Chapter 6
—Le pasa todo eso por honrado... Si se hubiera dedicado robar inteligentemente y al engaño astuto, otra hubiera sido su suerte... —¡Claro! Y no sería un simple agente de ventas. Todo por no ser demagógico. -—¿Y dices que nunca me has querido? ¿Que lo que has hecho es más por placer que por amor? No puedo creerlo de ti... —Por supuesto... tontito... ¿Aún crees que existe el amor...? Me mueves a risa. Sólo hay el goce supremo de tu verga en mi rajada. Esto es lo único verdaderamente deleitable... —Me asquea oírte hablar así... —No veo por qué... Mejor cállate y continuemos cogiendo. Házmelo más cachondo Ándale. Muévete. Empújamelo. —Esto sólo es sublime cuando se ama. Y si tú... ¡Será la última vez! —¿La última...? ¡Ja! —Lo siento... No puedlo atenderlo... —Pero usted tiene la obligación... Para eso es enfermera... —¿Sí...? Seré enfermera pero no mártir... —Es que puede ponerse grave... —Eso no me importa. Mi hora de descanso ha llegado y no voy a desaprovecharla. ¡Sólo eso faltaba! —¿Qué? —Adiós... —Se debe agradecer siempre. —¡Estás loco! Eso es esclavizarse. Si alguien me ha ayudado, para qué ha sido idiota... No voy a estar toda la vida recompensando los favores que me hacen... —La gratitud es un deber, no una... —Mira manito... mejor cállate... Yo soy como soy... Los demás me importan poco —¡Ven...! ¡Ven...! ¡No te alejes...! jVén.,1 ¡No te alejes...! —¡Con quién hablas! —¿Cómo que con quién? ¿No ves acaso cómo se está yendo. ? —¿Quién? A nadie veo... —¡Oh! De tí también ya se ha marchado... —6De mí? ¿Quién? —¡La comprensión! ¡La comprensión! —¡Jijos! Se te bota... —¡Di lo que quieras? Yo no deseo que me abandone ¡No! —¿...?¿...?¿ ...?¿ ...?¿ • ••? —¡Sí! ¡Qué no me abandone! ¡Ven...! ¡Ven...! ¡No me dejes! ¡No me dejes! —¿...?¿...?¿...?¿...?¿...? —¿Y en estos juzgados es donde se ventila el caso? —No sólo ése... muchos más... —¿Y todos se ventilan..,? —Indudablemente... —¿Acaso apestan? --¿Lo dudas? Pregunta. Los juzgados con la mayoría de sus magistrados que tienen mucho de magos; de sus secretarias que no guardan secretos, sino que hacen negocio con ellos; de sus jueces sojuzgados; de sus abogados que abogan por sí mismos; de sus mecanógrafas mecanizadas con el dinero, de sus lambiscones... apestan... ¡Apestan! ¡Están corruptos! —¡Ah! Ahora entiendo por qué se ventilan... O sea que... ¿los juzgados son a establo como los establos a estiércol...? —¡Y cómo los supiste...? —Su mismo jefe lo mandó matar. —Nada más para que no dijera la verdad... --Lo que es tener el poder e imbéciles que hagan lo que al mandamás se le antoja... —Y sólo por ganarse unos cuántos pesos más... —Yo no lo creía... pero... —Fue el jefe. ¿Quién no lo sabe...? —Todos lo sabemos. —Sí... Y todos lo callamos... No sea que nos... —La verdad no peca... —...a quienes acomoda... porque yo... nada malo he cometido... —Los que lo hayan hecho... que se pongan el saco... —...y que mediten en su cobardía y en la pobreza de su espíritu y en la miseria de su existencia patológica y en su... —¡Nadie agradece en la vida! ¡Todos son unos ingratos! —¡Se murió! —¡Ay de mí! —No llore, ni se atormente. El muerto al foso y el vivo al gozo... Mejor vamos a la fiesta, ¿no? —¡Te odio! ¡Te odio con toda el alma, porque tú has sido la causa de mis sufrimientos! ¡Te odio porque todo lo que tú haces merecía haberlo hecho yo! —¡Yo qué lo voy a hacer! ¡Ni qué me pagarán tanto! —Ni yo... —Ni yo... —Ni yo... —Ni yo... —Ni yo... —Ni yo... —Ni yo... —Ni yo... -¿Entonces quién? Es una buena acción... -Y qué con eso... —Aunque sea una fatua y tonta, si le regalamos algo por ser hoy su cumpleaños, tal vez nos favorezca con un ascenso. —Mira papá la dedicatoria que me puso el maestro en este libro que me regaló por mi aplicación... —¡Ay! ¡Qué fea letra! Y eso que es maestro... —Pero por qué no quiere vivir... —Porque el mundo es cruel... incomprensivo.. despiadado... falso... —No