Part 11
Del primitivo San Germán del Virrey y del Guadianilla de don Miguel del Toro formó don Francisco de Solís á Nueva Salamanca ó San Germán el nuevo, en el puerto de Guayanilla. En 1541 estaba aún allí; pero trabajada la población por los corsarios franceses y en decadencia por la emigración de los colonos á Méjico y al Perú, quedaba reducida, en 1548, á treinta vecinos, emplazados á MEDIA LEGUA del puerto. Y este caserío fué destruido en 1554 por una invasión de franceses. ¿Cómo no se han de encontrar, en las cercanías del puerto de Guayanilla, las ruinas de antiguos poblados, si los colonos moradores de esa comarca, huyendo de caribes y piratas corsos, estuvieron desde 1512 hasta 1554 cambiando con frecuencia la residencia del pueblo? ¿Cómo no hallar monedas españolas del tiempo de los Reyes Católicos, maridadas con pedazos de frenos y estribos y espuelas y despojos de esculturas indias? ¿Cómo no encontrar las huellas de una antigua fundición?—Pero, nada de esto testifica que correspondan esos despojos á la primera población de españoles en la isla de San Juan, y que esa población se llamara Guaydía, y mucho menos, que en la playa de Guayanilla radicase la pintoresca aldehuela indígena visitada por el Almirante, en su segunda colonizadora empresa.
ERRATAS.
_Página._ _Línea._ _Dice._ _Debe decir._ ────────────────────────────────────────── 16 14 recordara recordaran 22 32 España Española 38 2 usan usaban 52 22 Redond Redonda 81 3 Carabi Caribi 181 25 les los
ÍNDICE.
PÁGINAS. Proemio V. Segundo viaje de Colón 1. Fuentes históricas 18. Diego Alvarez Chanca 29. Carta del doctor Chanca 38. Cómputo de fechas y escalas 89. Mapa de las Antillas 90. Juan de la Cosa 91. El mapa de Juan de la Cosa 99. No es apócrifa 107. Boriquén 118. Qué significa Boriquén? 128. Carib 139. Qué significa Carib? 149. Archipiélago antillano 151. La cuestión puerto ó bahía 154. Aguada y Aguadilla 158. Mayagüez 165. Guayanilla 179.
Nota 1:
Iñigo Abbad y Lasierra.—Historia de Puerto-Rico.—1866.
Nota 2:
Dr. A. Stahl.—Los indios borinqueños.—1889.
Nota 3:
Salvador Brau.—Puerto-Rico y su historia.—1892.
Nota 4:
Patricio Montojo, general de la Armada y Comandante Principal de Marina de la Provincia.—Periódico: Clamor del País: dos cartas dirigidas al señor Brau—Octubre de 1893.
Nota 5:
El Diario popular.—Colección del mes de Octubre.—1893.
Nota 6:
Pbro. D. José Nazario y Causel.—Guayanilla y la Historia de Puerto-Rico.—1893.
Nota 7:
Gomara.—Historia de las Indias.
Nota 8:
Víctor Balaguer.—Historia de Cataluña.—Tomo sexto. 1886.
Nota 9:
Emilio Castelar.—Historia del descubrimiento de América.—1892.
Nota 10:
El Rey é la Reina: Caballeros, Escuderos y otras personas que por nuestro mandado estais en las Indias: allá vos enviamos á Juan de Aguado, nuestro Repostero, el cual de nuestra parte vos hablará. De Madrid á nueve de Abril de mil cuatrocientos noventa y cinco.—Yo el Rey.—Yo la Reina.
Nota 11:
E. Castelar.—Ob. cit.
Nota 12:
Fernando Colón.—Historia del Almirante.—1892.
Nota 13:
El historiador Oviedo le llamó _praderas de hierba_. Sabemos por Maury (_Geografía física del mar_) que en medio del Atlántico hay un espacio triangular, comprendido entre las Canarias, las Azores y las islas de Cabo Verde, el cual está cubierto por la vegetación de la alga flotante _fucus natans_: debido este fenómeno á que los circuitos de las dos grandes arterias del Gulf-Stream (corriente del Golfo) producen en ese espacio triangular la inmovilidad de las aguas marinas.
Nota 14:
Fernando Colón.—Ob. cit.
Nota 15:
Juan de la Cosa.—Carta náutica del 2º viaje.—1500.
