Colon en Puerto-Rico

Part 13

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Puerto _Delfin_ ó _Bahiajá_. (Nav). El Almirante mandó á Melchor Maldonado con 300 soldados á recorrer la costa. Exploró este capitán la tierra hasta la boca del _Yaque_ sin encontrar paraje á propósito para fundar la nueva ciudad. Reconoció á _Bayajá_, que llamó _Puerto Real_, y visitó allí un cacique dependiente de Guacanagarí. Regresó Maldonado con estas noticias y Colón ordenó levar anclas.

Nota 171:

De esta frase de Chanca se desprende claramente que llegaron al fuerte de Navidad por la costa norte, y no por el sur, como pretende el padre Nazario; pues de tener que desandar lo andado, con arreglo al derrotero del presbítero de Guayanilla, hubieran fijado el rumbo al oeste, y vemos, por el contrario, fijar la ruta al este.

Nota 172:

Con el derrotero al este, que la armada emprendió, tenía en contra los vientos alisios: lo que justifica la pesadumbre de Chanca en ir de Navidad al puerto de la Isabela; concordando perfectamente las 30 leguas, que anota el médico sevillano, con la distancia que hay de un punto á otro de los signados por nosotros, si se tiene en cuenta las cortaduras de la costa. Exactitud que no se obtendría, metiendo la armada en bahía de _Caracol_ como pretende Navarrete.

Nota 173:

El día 9 de Diciembre abandonaron el puerto de Navidad—Guarico—y ya el mismo físico de la armada manifiesta haber sido penosa la navegación. La primera vez que dieron anclaje al crucero, en la bahía de _Monte Christi_, fué el 25 de Noviembre; el 27 siguieron viaje, pernoctando á la entrada del puerto de _Navidad_, y emplearon el 28 en tomar surgidero—Ahora bien, al abandonar _Navidad_ y recorrer 30 leguas, con vientos contrarios, emplearían cuatro ó cinco días hasta fondear en el puerto de Isabela. Habiendo salido el 9 de Diciembre llegarían el 14. Desde este día hasta el 25 que desembarcaron, ó 1.º de Enero que durmió en tierra Chanca, pregunta el padre Nazario: ¿Qué hizo la armada? Pues, nada, estarse en el puerto de la Isabela esas dos ó tres semanas necesarias mientras se levantaban las rancherías, que constituyeron la incipiente ciudad de Isabela, antes de ordenarse el desembarco de los colonizadores, viniéndose á celebrar misa en la nueva capilla el día 6 de Enero de 1493.

Nota 174:

La _Isabela_, distante 10 leguas al Este de _Monte Christi_. (Nav).

Nota 175:

Los documentos oficiales, referentes á esa primera ciudad, dicen siempre _Isabela_ y no _Marta_.

Nota 176:

Colón los llamó _ñame_, _niame_ ó _iñame_, porque así los oyó nombrar en Guinea; pero el vocablo indio es _aje_. En el Diario del primer viaje, 4 de Noviembre, se lee también _mames_. Las Casas confunde los _ajes_ y las _batatas_. Oviedo sabe distinguirlos. En el Diario de Colón, 16 de Diciembre, se les llama _ajes_, y se hace una descripción de ellos. Pedro Mártir de Anglería—Década tercera, libro V. cap III—dice: “También dicen que hay varias especies de _ages_ y _batatas_; pero los ages y las batatas las usan más como viandas ó frutas que para hacer pan, y como nuestra gente los rapos, rábanos, criadillas, nabos zanahorias y cosas semejantes; pero principalmente las batatas, que aventajan á las mejores criadillas de tierra, con cierta dulzura y suavidad maravillosa, principalmente si se dan con las mejores.”

Nota 177:

_Niti_ era una población indígena, que correspondía al cacicazgo de _Maguana_.

Nota 178:

Población, como _Niti_, perteneciente al cacicazgo de _Maguana_, además de _Corohai_, _Guaraguano_ y _Guaba_. Según Guridi, el _Cibao_ contiene minas abundantísimas de oro, sobre todo á la parte de Janico, en San José de las Matas.

