadero para anclar las naves y resguardarse de toda borrasca; se diferencia de la bahía en ser más pequeño y de más abrigo.
Nota 310:
El ángulo más occidental de Puerto-Rico está á los 18° 22′ latitud y 60° 56′ 15″ longitud, ó sea el comprendido entre los cabos San Francisco y Boriquén, que constituye la amplia rada donde están los surgideros de Aguada y Aguadilla.
Nota 311:
Ob. cit. pág. 96.
Nota 312:
El “Diario Popular,” de Mayagüez niega la necesidad de proveerse la armada de agua con las siguientes palabras: “Pero Colón no pudo tomar aguada en nuestra isla porque no la necesitaba. Las 17 naves que traía se abastecieron del precioso líquido en Canarias, de cuyo puerto salieron á principios de Octubre, y cuando el 3 de Noviembre divisaron las tierras del Nuevo Mundo, el agua no les había faltado: es decir, que en sus depósitos podían llevar mayor cantidad que la que necesitaban en un mes.—En la Guadalupe, donde permanecieron ocho días, tomaron agua en gran cantidad porque la isla es rica en manantiales. Así lo afirma el conde Roselly de Lorgues en su historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón: “Mientras tanto, dice, mandaba el Almirante proveer de leña, hacer aguada y lavar las ropas de las tripulaciones.” Si de la Guadalupe salieron el 10 de Noviembre, tocaron en Santa Cruz el 14 y anclaron el 19 en los mares boriqueños, ¿puede imaginarse que en los pocos días trascurridos tuviesen necesidad de volver á hacer aguada, estando ya á las puertas de la Española—término del viaje—y cuando la que tomaron en Canarias les duró más de un mes?”—Y el señor Brau refutó al escritor mayagüezano, desde _El Clamor del País_, con este razonamiento: “Si los españoles, que venían con Colón, contaron á Pedro Mártir, en abril de 1494, que habían tomado agua en el último ángulo de la costa occidental de Puerto-Rico, ¿cómo vamos á desmentirlos, porque un conde francés sostenga que ya la habían tomado en la Guadalupe?—Y conste que Roselly de Lorgues no desmiente nada; se limita á decir, que en la Guadalupe hicieron aguada los barcos, cosa llana después de una navegación de más de veinte días. Pero hacer aguada el 10 de Noviembre no implica el no volverla á hacer nueve días después; sobre todo si se tiene en cuenta: 1º—Que el aprovisionamiento en una playa desierta, sin muelle ni facilidades de embarque, debió ser penoso. 2.º—Que los depósitos de á bordo eran muy rudimentarios, como pudo verlo todo el que quiso, en la _Santa María_ que estuvo en nuestro puerto. 3º—Que los tripulantes eran mil quinientos y con ellos venían vacas, yeguas, cabras, ovejas y sus machos, en cantidad proporcionada para la colonia y cerdos y perros, y gallinas y otras aves domésticas, cuyas necesidades de alimentación debieron exigir bastante líquido. 4º—Que los expedicionarios traían naranjos, cañas, camuesos y gran número de plantas vivas, que necesitaban regarse. 5º—Que la provisión de agua no debió revestir la misma importancia en las Canarias, al empezar la navegación, que en la Guadalupe, donde por la altura tomada é indicaciones de los indígenas, pudo calcular Colón próximo el término de su viaje; y 6.º—Que si en Noviembre de 1493 se sentía tanto calor en estas latitudes, como el que sentimos en el momento de escribir estas líneas, hay que compadecer á aquellos argonautas, y convenir en que el consumo de agua para mitigar su sed debió ser, al singlar por el mar caribe, doble del que necesitaron antes de pasar la línea del Trópico.—Y he aquí como se concibe, que hiciera aguada en Puerto-Rico si no toda la flota española, alguno de sus buques en que escaseara el líquido, justificando este análisis crítico la tradición de cuatro siglos y la versión de Antonio de Torres y demás compañeros en Medina del Campo”.