veo razón alguna para afirmar eso... —Es que la gente se destruye sólo con el fin de erguirse el uno sobre el otro y sentirse el mejor... —Es tonto lo que piensa. No debe preocuparse. Nadie es malo completamente...ni bueno... Son las circunstancias de nuestro tiempo. —Confíese y verá... Si muchos pensaran como usted, no viviríamos como vivimos... —Todos pensamos así. —Lo dudo mucho. —Mejor parézcase a mí... —Deja la vida que llevas. Olvídate de la estúpida bondad. ¡Hazte rico! ¡Hazte rico! Aprovecha. El moribundo deliraba. Miraba dentro de sí visiones remotas que se hacían actuales y recorría en giros estrujantes el palpitar inhumano del hombre. Su desvarío aumentaba a cada instante. El remolino de recuerdos, de instantes alejados, de horas perdidas en el devenir de la existencia, se precipitaba en torrente desesperante y agónico... (Auxilio... auxilio... Voy a chocar... Ya vio... todo ha pasado... Se agranda inmensamente... La sangre fluye... déjame... déjame... Ven... -ven... ven... Nada más que la vida le dé los primeros golpes... verá si continúa siendo como ahora es... Apestan... apestan... falso.. Ya me la pagarás... Me desquitaré... Vete... vete... Y qué con eso... Yo soy como soy... Me importa poco... Estás loco... La muerte... El choque... ¡No! ¡No! No quiero vivir... No seas ridículo... No lo creo... no lo creo... Ni yo... ni yo... ni yo... ni yo... A mí, lo mío. Los demás... ¡Bah!... Se lo regalamos para su cumpleaños... ¿Tú también lo eres...? Se murió... Te odio... te odio... te odio... te odio... Cambia de vida... cambia... El amor es carne... nada más carne... sólo carne., carne... Olvida los estúpidos sentimentalismos... No voy a esclavizarme por los favores que me hacen... Aprovecha cuanto puedas... Se está yendo... se está yendo... ¡No! ¡No me dejes! No seas tonto... Olvídate de la bondad.. No es tu verdadero amigo... ¡Para qué te sacrificas...! Te hablan por interés... No hay amistad... Todo es engaño... ¡Qué te importan los demás! Tú puedes sacrificarte por ellos... pero ellos nunca lo harán por ti... ,Qué joven! ¡No llore...! Por ser honrado... Son unos ingratos... Son unos ingratos... (Oh! ¡Cuántos convencionalismos! No puedo atenderlo... Todo es falso... Por ser bueno... Te odio ¡Desgraciado. ! Y eso que es lo que es... qué tal si no fuera... Son unos estúpidos... Engreídos... Nos hacemos idiotas los unos con los otros. . El amor es carnalidad.. Son unos ingratos... Nada más que la vida le dé los primeros golpes Allí fue... No lo merecía... yo sí... ¡No! ¡No quiero vivir! ¡No quiero...! Carnalidad, odio... envidia ingratos... yo. . ellos... nadie... si fuera... no es... alguien... no existe... falso... ¡No! ¡No quiero vivir...! — y el moribundo se fue quedando lentamente dormido en la mesa de operaciones. La noche se cubría con las blancas sábanas del amanecer para dormir indifente ante al glamuroso día que como siempre llegaba temprano y frígido. La esfera y luminosa del sol ascendía tremulante como en arriesgada aventura y con tenues efluvios fragantes al inicio, besaba enamorado los confines del asfalto insensible a su fecundación. El pálido cuarto del hospital sonreía con serenidad La calma indefinible, como aquella que acontence sólo en sueños paseaba sus hábitos saudadosos por el lugar. Desde su lecho lacerante, un hombre demacrado meditaba contemplando el correr del sol por el celaje recién iluminado... Me siento tan extraño... Sin deseos de nada... Ya no sé si morir o vivir. Vivir y morir... Vida y muerte... lo mismo... Yo hubiera querido que... pero no... Y así... para qué vivir... Para qué morir... Nada hay nuevo bajo e! sol... lo sé, sin embargo... al pensar que sólo por mi sentimentalismo... Y ai recordar... Aquello había sido terrible... No era para menos... Veía derrumbarse el mundo que yo inúltimente iba construyendo, el mundo feliz que anhelaba para los que conocía, porque sabía que lo