Nota 16:
Alvarez Chanca y Fernando Colón, dicen que el Almirante saltó en tierra, en esta isla, pero no refieren el hecho de poner cruces, ni anotan si desembarcara en _Boriquén_. Pero á los _incrédulos_, que exijen la repetición de estos detalles en los Cronistas, les probaremos con una cita del mismo don Cristóbal Colón la realidad, de que el piadoso marino, en las tierras que descubría, era el primero en entrar y ordenar la erección del símbolo cristiano. Dice el Diario del Almirante en su primer viaje: “_Viernes 16 de Noviembre._—Porque en todas las partes, islas y tierras donde entraba _dejaba siempre puesta una cruz, entró en la barca_ y fué á la boca de aquellos puertos, y en una punta de la tierra halló dos maderos muy grandes, uno más largo que el otro, y el uno sobre el otro hechos una cruz, que diz que un carpintero no los pudiera poner más proporcionados; y adorada aquella cruz mandó hacer de los mismos maderos una muy grande”.—Habiendo estado en Puerto-Rico _dos dias_, lógico es suponer, por deducción analógica, el desembarco del pío Almirante, la erección del emblema de la Redención cristiana, las salvas de bombarda y arcabuz, y el _Salve Regina_ de la piadosa tripulación en la playa boriquense, la que, á pesar de los anhelos del gran Navegante por llegar al fuerte de Navidad, le fascinó y retuvo dos jornadas más, en su florida comarca.
Nota 17:
_Todus hipochondriacus._ Bryant. Papagayo.
Nota 18:
_Chrysotis vittatus._ Boddaest. Cotorra.
Nota 19:
_Auyama_ de los indígenas, distinta de la de Castilla.
Nota 20:
_Bromelia ananas._ L. Según Oviedo el nombre indígena de la piña es _yayamá_.
Nota 21:
Colón traía carta náutica de su primer viaje.—Lo prueba lo dicho en su Diario de navegación, remitido á los Reyes: “También, señores Príncipes, allende de escribir cada noche lo que el día pasare, y el día lo que la noche navegare, tengo propósito de hacer carta nueva de navegar, en la cual situaré toda la mar y tierras del mar Océano en sus propios lugares debajo su viento, y más, componer un libro, y poner todo por el semejante por pintura, por latitud del equinocial y longitud del Occidente, y sobre todo, cumple mucho que yo olvide el sueño y tiente mucho el navegar, porque así cumplo, las cuales serán gran trabajo.”
Nota 22:
Fernando Colón.—Ob. cit.
Nota 23:
Fernando Colón.—Ob. cit.
Nota 24:
El erudito cubano don Juan Ignacio de Armas en su obra _La fábula de los Caribes_ (1884), niega que los naturales de Guadalupe fueran antropófagos, y afirma, que “la fábula de los caribes fué al principio un error geográfico; luego una alucinación; después una calumnia.”—“No había, al llegar Colón, un solo estómago en las Antillas, ni aun en toda la América, fisiológicamente organizado para digerir la carne.” El señor Armas rompe lanzas con los Cronistas y con la filosofía de la Historia.—Los Cronistas aseveran, que fueron los caribes antropófagos.—Dice Gomara (_Historia de las Indias_) hablando de los caribes, con motivo de la conquista de Santa Marta por Rodrigo de Bastidas: “Caponan los niños, porque enternezcan para comer; comen carne humana fresca y cecinada, hincan las cabezas de los que matan y sacrifican á las puertas por memoria y traen los dientes al cuello por bravosidad, y cierto, ellos son bravos, bélicos y crueles.”—Dice Pedro Mártir de Anglería al conde de Borromeo, carta CXLII: “Encontró (Colón) hombres que se alimentan de carne humana: sus vecinos les llaman _caníbales_, y van desnudos como toda aquella gente.” Y en la Década tercera, libro V. cap. II dice: “dijimos que la isla de San Juan está próxima á la Española, y que los indígenas la llamaban _Boriquén_. Cuéntase, que en nuestros tiempos se han llevado de ella, para comérselos, más de cinco mil hombres, sólo desde las islas próximas que ellos habitan, como Santa Cruz, que se llamaba _Ay-ay_, y Guadalupe, que le decían _Sibuqueira_.”
Nota 25:
Fernando Colón.—Ob. cit.