Nota 313:
Periódico: “El Clamor del País” núm. del 25 de Octubre de 1893.—Artículo: Donde fondeó Colón.
Nota 314:
Núm. del 18 de Octubre de 1893.
Nota 315:
“El Clamor del País”. Número del 20 de Octubre de 1893.
Nota 316:
Ob. cit. pág. 104.
Nota 317:
Ob. cit. pág. 112.
Nota 318:
Relación ó descripción de Puerto-Rico, que, de orden de don Felipe II, dispuso formar en 1582 el capitán Melgarejo, gobernador de la isla. Dice el cap. 11: “El descubridor y conquistador de esta isla fue Juan Ponce de León... partió para este efecto de la isla de Santo Domingo del puerto de Xigüey el Viejo, de un lugar que llamaban Salvaleón. La primera vez que vino al dicho efecto tomó puerto en una punta de esta isla que llaman el Aguada... y allí tomó ciertos indios con que hizo amistad.”
Nota 319:
F. Colón.—Ob. cit.—Tomo 1º—Esta descripción ha sido copiada después por Las Casas, Herrera, Muñoz é Iñigo Abbad.
Nota 320:
Pudo ser el _Pandion carolinensis_, que frecuenta las embocaduras de los ríos, ó el _Buteo brocalis_ (guaraguao) muy común en nuestro país, ó el _Falco anatum_ (halcón de pastos,) habitador de ciénegas.
Nota 321:
Uvero de playa. _Cocoloba uvifera._
Nota 322:
Dice Fray Iñigo Abbad—Ob. cit. pág. 54:—“Entre otros, el Cacique Aymamón, que tenía su ranchería en el río Culebrinas, cerca de la población de Sotomayor.”—Y ya sabemos que el caserío de Sotomayor estaba junto á la _Aguada_.
Nota 323:
No citamos nombres propios, porque los artículos han aparecido en el periódico citado como de Redacción, aunque sabemos, que uno de los campeones en pro de Mayagüez es el culto escritor y dulce poeta don Manuel María Sama.
Nota 324:
Opinión de Varnhagan, Leiva y Montojo.
Nota 325:
Opinión de Navarrete.
Nota 326:
Opinión de Fox.
Nota 327:
Opinión de Humboldt y W. Irving.
Nota 328:
Trazado y publicado por Otto Neussel, geógrafo. Imp. Jul. Palacios. Madrid. 1892.
Nota 329:
Georges Cuvier.—Discours sur les révolutions du globe.—París. 1854.
Nota 330:
Appendice au discours du Cuvier.
Nota 331:
Citado por don Manuel Aranda y San Juan en la obra: Los misterios del mar.—1891.
Nota 332:
Añasco tuvo su declaratoria de pueblo en 1703 y Mayagüez sesenta años después.
Nota 333:
Oviedo.—Ob. cit.
Nota 334:
F. S. de Noda.—Antigüedades Góticas.
Nota 335:
Tampoco debe confundirse esta sílaba con el _gua_ procedente de la raíz arábiga _guada_, corrupción de _wad_, que significa _río ó valle por donde corren aguas_. Como Guadalquivir, _wad-al-kebir_, río grande; Guadarrama, de _wad-al-ramal_, río arenoso, etc. Muchos de cuyos nombres han sido traídos á América por los españoles.
Nota 336:
A. Rojas.—Los radicales del agua en las lenguas americanas.
Nota 337:
Es digno de anotarse, con relación á la radical _í_ agua, en las lenguas americanas, que en sánscrito existe la raíz _in-du_, la gota de agua; y en griego, _idor_, agua.
Nota 338:
Ob. cit. pág. 137.
Nota 339:
Dice Oviedo “que después de ser partido D. Chripstóbal, salió trás él el mismo caçique (Guaybaná) con gente é alcançóle una legua de allí de su assiento en un río que se dice _Cauyo_.” Este _assiento_ se refiere á la aldehuela de Guaybaná.