Nota 179:

El ilustrado doctor don Agustín Stahl, en su interesante obra _Los indios borinqueños_, sintetiza su artículo _Religión_ con las siguientes conclusiones: “1ª Las narraciones de Oviedo y algunos otros cronistas no son el resultado de observaciones auténticas y bien comprobadas.—2ª Sus afirmaciones carecen de crédito, porque no podría existir inteligencia cabal entre dos pueblos incapaces de entenderse por medio del lenguaje.—3ª Las apreciaciones de estos cronistas son meras conjeturas, deducidas del conocimiento que pretendían poseer de los pueblos del Asia, poco conocidos aún en aquella época.—4ª No hay pruebas evidentes en los monumentos arqueológicos, ni de otra clase, que justifiquen la existencia de culto alguno religioso entre nuestros indios.—5ª Todo inclina á creer que los indios borinqueños carecían en absoluto de ideas religiosas.”—Estas conclusiones fueron combatidas en la _Revista puertorriqueña_, por el erudito doctor don Calixto Romero, en una serie de artículos.—Ninguno de los contendientes ha hecho referencia á esta frase interesantísima de Chanca, que revela que los indígenas antillanos tenían su religión. Existe además un documento histórico irrefutable en este sentido, y es la _Escritura de Fray Román Pane_, heremita de la orden de San Gerónimo; el primer misionero que aprendió la lengua de los indios y cuyos conocimientos lingüísticos le valieron para convertir á la religión cristiana varios caciques. Su escritura es hecha de orden del Almirante y versa sobre _la creencia é idolatría de los indios, y cómo observaban sus dioses_.

Nota 180:

El _Bombax pyramidale_, vulgarmente _guano_, es el único cuyos frutos maduros contienen una especie de lanilla color casi castaño, que se aprovecha, en Inglaterra, en la fabricación de sombreros llamados de castor, y en Puerto-Rico sirve para hacer almohadas; pero la descripción que dá Chanca no se refiere á este árbol.

Nota 181:

_Ceroxilon andicola._ Cera de palma. Esta primorosa palmera suministra una especie de cera, que puede reemplazar á la de abejas: brota de las hojas y especialmente de la base de su peciolo.

Nota 182:

Habiéndose fundado _La Isabela_ en la costa norte dominicana, esta abundante _terebintácea_, á que se refiere Chanca, es indudablemente el _anarcadium occidentale_, ó vulgarmente _pajuil_; árbol común de los terrenos arenosos costeros de las Antillas. La corteza de este árbol deja exhalar una goma particular, llamada por los franceses, _gomme d’ acajou_; por los ingleses, _cashew-gum_; y en el país _goma del pajuil_. Es una materia dura, amarillenta, transparente, análoga por su aspecto al sucino y á ciertas gomas arábigas. Según Pereira, tiene todas las propiedades de la goma arábiga; pero es menos astringente. La hemos usado con ventajosa utilidad para pegar objetos de cristal y porcelana rotos.

Nota 183:

Género de plantas de la familia de las _leguminosas_, entre ellas la _dolichos unguiculutus_.

Nota 184:

La nuez moscada legítima (_Myristica aromatica_) procede de las Indias Orientales y se ha aclimatado en las Antillas, especialmente en Trinidad. Chanca se refiere á la _myristica otobea_ que tiene sabor y olor análogos á la legítima nuez moscada.

Nota 185:

La zábila—_Aloe spicata_.

Nota 186:

Este es el _Laurus montana_ ó canelero salvaje de las Antillas. La verdadera canela procede del _Laurus cinnamomum_, natural de las Indias Orientales, siendo preferido el de Ceilán.

Nota 187:

Hay unas cincuenta especies de mirobalanos, originarias todas de países intertropicales. La que puede servir de tipo crece en las Indias Orientales. El heremita Fray Román Pane dice, que los indios llamaban _jobos_ (_spondias lutea_) á los que ellos denominaban, mirabolanos.

Nota 188:

Almácigo.—_Bursera gummifera_.