Nota 26:
El Almirante rectificaba las singladuras en sus viajes, sin haber terminado su navegación, aprovechando para verificarlo cuando fondeaba ó _se ponía á la corda temporejando_, es decir, al pairo. Pruébase este aserto con esta anotación del cuaderno de bitácora de su primer viaje: “_Miércoles 19 de Noviembre._—Aquí descubrieron sus puntos los Pilotos: el de la _Niña_ se hallaba de las Canarias, cuatrocientas cuarenta leguas; el de la _Pinta_, cuatrocientas veinte; el de la donde iba el Almirante, cuatrocientas justas.”—Basta esta nota, justificativa de la costumbre establecida por el previsor marino en su primer viaje, para asegurar, que en la noche del 17 de noviembre de 1493, al poner al pairo la escuadra, después de haber corrido la costa meridional de Puerto-Rico, anotó el Almirante en su cuaderno de bitácora las treinta leguas recorridas en el singlar de aquel día; de donde las tomó Chanca. Y esto prueba, además, que á la terminación de haber corrido tal distancia no fué que tomó puerto el crucero.
Nota 27:
Pedro Mártir de Anglería.—Primera Década oceánica, libro II, cap. IV.—Traducción de Torres Asensio.—1892.
Nota 28:
Este rio al cual puso el Almirante el nombre de _Rio del oro_, por las muchas pepitas de este metal encontradas en sus arenas, ha variado su cauce al entrar en el mar, corriéndose al oeste de la antigua boca.
Nota 29:
Nazario y Causel.—Ob. cit.
Nota 30:
Fuentes históricas sobre Colón y América. Pedro Mártir Anglería. Traducción del Dr. D. Joaquín Torres Asensio.—1892.
Nota 31:
Historia del Almirante D. Cristóbal Colón, escrita por D. Fernando Colón, su hijo.—Nueva edición.—1892.
Nota 32:
Muñoz.—Historia del Nuevo Mundo—tomo 1º Prólogo.—1793.
Nota 33:
Navarrete.—Colección de los viajes y descubrimiento que hicieron por mar los españoles.—1825.
Nota 34:
Washington Irving.—Vida y Viajes de Cristóbal Colón.—1828.
Nota 35:
Oviedo.—Historia general y natural de las Indias, islas y tierra-firme del mar Océano.—Edición de la Academia. 1851.
Nota 36:
Las Casas.—Historia general de las Indias.—1552.
Nota 37:
Muñoz.—ob. cit.
Nota 38:
Bernáldez.—Historia del reinado de Fernando é Isabel.—Edición de 1869.
Nota 39:
Herrera.—Crónica general de las Indias.—1622.
Nota 40:
Navarrete.—Ob. cit.
Nota 41:
Gómara.—Historia de las Indias.—1852.
Nota 42:
Tapia.—Biblioteca histórica de Puerto-Rico.—1854.
Nota 43:
Iñigo Abbad.—Ob. cit.
Nota 44:
Washington Irving.—Ob. cit.
Nota 45:
William H. Prescott—Historia del reinado de los Reyes Católicos.—1845.
Nota 46:
Robertson.—Historia de América.—1787.
Nota 47:
A. F. Dutroulau.—Les Antilles.—1866.
Nota 48:
Rochefort.—Histoire naturelle et moral des Antilles. 1658.
Nota 49:
P. Dutertre.—Histoire générale des Antilles.—1671.
Nota 50:
P. Labat.—Nouveau voyage aux Antilles.—1722.
Nota 51:
Le Pére Charlevoix.—Histoire de l’isle Espagnole ou de Saint-Domingue, écrite sur les mémoires manuscrits de P. J. B. Lepers, jésuite missionnaire de Saint-Domingue, et sur les pièces originales qui se trouvent au dépôt de la Marine.—1731.
Nota 52:
Le Blond.—Voyage aux Antilles.—1813.
Nota 53:
Moreau de Jonnés.—Histoire physique des Antilles. 1817.
Nota 54:
Alex. de Humboldt et Bompland.—Voyage en Amérique.—1825.
Nota 55:
Sir Charles Lyell.—L’ancienneté de l’homme.—1864.
Nota 56:
Rodolfo Cronau.—América, historia de su descubrimiento.—1892.
Nota 57:
José Dahlmann. S. J.—Estudio de las lenguas y las misiones.—1892.