Nota 340:
En los repartimientos se dejaron á los caciques en sus estancias con su gente, citándoles, en época determinada, para que prestaran sus servicios con sus naborias en las minas, ó en las granjas, que empezaron los colonos á fomentar. Los conquistadores que tuvieron cuatro ó seis indios _encomendados_, pudieron tenerlos directamente á su servicio en sus respectivas casas; pero los que tenían ciento y doscientos les convenía más dejarlos en sus estancias ó especies de _conucos_, para que ellos se mantuvieran, y aprovechados en tiempos útiles en los trabajos mineros, que fué á lo que los dedicaron en un principio. Posteriormente, se subdividieron las grandes partidas de indios, y se repartieron también sus estancias, conservándose tan sólo las granjerías de los Reyes, que, por fin, las enajenó la Corona.
Nota 341:
Dice Oviedo: “ovieron los chripstianos y los indios la primera batalla en la tierra de Agueybana (Guaybaná) en la boca del río Caoyuco (Yauco).”
Nota 342:
Ob. cit. pág. 154.
Nota 343:
El Rey á Cerón y Díaz: “Sabéis que algunos caciques de San Juan, se rebelaron y mataron á traición á D. Cristóbal de Sotomayor, á D. Diego su sobrino y á algunos criados y amigos, y además á cuantos cristianos pillaron en sus estancias fuera de poblado; que luego se juntaron con otros de la comarca, y fueron al pueblo de _Guaydía_ y peleando mataron algunos cristianos”, etc. Tordesillas, 25 de julio de 1511.—Biblioteca de Puerto-Rico.—Y dice Oviedo: “Y el caçique Agueybana, que también se decía D. Chripstóbal, como más principal de todos, mandó á otro caçique dicho Guarionex, que fuese por capitán é recogiese los caçiques todos é fuesen á quemar el pueblo nuevo llamado _Sotomayor_.”
Nota 344:
_Guaydía_ no es voz indo-antillana, ni significa _jardín_. Si _gua_ y _guay_ pueden ser raíces del lenguaje indígena, el sufijo _día_ es castellano puro.
Nota 345:
Nuestros indígenas se encontraban en el período social de la _piedra pulimentada_, ó hablando con más propiedad paleontológica en el período _neolítico_ de la edad de la piedra. El instrumento cuneiforme característico de esa época es el _hacha_, que poseían en abundancia nuestros aborígenes. El boriqueño había abandonado la gruta y construido la choza; de cazador y pescador errabundo había pasado á agricultor; en la industria de vasos, además del mortero de sílex para triturar el grano, trabajaba la arcilla y hacía recipientes para la cocción de sus viandas; en escultura, había iniciado el grabado, y había avanzado á la ornamentación de gruta, de la cual se conservan muestras en algunas cuevas; y cincelaba sus collares y aprestos guerreros sin tener la pasión por la escultura decorativa sobre madera, tan desarrollada entre los Papúas de la Nueva Guinea, ni el gusto artístico del modelaje cerámico que tenían los indios mexicanos y peruanos; no tenían sepulturas, ni túmulos, de los cuales el _dolmen_ constituye la última palabra en esa edad; de manera que podemos considerar, que nuestro indígena no había llegado en su civilización al último cuarto del período neolítico.—Ahora bien, encontrándose en este estado de rudimentaria sociedad nuestros aborígenes, los signos que ellos grabaron en sus esculturas humanas ó antroglifitas no pueden considerarse, en lingüística, más que como el _albor_ de la escritura, y _nada más_.—Para que la idea pueda comunicarse de un individuo á otro, para que un sonido, un gesto, un signo visible pueda recordarle á otro el mismo pensamiento, es necesario desde luego una representación figurada tan perfecta como sea posible, y después, más tarde, una convención recíproca. El primer lenguaje convencional ha debido ser un gesto acompañado de un grito proporcionado al lugar, á la hora, á la distancia; la primera trasmisión, no inmediata, de un pensamiento ha debido ser una fogata en un punto determinado, una marca en una roca, un montón de pedruscos, la cortadura de un árbol ó un árbol caído, etc. A este género de escritura primitiva corresponden los _quipos_ peruanos. Después apareció la escritura ideográfica, más precisa, más analítica, menos abstracta, menos general; y de ésta, como consecuencia natural, directa y lógica, la escritura alfabética. Nuestros aborígenes tenían, pues, que pasar por la escritura jeroglífica antes de llegar á la alfabética; de lo cual estaban muy lejos. Hemos oído la versión de que hay en el país quien tiene el alfabeto del lenguaje indo-antillano, y esto no es más que una _ilusión_. Los signos grabados en las esculturas de nuestros indígenas tienen un valor igual al de los salvajes de la edad de la piedra de otros países, y por eso consideramos esos signos como el _alborear_ de una escritura, que tiene que llegar á ser ideográfica y por fin alfabética.