Nota 189:

Basta esta frase de Chanca para echar por tierra la aseveración de Armas, que en _Orígenes del lenguaje criollo_, pag. 36, dice: “dieron (los conquistadores) el nombre de _pan_, al que á imitación del de Europa, enseñaron á hacer á los indios con yuca rallada.” Y como don Juan Ignacio de Armas tiene sus prosélitos, en esta escuela de negarlo todo, _porque sí_, vamos á presentar otra prueba que está de acuerdo con la de Chanca, de que los indios hacían _su pan_. En el Diario de la primera navegación de Colón se lee: “_Miércoles 26 de Diciembre._ El Rey (Guacanagarí), comió en la carabela con el Almirante, y después salió con él en tierra, donde hizo al Almirante mucha honra y les dió colación de dos ó tres maneras de _ajes_, y con camarones, y caza, y otras viandas quellos tenían, y de su pan que llamaban _casabí_.” Los mexicanos eran los que no hacían casabe. Dice Hernán Cortés en su 1ª Carta al Emperador Carlos V. (10 de Julio de 1579:) “los mantenimientos que tienen es maiz... y yuca, así como la que comen en la isla de Cuba, y cómenla asada, porque no hacen pan della.” Esta anotación de Cortés prueba además, que los indios antillanos, comedores principalmente de casabe, no procedían de los mexicanos, como algunos han pretendido; pues ignoraban los hijos del Anahuac la industria de la confección del pan de casabe.

Nota 190:

La yuca.—_Jatropha manihot._ Su talle puede elevarse á la altura de un hombre y de ahí la manera de describirla Chanca entre árbol ó yerba. A la tabla cuadrilonga sembrada de piedrecitas silíceas donde se rallaba la yuca, la llamaban los indios, _guayo_; al jugo resultante de la yuca rallada y esprimida, _naiboa_; al residuo ó bagazo, _catibía_; á la especie de hornillo donde ponían la lozeta de barro cocido para hacer las tortas de casabe, _burén_; á la paleta ó tablilla para volverlas, mientras se estaba haciendo al fuego, _cüisa_.

Nota 191:

Según Armas, Ob. cit, esta voz es de procedencia _arábiga_. Don José María Doce en su _Diccionario ortográfico etimológico español_ (1881) le concede procedencia americana. El heremita Fray Román Pane, dice: “Pasados algunos días, mandó el señor de aquel campo sacar el _agí_”. Pedro Mártir de Anglería—Década quinta, libro IX, cap. III—dice: “Digamos ahora un poco acerca de la pimienta de las islas y del continente. Tienen selvas llenas de frutales que crían pimienta: pimienta digo, aunque no lo es, porque tiene la fortaleza y el aroma de la pimienta, ni vale menos que la pimienta aquel grano; ellos le llaman _haxí_, con acento en la final: es más alta que la adormidera. Se cojen sus granos como los del enebro ó el abeto, aunque no llegan á ser tan grandes. Hay dos especies de aquel grano, cinco dicen otros; la una es de larga como dedo y medio de nombre, más picante y aguda que la pimienta y la otra es redonda y no menor que la pimienra; pero ésta tiene la película, la pulpa y las pepitas, todas tres cosas con su cálida fortaleza. Otra tercera hay que no es acre, sino solamente aromática, que si la usáramos no necesitaríamos de la pimienta del Cáucaso.”

Nota 192:

_Omphalea nucifera._—Avellano de América.

Nota 193:

Envió en efecto 12 navíos al mando de Antonio de Torres, que se hizo á la vela del puerto de la Navidad el día 2 de Febrero de 1494, trayendo relación de lo que había ocurrido. (Nav.) Se hizo á la vela del puerto de la Isabela. El de Navidad lo habían abandonado desde el día 9 de Diciembre.

Nota 194:

Este fué Alonso de Ojeda, que con 15 hombres salió por el mes de Enero de 1494 á buscar las minas de Cibao, y volvió pocos días después con buenas noticias, habiendo sido en todas partes muy bien recibido de los naturales (Nav.). Don Antonio del Monte y Tejada en su _Historia de Santo Domingo_ (1890) considera que este viaje de Ojeda debió ser desde la _Isabela_ hacia el llano de _Esperanza_, y que atravesado el río _Yaque_ más abajo de _Santiago de los Caballeros_, cruzaría Ojeda los otros ríos y subiría por la parte de _Dicayagua_ á las sierras y partido de las _Matas_.

Nota 195:

Juan López Luján, caballero natural de Madrid.

Nota 196:

Diminutivo de _hontana_, fuente.

Nota 197:

Los indios usaban para cavar la tierra un palo tostado al fuego, que llamaban _coa_, y que les servía como de azada para labrar los campos.

Nota 198:

Enrique de Leguina.—Hijos ilustres de Santander.—1877.

Nota 199:

Cesáreo Fernández Duro.—Disquisiciones náuticas.—1877.