Nota 58:
Paul Jozon.—Des principes de la écriture phonétique et des moyens d’arriver a une orthographe rationelle et a une écriture universelle.—1877.
Nota 59:
Estanislao Sanchez Calvo.—Los nombres de los dioses: estudios filológicos.—1884.
Nota 60:
Sir John Lubbock.—Los orígenes de la civilización y la condición primitiva del hombre.—1888.
Nota 61:
Federico Ratzel.—Las razas humanas.—1888.
Nota 62:
Gregorio Chil y Naranjo.—Las islas Canarias.—1889.
Nota 63:
Herminio C. Leyva y Aguilera.—Estudio acerca del primer punto visitado por Colón en la isla de Cuba.—Habana, 1890.
Nota 64:
E. Castelar.—Ob. cit.
Nota 65:
Patricio Montojo.—Las primeras tierras descubiertas por Colón.—1892.
Nota 66:
Restrepo.—Estudio sobre los aborígenes de Colombia.—1892.
Nota 67:
Periódico: Unión ibero-americana.—De 1885 á 1892.
Nota 68:
Ad. Bertillon, Coudereau; Hovelacque, etc.—Dictionnaire des sciences anthropologiques.—1893.
Nota 69:
Nazario y Causel.—Ob. cit.
Nota 70:
Nazario Causel.—Ob. cit.
Nota 71:
Navarrete.—Biblioteca marítima española.—1851.
Nota 72:
Nazario y Causel.—Ob. cit.
Nota 73:
Esta carta fué copiada por Navarrete de un códice, que poseía la real Academia de la Historia, escrito á mediados del siglo XVI. La carta ocupaba desde la página 17 hasta la 31 del mismo códice.
Nota 74:
Navarrete.—Ob. cit.
Nota 75:
Las Casas.—Ob. cit.
Nota 76:
Castelar.—Ob. cit. pág. 371.
Nota 77:
Había cocoteros en la costa del mar del Sur, en la provincia del cacique _Chimán_, pero en las Antillas eran desconocidos.
Nota 78:
Dice Oviedo: “Estos plátanos los hay en todo tiempo del año; pero no son por su origen naturales de aquellas partes, porque de España fueron llevados los primeros, y hanse multiplicado tanto, que es cosa de maravilla ver la abundancia que hay dellos en las islas y en Tierra-firme.” Pedro Mártir de Anglería (Década sexta, libro IX, cap. I) dice: “Ahora contemos de donde les fué esta fruta (el plátano) á los españoles que habitan en aquellas tierras. Cuentan que primero la llevaron de aquella parte de Etiopía que se dice vulgarmente _Guinea_, donde es común y nace espontáneamente.” Fray Tomás Berlanga, el año 1516, fué el primero que llevó el _plátano_ de Canarias á la Española.—El vocablo _plátano_ es de orígen griego, de _plátanos_, derivado de _platós_, extenso, ancho. En latín, _platanus_ y en provensal _platani_. _Banana_ es voz indo-antillana como _anana_, _guanana_ etc. Los criollos de Haity decían antiguamente _banana_.
Nota 79:
Estévanez.—Geografía universal.—1889.
Nota 80:
Patricio Montojo.—Ob. cit.
Nota 81:
Varnhagen.—La verdadera Guanahaní de Colón.—1864.
Nota 82:
Leyva.—Ob. cit.
Nota 83:
Montojo.—Ob. cit.
Nota 84:
Esta frase ha hecho suponer á algunos—El Diario popular de Mayagüez: Segundo viaje de Colón por Euskal-Erria—que la carta iba dirigida al Monarca. _Magnífico Señor_ es un título de honor y de dignidad que desde el siglo V fué otorgado exclusivamente á los patricios. Colón al dirigirse á los Monarcas les decía: Cristianísimos, y muy altos, y muy excelentes, y muy poderosos Príncipes, Rey é Reina de las Españas y de las islas de la mar, nuestros Señores etc. También se estila decir simplemente, Señor.
Nota 85:
Esta palabra _escritura_ no está usada en sentido de testimonio público de Escribano. Equivale en esta carta al efecto de escribir, á la obra escrita; hoy en este sentido es anticuada.
Nota 86:
Si esta carta hubiera ido dirigida al Monarca, Chanca diría _vuestra Alteza_; hoy decimos _vuestra Magestad_. La frase _vuestra Señoría_ ha quedado hoy sincopada en _usía_, así como _vuestra merced_ en el familiar _usted_.