Nota 346:
Oviedo.—Ob. cit. Libro XVI.
Nota 347:
Biblioteca histórica de Puerto-Rico; pág. 142.
Nota 348:
En el Archivo de Simancas se conservan cuadernos de fundiciones en San Juan hasta el año 1526.
Nota 349:
En 12 de noviembre de 1509 escribía el Rey á Juan Ponce: “Ví vuestra letra de 16 de Agosto. Poned gran diligencia en buscar minas de oro en la isla de San Juan; sáquese cuanto pueda, y _fundido en la Española_ venga al instante.”
Nota 350:
La palabra indígena _Guayana_ conservada aún por derivación en los vocablos: _Guayanés_, aplicado á un río de la banda sur de la Isla; _Guayama_, donde se ha sustituido la _n_ por la _m_; y _Guayanilla_, diminutivo castellano de _Guayana_, no debe confundirse con la voz de orígen árabe _Guadiana_, de la cual procede la palabra _Guadianilla_ aplicada, según los cronistas, á uno de los pueblos primitivos de San Juan. Indudablemente que el manchego don Miguel del Toro al poblar cerca de la aldehuela del cacique Guaybaná, y oír la palabra indo-antillana _Guayana_, no pudo menos de dedicar un grato recuerdo al hermoso río _Guadiana_ y darle el nombre de _Guadianilla_ á la población de cristianos que fundaba; encargándose el tiempo y el continuo fermento de los vocablos, de transformarla en la actual _Guayanilla_.—Guayana, ó _Gua-í-ana_, de _gua_, el; _í_, agua; y _ana_, flor, equivale á _el agua-flor_, ó la _rica agua_ ó _el agua buena_; y Guadiana, ó _Wad-al-jana_, del árabe _wad_, agua; _al_, el; y _jana_, recreo, equivale á: _río_, _el recreo_; ó _río del recreo_. No deben, pues, confundirse, al estudiarlas, las palabras _Guadianilla_ y _Guayanilla_, aunque la gente y el tiempo las hayan confundido al aplicárselas al actual pueblo de Guayanilla.
Nota 351:
En el estudio de los gobernadores de la isla de Puerto-Rico hecho por el ilustrado don José Julián de Acosta—Obra de Fray Iñigo, pág. 132—no consta el nombre de don Francisco de Solís como gobernador en 1528, sino Pedro Moreno de 1524 á 1528, y de esta fecha á 1529 el licenciado Antonio de la Gama; pero la cita de Herrera, el cronista de Felipe II, que tuvo los Archivos del reino á su disposición, está terminante. El catálogo presentado por Iñigo Abbad—pág. 502—es completamente oscuro de 1520 á 1581.—Y más adelante está equivocado; por ejemplo, presenta al Teniente Coronel don Matías Abadía gobernando hasta 1731, y nosotros hemos visto un documento histórico en el cual, el mismo gobernador, en 20 de septiembre de 1736, concede permiso á Lorenzo González para fundar la Ermita de la Monserrate en Arecibo.