Nota 200:

Felipe Picatoste y Rodríguez.—Apuntes para una Biblioteca Científica Española del siglo XVI.—1866.

Nota 201:

En la Relación de los individuos que acompañaron á Colón en el primer viaje, hecha por el docto marino don Cesáreo Fernández Duro para el _Congreso de americanistas_, de 1881, figura Juan de la Cosa en la nao capitana, inmediatamente después del Almirante.

Nota 202:

Don Fernando y Doña Isabel, etc.—Por faser bien y merced á vos Juan de la Cosa, _vesino de Santa María del Puerto_, acatando algunos buenos servicios que nos habedes fecho, é esperamos que nos fasedes de aquí adelante, especialmente porque en nuestro servicio é nuestro mandado _fuistes por maestre de una nao vuestra á las mares del océano, donde en aquel viaje fueron descubiertas las tierras é islas de la parte de las Indias, é vos perdistes la dicha nao_; é por vos lo remunerer é satisfacer, por la presente vos damos licencia é facultad para que vos ó quien vuestro poder hobiere, podades sacar de la cibdad de Jerez de la Frontera, ó de otra cualquier cibdad ó villa ó logar de Andalusía, dosientos cahises de trigo, con tanto que no sea de la cibdad de Sevilla é su tierra, é lo podades cargar é levar é levades por las nuestras mares é puertos é abras de la Andalusía á la nuestra provincia de Guipúzcua, é al nuestro condado é señorío de Vizcaya, é no á otra parte alguna, lo cual podades sacar ó cargar desde el día de la data desta nuestra carta fasta nueve meses primeros siguientes, é cuando sacáredes el dicho pan lo registrades ante el dicho nuestro alcalde mayor de las sacas de la cibdad, villa ó logar donda lo sacáredes, ó por ante su lugar-teniente, ó la parte que dellos saquedes porque se sepa lo que sacades fasta el número de los dichos dosientos cahises.—E ningund consejo, nin otra persona alguna de ninguna cibdad, ni villa, ni lugar de la costa de los nuestros regnos é señoríos non vos lo puedan tomar ni descargar todo ni parte dello, como quier que para ello tengan nuestra carta ó privilegio. E queremos é mandamos que de los dichos dosientos cahises de trigo que así sacáredes é cargáredes vos ó el que el dicho vuestro poder hobiere non paguedes derecho de saca, por cuanto dello vos facemos merced ecebto los derechos que dello ha de haber el nuestro almirante mayor de la mar. E por esta nuestra carta, ó su treslado signado de escribano público, mandamos á todos los concejos, corregidores, asistentes, etc. (siguen las fórmulas). Dada en la villa de Medina del Campo á 28 días del mes de Febrero, año del nascimiento de N. S. Jesucristo de mil cuatrocientos é noventa y cuatro años.—Yo el Rey.—Yo la Reina.—Yo Fernando Alvarez, Secretario, etc.—Acordada: Andreas Doctor.—_Concuerda literalmente con el registro original que obra en este Real archivo de Simancas en el legajo del año y mes de su expedición, y lo firmo en él á 29 de Agosto de 1828._—Tomás González.

Nota 203:

Vivien de Saint-Martín.—Historia de la geografía y de los descubrimientos.

Nota 204:

Nazario y Causel.—Revista de Puerto-Rico: 19 de Diciembre de 1893.

Nota 205:

Antonio del Monte y Tejada.—Historia de Santo Domingo, 1890.

Nota 206:

Dice Navarrete: “De los descubrimientos que acababa de hacer, formó Colón una carta, que más tarde remitió á los Reyes... Los primeros descubrimientos de Colón habían reanimado el gusto por las expediciones de mar á que los peninsulares se habían manifestado en todos tiempos inclinados... Protegió con todo su poder el gobierno este noble espíritu de empresas... El primero que al intento se aprestó fué Alonso de Ojeda... Hallábase en Castilla cuando llegaron las primeras noticias del descubrimiento de Paria, y favorecido del obispo de Burgos, no solo obtuvo permiso para navegar á los nuevos países, _sino una copia de la carta geográfica que el descubridor había formado y remitido á los Reyes_.”