Nota 87:
Si la carta hubiera ido dirigida al Monarca diría aquí: que vuestra Alteza.
Nota 88:
Igual vacío en el original. Debe decir, del año de 1493 (Navarrete).
Nota 89:
De esta frase se deduce que Chanca venía en la nao Marigalante.
Nota 90:
El 3 de noviembre.
Nota 91:
La _Domínica_, que llamó así por haberla descubierto en día Domingo. (Nav.)
Nota 92:
La _Marigalante_, que llamó así porque la nao en que iba Colón tenía este nombre. (Nav.)—Era de extrañar que dada la religiosidad y amor á los Reyes, que tenía el Almirante, pusiera á la segunda isla invenida el nombre de su barco. El mapa de Juan de la Cosa nos saca de esta duda. Colón aprovechó el epíteto _galante_, que portaba la nao capitana, y lo unió al dulce de María, para dedicárselo á la Reina de los Cielos; y le puso á la isla _Santa María galante_, como está trazado con hermosa letra gótica en la carta náutica del famoso piloto de la _Niña_. Queda, pues, en harmonía la verdad histórica con la piedad del genovés marino. ¡Primera utilidad que nos reporta _el mapa imperfecto_ y _viejo_, como le han llamado algunos, del maestre Juan de la Cosa!
Nota 93:
Viniendo el crucero con rumbo de este á oeste la segunda isla que vió quedando á mano derecha fué _Marigalante_.
Nota 94:
En la _Marigalante_.—(Nav.).
Nota 95:
Pimienta malagueta.—_Caryophyllus pimienta._
Nota 96:
De esto se infiere que sería la fruta del _Manzanillo_ que produce efectos semejantes. (Nav.)—El fruto del _Manzanillo_ (_Hippomane mancenilla_) contiene una pulpa blanda esponjosa, que puede muy bien causar la muerte del imprudente que se deje seducir por sus pérfidas apariencias y agradable perfume; al principio cuando se prueba, apenas tiene gusto alguno; luego se va percibiendo un sabor dulzaino muy cáustico, manifestándose pronto una irritación violenta en los labios, lengua y paladar.—_Codina Langlin._
Nota 97:
El 4 de noviembre.
Nota 98:
_La Guadalupe._—(Nav.)
Nota 99:
Arribaron á la parte de Guadalupe títulada, _Baja tierra_, sobre cuya cordillera central se destaca el volcán llamado del _Azufre_; cuyo cráter despide contínuamente humo y á veces materias inflamadas.
Nota 100:
Juan Ignacío de Armas.—Ob. cit.—niega esta antropofagía: lo cual es ir contra la narración de todos los cronistas de los primeros tiempos de la conquista y colonización de América.
Nota 101:
En el primer viaje del Almirante, los indios de _Guanahaní_, le indicaron hacia donde quedaban las islas de los _Caribes_. Colón indudablemente las trazaría en su carta, que venía formando, y por eso en su segunda empresa modificó el derrotero en busca de ellas. Con tal motivo dice el padre Nazario (ob. cit.) “¿Conocía Colón las corrientes que le llevarían al mar Caribe en el segundo viaje y las que le alejaban de él en el primero?”—Pues no las conocía, y no hay derecho á exigirle al gran Navegante tales conocimientos, ni interpolar _una revelación_. Y prueba de ello, que cuando marchó á España, en 1496, con las carabelas _Niña_ y _Santa Cruz_, las corrientes y los vientos le retuvieron en las islas de Barlovento, llegando á escasear las provisiones de boca y teniendo que arribar á Guadalupe para adquirir _casabe_ y otros frutos con resistencia de los indios. El ilustre cosmógrafo conocía _las mareas_; y este fenómeno del flujo y reflujo reveló á los pensadores de la antigüedad la atracción universal, muchos siglos antes que Newton descubriese las leyes de la gravitación. Aristóteles dijo en su libro _del Mundo_, que las mareas siguen el movimiento de la luna; y en 1687 echó Newton las bases de la teoría científica de las mareas en su obra: _De los principios_. La Academia de Ciencias de París abrió un concurso en 1738. Y por fin, Laplace dió una teoría completa de las mareas.—Pero las corrientes del Océano, que supone el presbítero Nazario conociese Colón “por conocimientos profundísimos ó una revelación luminosa” es casi estudio de nuestros días. Franklin indicó la conveniencia de utilizar el termómetro para reconocer las corrientes y su origen. Humphry Davy y Alejandro de Humboldt utilizaron el termómetro en este sentido con brillantes resultados, y por fin, el ilustre comandante Maury, de la marina norte-americana, ha penetrado con una admirable sagacidad en los misterios del _Gulf-stream_. Colón, aunque era un gran marino, no podía conocer, en su 1º y 2º viaje, la circulación de estas arterias, cuyo corazón estaba en el golfo mexicano, para esa época inexplorado.