Nota 352:
Dice Herrera—Ob. cit.—Década 4ª, libro 5°, cap. 3. Año de 1528: “Está en esta isla, San Germán el nuevo, que otro tiempo se llamó la nueva Salamanca; la fundó el gobernador Francisco de Solís, _con el despojo de otro pueblo, que se llama Guadianilla_, que estaba á la vanda del sur, y la robaron franceses, y la perseguían caribes; está San Germán cuatro leguas de la mar, adonde han llegado franceses, y la han robado; dista de la ciudad de San Juan 30 leguas; los indios tienen _mal asiento en una sierra_, sin cosa llana, con el agua lejos.”
Nota 353:
En Junio de 1520 estaba aún el primitivo San Germán en la desembocadura del río Añasco; pues los oficiales Reales de San Juan, Antonio Sedeño, Hernando Mogollón, Pedro Moreno y Baltazar de Castro escribían al Emperador noticiándole el envío, _desde el puerto de San Germán_, de 3940 pesos de oro y 136 marcos de perlas.—Y Blas de Villasante, en 26 de Setiembre de 1528, escribía al Emperador, que una nao francesa de armada con una carabela y un patax habían tomado el puerto de San Germán en 12 de Agosto (1527) y quemado y robado el pueblo, marchándose los franceses á la isla la Mona.—Entonces fundó Solís á Nueva Salamanca, ó San Germán el nuevo, en el puerto de Guayanilla; y el 19 de Noviembre de 1529 escribía el licenciado Gama al Emperador: “En esta villa de San Germán es _mayor_ el peligro de caribes, pues no tiene casa ninguna de piedra, ni armas.” Este nuevo San Germán lo quemaron los franceses en Mayo de 1538. En 7 de Octubre de 1540 se ordenó por el Monarca hacer fortaleza en San Germán. Y en 12 de Marzo de 1541 escribía el tesorero Castellano á Su Magestad: “El puerto de la villa de San Germán es bahía y playa, y las naos surgen á media legua del pueblo do se ha de hacer la fortaleza.” En 1542 se suspendió la fábrica. Y en 1543 escribía el Obispo de San Juan al Emperador: “Los vecinos de San Germán, por el temor han llevado sus mujeres, hijos y haciendas, á los montes. Si tuviesen fortaleza no estarían tan tímidos, ni despoblarían la villa.” Y en 1548 el mismo Obispo al Emperador le dice: “Vine de Santo Domingo á visitar mi obispado, á principio de año. Desembarqué en San Germán y con provisión de la Audiencia hice congregar sus vecinos, que serán poco más de treinta y poblaron á _media_ legua del puerto por evitar los daños pasados de corsarios. Mas no desamparan el importante puerto do siempre debe hacerse fortaleza.” Y el doctor Vallejo en 1550 escribía al Emperador desde la villa de San Germán: “Los pocos vecinos que han quedado se han retirado á vivir al peor sitio del mundo, distante del puerto _más de una_ legua.”
