Ausías March y su época

Part 9

Chapter 91,020 wordsPublic domain

Ciervo herido no desea la fuente Con tal deseo qual yo de veros siento: El gran reposo de mi contentamiento Hallar no puedo sinó por esta puente: Más tarde viene dia tan desseado, Mercado caro con mucho suspirar; Tarde ó temprano yo sé que ha de llegar Si mi camino por muerte no es cerrado. De esta esperanza no puedo ser echado Pues mi desseo de honesto bien me viene, Y cosa al mundo se que no detiene Sinó el querer que nunca me habeys dado: Mi pensamiento no pierde solo un punto De contemplar cómo podría ser; Mas no es possible: fáltame el merecer Bivo en vos, y para mí defunto. Un alto cerro de males me detiene Y al otro cabo tengo el contentamiento; Menoscabar podrá el querer que siento Si el vuestro mueve y no muestra que viene: Mi fantasía subir á lo alto piensa Por donde yo su gran caida temo, Que á todo extremo es dado un otro extremo, Y en baxo estado no es grave la ofensa. De cada hora estoy rogando á Dios De lo que en vos está la mayor parte, Que mi querer haya en el vuestro parte Y que amor ponga el suyo todo en vos; Haciendo esto sabríades dextremos; Mas yo no veo en vos donde estén puestos; Su pasion entra en lugares dispuestos Y contrastarles se puede y no queremos. Nuevas de vos más que la muerte temo, Que por un cabo dudo de vuestro olvido, De otro el desseo de saber ma vencido; De cada parte ay fuego do me quemo: No es en vos complir lo que yo pido, Nunca queráis á vos mismo forzaros, Porqués forzado con amor consejaros Que en los dos puntos está mi bien cumplido. No harán cosa en vuestro desservicio Mis pensamientos ni dél se mudarán; Mas á firmeza sujetos estarán, Que assí los quiere amor en su servicio: Destas razones si algun pesar habéis Sin amor sois ó no sabéys que quiere; No seréis firme si este mal hos hiere; Lo que es movible por seguro ternéis. Si quanto debo de vos yo no confío Mi gran querer me trae en este zelo, No porque temo vuestra virtud un pelo, Mas sois tan alta que de mi desconfío: Ved que locura es la que tengo en esto De vuestro espejo soy tan envidioso Que de vos mismo me hace ser zeloso Sin pensamiento de acto deshonesto.

TRADUCCIÓN DE JORGE DE MONTEMAYOR.

Con sed el caminante no desea Lo medio que yo á vos la clara fuente, Al bien que el alma y cuerpo señorea, Jamas podré pasar por otra puente; El día tarda mucho aun que así sea, Y cómprolo á mi costa caramente, Mas él ha de llegar tarde ó temprano Si muerte no le estorba y va á la mano. No puedo de esperanza ser privado, Pues como el mayor bien á vos deseo, Y cosa no os estorba haberme dado Vuestro querer, el cual jamas poseo; Si yo en mi pensamiento os he alojado, Imaginando ver lo que no veo, Sin él no puede haber deleite junto, Y todo, si no es él, será difunto. Delante de mí está un monte de dolores En ver que nadie basta á contentarme; Menoscabar podría mis amores, Los vuestros no queriendo remediarme: Yo bajo si ellos bajan á menores Y si de alto caen no hay curarme; Así que cierto su caida temo, Que á todo extremo es dado otro extremo. Mil veces me veréis á Dios rogando, La cosa que está en vos muy grande parte Y el gran poder de amor está invocando Que alcance mi querer del vuestro parte: Y entónces iréis su extremo experimentando, Si en vos hallan lugar por algun arte, Porque en el más dispuesto entrarse vemos, Pudiendo contrastalle no queremos. Por una parte con temor de olvido Saber nuevas de vos, señora, temo, Por otra por sabello estoy perdido: ¿A cuál iré si en ambas ardo y quemo? Mas nunca hallo en vos cosa que pido, Aunque queráis hacello por extremo: Amor os debe aconsejar forzado, Y si lo hace soy resucitado. Y no temáis en ver que va pasando Por tanta variedad mi pensamiento, Que seros servidor me va afirmando Y de los tales vive amor contento: Si de esto os enojáis que estoy hablando, El corazon tenéis de amor exento, Y el más movible por lugar seguro; Y no hay en vos firmeza ni amor puro. Si en vuestro gran valor no me he fiado, Mi gran querer lo hace y me deshace: Tener yo á vuestro cuerpo, es excusado, Pues ningun mal me puede hacer ni hace: Querría vuestro amor verle ocupado Del todo en mí, y áun no me satisface, Que si algun mal pasáis os doláis de ello Sin yo propio también hallarme en ello.

Núm. 5, pág. 83.—SA. CE. Y CA. MAG.—Luis Pedrol, de muchos días á esta parte á procurado de aver á su mano y juntar todas las obras de Ausías March poeta catalán que en muchas partes derramadas y casi perdidas se hallavan nunca hasta agora impresas y aquellas corregir de muchos vicios que por descuido de los escriptores en ellas avía á fin de que assí correctas, juntas y reduzidas á su devida forma se imprimiessen y la memoria de tan digno varon jamás se perdiesse, y porque en ello á sostenido muchas vigilias costos y trabaios suplica por tanto á V. Mag. sea de su merced concederle privilegio que las pueda hacer imprimir y que nadie en los reinos y señoríos de V. Mag. sin su expresso consentimiento las imprima ni á ellos se traigan vendibles de otras partes dentro de tres años so las penas en los tales privilegios solitas y acostumbradas que en ello el dicho Luis Pedrol recibirá merced muy singular de V. Mag. Quam Deus, etc. _Reverso_.—Luis Pedrol supplica lo el Almirante de Nápoles.—Supplica por privilegio para poder imprimir las obras de Ausías March poeta catalán que las ha recopilado y enmendado con gran trabajo por tres años que otro no las pueda vender en vuestros reinos de Mag.—fiat.—Que se vea primero por alguna persona que...—Archivo de la Corona de Aragón: Colección de Cartas y Memoriales.

FIN.