Nota 102:
Fué Diego Márquez, el veedor, que iba por Capitán de un navío, quien con ocho hombres más desembarcó y se internó en la isla, sin licencia del Almirante, el cual con cuadrillas de gente y trompetas los hizo buscar en vano. Uno de los que se comisionaron con este objeto fué á Alonso de Hojeda con 40 hombres: y dijeron á la vuelta haber encontrado muchas plantas y cosas aromáticas, variedad de aves y caudalosos ríos. Los extraviados no pudieron regresar á sus navíos hasta el día 8 de Noviembre.—Las Casas.—Historia general de Indias.
Nota 103:
Esta frase de Chanca no se puede tomar _ad pedem littiræ_. Habiendo llegado á Guadalupe el día 4, bien tarde, los ocho días se cumplen el 12 también por la tarde; y á tales horas del día es inadmisible emprendiera el previsor Almirante viaje por entre un archipiélago desconocido. Zarpar el 13 por la mañana, es retener el crucero en aquella isla hasta una fecha que no guarda harmonía con las demás. Lo lógico es aceptar, que á causa del extravío de Márquez y sus compañeros, se perdió la semana esperándolos.—Las Casas fija el regreso de los perdidos viajeros el día 8 de noviembre, y Fernando Colón anota que el domingo 10 levaron anclas, lo cual confirma nuestro aserto de que se perdió la semana en Guadalupe.—El día 11 de noviembre, día de S. Martín, estaba la armada frente á la isla que lleva el nombre del santo obispo.
Nota 104:
En el Instituto Smithsonian de Washington, se conservan esculturas de madera de las islas Caribes con las señales de estas ligaduras de algodón en brazos y piernas.
Nota 105:
Pedro Mártir de Anglería la llama _Carucueria_; pero tanto Mártir como Chanca en cuestión de nombres indígenas sufren sensibles equivocaciones. Los autores extranjeros escriben _Karukera_. Oviedo, que tuvo oportunidad en La Española, donde escribió su _Historia de las Indias_, de tratar á la mayor parte de los compañeros de Colón del segundo viaje, anota _Cibuqueyra_. No existe la radical _turu_ en ninguna de las palabras que se conservan del lenguaje indo-antillano; y por el contrario, hay muchas que proceden de la raíz _ciba_ ó _siba_, piedra. Los cronistas al recibir las nuevas voces de los indígenas las escribían poco más ó menos como les sonaban al oido y adaptándolas al alfabeto romano. _Sibuqueyra_, es el vocablo más afine con las etimologías: _siba_, piedra; _que_, tierra; _i_, agua; _ra_, corrupción de _ri_, valiente, es decir: _piedra, tierra y agua del valiente_.
Nota 106:
Esta es Santa Cruz.—Chanca la llama la tercera, refiriéndose á la tercera en que desembarcaron.
Nota 107:
Todos los indios de las islas de Barlovento pertenecían á la raza _caribe_, procedentes de Costa-firme; los de las grandes Antillas á la rama _guaycure_, procedentes de la Florida.
Nota 108:
La Casas fija la vuelta de Márquez el 8.—El padre Nazario supone que el obispo de Chiapa no pudo estar asesorado por su padre Francisco de Casaus ó de las Casas, que vino en este viaje.—No necesitó el ilustrado Fray Bartolomé, que su padre le refiriera esta empresa del Almirante. Las Casas vino á América con el comendador Ovando y conoció á la mayor parte de los viajeros de la segunda expedición. Además, su cita está de acuerdo, perfectamente, con la de don Fernando Colón, que anota, que los extraviados regresaron á las naves el viernes 8 de Noviembre.
Nota 109: