Vidas Ejemplares: Beethoven—Miguel Ángel—Tolstoi
Part 7
La libertad y el progreso son la finalidad del arte, como lo son de la vida entera. Si no tenemos nosotros la solidez de los maestros de antaño, por lo menos el refinamiento de la civilización ha ampliado muchos horizontes.
(Al archiduque Rodolfo).
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No tengo costumbre de retocar mis composiciones, una vez terminadas. No lo he hecho nunca porque estoy penetrado de esta verdad: que todo cambio parcial altera el carácter de la composición.
(A Thomson).
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La música pura de las iglesias debería ser ejecutada solamente por las voces, a excepción del _Gloria_, o de algún otro texto de este género. Prefiero por eso a Palestrina; pero es un absurdo imitarlo sin poseer su espíritu ni sus concepciones religiosas.
(Al organista Freudenberg).
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Cuando algún alumno vuestro tiene en el piano el juego de dedos conveniente, la justa medida, y que toca las notas muy exactamente, fijaos sólo en el estilo y no lo detengáis por pequeñas faltas, ni se las hagáis notar sino al fin del trozo.--Este método forma los _músicos_, lo cual es, después de todo, una de las primeras finalidades del arte musical... Para los pasajes (de virtuosismo) hacedle emplear a su turno todos los dedos... Sin duda, empleando menos dedos, se obtiene un efecto “perlado”, como se dice, o “como una perla”; pero a menudo son más amadas otras joyas[101].
(A Czerny).
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Entre los músicos de otros tiempos sólo Haendel, el alemán, y Sebastián Bach tenían genio.
(Al archiduque Rodolfo, 1819).
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Mi corazón palpita plenamente por el alto y grande arte de Sebastián Bach, este patriarca de la armonía (_dieses Urvaters der Harmonie_).
(A Hofmeister, 1801).
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En todo tiempo he sido de los más fervientes admiradores de Mozart, y seguiré siéndolo hasta el fin de mi vida.
(Al abate Stadler, 1826).
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Estimo vuestras obras por encima de todas las obras teatrales. Me encuentro en éxtasis cada vez que escucho una obra vuestra nueva, y en ella tomo más interés que en las mías propias: verdaderamente os estimo y os amo... _Seréis siempre de mis contemporáneos aquél a quien más estimo. Si queréis proporcionarme un placer extremo bastará sólo con que me escribáis algunas líneas, lo cual me aliviará mucho. El arte une a todas las personas_, y mucho más a los verdaderos artistas; _y tal vez os dignéis también contarme_ en el número de ellos[102].
(A Cherubini, 1823).
SOBRE CRÍTICA
Por lo que a mí concierne como artista, no se ha podido decir nunca que yo haya hecho el menor caso de lo que se escriba acerca de mí.
(A Schott, 1825).
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Pienso con Voltaire “que algunos piquetes de moscas no pueden detener a un caballo en su fogosa carrera”.
(1826).
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En cuanto a estos imbéciles, no hay más que dejarlos hablar. Su charlatanería seguramente que no hará a nadie inmortal, como tampoco privará de la inmortalidad a ninguno de aquéllos a quienes Apolo la ha concedido.
(1801).
BIBLIOGRAFÍA
Si se desea conocer mejor a Beethoven, se podrá recurrir a las obras y documentos principales, cuya lista sumaria es la siguiente:
I.--SOBRE LAS CARTAS DE BEETHOVEN
Ludwig Nohl.--_Briefe Beethovens_, 1865, Stuttgart.
Ludwig Nohl.--_Neue Briefe Beethovens_, 1867, Stuttgart.
Ludwig Ritter von Koechel.--_83 Original Briefe L. V. B. an den Erzherzog Rudolph._, 1865, Viena.
Alfred Schoene.--_Briefe von Beethoven an Marie Graefin Erdoedy, geb. Graefin Niszky und Mag. Brauchle._ 1866, Leipzig.
Theodor von Frimmel.--_Neue Beethoveniana_, 1886.
_Katalog der mit der Beethoven-Feier zu Bonn, an 11-15 mai 1890 verbundenen Ausstellung von Handschriften, Briefen, Bildnissen, Reliquien Ludwig van Beethoven’s._, 1890, Bonn.
La Mara.--_Musikerbriefe aus fünf Jahrhunderten._, 1892, Leipzig.
Dr. A. Christian Kalischer.--_Neue Beethoven-Briefe._ 1902, Berlín y Leipzig.
Dr. A. Christian Kalischer.--_Beethoven’s Sammtliche Briefe_, Kritische Ausgabe mit Erlaüterungen. 1906, Berlín.
Dr. Fritz Prelinger.--_Beethovens Sammtliche Briefe und Aufzeichnungen._ 1907, Viena y Leipzig, 3 vols.
Una selección de las cartas de Beethoven fué publicada en traducción francesa, con introducción y notas de Juan Chantavoine, en 1904, en París.
II--SOBRE LA VIDA DE BEETHOVEN.
Gottfried Fischer.--_Manuscrit_ (Interesante principalmente para conocer la infancia de Beethoven.--Fischer murió en Bonn en 1864, y era propietario de la casa en que vivieron dos generaciones de la familia de Beethoven. Él y su hermana Cecilia conocieron íntimamente a Beethoven cuando era niño, y escribieron sus recuerdos, que son preciosos a condición de que se les use con alguna crítica).--El manuscrito está en la _Beethovenhaus_ de Bonn. Deiters (véase adelante) ha publicado algunos extractos de este manuscrito.
F.-G. Wegeler und Ferdinand Ries.--_Biographische Notizen ueber Ludwig van Beethoven_ (precioso sobre todo para conocer la primera mitad de su vida). 1838, Coblenza. Traducción francesa de 1862, agotada; reimpresión por el Dr. Kalischer de 1905.
Ludwig Nohl.--_Eine stille Liebe zu Beethoven._ 1857, Berlín. (Publicación del diario de la señorita Fanny Giannatasio del Rio, a quien conoció y amó Beethoven hacia 1816).
Anton Schindler.--_Beethovens Biographie_, 1840.--Traducción francesa de 1866, agotada.--Importante para conocer la segunda mitad de su vida.
Anton Schindler.--_Beethoven in París_ 1842. Münster.
Gerhard von Breuning.--_Aus dem Schwarzspanierhause._ 1874. (La _Schwarzspanierhaus_ es la casa de Viena donde murió Beethoven. Fué destruida durante el invierno de 1903).
Moscheles.--_The life of Beethoven._ 2 vols. 1841, Londres.
Alexander Wheelock Thayer (traducido del inglés al alemán y continuado por Hermann Deiters).--_Ludwig van Beethovens Leben_, 3 vols.--Comenzado en 1866 e interrumpido por la muerte del autor en 1897, en Trieste, donde era Cónsul de los Estados Unidos; la obra se detiene en el año de 1816.--Deiters resolvió terminarla, completando los libros ya publicados; pero solamente el primer volumen de su traducción se ha publicado hasta hoy.--Es por muchas razones la obra más importante sobre Beethoven, desde el punto de vista de la documentación.
Ludwig Nohl.--_Beethovens Leben_, 1864-1877. 4 vols.
Ludwig Nohl.--_Beethoven nach den Schilderungen seiner Zeitgenossen._ Stuttgart.
A. B. Marx.--_L. van Beethovens Leben und Schaffen._ 1863, 2 vols. 5ª edición aumentada por G. Behncke, 1902, Berlín.
Victor Wilder.--_Beethoven, sa vie et son oeuvre._ 1883.
Mariam Tenger.--_Beethovens unsterbliche Geliebte._ 1890.--El valor histórico de este libro ha sido puesto en duda algunas veces; pero hasta la fecha no tenemos razones suficientes para negarle crédito. Mariam Tenger fué la confidente de los últimos años de Teresa; y es verosímil que Teresa, vieja ya, debió involuntariamente idealizar sus recuerdos; el fondo del relato parece exacto.
A. Ehrhard.--_Franz Grillparzer._ 1900.
Theodor von Frimmel.--_Ludwig van Beethoven_ (en la colección de _Berühmte Musiker_). 1901, Berlín.
August Goellerich.--_Beethoven_ (en la colección Die Musik de R. Strauss), 1903.
Jean Chantavoine.--_Beethoven_, 1907.
Die Musik.--_Beethovenhefte_, Berlín.
III.--SOBRE LA OBRA DE BEETHOVEN.
Beethoven.--_Oeuvres complètes_, gran edición crítica, Breitkopf und Haertel, Leipzig, 38 vols.
G. Nottebohm.--_Thematisches Verzeichniss der im Druck erschienenen Werke von Ludwig van Beethoven_, 1868, Leipzig.
A.-W. Thayer.--_Chronologisches Verzeichniss der Werke v. B._ 1865, Berlín.
G. Nottebohm.--_Ein Skizzenbuch von Beethoven._ 1865.
Nottebohm.--_Ein Skizzenbuch von B. aus dem Jahre 1803._ 1880.
Nottebohm.--_Beethovens Studien._ 1873.
Nottebohm.--_Beethoveniana._--_Zweite Beethoveniana._ 1872-87.
George Grove.--_Beethoven and his nine Symphonies_, 1896, Londres.
J.-G. Prodhomme.--_Les symphonies de Beethoven_, 1906.
Alfredo Colombani.--_Le Nove Sinfonie di Beethoven._ 1897. Turín.
Ernst von Elterlein.--_B. Klaviersonaten._ 5ª edición, 1895.
Willibald Nagel.--_B. und seine Klaviersonaten_, 2 vols. 1903-1905.
Shedlock.--_The pianoforte sonata._ 1900, Londres.
Ch. Czerny.--_Pianoforte-Schule_ (Cuarta parte, capítulos II y III).
Theodor Helm.--_B. Streichquartette_, 1885.
H. de Curzon.--_Les lieder et airs détachés de B._ 1906.
Otto Jahn.--_Leonore_, Klavierauszug mit Text, nach der zweiten Bearbeitung, 1852.
Dr. Erich Prieger.--_Fidelio_, Klavierauszug mit Text, nach der ersten Bearbeitung, 1906.
Wilhelm Weber.--_B. Missa Solemnis._ 1897.
Prof. Dr. Richard Sternfeld.--_Zur Einführung in L. v. B. Missa Solemnis._
Ignaz von Seyfried.--_L. v. B. Studien im Generalbass, Kontrapunkt, und in der Kompositions Lehre._ 1832.
W. de Lenz.--_Beethoven et ses trois styles._ (Análisis de sonatas para piano) (agotado). 1854.
Oulibicheff.--_Beethoven, ses critiques et ses glossateurs_, 1857.
Wasielewski.--_Beethoven._ 2 vols. 1886, Berlín.
R. Schumann.--_Écrits sur la musique et les musiciens_, primera serie, traducción de H. de Curzon, 1894.
Richard Wagner.--_Beethoven_, 1870, Leipzig.
La obra musical de Friedrich Wilhelm Rust (1739-1796) de Dessau, recientemente encontrada gracias a la publicación que uno de sus nietos ha hecho de algunas de sus sonatas, es útil de conocer para quienes quieran estudiar la formación del genio musical de Beethoven. El hijo más joven de Rust, Wilhelm-Carl, vivió en Viena de 1807 a 1827 y estuvo en relaciones con Beethoven. Rust, Carlos Felipe Emmanuel Bach y los sinfonistas de Mannheim han sido los verdaderos precursores de Beethoven.--Véase _Beethoven und die Mannheimer_ por Hugo Riemann (_Die Musik_, 1907-8).