TRANSCRIBER’S NOTES
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VI pisó Colón el suelo del Nuevo pisó Colón el suelo del Nuevo Mundo;el sabio Humbold y Mundo; el sabio Humboldt y
VII á las márgenes de la á las márgenes de la desembocadura del rio desembocadura del río Culebrinas, en las Culebrinas, en las
1 intrèpido genovès al puerto de intrépido genovés al puerto de Palos de Moguer, de donde había Palos de Moguer, de donde había salido à la conquista del àureo salido á la conquista del áureo vellocino de las Indias, cual vellocino de las Indias, cual nuevo Jason en la cèlebre nuevo Jasón en la célebre empresa de los Argonàutas, y su empresa de los Argonáutas, y su marcha triunfal à travès de los marcha triunfal á través de los hispanos pueblos, que le hispanos pueblos, que le vitorean como à un hèroe vitorean como á un héroe legendario de las epopeyas legendario de las epopeyas griegas, llegando à la condal griegas, llegando á la condal ciudad de Barcelona, donde ciudad de Barcelona, donde accidentalmente moraban los accidentalmente moraban los Católicos Reyes, radiante de Católicos Reyes, radiante de justa emoción, y seguido de los justa emoción, y seguido de los capturados indios, que lucen capturados indios, que lucen vistosos penachos y cobrizas vistosos penachos y cobrizas carnes, y ostentan lindos carnes, y ostentan lindos guacamayos y objetos de oro; guacamayos y objetos de oro; tan feliz arribada despertó tan feliz arribada despertó ràpidamente en la Nación rápidamente en la Nación española un entusiasmo general española un entusiasmo general hacia el desconocido navegante, hacia el desconocido navegante, que había regresado victorioso que había regresado victorioso de los últimos confines del de los últimos confines del tenebroso mar Ocèano. El tenebroso mar Océano. El desconocido en su propia desconocido en su propia patria, el desdeñado por el rey patria, el desdeñado por el rey don Juan de Portugal, el don Juan de Portugal, el desairado en Francia è desairado en Francia é Inglaterra, y acogido Inglaterra, y acogido únicamente por el sabio únicamente por el sabio astrólogo franciscano Fray Juan astrólogo franciscano Fray Juan Pèrez de Marchena en el modesto Pérez de Marchena en el modesto monasterio de la Ràbida, y monasterio de la Rábida, y despuès por la bondadosa después por la bondadosa castellana Reina à instancias castellana Reina á instancias de su antiguo confesor, se de su antiguo confesor, se yergue ahora al retorno de su yergue ahora al retorno de su fantàstico viaje, agrupando à fantástico viaje, agrupando á su alrededor los su alrededor los
2 Pontífice Alejandro VI la bula Pontífice Alejandro VI la bula Inter cœtera Inter cætera
12 que se alimentan de carne que se alimentan de carne humana: sus vecinos les llaman humana: sus vecinos les llaman canibales caníbales
13 ataud y abandonado de todo el ataúd y abandonado de todo el mundo, lo condujeron mundo, lo condujeron
16 Almirante—que hacía cantar Almirante—que hacía cantar todas las mañana todas las mañanas
19 náutica—sustraida de España y náutica—sustraída de España y vuelta á recuperar—de vuelta á recuperar—de
20 Don José Amador de los Rios, en Don José Amador de los Ríos, en la Vida y la Vida y
22 y llevaba también oro, palo de y llevaba también oro, palo de brasil y productos Brasil y productos
22 “Contino de nuestra Casa.” “Contino de nuestra Casa.” Cuando caido en Cuando caído en
23 entonces en la banda oriental entonces en la banda oriental del rio Ozama del río Ozama
24 Wasington Irving.—Vida y Viajes Washington Irving.—Vida y de Cristóbal Colón.—1828. Viajes de Cristóbal Colón.—1828.
25 regidor y teniente del Darien regidor y teniente del Darién en Tierra-firme en Tierra-firme
25 prinçipales dellos los ví y principales dellos los ví y conosçí conoscí
25 Colom, en el segundo viaje que Colón, en el segundo viaje que hizo á estas hizo á estas
26 padre y tio, vinieron con Colón padre y tío, vinieron con Colón en el segundo en el segundo
28 y Bertillon en union de una y Bertillon en unión de una sociedad de sabios sociedad de sabios
28 Ad. Bertillón, Coudereau; Ad. Bertillon, Coudereau; Hovelacque etc.—Dictionnaire Hovelacque, etc.—Dictionnaire
30 que llevaba, sinó también por que llevaba, sino también por sus conocimientos sus conocimientos
38 su nombre á la circunstancia de su nombre á la circunstancia de haber sido descubiecto haber sido descubierto
38 ha sufrido don Martín Fernandez ha sufrido don Martín Fernández Navarrete algunos Navarrete algunos