necesitaban... Y quise ayudarlos. . mas para qué.. Hoy... tal vez ni una mirada de compasión han de tener para mí... Si acaso... —y su rostro incoloro se impregnó de una máscara de amargura que fue variando poco a poco hasta adoptar el aspecto de desafío, de reto iracundo, de odio terrible... ¡Jamás! ¡Jamás volveré a ser el mismo de antes! Voy a volver duro mi corazón. Y mientras todos se destrozan... buscaré la propia felicidad... ¡Sí! Y viviré... ¡Sí! ¡Viviré! ¡Sin ocuparme de nadie! Aunque el Universo se conmocione... Y que la contaminación aniquile al cosmos entero... y lo destruya... Que cada quien se chingue... Que se los lleve la jodida por pendejos... Que los arrasen... que los exploten... que los humillen... que los roben... que los maten... que los ultrajen. ¡Menos a mí...! A mí... a... m... í... —el moribundo hizo un gesto de desesperación, apretó los puños y los labios, y los dientes, y los ojos... Prosiguiendo por su elevada ruta, el sol desapareció del marco de la ventana entre matices opalescentes y el accidentado se quedó hundido en una angustiante vacuidad... infinita desolación... suprema tristeza... como muerto, a pesar de haber salvado la vida.
¿LANDRÚ?
—¿Y como a cuántos te escabechaste? —A siete. —¡Chántale! ¡Por eso te metieron al bote! Y'ora cómo le vas a hacer pa'salir... —No quiero salir... —¡Cómo de que no! Sí a mí ya me anda por largarme de aquí... —Tú porque tienes algo para lo cual robar... ¿pero yo...? —Eso sí mano... ¿Y por qué matastes? —No sé... Es difícil de explicar... Tal vez te parezca cursi... mas... Hubo un día en que yo... era todo amor... Mi alma estaba impregnada de ese encanto que me hacía estremecer.... Y soñaba encontrar lo que tantas veces en mi febril imaginación... en mis delirios, en mis fantasías se vislumbraba... Yo era todo amor. Mi espíritu se volcaba de admiración al oír los cantos de las aves; al mirar los prados; al contemplar las transparencias de las aguas, al deleitarme con las azules desnudeces del cielo. —¡Ay mano! Hablas rebonito... Síguele... —En lo más hondo de mis entrañas surgía un lado inefable que me hacía dueño de un ardor inconmensurable; de un ímpetu desconocido y audaz; algo que nunca antes había experimentado... Y me echaba a andar por las calles en busca de lo que me palpitaba y que sin embargo se encontraba tan lejos, muy lejos ...Como el nunca, por más que intentaba hacer el bien a los demás. El amor hacía de mí su imperio y decidí reconstruir la quimera del mundo; siempre dando amor. Ayudando a los que sufren; viendo por los desamparados; protegiendo a los débiles; fortificando a los caídos; comprometiéndome con las luchas sociales. ¡Comunista me decían algunos! Y nada había que no mirara yo con ojos amantes: el mar, la tierra, los niños, los jóvenes, la madurez. Y me arrojaba a una lid perdida, sin saberlo... Deseaba ferviente que en cada una de aquellas luchas se realizara por fin aquel esplendor anhelado: Una sociedad justa y equilibrada. Y no cesaba en mis intentos... Debía encontrar el medio... Debía sembrar el buen amor... el amor verdadero... el que se derrama sobre la humanidad... Y yo quería darlo; lo daba. Aquí... Allá... Más allá... En todas partes... Activamente, en manifestaciones, en protestas, en mítines, en la acción en beneficio del obrero, del campesino, del pueblo.... Era yo amor... nacido de amor... Amor por todo; entrega total, panteica... donación etérea... dar perenne... sin final... Su esencia maravillosa configuraba cada uno de mis segundos... Amaba... Amaba sin contemplaciones; en el furor de la praxis de los hechos que realizaba. O por los menos, así lo creía. Amaba la existencia, la Naturaleza, los seres, la cultura. Sin embargo mi pasión sublime era correspondida con calumnias... con afrentas... con engaños... con soberbias... con burlas... con sufrimientos... con insultos... con odios... con humillaciones... con traición...