Son también interesantes de conocer los _Lieder de Neefe_ (1748-1799), que son enteramente beethovianos ya, y nuestros músicos de la Revolución, principalmente Cherubini, cuyo estilo en algunas de sus composiciones religiosas y dramáticas sirvió a las veces de modelo a Beethoven.
IV.--RETRATOS DE BEETHOVEN.
1789.--_Silueta de Beethoven a los diez años de edad._ (En la casa de Beethoven, en Bonn; reproducido en la Biografía de Frimmel, página 16).
1791-92.--_Miniatura de Beethoven_ por Gerhard von Kugelgen. (Propiedad de Georg Henschel, de Londres; reproducido en el _Musical Times_ de 15 de diciembre de 1892, página 8).
1801.--Dibujo de H. Stainhauser, grabado por Johann Neidl. (Reproducido en _Les Musiciens célébres_, 1878, página 267, por Félix Clément; y por Frimmel, página 28).
1802.--_Grabado de Scheffner_, tomado de Stainhauser. (En la casa de Beethoven en Bonn, y reproducido en _Die Musik_ del 15 de marzo de 1902, página 1145).
1802.--_Miniatura de Beethoven_ por Christian Hornemann. (Propiedad de la señora de Breuning, en Viena; y reproducido por Frimmel, página 31).
1805.--_Retrato de Beethoven_ por W. J. Maehler. (Propiedad de Roberto Heimler, de Viena; reproducido en el _Musical Times_, página 7; y por Frimmel, página 34).
1808.--_Dibujo de L. F. Schnorr de Carolsfeld_, litografiado por J. Bauer. (Casa de Beethoven en Bonn).
1812.--_Mascarilla de Beethoven_, moldeada por Franz Klein.
1812.--_Busto de Beethoven_, por Franz Klein, según la mascarilla. (Propiedad del fabricante de pianos E. Streicher, de Viena. Reproducido por Frimmel, página 46; y en el _Musical Times_, página 19).
1814.--_Dibujo de L. Letronne_, grabado por Blasius Hoefel. (El más hermoso retrato de Beethoven; la casa de Beethoven, en Bonn, posee el ejemplar que él mismo regaló a Wegeler. Reproducido por Frimmel, página 51, y por el _Musical Times_, página 21).
1815.--_Dibujo de L. Letronne_, grabado por Riedel. (Reproducido en _Die Musik_, página 1147).
1815.--_Segundo retrato de Beethoven_ por Maehler. (Propiedad de Ign. von Gleichenstein, de Fribourg-de-Brisgovia.--Hay una reproducción en la casa de Beethoven, en Bonn).
1815.--_Retrato de Beethoven_ por Christian Heckel. (Propiedad de J.-F. Heckel, de Mannheim; y reproducción en la casa de Beethoven en Bonn).
1818.--_Grabado según el dibujo de Beethoven_ por Aug. von Kloeber. (Reproducido en el _Musical Times_, página 25).--El dibujo original de Kloeber está en la colección del Dr. Erich Prieger, en Bonn.
1819.--_Retrato de Beethoven_, por Ferdinand Schimon. (En la casa de Beethoven, en Bonn; reproducido en _Die Musik_, página 1149; por Frimmel, página 63; y por el _Musical Times_, página 29).
1819.--_Retrato de Beethoven_ por K. Joseph Stieler. (Propiedad de Alex. Meyer Cohn, de Berlín, y reproducido por Frimmel en la página 71).
1821.--_Busto de Beethoven_ por Anton Dietrich (Propiedad de Leopoldo Schroetter de Kristelli; reproducción en la casa de Beethoven en Bonn).
1824-26.--_Dibujos-caricaturas de Beethoven paseando_, por J.-P. Lyser (Originales propiedad de la _Gesellschaft der Musikfreunde_, de Viena; reproducidos por Frimmel, página 67; y por el _Musical Times_, página 15).