Nota 207:

Américo Vespucci ó Vespucio, al regresar á Europa, escribió á petición de uno de los príncipes de la familia de los Médicis, la relación de sus aventuras en la expedición de Ojeda. El relato, en estilo pomposo corrió por Italia, Francia y Alemania. En 1507 el alemán Martín Weltzemüller publicó un libro sobre las navegaciones de Américo Vespucio, intitulado: _Cosmographiæ introductio insuper quatuor Americi navigationes_, en el cual por primera vez se proponía dar á _Orbis Novus_ el nombre de _América_. La proposición hizo fortuna, la moda la adoptó y el tiempo la fué sancionando. Contribuyó mucho á este fin el mapa mundi dibujado en 1520 por el célebre cosmógrafo Petrus Appianus y el de Gemma Frisius para el _Ptolomeo_ publicado en Strasburgo, en 1552, que inscribieron el nombre _América_ en las nuevas tierras al sur del mar Caribe, conservando, sin embargo, esta anotación contradictoria: _Hæc terra, cum adjacentibus insulis, inventa est per Columbum Januensem, ex mandato regis Castellæ_ (Esta tierra, con las islas adyacentes, fué descubierta por Colón de Génova, bajo los auspicios del rey de Castilla.)

Nota 208:

Fray Pedro Simón.—Primera noticia histórica de las conquistas de Tierra-firme.

Nota 209:

P. Mártir de Anglería.—Ob. cit. Década segunda, libro I cap. II.

Nota 210:

Leguina.—Ob. cit.

Nota 211:

Picatoste.—Ob. cit.

Nota 212:

Periódico: Unión ibero-americana. Número 82.

Nota 213:

Nazario y Cansel.—Ob. cit.

Nota 214:

Pedro Mártir de Anglería.—Ob. cit.

Nota 215:

Nazario y Cansel.—Ob. cit.—Dice el cronista Oviedo:

“Tornando á nuestro propósito é camino, digo que después que passó esta armada á la isla de Boriquén ó Sanct Joan, vino á esta de Haytí, que llamamos Española, é tomó puerto en ella el mes de deçiembre del mesmo año de mill é quatroçientos é noventa é tres años, en Puerto de Plata, que es de la banda del Norte. E desde allí fué por la costa abajo al Occidente á la Isabela, é de allí pasó á Monte Crispto, donde señoreaba el rey Guacanagarí, que es á donde agora se llama Puerto Real.”

Nota 216:

En el mapa está signado _mt. xp._

Nota 217:

Cerca de lo que es hoy _Cabo Haitiano_; está signado en el mapa _C. St._ (cabo Santo); y en el mismo sitio está trazado con letra gótica: _nabidat_. (El fuerte de Navidad).

Nota 218:

En el mapa está signado: _y tortuga_.

Nota 219:

En el mapa: _p. de S. nicul_. (San Nicolás).

Nota 220:

En el mapa: _punta de Cuba_.

Nota 221:

En el mapa están designados varios nombres de esta costa de Jamaica.

Nota 222:

En el mapa: _p. bueno_.

Nota 223:

En el mapa: _C. de Cruz_.

Nota 224:

Están signadas en el mapa.

Nota 225:

En el mapa está puesta la palabra _abangelista_ en el último extremo occidental de la figura trazada como isla de Cuba. Los indios la llamaban _Guanaja_.

Nota 226:

Falta todo el Departamento occidental.

Nota 227:

En el mapa, _mar oceanny_.

Nota 228:

En el mapa: _C. de. S: miguel_.

Nota 229:

En el mapa: _alto belo_.

Nota 230:

En el mapa: _beata_.

Nota 231:

En el mapa: _naiba_.

Nota 232:

En el mapa la isla _adamanay_ está unida á la Española, y signado: _saona_.

Nota 233:

Nazario y Cansel.—Ob. cit.

Nota 234:

Los indios llamaban á Colón _Guanimiquení_, que significa: el señor de tierra y agua.

Nota 235:

Nazario y Cansel.—Ob. cit.

Nota 236:

No hay que confundir este viaje, que podemos llamar _parcial_ ó _inter-colonial_, con el tercero de Colón que fué en 1498 y en el cual descubrió á Trinidad y Continente sud-americano. Juan de la Cosa no acompañó al Almirante en su tercera empresa, como equivocadamente dice el padre Nazario en su artículo de la “Revista de Puerto-Rico”.

Nota 237:

“La Correspondencia de Puerto-Rico.”—21 de Noviembre de 1893.

Nota 238:

Periódico: “Revista de Puerto-Rico”.—19 de Diciembre de 1893.