Y solo, abandonado por los acomodaticios que traicionaban todo por la deleznable ambición egoísta, me cansé. Y vi como el amigo se escondió tras la conveniencia; el héroe se volvió energúmeno; el santo cayó en la hipocresía; el sabio se llenó de oro; los soñadores afilaron los dientes; el compañerismo se despilfarró en ebriedades; el ideal se volvió exhibicionismo. Y me cansé... Sí, me cansé de amar; de buscar lo que nunca encontraría; de esperar sin esperanza; de anhelar lo indescubierto; de soñar lo irreal... Y en aquellos instantes, yo... que era todo amor... ¡estúpido de mí! ¡ridículo1, me contagié con la podredumbre que modelaba a los demás y me volví peor que ellos… peor... Y he aquí que yo. ¡Harto de padecer ingratitudes y escarnio... me convertí en indignidad...! ¡Y maté...! ¡Maté...! ¡Maté hasta satisfacerme...! ¡Hasta quedar vengado. ! O casi... Al fin y al cabo todo cambia y ninguno se acuerda de ninguno. Sin embargo... Óyelo bien: ¡Soy inocente! ¡Inocente...! —el compañero de celda se le quedó mirando con extrañeza: ('tá re'loco), pensó. El criminal le lanzó una mirada dulcemente triste y sonrió con inmensa amargura que sobresalía entre su larga barba y su descuidada cabellera. —Sí, porque soy inocente... inocente A pesar de que me haya abandonado quien nunca ha existido... —murmuró como quien no quiere, mientras sus ojos brillaron como trémulas esferas, cristales sin reflejos, luciérnagas sin luz... Cristo sin mito, solidario sin nadie.
HAMLET
Sus amistades lo habían conocido cuando joven, cuando el sonriente futuro le pertenecía... Su rostro, forrado de ilusiones, de esperanzas y de vehemencias, tenía siempre una sonrisa para todos, una palabra de aliento, un gesto de comprensión lo mismo para el que lo estimaba como para aquél que lo ofendía. Jamás lo habían visto apesadumbrado, al contrario, siempre optimista y alegre. La fe y la dicha eran sus guías. Nadie hubiera vislumbrado en él un mínimo de tristeza, de pesimismo. Era todo entusiasmo. Aquél que se acercaba a pedirle ayuda nunca había recibido respuestas negativas. Quien necesitaba algo, podía acudir a él sin temor, con la convicción de que atendería a sus ruegos. Pero sucedió que un día... ¡Quién había de decirlo! El bueno... el confiado... el dueño seguro de la confianza en sí y en los demás, se transfomó... y ya no sonrió. Misteriosa y bruscamente dejó de creer en lo humano y en lo divino... A nadie volvió a socorrer. Se transmutó por completo y quien había poseído aquella flama de entrega ardiente... se impregnó de odio, de amargura, de dolor... Desde entonces con ninguno habló más Silencioso y pensativo se le veía pasar por las calles y en las pocas veces que algo murmuraba, tan sólo era para escuchársele palabras altaneras y profecías descabelladas. Traidores a la Patria...a los ideales de tantos hombres muertos por ello. Bastardos. ..micifuces... Un día se les derrumbará su teatro hipócrita y entonces sabrán que no hay perdón en la muerte. ¿Quién los recordará con e! temblor de una sonrisa grata? Sólo odio cosecharán sus recuerdos y escupitajos sobre sus lujosas tumbas Su nombre será borrado con mierda que es lo único que hicieron con su vida Arteros filibusteros, piratas, ladrones de la felicidad. Así fue. Nadie sabe el por qué de tan áspero cambio Muchos pensaron, ilógico', un fracaso amoroso. Otros, los espíritus simples y comunes, afirmaron que su enojo era la consecuencia de su suerte en el hipódromo. Algunos supusieron tanta amargura, porque no estuvo nunca en el presupuesto oficial. Sin embargo... todo se fue en supongos y supongos... en realidad... 6quién había de saberlo'? El último día que se mostró tal como había sido, comprensivo y bondadoso, no tuvo contrariedades. ¿Quién había de molestarlo si era tan bueno, tan generoso, tan amable? Nadie le dio motivos para ser lo que ahora era. Parece mentira que a uno llegue a preocuparle el comportamiento de los demás sin ser psicólogo. Hay algo extraño en cada uno que nadie puede penetrar hasta las profundidades de cada quien para saber con certeza los porqués de su conducta. Es tan difícil conocer con precisión a los que nos rodean, saber en verdad cómo son... Todos llevamos nuestra propia angustia y pocas veces la exteriorizamos abiertamente... A mí me consta que él era bueno... y creo que sigue siéndolo, nada más que... ¿Y qué gano con volver a opinar? A nada conduce... ¿Quién habría de cambiar de manera tan brusca su comportamiento? ¡Ni qué viviéramos rodeados de seres corruptos y despiadados' Ni que estuviéramos rodeados de hienas o habitáramos una una sociedad egoísta, de mentes criminales, cobardes, falsas, antinaturales, y convenencieras! ¡Ni que estuviéramos en decadencia...! ¡Bah! Decadencia de qué, si nunca hemos llegado a plenitud alguna. Una de dos. o él se está volviendo loco, si no es que ya lo está . o yo soy muy ingenuo ¡No' ¡No! ¡Él está loco! ¡Claro que sí! La humanidad no pudo ser la causante Ella es buena... ¡Sí! |Por supuesto que es buena! Lo que pasa es que él está demente... La humanidad es justa... es noble; es caritativa... ,No pudo haberlo hecho cambiar así...! ¡Maravilla es el hombre! ¡La plenitud de la creación! Cierto es que cometemos malas acciones de vez en cuando... pero también realizamos labores positivas. Hay un fuego que nos propulsa a superarnos y a liberamos de nuestro estado animal... una ansiedad que nos invita a buscar nuevos horizontes, confiados en que los habrá... algún día... cuando esta noche inmensa termine... y todo se vuelva claridad... y haya una nueva vida ...donde palpite el corazón del hombre libre...y pueda ser amor... que es dar lo mejor de nosotros sin esperar nada a cambio, sólo que lo que amamos sea lo mejor para los demás. Cuando el socialismo. . Es innegable que hay algunos que cometen arbitrariedades, e injusticias... y falsedades... y delitos... pero es por las circunstancias... por la forma en que han sido modelados... por... por la vertiginosidad de este tiempo... por mala educación, la información manipulada, los medios... Mas... no debe preocuparnos esto... pronto vendrá otra época... otra en la que el viento paseará sin contaminación sus giros por toda la superficie del orbe esparciendo la semilla de oro... Una época donde las sombras se harán luz de solidaridad, justicia, responsabilidad. Y los desiertos serán herbazales del trabajo colectivo, del bien para todos... y las cavernas de la ignorancia, la superchería y el terror, cuentos del saber liberado... Y... ¡Sí!.. La humanidad es buena... ¡Sí!... yo vivo en ella... creo en ella... soy de ella...ella es mi Patria... Definitivamente, él ha perdido la razón...Pero...si fuera verdad que... ¡No! ¡No! ¡Qué pensamientos! La humanidad no ha sido la causante de su transmutación. Lo que pasa es que... Sin embargo... no... no podría negar que a cada instante se cometen abyecciones y escarnios... que el hombre se distancia de la Naturaleza y se empecina en destruirla y en destruirse... que la cultura, Naturaleza humana, es rechazada por los retrógradas como medio de perfeccionamiento y que la sociedad no acepta cambiar con lo que ineludiblemente va cambiando. Dialéctica inevitable del universo natural. Y aún así... ¡oh! Quién había de decirme que de un momento a otro me asaltaría esta duda... ¿Es buena la humanidad! ¿Es malvada?... ¡Bah! ¡Tonterías adolescentes! Tal vez... pero sin embargo... cuando... y... ¡No!
No obstante... él se ha transformado ... como si estuviera decepcionado de algo... de alguien... Quizá de un sueño hecho realidad... o de una realidad imposible de tornarla sueño... Nadie sabe.. ¿Qué será...? ¿Quién será...? ¿Es o no es? Puede que sea el sistema de nuestros días... pero la humanidad no es el motivo de sus escepticismo... ¡Claro que no! Lo que pasa es que... ¡Sí! ¡Eso es! La verdadera humanidad es grandiosa. El está loco... ¡Sí! ¡Está loco! ¡Está loco! ¡Loco...! ¡Loco...! ¡Loco...! ¡Loco...! ¡Loco...!
WEST SIDE STORY