1823.--_Dibujos-caricaturas de Beethoven paseando_, por Jos. van Boehm. (Reproducidos por Frimmel, página 70).
1823.--_Retrato de Beethoven_ por Waldmueller. (Propiedad de Breitkopf y Haertel, de Leipzig; reproducido por Frimmel, página 72).
1825-26.--_Dibujo de Beethoven_, por Stefan Decker. (Propiedad de Georg Decker, de Viena; reproducción en la casa de Beethoven, en Bonn).
1826.--_Dibujo de B._ por A. Dietrich, litografiado por Jos. Kriehuber. (Reproducido por Frimmel, página 73).
1826.--_Busto de Beethoven a la antigua_, por Schaller. (Propiedad de la Sociedad Filarmónica de Londres; copia en la casa de Beethoven, en Bonn; reproducido por Frimmel, página 74, y en el _Musical Times_).
1827.--_Boceto de Beethoven en su lecho de muerte_, por Jos. Danhauser. (Propiedad de A. Artaria, de Viena; reproducido en la _Allgemeine Musik-Zeitung_, de 19 de abril de 1901).
1827.--_Tres bocetos de Beethoven en su lecho de muerte_, por Teltscher. (Propiedad del Dr. Aug. Heymann; publicados por Frimmel; reproducidos en el _Courrier musical_, de 15 de noviembre de 1909).
1827.--_Mascarilla de Beethoven muerto_, moldeada por Danhauser (Casa de Beethoven, en Bonn).
Numerosos retratos de Beethoven han sido hechos después de su muerte. La obra más notable que se le ha consagrado es el monumento de Max Klinger (Viena, 1902).
NOTAS:
[86] Heiligenstadt es un barrio de Viena. Beethoven estaba allí por una temporada.
[87] El nombre fué olvidado en el manuscrito.
[88] A propósito de esta queja dolorosa, quiero hacer una observación, que creo no ha sido hecha antes nunca. Se sabe que, al final del segundo trozo de la _Sinfonía pastoral_, la orquesta hace escuchar el canto del ruiseñor, del cuco y de la codorniz; y puede decirse, además, que casi toda la sinfonía está tejida de cantos y de murmullos de la naturaleza. Los tratadistas de estética han discutido mucho acerca de la cuestión de saber si se debía o no aprobar estos ensayos de música imitativa. Ninguno de ellos advirtió que Beethoven no imitaba nada, puesto que nada oía: creaba en su espíritu un mundo que había muerto para él. Y esto es lo que hace más conmovedora esa evocación de los pájaros, puesto que el único modo que le quedaba de escucharlos era haciéndolos cantar dentro de sí mismo.
[89] Probablemente escrita en 1801.
[90] Stephan von Breuning.
[91] Zmeskall (?). Era secretario áulico en Viena y fué siempre muy adicto a Beethoven.
[92] Op. 18, número 1.
[93] Nohl, en su edición de las _Lettres de Beethoven_, ha suprimido las palabras: _und den Schöpfer_ (y el Creador).
[94] Eleonora.
[95] Me ha parecido que no carece de interés reproducir las dos cartas siguientes, porque hacen conocer a estas excelentes personas, los más fieles amigos de Beethoven. Por los amigos se puede juzgar al hombre.
[96] Se notará que los amigos de este tiempo, aun cuando se estimasen mucho, tenían afecciones menos impacientes que las nuestras. Beethoven contesta a Wegeler diez meses después de recibida su carta.
[97] Beethoven no dudaba que escribía entonces su última obra: el segundo _finale_ de su cuarteto, op. 130. Estaba en la casa de su hermano, en Gneixendorf, cerca de Krems, en el Danubio.
[98] Duque de Achat (?).
[99] Beethoven, a punto de carecer de dinero, se había dirigido a la Sociedad Filarmónica de Londres y a Moscheles, que estaba por entonces en Inglaterra, tratando de organizar un concierto en su beneficio. La Sociedad tuvo la generosidad de enviarle inmediatamente cien libras esterlinas, a cuenta; y él se sintió conmovido hasta el fondo de su corazón. “Era un espectáculo desgarrador, dice un amigo, verlo cuando recibió esta carta unir las manos y sollozar de alegría y de gratitud”. En la emoción, la herida volvió a abrirse. Quiso todavía dictar una carta para dar gracias a los “nobles ingleses, que se habían interesado por su triste suerte”; les prometía una obra: su Décima Sinfonía, una obertura, todo lo que quisieran. “Nunca hasta hoy, decía, comenzaré una obra con tanto amor como la haré para ellos”. Esta carta es del 18 de marzo, y el 26 había muerto.
[100] En francés en el texto, menos la última palabra.
[101] “La ejecución de Beethoven, como pianista, no era correcta, y su digitación tenía a menudo faltas; la calidad del sonido era descuidada. Pero ¿quién iba a pensar en el ejecutante? Absorbían desde luego sus pensamientos, de cualquier manera que sus manos los expresaran”. (Barón de Trémont, 1809).
[102] Las palabras subrayadas están en francés en el original.--Ya hemos dicho antes que esta carta Cherubini no la contestó nunca.
VIDA DE MIGUEL ÁNGEL
[Ilustración]
INTRODUCCIÓN
Hay en el _Museo Nazionale_ de Florencia una estatua de mármol que Miguel Ángel llamaba el Vencedor. Es un joven desnudo, de cuerpo hermoso y con los cabellos en bucles sobre la frente. De pie y erguido, apoya la rodilla sobre la espalda de un prisionero barbudo que estira la cabeza hacia adelante, como un buey. Pero el vencedor no lo mira. En el instante de ir a lanzar el golpe, se detiene, con expresión de tristeza en la boca y con los ojos indecisos. Su brazo se repliega hacia el hombro. Se echa hacia atrás; ya no quiere la victoria, como si le repugnara: Ha vencido y está vencido.
Esta imagen de la Duda heroica, esta Victoria con las alas rotas, que de todas las obras de Miguel Ángel fué la única que permaneció hasta la muerte del artista en su taller de Florencia, y con la cual el confidente de sus pensamientos, Daniel de Volterra, quería decorar su catafalco, es el mismo Miguel Ángel y el símbolo de toda su vida.
* * * * *
El sufrimiento es infinito y asume todas las formas. Unas veces lo causa la tiranía ciega de las cosas: la miseria, las enfermedades, las injusticias de la suerte, la maldad de los hombres. Otras tiene su asiento en el mismo ser. No es entonces menos lastimoso ni menos fatal, porque nadie tiene la elección de su propio ser, nadie ha pedido vivir ni ser lo que es.
Este último sufrimiento fué el de Miguel Ángel. Tuvo la fuerza, tuvo la rara fortuna de ser forjado para luchar y vencer, y venció.--Pero ¿y qué? No quería la victoria. No era eso lo que quería.--¿Tragedia de Hamlet? ¡Terrible contradicción entre un genio heroico y una voluntad que no lo era, entre pasiones imperiosas y una voluntad que no quería!
Nosotros no veremos en esto, como otros muchos, una grandeza más. Nunca diremos que porque un hombre es demasiado grande, el mundo no le basta. La inquietud de espíritu no es un signo de grandeza. Toda falta de armonía entre el ser y las cosas, entre la vida y sus leyes, aun en los grandes hombres, no se debe a su grandeza, sino a su debilidad. ¿Por qué tratar de ocultar esta debilidad? ¿El más débil es menos digno de amor? Al contrario, es más digno de amor, porque lo necesita. Yo no elevo estatuas a los héroes inaccesibles. Odio el idealismo cobarde que aparta las miradas de las miserias de la vida y de las debilidades del alma.
Es preciso que el pueblo, tan sensible para las ilusiones falaces de las palabras sonoras, sepa que la mentira heroica es una cobardía. No hay más que un heroísmo en el mundo: verlo tal como es... y amarlo.
* * * * *
Lo trágico del destino que presento aquí, es que ofrece la imagen de un sufrimiento innato, que viene de lo más hondo del ser, que lo roe sin tregua y no lo abandona sino hasta haberlo destruido. Uno de los tipos más poderosos de esta gran raza humana, que desde hace diecinueve siglos llena el Occidente con sus gritos de dolor y de fe, es el cristiano.
Un día, en lo futuro, en el fin de los siglos (si se conserva todavía el recuerdo de nuestra tierra), un día, los que entonces existan se inclinarán sobre el abismo de esta raza desaparecida, como Dante en la orilla de Malebolge, con una mezcla de admiración, de horror y de piedad.
Pero nadie lo sentirá mejor que nosotros, los que sufrimos desde niños esas angustias, los que hemos visto debatirse en ellas a nuestros seres más queridos; nosotros, los que hemos sentido en la garganta el olor acre y embriagador del pesimismo cristiano, los que hemos tenido que hacer a veces esfuerzos para no ceder, como algunos otros, en los momentos de duda, ¡al vértigo de la Nada Divina!
¡Dios! ¡Vida eterna! ¡Refugio de los que no logran vivir aquí abajo! ¡Fe, que no es con frecuencia más que falta de fe en la vida, falta de fe en el porvenir, falta de fe en sí mismo, falta de valor y falta de alegría! ¡Nosotros sabemos sobre cuántas derrotas está fundada vuestra dolorosa victoria!...
Por eso os amo, cristianos, porque os compadezco. Os compadezco y admiro vuestra melancolía. Vosotros entristecéis el mundo, pero lo embellecéis. El mundo sería más pobre sin vuestro dolor. ¡En esta época de cobardes, que tiemblan frente al dolor y reivindican ruidosamente su derecho a la felicidad, que no es a menudo más que el derecho a la desdicha de los demás, atrevámonos a ver de frente al dolor y a venerarlo! Alabada sea la alegría y alabado el dolor. La una y el otro son hermanos, y los dos son santos. Forjan el mundo e impulsan a las almas grandes. Son la fuerza, son la vida, son Dios. Quien no los ama a entrambos, no ama a ninguno de ellos. Y el que los ha probado, sabe el valor de la vida, y la dulzura de abandonarla.
ROMAIN ROLLAND
[Ilustración]
[Ilustración]
MIGUEL ÁNGEL
Era un burgués florentino, de esa Florencia de palacios sombríos, de torres que surgen como lanzas, de colinas esbeltas y secas, finamente cinceladas sobre el cielo color de violeta, con los husos negros de sus cipreses pequeños y la banda de plata de los olivos que se estremecen como olas; de esa Florencia de aguda elegancia, donde el rostro pálido e irónico de Lorenzo de Médicis, y Maquiavelo, de boca grande y astuta, satirizaban la _Primavera_ y las Venus cloróticas de Botticelli, de cabelleras de oro pálido; de esa Florencia febril, orgullosa, neurótica, presa de todos los fanatismos, sacudida por todas las histerias religiosas o sociales, donde todos eran libres y todos eran tiranos, donde era tan dulce vivir y la vida era un infierno; de esa ciudad de ciudadanos inteligentes, intolerantes, entusiastas, rencorosos, de lengua acerada, de espíritu desconfiado, que se espiaban entre sí, tenían celos unos de otros y se devoraban mutuamente; de esa ciudad donde no cabía el espíritu libre de Leonardo; donde Botticelli terminaba en el misticismo alucinado de un puritano de Escocia; donde Savonarola, con su perfil cabrío y sus ojos ardientes, hacía bailar en ronda a los monjes, alrededor de la hoguera en que quemaba las obras de arte, y donde, tres años más tarde, se volvía a levantar la hoguera para quemar al profeta.
Fué de esa ciudad y de ese tiempo con todos sus prejuicios, sus pasiones y su ardor.