Nota 239:

Montaner y Simón: Editores.—1890. Tomo 5°

Nota 240:

Imp. lith. de Lemercier Benard et Cie.

Nota 241:

Periódico: [Unión ibero americana].—1° de Mayo de 1892.

Nota 242:

Cronau.—Ob cit. Tomo I pág. 358.

Nota 243:

Colón descubrió Tierra-firme en su tercer viaje—1498.—Divisóla, en efecto, el primero de Agosto, y el gran marino, que muchas veces había tomado las islas por tierra-firme, esta vez fué á la inversa y tomó el continente por isla, y le llamó _Isla Santa_.

Nota 244:

El padre Nazario atribuye á este navegante—núm. de la Revista citado—el descubrimiento que corresponde á Giovanetti Cabotto ó John Cabot, como dicen los ingleses. La patente de autorización dada por el rey Enrique VII es de 5 de Marzo de 1496.

Nota 245:

Así como se supieron inmediatamente los descubrimientos del gran Ligur en las cortes de Europa se tuvo conocimiento en España del descubrimiento de Juan Cabot; máxime, cuando los aprestos marítimos se efectuaron públicamente, en la bahía de Bristol, por una sociedad de comerciantes. Los cuatro navíos equipados en Bristol se dieron á la vela en la primavera de 1498, fondeando el 24 de Junio de ese año en la costa de Labrador. En el estío de ese mismo año emprendió Sebastián Cabot otro viaje, siguiendo el derrotero de su padre, descubriendo la isla de Terranova, que llamó _Tierra de los bacalaos_ y llegando hasta las inmediaciones de la Florida.

Nota 246:

En el mapa de Juan de la Cosa está con letra gótica esta asignación: _este cavo fe descubierto en ano de mil cuatrocientos noventa y nueve por castilla syendo descubridor Vicentians_.

Nota 247:

Nazario y Cansel.—Número de la Revista citado.

Nota 248:

Dice Cronau, tomo II, pág. 47: “Por más que Cristóbal Colón ya hubiese descubierto á Cuba en el año de 1492, quedó aún por bastante tiempo indeterminado el problema de si era isla ó continente. Ya se sabe que el gran genovés murió en la creencia de que Cuba pertenecía al continente asiático y que era idéntico al país de Mangi.—Mas ya en vida del Almirante había personas que opinaban de distinta manera.”

Nota 249:

Dice el doctor Sophus Ruge—citado por Cronau:—“Como fiaba más en la carta geográfica de Toscanelli y otros, referentes á las discusiones de Cipangu, que en su propia experiencia, creyó que la isla Española era tan grande como toda España, y colocó la costa septentrional de la Gran Antilla (Cuba) bajo el grado 40 de latitud”.

Nota 250:

Mártir de Anglería—Década segunda, lib. X, cap. I. (1516) dice: “Desde que resolví obedecer á los que me pedían que en nombre de Vuestra Santidad escribiera estas cosas en latín, yo, que no soy del Lacio, puse cuidado de no poner nada sin averiguarlo bien. Fuí á verme con el Prelado de Burgos, patrono de estas navegaciones, de quien arriba se hizo amplia moción. Encerrándonos en una habitación, tuvimos en las manos muchos indicadores de estas cosas; una esfera sólida del mundo con estos descubrimientos, y muchos pergaminos, que los marinos llaman cartas de marear, una de las cuales la habían dibujado los portugueses, en la cual dicen que puso mano Américo Vespucio, florentino, hombre perito en este arte, que navegó hacia el Antártico. La otra (_carta de marear_) la comenzó Colón cuando vivía é iba recorriendo aquellos lugares, y en ella su hermano Bartolomé Colón, Adelantado de la Española añadió lo que juzgaba, pues él también recorrió aquellas costas.—Además, cada uno de los castellanos que, según su propia persuasión, sabía medir tierras y costas, se trazó su pergamino de navegar. _De entre todas conservan como más recomendables las que compuso aquel Juan de la Cosa_, compañero de Ojeda, que dijimos lo mataron los caramairenses en el puerto de Cartagena, y la de otro piloto llamado Andrés Morales, ya por la mayor experiencia de aquellas cosas (pues el uno y el otro estaban ya no menos familiarizados con aquellas regiones que con las habitaciones de su casa), ya porque estaban reputados por más entendido que los demás en Cosmografía naval.”

Nota 251: